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LA PIRAMIDE MOTIVACIONAL DE LA PSICOLOGÍA AFECTIVA

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¿TU QUIÉN ERES?

tu quien eres

ESTRUCTURANDO LA VIDA CON PSICOLOGIA AFECTIVA

HOMBRE SOLO

Estoy diseñando una estructura de vida.

Una estructura debida para actuar de forma tal, que cada dia de mi vida pueda cultivar y cosechar los recursos vitales que necesito para mi supervivencia, crecimiento y trascendencia.

Soy un hombre solo, soberano.

Ahora que caigo en cuenta, el hombresolo es una herramienta ¿verdad?

Las herramientas sirven para reparar y construir.

Un hombre solo, soberano, puede ser una herramienta para reparar corazones estrellados y construir vidas felices y plenas.

Ahora comprendo mi llamado.

He sido llamado por la Vida para servirle en los fertiles campos de la Psicologia.

Mi vocacion es la Psicologia.

Mi oficio es la Psicologia Afectiva.

Mis herramientas provienen de la Psicologia Positiva.

Teniendo clara mi vocacion, mi oficio y las herramientas para llevar a cabo mi labor, creo que el siguiente paso es crear una estructura de vida flexible que me permita hacer las tareas propias de mi labor, esto es, cumplir con mi trabajo personal, familiar y profesional.

No es nada facil estructurarse.

Quien opta por la independencia y la soberania en su vida, se enfrenta al desafio de estructurarse, lo cual requiere mucho esfuerzo mental, paciencia afectiva y perseverancia activa.

Para mi ha sido muy dificil estructurarme.

Me esfuerzo mentalmente, pero todavia me siento impaciente afectivamente, y aunque persevero activamente, siento que lo hago desordenadamente.

¿Y que puede ordenar la mente?

Una estructura.

Cuando uno tiene una estructura de vida, puede actuar mas ordenadamente.

Y el actuar ordenado nos conduce a la productividad. A producir mas afecto, mas sabiduria y mas pan. Recursos vitales para asegurar tu supervivencia, crecimiento y trascendencia.

Con el pan supervivimos.

Con la sabiduria crecemos.

Con el afecto trascendemos.

Soy un hombre solo, soberano, y en estos momentos me pregunto:

¿Dónde y cómo podré cultivar y cosechar los recursos vitales para mi sustento?

No se porque, o talves si, pero siento que esta Psicologia Afectiva que estoy practicando, tiene un punto de partida clave para mi supervivencia, crecimiento y trascendencia.

Un terreno que en otros años he explorado, cultivado y cosechado, y lo he hecho tan bien, que hasta en EL PERIODICO EL TIEMPO, lo han reseñado.

Estoy hablando del mas grande sistema de transporte masivo del pais:

Transmilenio.

Y como ya me tengo que ir cumplir con esa labor, que no solo pan me deja, sino vinculos para cultivar sabiduria y afecto, entonces dejo hasta aquí mi primera tarea del dia:

Escribir.

Esto es lo que hago tan pronto me levanto a las cinco de la mañana.

Escribir para iluminar mi vida con la sabiduría que en este instante me envía la Vida.

 

10 AÑOS DESPUES…

10 AÑOS DESPUES

En nuestra sesión de trabajo de ayer, nuestro maestro Miguel De Zubiria empezó haciéndonos la siguiente pregunta:

¿Cuáles han sido los tres hechos más importantes de sus vidas?

Sin pensarlo mucho, a mi mente llegaron tres hechos definitivos:

  1. Cuando me fui de la casa, a los 12 años.
  2. Cuando me gradué de psicólogo, a los 26 años.
  3. Cuando me hice papá, a los 28 años.

Según el maestro Miguel, la vida termina a los 30. Es decir, las decisiones que van a definir la vida se toman antes de los 30 años. Si esto es así; salir de casa siendo un niño, estudiar para ser psicólogo profesional, y ser papá, son las decisiones que han marcado mi vida.

No puedo decir que haya tomado esas decisiones de forma plenamente consciente, siento que lo hice más bien movido por la intuición.

La intuición me llevó a salir de casa porque estaba creciendo en un entorno peligroso, si me quedaba en ese barrio, allá en Pereira, viviendo la vida que vivía, mi camino era la delincuencia, todo estaba dado para ello: violencia intrafamiliar, negligencia parental, desconexión familiar, cultura barrial delincuencial.

