Publicado en ANDRES PAZ, OBRA EXISTENCIAL

¿CUÁL ES EL PROPÓSITO DE MI VIDA?

“…uno de los mejores predictores de felicidad es si una persona considera que su vida tiene un propósito. Sin un propósito claramente definido, siete de diez individuos no se sienten a gusto con su vida; con un propósito, casi siete de cada diez se sienten satisfechos.. Vivir una vida feliz como adulto es como tratar de conseguir un helado cuando se es un niño. Usted debe saber qué quiere y utilizar una estrategia para conseguirlo”[1].

[1] David Niven (2003) Los 100 Secretos de la Gente Feliz. Editorial Norma.

Practicar el Autoconocimiento me hizo tomar conciencia que yo nací para crear una Obra Existencial, este es el propósito de mi vida. Cada día de mi existencia lo estoy dedicando a la construcción de una Obra Vital, mi Tribu Familiar. No obstante las dificultades que esto conlleva, son más las satisfacciones que se experimentan cuando se vive rodeado de personas que te aman genuinamente y que por lo tanto, están aportándote desinteresadamente en tu evolución como ser humano.

Con la tranquilidad que proporciona el vivir en el seno de una Tribu Familiar, estoy trabajando en la construcción de una Obra Conceptual. Mi mente está enfocada en investigar y aprehender cómo es que funcionamos afectivamente los seres humanos.

El Mundo Afectivo humano es un mundo al que las ciencias biológicas, psicologías, socioantropologicas y sociobiologicas recientemente le están prestando atención. No obstante, de este Mundo Afectivo vienen ocupándose hace miles de años las mitologías, las religiones, la filosofía, el arte, la ética y otras epistemologías que desde sus respectivas lupas se han dedicado a observar y describir el misterioso y problemático fenómeno del sentir humano.

Sentires que se traducen en afectos (emociones, sentimientos, actitudes, valores, principios). Afectos que nos hacen experimentar una vida paradisíaca o una vida infernal. Afectos que le dan sabor a la vida; una vida que en algunas ocasiones es amarga y otras veces dulce, y no pocas veces agridulce. Afectos que le dan color a la vida. Afectos que en últimas le dan sentido a la vida, o en su peor expresión, le quitan el sentido a la existencia.

Mi Tribu Familiar alimenta mi corazón. Mi pasión intelectual por el Mundo Afectivo alimenta mi mente. Estos dos alimentos son el combustible que le da energía a la Obra Social que estoy empeñado y comprometido en construir: una Comunidad Formativa, el alimento de mi conciencia. La labor que ocupa y ocupará el resto de mis días.

Creo que la mejor manera de ayudarse a sí mismo es ayudar a los demás. Esto significa poner nuestra experiencia de vida y nuestros conocimientos al servicio de los demás. También creo que nuestro Sistema Educativo (desde el pre-escolar hasta la universidad) padece un profundo vacío formativo.

Lo anterior significa que en ninguna fase del proceso educativo nos forman para vivir. Esto es, no nos enseñan a Conocernos, a Valorarnos, ni a Interactuar con nosotros mismos (Administrarnos; gobernarnos, motivarnos). Mucho menos nos enseñan a Conocer a los Otros, ni a Valorar a los Otros, ni que decir, a Interactuar con los Otros. Tampoco nos enseñan a Conocer a los Grupos, a Valorar a los Grupos, ni a Interactuar con los Grupos.

Este vacío formativo tiene profundas y nefastas consecuencias personales, familiares, comunitarias y sociales.

Quien no se Conoce a Sí Mismo, navega por la vida a la deriva; satisfaciendo solamente sus necesidades biológicas, sin un propósito que le dé sentido a su existencia.

Quien no se Valora a Si Mismo no se cuida, no se aprecia. Cae en uno de dos extremos: o se vuelve esclavo del ego y se supravalora, o carece de autoestima y se infravalora. Esto lleva al individuo a la autodestrucción lenta pero segura; a establecer vínculos afectivos tóxicos, a generar dependencias afectivas enfermizas.

Quien no se Administra a Si Mismo, termina siendo un postergador crónico, esclavo de sus placeres, a merced de la pereza y gobernado por sus miedos, sus culpas y sus iras.

Quien padece estas incompetencias afectivas, inevitablemente tendrá serios conflictos consigo mismo, con su pareja, su Tribu Familiar, su trabajo, su comunidad y su sociedad. El malestar será su permanente compañero. Y no solo el suyo, sino de quienes se compartan con esa persona.

¿No es este el pan de cada día en nuestra sociedad?

¿No son la soledad, la depresión y el suicidio las epidemias de nuestro tiempo?

¿Por qué la violencia intrafamiliar?

¿Por qué la violencia escolar?

¿Por qué el aumento de la delincuencia juvenil y el pandillismo?

¿Por qué el hacinamiento en las cárceles?

¿Por qué el aumento de los crímenes violentos?

¿Por qué los crímenes pasionales?

¿Por qué el aumento de los adictos a las drogas, el alcohol, el juego y el sexo?

¿Por qué el aumento de las bandas criminales?

¿Por qué la corrupción endémica de la clase política?

La respuesta podría ser la siguiente:

Como individuos, como Tribus Familiares y como sociedad padecemos de algo que me hizo tomar conciencia mi maestro Miguel De Zubiria: un profundo vacío formativo, para ser más exactos, carecemos de Habilidades Psicoafectivas. La real pobreza de nuestro país entonces no es material, es Mental.

No se nos Forma desde pequeños para desarrollar una solida Estructura Mental que nos permita coexistir pacíficamente con nosotros mismos, ni mucho menos, vivir en Comunidad, dedicados a descubrir el Sentido de nuestra existencia. Se nos pasan los años apenas sobreviviendo y luchando arduamente para llegar a fin de mes. Y si la carencia no es material, padecemos una carencia aun más dolorosa, la carencia afectiva.

La tesis es muy clara: donde hay Riqueza Mental, hay Riqueza Existencial. Esto es, Riqueza Afectiva; representada en sólidos y nutritivos vínculos afectivos (Tribu Familiar, amigos, colegas). Riqueza Intelectual; representada en profundos conocimientos sobre el arte de vivir y convivir. Y Riqueza Material; representada en la Autonomía económica que logran quienes descubren y desarrollan sus talentos, dones o facultades –como enseña Aristóteles-, y los ponen al servicio de sus semejantes –como enseña Confucio-. Para de esta manera, ganarse la vida rectamente –como enseña Buda-.

Como ha ocurrido en todas las épocas de la historia humana, el hombre siempre encuentra la manera de satisfacer sus necesidades. Pues bien, vivimos una época con una acuciante necesidad de Formación, y más específicamente, de Formación Afectiva. Esto es, de cultivar y desarrollar Habilidades Psicoafectivas que le permitan al individuo aprehender a tener una mejor relación consigo mismo y con los demás.

