Publicado en ANDRES PAZ, DE VIAJE HACIA EL BIENESTAR, LIBRO

RELATO 33. GRATITUD

El año 2018 fue una temporada de abundantes bendiciones. Fue el año de la reconexión familiar y de pareja, del compartir, del viajar en familia, de conocer una parte de Colombia, de volar al extranjero y llegar a la mitad del mundo, allá en Ecuador cosechamos grandes dosis de afecto y sabiduría. Personalmente experimento una profunda gratitud por lo vivido.

Le escuché decir a un neurocientifico español, Luis Castellanos, que las palabras forjan la personalidad. Somos lenguaje y construimos la personalidad que elegimos palabra a palabra. Yo elegí una personalidad que he venido construyendo muy intuitivamente, y ahora que entramos a un nuevo año y se ve el 2020 en el horizonte, quiero hacerlo más conscientemente. Creo que de esta manera, conectando lo intuitivo con lo consciente, el Viaje hacia el Bienestar puede pasar a un siguiente nivel.

Intuitivamente me llegaron estas palabras:

“Elige un rumbo y comienza a navegar.”

Conscientemente elegí una carta de navegación que se llama Psicología Positiva, este es el enfoque con el que me identifico como psicólogo, por eso escucho a  Mihaly Csikszentmihalyi, uno de los padres fundadores de esta rama de la psicología que aplico en mi vida personal y laboral. Según este autor: “El Yo es una construcción creativa. Nadie está nunca completo y acabado. Lo que somos viene determinado por lo que haremos en el futuro. Trascender los límites de la individualidad es el camino de la evolución.”

Nos hacemos día a día, y la materia prima con la cual nos construimos es la palabra. Por eso me encanta tanto cultivarla. De modo que aprovechando el inicio de este nuevo año, me place cultivar la palabra Gratitud, esta vez de la mano de otro grande de la Psicología Positiva: Tal Ben-Shahar, autor de un libro poderoso que se llama “Practicar la Felicidad”.

Según este profesor del curso de Psicología Positiva más popular de Harvard, dedicar uno o dos minutos diarios a expresar la gratitud que una persona siente por los hechos de su vida puede tener notables consecuencias:

  1. Desarrollar una mayor capacidad para apreciar la propia vida.
  2. Niveles más elevados de bienestar personal.
  3. Emociones positivas.
  4. Sentirse más feliz.
  5. Ser más asertivo, enérgico y optimista.
  6. Mostrarse más generoso y dispuesto a ayudar a otros.
  7. Dormir mejor.
  8. Sentir más ganas de hacer ejercicio.
  9. Tener menos enfermedades.

Practicar la gratitud es la vía más sencilla para producir serotonina. Ser agradecidos es recompensado por nuestro cerebro, que nos premia con nutritivas dosis bioquímicas que nos hacen experimentar bienestar.

De modo que vale la pena desarrollar el hábito de agradecer, hacerlo conscientemente cada día, agradecer incluso lo que nos causa malestar, porque detrás de ellos hay una gran lección por aprender.

Empiezo este 2019 muy agradecido por el encuentro interfamiliar que tuvimos con Ana María, mamá e hija, y violeta, una de las amigas de Orianna y Dante. Tuvimos una bella tarde de Arte en el Museo Miguel Urrutia de Bogotá. La meta para este año con la Célula Familiar es conectarnos con la oferta cultural de la Candelaria, queremos hacer un recorrido educativo por los museos, y especialmente, deseamos estudiar en familia la historia de Colombia.

Aquí seguimos navegando por esta vida, son tiempos buenos, el firmamento está despejado, en el horizonte vemos un año de mucho servicio y aprehendizaje. Queremos continuar viajando, estar atentos a los llamados a servir, soñamos con seguir explorando y conociendo esta bella tierra Colombiana y continuar con el recorrido por la países andinos.

Gratitud, una bella palabra para interiorizar.

POSTDATA
Si quieres el libro de “Practicar la Felicidad”, te lo puedo compartir por WhatsApp. Envíame un mensaje al 3142666337.

