LIBRO AMOR Y TRABAJO

ESPIRITUALIDAD Y PSICOLOGÍA PARA CRECER EN LA VIDA

ESPIRITUALIDAD Y PSICOLOGIA

Antes que ser psicólogo soy un ser humano. Y como tal, lleno de defectos y con unas cuantas cualidades.

Hoy se que me hice psicólogo para conocerme, identificar mis defectos y corregirlos.

Pero también para reconocer mis cualidades, creer en ellas y expresarlas.

Como psicólogo, aprendí que no solo tengo necesidades físicas sino también psicológicas.

Necesito amor.

Necesito una visión de la vida.

Necesito que mi vida tenga sentido.

En mi búsqueda personal me di cuenta que el Amor genuino es el que primero cultivo en mi.

Y en esa misma búsqueda, llegue a una visión de la vida que me permite sentir que el cultivo de la espiritualidad, es decir, de una constante relación con mi Dios, resulta ser una poderosa fuente de amor que llena de sentido mi vida.

Mi propósito es trascender mi ser egoísta, y poner mi vida, vocación y profesión, al servicio de una Causa vital para nuestra generación:

Luchar para ayudar a salvar matrimonios.

Estoy convencido que esta lucha empieza en los terrenos espirituales, a los cuales hay que acercarse con fe, más con intuición que con razón. Más con corazón que con cabeza.

La cabeza, es decir la mente, lo que pensamos, es el segundo territorio de esta lucha.

Los pensamientos pueden aclarar la vida, pero también confundirla.

Las creencias pueden ayudar, pero también destruir.

Reitero que esta lucha es mejor darla con la fuerza conjunta de la espiritualidad y la psicología.

Como ser humano creo en esta unión y como psicólogo esta es mi convicción.

Cielo y tierra están unidos.

La espiritualidad nos permite intuir las cosas del cielo y la psicología comprender los asuntos de la tierra.

Yo creo en esto y por eso lo expreso.

Además de este relato, hoy te comparto esta foto que me tomo mi amiga Liliana Castiblanco.

Estoy en la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. Una escuela de sabiduría a la que asisto hace 66 días y en donde estoy descubriendo el sentido de mi vida.

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TESTIMONIO DE VIDA

UN NUEVO CAMINO

UN NUEVO CAMINO

En la sabiduría taoísta el 4 señala la necesidad de un mentor en la vida.

Cuando disfrutamos de la conexión con un mentor o tutor, nos alimentamos de su aprecio y sabiduría.

Si lo escuchamos con criterio, el tutor nos ayuda a Crecer.

Yo tengo dos mentores que guían mi vida.

Ambos me valoraron y llegaron a la misma conclusión:

“Debes comenzar un camino nuevo a nivel afectivo y consolidarte a nivel laboral.”

Para lograr esto, uno necesita una Estructura mental que le permita pensar con la mayor claridad posible.

Yo encontré esa Estructura en dos visiones de la vida que me parecen muy complementarias:

La psicología de Jesús y la psicología afectiva.

El tema central de ambas psicologías es el amor.

El amor desde una perspectiva espiritual.

Y el amor desde una perspectiva científica.

Porque el amor es una ciencia,

El amor es un arte.

El amor es un oficio.

De modo que para lograr que el amor florezca desde nuestro corazón, se requiere Trabajo, Creatividad y Conocimiento.

Oficio, Arte y Ciencia.

Con esta foto te muestro mi apariencia de hoy, y con este relato te comparto la esencia que estoy cultivando.

A la luz de este par de psicologías que he sintetizado con el nombre de Psicología de la Vida, entiendo el amor como un ejercicio constante de Valoración, Conocimiento e Interacción.

Prácticas que permiten el cultivo de vínculos afectivos, la mayor riqueza de un ser humano.

Hoy a mis casi 35 años tengo muy claro que mi propósito es cultivar afectos, pensamientos, dones y talentos.

Por eso necesito compañeros, interlocutores, amigos y socios que quieran caminar por este sendero y construir conmigo una nueva psicología.

Una psicología practica que nos permita cultivar y construir Comunidad.

Porque en Comunidad es posible descubrir el sentido de nuestras vidas.

Porque en Comunidad, aumentan las posibilidades de construir una vida con Bien estar; espiritual, mental y material.

Saludos y si tienes alguna pregunta no dudes en ponerte en contacto conmigo.

