Publicado en Metagramas

LOS METAGRAMAS DE FELICIDAD (0)

Este es mi Metagrama de Felicidad del año 2019. Dice Miguel de Zubiria que los Metagramas son herramientas de navegación definitivas para ser más feliz. Así mismo, plantea que los Metagramas son una sencilla herramienta psicológica para diseñar tu futuro y sacarle máximo provecho a tu existencia.
Nunca en mi vida había escuchado esta palabra: “Metagrama”. Supe de su existencia por allá en marzo de 2017, me la presentó Miguel, y fue él quien me elaboró el primer Metagrama. Desde entonces me conecté con esa palabra, que es realmente una herramienta psicológica muy útil para aclarar lo que quieres en tu vida.

Yo no quiero irme de este mundo antes de tiempo, cuando soy muy optimista sueño con vivir cien años. En cambio, cuando me atrapa el pesimismo, siento que partiré muy joven, plasmo estas palabras por ejemplo para salir de un estado emocional negativo. Hace unos días recibí una noticia que me desanimó profundamente, y aquí estoy luchando por no dejarme llevar al extremo de la negatividad. Cultivar palabras es una estrategia poderosa para superar la negatividad y fluir con positividad por la vida. Escribir es sumamente terapéutico; lo practico como persona y lo recomiendo como psicólogo. Hoy justamente me encontré con unas palabras que quiero dejar plasmadas aquí:
“Practica con fervor y ese será tu regalo.”

Escribir me hace muy feliz. Yo soy muy feliz escribiendo. Tengo una poderosa intuición con respecto a los Metagramas, creo que el acto de escribir es la clave de esta herramienta, la única manera de demostrar que estos es así, es practicando. En lo que va corrido de este año 2019 voy en la versión # 11 de mi Metagrama de Felicidad, es justamente ésta la que hoy comparto. Y creo que esta es la segunda clave: compartir el Metagrama, mostrarlo a las personas que hacen parte de nuestra red vincular. Intuyo que es como una herramienta de conexión. Nos podemos conectar con nosotros mismos y también con los otros. Al fin de cuentas todos estamos construyendo nuestras vidas, aunque ayer pensaba que podemos ir por la vida en tres estados: deteriorándonos, estancados o creciendo.

Cada día que tengamos de vida, nuestros actos nos deterioran, nos mantienen estancados o nos ayudan a crecer.

Yo quiero creer en las bondades de los metagramas porque creo que nos ayudan a crecer. Esto quiero yo, crecer. Crecer en todos los ámbitos de la vida: a nivel amoroso, a nivel laboral, a nivel intelectual, a nivel personal, a nivel grupal, crecer. ¿Será mucho pedir?

Hace varias semanas que no escribía un relato largo para compartir, estaba concentrado en el diseño de mi Metagrama. Hoy siento que ya estoy listo para pasar a la siguiente fase. Solo espero que no sean estas palabras el fruto de un arrebato maniaco, sino, el inicio de un camino que vengo buscando hace rato: FELICIDAD. Así se llama este camino que quiero recorrer con el uso consciente, constante y sistemático de esa herramienta que propone la Psicología Afectiva formulada por Miguel de Zubiria. Y como el mismo Miguel dice, mi gran ilusión es que diseñes también tu propio Metagrama, que uses esta herramienta psicológica para que diseñes tu futuro y le saques el máximo provecho a tu existencia.

Es lo que anhelo para mí, y de todo corazón te lo deseo a ti. Sueño con que algún día no muy lejano podamos hacer un Torneo de Metagramas, algo como un encuentro de “metagrameros”. Las metas son la primera fuente de felicidad. Quiero creer que es así para vivir plenamente lo que en este Metagrama he plasmado. De modo que no quiero ser solo un divulgador de esta idea, quiero vivirla para dar testimonio de ella.

Los Metagramas son una herramienta psicológica poderosa para construir felicidad.

Anuncios
Publicado en ANDRES PAZ, DE VIAJE HACIA EL BIENESTAR, LIBRO, PSICÓLOGO LIBRE

RELATO 38. PSICÓLOGO LIBRE

Vivo muy agradecido por tener la oportunidad de sentir la experiencia de convivir en familia. Darnos una familia es tratarnos bien, de esta forma favorecemos nuestro propio bienestar. Creo que la Célula Familiar es como una plataforma para alzar vuelo. Es el punto de partida para construir una mejor vida. Hay que poner la mente en modo familiar y desde aquí salir a servirle a los amigos, usuarios, sociedad y humanidad.

En los 20 años que llevo caminando por el sendero de la Psicología, he comprobado que ésta se puede vivir de dos maneras: como un trabajo o como un servicio.  Trabajar es una palabra que viene de “Tripalium”, una especie de palo que usaban los encargados de presionar a los esclavos para que éstos se mantuvieran enfocados en el trabajo. Servir es para mí sinónimo de libertad, es ser dueño de ti, de tu tiempo, de tu vida. Es estar consciente de tus dones y talentos para compartirlos con quienes estas destinado a servir.

Yo soy un Psicólogo Libre para servir. Estoy plenamente identificado con la idea de vivir la psicología como un servicio. He llegado a esta convicción luego de todos estos años de estar en el andar por la Psicología; estudiándola, practicándola y aplicándola en mi propia vida.

Hay un espacio en el que he dejado una huella de este proceso. De hecho son tres los terrenos en los que he compartido muchas de las pistas para llegar a este punto de convertirme en un Psicólogo Libre. Facebook, WordPress y Youtube, en esos puntos del ciberespacio he venido cultivando poco a poco esta idea de ser un Psicólogo Libre para servir.