#DeViajehaciaelBienestar
#FelicidadIntelectual

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Publicado en AUTOADMINISTRACIÓN

PLANEAR, EJECUTAR Y MONITOREAR: TRES EJERCICIOS PARA ENTRENAR LA AUTOADMINISTRACIÓN

PLANIFICACION AUTOADMINISTRACION nov 17

Recientemente comprendí que soy un productor de ideas. Una especie de agricultor mental.

A diferencia del campesino no trabajo con mis manos, sino con mi mente.

Siembro pensamientos.

Pero también descubrí que para los fines que nos proponemos con mi Luz Adriana, mi capacidad autoadministrativa hoy es muy limitada.

Carezco de la férrea voluntad del campesino. De ese trabajador del campo que consciente la tierra todos los días en pos de una cosecha.

La Autoadministración la entiendo desde el punto de vista cognitivo.

Pero necesito vivirla desde una perspectiva afectiva, sentirla. Experimentar ese “estado fluido” del que tanto habla Csikszentmihalyi.

Han sido varios los intentos fallidos, ya tengo mucha frustración acumulada.

Todo llega en su debido momento, ni antes ni después.

Ahora es el momento.

El momento de Creer.

De Creer en la Formación Afectiva.

Ha llegado el momento de conquistar la Administración.

Planear, Ejecutar y Monitorear. Estas son las claves de la Administración según mi maestro Miguel De Zubiría.[1]

Como soy un productor de ideas, mi actividad primaria es escribir.

Por eso he planificado la producción de relatos desde las primeras horas del día hasta las 2pm.

He logrado dividir esa producción de ideas por parcelas.

La primera parcela la llamo los Relatos de Identidad.

En los Relatos de Identidad me propongo dar cuenta de ¿Quiénes Somos? ¿Qué Sabemos? y ¿Qué Hacemos? Ya tengo tres semillas para sembrar en esta parcela:

  • Luz Adriana y Andrés: una Comunidad Formativa (¿Quiénes Somos?)
  • Formación Afectiva: una Filosofía de Vida (¿Qué Sabemos?)
  • Procesos de Formación Afectiva (¿Qué Hacemos?)

La segunda parcela son los Relatos Afectivos.

Con los Relatos Afectivos pretendo reflexionar sobre los Vínculos Afectivos más importantes de la adultez: la Pareja, la Crianza y el Trabajo.

Vínculos Afectivos que para mi son sagrados, dado que de ellos depende la armonía o el caos de la mente.

Esta parcela ya la estoy trabajando con una serie de reflexiones sobre el Emparejamiento Formativo. Además tenemos listas para ser sembradas las semillas de crianza y trabajo:

  • El Desafío de la Crianza (Esta es una parcela que muy pronto empezará a trabajar Luz Adriana).
  • Una Empresa con Formación Afectiva es una Empresa Efectiva.

La tercera parcela son los Relatos Cognitivos.

Con los Relatos Cognitivos nos proponemos compartir todo nuestro Sistema de Formación Afectiva. Una Filosofía de Vida que esta compuesta por 12 enseñanzas y 3 practicas.

Respondiendo a la pregunta: ¿Qué significa ser humano para la Formación Afectiva? compartiremos todos los axiomas, definiciones y postulados de este sistema, los cuales están sustentados en lo que el ser humano sabe hoy sobre el cerebro, la mente y la conciencia.

La cuarta y última parcela son los Relatos Expresivos.

Los Relatos Expresivos son los relatos artesanos.

Son los relatos propios de nuestro oficio.

En nuestro caso son los relatos del oficio de la Formación Afectiva.

“Hacer es pensar”, esta es la enseñanza máxima de la Artesanía predicada por Richard Sennett. Por lo tanto, en esta parcela reflexionaremos sobre nuestros proyectos y también sobre nuestras vivencias como Tribu Familiar.

Hoy tenemos un proyecto en marcha:

El Hogar Infantil Corpohunza. Un desafío que nos está mostrando muchas posibilidades de aprehendizaje y crecimiento, y sobre las cuales iremos reflexionando en este espacio.

Personalmente intuyo que en este proyecto puede estar la semilla del Sistema Formativo. No necesariamente como proyecto, sino como idea.

En la Filosofía Artesana es natural el compromiso social y político.

Un artesano es testigo de su época, pero no un testigo mudo, sino con voz, por eso en esta parcela también cultivaremos la opinión sociopolítica, la interpretación de los hechos sociales a la luz de la Formación Afectiva.