Andrez Paz // Psicología de la Vida
-Pareja, Familia, Trabajo-

CAUSA, REPARAR Y RECONSTRUIR PROYECTOS DE VIDA

Busco personas que quieran trabajar conmigo en la Reparación y Reconstrucción de Proyectos de Vida.

VALORARSE

ESCUELA DE PSICOLOGÍA DE LA VIDA

ESCUELA DE PSICOLOGÍA DE LA VIDA

Escuela de Psicologia de la Vida

 

El Trabajo es el sustento de un Hogar.

Sin Trabajo, es apenas lógico que el Hogar corra el riesgo de derrumbarse.

El Trabajo asegura la supervivencia del Hogar.

Nosotros no logramos consolidar una forma de trabajar juntos, aun nos faltaba Crecer mas como seres humanos, sobre todo a mi. Porque como bien lo leí por ahí, primero hay que ser persona antes de ser pareja. Esta fue una de las razones por las cuales nuestro Hogar se derrumbó.

Si has tenido la oportunidad de emprender la construcción de tu Hogar, y experimentar la dolorosa sensación producida por su derrumbamiento, podrás identificarte con lo que te estoy diciendo.

Sin embargo, esta claro que toda crisis es una oportunidad de crecimiento, y como toda oportunidad, uno la puede tomar o dejarla pasar.

Yo decidí aprovechar esta oportunidad para Crecer, esto es, en mi forma de pensar, sentir y actuar, por eso, en lugar de dejar mi Hogar derrumbado y cargar con esa frustración, opté por comprometerme con su reparación y reconstrucción.

No es fácil, pero me lo debo y se lo debo a mis hijos, y a todos mis familiares, amigos y conocidos. ¿Cómo voy a tirar la toalla? ¿Cómo no voy a luchar?

“Lucha”, así le digo de cariño a Luz Adriana, y así me digo a mi mismo cada día:

Lucha Andrés, lucha. Vale la pena dar la vida por esta Causa, ¿O acaso hay algo más importante en esta vida terrenal que el Hogar?

Yo creo en el Hogar.

Esta creencia es la base de mi Trabajo, y es así porque estoy convencido que un Hogar es el mayor regalo que Dios nos puede dar.

Y para sustentar ese Hogar hay que trabajar, y he aquí que se me presenta la oportunidad de expresar otra creencia:

Yo creo que para sustentar un Hogar, Dios nos ha dotado de dones y talentos, es nuestra tarea descubrirlos y cultivarlos, porque son semillas que bien trabajadas, tarde o temprano empezaran a dar sus frutos.

Por eso es que creo que todos somos Talentos Creativos en potencia, de lo que se trata es de descubrir esos dones y talentos y participar activamente con Dios en la co-creacion de nuestra vida; en la construcción de nuestro Hogar y nuestro Trabajo.

Como bien lo señalé en el relato anterior, el punto de partida de mi Proyecto de Vida Laboral como Talento Creativo, es ser un Psicólogo Divulgador. Esto significa ser conferencista, escritor y profesor.

Con conferencias, relatos y clases, los psicólogos podemos dar a conocer la potencia y los alcances transformadores de la Psicología.

Yo creo en la Psicología, por eso decidí consagrar mi vida a su divulgación. Ya lo hago como conferencista, hace siete años lo hago como escritor bloguero y ahora lo voy a hacer formalmente como profesor.

Parafraseando una frase popular: si las personas no van donde el psicólogo, entonces el psicólogo debe ir donde las personas. Por eso divulgo la Psicología en Transmilenio, por eso escribo y comparto mis relatos psicológicos en las redes sociales, por eso hago conferencias de Psicología en colegios y empresas.

Llevo ya 16 años en este mundo de la Psicología, 5 años de educación en una facultad, y 11 años de formación en la vida. Esta experiencia académica y vivencial, sumada a mis 7 años de estudio de la teoría de la afectividad humana de mi maestro de psicología afectiva, Miguel De Zubiría, me ha servido como fundamento para crear una teoría psicológica a la que he llamado Psicología de la Vida. La cual considero como un conjunto de herramientas para construir un proyecto de vida afectivo y laboral; un Hogar y un Trabajo.

Así como a nivel afectivo mi Causa personal es la reparación y reconstrucción de mi Hogar, a nivel laboral mi Causa es la Democratización de la Psicología.

