Publicado en ANDREZ PAZ, DE VIAJE HACIA EL BIENESTAR, LIBRO 8

12. SER CONSCIENTE

 

“Ahora mismo, practica el estar presente. Date cuenta cuando estés consciente de que te has salido del “presente”.”

-John Roger-

“El hombre quiere hacerse más consciente de lo que está haciendo, y asumir las riendas de su propia historia.”

Jesús Andrés Vela. S.J

“Individuo que se libera de su egoísmo instintivo para elevarse a lo divino. Iniciación.”

Arcano 12

-El Colgado-

“Ciertamente que la conciencia no es una entidad, sino el hecho vital en el hombre de volverse sobre sí mismo y reflejar de una manera consciente sus actitudes de vida en relación con la realidad (…) La conciencia supone un desdoblamiento sobre el yo “como en relación con el mundo de los otros yos o del mundo objetivo pero de una u otra manera humanizado”. Esto quiere decir que el campo directo de la conciencia son las actitudes propias como relacionales. Y que para la conciencia la realidad es lo histórico y lo humano.”  

Jesús Andrés Vela. S.J

Si uno quiere estar en paz pues tiene que elegir la paz cada día, cultivar la palabra paz hasta que se vuelva un hábito, es decir una acción para cada día.

Elegir, la clave está en elegir.

Yo elijo estar en paz porque creo que éste es el camino para Ser Consciente.

Ser consciente es estar en el presente.

¿Haciendo qué?

Muchas cosas, te sugiero ocho de ellas que yo mismo estoy practicando.

Crear para ser consciente.

Amar para ser consciente.

Soñar para ser consciente.

Trabajar para ser consciente.

Estudiar para ser consciente.

Jugar para ser consciente.

Filosofar para ser consciente.

Cazar y Recolectar para ser consciente.

Habituarse a crear, amar, soñar, trabajar, estudiar, jugar, filosofar, cazar y recolectar para ser consciente.

Cada vez que llevo a cabo alguna de estas actividades estoy en paz y consciente de lo que estoy haciendo con mi vida.

Observando esto que acabo de escribir me doy cuenta que en el fondo lo que deseo es no vivir en piloto automático, no quiero ser un ente movido solamente por sus mandatos biológicos y culturales; por lo que dicten los genes y los memes. De alguna manera creo que hay un margen de libertad para determinar uno mismo su camino, eso que llaman el libre albedrio lo entiendo así.

Entiendo ser consciente como mantenerse despierto a esta misteriosa experiencia del vivir. Y digo misteriosa porque al fin de cuentas es más lo que desconocemos que lo que sabemos. Sin embargo, lo poco que sabemos cómo humanidad, como cultura, nos puede ayudar en ese proceso que Carl Jung llamó “Individuación” y que muchos años después el gran filósofo José Antonio Marina llamaría “Personalidad Elegida”. Esto es, constituirse o configurarse como un Individuo en conexión consigo mismo y con su entorno; consciente de su papel en su historia personal, familiar, social.

Esta es pues, mi primera meta para este 2018: Ser Consciente. Intuyo que solo siendo consciente podré crecer y trascender, amén de supervivir. Por eso plasmo estas palabras, porque de alguna manera creo que la Palabra es como el código fuente con el cual nos programamos. En este instante pienso en el motivo por el cual comparto estas líneas, y me pregunto: ¿Será por satisfacer las necesidades de mi ego? Deseo creer que lo hago porque deseo encontrar individuos que se conecten con este relato y podamos conversar. Algo me dice que es en la conversación donde se da la construcción de lo que somos, no unos entes aislados, sino conectados.

Estoy por creer que esta es una de las razones por las cuales estudié psicología, para llevar a cabo este proceso de individuación, para descubrir mi identidad. No ha sido para nada fácil, pero siento que he llegado a un punto del Camino en el que experimento con apremio la necesidad de la conexión. Eso que creo ser, solo podrá crecer en conexión con los seres que hacen parte de mi vida y van apareciendo día a día.