Las Habilidades Psicoafectivas son el recurso mental para darnos forma a nosotros mismos, para construir solidas Tribus Familiares, para crear fuertes Comunidades, para edificar funcionales Sociedades.

Ahora bien, ¿cómo hacemos para que estos conocimientos lleguen al conjunto de nuestra sociedad actual?

Yo como Psicólogo Afectivo de profesión y Formador Afectivo de oficio, ya lo estoy aplicando a mi propia vida. Además, he empezado a Formar a otros ciudadanos en mi Escuela-Taller de Formación Afectiva. Ellos a su vez serán multiplicadores. Esta es mi Obra Social, para esto vivo y de esto vivo. A esta tarea he consagrado mi existencia.

He asumido un doble compromiso: continuar dándome forma a mí mismo y a partir de mi experiencia y conocimientos, Formar a 48 personas en mi Escuela-Taller. De igual manera, lo hago practicando los principios del Altruismo Reciproco. Esto significa sin cobrar una suma especifica por mi trabajo, a cambio, solo pido un aporte económico que cada Aprehendiz este en capacidad de hacer, acorde a su sentido de justicia, gratitud y satisfacción. Aprehender sobre la Vida no tiene que ser un negocio, sino una Causa. Una causa autosostenible.

Creo en lo que alguna vez dejo dicho Henry David Thoreau:

Ha llegado el momento de que contemos con escuelas fuera de lo común, de que no abandonemos nuestra educación cuando empezamos a convertirnos en hombres y mujeres.

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Publicado en CARTAS APREHENDICES

CARTA A MIS APREHENDICES: ¿ÉXITO O BIEN-ESTAR?

Estimados Aprehendices de Formación Afectiva:

Con esta carta inauguro mi comunicación a través de este medio con ustedes. Nuestros encuentros no solamente serán presenciales, la idea es que mantengamos conectados afectiva e intelectualmente, de esta manera podremos seguir conversando y aprehendiendo.

Por una extraña razón, sentí la necesidad de inaugurar esta serie de cartas hablándoles sobre el Bien-Estar. Entre otras, una de nuestras doce Enseñanzas.

Para empezar, déjenme contarles que el “éxito” es un término que no logra calar en mi conciencia. La razón es que en una sociedad consumista como la nuestra, inevitablemente el “éxito” esta predominantemente relacionado con el Tener y no con el Ser.

portada_ansiedad_por_el_estatusSe cree que alguien es exitoso porque tiene posesiones materiales, lo cual resulta bastante engañoso, porque en lugar de ser el reflejo de su progreso material, es más bien un síntoma de su ansiedad por el estatus. Entre otras cosas porque el genuino progreso material no se ostenta. Además, esto despierta envidias y las envidias pueden causar ataques.

En una sociedad consumista como la nuestra, el cacareado “éxito” va de la mano de las apariencias y las apariencias no son más que el reflejo de las carencias. Sobre todo de las carencias afectivas.

Por eso no me gusta el “éxito”, prefiero más bien hablar de Bien-Estar.

Estoy convencido que uno tiene que ser el artífice de su propio Bien-Estar. Entiendo por Bien-Estar el hecho de vivir una vida equilibrada a nivel afectivo, intelectual y material.

Estar equilibrado a nivel afectivo, mis queridos Aprehendices, significa que por tu Sistema Afectivo circulan predominantemente afectos positivos; emociones, sentimientos, actitudes, valores y principios que te permitan tener una mejor relación  contigo mismo y con los demás (tu Tribu Familiar, tus compañeros de trabajo).

El equilibro intelectual hace referencia a adoptar y alimentarse de creencias constructivas. Creencias que te permitan vacunarte contra los prejuicios, los cuales te impiden tener una mejor relación contigo mismo y con los demás.

Con un pensar sano, y un sentir sano, vas a tener una mente y una conciencia despejadas para construir  tu equilibrio material. Esto es, poner todo tu intelecto y toda tu pasión al servicio de la conquista de tu Autonomía económica. Una Autonomía que no solo te permita alimentar tu estomago, sino también, seguir alimentando tu corazón y sobre todo tu cabeza.

flores-de-pensamientosAhora bien, para conquistar tu Autonomía puedes elegir una de dos actitudes: competir o cooperar. Ayer justamente, mientras reflexionaba en la montaña, me encontré con cuatro pensamientos que he importado a mi mente y ahora exporto a la tuya. Estos bellos pensamientos provienen de los fértiles jardines intelectuales de la obra conceptual de Lou Marinoff[1].

El primero de estos pensamientos es que en tiempos de crisis, la mejor actitud es la cooperación, no la competencia. Esto para la relación con tu pareja, tu Tribu Familiar, tus amigos, tus colegas de profesión y oficio.

Coopera, que como bien lo dice Marinoff, los intereses de cada persona siempre se fomentan mejor a través de la cooperación. Así mismo, a un individuo le resulta más fácil prosperar si encuentra aliados o personas que lo ayuden.

Tu tarea entonces es elegir vínculos que te planteen relaciones de cooperación y no de competencia. Dice Marinoff que el espíritu de cooperación es el aglutinante que mantiene al grupo unido y que permite a cada uno obtener mayores logros en colaboración con los demás, que los que obtendría por sí mismo.

Como ves, cooperar contribuye con tu Bien-Estar en todo el sentido de la palabra. Si cooperas, obtendrás satisfacciones, éstas, son nutritivos afectos positivos. Si cooperas, obtendrás conocimientos, porque cuando se está en grupo se accede a la inteligencia colectiva, aprehendemos los unos de los otros. Y si cooperas, accederás a recursos materiales que te ayudaran a construir tu Autonomía económica.

Si yo creyera en cuentico del “éxito”,  les diría que este es el camino para alcanzarlo. Pero no, ya ustedes saben que mi propósito no es ir detrás de esa inalcanzable zanahoria. Como les mostré en nuestra pasada sesión, el propósito de este viaje que ahora han emprendido en la Escuela-Taller de Formación Afectiva que podamos poner nuestro Ser al servicio de una transformación y evolución social.

Nunca olviden esto:

Servirle a nuestros semejantes –como diría Confucio– es la mayor fuente de Bien-Estar y por lo tanto, de realización personal.

¿Habrá algo mejor que esto en esta vida?

Un abrazo y espero sus comentarios.

Andrés Paz

Psicólogo Afectivo y Formador Afectivo –Tutor-

Escuela-Taller de Formación Afectiva

Comunidad Formativa El Taller

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LECCIÓN FORMATIVA # 1: LA LECCIÓN DE ARISTÓTELES 

 


[1] Lou Marinoff “preguntale a platon: como la filosofía puede cambiar tu vida.

Publicado en AFECTOLOGIA

REUNIONES DE AFECTOLOGÍA: TENEMOS UN MENSAJE PARA TI

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Tenemos un mensaje de la Vida.