Para mi la Psicología debe ser un derecho de todos, no un privilegio de unos pocos.

Comprender cómo funciona nuestra mente y actuar en consecuencia, indudablemente nos ayuda a Crecer como seres humanos. Es decir, nos permite aprehender a pensar, sentir y actuar como adultos responsables, con nuestro Hogar y nuestro Trabajo. Los dos máximos desafíos que enfrentamos en la adultez.

De modo que para enfrentar este desafío, he decidido dar el siguiente paso y poner en marcha una Escuela de Psicología de la Vida.

Esta es una Escuela de Psicología en la que estoy compartiendo toda mi experiencia afectiva, intelectual y laboral.

Una Escuela en la que, al igual que yo, y si te identificas con la causa de la Democratización de la Psicología, podrás ejercer como conferencista, escritor y profesor, como un divulgador de la psicología, que tanto lo necesita. El Hombre lo dijo muy claro; “la mies es mucha y los obreros pocos”.

Pero mas importante todavía, una Escuela en la que estudiando, practicando y trabajando en comunidad, podrás Crecer en tu forma de pensar, sentir y actuar.

Como podrás ver, yo no vivo la Psicología como un negocio sino como una Causa.

Por eso yo no vendo Psicología, yo comparto Psicología.

No soy un mercader de la Psicología, sino un activista de la Psicología.

Todo activista tiene su Causa, la mía es luchar y trabajar por la Democratización de la Psicología.

Por esta misma razón yo no me dirijo a un mercado, sino a la sociedad.

Yo no busco atraer clientes, sino conectarme con compañeros, colegas, amigos y socios que quieran apoyar esta Causa y hacerla parte de su propia vida.

Esta Escuela es una Psicología Practica sustentada en una teoría, pero más que en una teoría, en una experiencia de vida.

Como bien lo dirían mis colegas Antonio y Wilson, esta Escuela es una Psicología para la vida cotidiana y familiar; para el Hogar y el Trabajo. Para edificar un proyecto  de vida afectivo y laboral.

Esta es una Escuela de Psicología sustentada en la ciencia y en lo mejor de las tradiciones espirituales de las diferentes culturas del mundo, por eso es una Psicología Afectiva y Espiritual, una Escuela de Psicología de la Vida.

Si quieres más información acerca de cómo te puedes vincular a esta Escuela de Psicología, el siguiente paso es que me escribas, ahí conversaremos un rato sobre este proyecto y luego daremos otro paso, nos veremos, nos tomaremos un café y acordaremos horarios, aportes y demás aspectos operativos.

De esta manera activo oficialmente este proyecto laboral, un Trabajo con el que anhelo cultivar y cosechar los recursos vitales; afecto, sabiduría y pan necesarios para contribuir con el sustento de mi Hogar y el Crecimiento en su forma de pensar, sentir y actuar de las personas que trabajen conmigo.

Saludos.

PROYECTO DE VIDA

PSICOLOGÍA DE LA VIDA: HERRAMIENTAS PARA CONSTRUIR TU PROYECTO DE VIDA

PSICOLOGÍA DE LA VIDA

No quiero desarrollar una teoría que esté desconectada de la vida, porque me parece que es la vida misma nuestro punto de partida. Este fin de semana por ejemplo ocurrieron dos hechos vitales de los cuales quiero dejar huella.

El sábado publiqué por fin mi proyecto de vida, mi hoja de ruta, mi mapa, los planos de la personalidad que he comenzado a edificar conscientemente, para de esta manera completar mi Identidad.

Y el domingo, mi hermana Viviana llegó al tercer piso de su existencia.

Estos dos hechos me ponen a pensar en lo que estaba haciendo yo cuando también llegué a los 30.

En el diplomado de afectividad humanaRecuerdo que estaba volcado de lleno en el estudio de la teoría de la afectividad humana de mí maestro de psicología afectiva, Miguel De Zubiría, de hecho, por aquellos días estábamos llevando a cabo un diplomado de afectividad que organizamos con Luz Adriana. Ya había nacido Orianna y sin saberlo todavía, Dante venia en camino.

De modo que eran tiempos de desbordante optimismo y alegría, trabajábamos juntos; tanto en la construcción de nuestro Hogar, como de nuestro Trabajo.

Pero también eran tiempos de ingenuidad, tanto en el Hogar, como en el Trabajo. Una experimentación a ciegas, probando y probando.