Primero empecé con Facebook en el año 2007, fui de los pioneros de esta red social en Colombia, recuerdo que la conocí en un encuentro de “Lideres en la U” organizado por la Revista Semana en la Universidad Externado de Colombia.  Andaba transitando por los 26 años de vida y ya había terminado la carrera de psicología en la Universidad Católica de Colombia. He sido un cultivador asiduo de palabras en esta red social que ha sido crucial para llegar a la idea de ser un Psicólogo Libre para servir. 12 años después estoy más activo que nunca en este espacio.

Luego me uní a la blogosfera. Primero en Blogspot, en ese mismo año 2007 y después abrí un Blog en WordPress en septiembre de 2008. Ya van casi mil entradas, materia prima que me ha permitido practicar el autoconocimiento y descubrir que estaba en búsqueda de la libertad en el ejercicio de mi profesión.

He hecho algunos vídeos en Youtube, la meta que tengo es hacerlo de forma más constante y sistemática, ojalá con la ayuda de un realizador profesional. Para ser un Psicólogo Libre es fundamental tenerse confianza, llevar a cabo buenas comunicaciones y desarrollar habilidades prácticas.

Facebook es como un centro comercial donde se venden ideas, WordPress es como un conjunto de apartamentos donde se construyen ideas y Youtube es el canal de televisión para comunicar esas ideas. Estas tres herramientas son fundamentales para ser un Psicólogo Libre, porque te ayudan a  descubrir tu identidad y conectarte con otros colegas para ponerte a su servicio.

Vivir la psicología como un servicio es psicológicamente exigente pero espiritualmente muy gratificante. Es exigente porque tienes que aprender a comunicarte, por eso las herramientas digitales son de gran ayuda porque te permiten expresarte y recibir retroalimentación, clave para crecer.

Pero no solo tienes que aprender a comunicarte para vivir la psicología como un servicio, también es crucial aprender a administrarte, valorarte y sobre todo, aprender a conocerte; ésta es quizás la práctica crucial: Conocerte. Para lograr convertirse en un Psicólogo Libre es imprescindible conocerse a sí mismo. La práctica constante y sistemática del autoconocimiento es lo que hace a un Psicólogo Libre. Es lo que lo libera del yugo del trabajo y lo encamina por los senderos del servicio.

Esta ha sido mi experiencia,  ahora la quiero poner a disposición de aquellos colegas, compañeros y compañeras de profesión que se sientan llamados a vivir la psicología en libertad.

En otras palabras, me he convertido en un Psicólogo Libre para servirle a mis colegas, aunque estoy a disposición para atender otro tipo de personas, siento un fuerte llamado para acompañar a esos hombres y mujeres que al igual que yo, fuimos llamados a ejercer esta bella y muchas veces poco valorada profesión. Nuestra profesión es muy valiosa y tiene mucho para aportar en esta época de profundos cambios psíquicos y sociales, tanto a nivel individual como colectivo.

Este carisma lo he venido descubriendo poco a poco, me encanta mucho interactuar con mis colegas y en ese compartir me di cuenta que hay un terreno por cultivar, hay una tarea por hacer, hay que servirle a los psicólogos y psicólogas. Creo que nosotros jugamos un papel muy importante en nuestra sociedad, por eso estoy convencido que entre nosotros debemos también acompañarnos y cuidarnos. Ser un soporte para el ejercicio de nuestra profesión, y también para el afrontamiento de los desafíos que nos pone la vida a nivel afectivo, intelectual, laboral, grupal, proyectivo e intrapersonal. Ser aliados en la construcción de la vida que queremos.

Un Psicólogo Libre, esto es una parte de lo que soy.

Publicado en LIBROS DE AUTOCONOCIMIENTO

¿ME COMPRAS UN LIBRO?

Soy un Psicólogo Libre que ha consagrado su vida a crear y servir. Vivo de lo que creo y de los frutos del servicio.

Soy un amante de las palabras, me encanta escuchar y hablar. Disfruto enormemente de la conversación empatica y asertiva.

He logrado crear tres libros que deseo compartir contigo. Están hechos con el corazón y sueño con que se conecten a otros corazones.

Es una serie de libros cuyo tema central es el Autoconocimiento. Un camino hacia el encuentro con nosotros mismos. Con nuestro Ser.

♡ Tiempos de Paz
♡ Tiempos de Felicidad
♡ Tiempos de Pan

Los tengo en formato físico y también en versión electrónica. El primero tiene un valor de $50 mil pesos y el segundo $25 mil.

Si me compras un libro te doy una sesión de Autoconocimiento adicional; presencial o virtual. Tu eliges.

Gracias por apoyar esta iniciativa y este proyecto de vida. Me honraria poder aportar en tus iniciativas y en el diseño y construcción de tus proyectos de vida.

Quedo muy atento.

Te dejo mis coordenadas de WhatsApp.

3142666337

♡♡♡♡♡♡
La fotografía fue tomada por Pablo Esteban en la Candelaria

Publicado en ANDRES PAZ, DE VIAJE HACIA EL BIENESTAR, LIBRO

RELATO 37. FAMILIA Y FUNDACIÓN

 

“Para encauzar los pensamientos hacia las mejores metas, para desarrollarse y progresar, se necesitan mutuamente el hombre y la mujer.”

-Como Manejar la Libertad-

“Hay muchos hombres capaces de amasar una fortuna, pero muy pocos capaces de crear una familia.

S Bryan

En el relato anterior vimos cómo se metió la idea del suicidio en este Viaje Hacia El Bienestar, así de profundo fue el impacto que causó en mi ser el final de la historia de Jessy Paola Moreno Cruz, la mujer de 32 años que se lanzó del puente de la variante a Ibagué, con su hijo de 10 años, May Nicolás Ceballos Moreno. Han sido estos días de mucha reflexión al respecto. Especialmente en torno a la pregunta: ¿Por qué no me suicido?