Esa decisión infantil me salvó de la miseria y me encaminó, con los años, 6 después, a estudiar psicología, en una de las mejores facultades de América Latina, en la Universidad Católica de Colombia.

Estudiar psicología fue una decisión juvenil que me salvó de la ignorancia intelectual, y aunque con esa psicología no logré sanar las heridas afectivas que desde la infancia traía, por lo menos me dio la entrada al mundo de los trabajadores profesionales, podría ganar un poco más que el mínimo, no mucho, pero ya era un avance. No sería un obrero raso.

Terminé la carrera a los 24 años y dos años después, en el 2006 y recién cumplidos los 26, me gradué de psicólogo. En ese mismo año, y un poco más de 6 años después de mi decisión juvenil de entrar al mundo de la psicología, conocí a la mujer con quien tuve la dicha de ser papá en el 2009, a los 28 años de edad.

Desde ese día, hasta hoy, han pasado exactamente 10 años.

El 28 de enero de 2006, la Vida me puso en contacto con los asuntos del corazón. Ese día, allá en la Cinemateca Distrital, empezaba para mí una historia de amor. Hoy se, a mis 35 años, que toda historia de amor deja lecciones, algunas son muy gozosas y otras muuuuy dolorosas.

Las lecciones gozosas hasta hijos dejan.

Y las lecciones dolorosas, hasta de los hijos nos alejan.

Siete años duraron mis clases gozosas, aprendiendo del amor a través de su experiencia, sintiéndolo, fui muy feliz, apreciado y amado por una tribu familiar, como nunca antes lo había sido en mi vida.

Tuve el hogar que en mi infancia no había, pero no fue eso suficiente para sanar mis heridas afectivas, ahí seguían los miedos, las inseguridades, los malos hábitos, las agresividades, los egoísmos, machismos, todo lo que heredé y aprendí para sobrevivir.

Herencia y aprendizaje que en la adultez, habiendo alcanzado el gran logro de la pareja, los hijos y la profesión, me empezó a pasar factura.

Y fue tan alto el precio pagado, que sin la compañía de esa familia me he quedado.

Tres años llevo ya en este proceso de separación.

Tres años de dolorosas lecciones que han abonado el terreno para mi maduración.

El dolor es un gran maestro, no hay que temerle, hace poco escuché que evitar la infelicidad no es el camino a la felicidad y que algunas veces, para encontrarte a ti mismo, necesitas estar un poco perdido.

Yo siento que ya me encontré a mí mismo, también siento que la soledad ha sanado las heridas afectivas de mi infancia; los apegos malsanos, los resentimientos familiares, los miedos sociales.

He descubierto mi identidad, tomado conciencia de mi Don y mis Talentos, tengo clara mi misión como profesional, estoy convencido de mi vocación, y ahora actuó movido por una fuerte convicción:

Conocerse y trabajar en nuestro Desarrollo Afectivo, son dos estrategias de vida poderosas para construir una vida feliz y plena.

Este es el mensaje de la Psicología Afectiva, la psicología que estudio y practico, la psicología que compartiéndola le da un profundo sentido a mi vida, la psicología a la que quiero consagrarme el resto de mis días.

Gracias a esta psicología, comprendí que en soledad se pueden sanar las heridas afectivas.

Pero en una soledad creativa, que se convierta en una oportunidad para conocer nuestra vida y diseñarla para construirla.

La soledad es la gran oportunidad para conquistar nuestra soberanía.

Ser soberanos sobre nuestra propia vida.

De aquí en adelante, se sufra o se goce, todo lo demás es ganancia.

Diez años después de haber empezado esta dulce y luego amarga historia de amor, agrego un cuarto momento determinante en mi vida:

A mis 35 años, ser libre.

Sin yugos afectivos, ni intelectuales, ni materiales.

Libre para de forma soberana, cultivar y cosechar los recursos vitales que necesito para sustentar mi viaje por esta vida:

Afecto.

Sabiduría.

Y pan.

Creo fervorosamente que con estos recursos es posible construir una vida feliz y plena.

Poco a poco, con paciencia, teniendo siempre presente que “el camino ya es la meta”.

CARTA PARA LA REVISTA SEMANA -LA POBREZA AFECTIVA-

 

 CARTA SEMANA

MI MUY APRECIADA REVISTA SEMANA:

Esta es la segunda carta que este año escribo para ti.

Escribirte cada semana es uno de mis propósitos.