Esas pruebas permanentes, sin una hoja de ruta clara, llevaron al desgaste emocional, a tal punto, que dejamos de trabajar juntos y el Hogar y el Trabajo que estábamos edificando, se nos derrumbó.

Esto que podría ser visto como una tragedia, se esta convirtiendo en nuestra mejor oportunidad de crecimiento. La tristeza del derrumbamiento ha llevado a cada uno por su lado a redefinir su proyecto de vida; tanto afectivo como laboral.

Afectivamente, los dos sabemos que tenemos una responsabilidad compartida, ella como madre y yo como padre. Cada uno, de forma autónoma definiendo su rol.

Como pareja, esa vieja relación de adolescentes ha muerto. Si ha de renacer este vínculo algún día, lo hará sobre las bases de nuestra propia autonomía afectiva y laboral. Será una relación entre dos adultos que habrán aprendido de su amarga experiencia. Esta es mi esperanza, y aunque hoy estamos a la distancia, todo mi ser esta conectado con esta mujer. Hoy no concibo mi vida con una mujer diferente a la madre de mis hijos.

EL CLAN TIRADO PAZLuz Adriana es la mujer más importante de mi vida. No tengo ningún problema en reconocer esto. 9 años después de nuestro “casual” encuentro en la Cinemateca Distrital, con esta bella mujer logramos concebir no solo dos hijos, sino también una teoría que gestamos entre los dos desde el mismo día en que nos conocimos aquel sábado 28 de enero de 2006.

Y es justamente esta teoría la base de nuestro proyecto de vida laboral. Luz Adriana esta materializando esas ideas que trabajamos en nuestros años de convivencia en un proyecto laboral que ha llamado Comunidad de Formación Afectiva Crecer. Un muy bello proyecto, del cual yo soy su primer seguidor y te invito a que lo conozcas, porque en realidad esta impregnado de mucha sabiduría porque tiene su toque personal.

En lo que a mi respecta, esas ideas las he organizado en lo que llamo la Psicología de la Vida. Una psicología afectiva y espiritual que actúa como una caja de herramientas para construir un proyecto de vida afectivo y laboral.

Como Pedagogo Conceptual que soy, comprendo que los conceptos son herramientas. El lenguaje configura tu realidad, los conceptos te pueden ayudar a construir tu Identidad.

La Psicología de la Vida entonces es un conjunto de conceptos que llevados a la practica te pueden ayudar a Crecer como Ser Humano, esto es, a Crecer en tu forma de sentir, pensar y actuar. En otras palabras, a convertirte en un adulto responsable y dueño de tu propio destino, autor de tu propia vida.

Tremendo desafío, ¿no?

Pues bien, este es el reto que he asumido para mi vida. Crecer y ser un adulto responsable, capaz de edificar un Hogar y un Trabajo Talentoso y Creativo.

Como dicen que el ejemplo empieza por casa, entonces yo mismo estoy utilizando estas herramientas de la Psicología de la Vida. Digamos que ahora soy un Adulto Aprehendiz dando testimonio de su propio proceso.

De modo que mediante este relato te presento oficialmente la Psicología de la Vida, esta es mi propuesta como psicólogo, una teoría que yo mismo estoy encarnando y que poco a poco te iré explicando.

Como puedes ver en la imagen que acompaña este relato, esta teoría tiene su representación geométrica, si te fijas bien, esos son los conceptos que componen la Psicología de la Vida, esas son las herramientas para valorar, conocer, conducir, cultivar y construir tu proyecto de vida; afectivo y laboral.

Saludos.

PROYECTO DE VIDA

YO SOY ANDRÈZ PAZ Y ESTE ES MI PROYECTO DE VIDA

ANDREZ PAZ

Empiezo este relato con las letras de una bella canción de Green Valley:

“Te tira la vida al camino si estas en lo cierto… Basta con cerrar los ojos y luego imaginar, tu puedes decidir a dónde vas, tú decides el momento y decides el lugar, decides el rincón a donde iras, dejándote llevar y llevar…”

He descubierto dos tesoros: el Hogar y el Trabajo, fuentes de amor y pan. Sin embargo, para poder disfrutar de estos tesoros, necesito una nueva personalidad.

Una personalidad que sea capaz de ser conciente de lo valiosos que son el Hogar y el Trabajo, para que pueda pensar, sentir y actuar en consecuencia.

