Publicado en ANDRES PAZ, DE VIAJE HACIA EL BIENESTAR, LIBRO

RELATO 34. EL APREHENDIZAJE DE LA SABIDURÍA

En el relato anterior, aprendimos que cultivar la Gratitud nos permite desarrollar una mayor capacidad para apreciar la propia vida. Apreciar nuestra vida, es decir querernos. Que bonito, cuando se cultiva la Gratitud se fortalece nuestra autoestima. Se está más dispuesto para pasar de la quejadera crónica a la acción constructiva de nuestros proyectos de vida.

Este año 2019 cumplo 20 años de estar moviéndome por el mundo de la psicología. Parece que fue ayer cuando pisé por primera vez una universidad, el 25 de julio de 1999. En estos momentos estoy pensando en dos compañeras que conocí en ese primer semestre y con quienes aún tenemos conexión. Diana Constanza Ramírez y Elsy Carolina Jiménez. Cada uno de nosotros, a su manera, ha construido un proyecto de vida profesional y familiar. ¿Exigente ha sido el reto, verdad compañeras?

Carolina se fue por los senderos de la psicología organizacional, Diana por su parte está batallando en los campos de la psicología educativa. Carito trabaja en una empresa farmacéutica y Dianita en un colegio distrital. ¿Y yo? Bueno, yo me consagré al sueño de mi vida: cultivar palabras, hacer libros. Pero más allá de este oficio, en realidad yo soy un psicólogo que hizo de la práctica del Autoconocimiento su estilo de vida.

Conocerse es una disciplina poderosa. A ella llegué en el año 2008 gracias a la Psicología Afectiva, una rama de la Psicología Positiva que me hizo retomar los senderos de la psicología, luego de un fugaz paso por el mundo del Derecho. Hoy pienso que si no me hubiera encontrado con esa psicología formulada por Miguel De Zubiria, me habría graduado de abogado, no hubiese conocido la pedagogía, y probablemente, tampoco le habría apostado a la construcción de un proyecto familiar.

Como bien lo aprehendí de Psicología Afectiva, conocerse no implica solamente conocer el mundo propio, sino también conocer el mundo del otro y conocer el mundo social. En otras palabras; observando la sociedad y a los otros, podemos conocernos mejor a nosotros mismos. Creo que esta es la razón por la que en lugar de estar confinado en una organización de 8am a 5pm, opté por el trabajo independiente como consultor y terapeuta. En esta labor sí que he podido conocer el mundo del otro. Cada persona que he atendido en mi vida profesional, me ha ayudado a conocerme un poco más a mí mismo. Y lo más impresionante, luego de cada encuentro, que en realidad es una conexión de corazón a corazón, cosecho una abundante inspiración que luego llevo a mis libros.

Estudiando Psicología Afectiva me encontré con un autor fundamental, me atrevo a decir que es una de las máximas influencias del pensamiento de Miguel De Zubiria. Gracias a José Antonio Marina entré en contacto con una idea que literalmente ha transformado mi vida y es la que en gran medida me tiene plasmando estas palabras. Me refiero a la idea de “Personalidad Elegida”.

Acabo de recordar que ya había empezado a hablar de esta idea de la personalidad elegida en el relato 19 de este libro, me fui a leerlo y me encontré con estas palabras de José Antonio Marina:

“Aristóteles definía el carácter como el conjunto de hábitos poseídos por una persona. Para mí es la personalidad aprendida, es decir, todo aquello que a partir del temperamento hemos adquirido a través de la vida. A partir del carácter – aprovechándonos de él, modulándolo, cambiándolo- cada uno diseñamos nuestra personalidad elegida, la última figura de nuestra individualidad, nuestro gran proyecto.”

Me impresiona mucho esta proposición y por eso la quiero reiterar preguntándome: ¿Cómo es eso que cada uno diseñamos nuestra personalidad elegida, la última figura de nuestra individualidad, nuestro gran proyecto?

¿Tu sabias que cada uno de nosotros puede diseñar su personalidad elegida?

Acabo de encontrarme con una palabras que son muy pertinentes para este momento:

“Las ideas que dominan nuestra mente son de una inmensa influencia en nuestro futuro”.