Quiero conocerte  y que me conozcas.

Personalmente, te admiro por tu valentía y te respeto por tu seriedad.

Profesionalmente, te aprendo y me valgo de tus enseñanzas para compartir en mi trabajo como Psicólogo Afectivo.

En esta edición nos hablas de una Colombia empobrecida, veo que la economía te preocupa, ¿sabes?, yo me ocupo de otro tipo de economía, a mí me llama la atención la economía afectiva, de modo que sospecho que la principal pobreza de este país es la pobreza afectiva.

La pobreza afectiva produce conflictos, guerras a nivel micro y a nivel macro.

Desde la violencia doméstica, intrafamiliar, que no tiene estrato, pasando por la violencia barrial de grupos enfrentados por el control territorial, hasta bandas criminales de alcance regional.

Donde no hay amor, sino odio y temor no puede haber paz; ni en el corazón de una persona, ni el seno de una familia, ni en la vida de una sociedad.

En esta edición, la 1758!!! Hablaste de la soledad.

La soledad es una forma de pobreza afectiva, la más dolorosa, tanto, que si no se le presta atención, se puede convertir en una pesada depresión, y lo que resulta más grave aún, puede llevar a la desaparición, al suicidio como última opción.

La soledad es carencia de vínculos, y si los hay, carencia de calidad afectiva en esos vínculos.

La soledad es carencia de fortaleza para afrontar la adversidad.

La soledad es carencia de proyectos.

De manera que además de pensar en la forma de intervenir en esta epidemia, debemos plantearnos estrategias de prevención.

¿No crees, mi querida Semana?

La soledad, como un virus que carcome el corazón, se puede prevenir y una vez presente en la vida se puede transformar de una soledad que mata a una soledad que aviva.

Una soledad para conocerse, para valorarse, para aprender a compartirse consigo mismo.

Una soledad así transforma la vida y le devuelve el sentido a la vida.

Muchas gracias mí apreciada Semana.

Que responsable de tu parte llamar la atención sobre este fenómeno que corre el riesgo de convertirse en una auténtica pandemia.

Yo soy un combatiente contra la soledad, estoy convencido que conocerse y trabajar por su Desarrollo Afectivo son prácticas que pueden ayudar al ser humano a construir una vida feliz y plena.

En  consecuencia con lo anterior, te cuento, mi querida Semana, que una vez termine esta carta para ti, me lanzo a recorrer Bogotá, lo haré en Transmilenio; escucharé, observaré y documentaré la Afectividad en ese escenario social. Y hablaré, pedagogía afectiva haré. Y con esa actividad me sustentaré; afecto, sabiduría y pan cosecharé.

Sentiré el ambiente afectivo de Transmilenio en la mañana, en las tardes, en las noches, como vaya llegando cada día.

Ha comenzado mi misión.

Y a esta sociedad en la que nací y vivo, quiero servirle de corazón.

La psicología es mi vocación.

El Autoconocimiento y el Desarrollo Afectivo mi convicción.

EL SEXO

sexo

El sexo es energía creadora.

Creadora de vida.

Creadora de placer.

Llegamos a la vida a traves del sexo.

Llegamos a la felicidad a traves del placer.

Pero no solo placeres podemos disfrutar en esta vida para ser felices.

Tambien los propositos nos permiten experimentar felicidad, incluso en niveles mas profundos.

Buscamos el placer para evitar el dolor, o al menos calmarlo.

Buscamos propositos para evitar el sin sentido de la vida, o para de esta forma hallarle un sentido a nuestra vida.

Hoy en mi vida el sexo es poco, pero el propósito es mucho.

Hoy mi energia esta enfocada en crear, no vida, sino mi propia vida,

Se que el placer sexual volvera a mi vida y me encontrara disfrutando de propositos en la vida.

Aunque doloroso, al menos por un tiempo se puede vivir sin sexo.

Lo que si resulta peligroso es vivir sin proposito.

Una vida sin proposito es mas dolorosa que una vida sin sexo.

De hecho, cuando la vida carece de propositos, el sexo se puede convertir en una via de escape, que sin amor, hace mas dificil el disfrute. Y de ahi, a la adiccion o la desolacion acompañada de una dolorosa desilucion, solo queda un pequeño paso.

Placer y proposito, ambos son necesarios para ser felices.

¿Qué opinas tu?