En algún momento de mi formación aprendí que uno puede elegir su personalidad, que no necesariamente tiene que estar sometido a los dictados de sus instintos, o a los condicionamientos destructivos de su entorno.

Comprendí que uno puede construir una personalidad capaz de tener control sobre lo heredado y lo aprendido.

Llevo ya mucho tiempo tratando de entender esta idea, ahora creo que mas allá de tratar de entenderla, lo que debo hacer es vivirla. Solo cuando una idea se vive, se logra comprenderla, es decir, transformar la realidad vital.

A mi se me derrumbó el Hogar, y para evitar mi propio derrumbamiento, he decidido hacer uso de lo que he aprendido a lo largo de mi vida; como ser humano y como psicólogo.

De esta manera, haré frente al debilitamiento afectivo y por lo tanto, al deterioro vital que supone afrontar la dura realidad del derrumbamiento de la mayor fuente de afecto terrenal del Ser Humano:

Su Hogar.

Su Comunidad primaria.

La mayor bendición que Dios puede dar a un hombre.

En cada vida hay experiencias, hay lecciones. Y la vida que más podemos conocer es la propia. Es verdad que de las demás vidas también se aprende, con las historias de los otros también podemos aprender de nosotros mismos.

Porque de lo que se trata es de aprehender para comprender,  y por ende Crecer como Ser Humano. Esto es, Crecer en nuestra forma de sentir, pensar y actuar.

Sin embargo, para que este crecimiento constante sea una realidad en nuestra vida, necesitamos un claro proyecto de vida, el cual es como un mapa para emprender el viaje de crecimiento.

De hecho, estudios científicos demuestran que el Ser Humano necesita un mapa por naturaleza.

Hace poco leí en un libro de Seth Godin, que el doctor Jan Souman, del Instituto Max Planck de Cibernética Biológica, estudió lo que nos sucede cuando no tenemos mapas, ni brújulas, ni puntos de referencia.

Souman investigó lo que le sucede a la gente que se pierde en un bosque o en el Sahara y que no puede orientarse ni por la estrella Polar ni por el sol.

Pues resulta que andamos en círculo. Por mucho que intentemos andar en línea recta, para salir del bosque o del desierto, siempre acabamos donde empezamos. Nuestros instintos no nos bastan. En palabras del doctor Souman: “No confíes en tus sentidos porque aunque creas que avanzas en línea recta, no es así.”

Lo reitero, el Ser Humano necesita un mapa por naturaleza.

Pues bien, con este relato te presento el mapa que he trazado para mi viaje. Son los planos de la personalidad que he empezado a edificar para completar mi Identidad.

El terreno para construir es mi propia vida, y las herramientas con las cuales estoy llevando a cabo esta construcción es lo que he llamado Psicología de la Vida.

Me cansé de andar en círculos, de volver a empezar un proyecto de vida afectivo y laboral mal planificado y por ende mal ejecutado.

Vienen a mi mente las palabras de mi maestro de psicología afectiva, Miguel De Zubiría, a propósito del derrumbamiento de mi Hogar:

“¿Qué ocurre con tu existencia? ¿Qué pasa con tu pareja? ¿Qué ocurre con tu trabajo? Siempre te siento volviendo a comenzar, desde el inicio, y ahora solo.”

Si maestro, he vuelto a empezar, y ahora solo, ¿doloroso? pues “pa que le digo que no, si, si”.

Pero prefiero volver a empezar, a dejarme derrumbar por el peso de este dolor, si es verdad que soy libre para elegir, pues entonces elijo el camino del ascenso, no del descenso, opto por el camino del crecimiento para que todo este sufrimiento tenga sentido.

Hoy te presento los planos de la personalidad que he elegido encarnar, y como esto es un modelo psicológico, te lo iré mostrando poco a poco a partir de mis propias experiencias de vida.

De modo que mucho gusto:

Yo soy Andréz Paz, y este es mi proyecto de vida:

Ser un Adulto para construir un Hogar, y un Talento Creativo para edificar un Trabajo que me permita aportar al sustento de ese Hogar.

Saludos.

proyecto de vida

Proyecto de Vida Afectivo

Proyecto de Vida Laboral

Psicólogo Divulgador

Psicólogo Afectivo y Espiritual

PSICOLOGO LIDER

AFECTIVIDAD Y ESPIRITUALIDAD

EL ALIMENTO ESPIRITUAL

 alimento espiritual

La espiritualidad es la necesidad consiente de Dios.