Dice Miguel De Zubiria que desde psicología afectiva hay cuatro o cinco respuestas generales. Yo cultivo tres de esas respuestas: Metas, Vínculos y Cualidades. No me suicido porque tengo metas, vínculos y cualidades que me permiten mantenerme aferrado a la vida. Ser consciente de esta riqueza y agradecerlo, me hace sentir más feliz. Tener motivaciones, cultivar vínculos y ejercitar las cualidades, hace que uno se enamore más de la vida, que tenga más deseos de vivir, que resista más las adversidades, frustraciones y sinsabores propios de la existencia.

Tengo muchas metas, cultivo muchos vínculos, y ejercito mucho mis cualidades. Creo que por esto no me suicido, porque estoy conectado con unos propósitos que me motiva alcanzarlos, con seres humanos a los que aprecio y deseo servirles y con unas cualidades que me permiten expresar lo mejor de mi ser. La conexión es clave. Desconectarse de las metas, de los vínculos y de lo mejor de sí, es lo que aumenta el riesgo de atentar contra sí mismo.

Hoy quiero visibilizar en este relato dos propósitos que tengo en mi vida, uno familiar y otro social. Los dos están íntimamente conectados. Son el hilo que me une a una mujer, con Luz Adriana estamos tejiendo una vida familiar en compañía de Orianna y Dante, y estamos llevando a cabo una labor social. En ese ejercicio de tejido familiar y social se van puliendo cualidades, se va construyendo una nueva personalidad.

Cada vinculo es una conexión con la vida. Será por eso que nos duele tanto la ruptura, porque cuando perdemos cercanía con un vínculo valioso es como perder una parte de nuestra vida. ¿Existe un vínculo más valioso que el que tenemos con nuestra célula familiar? Estoy plenamente convencido que este es un vínculo determinante para nuestro crecimiento y bienestar. Esta convicción es la que me ha permitido mantenerme firme en mi deseo de hacer familia con Luz Adriana, Orianna y Dante. Quienes me conocen, son testigos de la lucha que he librado para salir adelante en esta exigente tarea. La célula familiar es la piedra angular de mi proyecto de vida. No soy capaz de imaginarme una vida diferente. Es este vínculo afectivo el que me mantiene conectado con la vida.

De alguna manera siento que plasmo estas palabras para seguirme animando y motivando a continuar con esa tarea que a veces me dan ganas de abandonar. Cuando esto ocurre, me recuerdo que tengo una misión que cumplir, que no hay nada que temer, que cada día compartido con mi célula familiar es un día ganado que debo agradecer.

En el presente estamos unidos, somos un reino unido que tiene un propósito como familia: Crecer. Y para lograrlo, no solamente debemos trabajar al interior de nosotros mismos, sino, poner nuestra historia, aprendizajes, conocimientos y experiencias al servicio de otras células familiares. Esta es nuestra vocación familiar, este es un nuestro llamado como familia. Por eso hemos creado una institución social, una fundación que promueve la Unidad Familiar a través de la Formación Afectiva.

¿Cómo lo hacemos?

Hemos diseñado tres acciones:

  1. Reuniones Familiares.
  2. Encuentros por la Unidad Familiar.
  3. Seminarios de Unidad Familiar.

En las Reuniones Familiares vamos a las casas de otras células familiares, nos compartimos y conversamos en torno a las practicas que favorecen la Unidad Familiar.

Los Encuentros por la Unidad Familiar los hacemos en un bello lugar llamado la Unión, un corregimiento del municipio de Fomeque. Allí nos encontramos con otras células familiares que están interesadas en adquirir conocimientos y herramientas para trabajar la Unidad en sus familias.

Los Seminarios de Unidad Familiar los hacemos en colegios, tanto públicos como privados. Trabajamos con estudiantes, docentes y familias.

La Unidad Familiar es el más grande propósito al que vale la pena consagrarse. Sin importar los obstáculos, las diferencias y las exigencias afectivas, intelectuales y materiales de cada día. Al menos para mí esto es fundamental para continuar con vida.

Publicado en ANDREZ PAZ, DE VIAJE HACIA EL BIENESTAR, LIBRO

RELATO 36. PAPÁ

Hay muchos motivos para celebrar la vida, estar vivos y poder sentir esta experiencia de existir es de por si un motivo de celebración. Celebrar la vida de un hijo es un motivo de intensa alegría. El pasado 31 de enero celebramos la vida de Orianna, ha completado nuestra hija sus primeros diez años de vida. Plasmo estas palabras con una imagen que se niega a evaporarse de mi mente: una joven mujer con su niño de 10 años en sus brazos, a punto de saltar de un puente en Ibagué. Solo se me ocurre una pregunta: ¿Dónde estaba el papá?

La maestra vida nos enseña a vivir a través de la vida propia y de los otros. A veces son lecciones amorosas, otras veces, son lecciones dolorosas. A las buenas o a las malas se nos da la oportunidad de aprender a vivir y convivir. Y si nos negamos, la consecuencia será ser atrapados por un intenso deseo de escapar de esa realidad que sin querer hemos forjado. Ante lo ocurrido con esa mujer y su hijo se me ocurre preguntarme y de paso preguntarte: ¿Será posible prevenir la llegada a ese punto de no retorno?

Estoy muy conmovido, y he querido liberarme de esta sensación practicando una palabra que vengo cultivando este año: GRATITUD. Ser agradecidos con la Vida, independientemente de las circunstancias, nos da energía para vivir; fuerza para luchar y enfrentar las naturales adversidades de la existencia. Como veíamos en relatos anteriores, practicar la Gratitud nos permite desarrollar una mayor capacidad para apreciar la propia vida, al igual que experimentar unos niveles más elevados de bienestar personal y por lo tanto, una mayor cantidad y calidad de emociones positivas. Estoy plenamente convencido que cultivar la gratitud es una poderosa medida preventiva contra el suicidio.