Andréz Paz Psicólogo Afectivo
Consultas Afectivas
Taller de Afectividad
Escuela de Psicologia Afectiva

¿CUÁL ES MI TRABAJO COMO PSICÓLOGO AFECTIVO?

MI TRABAJO COMO PSICOLOGO AFECTIVO

El pasado 19 de enero fui testigo de un acontecimiento histórico en el mundo de la Psicología en Colombia. Ese día, la semilla de la Psicología Positiva fue sembrada por el más brillante de sus cultivadores:

Mihaly Csikszentmihalyi.

En un evento organizado por la Asociación Colombiana de Psicología Positiva, este Grande de la ciencia psicológica contemporánea nos invitó a sumarnos al proyecto de la felicidad en Colombia.

Motivado por ese inspirador momento, elaboré este relato que tiene como propósito presentarte mi trabajo como Psicólogo Afectivo, una aplicación práctica de la Psicología Positiva.

La Psicología Afectiva es una aplicación desarrollada por mi maestro Miguel De Zubiría, un psicólogo y pedagogo colombiano con quien tengo la dicha de trabajar en la FICA, una institución que hemos creado para materializar  nuestro compromiso con la Evaluación del Bienestar Psicológico y la promoción del Autoconocimiento y el Desarrollo Afectivo como estrategias para la construcción de vidas felices y plenas.

Dos días después de ese evento me encontré con mi maestro Miguel y luego de esa reunión, salí más convencido que nunca de mí que hacer como psicólogo.

Yo soy un Psicólogo Afectivo.

Todos los días de mi vida estudio, practico y comparto lo aprendido sobre la Afectividad Humana.

Esta es una labor que sin duda alguna me hace muy feliz y le da pleno sentido a mi vida.

Pensando en mí que hacer como Psicólogo Afectivo, llegué a la conclusión que tengo tres trabajos:

Trabajo Personal.

Trabajo Familiar.

Trabajo Profesional.

El Trabajo Personal es hacer uso de las herramientas de la Psicología Afectiva para fortalecer mis cualidades, transformar mis defectos en cualidades, cultivar vínculos afectivos y construir mis proyectos de vida.

El Trabajo Familiar es desempeñar conscientemente esos roles afectivos que la vida me ha asignado, empezando por el primero de ellos:

Ser Papá de Orianna y Dante, desde la cuna hasta la tumba, en las buenas y en las malas.

Mi segundo rol afectivo es ser Hijo de Inés y Eduardo. Mis  padres que aun son una nutritiva fuente de afecto y sabiduría para mí, y que ahora están en una etapa del camino  en la que siento la necesidad de estar cerca a ellos, de compartirnos y conocernos.

Mi tercer rol afectivo es ser Hermano de Viviana y Gloria. Mis queridas compañeras de viaje familiar. Me interesa mucho asumir un rol mas activo en esta relación con mis hermanas, dos mujeres que amo inmensamente y todos los días de mi vida tengo en mi mente.

Mi cuarto rol afectivo es ser Tío de Juliana, María Fernanda, Dylan, Felipe, Gabriel y Juan David. Mis seis bellos sobrinos que me hacen pensar en el futuro de la tribu y en la importancia que para ese futuro tiene el asumir activamente mi rol como tío.

Mi quinto rol afectivo es ser Sobrino de Cecilia, Ofelia, Ibelice, Mery, Gonzalo, Javier, Oscar, Jorge y Nelson; tías y tíos que son fuente de afecto y sabiduría y en algún momento de sus vidas han estado presentes en la mía.

Y finalmente, mi sexto rol afectivo es ser primo de todos mis primos, es largo el listado, por eso lo dejaré para el relato donde profundice sobre la importancia de este rol afectivo.

Ser familiar entonces es mi segundo trabajo, y como tal, exige tiempo y atención. Ahora que lo pienso como Psicólogo Afectivo, la tribu familiar es una gran fuente de afecto y sabiduría, todas sus vidas, incluyendo la de quienes están en la otra vida, dejan lecciones para viajar por esta vida, solo es cuestión de valorarlas y conocerlas, arduo trabajo que bien vale la pena.

Y por ultimo, está mi Trabajo Profesional, el cual he estructurado a partir de mi Don y mis Talentos.

Tengo claro que mi Don es la palabra, y que tengo Talento como escritor, conferencista, consultor, profesor y orientador.

Como escritor mi propósito es hacer uso de la palabra escrita para dar testimonio del impacto positivo de la Psicología Afectiva en la transformación y construcción de mi vida personal, familiar y profesional.