La Vida quiere transmitirnos unas enseñanzas que están elaboradas con conocimientos del presente y del pasado. Enseñanzas Vitales que son la materia prima para la construcción de nuestro futuro afectivo. Dichos conocimientos provienen de los tres grandes campos que ha creado la especie humana para edificar cultura:

v  Ciencia

v  Filosofía

v  Religión

La Ciencia nos explica el Sistema Afectivo Humano.

La Filosofía reflexiona sobre el Sistema Afectivo Humano.

La Religión moviliza, regula y gestiona los afectos que circulan por el Sistema Afectivo Humano.

Como ves, las enseñanzas tienen que ver con nuestro Mundo Afectivo. Están relacionadas con una verdad universal: somos Seres Afectivos. Sentimos.

Aunque todos los seres humanos sentimos, no todos sentimos igual. Este mensaje proveniente de la Vida nos enseña a evolucionar en el sentir. Esto es, a Desarrollarnos Afectivamente.

Según el mensaje de la Vida, todos los seres humanos empezamos este viaje por el Desarrollo Afectivo en el nivel de las emociones. Son los instintos los que guían nuestro actuar. Cuando venimos a la vida, aunque existimos, aun no somos consientes de nuestra existencia. Somos absolutamente dependientes. Y si no tenemos quien nos cuide, no podemos cuidarnos a nosotros mismos.

Con el paso del tiempo, a las emociones se pueden sumar los sentimientos. De ser así, vamos tomando conciencia de nuestra existencia, aunque todavía somos dependientes. Sin embargo ya hay un avance, empezamos a sentir aprecio por nosotros mismos, a pensar en nosotros mismos, a actuar en beneficio de nosotros mismos. A cuidarnos. En esta etapa se empieza a configurar la autovaloración, el autoconocimiento y la autoadministración.

Si el Desarrollo Afectivo sigue su curso normal, a las emociones y los sentimientos se le sumaran las actitudes. Este tipo de afectos refuerzan nuestros sentimientos, pero sobre todo, nos permiten empezar a sentir al otro, conocer al otro, y lo más importante, actuar en beneficio del otro. En esta etapa se empieza a experimentar el poder de la empatía.

El siguiente nivel son los Valores. Cuando éstos son el combustible central de nuestro comportamiento, sentimos la necesidad de trabajar en pro de nuestra sociedad. De actuar de una forma tal que nuestra vida y trabajo contribuyan con el orden y la armonía social.

Desarrollarnos afectivamente significa alejarnos paulatinamente de la selva, humanizarnos. La meta de este viaje afectivo son los Principios. Actuar predominantemente basado en Principios, significa graduarnos como auténticos Seres Humanos. Como individuos plenamente conscientes de que somos parte de una especie y como tal estamos conectados, sin importar donde vivamos, ni a que a cultura pertenezcamos. De modo pues que humanizarnos significa actuar siempre en pro del Bien-Estar personal, del otro, de los otros y de todos los seres vivientes de este planeta llamado tierra.

El Ser Humano ha descubierto muchos caminos que lo conducen a la meta de los Principios. De hecho, cada generación alumbra nuevos senderos para las generaciones siguientes.

Este es justamente el mensaje que te traemos: la Vida nos ha mostrado un nuevo camino para aprehender a Vivir y Convivir con Bien-Estar. Un camino al que hemos llamado Afectología. Un camino hecho de Ciencia, Filosofía y Religión.

El componente científico de este camino está constituido por tres materiales:

  • La Biología del Afecto (Bioquímica, Neurología, Filogenia)
  • La Psicología del Afecto (Personalidad heredada, aprendida y elegida)
  • La Socioantropologia del Afecto (Afectos, Creencias y Practicas)

El componente filosófico de este camino está constituido por las enseñanzas afectivas provenientes de tres grandes civilizaciones:

  • Civilización Occidental (Aristóteles)
  • Civilización Hindú (Buda)
  • Civilización del Lejano Oriente (Confucio)

Con respecto a la Religión, este camino satisface las tres grandes necesidades afectivas que tenemos los Seres Humanos:

El camino de la Afectología nos permite cultivar y desarrollar Habilidades Afectivas para relacionarnos más efectivamente con cada uno de nuestros Escenarios de Interacción Afectiva:

  • Familia
  • Pareja
  • Amigos
  • Trabajo
  • Grupos
  • Sociedad
  • Naturaleza
  • Yo

En el camino de la Afectología cada uno de estos escenarios se convierte en fuente de Bien-Estar; por ende de tranquilidad, Salud Afectiva y Felicidad. Estados afectivos propios de aquellos que aprehenden a hacer circular afectos positivos por su Sistema Afectivo.

Así las cosas, te hacemos una invitación formal a nuestras reuniones de Afectología. Todos los domingos a las 11:30am en la Biblioteca Virgilio Barco, estaremos mostrando este nuevo camino. Cada reunión tendrá una duración de 2 horas y para seguir en este viaje solo te solicitaremos una Donación Justa. Con estos recursos seguiremos financiando la construcción de este camino y la difusión de este mensaje de la Vida.

Al fin de cuentas, somos mensajeros de la Vida y trabajamos para ella.

Luz Adriana Tirado y Andrés Paz

Formadores Afectivos

Comunidad Formativa El Taller

Publicado en SISTEMA AFECTIVO HUMANO

CARTAS FORMATIVAS (#1) ¿QUIÉN GOBIERNA TU VIDA?

Estimado Monarca:

Esta es la primera vez que le escribo a un Rey, sobre todo a un Rey de la actuación, es decir de la Vida. Alguna vez aprehendí de Alain de Botton que el arte es una critica de la vida. De modo mí estimado Rey que tu pasión es vivir la vida, sentirla, pero no para padecerla, sino para disfrutarla, para sacar el mejor provecho posible de este fugaz viaje por la existencia.

Ahora bien, ¿Qué significa disfrutar la vida?

La respuesta a esta pregunta depende de las tierras donde uno viva. El mundo afectivo tiene cinco continentes: los áridos e ilusorios terrenos de las emociones. Las duras y escarpadas montañas de los sentimientos. Las hermosas llanuras de las actitudes. Las fascinantes costas de los valores, y el paraíso de los principios.

Cada continente tiene sus habitantes. Y cada uno a su manera tiene su propia versión de lo que significa disfrutar la vida. De igual manera, y como es apenas natural, cada territorio tiene sus propios gobernantes.

En el continente de las emociones por ejemplo, los gobernantes son reyes tiránicos. Mantienen a sus habitantes distraídos con “pan y circo”, a merced de sus caprichos, tanto, que estos habitantes ni siquiera piensan en si mismos a la hora de actuar. Sin ser conscientes, son gobernados por dos jerarcas sumamente poderosos que los mantienen esclavizados: los genes y los memes.

Los genes son mejor conocidos como los instintos y los memes son los reyes de las creencias. Ambos se refuerzan mutuamente. Son aliados para hacerte creer que eres libre, te ofrecen el placer desmedido como la solución a tus problemas, cuando no son más que una vía de escape al dolor que estas padeciendo. Sin que seas del todo consciente te siembran el autoengaño para que le eches a los demás la culpa por tus desgracias. Además, te hacen creer que necesitas Tener para Ser; que necesitas llenar con accesorios el vacio que hay en tu interior. Esos dos reyes le sirven a un perverso dios: el ego.

