FELICIDAD, fluir, FORMACIÓN AFECTIVA

FELICIDAD (Relato 24)

Hay logros en la vida que uno puede recordar conscientemente para experimentar felicidad. Hoy me levanté con la meta de plasmar estas palabras para conmemorar un logro que me permitió crecer un poco más en este viaje hacia el bienestar en el que ando.

El 22 de septiembre de 2006 me gradué como psicólogo profesional de la Universidad Católica de Colombia. Recuerdo que la ceremonia fue en el centro de Convenciones Gonzalo Jiménez de Quesada. El diploma me lo entregó el Doctor Carlos Vargas (QEPD), me acompañaron mi padre, mi madre, mi tía chila y su esposo Fabio. Casualmente, caminando por la séptima después de la graduación, nos encontramos en el camino con Luz Adriana. Han pasado doce años ya, que veloz es el paso del tiempo.

Reflexionando, me doy cuenta como ese día se cruzaron los dos mundos centrales de mi adultez: el trabajo y el amor, el amor y el trabajo. En ambos mundos he vivido momentos difíciles, de lucha, de contradicción, de emociones encontradas, de altas y bajas, sin embargo, observando todo lo vivido en perspectiva, no eran más que pruebas para aprender y llegar al punto del camino en el que hoy me encuentro.

Este presente de mi existencia lo denomino con una sola palabra: Felicidad. Una felicidad que nace de la gratitud por continuar caminando junto a Luz Adriana y nuestros hijos, este núcleo familiar es mi mayor felicidad, es el eje de mi vida, mi mayor logro la verdad, mas importante incluso que haberme graduado como psicólogo.

Dos años después de ese logro intelectual llegó a mi vida una psicología bonita, una psicología afectiva, muy distinta a la psicología que había conocido en la universidad, de la cual incluso me había desilusionado. De hecho creo que si no hubiese sido por esa poderosa idea de la psicología afectiva me habría dedicado a otra actividad.

Justamente en este mes de septiembre se están cumpliendo 10 años de ese encuentro y he tomado conciencia que la psicología afectiva en realidad es una psicología de la felicidad; una teoría, pero sobre todo una práctica de la felicidad. Ser consciente de esto me hace pensar que más que un trabajo, lo que tengo es una misión: practicar el concepto de felicidad que ha construido la psicología afectiva: cultivar metas, vínculos, cualidades y compartir lo aprendido con entusiasmo.

Hace doce años no me imaginaba que íbamos a hacer una familia con Luz Adriana, y aquí vamos, ad portas de nuestro primer viaje a tierras ecuatorianas en compañía de Orianna y Dante a promover la Formación Afectiva como una herramienta constructora de felicidad.

Y doce años después encontré el tema que más me apasiona como psicólogo: la Felicidad. Estoy absolutamente convencido, como persona y profesional de la psicología, que nada más importa en esta vida que ser feliz. Como dicen por ahi, todo lo demás llega por añadidura.

En estos momentos por ejemplo estoy experimentando una intensa felicidad intelectual, propia del cultivo de la palabra y del trabajo con ideas. Quiero cumplir una meta que me he trazado: alimentar este libro con relatos escritos en tres días del mes: el 1, 11 y 22, días para dar cuenta de este viaje hacia el bienestar en el que estoy inmerso. No lo hacía desde el día en que reporté la novedad de la vasectomía, el 11 de julio.

Ya lo sé, la Felicidad es el Camino hacia el Bienestar.

#Deviajehaciaelbienestar

#FelicidadIntelectual
#FelicidadIntelectual

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ANDREZ PAZ, DE VIAJE HACIA EL BIENESTAR, LIBRO 8

14. 12 AÑOS; UNA FAMILIA Y UNA CAUSA EN COMÚN…

“Hay que renovar ideas con respecto al amor”

Papisa-Sol

Tara

“El trabajo de un hombre o mujer le permite supervivir. El de dos crea riqueza.”