Como conferencista, mi propósito es hacer uso de la palabra hablada para impactar los corazones de aquellas personas que necesitan ser motivadas e inspiradas para emprender un proceso de Autoconocimiento y Desarrollo Afectivo que les brinde las herramientas para construir conscientemente una vida feliz y plena en sus ámbitos personal, familiar y profesional.

Como consultor mi propósito es poner mi vida y mis conocimientos en Psicología Afectiva al servicio de la construcción de soluciones a los conflictos afectivos personales, familiares, de pareja y laborales que embargan y amargan la vida de las personas que en algún momento de sus vidas se encuentran en una sinsalida, atrapados en laberintos sentimentales que roban paz a su vida.

Como profesor, mi propósito es compartir a través de mi Escuela de Psicología Afectiva, todos los conocimientos que he adquirido en mi estudio y practica de esta aplicación de la Psicología Positiva.

Y como orientador, mi propósito es servir de guía para aquellas personas que quieran mejorar su vida afectiva, a través de Talleres de Afectividad, cuya finalidad es la construcción de Comunidad como una estrategia para el aprendizaje y practica de habilidades afectivas como el Valorar, Conocer e Interactuar, las cuales son vitales para el cultivo de vínculos afectivos que sean fuente de felicidad.

Este es mi Trabajo Profesional, mi fuente de pan.

Mi Trabajo Personal y Familiar, son mi fuente de afecto y sabiduría.

Afecto, sabiduría y pan son los recursos que necesito para sustentar mi vida y construir la vida que quiero.

Una vida feliz y plena.

Para esto trabajo.

Para esto vivo.

Será un placer para mi poderte servir; como Psicólogo Afectivo o como compañero, amigo o socio.

Nunca olvides que como bien lo enseña la sabiduría taoísta:

“Solos caminamos mas rápido, pero acompañados llegaremos mas lejos”

 

 

LIBERTAD AFECTIVA

RELATO LIBERTAD AFECTIVA

Mi causa es la Libertad Afectiva.

Por ella lucho todos los días de mi vida.

A esta causa he consagrado mi vida.

Mi misión dentro de esta causa es trabajar en pro del Desarrollo Afectivo de las personas.

Sé que a mayor Desarrollo Afectivo, mayor Libertad Afectiva.

Yo quiero ser libre afectivamente, no dependiente sino interdependiente.

Estoy convencido que la Libertad Afectiva es la que me libera para aprehender a amar de verdad.

La Libertad Afectiva es el punto de partida de la felicidad.

Es el máximo logro de la adultez.

Si soy libre afectivamente, soy feliz.

Por eso, entre más ayude a otros a liberarse afectivamente, más libre afectivamente seré yo.

Surge este relato luego de una nutritiva conversación con mi maestro Miguel y su hijo Juan Sebastián, en un encuentro de libertarios, el tema central:

Las libertades humanas.

Pero como existen tantos tipos de libertad, yo estoy enfocado en una:

La Libertad Afectiva.

Esta libertad, para mí, un simple mortal, es la más importante libertad de la vida.

Muy por encima, de la tan publicitada “libertad financiera”, que muchas veces no trae soluciones sino más problemas.

Empezando por su angustiosa y obsesiva búsqueda.

Estoy convencido que con Libertad Afectiva todo lo demás llega por añadidura.

¿Habrá algún  ser humano que no desee ser libre afectivamente?

¿Habrá alguno que no quiera dejar de sufrir y empezar más bien a fluir?

El sufrimiento está en la dependencia.

Por eso vale la pena luchar por la independencia para poder establecer vínculos de interdependencia.

Por eso vale la pena luchar por conquistar la Libertad Afectiva, probablemente, el mayor logro de la vida.

Ser dueño de tu amor, pero ya no para pedirlo, ni mucho menos mendigarlo, sino para compartirlo y estar dispuesto a recibirlo.

Creo yo que esta es la Libertad Afectiva.

¿Y tú qué crees?

 

DE ANDREZ PAZ PARA REVISTA SEMANA

CARTAS A SEMANA DE ANDREZ

Mi muy apreciada SEMANA:

Me gusta mucho tu nombre.

Tienes nombre de mujer.

De mi maestro aprendí que la mujer es un ser muy especial, tiene vocación de maestra.

La mujer es una maestra de la vida.