No obstante, te tengo una buena noticia: no estamos obligados a vivir eternamente en esas tierras!!! Aunque esos tiranos mantienen las fronteras cerradas, tú te puedes sublevar y escapar. Puedes elegir. No es fácil, es una ardua batalla, pero otros que ya escapamos de ese yugo te podemos dar fe que se puede hacer, yo lo hice y por eso te estoy enviando esta carta. Es mi Deber, como lo será también el tuyo cuando te llegue el momento.

Pero el largo viaje hacia el paraíso de los Principios tiene sus etapas. No se llega de la noche a la mañana. La Vida, si nosotros lo queremos, nos va acercado lenta y paulatinamente. Una vez hayas escapado de las tierras del dios ego, es decir del árido e ilusorio continente emocional, el siguiente destino es el continente de los Sentimientos. Para que te vayas haciendo a una idea, este continente es una zona montañosa en el que hay que alcanzar importantes picos, pero cuando llegues a la cima, podrás vislumbrar la hermosa llanura de los Actitudes.

El primer pico que debes escalar es el del Autoconocimiento. Fundamental porque necesitas empezar a comprehender que tipo de Rey eres. Esta parte de la montaña tiene reservada para ti una generosa recompensa: la de saber de dónde vienesen dónde estas y lo más importante, para dónde vas. Para esta escalada vas a  necesitar un equipaje con tres elementos que deberás conocer muy bien: tus afectos, tus creencias y tus prácticas.

El siguiente pico es el de la Autovaloración. Este es muy exigente porque obliga a luchar contra el autoengaño. Requiere tener un fino equilibrio para no caer en los abismos de la supravaloración o de la infravaloración. En el primer caso te evalúas mejor de lo que en realidad eres y en el segundo, te subestimas y desconoces lo bueno que haz hecho. Tu sentido de Autoestima estará acorde a como te evalúes a ti mismo el desempeño que haz tenido en tu viaje por la vida. Tu Autoevaluación y tu Autoestima deberán repercutir sobre tu Autocuidado. Si te evalúas con justicia y te aprecias con generosidad necesariamente te cuidaras mejor. Pero ¡ojo! Aquí no estas todavía a salvo de los alcances del dios ego. En las montañas a veces te puedes encontrar lobos vestidos con piel de oveja que intentan hacerte desistir de tu empeño. Cuando eso suceda, apela a tu conciencia, a lo correcto. Recuerda los momentos difíciles que viviste en esas tierras que estas dejando atrás.

El tercer pico es la Autoadministración. Este es muy importante también porque durante el viaje deberás generar y administrar muy bien tus recursos. Para una aventura de estas características necesitas tres tipos de recursos: afectivos, intelectuales y materiales.

Los Recursos Afectivos son los vínculos. Las personas que son fuente de afecto para ti. Tu pareja, tu hija, tu familia de origen, tus orientadores. Pero sobre todo, tú mismo, la fe y creencia en ti mismo.

Los Recursos Intelectuales son los conocimientos que vayas adquiriendo sobre la Vida, sobre el oficio de Vivir y Convivir con Bien-Estar.

Y los Recursos Materiales son tu tiempo y tu dinero. Nuevamente te recuerdo que no estas a salvo todavía de la influencia de los genes y los memes egoístas. Aunque la escalada de este pico es dura y fatigante, no deberás dormir más de lo necesario. No olvides lo que tu mismo me dijiste: “para dormir tenemos la eternidad”. De modo que a aprovechar el tiempo Rey porque el viaje es largo y hay mucho trabajo por hacer.

Y con respecto al dinero, ten muy presente lo que aprehendas en el pico del Autoconocimiento, allí tomaras conciencia de tus talentos y habilidades. Los cuales, deberás explotar para ponerlos al servicio de la generación de más y mejores recursos monetarios. Además esto tendrá un efecto muy saludable sobre tu Autoestima, te hará sentir útil y capaz.

Por último, para llegar a la cima de este pico necesitas administrar muy bien un recurso que es muy esquivo: tu atención. Hay que mantenerse concentrados, con la energía puesta en la tarea. No te distraigas con el pasado, ni tampoco te hagas películas con el futuro. Mantente en el presente, consciente.

Finalizo esta carta estimado Rey con el Autogobierno. Quizá, el punto más alto de este territorio. O por lo menos para mi ha resultado clave en mi propio viaje. ¿La razón? Conquistar este pico es alcanzar el poder sobre ti mismo. Es darle un golpe de estado a los tiranos genes y memes egoístas. Esto significa, ni mas ni menos, gobernar tres emociones que sin ningún tipo de control hacen estragos en nuestra vida. Te hablo del placer, el miedo y la ira. Si a uno lo domina el placer pierde el año porque lo esclaviza, lo hace adicto. Si a uno lo domina el miedo también pierde el año porque lo paraliza, le bloquea la existencia. Y si a uno lo domina la ira, pierde totalmente el año porque lo puede eliminar del juego de la vida. Te puede enviar a un hospital, a una cárcel o al cementerio antes de tiempo.

Esto es todo por ahora Rey, de los demás territorios te hablaré más adelante si te mantienes firme en tu viaje. La Vida te ha puesto en mi camino y a mí en el tuyo. ¿Te imaginas sumar nuestros talentos en pro de una causa en común? Te veo mucho potencial, creo en ti y por eso te escribo.

Nunca olvides que vinimos a este mundo a algo mucho más grande que crecer, reproducirnos y morir. Vinimos a  Vivir y Convivir con Bien-Estar, a trascender y como te lo expresé en nuestro primer encuentro, esto lo logramos comprendiendo y practicando las reglas del juego de la Vida, a ser diestros en sus tres tableros principales: la pareja, la crianza y el trabajo.

Con iniciado afecto,

Andrés Paz

Formador Afectivo

Publicado en CRIANZA FORMATIVA

CREAR CONEXIÓN AFECTIVA: EL PROPÓSITO DE LA CRIANZA FORMATIVA

 

“Para ser un buen padre o una buena madre hace falta un alto grado de destrezas aprendidas” Richard Sennett.

Existe un oficio que ha acompañado y acompañará por siempre la existencia del ser humano, el oficio por antonomasia más exigente, de mayor cuidado, el más complejo, definitivo, demandante, el que más sabiduría, conocimientos y práctica requiere, el que más dicha y satisfacción otorga cuando se desempeña de forma consciente, esmerada, dedicada. Oficio que no obstante su importancia, es tomado muchas veces a la ligera, prestándosele poca o ninguna atención; y por ende, termina convirtiéndose con frecuencia en fuente de desdicha y angustia permanente.