Ha despertado en mi este instinto espiritual.

Que bello.

Hoy comprendí que es necesario alimentar nuestro espíritu.

Porque un espíritu bien alimentado fortalece el corazón.

Con un corazón fortalecido, nuestra mente podrá pensar con mayor claridad.

Esto significa que podremos tomar mejores decisiones.

Y las mejores decisiones, traen bendiciones.

El alimento espiritual es vital, tan vital como el alimento para el cuerpo.

No es solo una metáfora, se trata de una realidad humana.

Nuestro espíritu requiere alimento, y si no se alimenta, sufriremos de carencias afectivas.

¿Y cuàl es el alimento del espíritu?

La Palabra.

La Palabra la puedo uno consumir solo o acompañado.

Cuando se consume en compañía, es como cuando se come en compañía, más satisfactorio.

He aquí la importancia de la comunidad.

Esta es la sensación que estoy experimentando en mis banquetes espirituales en Torre Fuerte.

Fe en la Palabra.

Acompañadas por obras para confirmar la Palabra.

Gracias a esta Palabra comprendí que la construcción de un Hogar es de dos: 50/50, pero también que hay momentos en los que a alguno de los miembros de la pareja, le toca asumir el 100%. Es su deber y no lo puede eludir, porque hacerlo, significaría la muerte definitiva del Hogar.

Y mientras al menos uno siga trabajando, el Hogar seguirá respirando.

Necesitamos alimentar nuestro espíritu.

Necesitamos de Dios.

Asi lo siento, asi lo pienso, y asi te lo comparto.

Salu-dos.

psicologia espiritual

MENSAJES DESDE ARRIBA

MENSAJES DESDE ARRIBA

Podrás pensar que estoy loco, pero cuando uno empieza a transitar por los senderos del espíritu, aprender sobre la vida no es gracias a nuestro intelecto sino a la intuición. Es tan potente esto que no se puede explicar, solo experimentar.

Ando con mi mente y espíritu dispuestos a aprender, a ser guiado, a ser receptivo a los mensajes superiores de la vida.

LA MUJER DE MI VIDAAyer, cuando me senté frente al computador, por una extraña razón me llegó una foto en la que estamos Luz Adriana y yo, una bella foto que hacía rato no veía, de repente llegaron unos sentimientos que se volvieron pensamientos y le escribí a una carta a la afectiva, sabia y creativa madre de mis hijos.

Después me fui a caminar, tenía que imprimir semillas para sembrar en Transmilenio, luego de esa tarea me fui para el parque de los periodistas a observar un poco la vida que allí circula.

Sentado allí, se me acercó Sebastián, un habitante de calle de 21 años quien para ganarse el pan me cantó el padre nuestro en latin, aproveché y empecé a conversar con ese hombre, entramos en confianza y terminamos hablando de Dios, me sorprende que estas personas, a pesar de sus circunstancias son muy espirituales, no temen poner a Dios por delante, son fuertes aunque parezca lo contrario.

Tuvimos un debate acerca del porque de sus circunstancias, el me decía que eran las drogas, especialmente el bazuco el responsable de su presente. No pude evitar reflexionar en este instante y plantearle que a lo mejor las drogas eran una consecuencia de algo más arraigado.

¿Qué podría ser? –pregunto él-

-Careciste de un hogar, a lo mejor tuviste padres, pero no un hogar.

Al principio el se resistió a esa idea, porque en su mentalidad el único responsable de su destino era él, En otro tiempo yo habría pensado lo mismo, pero hoy, a la luz de mi propia experiencia he llegado a la conclusión que nuestra herencia marca parte de nuestro destino, para bien o para mal.

Yo soy el responsable de mi vida, si, ¿pero que es lo que yo soy?

Somos lo que pensamos, sentimos y hacemos, pero eso que pensamos, sentimos y hacemos es una herencia de nuestra especie y de nuestra tribu familiar, pero también es lo que aprendimos en nuestra infancia y adolescencia, es el entorno. Y estamos a merced de esa herencia y de esos aprendizajes hasta que decidamos hacer uso de nuestro libre albedrio y completar nuestra identidad proyectando y construyendo nuestra personalidad elegida. Es decir, nuestros propios pensamientos, afectos y acciones.