Miguel de Zubiria

“Fuerzas que tiran en direcciones opuestas son equilibradas a través de un adecuado manejo de la voluntad. (…) Necesidad de un flujo de sentimientos en las relaciones, con un importante potencial de armonía y cooperación.”

Arcano 14

-La Templanza-

Son las 8pm. Hoy es 28 de enero de 2018. No quiero que termine el día sin plasmar estas palabras. Lo hago para conmemorar el día en que la casualidad trajo a mi vida a esta mujer. Y me siento satisfecho, no me lo puedo negar. La verdad es que me alegra por mí, que doce años después aún sigamos compartiendo la vida. No como muchos se imaginan, estos no son tiempos de eros sino de ágape, de compartir, de vivir y convivir en familia. De seguir soñando, de seguir creyendo que podemos ser un Núcleo Familiar Unido y Funcional. De creer que se pueden romper las cadenas de la violencia, de no repetir la historia sino más bien de crear una nueva.

Nos estamos viendo por segunda vez Juego de Tronos, una joya psicológica, hoy vimos una batalla épica entre  Ramsey y Jhon Snow, disfrutamos mucho de esta serie, al lado de Patico. La verdad yo siento que vivo como en una fraternidad, recuerdo que en mis años de adolescente, cuando vivía en un internado en Manizales, llegué a pensar que podía ser un Terciario Capuchino o un monje consagrado al estudio y la contemplación, alejado de las “tentaciones de la carne” jejejeje. Pero ese no era mi destino, el mío era amar a una mujer y con ella armar un Núcleo Familiar.

La foto que acompaña este relato es de esa época, del 2006, estábamos en plena juventud, gozando de sus mieles, 23 años tenía Luz Adriana y yo 25. Ha tiempos aquellos.

Llevamos 12 años viajando juntos, y pasamos de pareja a compañeros, amigos, socios y familia.

12 años han pasado ya, muchas emociones, muchas palabras, muchos ires y venires, mucha hiel también. Ahora que lo miro a la distancia, me doy cuenta que todo lo vivido no han sido más que pruebas, todo un aprendizaje de la maestra vida.

No imaginábamos en aquel momento que teníamos un destino en común, casualmente, hoy me encontré con las siguientes palabras en la lectura de Tiempos de Pan, el libro que en los próximos días voy a publicar:

“Tenemos el más grande proyecto en común que pueden emprender un hombre y una mujer:

La crianza de dos hijos.

Nuestros hijos.

Nuestras responsabilidades.

Nuestras oportunidades para crear.

Para conocer en esta vida la adultez.

Para trascender nuestro ego.

Para construir comunidad.

Si uno logra crear una comunidad familiar es capaz de darle vida a una comunidad social.

La comunión familiar es la mejor estrategia para la atracción del pan.

Donde hay unidad familiar hay pan.

Pan no solo para sobrevivir, sino también para crecer y trascender”.

Al respecto hay palabras que son muy claras:

“Si un reino está dividido en bandos opuestos, no puede subsistir. Una familia dividida tampoco puede subsistir.”

Yo provengo de un Núcleo Familiar muy disfuncional y dividido, esa realidad me persiguió hasta mi adultez, a tal punto que un día me hice consciente que era intelectualmente adulto pero emocionalmente niño, ahí comprendí la raíz de todos los conflictos que tuvimos con Luz Adriana, eso me permitió ser consciente del por qué fue necesario finalizar la relación de pareja, tomar distancia mutua y emprender un proceso de autoconocimiento que nos mostrara a cada uno el camino a seguir.

Luz Adriana transformó todo su dolor en una Fundación consagrada a la Formación Afectiva y yo me dediqué a explorar mi potencial, a tratar de identificar para que era realmente bueno, y en esa búsqueda me hice consciente de mi profundo amor por las palabras y el cultivo de vínculos afectivos.

Justamente este tema de la Afectividad es nuestra causa en común.