Este oficio tan determinante para la vida del ser humano no puede ser otro que el Oficio de la Crianza. El desempeño que tengamos en este oficio determina en gran medida nuestra felicidad o infelicidad. Razón de peso para trabajar decididamente en hacer bien la tarea desde el comienzo, en hacer la tarea a tiempo. Hoy más que en cualquier otra época este oficio demanda especial atención si tenemos en cuenta que “la cultura occidental ha cambiado los patrones de educación familiar. Hemos pasado de una estructura educativa basada en la autoridad, a otra más indulgente, que quiere estar basada en la amistad de padres a hijos, en el convencimiento y no en la orden, en ideas igualitarias aplicadas a la familia. Hay cierta alergia ante la norma (…). Todo el mundo piensa que habría que restaurar algún tipo de autoridad, pero para empezar no podemos siquiera utilizar esta palabra que suena a dictadura.”[1]

Mientras sigamos oscilando  en extremos autoritarios, permisivos -y lo que es peor- indiferentes; se mantendrán los comportamientos agresivos, desafiantes, pendencieros, retraídos, egoístas, tiranos, déspotas, asociales, antisociales que tanto perturban la vida familiar, comunal y social.

La  creciente tendencia de madres-padres que no saben qué hacer con sus hijos, se constituye en un poderoso argumento que da cuenta de la necesidad imperante en nuestra sociedad de <<Nuevos Modelos de Crianza.>>  Modelos que indiquen qué hacer con nuestros hijos, por qué  hacer algo determinado y cómo hacerlo.

Ahora bien, describir y presentar esta realidad no es que sea un gran  aporte, eso lo tenemos claro. Nuestro interés va mucho más allá, nuestra motivación es intrínseca, viene de nuestras más profundas convicciones. Por esta razón nos interesa proponer alternativas viables a los modelos de crianza imperantes en nuestra sociedad (crianza permisiva, crianza autoritaria, crianza indiferente), cuyas dinámicas de extremos no permiten disfrute autentico en elOficio de la Crianza, sino que más bien hacen de la crianza un suplicio, un constante sufrimiento.

Para esto, nos hemos basado en nuestra Experiencia Vital como formadores de dos personitas maravillosas (nuestros hijos Orianna y Dante). En nuestra Experiencia Conceptual, como constructores de una propuesta teórica a partir de la cual es posible comprehender e interpretar de forma precisa las diferentes variables y necesidades biológicas, psicológicas, socioantropológicas que intervienen en el Oficio de la Crianza y afectan el sentir, el pensar y el actuar del ser humano. Asimismo, nos basamos en nuestra Experiencia de Trabajo como Formadores Afectivos que promueven, enseñan y practican la Crianza Formativa.

De esto es precisamente de lo que queremos hablarte, de un Modelo de Crianza acorde a las  permanentes necesidades humanas, acorde a las actuales y futuras demandas socioculturales. De un modelo que permite encauzar el Oficio de la Crianza para que sea lo que debe ser:  una fuente de satisfacción, disfrute, orgullo y mucha, pero mucha felicidad. Queremos hablarte del  Modelo de Crianza que desarrollamos en el marco de la COMUNIDAD FORMATIVA EL TALLER. Queremos hablarte del Modelo de Crianza Formativa.[2]

Sin más preámbulo, queremos compartirte el Propósito del MODELO DE CRIANZA FORMATIVA, es muy amplio, pero se puede sintetizar en tres palabras: CREAR CONEXIÓN AFECTIVA.

La Conexión Afectiva nos da  la posibilidad de influenciar tanto como queramos en el sentir, pensar y actuar de nuestros hijos. Nos da la posibilidad de ser una autoridad, un modelo a seguir y a mejorar por parte de nuestros hijos. Nos da la posibilidad de ganarnos el respeto de nuestros hijos y así, convertirnos en la  primera persona a la que asistan en busca de orientación, de consejo oportuno, de apoyo seguro. Nos da la posibilidad de ser sus guías en el agreste, turbulento, revoltoso, desafiante, fascinante, grandioso, majestuoso camino de la vida. Si no logramos hacerlo, lo harán con mucha más facilidad sus “amigos”, los  <grupos de pares>  donde suelen participar nuestros hijos. El “pequeño problema” radica en que muchas veces estos <grupos de pares> no son muy formativos que digamos, y se aprovechan de las frágiles personalidades, para manipular sus mentes e inundarlas con creencias, afectos y practicas  que pueden resultar muy nocivas, muy destructivas.

¿Pero, y cómo se crea Conexión Afectiva? Preocuparnos menos y ocuparnos más de nuestros hijos. De eso se trata. Preocuparnos menos por su mal comportamiento y ocuparnos más de generar estrategias, acciones concretas que permitan suplir sus necesidades. Sí. Así es, si queremos Crear Conexión Afectiva con nuestros hijos y gozar de la satisfacción que esto le otorga a nuestra existencia, debemos satisfacer las necesidades Biopsicosociantropológicas de nuestros hijos. Veamos de qué se trata.

Dice el prolífico pensador, investigador y cultivador de reflexiones afectivas José Antonio Marina,[3] que si queremos construir una conexión emocional profunda con alguien, debemos atender las necesidades de esa persona tanto como nos sea posible. Pues bien, para el Modelo de Crianza Formativa esta tesis aplica perfectamente. La Conexión Afectiva con nuestros hijos se logra si nos ocupamos de satisfacerles tres tipos de necesidades:

1. Necesidades Biológicas

2. Necesidades Psicológicas

3. Necesidades Socioantropológicas

 

1. NECESIDADES BIOLÓGICAS (Básicas y Complejas)

Necesidades Biológicas de nuestros hijos

Sabemos que lo mínimo necesario para que un animal humano se mantenga vivo físicamente  y pueda cumplir con el ciclo natural de nacer, crecer, reproducirse y morir, es sumamente básico; no va más allá de comida, rancho y harapos. Sin embargo, no es raro encontrar que en no pocos casos, lo más elemental para sobrevivir, no es satisfecho por parte de madres y padres indiferentes frente a  la crianza de sus hijos. Para empezar bien nuestra tarea y avanzar en el propósito de Crear Conexión Afectiva, debemos asegurarnos que nuestros hijos tengan satisfechas sus Necesidades Biológicas Básicas de Alimentación, Vivienda y Vestido, así les damos la sensación de  tranquilidad, seguridad, confianza que repercute en una mejor disposición a nuevos aprendizajes. Asegurada la satisfacción de estas necesidades, es preciso pensar en satisfacer las Necesidades Biológicas Complejas. Estas radican en proporcionarles a nuestros hijos un Sentido de Comunidad.

Como animales sociales que somos necesitamos del otro y de los otros para que nuestra existencia sea más satisfactoria y menos vulnerable a la Soledad. Necesitamos sentirnos parte de algo, identificados con algo. Necesitamos del poder del grupo, de la construcción colectiva, de la cooperación, del apoyo mutuo,  de tener a quien cuidar y quien nos cuide, de tener a quien apreciar y quien nos aprecie, de tener a quien acompañar y quien nos acompañe, necesitamos de la Vida en Comunidad. Por esta razón, debemos asegurar que el Grupo Familiar (primer grupo en el que participan nuestros hijos) sea un poderoso campo de entrenamiento, donde se ejerciten en el desarrollo de Habilidades Afectivas Sociogrupales[4] con el propósito de garantizar un óptimo desempeño en la interacción con los grupos donde deben participar durante toda su vida (grupos de amigos, de estudio, de trabajo, de recreación, de formación etc.).