¿Acaso no son ustedes las primeras responsables de nuestra educación?

¿Acaso no son ustedes nuestra primera fuente de amor?

Ahora comprendo, a mis 35 años, que ustedes nos alimentan el cuerpo con su leche, desde el primer día de nuestros días y hasta el último día de nuestra vida. Su leche es el amor.

Pero también comprendo, que son ustedes las primeras en alimentar nuestra mente.

Sus pensamientos y palabras van dando forma a nuestra mente.

Pero también tus emociones y sentimientos y sobre todo tus comportamientos, le van dando forma a nuestro corazón.

Y más me alegra comprender, por fin, que son ustedes las primeras en alimentar nuestro corazón, nuestro espíritu se nutre de tu amor; de madre, cuando somos hijos, y de mujer, cuando somos hombres dispuestos a dejarnos amar.

Son ustedes vitales para nosotros.

Por eso me gusta tu nombre, SEMANA, tienes espíritu de mujer.

Yo te veo a ti, mi querida SEMANA como una maestra.

Contigo, puedo aprender de la historia de una de mis madres, la conocemos como Colombia.

Todas tus ediciones son como retratos hablados de una época.

En todas tus ediciones se ve el sistema nervioso de esta sociedad colombiana. Lo que somos; lo que pensamos, lo que sentimos y lo que hacemos como parte de este pedazo de tierra que lleva un poco más de 200 años llamándose Colombia.

Yo soy hijo de Colombia, nací en esta bella tierra, una tierra cafetera, allá, en el eje, germine yo.

Pereirano soy, en mis viajes he pasado por Cali, Manizales, y ahora, desde hace 20 años, Bogotano soy.

Esas son mis raíces.

Quiero conocer la historia de dónde vengo, y encuentro que tú, mi sabia SEMANA, me puedes ayudar con este propósito, además de mantenerme al tanto de lo que ocurre en Colombia y el mundo.

Pero también quiero conocer tu mentalidad, las creencias que hay detrás de ti, tus prácticas, tus afectos.

Mi tema central, mi querida SEMANA, es el afecto.

Yo soy Psicólogo Afectivo.

Como tal, me interesan tres grandes afectos:

El Amor.

La Paz.

La Felicidad.

Yo soy un asiduo lector tuyo, desde hace muchos años, más de 20.

Pero desde el año 2007 especialmente, empecé a sentir un profundo aprecio por ti, luego de participar en el Foro de Líderes en la U, que en ese año se llevó a cabo en la Universidad Externado.

Desde entonces quedé conectado con la Red.

En ese Foro conocí Facebook, y de ahí salí  motivado a construir un Blog. Han pasado ya 8 años y hoy tengo una bitácora con más de 600 relatos en los que hablo de mi vida y mi psicología.

En los últimos años he visto con alegría como te has interesado por los temas psicológicos, especialmente los afectivos.

Siempre hablas de amor.

Últimamente te la pasas hablando de paz, y no dudas en hablar de la felicidad.

De hecho, en esta edición, la 1757!!!, haces dos menciones a la felicidad, que como psicólogo afectivo no puedo dejar de comentar.

En primer lugar, encontraste en un estudio de la Universidad de British Columbia en Vancouver, Canada, que el tiempo libre es la mayor fuente de felicidad.

Si señora, ese estudio al parecer tiene razón, me lo confirmó mi propio maestro Miguel De Zubiria, el padre de la Psicología Afectiva y quien me adentró en estos terrenos de la Afectivida.

Según ese estudio entonces, las personas más felices son aquellas que disponen de más tiempo libre para hacer lo que más les gusta y no los que se preocupan solo por acumular dinero.

Así mismo, el estudio destaca la importancia de valorar el tiempo y saber priorizarlo, como un requisito clave para el logro de la felicidad.

El tiempo es clave.

Si lo miramos como un recurso, son 86.400 segundos diarios.

Toda una fortuna!!!

De la sabia inversión que de ese tiempo hagamos depende la felicidad que experimentemos en nuestra vida.

Y en el segundo artículo sobre la felicidad asumiste una postura crítica, la cual comparto porque las encuestas que pretenden medir la felicidad se quedan cortas al indagar solamente por el sentir, y no tener en cuenta el hacer y el pensar como fuente de felicidad.

¿Qué es Colombia el país más feliz del mundo? Ja, ja, ja.

Al igual que tú, mi apreciada SEMANA, esa conclusión me causa risa.