Alguna vez le escuché a Miguel De Zubiria preguntarse: ¿Por qué no me suicido? Hoy me ha llegado también esta pregunta. Yo no me suicido porque tengo un motivo para vivir. Y no uno, sino muchos motivos por los cuales me siento muy agradecido. Quizá, el primero de ellos es el que en este día me tiene plasmando estas palabras: Ser Papá. Hace 10 años la vida me dio esta oportunidad para aferrarme a ella. A veces me pregunto cuál habría sido mi destino de no haber aceptado esta oportunidad. Es más, en ocasiones creo que muy probablemente no habría continuado caminando por los senderos de la psicología y mucho menos habría llegado al camino de la pedagogía.

Ser papá encauzó mi vida. En el fondo siento que Orianna y Dante son los maestros que me envió la Vida para crecer. La paternidad es un llamado a crecer, a ser grandes. Confieso que no ha sido fácil para mi aceptar este llamado, de hecho, creo que gran parte de la crisis que vivimos con Luz Adriana tuvo que ver con esto. Conociéndome, me he dado cuenta que mi temperamento y carácter no estaban dispuestos para este rol, por eso tuve que emprender la construcción de una nueva personalidad. Una nueva forma de pensar, sentir y actuar que me permitiera conectarme con esta vocación de ser papá.

Estoy absolutamente convencido que aceptar el llamado que nos hace la vida para servirle como papás, es fundamental para el Viaje hacia el Bienestar. De modo que además de celebrar la primera década de vida de Orianna, también celebro los 10 años de este rol que le da un inmenso sentido a mi vida.

¿Cómo no estar agradecidos con esta oportunidad que nos da la vida para crecer a través de la paternidad?

De alguna manera, siento que la crisis social tan profunda que estamos viviendo como sociedad, tiene su raíz en la crisis de la paternidad. El padre cada vez más brilla por su ausencia en las células familiares. Yo soy un absoluto convencido de la importancia de trabajar por la Unidad Familiar. A esta causa he consagrado mi vida personal, profesional y vocacional. ¿Hay algo más importante para el futuro de una sociedad? Si se derrumba la familia, se derrumba la sociedad.

Los hombres estamos llamados a romper con las cadenas de violencia en las que fuimos criados. No puede ser que repitamos la historia, ni como familia ni como sociedad. Me niego a aceptar que estamos condenados a vivir en medio de la violencia. Por eso plasmo estas palabras, por eso hago libros, por eso sirvo como psicólogo, por eso ofrezco mi historia, para dejar una huella de esta resistencia. Para recordarme la misión, especialmente en los momentos de desfallecimiento.

La foto que acompaña este relato la tomó Dante. Aquel día estuvimos en el Jardín Botánico, un paraíso en medio de la gran ciudad, allá fuimos a celebrar el cumpleaños de Orianna, casualmente nos encontramos con Sandra Mantilla, quien trabaja allí y nos dio un tour por ese bellísimo escenario. Compartimos unos deliciosos sanduches de aguacate preparados por Luz Adriana y luego nos fuimos para el Parque Simón Bolívar a encontrarnos con Marleny y Patricia (las tías maternas) y con Sander y Damián. Nos acompañó también Jean Franco, el amiguito del barrio que siempre se une a la celebración.

Aquí seguimos en este Viaje hacia el Bienestar, ya encauzados, con la esperanza puesta en el afianzamiento de este proyecto de vida que se construye día a día. Agradeciendo todo lo vivido, sin importar lo sentido.

Publicado en ANDRES PAZ, DE VIAJE HACIA EL BIENESTAR, LIBRO

RELATO 35. UNIDAD

 

Hay que aprovechar toda oportunidad que se nos ofrezca en esta vida para expresar Gratitud. Cada quien tiene muchos motivos para estar agradecido. Yo en este día estoy muy agradecido porque celebro 13 años de haber conocido a mi par. El 28 de enero de 2006 tuve la fortuna de encontrarme en el camino con una mujer que resultó ser para mí una autentica bendición.

La psicología positiva nos recuerda que cultivar la gratitud aumenta nuestra capacidad para apreciar la propia vida, quererla, valorarla; esto redunda en niveles más elevados de bienestar personal. Expresar gratitud es una forma de proporcionarse bienestar.

Por eso estoy tan agradecido en este día. ¿Y cómo no estarlo si esa mujer ha sido crucial para mi existencia? El vínculo con Luz me ha permitido crecer y hacerme más consciente del ser que soy y del que anhelo ser.

Algo en mi interior me dice que un principio de la sabiduría es aprehender a vivir y convivir. En esto que podríamos llamar la Universidad de la Vida, Luz ha sido mi compañera número uno en este aprehendizaje. Un aprehendizaje que ha sido gozoso, doloroso y de vez en cuando glorioso.

Este aniversario con Luz me pone a pensar en una palabra que considero vital contemplar: UNIDAD. Experimentar el sentido de Unidad es fundamental en el Viaje hacia el Bienestar. Por este motivo la invoco en este relato, la Unidad es una palabra valiosa que vale la pena conocer y sobre todo cultivar.

En esas andamos con Luz, cultivando la Unidad.

He tenido que ir a buscar un poco de música, necesito inspiración para plasmar estas palabras. Escucho: “Hay una luz que ilumina mi camino al andar, que ilumina mis pisadas se dedica a aconsejar, voy con la canoa y a Sion, me sigue la mirada del león… Por el rio de la vida voy, plantando una semilla positiva… Por el rio de la vida voy, semilla tras semilla… Sé que es el amor el que me satisface, fuente de mi inspiración… Sigo soñando despierto sueño con liberación.”