En conclusión, necesitamos del otro para crear, amar, soñar, trabajar, estudiar, jugar, filosofar, cazar y recolectar.

La vida tiene sentido es en compañía.

Bueno, ahí nos vemos en el próximo paso, te recuerdo que son 78 de un viaje que he emprendido hacia el bienestar.

Hoy completamos la primera parte de este viaje.

Espero mantener el entusiasmo y seguir caminando.

Anhelo encontrarme en el Camino con otros seres que deseen también lo mismo:

Ser conscientes.

Creo que en la conciencia está la gran clave del bienestar.

 

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10. JUGAR!!!

“La felicidad no es un estado que se pueda buscar directamente, sino una experiencia que acompaña a la acción, una actividad. No es haber jugado lo que nos proporciona satisfacción, sino estar jugando.”

-José Antonio Marina-

“No se trata del lugar que al juego corresponde entre las demás manifestaciones de la cultura, sino en qué grado la cultura misma ofrece un carácter de juego”

“Todo juego es, antes que nada, una actividad libre (…) El juego es libre, es libertad” 

Johan Huizinga

-Homo Ludens-

 “Juego…luego existo”

Darío Silva

 ¿QUÉ VAS A JUGAR PARA LOGRAR LO QUE DESEAS SER?

-Oye papi.

-Dime hijo.

-¿Cuál es tu juego preferido?

-Mmm, el Tarot.

Y Orianna dice:

-¿No es Mario Bros?

-A si, si, ese era mi juego preferido en la infancia, soy modelo 80 y crecí jugando Mario Bros en unas maquinitas que estaban ubicadas en una panadería del barrio Villa Santana, sector Intermedio, en la ciudad de Pereira. Recuerdo que funcionaba con monedas de $20 pesos que había que depositar cada tres minutos. Alrededor del jugador de turno se hacía toda una barra que animaba y descubría los trucos del juego.

Estoy haciendo memoria y recuerdo una niñez con mucho juego. Tengo en mente los cuatro años que viví en Villa Santana, entre los ocho y los doce años, me la pasaba más en la calle que en la casa, mi felicidad era estar callejeando, prefería eso a ser testigo de las constantes peleas en casa. En la calle, además de jugar Mario Bros en la panadería del “Sarco”, me gustaba jugar dominó, parqués y bingo con unos vecinos que todas las noches se reunían a jugar. También era muy aficionado a jugar 21, un juego de monedas con tres huecos que se abrían en la tierra, varias peleas tuve en ese juego.

Como todo niño, mi vida giraba en función del juego. Mientras plasmo estas líneas escucho de fondo la banda sonora de Mario Bros y siento que me transporto a aquellos años. De alguna manera, los permanentes conflictos en casa me dieron la libertad de buscar en el juego una vía de escape. Jugar y leer, especialmente las revistas que me atraparon en mi niñez: Kaliman, Águila Solitaria y Memin. Pienso en la infancia que ahora están viviendo mis hijos y me regocijo en constatar lo diferente que es el entorno en el que ahora ellos están creciendo. Quizá no con la libertad de callejear que yo tuve, pero si con más atención y cuidado. Toda una tribu en torno suyo.

Esa exagerada libertad que tuve en mi niñez me llevo a vivir una experiencia que yo mismo busqué, el internamiento en un centro de reeducación, allí, en la Escuela de Trabajo la Linda, en la ciudad de Manizales, viví de los 13 a los 16 años. Y jugué, jugué mucho. Todos los días hacíamos deporte, además de labores de mantenimiento, estudié y aprendí un oficio que nunca ejercí, la metalistería.

En la juventud, no recuerdo haber jugado tanto, pero si monté mucho en bicicleta, en la época de la universidad ese era mi medio de transporte, me encantaba andar por Bogotá en bicicleta, especialmente en mis tiempos de mensajero en la OPAN.