Esta idea de la personalidad elegida ha dominado mi mente en los últimos años y por eso estoy escribiendo esto. Esta es la razón por la cual me metí de lleno en el estudio y vivencia de la Teoría de la Personalidad que plantea José Antonio Marina. Dicha teoría está amplia y profundamente formulada en un libro clave de la obra de este autor: El Aprendizaje de la Sabiduría. Justamente allí, dice Marina:

“Resulta muy difícil hacer la genealogía de nuestra personalidad, intentar descubrir los elementos que influyeron en nuestro modo de ser. Me interesa averiguar cómo emerge una personalidad a partir de una algarabía de influencias: genéticas, sociales y educativas. Es una investigación detectivesca sobre la biografía de los seres humanos. Voy a explicarles lo que la ciencia nos dice sobre la construcción de una personalidad. Vamos a recorrer de nuevo, en términos generales, el proceso que el lector ha seguido en su vida, esa compleja interacción entre individuo y circunstancia, entre biología y cultura, entre la realidad y el deseo, entre esfuerzo y claudicación, entre proyecto y casualidad que nos ha hecho a todos. La psicología que voy a exponer debe ser pedagógicamente de ida y vuelta. Para comprender el desarrollo de un niño, el lector debe ir desde su situación adulta hasta el bebé que fue, para desde allí regresar de nuevo a su situación presente. Al final, si ni usted ni yo nos hacemos un lio, espero que entienda mejor al niño y se entienda mejor a sí mismo.”

Entendernos a nosotros mismos, ese es el fruto de la práctica del autoconocimiento. Por eso los antiguos griegos recomendaban con tanta sapiencia: “Conócete a ti mismo”.

Para mí, conocerse a sí mismo es convertirse en un Aprehendiz de Sabiduría. Esta es la base de lo que elegí ser:

Un aprehendiz de sabiduría.

La imagen que acompaña este relato tiene mucho significado para mí porque es una foto en Ecuador, en un lugar conocido como “La Mitad del Mundo”. Yo estoy convencido que la sabiduría está en el camino medio, los extremos llevan al sufrimiento. Eso la humanidad lo descubrió hace miles de años y pareciera que todavía estamos lejos de practicarlo.

Publicado en ANDREZ PAZ, Coredsa, DE VIAJE HACIA EL BIENESTAR, fundacion alberto merani

RELATO 22. TRABAJAR COMO DOCENTE DE PSICOLOGÍA…Y CONSULTOR DE FELICIDAD

Hace unos años aprendí que los seres humanos tenemos unas necesidades psicológicas, las cuales al ser satisfechas contribuyen con nuestra supervivencia, crecimiento y trascendencia.

Dichas necesidades son el sentido de comunidad, la estructura mental y el significado o sentido de vida.

Luego de varias semanas sin trabajar en este cultivo de palabras que he llamado De Viaje Hacia el Bienestar, retomo esta tarea que me permite justamente reflexionar sobre la satisfacción de mis propias necesidades psicológicas.

Me interesa mucho mostrar este proceso porque vivo la psicología de la mano de la pedagogía, es decir, estoy convencido que los psicólogos tenemos una gran responsabilidad educativa y como tal, la modelación resulta clave para comunicar los conceptos psicológicos que sabemos pueden contribuir con nuestro bienestar y el bienestar de las personas que por una u otra razón llegan a nuestras manos.

Plasmo estas palabras el 23 de abril de 2018, el anterior relato lo publiqué el 9 de marzo, se trataba de una carta que mi Yo adulto le envió a mi Yo niño reportándole una novedad: 25 años después por fin tenía una clara estructura mental, una personalidad elegida, una identidad.

Misteriosamente, o quizá, lógicamente, días después de haber logrado llegar a esa estructura mental, empecé a experimentar con mayor intensidad el sentido de comunidad. Hoy estoy conectado con tres comunidades; una familiar y dos laborales.