Un país con niveles tan altos de violencia y profunda desigualdad, no da cuenta de la felicidad sino del sufrimiento de sus habitantes.

Éste históricamente ha sido un país violento.

Un país en guerra.

No en vano estamos buscando estar en paz como sociedad, y ni que decir como individuos, o parejas y familias.

De hecho, valorándola psicológicamente, esta encuesta presenta una gran contradicción.

Mientras que el 87% de los colombianos respondió ser muy feliz o feliz, solo el 36% se declara optimista hacia adelante.

La prueba de que los colombianos no tenemos claro que es eso de la felicidad, es que no existe una persona feliz que sea pesimista, porque el optimismo es propio de las personas felices.

Yo soy optimista.

Durante un tiempo fui idealista, y luego de unos cuantos golpes en la vida, ahora soy realista.

Por eso creo que, contrario a lo que planteas en tu portada, este año puede no ser tan duro, sobre todo si empezamos a tener una mirada más amplia de la economía, más cercana incluso a la psicología.

Yo me atrevo a hablar incluso de una economía afectiva, intangible, pero presente en la vida de todas las personas.

En esta economía los recursos no son el dinero sino los afectos.

Tres de ellos son la máxima riqueza que todo ser humano puede disfrutar:

El Amor.

La Paz.

La Felicidad.

¿Podrías tú, admirada SEMANA, algún día hacer pedagogía afectiva?

¿Podrías tu contribuir con el Desarrollo Afectivo de los colombianos?

¿No sería esta una gran contribución en la construcción de una Colombia en paz?

Alguna vez leí por ahí que para transformar las estructuras sociales, primero hay que transformar las estructuras mentales.

Tú, respetada SEMANA, tienes todo para contribuir con ello.

Estoy para servirte, mucho me gustaría estar junto a ti, conocerte más íntimamente.

Con profundo aprecio,

Andrez Paz

Psicólogo Afectivo.

¿QUÉ ES LO QUE SOMOS?

SENTIR PENSAR Y HACER
Estoy revisando mis relatos del año pasado.

Ando redescubriendo mis pensamientos y sentimientos.

Haciendo una valoración de lo que estaba viviendo en aquellos momentos.

Hace un año, un día como hoy, 11 de enero, mi corazón me regaló un relato que me ayudó a comprender un poco mas nuestra identidad como seres humanos.

De todo eso que somos como humanos, para mi, el núcleo es la afectividad.

El amor.

El amor, que no solo es un sentir, sino un pensar y sobre todo un actuar.

Un año después, aun seguimos trabajando con Claudia Patricia Montaño, ahora en nuestra ESCUELA DE PSICOLOGÍA AFECTIVA, junto a Luz Angela Lozano Perez, y a partir de hoy, con Adriana Acosta.

TALLER DE AFECTIVIDADUn año después también ha nacido el proyecto del TALLER DE AFECTIVIDAD. Cuyo primer encuentro lo tuvimos el pasado sábado 9 de enero, día en el que junto a Diana Marcela Ortiz Lopez y Esteban Beltran Vargas, dimos comienzo a un espacio en el que el amor, la paz y la felicidad serán los temas centrales para aprender, practicar y compartir.

Y también, un año después, he podido dar inicio al proyecto mas importante de mi labor como Psicólogo Afectivo, el punto de partida del sistema que propongo, me refiero a las CONSULTAS AFECTIVAS GRATUITAS.

Un proyecto que me produce mucha felicidad, porque me permite ponerme a disposición de las personas, para compartirles mi experiencia de vida y mi psicología, al servicio de la resolución de sus conflictos afectivos, los cuales, están a la orden del día en nuestra sociedad.

De modo que un año después, constato con satisfacción que he crecido, y como de lo que se trata es de valorar, pues entonces valoro todo lo vivido; lo dulce y lo amargo, lo bueno y lo no tan bueno, todo ha dejado lecciones y esas lecciones hoy me tienen aquí, levantado después de la caída afectiva mas grande de mi vida y ahora en un camino de subida.

No será fácil, pero creo que ya la llama esta encendida. Solo será cuestión de avivarla e incrementarla con el aporte de aquellos que se sumen a esta causa de la Afectividad:

El Desarrollo Afectivo de las personas.

Es en el Desarrollo Afectivo donde esta el amor, la paz y la felicidad.

Así lo creo.

Y así lo vivo.

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