Me siento muy agradecido por tener la oportunidad de plasmar estas palabras, creo que estas son las semillas que salgo a sembrar en el rio de la vida. Anhelo conectarme con personas que entren en contacto con estas palabras. Deseo servir en sus vidas. Por eso escribo, para poderme comunicar con esas personas que también están en búsqueda de la Unidad, de estar en conexión consigo mismos y con los que están a su alrededor.

La foto que acompaña este relato nos fue tomada por la Vida en Ecuador, allá, justo en la Mitad del Mundo, muy simbólica para nosotros esa imagen. Una imagen que representa una creencia central de nuestro vinculo: la Equidad. El principio de Equidad es fundamental para que haya Unidad en la relación entre la mujer y el hombre. Esto es clave para el Bienestar.

Recuerdo que en el relato 14 de este Viaje, hice mención al aniversario número 12 de nuestro encuentro, volví a esas palabras y me reencontré con éstas:

“Hay que renovar ideas con respecto al amor.”

“El trabajo de un hombre o mujer le permite supervivir. El de dos crea riqueza.”

“Fuerzas que tiran en direcciones opuestas son equilibradas a través de un adecuado manejo de la voluntad. “

La Equidad es una idea que renueva las relaciones en el mundo del amor.

Trabajar en equipo crea riqueza, en todo el sentido de la palabra.

El ego es doblegado cuando es más fuerte la voluntad de cooperar.

Equidad y Unidad van de la mano.

Aquí seguimos en el Viaje, sumando palabras mágicas y transformadoras de la vida. Gratitud, Aprehendizaje, Sabiduría, Unidad, Equidad.

Publicado en ANDRES PAZ, DE VIAJE HACIA EL BIENESTAR, LIBRO

RELATO 34. EL APREHENDIZAJE DE LA SABIDURÍA

En el relato anterior, aprendimos que cultivar la Gratitud nos permite desarrollar una mayor capacidad para apreciar la propia vida. Apreciar nuestra vida, es decir querernos. Que bonito, cuando se cultiva la Gratitud se fortalece nuestra autoestima. Se está más dispuesto para pasar de la quejadera crónica a la acción constructiva de nuestros proyectos de vida.

Este año 2019 cumplo 20 años de estar moviéndome por el mundo de la psicología. Parece que fue ayer cuando pisé por primera vez una universidad, el 25 de julio de 1999. En estos momentos estoy pensando en dos compañeras que conocí en ese primer semestre y con quienes aún tenemos conexión. Diana Constanza Ramírez y Elsy Carolina Jiménez. Cada uno de nosotros, a su manera, ha construido un proyecto de vida profesional y familiar. ¿Exigente ha sido el reto, verdad compañeras?

Carolina se fue por los senderos de la psicología organizacional, Diana por su parte está batallando en los campos de la psicología educativa. Carito trabaja en una empresa farmacéutica y Dianita en un colegio distrital. ¿Y yo? Bueno, yo me consagré al sueño de mi vida: cultivar palabras, hacer libros. Pero más allá de este oficio, en realidad yo soy un psicólogo que hizo de la práctica del Autoconocimiento su estilo de vida.

Conocerse es una disciplina poderosa. A ella llegué en el año 2008 gracias a la Psicología Afectiva, una rama de la Psicología Positiva que me hizo retomar los senderos de la psicología, luego de un fugaz paso por el mundo del Derecho. Hoy pienso que si no me hubiera encontrado con esa psicología formulada por Miguel De Zubiria, me habría graduado de abogado, no hubiese conocido la pedagogía, y probablemente, tampoco le habría apostado a la construcción de un proyecto familiar.

Como bien lo aprehendí de Psicología Afectiva, conocerse no implica solamente conocer el mundo propio, sino también conocer el mundo del otro y conocer el mundo social. En otras palabras; observando la sociedad y a los otros, podemos conocernos mejor a nosotros mismos. Creo que esta es la razón por la que en lugar de estar confinado en una organización de 8am a 5pm, opté por el trabajo independiente como consultor y terapeuta. En esta labor sí que he podido conocer el mundo del otro. Cada persona que he atendido en mi vida profesional, me ha ayudado a conocerme un poco más a mí mismo. Y lo más impresionante, luego de cada encuentro, que en realidad es una conexión de corazón a corazón, cosecho una abundante inspiración que luego llevo a mis libros.

Estudiando Psicología Afectiva me encontré con un autor fundamental, me atrevo a decir que es una de las máximas influencias del pensamiento de Miguel De Zubiria. Gracias a José Antonio Marina entré en contacto con una idea que literalmente ha transformado mi vida y es la que en gran medida me tiene plasmando estas palabras. Me refiero a la idea de “Personalidad Elegida”.

Acabo de recordar que ya había empezado a hablar de esta idea de la personalidad elegida en el relato 19 de este libro, me fui a leerlo y me encontré con estas palabras de José Antonio Marina:

“Aristóteles definía el carácter como el conjunto de hábitos poseídos por una persona. Para mí es la personalidad aprendida, es decir, todo aquello que a partir del temperamento hemos adquirido a través de la vida. A partir del carácter – aprovechándonos de él, modulándolo, cambiándolo- cada uno diseñamos nuestra personalidad elegida, la última figura de nuestra individualidad, nuestro gran proyecto.”

Me impresiona mucho esta proposición y por eso la quiero reiterar preguntándome: ¿Cómo es eso que cada uno diseñamos nuestra personalidad elegida, la última figura de nuestra individualidad, nuestro gran proyecto?

¿Tu sabias que cada uno de nosotros puede diseñar su personalidad elegida?

Acabo de encontrarme con una palabras que son muy pertinentes para este momento:

“Las ideas que dominan nuestra mente son de una inmensa influencia en nuestro futuro”.