Hace siete meses estoy viviendo de nuevo con el núcleo familiar del cual soy parte, eso para mí es una gran fuente de felicidad. En realidad yo creo que estar conectado a un núcleo familiar le da a uno la energía requerida para hacerle frente a los desafíos de la vida. Cada vez que uno se conecta con su núcleo familiar, se recarga, se anima, se motiva para luchar, estudiar y trabajar. La fuerza viene de allí, al menos así lo estoy experimentando yo.

Creo que esta conexión familiar me ha dado el movimiento para conectarme con dos instituciones dedicadas al campo educativo. Esto me tiene sumamente contento, soy parte de dos comunidades educativas afines a mis propios intereses profesionales; pedagógicos y psicológicos.

En COREDSA estoy trabajando como docente de psicología. Desarrollando la cátedra de ética y desarrollo humano, la cual trabajo desde el abordaje conceptual de la psicología afectiva y la psicología positiva. Espero en próximos relatos hablar con más detalle de esta experiencia con jóvenes y adultos que están trabajando su meta de ser bachilleres, y como la psicología les aporta en su proceso educativo con miras a prepararse para crecer en la vida.

Este trabajo para mí es un sueño cumplido, ser docente de psicología en una institución educativa de bachillerato para adultos. Casualmente, la misma institución de la que egresé en 1998, año en el que cursé los grados décimo y once. Volví como profesor a mi alma mater de bachiller. Ojalá algún día ocurra lo mismo con mi universidad.

Me llega esta responsabilidad a los 37 años, y me alegra mucho que me haya llegado luego de haber superado el naufragio familiar. Una experiencia que me dejó muchas lecciones de vida. Ahora que estoy disfrutando este momento de unidad familiar en mi vida, recuerdo esos dolores y comprendo que todo tenía un sentido, un propósito, una razón de ser.

La enseñanza es mi don, por eso estoy tan feliz de haberme confirmado en él. Estoy muy agradecido con la confianza que los profesores María Inés y Rubén están depositado en esta propuesta y por la oportunidad que me dan de ejercitar las funciones ejecutivas que tanto requiero fortalecer para crecer.

En esta misma institución estamos desarrollando un proyecto de capacitación en habilidades blandas, en alianza con la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) se busca dotar de herramientas que aumenten la empleabilidad de personas sobrevivientes del conflicto armado. Una bella labor psicológica y pedagógica que me hace experimentar un profundo sentido de vida.

Como diría Martin Seligman, en el sentido de vida está la auténtica felicidad. Mientras plasmo estas palabras experimento una sensación de plenitud. Encontré lo que salí a buscar hace 25 años cuando me fui de casa de la mano de un tío que fue mi primer compañero de viaje.

¿Qué encontraste Andrés?

Encontré mi propio camino de felicidad.

La felicidad es el camino hacia el bienestar y cada quien debe encontrar su propio camino.

Caminar día a día de la mano de mi núcleo familiar es una gran felicidad para mí.

Ser docente para mi es una gran felicidad.

Este es mi camino de felicidad, ser padre, ser docente, hacer uso de las herramientas de la pedagogía y la psicología para asumir esa dura tarea de la educación de nuestros hijos y nuestros estudiantes.

Y como mi pasión máxima es escribir, pretendo dar cuenta de todo este proceso cultivando palabras, técnicamente hablando, haciendo ejercicios metacognitivos que me permitan mejorar mis niveles de atención, autocontrol y perseverancia, tal y como lo sugiere uno de los dos pedagogos que más admiro: José Antonio Marina.

Miguel de Zubiria es el otro pedagogo que además de admirar, aprecio por todo lo que he aprendido de él en los 10 años que llevamos interactuando. Ahora por fin soy parte de la Fundación Alberto Merani, estoy conectado con esta comunidad pedagógica, conexión que es para mí una gran fuente de felicidad.

Casualmente, aterricé en un proyecto de consultoría pedagógica para la Gobernación de Cundinamarca, cuyo gobernador actual está interesado en crear una cultura de la felicidad en el departamento. Un proyecto fascinante.

Aquí vamos, satisfaciendo mis necesidades psicológicas y reflexionando para ser más consciente de este proceso.

Creo que la felicidad es el camino hacia el bienestar.