Nos une el amor por nuestros hijos y por la Afectividad.

Mi deseo es que Orianna y Dante crezcan en un Núcleo Familiar Unido y Funcional. Es decir, que la maternidad y la paternidad esté presente en sus vidas. Que no tengan que perder el tiempo tratando de sanar sus raíces, sino que puedan descubrir sus dones y talentos, crecer, desplegar su potencial y ponerlo al servicio de la sociedad.

Creo que esta  meta familiar es el vehículo para mi crecimiento afectivo. Vuelvo a escuchar las palabras de Jodorowsky diciéndome:

“Encontrarse, ser adulto, es descubrir lo divino que hay en nosotros, liberándolo de los estorbos emocionales, mentales y sexuales que constituyen el ego individual.”

Esto es lo que he hecho durante todo esto tiempo, luchar para liberarme de esos estorbos, trabajar para trascender mi ego, enfocarme en el desarrollo de mi potencial para ponerlo al servicio del bienestar de mi Núcleo Familiar, aceptando que hay muchas formas de emprender familia, no solo la convencional del hombre como la cabeza del hogar y la mujer como su ayuda idónea, sino también, como la que hoy estamos viviendo con Luz Adriana; compartiendo espacio, libres del yugo, y comprometidos con nuestra tarea familiar y social.

Así como todo lo que ha pasado es aprendizaje, todo lo que pase de aquí en adelante es ganancia.

¿Cómo no va a ser ganancia estar compartiendo de nuevo tu vida con el Núcleo Familiar del cual eres parte?

Sigo caminando, ya sé que se hace camino al andar, y en esta segunda parte del viaje hacia el bienestar en el que ando, me están llegando sensaciones de abundancia, siento que al estar compartiendo la vida con los seres que amo, los recursos que requerimos para nuestra subsistencia están al alcance de la mano.

Casualmente, esta mañana me encontré con otro mensaje sembrado en Tiempos de Pan:

“Si uno se consagra al servicio de la familia y de la sociedad en la que vive, no tendrá que trabajar más, solo servir y vivir.

Vivir sirviendo.

Cumpliendo nuestra función; familiar y social.”

ANDREZ PAZ, DE VIAJE HACIA EL BIENESTAR, LIBRO 8

13. STORYTELLER

“Seamos prolíficos en elogios y carentes de adulación. El elogio autentico nace de la convicción del mérito, del talento, o de la virtud ajena que es reconocida por quien elogia.”

Luis Aníbal López

-77 Claves de Asertividad Comunicacional-

“La admiración por las cosas buenas de cada persona permite valorarlas, tener armónicas relaciones con ellas y aprender sus cualidades.”

Julio Ponce de León / Carlos Lemoine Amaya

-Como Manejar la Libertad-

“Luchas que pueden culminar en un triunfo (…) Ha pasado el tiempo de pensar y ha llegado el de hacer (…) Poco dinero, pero constante y suficiente para asegurar la supervivencia y los gastos básicos (…) Los problemas de la pareja no son graves, sino que es aquello que forma su entorno lo que tiene importancia y relevancia (problemas familiares, económicos, etc) (…)  Inteligencia y habilidad para transformar la propia vida, habla de talentos potenciales y habilidades creativas, predice una oleada de energía e intuición como motor para poner en marcha nuevas oportunidades (…) Oportunidad para una nueva vida si se consigue desprenderse de la anterior. El paso a una etapa completamente nueva.”  

Libro del Tarot

-Julia Querol-

Hace un año tuve unas sesiones de interacción terapéutica con Luis Roberto Hernández. Mis colegas de la Universidad Católica de Colombia lo conocen y saben el tipo de ser humano que es. Yo lo admiro mucho y siento por él una profunda gratitud. Gracias a sus generosas palabras y a su capacidad de conexión empática, logré encaminarme hacia mi máxima meta existencial: COMPARTIR LA VIDA CON MI NÚCLEO FAMILIAR.