Esta idea de la personalidad elegida ha dominado mi mente en los últimos años y por eso estoy escribiendo esto. Esta es la razón por la cual me metí de lleno en el estudio y vivencia de la Teoría de la Personalidad que plantea José Antonio Marina. Dicha teoría está amplia y profundamente formulada en un libro clave de la obra de este autor: El Aprendizaje de la Sabiduría. Justamente allí, dice Marina:

“Resulta muy difícil hacer la genealogía de nuestra personalidad, intentar descubrir los elementos que influyeron en nuestro modo de ser. Me interesa averiguar cómo emerge una personalidad a partir de una algarabía de influencias: genéticas, sociales y educativas. Es una investigación detectivesca sobre la biografía de los seres humanos. Voy a explicarles lo que la ciencia nos dice sobre la construcción de una personalidad. Vamos a recorrer de nuevo, en términos generales, el proceso que el lector ha seguido en su vida, esa compleja interacción entre individuo y circunstancia, entre biología y cultura, entre la realidad y el deseo, entre esfuerzo y claudicación, entre proyecto y casualidad que nos ha hecho a todos. La psicología que voy a exponer debe ser pedagógicamente de ida y vuelta. Para comprender el desarrollo de un niño, el lector debe ir desde su situación adulta hasta el bebé que fue, para desde allí regresar de nuevo a su situación presente. Al final, si ni usted ni yo nos hacemos un lio, espero que entienda mejor al niño y se entienda mejor a sí mismo.”

Entendernos a nosotros mismos, ese es el fruto de la práctica del autoconocimiento. Por eso los antiguos griegos recomendaban con tanta sapiencia: “Conócete a ti mismo”.

Para mí, conocerse a sí mismo es convertirse en un Aprehendiz de Sabiduría. Esta es la base de lo que elegí ser:

Un aprehendiz de sabiduría.

La imagen que acompaña este relato tiene mucho significado para mí porque es una foto en Ecuador, en un lugar conocido como “La Mitad del Mundo”. Yo estoy convencido que la sabiduría está en el camino medio, los extremos llevan al sufrimiento. Eso la humanidad lo descubrió hace miles de años y pareciera que todavía estamos lejos de practicarlo.

Publicado en ANDREZ PAZ, DE VIAJE HACIA EL BIENESTAR, LIBRO

RELATO 26 CÉLULA FAMILIAR

Plasmo estas palabras el 1 de noviembre de 2018. Emprendo esta acción creativa observando una imagen que me emociona. Las emociones producen pensamientos y los pensamientos producen emociones. Esta fotografía familiar a mí me produce un torrente de emociones positivas. ¿Cómo se le llama a eso? Movido por este “Qui de Felicidad”, me dispongo a darle vida a estos pensamientos.

Adquirí un compromiso conmigo mismo, me propuse crear un relato en tres días específicos de cada mes: 1, 11 y 22. La meta es completar 78 relatos y con ello darle forma a un libro que he llamado: De Viaje Hacia el Bienestar. Esta es una meta intelectual, me siento muy motivado para llevarla a cabo, ya llevo un año trabajando en este proyecto, vamos por el 33% de la meta. Ejercitar el intelecto contribuye con el bienestar, por eso leo y escribo habitualmente.

La unidad familiar es vital para el bienestar. En los últimos tres relatos de esta serie he podido dar cuenta de esta unidad. Este proyecto familiar es esencial para mí, es el proyecto que me hace experimentar el sentido de comunidad, el que me permite vivir la experiencia del compromiso, el que me hace sentir como parte de un Nosotros, el que le aporta un profundo significado a mi existencia. Navegar en familia por la vida es un inmenso logro y una gran responsabilidad.

Hace exactamente un mes estábamos en tierras ecuatorianas, esta foto nos la tomó Emilia Vinueza, una creativa y talentosa mujer que con su lente retrató momentos y expresiones que ahora hacen parte de nuestro banco de recuerdos emocionales. Esta foto es como la portada de ese viaje a Ecuador que nos dejó tantas vivencias llenas de sentido.

Somos una célula familiar, hemos sobrevivido al naufragio, seguimos navegando juntos, tenemos un proyecto de vida compartido. Viajar es una parte fundamental de este proyecto, queremos que nuestros hijos conozcan la vida explorando el mundo, que conozcan muchos lugares, que interactúen con muchas personas, de diferentes culturas, de diversas formas de ser y estar en la vida.

El viaje a Ecuador nos dejó esta mágica foto, y ahí vamos, haciéndonos conscientes de nuestra misión como familia y como fundación. Viendo el horizonte despejado y claro.

El Viaje hacia el Bienestar es un viaje que se hace en familia, cualquiera sea el tipo de familia, pero en familia.

La familia es clave para  la supervivencia, el crecimiento y la trascendencia.

Publicado en ANDREZ PAZ, COLUMNAS DE OPINION SOCIOPOLITICA, COLUMNAS SEMANA, Pedagogia Politica

¿CLEPTOCRACIA O DEMOCRACIA?


 

Hace ocho días, el 8 de junio, mi maestro Miguel De Zubiria lanzó su nuevo libro titulado: ¿ERES FELIZ? Casualmente, lo hizo en el mismo auditorio del hotel en el que me gradué de bachiller en 1998. Aquel año, Andrés Pastrana acababa de llegar a la presidencia con la promesa de un proceso de paz con las Farc. Con ese hecho social llegué a mi mayoría de edad y logré coronar una meta muy luchada luego de pasar por varias instituciones educativas y en varias modalidades de estudio.