Creo que satisfaciendo las necesidades de comunidad, estructura y significado podemos experimentar bienestar.

Escribo estos relatos porque creo que la vida no es solo luchar, estudiar y trabajar; también se puede sacar tiempo para crear, para el Autodesarrollo como diría psicología afectiva.

Atender una familia y dos trabajos demanda tiempo, sin embargo, espero seguir con esta serie de relatos, al menos uno cada semana.

Creo que cultivando palabras vamos creando nuestra propia realidad y dándole sentido a nuestra propia vida.

Esta es mi forma de vivir la psicología y poner en practica la pedagogía.

La verdad es que yo soy un creyente de la Educación y creo que ésta debe partir de la propia vida.

Publicado en ANDREZ PAZ, Educación Psicológica, LIBRO 8, personalidad elegida

RELATO 20. ÁNDREZ PAZ

“La verdadera profesión del hombre es encontrarse a sí mismo.”

Herman Hesse

El 28 de septiembre de 2016, el periódico ADN publicó un artículo titulado:

“Granada sueña con días de paz”

Yo, Eduardo Andrés Granada Becerra, sueño con días de paz.

Soy un creyente de la paz, tanto, que por eso le puse a mi Personalidad Elegida Ándrez Paz.

Sueño con días de paz personal, paz familiar y paz social.

Espero dejar atrás mi crisis de identidad, guardo la esperanza de que el desarrollo de mi Personalidad Elegida me ayudará a convertirme en un Constructor de Paz.

La construcción de paz requiere recursos, por eso anhelo aprender a ser un buen Cultivador de vínculos, palabras y dinero.

Como todo cultivo, el de vínculos, palabras y dinero requiere abono, se me ocurre pensar que el abono es asumir una actitud de servicio que me permita desarrollar un rol de Servidor; para escuchar empáticamente, ayudar oportunamente e interactuar asertivamente.

Practicando el Autoconocimiento descubrí que mi Don es la Enseñanza, lo cual se conecta con mi Vocación que es la Pedagogía. Yo Soy Pedagogo Conceptual, lo entiendo como alguien que estudia, practica y enseña conceptos. Estoy interesado en la Pedagogía Afectiva, la Pedagogía Política y muy especialmente en la Educación Psicológica.

Me interesa mucho la Educación Psicológica porque mi Pasión es la Psicología. Yo Soy Psicólogo Afectivo y como tal, me asumo como un Afectivista, es decir, alguien que promueve la enseñanza y práctica de la Afectividad en el Sistema Educativo. También creo en la Psicología Urbana, en la necesidad de llevar la psicología a las calles, especialmente a los sistemas de transporte masivo. Creo que la mejor psicología es la de los amigos, la terapia más efectiva es la auténtica amistad. Por eso me identifico con la idea del Psicólogo Amigo. Así me siento yo, como un Psicólogo Amigo que también busca a sus amigos para conectarse con ellos y de paso consigo mismo.

Creo que existe una estrecha relación entre la psicología y la sociología. Tan íntima, que es posible fusionarlas y ver surgir la Psicosociología. Dos campos de reflexión y acción que me movilizan día tras día. Percibo que de esta fusión salen muchos elementos para hacer Psicología Política.

El Autoconocimiento también me llevó a reconocer mi Talento con la palabra. Luego descubrí una palabra que describe muy bien lo que hago con mi Talento: Escribir libros con Sentido y Hacer Conferencias Inspiracionales.  Ser un Storyteller.

Mi personalidad heredada y aprendida fueron configuradas por un entorno familiar caracterizado por la disfuncionalidad y la desunión. Esa realidad hace que anhele una Personalidad Elegida más Familiar, más activo en mi rol de hijo, hermano, tío, primo, sobrino y nieto. Siento una imperiosa necesidad de estar conectado con mis raíces.

Mientras plasmo estas palabras, siento que todo lo anterior tiene como propósito hacer realidad mi sueño más anhelado: Ser Parte de un Núcleo Familiar Unido y Funcional. Anhelo de todo corazón seguir presente en la niñez de mis hijos para mañana ser parte de sus recuerdos cuando lleguen a la adultez.