Y ahora en mi adultez, un amigo muy especial me conectó con un juego que me entretiene mucho y de paso me ayuda a conocerme y conducirme por los laberintos de la vida. Me refiero al enigmático Tarot.

Yo soy un jugador del Tarot de Marsella, me encanta ese juego de cartas, muy diferente al juego que practicaba mi padre, quien en su juventud fue un jugador de “fierro”, un juego de cartas con la baraja española que a su vez aprendió viendo jugar a su padre. “Fierrito” le decían a mi padre, quien también ha sido un avezado jugador de parqués, mi madre también disfruta mucho de este juego, legendarias son las batallas que ha tenido con mis sobrinos.

Jugar es una actividad que enriquece el espíritu, ¿Qué sería de la vida sin jugar? Muy aburrida.

Jugar produce bienestar, sin duda alguna, y más aún cuando se hace en compañía de quienes amamos, con la familia y los amigos. Yo por ejemplo tengo un par de maestros de juego que me muestran la importancia de compartirte con tus hijos en torno al juego, Dante y Orianna son muy creativos, yo soy más bien perezoso para jugar con ellos, por eso plasmo estas palabras para hacerme consciente de lo crucial que resulta jugar con mis hijos.

El viaje hacia el bienestar hay que hacerlo jugando, disfrutando de esos momentos mágicos que nos permiten experimentar la dicha de la existencia.

A lo mejor y resulte ser cierto eso que algunos dicen:

-Ándrez, la vida no es más que un gran juego en el que nunca perdemos, solo aprendemos.

¿Tú que crees?

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5. ¿QUÉ HACER PARA SER?

 

“Yo soy lo que anhelo ser, porque mis anhelos han tallado mi genuino SER”.

Miguel de Zubiria Samper

Por estos días ando un poco distanciado de mis tres padres. Cuando estaba escribiendo Tiempos de Paz, me di cuenta que la vida me había dado no uno sino tres padres. Uno Biológico, Eduardo Granada, otro Espiritual, Arnoldo Acosta y otro Intelectual, Miguel de Zubiria. Estos tres seres han tenido una fuerte influencia en mi vida y hoy, revisando mis archivos en el computador, me encontré con una foto donde estoy con los tres. Una reliquia para mí.

Revisando material narrativo me encontré con unas palabras de Miguel, muy pertinentes para estos relatos que estoy desarrollando:

“Yo soy lo que anhelo ser, porque mis anhelos han tallado mi genuino SER”.

Aunque es clara la influencia que estos tres hombres han tenido sobre la configuración de mi temperamento y mi carácter; algo en mi interior me dice que esta distancia en la que ando de ellos tiene como propósito definir mi rumbo, marcar mi destino, encaminarme hacia una vida en la que deje de ser un potencial y me convierta en una realidad, y de esta forma poder evolucionar de la pobreza hacia el Bienestar.

¿QUÉ ES LO QUE ANHELO SER?

Luego de mucho tiempo de reflexión, de múltiples experimentos, de ensayo y error,  tengo claro que quiero Ser un Humano Consciente, Constructor de Paz, Servidor, Afectivista, Pedagogo Psicólogo, Escritor Conferencista, parte de un Núcleo Familiar Unido y Funcional, que de corazón quiere estar conectado con toda su Tribu Familiar.

Esto es lo que quiero ser.

El cómo se me ha ido revelando poco a poco, según parece, hay seis actividades que resultan fundamentales para lograr evolucionar de la pobreza hacia el Bienestar a partir del Desarrollo del Ser, son estas.

SOÑAR

CREAR

TRABAJAR

AMAR

JUGAR

ESTUDIAR

Hoy amanecí con la firme intención de empezar a hablarme un poco de cada uno de estos haceres. Pretendo poner en práctica unas palabras que escuché de boca de un mago hace algún tiempo, y que según él, son un legado de los antiguos Griegos:

“Hay que hablar para saber”

Parece ser que hablando vamos dándonos cuenta de lo que queremos y vamos conociendo el camino que estamos recorriendo. Dicho esto, me adentro entonces en el primer hacer, pretendo construir una somera descripción de cada uno e ir profundizando en los siguientes relatos.