Lo logramos Luis Roberto!!!, gracias. Gracias de verdad.

Que estas palabras compartidas en el Ágora de los tiempos ultramodernos, llamado redes sociales, queden como evidencia de tu calidad y de tus cualidades. Aprendí por ahí con otro colega nuestro, que la admiración de lo bueno y lo bello es una forma de manejar la libertad. Te admiro por lo que eres y por lo que esa mente brillante y prolífica ha producido. Sin duda que has sido una gran influencia para mí. Me conoces, hemos compartido escenarios de la vida y somos amantes de las palabras.

Miguel de Zubiria, quien ha sido mi mentor durante toda mi carrera como psicólogo, dice que el afecto es más determinante para la supervivencia que el alimento. Y yo le creo. Por eso hace un año empecé ese proceso con Luis Roberto, porque tenía como meta retornar a la vida familiar, sin duda alguna, la mayor fuente de afecto para mí.

Plasmo estas palabras el 26 de enero de 2018, hace dos años exactamente empezó a gestarse Tiempos de Paz, el primer libro que tuve la fortuna de crear; en aquellos días estaba atravesando por una dura prueba existencial, y experimentando la más dura soledad. Vivía en los Alcázares, compartía apartamento con Harold Franco, mi compañero y amigo de infancia en los tiempos del internado en la Escuela de Trabajo la Linda.    

Hoy es un día especial para mí porque celebro el inicio de mi camino como creador de libros, y es curioso que lo haga expresándole gratitud a Luis Roberto, otro creador de libros. Yo estoy convencido que el haber empezado este camino de creación me ayudó a lograr la reconexión con el núcleo familiar del cual soy parte.

Coincide esta celebración con el inicio de la segunda parte de la creación de este libro que he llamado DE VIAJE HACIA EL BIENESTAR. Por eso me remonto al principio, al primer relato con el que empecé este intuitivo viaje. ¿Lo recuerdas?

Una madrugada de noviembre me desperté con unas palabras dando vueltas en mi mente:

“Será mejor que lo cuentes”, “Será mejor que lo cuentes”.

Lo primero que conté fue un reconocimiento de mi realidad material:

“Yo soy un hombre materialmente pobre, esta es mi realidad.”

Por eso me preguntaba:

¿QUÉ HACER PARA EVOLUCIONAR DE LA POBREZA HACIA EL BIENESTAR?

Con esta pregunta en mente continué caminando, tenía la intensión de escribir intensamente todos los días, levantándome a las cuatro de la mañana dizque para recibir la energía creadora de esa hora de la vida. Pero no ha sido así, pareciera ser que los libros tienen su propio ritmo, van surgiendo según como les plazca.

En lo que llevo de este viaje me hice consciente de otras dos riquezas. Primero de mi riqueza afectiva, representada en el hecho de estar viviendo con un grupo, con mi núcleo familiar. Eso hizo que superara esa dolorosa sensación de soledad que me acompañó durante el tiempo que estuve en el exilio afectivo. Por primera vez en mi vida, pude disfrutar de una navidad y fin de año en paz y cerca a los seres que más amo en mi vida: Luz Adriana, Orianna y Dante. ¿No es verdad que estar cerca a la familia que has cocreado es una gran riqueza afectiva?

La segunda riqueza de la que me hice consciente es la riqueza intelectual. Reflejada en el hecho de estar creando libros que me ayudan a conocerme y relacionarme. Me di cuenta que este es el propósito de estos libros, saber qué soy, quién soy, qué quiero y qué hago. Esta es una gran riqueza intelectual, ¿No crees? Además, es un puente para relacionarme con aquellos seres que por alguna u otra razón, entran en contacto con estas palabras y sienten curiosidad por conocer a quien está detrás de estas letras. Esto me encanta, que los libros que creo me lleven a conocer personas es para mí una gran fuente de alegría. Miguel lo sabe muy bien, cada nuevo vinculo es una fuente de felicidad. Más oxitocina, más serotonina, más dopamina, más endorfinas, es la recompensa del cerebro cuando constata que hemos logrado establecer una nueva conexión con otro ser humano. Ayer me quedó muy claro esto luego del encuentro con Rodolfo y Yuri, el vínculo es lo más importante. El vínculo en sí mismo, no como medio, sino como fin. Ser consciente de esto es una gran riqueza, ¿No crees?