No sé si esto se comprenda fácilmente, pero lo que pretendo decir es que nuestras acciones, buenas o malas, son movidas por esas fuerzas heredadas y aprendidas, he ahí la importancia de tomar conciencia acerca del legado que le vamos a heredar a nuestros hijos.

Y el mejor legado, para mí, no es la educación, sino un hogar.

Porque un hogar es la mejor fuente de afecto, sabiduría y pan.

El caso es que escribo este relato porque este hombre me transmitió un contundentemente mensaje que “coincidió” con la acción de la carta pública que le envié a Luz Adriana. Tanto me impactó que no puede evitar escribir este relato para dar testimonio de ello.

Me dice Sebastián, miremos 1 Juan 3:18:

“Queridos hijos, que nuestro amor no quede solo en palabras; mostremos la verdad por medio de nuestras acciones”

Luego seguimos conversando y de repente me dice, ahora miremos Mateo 7:7:

“Sigue pidiendo y recibirás lo que pides; sigue buscando y encontraras; sigue llamando y la puerta se te abrirá.”

Y para rematar me dejó con Romanos 8: 28, 31

“Y sabemos que Dios hace que todas las cosas cooperen para el bien de quienes lo aman y son llamados según el propósito que él tiene para ellos” (…) “¿Qué podemos decir acerca de cosas tan maravillosas como estas? Si Dios esta a favor de nosotros, ¿Quién podrá ponerse en nuestra contra?”

No te parece sorprendente. A mí me impactó. Tanto que me vi impulsado a compartirte esta anécdota.

En este mismo día, una canción de Green Valley llegó con un mensaje complementario:

“Siempre intenta descifrar lo que te enseña la vida, sigue un camino correcto, y veras como el calor purifica tus heridas, veras que estas en lo cierto”

Así funciona esto, ya no temo aceptarlo ni compartirlo.

Saludos.

Andréz Paz // Psicología de la Vida

HISTORIA DE VIDA, PROYECTO DE VIDA

YO CREO EN EL HOGAR

CLAN PAZ TIRADO

Ha sido más lo que he escrito que lo que he publicado. Mis cuadernos de notas están repletos de pensamientos, ideas, proyectos, lamentos, peticiones, oraciones, reflexiones, y esto no lo digo con el ánimo de alardear sino porque mientras caminaba por el centro de Bogotá, caí en cuenta que había llegado a una serie de relatos:

Bitácora de un sembrador.

Esto es lo que yo hago en Transmilenio y en mi vida, sembrar.

Sembrar pensamientos, sembrar afectos.

No tenía planeada esta serie, de hecho, así llame mi relato anterior, cuyo título le puse una vez terminé de escribirlo.

Pero la idea de la bitácora me siguió sonando, hasta que no lo pude evitar y me tocó sentarme a escribir en un paradero que queda al frente de un centro comercial llamado Nutabes, en la 19 con 4, en pleno corazón de Bogotá.

Venia pensando que el espíritu se expresa de forma espontánea, quizá sea eso lo que llaman inspiración.

El caso es que venía pensando también en la soledad. ¿Y por qué?

Porque me siento solo.

A veces disfruto mucho de esta soledad, sobre todo cuando estoy creando.

Pero cuando no estoy en una actividad creativa, esta soledad me empieza a doler.

La soledad duele.

Y cuando se acumula ese dolor, se convierte lentamente en una depresión.

Y cuando se acumula la depresión el fantasma del suicidio empieza a hacer su aparición.

Lejos estoy de ello, pero sé que este es el proceso. Por eso es tan peligroso dejarse atrapar por la depresión.

¿Y porque te cuento todo esto?

Porque soy psicólogo y me ha correspondido ser un psicólogo que no entiende su oficio si no es a partir de la reflexión de sus propias experiencias de vida. Lo cual además de ser terapéutico para mí mismo, creo humildemente, que le puede ser de provecho a mis amigos, conocidos y compañeros de la vida, además de aquellos con quienes nunca he interactuado en persona, pero que gracias a las redes sociales estamos conectados de corazón.

Yo escribo para mis espíritus afines.

Creo que el compartir mi experiencia nos puede ayudar a los dos a comprendernos un poco más.

Porque para mí, de eso es lo que se trata la vida, de comprender sus caminos para comprendernos a nosotros mismos; como individuos, como tribus familiares, como sociedad y como humanidad.