El día que me gradué de bachiller fui muy feliz, 20 años después, evoqué esa felicidad y en la conferencia de Miguel caí en cuenta que el lanzamiento de ese libro me confirmaba un camino elegido: Ser Profesor de Psicología de la Felicidad. Dos décadas pasaron para descubrir el trabajo de mi vida. Luego de la presentación compartimos un rato con el maestro, en compañía de Carolina Jiménez, su más aplicada discípula de Psicología Afectiva, y quien luego del evento me puso a llenar un cuestionario de psicología política que Miguel está construyendo; quedé un poco sorprendido con los resultados, y al mismo tiempo confirmé un llamado que he sentido en esta época de elecciones presidenciales: la pedagogía política.

La primera conclusión a la que he podido llegar luego de reflexionar lo vivido ese mágico día, es que existe una estrecha relación entre la Felicidad y la Política.  Una política bien hecha, bien pensada, bien sentida, es una política que produce felicidad social, y por ende felicidad familiar y personal.

¿Cuál de los dos grupos políticos enfrentados en esta contienda electoral contribuyen con la auténtica felicidad de la sociedad colombiana?

¿El Centro Democrático y toda esa tripulación que sin duda alguna tiene mucho que ver en ese desangre del Estado llamado corrupción?

¿Cuánto de esos 50 billones de pesos anuales han ido a parar a los bolsillos de esos que hoy están montados en el barco uribista?

¿No es la corrupción un atentado contra la felicidad de los colombianos?

Yo estoy convencido que la Felicidad tiene que ver con la equidad, con la justicia social, con las oportunidades de educación, con el respeto por la diferencia, con la valoración del pluralismo y la diversidad. Yo creo que la Colombia Humana y todas las fuerzas políticas que se han unido a su lucha política tienen que ver con estos anhelos. Millones de personas de todos los sectores de la sociedad están creyendo en esta posibilidad. Yo soy uno esos que creen en la posibilidad de construir una auténtica democracia, más profunda y participativa en la que sea posible ser realmente feliz y vivir en paz construyendo cada uno su propio proyecto de vida.

De modo que ha llegado la hora de verdad. Es el momento de decidir; no entre dos figuras políticas, sino entre dos formas de estar en sociedad: la cleptocracia o la democracia.

De acuerdo con Wikipedia, “la Cleptocracia (del griego clepto, ‘robo’; y cracia, ‘fuerza’ = dominio de los ladrones) es el establecimiento y desarrollo del poder basado en el robo de capital, institucionalizando la corrupción y sus derivados como el nepotismo, el clientelismo político y/o el peculado, de forma que estas acciones delictivas quedan impunes debido a que todos los sectores del poder están corruptos, desde la justicia, funcionarios de la ley y todo el sistema político y económico.”

De corrupción, nepotismo, clientelismo político y/o peculado está lleno el barco del Centro Democrático que está ávido de poder para poder hacer de las suyas e implantar una  nefasta cleptocracia muy parecida a la actual situación venezolana. Las encuestas dicen que ganará, yo espero que no.

Yo espero que gane la Democracia, que gane la Colombia Humana, con todo y sus imperfecciones, es preferible a un gobierno de delincuentes que ve enemigos por todo lado, que hace uso del miedo, la mentira y la manipulación para obstaculizar la construcción de una cultura de paz en el que tema central sea la Educación, y no la violencia política ni la corrupción.

Soy muy feliz expresando estos pensamientos, aunque de pronto no le gusten del todo a mi maestro Miguel, que muy a mi pesar ve con mejores ojos la propuesta política que tanto crítico, paradójicamente, políticamente me siento más afín con la postura de su hermano Julián De Zubiria, quien hizo público su apoyo a Gustavo Petro.

De todas maneras, pase lo que pase, y gane quien gane, queda claro que será necesario un fuerte trabajo psicológico y pedagógico para reconciliar esta sociedad herida por tantos años de violencia, y no solo guerrillera, sino también paramilitar, estatal y mafiosa.

La paz es felicidad, por eso vale la pena seguir apostándole a este proceso de construcción de paz que a buena hora inició el Presidente Santos, no ha sido fácil, no es fácil y no será fácil, tal y como ocurre con la Felicidad que es una tarea para nada fácil. Sin embargo, se facilita cuando aparecen en la vida herramientas tan poderosas como las que viene creando el maestro Miguel y que sintetizó con gran habilidad en su nuevo libro: ¿Eres Feliz?   

En estos momentos soy muy feliz, porque luego de mucho esfuerzo por centrar mi atención, he logrado cumplir la meta de escribir esta columna de opinión sociopolítica, lo cual me hace sentir bien conmigo mismo porque me estoy obedeciendo en la orden que me he dado: escribir cada semana una columna inspirado en la portada de la Revista Semana.

Según lo que he aprehendido, las metas son la primera fuente de felicidad, activan un circuito neuroquímico de producción de dopamina, adrenalina, endorfinas, serotonina y oxitocina; al mismo tiempo, las metas crean interacciones y vínculos, la segunda fuente de felicidad.

La sola idea de pensar en país sin corrupción, en paz y educado, me da mucha felicidad. Por eso vale la pena sumarse a esta meta colectiva. Sin miedo, con confianza y esperanza.

Yo no quiero una cleptocracia, deseo una democracia, ¿Y tú?

 

Publicado en ANDREZ PAZ, Coredsa, DE VIAJE HACIA EL BIENESTAR, fundacion alberto merani

RELATO 22. TRABAJAR COMO DOCENTE DE PSICOLOGÍA…Y CONSULTOR DE FELICIDAD

Hace unos años aprendí que los seres humanos tenemos unas necesidades psicológicas, las cuales al ser satisfechas contribuyen con nuestra supervivencia, crecimiento y trascendencia.

Dichas necesidades son el sentido de comunidad, la estructura mental y el significado o sentido de vida.

Luego de varias semanas sin trabajar en este cultivo de palabras que he llamado De Viaje Hacia el Bienestar, retomo esta tarea que me permite justamente reflexionar sobre la satisfacción de mis propias necesidades psicológicas.