Por ultimo, en esta parcela de los Relatos Expresivos es VITAL el cultivo de Propuestas.

Si queremos que este proyecto de vida fructifique, necesitamos recursos, energía para seguir caminando juntos.

Por eso diseñaremos propuestas de Procesos de Formación Afectiva dirigidas a colegios, hogares infantiles, empresas, parejas y familias.

Este es el Plan.

El siguiente paso es su ejecución.

Lo estaré monitoreando reflexionando sobre la Autoadministracion y compartiendo nuestras propias vivencias al respecto.

Si funciona este Plan, significará el arranque definitivo de la Formación Afectiva.

Si no, querrá decir que me estoy autoengañando y que esta no es mi realidad.

Por eso la disciplina tendrá que ser IMPLACABLE.

No están de más tus palabras de aliento.


[1] Miguel De Zubiría “Formar, no solo educar”. ABC de Pedagogía Conceptual. Bogotá, 2008.

 

Publicado en BITACORA, CAZADOR RECOLECTOR

EL FORMADOR AFECTIVO COMO UN CAZADOR RECOLECTOR

Los estudiosos de la evolución humana nos hablan de cuatro grandes periodos en el desarrollo de la humanidad. Primero, una larga temporada como nómadas Cazadores-Recolectores; luego, la población fue creciendo  y migrando hacia un estilo de vida más sedentario alrededor de la agricultura; después, surge la Revolución Industrial y con ella la posterior explosión demográfica en las ciudades; hoy, quienes vivimos en estos días, somos testigos de una nueva migración que teóricos como el sociólogo Manuel Castells han denominado como la Era de la Información o Informacionalismo. Y nuevamente la vida está cambiando drásticamente porque esta Era está siendo marcada por revolucionarias innovaciones tecnológicas e informáticas y por profundas transformaciones culturales, sociales, económicas y políticas. Sin embargo, y a pesar de los miles de años transcurridos desde nuestros tiempos como cazadores-recolectores, en el fondo seguimos comportándonos de forma muy similar, especialmente en lo que a la consecución de los Recursos Personales se refiere.

Nuestros lejanos antepasados se enfrentaban al desafío de la supervivencia con la rigurosidad de quien es consciente de que acceder a los recursos es una cuestión de vida o muerte. Un asunto vital. Ellos, cuya motivación principal era la búsqueda de alimentos, recorrían la Tierra cazando y recolectando lo que a su paso encontraban, y establecían asentamientos temporales teniendo como referencia los ciclos climáticos.

Una vez establecido el asentamiento, los hombres de la tribu salían a hacer sus faenas; se iban en grupos a cazar, a enfrentar el desafío de luchar contra otras especies. En el asentamiento quedaban las mujeres y los mayores, quienes se dedicaban a la recolección y a la Formación de los nuevos miembros de la tribu.

Cuando los hombres regresaban al asentamiento después de varios días de arduo trabajo, se dedicaban además de descansar, a otros menesteres; el juego, la danza, los ritos y otras practicas que fueron complejizando la mente humana. Es decir, no todo era Cacería, también sacaban tiempo para el Ocio, la sofisticación de sus herramientas, y la creación de otras nuevas.

Hoy, miles y miles de años después, esa minúscula población de la especie humana se ha multiplicado de una forma que asusta. Ya somos 7 mil millones y todavía seguimos Cazando y Recolectando, con una pequeña diferencia; la gran mayoría de miembros de esta especie gastan sus vidas en la mera búsqueda de recursos y en sus “tiempos libres” se dedican al consumo de actividades que promueven el ocio pasivo, el mínimo esfuerzo, simplemente dedicándose a satisfacer las demandas de sus genes y sus memes; motivo por el cual quedan atrapados en un Circulo Vicioso de mera supervivencia: comer, dormir, reproducirse (al menos aparearse) y morir. Viéndose comprometida, tarde o temprano, su Salud Afectiva.