Como dice Herman Hesse, espero haberme encontrado y que de aquí en adelante pueda fluir en el desarrollo de esta personalidad que elegí.

Tu compañía y animo en este proyecto son vitales en este viaje que emprendi.

Gracias por estar ahí.

Publicado en DE VIAJE HACIA EL BIENESTAR, LIBRO 8, personalidad elegida

RELATO 19. PERSONALIDAD ELEGIDA

Observa estas palabras de José Antonio Marina:

“Aristóteles definía el carácter como el conjunto de hábitos poseídos por una persona. Para mi es la personalidad aprendida, es decir, todo aquello que a partir del temperamento hemos adquirido a través de la vida. A partir del carácter –aprovechándonos de él, modulándolo, cambiándolo- cada uno diseñamos nuestra personalidad elegida, la última figura de nuestra individualidad, nuestro gran proyecto.”

Y ahora escucha estas palabras de Seth Godin

“La única manera de que nuestra historia sea creída, el único modo de difundir nuestra idea; consiste en decir la verdad. Y decimos la verdad cuando vivimos la historia que contamos, cuando ésta es auténtica.”

Hace varios días vengo tratando de darle forma a este relato, siento que es crucial para el proceso personal y profesional en el que ando.

Me siento un poco bloqueado, algo nervioso, creo que he llegado a un punto clave que me muestra dos caminos: el derrumbamiento psíquico o el florecimiento psicológico.

Dice Marina que la Personalidad Elegida es la última figura de nuestra individualidad, nuestro gran proyecto, y yo le creo.

Vengo creyendo en esta idea de la Personalidad Elegida desde hace 7 años y reflexionando, me doy cuenta que es el mismo periodo que llevo lidiando con una profunda crisis de identidad que ha afectado todas las esferas de mi vida, especialmente mi dimensión amorosa y laboral, las dos áreas cruciales de la adultez.

No quiero engañarme a mí mismo, ni mucho menos a ti que amablemente estás leyendo estas líneas. Quiero hablarme con la verdad y hablarte con la verdad.

Afirma Godin que decimos la verdad cuando vivimos la historia que contamos. Yo estoy viviendo esta historia de la Personalidad Elegida, me la he creído tanto que hasta le he puesto un nombre: Ándrez Paz.

¿Quién es Ándrez Paz?

¿Quién soy yo?

El Ser que plasmas estas palabras fue nombrado al nacer como Eduardo Andrés Granada Becerra, y este Ser al crecer se ha nombrado a si mismo Ándrez Paz.

¿Qué vida quiere este Ser que soy?

¿Qué hago en la vida para lograr esta vida que quiero?

Anhelo superar mi crisis de identidad desarrollando la personalidad que elegí. Es decir, viviéndola conscientemente. De la acción a la reflexión y de la reflexión a la acción.

Desde que apareció en mi vida la idea de la Personalidad Elegida, ha hecho parte de mi día a día una práctica recomendada por los antiguos griegos:

CONOCETE A TI MISMO

El Autoconocimiento es la clave maestra para superar la crisis de identidad.

Solo conociéndonos a nosotros mismos; lo que hemos heredado y aprendido; como individuos y colectivos, podremos superar la crisis de identidad.

Y ese conocimiento se va adquiriendo poco a poco, empieza siendo nocional, va creciendo y se va volviendo proposicional, sigue evolucionando y se vuelve conceptual, luego categorial y por lo que he podido experimentar en carne propia, se convierte en un sistema de conocimientos de sí mismo.

Si mal no estoy, la sabiduría seria vivir la vida acorde a ese conocimiento que se ha adquirido de sí mismo, en otras palabras, ponerlo en práctica.

Pues bien, al decir de José Antonio Marina, he diseñado una Personalidad Elegida que te quiero compartir. Mi experiencia personal, intelectual y profesional me permite predecir que si vivo consciente y sinceramente esto que he elegido, podré superar mi crisis de identidad, completar la última figura de mi individualidad y asentarme en una vida de responsable estabilidad y creciente bienestar.