Si no propiciamos el desarrollo de Habilidades Afectivas Sociogrupales como el Conocimiento y la Valoración (evaluación de las creencias, roles, afectos y prácticas) del grupo; si no contribuimos con el aprehendizaje de una respetuosa y responsable Interacción con el grupo, fundamentada en el cumplimiento de deberes, respeto a las figuras de autoridad, trato interpersonal generoso, empático y asertivo; si no inculcamos una sana aceptación de sanciones cuando se cometen actos irrespetuosos e irresponsables con el grupo. Sencillamente estaremos condenando a nuestros hijos al rechazo  social a tener serias dificultades para ser aceptados por los demás y por ende al aislamiento, a la Soledad. Estaremos condenando nuestros hijos a ser mucho más vulnerables por no hacer parte de una vida de grupo, por no tener un pleno Sentido de Comunidad.

“Para educar a un niño hace falta una tribu entera” José Antonio Marina.

2. NECESIDADES PSICOLÓGICAS (Básicas y Complejas)

Necesidades Psicológicas de nuestros hijos

Los animales que pertenecemos a la especie humana somos en extremo dependientes. Tardamos varios años en aprender a valernos por nosotros mismos, en ganar algo de autonomía; desde que nacemos necesitamos de extensos cuidados y  sobre todo, de una gran oferta de Alimento Afectivo que se suple con mucha <<Atención>> por parte de nuestra madre y demás tutores. Es una regla natural, y pasarla por alto impide que nuestro proceso de crecimiento y desarrollo -tanto físico como mental- sea óptimo. Necesitamos recibir Atención de nuestro entorno, pero también brindar Atención. La Atención es uno de los Recursos Psicológicos más valiosos que tenemos los seres humanos, pero también el más difícil de mantener encauzado. Nuestra vida esta rodeada de múltiples estímulos externos que compiten constantemente por robar nuestra Atención (conflictos interpersonales, problemas económicos, caer en adicciones, las cosas materiales, el sexo, la televisión, el mundo virtual, la educación, y un sin fin de cosas más…). El reto consiste entonces, en hacer constantemente esfuerzos adicionales para que nuestra Atención se mantenga centrada en Actividades Constructivas.

Volvamos al punto. Dentro de las Necesidades Psicológicas Básicas que debemos satisfacer en nuestros hijos se encuentra la de Atención. Prestarle Atención a nuestros hijos es lo mínimo que debemos hacer para contribuir con su Salud Afectiva y por supuesto, para Crear Conexión Afectiva. Cuando estamos llevando a cabo concientemente el Oficio de la Crianza; gran parte de nuestra Atención la enfocamos en nuestros hijos, lo cual es muy favorable y se verá gratamente recompensado con el orgullo que sentiremos al ver que nuestro hijos son seres seguros de si mismos y con Fortaleza Afectiva. Ahora bien, ¿Cómo podemos prestarles Atención Activa  a nuestros hijos? El principal elemento a tener en cuenta es el Compartirse.

Debemos aprehender a compartirnos tanto como sea posible con nuestros hijos. Para que se produzca Conexión Afectiva no podemos compartirnos de cualquier forma y sin un propósito claro. Es necesario que busquemos a nuestros hijos en su mundo, es allí donde debemos compartirnos con ellos, en sus intereses, en sus creencias, en su quehacer diario, en sus gustos y disgustos, en sus angustias e inquietudes, en sus penas, en sus glorias, en sus derrotas, en sus victorias. En fin, debemos convertirnos en visitantes asiduos al mundo de nuestros hijos, con el propósito de obtener información de ellos; así podremos conocerlos y comprehenderlos más y mejor. Si los conocemos más y los comprendemos cada vez mejor, necesariamente nuestras interacciones serán mucho más fluidas, efectivas y constructivas.

Ahora bien, si queremos que la tarea quede completa es necesario que también los invitemos a nuestro mundo. Que nos compartamos con nuestros hijos en lo que somos, en lo que hacemos, en lo que queremos, en lo que sabemos, en lo que anhelamos, en lo que logramos, en lo que fracasamos. Debemos permitir que nuestros hijos obtengan conocimiento de nosotros llevándolos a nuestro mundo.  En cuanto más nos compartamos con nuestros hijos, más conocimiento obtendremos de ellos y ellos de nosotros. En cuanto más conocimiento mutuo exista, más acertadas y efectivas serán nuestras interacciones. En cuanto más acertadas y efectivas sean nuestras interacciones más reciprocidad en el Aprecio habrá. En cuanto más reciprocidad en el Aprecio haya, más Conexión Afectiva se generará.

Al prestarle Atención a nuestros hijos estamos satisfaciendo sus Necesidades Psicológicas Básicas. Pero ahí no termina nuestra misión, también debemos satisfacer sus Necesidades Psicológicas Complejas. Estas se centran en el suministro de Estructura. De lo hábiles que seamos para suministrar Estructura (influenciarlos en lo que deben hacer, por qué lo deben hacer y cómo lo pueden hacer) a nuestros hijos depende lo que llegarán a Ser, a Saber y a Hacer.

Específicamente debemos suministrar a  nuestros hijos tres tipos de Estructura: Afectiva, Cognitiva, Expresiva.

La Estructura Afectiva tiene como propósito que nuestros hijos aprehendan a <<Interactuar>> consigo mismos, con los otros y con los grupos. Esto puede ser posible si ellos logran reconocer y comprehender, el funcionamiento del Sistema Afectivo. El Sistema Afectivo esta constituido por Herramientas Afectivas[5] (Emociones, Sentimientos, Actitudes, Valores, Principios) y Habilidades Afectivas[6] (Intrapersonales, Interpersonales, Sociogrupales). Para que nuestros hijos puedan tener un óptimo Desarrollo Afectivo es necesario que aprehendan cómo utilizar las Herramientas Afectivas y a desarrollar  Habilidades Afectivas.

Las Herramientas Afectivas y las Habilidades Afectivas nos permiten sentir, pensar y hacer. Si por el Sistema Afectivo de nuestros hijos circula la mayor parte del tiempo EmocionesSentimientos y Actitudes positivas, tendrán más posibilidades de llegar a actuar basados en Valores. Estos habilitan el sentir y pensar, para que las  actuaciones de nuestros hijos tengan en cuenta el Bien-estar de su entorno; familiar, comunal y social. Si las actuaciones de nuestros hijos están guiadas principalmente por Valores, tendrán más posibilidades de llegar a actuar basados en Principios. Al llegar a actuar basados en Principios serán capaces de ir  más allá  de si  mismos, de su entorno más cercano. Actuar basados en Principios implica que nuestros hijos en su adultez contarán con un interés y un accionar genuino que contribuye con el avance de la especie humana, con el Bien-estar de la humanidad.