Entonces creo que mi labor es propia de esos personajes que intentan ayudar en este juego de la vida.

Pero no es fácil.

Para nada fácil.

Ayer lo comprendí mientras conversaba con mi colega Carolina, se requiere compromiso, disciplina y practica constante.

¿Será que esto va en contra de la espontaneidad del espíritu?

Por ahora no creo que sea así.

Más bien pienso que hay momentos de trabajo planeado y labor espontanea, como escribir esta bitácora por ejemplo.

Cuando camino solo por las calles de esta ciudad, las ideas me van llegando en cascada. Esta tarde por ejemplo sentí una idea que está relacionada con mi causa personal:

Reparar y construir mi hogar.

Siento este proyecto afectivo como un proceso en tres fases.

Fase 1 Supervivencia

Reflexionando la situación, siento que una de las principales causas del derrumbamiento de mi hogar fue la carencia material.

¿Qué tan cierto será eso de que cuando el hambre entra por la puerta el amor sale por la ventana?

En los años que convivimos bajo el mismo techo de sus padres nunca pude llevar a cabo un ejercicio de proveedor pleno para espantar el estress.

Esa realidad material me confundió muchas veces. Me estreso muchas veces.

No es fácil vivir con la sensación de que son tus suegros los que te mantienen.

No es fácil vivir con la sensación de no ocupar el lugar que te corresponde.

Aunque para mi fueron de gran ayuda y estoy agradecido con ellos, no es fácil vivir con tus suegros.

Y a juzgar por los resultados, no resultó bien ese experimento.

El hogar se derrumbó.

Por eso la fase 1 es una lucha a muerte por la supervivencia, no solo la mía, sino y sobre todo, la de mi clan familiar.

Ahora que ya no estoy viviendo bajo el mismo techo con ellos, no puedo seguir permitiendo que mis hijos sean sustentados principalmente por sus abuelos.

Eso no es propio de un padre adulto.

Y la molestia que hoy siento en mi corazón es una energía que la quiero convertir en creación, en producción.

Por eso este relato, para comprender esta anómala situación.

Hace un año el mensaje me llegó y solo hasta ahora lo vengo a sentir con apremio:

Ocupa tu lugar!!!!

Asegúrate de la supervivencia digna de tu clan!!!!

Esta es la primera fase de mi proyecto de vida afectivo.

Y aquí termino porque ya tengo hambre y como ahora ando solo por la vida, no me alimento como un hombre casado, ya no tengo una suegra que vele por mi alimentación, ahora como solo cuando me da hambre.

Pero quería escribir antes de comer, quería sentir lo que se experimenta crear con el estómago  vacío y el corazón dolido.

Y esto no es un lamento, simplemente es una expresión de mis sentimientos.

¿Puede uno proyectar su vida afectiva?

Por supuesto que sí, no solo es posible, sino necesario, de no creer en ello no estaría haciendo esto. De hecho, los poderes superiores de la vida hoy me enviaron un contundente mensaje:

“Para poderse enfocar en algo, hay que creer en algo.”

Yo creo en la familia.

Yo creo en el hogar.

Sin hogar, la vida corre el riesgo de perderse antes de tiempo.

Con hogar la vida se ama y se vive.

¿Y para qué otra cosa vinimos al mundo sino fue a amar y vivir?

REFLEXIONES VITALES

CULTIVAR LA PALABRA PARA CULTIVAR VINCULOS

cultivar

A las 4am me tengo que levantar a cultivar la palabra, sobre todo la palabra sentida, esa palabra es la que viene del corazón, de las experiencias vividas.

Son las reflexiones que provienen de las circunstancias de mí día a día.

Me permiten dejar una huella de mis pasos y comprender lo que estoy viviendo, lo que estoy pensando, sintiendo y haciendo.

Me permite mantenerme conectado con la vida, mielinizar esa conexión entre mi mente y mi espíritu.

Practicar la constancia para cosechar ganancias afectivas, sapienciales y materiales. Energía para vivir con dignidad y bienestar.

Produzco estos pensamientos para motivar y guiar mi acción.

Y te los comparto porque quiero proponerte una conexión.

Solo cuando nos conectamos afectivamente con espíritus y mentes afines podemos encontrar la manera de crecer, de cultivar un vínculo que sea fuente de afecto, sabiduría y pan.

¿Cultivamos un vínculo?