SOÑAR

Hace tres días mi hijo Dante, (que en este instante está en clase de lectura con su madre), me expresó de forma espontánea:

“Nunca abandones tus sueños, nunca dejes tus sueños porque si los dejas, después te arrepentirás.”

Me impresiona y conmueve la dimensión mágica de la vida. Cuando empecé este año lo hice con una firme convicción que dejé registrada en la bitácora de mi tercer libro, Tiempos de Pan, en esa oportunidad decía:

“He comenzado con la segunda fase de este proyecto editorial, lo hago mientras me encuentro viviendo en casa de la negrita Carmen, mi próxima estación será de nuevo con la Tribu Tirado, junto a Luz Adriana y los niños, así será.”

El primero de octubre ese sueño se hizo realidad. Desde entonces estoy disfrutando nuevamente de la vida familiar y ese movimiento vital le ha dado mucha estabilidad al barco de mi vida, al punto que ya no pienso solamente en la lucha por la supervivencia, sino en el trabajo de crecer, siento que esa es una de las razones por las cuales estoy embarcado en esta aventura de evolucionar de la pobreza hacia el Bienestar.

Ese era mi sueño número uno, volver a estar en familia, volver a compartir la vida con el nucleo familiar del cual soy parte, ver crecer a Orianna y Dante, cooperar con Luz Adriana como compañeros, amigos y socios. Este presente me llena de mucha energía para permitirme soñar más allá y por eso estoy plasmando estas líneas con las que deseo Ser más Consciente cada día, creo que de esta manera se puede cultivar paz personal y contribuir con la paz familiar, lo cual me conecta con el sueño de ser un Constructor de Paz, estoy convencido que este es el llamado social que me ha hecho la vida, y estoy dispuesto a aceptarlo porque es una gran fuente de sentido para mí.

A partir de esta experiencia de vida, mi sueño es ser un Servidor, configurarme como alguien que está al servicio de sus seres queridos y de aquellos que la vida dispone en el camino para escucharlos y  compartirles mi ser.

TRABAJAR

Me ha tomado varios días darle forma a este relato, ayer por ejemplo no lo cultivé porque estuve todo el día trabajando y estoy muy contento porque logré llegar puntual. A las 4am sonó la alarma, me levanté con parsimonia y me puse a escuchar los audios educativos que estoy escuchando por estos días. Con calma me dispuse para cumplir con la meta de llegar un poco antes de la siete de la mañana a COREDSA, una Corporación Educativa en la que se me ha dado la oportunidad de enseñar esta metodología que estoy diseñando para evolucionar de la pobreza hacia el Bienestar. Nuevamente la magia de la vida se hace presente porque es una institución con la que tengo una fuerte conexión afectiva, dado que allí me gradué como bachiller, en la época en la que se llamaba Instituto Comercial John Robert Gregg, por allá en 1998.

Me sentí como un Pedagogo Psicólogo.

Me sentí muy bien, escuchado y valorado.

Me sentí como un Constructor de Paz porque casualmente, las personas a las que me dirigí, son beneficiarias de un programa llamado Educándonos para la Paz, una iniciativa de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI), que busca dotar de herramientas para la vida a personas que por alguna u otra circunstancia han estado cercanas a los estragos del conflicto. Me encanta esta labor, me emociona intensamente porque me permite ser parte de lo que considero es la mayor tarea de nuestra generación: construir una sociedad en paz, y esta pasa por un cambio de mentalidad. Algo me dice que esta primera misión es apenas el inicio de un largo camino dedicado a la Causa de la Paz, no solo social, sino también familiar y personal.