Con estas dos grandes riquezas deseo atraer la riqueza material. Ya la estoy sintiendo, hoy tengo $9.600 pesos en mi billetera de Mario Bros, éste es todo mi capital material, pero no estoy pobre. Disfruto de esas dos grandes riquezas; la riqueza afectiva: representada en la cercanía con mi núcleo familiar y ese par de amigos (Rodolfo y Yuri) que son un inmenso tesoro para mí, además de muchos otros vínculos que tengo por ahí listos para ser cultivados; y la riqueza intelectual, de la cual me hice más consciente luego de escuchar a una mujer extraordinaria llamada  Eva que dijo:

“Las palabras son cosas”

¿POR QUÉ EVA SNIJDERS DIRÁ QUE LAS PALABRAS SON COSAS?

Si las palabras son cosas entonces es posible producir palabras reflexionando sobre la relación entre las cosas y las experiencias de la vida. Las experiencias propias y comunes, mutuamente influyentes.

Si las palabras son cosas las puedo conectar y compartirlas en forma de relatos. Con estos relatos practico el Storytelling y doy a conocer mi servicio.

¿Cuál es mi servicio?

¿Qué palabras puedo crear para compartir este servicio que estoy destinado a prestar?

Producir palabras es crear cosas.

Las cosas no son solo tangibles sino también intangibles.

Yo soy un creador de cosas intangibles que le sirven a las personas para descubrir el sentido de su vida.

La esencia es el sentido.

El elixir vital es el sentido, así lo aprendí de Antonio Núñez, el primer ser humano al que escuché hablar sobre Storytelling, me encanta su libro:

SERA MEJOR QUE LO CUENTES.

-Los relatos como herramientas de comunicación-

Eva, una Storyteller, me ayudó a ser consciente de una parte esencial de lo que soy:

Un Storyteller.

Aquella madrugada de noviembre, sin ser consciente de ello, me levanté a dar comienzo a mi camino como Storyteller.

Quizá, en esencia, eso es Luis Roberto, un narrador, que al igual que yo, estudió psicología para intentar comprender un poco los misterios de la naturaleza humana, y que también estudió filología para hallarle el sentido a las palabras, y que no contento con ello estudio también filosofía para preguntarse a lo mejor por la razón de nuestra existencia en este plano de la vida.

En fin, conjeturas para darle sentido a lo que vivo, me gusta mucho como ha quedado este relato, ahora que ya soy consciente de ser un Storyteller, pretendo tejer este libro partiendo de la reflexión de los trece primeros relatos. Y así hasta completar las seis partes de este libro, una cosa que me servirá para conocerme un poco más, pero más importante aún, para relacionarme con aquellos que se conecten con estas palabras.

Ahí nos vemos.

Abracadabra.

DE VIAJE HACIA EL BIENESTAR, LIBRO 8

10. JUGAR!!!

“La felicidad no es un estado que se pueda buscar directamente, sino una experiencia que acompaña a la acción, una actividad. No es haber jugado lo que nos proporciona satisfacción, sino estar jugando.”

-José Antonio Marina-

“No se trata del lugar que al juego corresponde entre las demás manifestaciones de la cultura, sino en qué grado la cultura misma ofrece un carácter de juego”

“Todo juego es, antes que nada, una actividad libre (…) El juego es libre, es libertad” 

Johan Huizinga

-Homo Ludens-

 “Juego…luego existo”

Darío Silva

 ¿QUÉ VAS A JUGAR PARA LOGRAR LO QUE DESEAS SER?