En la medida que su Sistema Afectivo se desarrolle mediante el uso apropiado de  Herramientas Afectivas (Emociones, Sentimientos, Actitudes, Valores y Principios) y la puesta en práctica de Habilidades Afectivas (intrapersonales, interpersonales, sociogrupales), sus interacciones consigo mismos, con el otro y con los otros serán mucho más constructivas, eficientes y provechosas. Veamos ahora cuáles son las Habilidades Afectivas (intrapersonales, interpersonales, sociogrupales) que junto con las Herramientas Afectivas (Emociones, Sentimientos, Actitudes, Valores, Principios) integran el Sistema Afectivo.

Nuestros hijos aprehenderán a relacionarse adecuadamente con ellos mismos mediante el desarrollo de Habilidades Afectivas Intrapersonales como el Autoconocimiento (les permite a nuestros hijos saber quienes son, qué quieren, para qué son buenos). La Autovaloración (les permite tener una autoestima estable, tener capacidad para evaluar su desempeño en sus diferentes roles y tener pleno sentido de autocuidado). La Autoadministración (les permite hacer un manejo adecuado de los recursos psicológicos como el tiempo, la atención, los vínculos el conocimiento y de los recursos materiales como el dinero). El Autogobierno (les permite aprehender a manejar dos emociones fundamentales; el placer y la ira).

Para que aprehendan a Interactuar con los otros es necesario el desarrollo de Habilidades Afectivas Interpersonales como el Conocimiento Interpersonal (les ayuda a saber de quién se están rodeando, que afectos y creencias motivan el comportamiento del otro), la Valoración Interpersonal ( les ayuda a evaluar a los demás, a leer la intención del otro y cuando es preciso, a cuidar y apreciar al otro), la Interacción interpersonal (les ayuda a fortalecer los vínculos mediante la práctica de  habilidades como la Empatía y la Asertividad). Por último, para que aprehendan a interactuar con los grupos es necesario el desarrollo de Habilidades Afectivas Sociogrupales como el Conocimiento Sociogrupal (contribuye con la facilidad para ser aceptado y reconocido en los grupos donde desean participar)  la Valoración Sociogrupal (contribuye con la capacidad para evaluar la conveniencia de participar en un determinado grupo) la Interacción Sociogrupal (contribuye con la puesta en práctica de valores como el respeto y la responsabilidad).

Bien, hasta aquí vimos a grandes rasgos en que consiste la Estructura Afectiva que deben tener nuestros hijos. Ahora veamos rápidamente en que consiste la Estructura Cognitiva.

El suministro de Estructura Cognitiva tiene como propósito que nuestros hijos aprehendan a <<Pensar>>. Para esto es necesario que  desarrollen habilidades para Leer, Escribir y Enseñar. Asegurarnos que nuestros hijos aprehendan a acceder al conocimiento mediante la puesta en práctica de Habilidades Lectoras, contribuye con la formación de criterio propio, con la capacidad para argumentar, con la habilidad para interpretar, para comprehender, con la capacidad para proponer, para crear, con el fortalecimiento de su mente para evitar que sean fácilmente influenciables, manipulables. Así mismo, la destreza que desarrollen para Escribir les permitirá aprehender a comunicar con facilidad, a procesar la información, a interiorizar de forma más efectiva los conocimientos aprendidos, a  hacer interpretaciones mucho más certeras y profundas, a tener un mayor grado de comprehensión de la realidad. Y al ejercitarse en la Enseñanza de lo aprendido, siempre se generarán nuevos aprendizajes, nuevas interpretaciones, nuevos avances,  nuevas construcciones colectivas del conocimiento, que a su vez, permitirán la generación de conocimiento mucho más relevante. Por último, pero no por ello menos importante, se encuentra la Estructura Expresiva.

El propósito de la Estructura Expresiva es el de enseñarle a nuestros hijos a <<Trabajar.>> La mejor forma de enseñar a nuestros hijos a trabajar es brindándoles las oportunidades, posibilidades,  y recursos mediante los cuales sea viable ExplorarIdentificar y Desarrollar su Talento[6]. Nuestra sociedad demanda trabajadores, pero no cualquier tipo de trabajador, se requieren Trabajadores Talentosos. El desempleo se encuentra en ascenso constante, un cartón que nos acredite  como profesionales ya no es garantía de nada, de hecho,  hay sobreoferta de profesionales, pero escasez de Talentosos.

Vale la pena apostarle al Talento. Vale la pena ocuparnos de Explorar el Talento de nuestros hijos. Esto lo podemos llevar a cabo, exponiéndolos a diferentes escenarios, espacios,  vivencias. Más específicamente debemos exponerlos a Experiencias Práxicas (deportes, tecnología, naturaleza, expresión corporal, etc). Experiencias Psicológicas (hablar en público, liderar grupos, enseñarle a los demás). Experiencias Conceptuales (grupos de ciencia, de investigación). Experiencias Artísticas (literatura, música, danza, pintura, teatro). De esta forma podremos observar -bien sea por nuestra cuenta, o con ayuda de conocedores del tema- el desempeño que tienen nuestros hijos en cada una de estos mundos con respecto al promedio. Podremos observar la facilidad con que realizan una determinada actividad, el grado de concentración que alcanzan, con qué aptitudes cuentan, etc.

También es clave tener en cuenta el conocimiento de si mismos (Autoconocimiento) que tengan nuestros hijos, pues les permitirá  saber que quieren, que les gusta realmente, con qué se siente más cómodos, en que espacios se desenvuelven con más facilidad y disfrutan más. Lo que viene después es la Identificación del Talento. Si la exploración fué lo suficientemente nutrida; la observación sistemática y nuestro hijo cuenta con habilidad para evaluarse a sí mismo (Autovaloración); con toda seguridad se podrá saber con claridad para qué es bueno, en qué se puede desarrollar, a qué se puede dedicar, en que campo puede llegar a ser un Trabajador Talentoso. Cuando se llega a este punto, lo que resta es Desarrollar el Talento. La clave para el Desarrollo del Talento radica en saber acceder al conocimiento propio del campo de interés y practicar, practicar, practicar y practicar. Se deben acumular horas y Horas de Practica, exactamente un mínimo de 10.000 Horas de Práctica (de acuerdo con los expertos en el tema) son las necesarias para desarrollar un talento.

De esta forma, nuestros hijos serán personas que disfrutan  y sienten pasión por lo que hacen. No tendrán que resignarse con lo que les toca hacer, sino que harán lo que realmente les gusta,  podrán dedicarse a eso para lo que verdaderamente son buenos. Podrán ser creadores en su campo, aportarle a la sociedad a partir de su saber y por supuesto podrán Conquistar su Autonomía. Esta es la mejor forma de enseñarle a trabajar a nuestros hijos; brindándoles las herramientas necesarias para que logren convertirse en Trabajadores Talentosos. ¿Qué te parece?