Sigo en COREDSA, hoy es mi segundo día, estoy aprovechando la hora de almuerzo para cultivar estas palabras que se han tomado su tiempo para florecer. Ando meditando sobre mi trabajo y pienso en las últimas tres consultas que he atendido y me doy cuenta que han tenido que ver con asuntos del Juego de la Pareja, ese tema de las relaciones de pareja me gusta mucho y es una labor a la que me siento llamado para servir, porque entre otras cosas pienso que en la forma como nos relacionemos hombres y mujeres, está la clave para la construcción de una vida en paz; una familia en paz y una sociedad en paz.

CREAR

Estoy plenamente convencido que para evolucionar de la pobreza hacia el  Bienestar hay que crear, hacer arte, expresarse. Creo tanto en esto que es la razón por la cual estoy creando libros y dándole rienda suelta a mi capacidad creativa. Ya terminé dos libros, Tiempos de Paz y Tiempos de Felicidad; por estos días ando en la transcripción de Tiempos de Pan y escribiendo Tiempos de Amar Incondicional, el libro que viene después de Tiempos de Libertad y Tiempos Nuevos.

AMAR

Tengo la creencia de que crear es un acto de amor propio. Por eso quiero amar lo que creo, porque hacerlo es amarme a mí mismo. La verdad, aun en mi adultez he tenido que hacerle frente a esa incomoda sensación de falta de autoestima, ¿De dónde me vendrá esa sensación? Mientras me llegan las respuestas, hoy creo saber que esto de amar es una actividad que empieza hacia sí mismo, y desde nuestro propio ser se despliega hacia nuestro entorno, en mi caso, mi núcleo familiar: Luz Adriana, Orianna y Dante. Estos tres seres son mi máxima responsabilidad, una gran fuente de inspiración con la que deseo estar cada día más unido y desde esta unidad y funcionalidad, amar a los demás seres con los que estoy vinculado; a nivel familiar y social.

JUGAR

A veces las palabras se toman su tiempo para ser expresadas, estas palabras por ejemplo nacen un día después de culminar el proyecto pedagógico psicológico que llevé a cabo durante cinco intensos días en COREDSA. Viví una experiencia muy reveladora, me hice aún más consciente de mi misión social: Ser Constructor de Paz. Más adelante crearé unos relatos para dar cuenta de esa experiencia que me hizo sentir más en un juego que en un trabajo, flui como nunca lo había hecho, 10 horas diarias, 50 en total compartiendo la vida con unas mujeres extraordinarias y luchadores con un intenso deseo de superación. Fue muy divertido jugar con ellas el juego del tarot, confirmé una vez más que se trata de una poderosa herramienta de interacción y autoconocimiento.

ESTUDIAR

Durante estos cinco días de intensa interacción con estas mujeres, estuvimos Educándonos para la Paz, compartiendo nuestras historias, expresando nuestros sentires, sintiendo la fuerza del circulo de palabras, cultivando la escucha, leyendo y escribiendo; estudiando cuatro ideas que pueden ser el nucleo de una vida plena: Bienestar, Paz, Libertad y Felicidad.

Y estoy de nuevo aquí, soñando, cultivando este terreno para avanzar en la construcción de la identidad que he elegido. Es primero de diciembre, me llega este día con un sueño cumplido, viviendo en familia, sintiendo la energía de mis hijos y la compañía transformadora de su mamá. Hace un año, esta realidad era todavía un sueño lejano, hoy es un hecho, por eso quiero seguir soñando, por eso quiero seguir cultivando palabras que den cuenta de la realidad que vivo y de la realidad que quiero.

Ahora me voy a recoger los frutos materiales de la labor, en los próximos días capitalizaré los frutos intelectuales de la misión, intuyo que los relatos que crearé darán cuenta de ello porque serán elaborados con el afecto cosechado, sentipensados como le gusta decir a Luz Adriana.

Creo que esto es lo que hay que hacer para ser, para evolucionar de la pobreza hacia el bienestar; soñar, trabajar, crear, amar, jugar y estudiar.