-Oye papi.

-Dime hijo.

-¿Cuál es tu juego preferido?

-Mmm, el Tarot.

Y Orianna dice:

-¿No es Mario Bros?

-A si, si, ese era mi juego preferido en la infancia, soy modelo 80 y crecí jugando Mario Bros en unas maquinitas que estaban ubicadas en una panadería del barrio Villa Santana, sector Intermedio, en la ciudad de Pereira. Recuerdo que funcionaba con monedas de $20 pesos que había que depositar cada tres minutos. Alrededor del jugador de turno se hacía toda una barra que animaba y descubría los trucos del juego.

Estoy haciendo memoria y recuerdo una niñez con mucho juego. Tengo en mente los cuatro años que viví en Villa Santana, entre los ocho y los doce años, me la pasaba más en la calle que en la casa, mi felicidad era estar callejeando, prefería eso a ser testigo de las constantes peleas en casa. En la calle, además de jugar Mario Bros en la panadería del “Sarco”, me gustaba jugar dominó, parqués y bingo con unos vecinos que todas las noches se reunían a jugar. También era muy aficionado a jugar 21, un juego de monedas con tres huecos que se abrían en la tierra, varias peleas tuve en ese juego.

Como todo niño, mi vida giraba en función del juego. Mientras plasmo estas líneas escucho de fondo la banda sonora de Mario Bros y siento que me transporto a aquellos años. De alguna manera, los permanentes conflictos en casa me dieron la libertad de buscar en el juego una vía de escape. Jugar y leer, especialmente las revistas que me atraparon en mi niñez: Kaliman, Águila Solitaria y Memin. Pienso en la infancia que ahora están viviendo mis hijos y me regocijo en constatar lo diferente que es el entorno en el que ahora ellos están creciendo. Quizá no con la libertad de callejear que yo tuve, pero si con más atención y cuidado. Toda una tribu en torno suyo.

Esa exagerada libertad que tuve en mi niñez me llevo a vivir una experiencia que yo mismo busqué, el internamiento en un centro de reeducación, allí, en la Escuela de Trabajo la Linda, en la ciudad de Manizales, viví de los 13 a los 16 años. Y jugué, jugué mucho. Todos los días hacíamos deporte, además de labores de mantenimiento, estudié y aprendí un oficio que nunca ejercí, la metalistería.

En la juventud, no recuerdo haber jugado tanto, pero si monté mucho en bicicleta, en la época de la universidad ese era mi medio de transporte, me encantaba andar por Bogotá en bicicleta, especialmente en mis tiempos de mensajero en la OPAN.

Y ahora en mi adultez, un amigo muy especial me conectó con un juego que me entretiene mucho y de paso me ayuda a conocerme y conducirme por los laberintos de la vida. Me refiero al enigmático Tarot.

Yo soy un jugador del Tarot de Marsella, me encanta ese juego de cartas, muy diferente al juego que practicaba mi padre, quien en su juventud fue un jugador de “fierro”, un juego de cartas con la baraja española que a su vez aprendió viendo jugar a su padre. “Fierrito” le decían a mi padre, quien también ha sido un avezado jugador de parqués, mi madre también disfruta mucho de este juego, legendarias son las batallas que ha tenido con mis sobrinos.

Jugar es una actividad que enriquece el espíritu, ¿Qué sería de la vida sin jugar? Muy aburrida.

Jugar produce bienestar, sin duda alguna, y más aún cuando se hace en compañía de quienes amamos, con la familia y los amigos. Yo por ejemplo tengo un par de maestros de juego que me muestran la importancia de compartirte con tus hijos en torno al juego, Dante y Orianna son muy creativos, yo soy más bien perezoso para jugar con ellos, por eso plasmo estas palabras para hacerme consciente de lo crucial que resulta jugar con mis hijos.

El viaje hacia el bienestar hay que hacerlo jugando, disfrutando de esos momentos mágicos que nos permiten experimentar la dicha de la existencia.