Me interesa mucho mostrar este proceso porque vivo la psicología de la mano de la pedagogía, es decir, estoy convencido que los psicólogos tenemos una gran responsabilidad educativa y como tal, la modelación resulta clave para comunicar los conceptos psicológicos que sabemos pueden contribuir con nuestro bienestar y el bienestar de las personas que por una u otra razón llegan a nuestras manos.

Plasmo estas palabras el 23 de abril de 2018, el anterior relato lo publiqué el 9 de marzo, se trataba de una carta que mi Yo adulto le envió a mi Yo niño reportándole una novedad: 25 años después por fin tenía una clara estructura mental, una personalidad elegida, una identidad.

Misteriosamente, o quizá, lógicamente, días después de haber logrado llegar a esa estructura mental, empecé a experimentar con mayor intensidad el sentido de comunidad. Hoy estoy conectado con tres comunidades; una familiar y dos laborales.

Hace siete meses estoy viviendo de nuevo con el núcleo familiar del cual soy parte, eso para mí es una gran fuente de felicidad. En realidad yo creo que estar conectado a un núcleo familiar le da a uno la energía requerida para hacerle frente a los desafíos de la vida. Cada vez que uno se conecta con su núcleo familiar, se recarga, se anima, se motiva para luchar, estudiar y trabajar. La fuerza viene de allí, al menos así lo estoy experimentando yo.

Creo que esta conexión familiar me ha dado el movimiento para conectarme con dos instituciones dedicadas al campo educativo. Esto me tiene sumamente contento, soy parte de dos comunidades educativas afines a mis propios intereses profesionales; pedagógicos y psicológicos.

En COREDSA estoy trabajando como docente de psicología. Desarrollando la cátedra de ética y desarrollo humano, la cual trabajo desde el abordaje conceptual de la psicología afectiva y la psicología positiva. Espero en próximos relatos hablar con más detalle de esta experiencia con jóvenes y adultos que están trabajando su meta de ser bachilleres, y como la psicología les aporta en su proceso educativo con miras a prepararse para crecer en la vida.

Este trabajo para mí es un sueño cumplido, ser docente de psicología en una institución educativa de bachillerato para adultos. Casualmente, la misma institución de la que egresé en 1998, año en el que cursé los grados décimo y once. Volví como profesor a mi alma mater de bachiller. Ojalá algún día ocurra lo mismo con mi universidad.

Me llega esta responsabilidad a los 37 años, y me alegra mucho que me haya llegado luego de haber superado el naufragio familiar. Una experiencia que me dejó muchas lecciones de vida. Ahora que estoy disfrutando este momento de unidad familiar en mi vida, recuerdo esos dolores y comprendo que todo tenía un sentido, un propósito, una razón de ser.

La enseñanza es mi don, por eso estoy tan feliz de haberme confirmado en él. Estoy muy agradecido con la confianza que los profesores María Inés y Rubén están depositado en esta propuesta y por la oportunidad que me dan de ejercitar las funciones ejecutivas que tanto requiero fortalecer para crecer.

En esta misma institución estamos desarrollando un proyecto de capacitación en habilidades blandas, en alianza con la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) se busca dotar de herramientas que aumenten la empleabilidad de personas sobrevivientes del conflicto armado. Una bella labor psicológica y pedagógica que me hace experimentar un profundo sentido de vida.

Como diría Martin Seligman, en el sentido de vida está la auténtica felicidad. Mientras plasmo estas palabras experimento una sensación de plenitud. Encontré lo que salí a buscar hace 25 años cuando me fui de casa de la mano de un tío que fue mi primer compañero de viaje.

¿Qué encontraste Andrés?

Encontré mi propio camino de felicidad.

La felicidad es el camino hacia el bienestar y cada quien debe encontrar su propio camino.

Caminar día a día de la mano de mi núcleo familiar es una gran felicidad para mí.

Ser docente para mi es una gran felicidad.

Este es mi camino de felicidad, ser padre, ser docente, hacer uso de las herramientas de la pedagogía y la psicología para asumir esa dura tarea de la educación de nuestros hijos y nuestros estudiantes.

Y como mi pasión máxima es escribir, pretendo dar cuenta de todo este proceso cultivando palabras, técnicamente hablando, haciendo ejercicios metacognitivos que me permitan mejorar mis niveles de atención, autocontrol y perseverancia, tal y como lo sugiere uno de los dos pedagogos que más admiro: José Antonio Marina.

Miguel de Zubiria es el otro pedagogo que además de admirar, aprecio por todo lo que he aprendido de él en los 10 años que llevamos interactuando. Ahora por fin soy parte de la Fundación Alberto Merani, estoy conectado con esta comunidad pedagógica, conexión que es para mí una gran fuente de felicidad.

Casualmente, aterricé en un proyecto de consultoría pedagógica para la Gobernación de Cundinamarca, cuyo gobernador actual está interesado en crear una cultura de la felicidad en el departamento. Un proyecto fascinante.

Aquí vamos, satisfaciendo mis necesidades psicológicas y reflexionando para ser más consciente de este proceso.

Creo que la felicidad es el camino hacia el bienestar.

Creo que satisfaciendo las necesidades de comunidad, estructura y significado podemos experimentar bienestar.

Escribo estos relatos porque creo que la vida no es solo luchar, estudiar y trabajar; también se puede sacar tiempo para crear, para el Autodesarrollo como diría psicología afectiva.

Atender una familia y dos trabajos demanda tiempo, sin embargo, espero seguir con esta serie de relatos, al menos uno cada semana.

Creo que cultivando palabras vamos creando nuestra propia realidad y dándole sentido a nuestra propia vida.

Esta es mi forma de vivir la psicología y poner en practica la pedagogía.

La verdad es que yo soy un creyente de la Educación y creo que ésta debe partir de la propia vida.