 

Publicado en DE LA POBREZA HACIA EL BIENESTAR

2. ¿QUÉ HACER PARA EVOLUCIONAR DE LA POBREZA HACIA EL BIENESTAR?

Crear, creo que el viaje de la pobreza hacia el bienestar se hace creando.

Son las 5:22 am, plasmo estas palabras el 15 de noviembre de 2017, logré vencer la pereza y me levanté a hacer lo que intuyo debo hacer para algún día no muy lejano liberarme del yugo de la pobreza material. ¿Qué?

Crear, crear, crear, esta es la palabra con la que hoy desperté, no me siento tan fluido como en el primer relato con el que empecé este cuento, pero igual creo que debo intentar continuar con la labor porque según lo he escuchado, crear no es solo un asunto de inspiración sino también de transpiración, sin embargo, consciente de que puede tratarse de una expresión de mi terquedad, presiento que crear en la madrugada tiene su magia y por eso sigo insistiendo en hacerlo a esta hora, cuando el silencio es mi mejor compañía.

Otra vez puse la alarma del reloj a sonar a las 4am, postergué y postergué, cada cinco minutos oprimía el botón de postergar, ya cuando eran alrededor de las 4:30, somnoliento, me acordé de unos audios de un mago de las palabras que tengo en el celular y aun a medio despertar me puse a escucharlos. Lo hice hasta que se descargó el aparato y cuando esto ocurrió, llegaron las palabras que por fin me levantaron:

Crear, creo que el viaje de la pobreza hacia el bienestar se hace creando.

Ya casi son las 6 de la mañana, y en estos momentos pienso en el relato que escribí el pasado lunes donde me reconocía a mí mismo que era intelectualmente adulto y emocionalmente un niño, darme cuenta de esto y tratar de superarlo ha sido toda una lucha para mí. Lo bueno es que ya lo tengo identificado y aunque me cuesta, aquí estoy firme dando la batalla. En realidad, lo que quiero es que todo esto se convierta en un juego, ese es el espíritu del niño que quiero conservar, el juego, el gusto por jugar.

De niño jugué mucho, allá en Pereira, la tierra a la que ahora han vuelto mis padres. Eduardo e Inés se regresaron para la ciudad de su juventud, la tierra donde se casaron y la tierra donde nací. Se fueron mis padres y no me pude despedir de ellos. 23 años duraron viviendo en Bogotá; aquí se multiplicó su familia, aquí tuvieron 8 nietos, aquí se pensionó m padre, aquí les llegó la vejez.

Experimento emociones encontradas frente a su partida, tristeza porque ya no los tendré físicamente cerca, y una rara mezcla de temor y serenidad porque ahora si quedé de frente a la adultez, con el inmenso reto de trabajar para consolidarme como el padre de familia que ahora soy.

Amaneció, son las 6:16, y en estos momentos estoy contemplando el mapa que he diseñado para navegar por esta etapa de mi vida, o en otras palabras, para crear la vida que quiero. La verdad es que yo soy de los que cree que es posible crear nuestra vida de forma consciente y hacer de ella una obra de arte.

Como bien le escuché decir al creador de Facebook, Mark Zuckerberg, no tienes que saber todo para empezar, hoy creo que para evolucionar de la pobreza hacia el bienestar hay que hacerlo con 6 practicas diarias y constantes:

Soñando.

Estudiando.

Trabajando.

Creando.

Amando.

Y sobre todo,

Jugando.

Y aquí me acuerdo del gran José Antonio Marina quien sostiene que “no es haber jugado lo que nos proporciona satisfacción, sino estar jugando.”

Este es mi plan, te lo comparto, y lo hago porque soy un convencido que en el compartir está el vivir. Mi propósito es ir desarrollandolo poco a poco, en la palabra y en la acción, en el relato y en la aplicación.

Ahora me retiro, son las 7:03 am y es hora de ir a crear Tiempos de Pan, el tercer libro de la serie que empecé con Tiempos de Paz y Tiempos de Felicidad.

Que la bella esperanza nos acompañe.