A lo mejor y resulte ser cierto eso que algunos dicen:

-Ándrez, la vida no es más que un gran juego en el que nunca perdemos, solo aprendemos.

¿Tú que crees?

DE VIAJE HACIA EL BIENESTAR, Metagramas, PATERNIDAD, UNIDAD NUCLEO FAMILIAR

UNIDAD NÚCLEO FAMILIAR

Profundizar la unidad del núcleo familiar del cual soy parte, es mi principal meta amorosa. De hecho, observando mi Metagrama siento que es la principal meta de mi existencia.

Creo que ser parte de un núcleo familiar unido, es el mas poderoso soporte afectivo para hacer frente al reto del vivir día a día con un sentido de vida.

Platon decía que la parte nunca puede estar sana si el todo no esta sano.

Si el todo no esta sano, es decir el núcleo familiar, cada uno de sus integrantes, empezando por nuestros hijos padece las consecuencias.

Este año 2017 ha sido para mi un año de consagración a mi núcleo familiar, de acercamiento, de cercanía, de construcción de un vinculo de amistad con la madre de mis hijos.

Justamente hace unos días fuimos los cuatro al éxito de Soacha, y mientras Luz hacia las compras, yo me fijaba en lo que había para leer, me llamó mucho la atención un libro que me transmitió un potente mensaje:

ENFOCATE.

Y luego Orianna se sintió atraída por un libro bien particular:

EL PODER DE LAS PALABRAS.

A mi me gusta mucho cultivar la intuición, como escritor, me encanta estar atento a los mensajes que todos los días llegan de parte de múltiples fuentes, para mi son como señales de transito en este viaje hacia al Bienestar en el que ahora ando.

El mensaje que coseché en este compartir familiar fue muy contundente para mi:

Ándrez, enfocate en el poder de las palabras.

Por eso estoy tan motivado a escribir en estos días, creo que es fundamental construir relatos que aporten testimonios e ideas que contribuyan con la unidad familiar.

Hace unos días también, los cuatro fuimos testigos de un bello arco iris, un fenómeno que simboliza los nuevos comienzos; recordándonos que después de la tempestad llega la calma.

Andréz Paz Pedagogo Psicologo

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#psicologiaAfectiva
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ANDREZ PAZ, COLUMNAS SEMANA, OPINION SOCIOPOLITICA

PAPÁ REAL

Uno de mis sueños intelectuales es ser columnista de la Revista Semana.

Alguien me dijo que los sueños se empiezan a hacer realidad a partir de la palabra.

Con palabras empezamos a nombrar la realidad que queremos y si somos constantes, esa realidad va tomando forma poco a poco en nuestra vida.

Pues bien, conectándome con la energía espiritual que en este día circula por Colombia, me dispongo a cultivar este sueño de ser parte de la nomina del equipo de opinadores de la Revista Semana.

Mi estrategia para lograr esa meta es producir una columna inspirado en la portada de cada Semana, y lo haré desde lo que soy: un papá real, cuya vocación es la pedagogía y su profesión la psicología.

La Revista Semana es en si mismo un documento que va recogiendo la historia del país, retrata la realidad pero también genera la realidad.

Esta semana por ejemplo, da cuenta de un hecho histórico que sin duda alguna marcará un rumbo social y político de esta sociedad, que se debate entre darle la bienvenida a la esperanza de un mejor futuro o quedarse estancado en las agresiones y dolores del ayer.

La visita de Francisco me pone a pensar en una de las principales tragedias de este país en el que nací.

Colombia es un país con carencia de papás, me atrevo a afirmar que gran parte de la causa de la crisis política y social que hoy vivimos tiene su origen en la ausencia de papá, en la cada vez mas ausente presencia paterna.

¿Que pasa afectivamente con una niña que crece sin el amor de su padre?

¿Que pasa afectivamente con un niño al que le hace falta la figura paterna?