Yo estoy de acuerdo con el psicólogo evolucionista Steven Pinker cuando afirma que “no todo tiempo pasado fue mejor”. Indudablemente seguimos evolucionando, sobre todo culturalmente, y gracias al trabajo que hoy hacemos, nuestros descendientes vivirán en sociedades más civilizadas, pero… (Siempre hay un pero) estos mejores tiempos no llegan por generación espontanea, hay que seguirlos cultivando, y cada nueva generación tiene la oportunidad de hacer su aporte a esta fabulosa Causa Humana. Aunque también tiene la tentación de obstaculizar dicho desarrollo y vivir su vida sin hacer nada productivo (ni siquiera para Si Mismos) o al servicio de hombres que ya no cazan alimentos, sino a otros hombres. Y cuando el hombre caza al hombre, la evolución de la humanidad se complica.

Por éste motivo es que el prestigioso psicólogo Mihaly Csikszentmihalyi señala que “ninguna tarea es a la larga más importante que hallar una manera de desarrollar Yoes que apoyen la evolución. De ello depende el resto de consecuencias positivas. Si queremos contar con una historia, nuestras mentes deben estar preparadas para crearlas.”[1] Por eso es que debemos practicar una Crianza Formativa.

Personalmente he decidido caminar junto al primer bando. Entre otras razones porque estoy tomando conciencia de las reglas del juego de la Vida. Un juego en el que “algunos individuos siguen de forma casi exclusiva las instrucciones de su configuración genética o los dictados de la sociedad, con escasa o nula participación por parte de la conciencia. En el otro extremo del espectro están los individuos que desarrollan seres autónomos con objetivos que sobrepasan las instrucciones externas, viviendo casi exclusivamente según reglas autogeneradas. La mayoría de nosotros –señala Csikszentmihaly– operamos entre esos dos extremos”.[2]

Yo, he comenzado ha caminar en el segundo. Con los que queremos ofrecer nuestra existencia y poner nuestro cerebro al servicio de la Causa Humana. Aportar en esta empresa que se viene construyendo desde que el hombre es hombre. No quiero llevar una vida pasiva, ni al servicio de hombres cazadores de hombres que bajo disfraces altruistas, someten a otros miembros de nuestra especie para satisfacer solo sus intenciones particulares, las demandas de sus genes y sus memes egoístas.

Ahora estoy comprendiendo que ese sometimiento se hace a las “buenas”, o a las malas. En el primer caso se apela a la fuerza, se impone el miedo, el terror. Ahí están las dictaduras totalitarias y fundamentalistas que todavía nos muestran ese lado perverso de la naturaleza humana. Pero también, se puede someter al hombre a las “buenas”. Con sutiles ideologías esclavizantes, económicas, políticas, religiosas. Sistemas de creencias con mecanismos adoctrinantes tan efectivos que incluso tienen entre sus seguidores sus principales sostenedores y multiplicadores. Ellos mismos defienden sus cadenas.

Con mi Mincha hemos decidido interiorizar las mejores prácticas que el hombre ha desarrollado a lo largo de su evolución cultural. De los Cazadores-Recolectores aplicamos esa estrategia de salir a Cazar cada mañana. Eso quiere decir a divulgar, comunicar y multiplicar el mensaje de la Formación Afectiva en los Buses. Esta estructura básica la complementaremos con las demás actividades de Formación Afectiva que realizamos conjuntamente con la Mincha. Los cursos de Afectividad Humana en la Luis Angel Arango, las Orientaciones Afectivas, las conferencias y los talleres.

El propósito es acumular los Recursos Personales necesarios para patrocinar nuestra Actividad Creativa; leer, escribir, crear y conversar con la Mincha. En otras palabras, búsqueda intensa de recursos y producción intensa de contenido para publicar en nuestros blogs.

Nuestra tarea de Formación Afectiva empieza como Cazadores-Recolectores. Pero no cazaremos hombres sino recursos para la Causa, no recolectaremos solo metálico; también contactos, usuarios, experiencias positivas que nos proporcionen las reservas suficientes de energía (psíquica y material) para reducir nuestra actividad de Caza y pasar al siguiente nivel: el del Formador Afectivo como un Agricultor y preparador de Cazadores-Recolectores.


[2] Ibid, pag 51 la negrita es mía y lo hago para destacar ese hecho tan notable que tiene una consecuencia muy potente sobre nuestros modelos de Parejas Formativas, Crianza Formativa y Trabajadores Talentosos.