Si suministramos una sólida y clara Estructura a nuestros hijos, sus vidas no carecerán de Sentido. Por lo tanto, contarán con la suficiente Fortaleza Afectiva que les previene de caer en sórdidos  estados de Depresión. Hasta aquí, te hemos mostrado a grandes rasgos cuales son las Necesidades Biológicas y Psicológicas que debemos satisfacer en nuestros hijos. Ahora te contaremos como podemos contribuir con la trascendencia, con el pleno Sentido de Vida, con el Reconocimiento Social y con la forma en que nuestros hijos le pueden aportar a la sociedad.  Te hablaremos de las cruciales Necesidades Socioantropológicas.

 

3. NECESIDADES SOCIOANTROPOLÓGICAS (Básicas y Complejas)

Necesidades socioantropológicas de nuestros hijos

Es posible que el lugar que ocupamos en la sociedad en parte, lo determine la artificiosa creencia del “éxito.” Es posible que la primera relación práctica que se hace al pensar en el constructo “éxito” tenga que ver con la capacidad de un individuo para acumular riqueza material.  Es posible que algunos individuos adopten esta creencia, como el único camino posible para satisfacer la humana necesidad de Reconocimiento Social. Es posible que debido a la imperante inequidad social muchos se sientan profundamente frustrados, en su intento por obtener reconocimiento social a través de la acumulación de riqueza material. Es posible que quienes logren algo de reconocimiento por haber acumulado riqueza material, se hayan olvidado de acumular Riqueza Afectiva y Riqueza Intelectual, y por ende lleven vidas carentes de Significado Vital, vidas carentes de Sentido.

Para quienes no tenemos como fin último en la vida el “ser exitosos” sino vivir una Vida Gratificante, podemos optar por el auténtico Reconocimiento Social que se obtiene como recompensa por trabajar ardua y dedicadamente en la construcción de los roles de la adultez (pareja, madre-padre, trabajador). Sin ninguna otra pretensión más que la de hallarle pleno Significado Vital a nuestra existencia mediante el Aporte Social  que podemos hacer, al construir una sólida relación de pareja, al criar hijos talentosos para vivir, convivir y supervivir, al trabajar en aquello que nos apasiona y nos da la tranquilidad necesaria para pensar en los demás, para hacer posible que nuestro trabajo contribuya con nuestro Bien-estar y con el Bien-estar de nuestro entorno.

Una buena forma de ayudarle a nuestros hijos a suplir la Necesidad Socioantropológica Básica de Reconocimiento Social consiste en prepararlos, en formarlos para que logren tener un satisfactorio desempeño en los roles de la adultez. Como ya lo mencionamos; en el rol de pareja, en el rol de padre-madre, en el rol de trabajador. De esta forma, nos aseguramos que nuestros hijos obtengan Reconocimiento Social por la capacidad para construir una sana, fructífera y satisfactoria relación de pareja que sea fuente de felicidad. Por la capacidad de ser padres-madres, comprometidos y dedicados conscientemente al Oficio de la Crianza, a la formación de seres humanos bondadosos, altruistas, benevolentes.Por lacapacidad para desempeñarse como Trabajadores Talentosos, haciendo lo que les gusta, lo que realmente les apasiona,  y no lo que les toca. 

El auténtico Reconocimiento Social es el resultado de querer, saber y trabajar dedicadamente para tener un óptimo desempeño en cada uno de nuestros roles de la adultez (pareja, madre-padre, trabajador). La mayor parte de nuestras vidas la pasamos siendo adultos, por esto, desde el Modelo de Crianza Formativa propendemos por el desarrollo de Habilidades Afectivas que nos permitan y les permitan a nuestros hijos tener un óptimo desempeño en dichos roles. Al asegurarnos que nuestros hijos suplan su necesidad de Reconocimiento Social, también garantizamos que logren suplir la Necesidad Socioantropológica  Compleja de Significado Vital.

El Significado Vital viene dado por el Aporte Social. Un desempeño notable en los roles de la adultez (pareja, padre-madre, trabajador), necesariamente le aporta al entorno social; bien sea la familia, la comunidad, la sociedad y a la misma humanidad. Cuando sentimos que nuestra existencia sirve de ejemplo para transformar vidas, para contribuir con avances auténticos de nuestro entorno; cuando ponemos nuestro talento en pro de una causa que impacte genuinamente la sociedad… en ese momento nuestra existencia cobra pleno Sentido. Una vida con pleno Sentido es una vida que merece ser vivida, es una vida que no contempla la posibilidad de extinguirse antes de tiempo.

Por ahora, sólo nos resta decirte que al ocuparnos de satisfacer las Necesidades Biológicas, Psicológicas y Socioantropológicas que permiten Crear Conexión Afectiva con nuestros hijos; los estamos dotando de una poderosa Vacuna Afectiva contra la Soledad, al brindarles desde el seno familiar un Sentido de Comunidad. Contra la Depresión, al suministrarles una clara Estructura Afectiva, Cognitiva y Expresiva. Y contra el Suicidio, al ayudarles a encontrar  Significado Vital  a su existenciaAsí es, con ComunidadEstructura y Significado Vital, vacunamos a nuestros hijos de estos tres temidos males que amenazan con invadir nuestra sociedad. No esta de más advertir, que al Crear Conexión Afectiva con nuestros hijos les ayudamos a evitar colosales sufrimientos en su vida de pareja, en la crianza de sus hijos y en su vida como trabajadores.

Esperamos que la información aquí compartida, haya sido de tu interés y pueda contribuir con el desarrollo en tu rol de madre-padre. Si te identificas con el Modelo de Crianza aquí planteado, podrás seguir profundizando en el mismo, a través de los artículos que continuaremos compartiéndote. Si deseas conocer y vivir más de cerca  el Modelo de Crianza Formativa puedes consultarnos de forma personalizada y hacer parte de una de las Micro Comunidades de Crianza Formativa. Allí podrás aprehender, compartir y construir junto con madres-padres que al igual que tú, están comprometidos y conscientes de su rol. Razón por la cual, se ocupan de formarse y adquirir herramientas que permiten afrontar con destreza, los permanentes desafíos que plantea el fascinante y complejo Oficio de la Crianza.


[1] Marina José Antonio. El aprendizaje de la sabiduría/ Aprender a vivir/ Aprender a convivir. Pag.251

[2] La noción de Crianza Formativa y las primeras bases de este modelo proceden de la Psicología Afectiva. Una criatura concebida por Miguel De Zubiría.

[3] Ibid.Marina José Antonio Pag.233

[4] La Psicología Afectiva denomina a estas habilidades competencias afectivas.

[5] La Psicología Afectiva denomina a estas herramientas instrumentos afectivos.

[6] En lo que respecta al Talento, este Modelo se basa  en los planteamientos de  Miguel De Zubiría. Libro Psicología del Talento y la Creatividad.