¿Será cierto eso de que mamá es solo una y que papá es cualquiera?

La división política que hoy vivimos es un reflejo a nivel macro de la división familiar que padecemos millones de colombianos, y está bastante claro que cuando el reino está dividido no llega la prosperidad, pasa en el país, pasa en las familias, pasa en el corazón de cada uno de nosotros.

Mientras haya división en nuestro Ser, en nuestra familia y en nuestra sociedad, nunca podremos prosperar de verdad, quizá consigamos plata, pero de nada sirve tener la nevera llena y el corazón vacío.

Colombia necesita con urgencia papás reales, pero no papás egocentricos, machistas, autoritarios, pendencieros, camorreros, camanduleros, mafiosos, guerreristas…..

Esta Colombia necesita la acción decidida de papás conscientes, pacíficos, asertivos, empaticos, equitativos, cooperadores, constructivos, propositivos, proactivos, felices, libres, emprendedores, creadores, pensadores…

¿Te imaginas una generación de papás así?

¿Te imaginas una generación de hombres asumiendo su paternidad de esta forma?

En tiempos de guerra, los hombres estamos a disposición de ella, ¿Por qué no pensar lo mismo en tiempos de paz?

Yo soy un hombre y estoy a disposición de la paz, determinado a trabajar por la paz porque estoy convencido que la paz es el camino hacia la unidad.

La paternidad ha sido para mi una bendición, y a mis hijos les quiero transmitir un legado de paz y unidad, no una maldita violencia que amargue sus existencias. No es justo con ellos, no lo merecen.

La paz empieza en cada uno de nosotros, en reconciliarnos con la paternidad que nos dio la vida, y en donar nuestra vida a la paternidad que se nos dió para crecer en esta vida.

Todo esto me suscita la visita del Papa Francisco, no me interesa entrar en discusiones frente a su figura, creo que la religión es un asunto personal y cada quien es libre de manejarlo como a bien la parezca, mucho menos me interesa caer en estériles debates políticos que conducen a ninguna parte.

Mi interés sencillamente, es poner en evidencia la esencia de lo que significa para mi la presencia en Colombia de este personaje iconico de la cultura occidental.

Un arquetipo llamado papa, que me pone a pensar en la necesidad de papás reales.

Andrés
Papá de Orianna y Dante.

#columnasdeopinion
#1
#Metasintelectuales

andres granada

MI MAESTRA ORIANNA

MI MAESTRA ORIANNA

En esta Escuela de la Vida los hijos nos llegan como una gran oportunidad para crecer.

No cabe duda que ellos nos enseñan profundas lecciones de la Vida.

A lo mejor ese sea el propósito de este vínculo afectivo; aprender mutuamente a viajar por esta existencia que nos ha tocado.

Nuestros hijos entonces son compañeros de viaje que quieren enseñarnos para que luego nosotros los formemos.

De modo que si escuchamos a nuestros hijos podremos comunicarnos mejor con ellos.

Esto es parte de lo que he podido aprender en mi interacción con mi maestra Orianna.

La hija que me ha dado la Vida a través de Luz Adriana para aprender a disfrutar de mi propia vida.

Orianna es una tremenda conversadora.

Habla hasta por los codos.

A veces dice:

-Papi, es que yo soy tan habladora.

Orianna es observadora, analítica, detallista, conoce a los miembros de su tribu.

Es cuidadora y protectora de su hermanito Dante, quien la imita todo el tiempo.

Los dos son expertos en armarse planes de juego.

Verlos interactuando es un deleite para el espíritu.

Compartir con ellos la cotidianidad es el mejor de los regalos de la Vida.

Por eso es que para mi ser padre no es una carga sino una tremenda alegría.

La alegría de aprender de la Vida en compañía de lo mejor de tu vida:

Tus hijos.

Valóralos,

Conócelos,

Compártete con ellos.

Aprende de ellos.

Disfruta con ellos.