Así la cosas, entremos en materia, espero que esta experiencia que te voy a compartir te inspire y motive a Conocerte a Ti Mismo, y emprendas el diseño consciente de tu Personalidad Elegida, ese gran proyecto al que todos estamos llamados si en realidad nuestro anhelo es crecer.

Si de repente quieres un compañero, amigo y  socio para emprender esta meta, no dudes en conectarte conmigo. La conexión es lo que lleva a la cooperación.

Publicado en ANDREZ PAZ, DE VIAJE HACIA EL BIENESTAR, LIBRO 8

15. EL YO ELEGIDO

 

“Yo elijo que quiero en mi vida”

-Patricia Castañeda Paz-

“Enfócate en ganar vínculos, no solo en ganar dinero, porque si ganas vínculos, el dinero llegará naturalmente a ti. La clave maestra es una sola: SERVIR.”

-Ándrez Paz-

“Todo inicio necesita por lo menos tres actitudes: Esperanza, Confianza y Disposición al trabajo. No puedes iniciar ningún proyecto creyendo que vas a fracasar, ni puedes dejar que el pesimismo sea el motor que te mueva a actuar en tu vida diaria. Para empezar un nuevo día, mes, o cualquier proyecto, es necesario tener la esperanza de que todo va a ser mucho mejor de como venía siendo.”

-Alberto Linero-

“Si uno es indiferente a los problemas de los demás, los demás serán indiferentes a los problemas de uno.”

Swami Paramadvaiti 

“Recuerda siempre que tu identidad es una identidad compartida, y que en eso reside Su realidad.”

UCDM

 

EL YO ELEGIDO

Estoy creando una vida, la mía, no sé qué tan bien lo esté haciendo, lo cierto es que me levanto cada día con este proyecto en mente que me mueve el corazón.

¿QUÉ VIDA QUIERO?

Quiero una vida con Bienestar.

Es lo primero que a mi conciencia llega:

Bienestar.

Deseo fervorosamente una vida con Bienestar.

Nacen estas palabras en el centro de operaciones de nuestra Fundación; Luz Adriana guarda silencio, reflexiona, de vez en cuando mira a su compañero, quien mientras tanto, plasma estas palabras con la esperanza de cultivar memoria. Sé que volveré por estas líneas y encontraré más respuestas a la pregunta:

¿QUÉ VIDA QUIERO?

Quiero una vida con Bienestar en todas las áreas de la existencia. TODAS. Pase lo que pase, y haga pasar lo que haga pasar, lo que deseo con todas las fuerzas de mi Ser Consciente es una vida con Bienestar.

La quiero para mí.

Y como anhelo tanto que esto sea asi, entonces hago un alto en el camino, respiro profundo y digo para ti:

Mi meta es tu Bienestar.

Si tu creces, yo crezco.

Si tu estas bien, yo estoy mejor.

Ya me di cuenta que la única manera de experimentar este Bienestar que quiero es Sirviendo.

Servir es clave.

Ya lo capté.

Casi que no florece esta semilla sembrada hace tantos años en mi inconsciente.

Servir. Si, ya lo capté.

Servirte a ti.

A ti.

El Bienestar que deseo será una realidad en mí, si te sirvo a ti.

Ganamos los dos.

Ganas tú y gano yo.

Es una Ley del Bienestar.

Ganar-Ganar.

Vivimos tiempos exigentes y desafiantes para nuestras mentes y nuestros espíritus, gracias a Internet vamos a una gran velocidad, el tiempo, al menos para mí, está pasando muy rápido, como si los años de hoy, fueran más cortos que los años de ayer, por esta razón es vital conectarse con el Bienestar.

Hay que estar bien para poder movernos con lucidez por estos tiempos ultramodernos como diría el gran Filósofo José Antonio Marina. “De una vez te las canto”, como dirían mis parceros; yo admiro la obra de este intelectual español. JAM, puras siglas de súper héroe.

José Antonio Marina ha creado una obra muy profunda además de bella, alguna vez interactuamos, le causo curiosidad mi experiencia pedagógica en Transmilenio. El caso es que el trabajo de este hombre es muy valioso y día a día está muy presente en mis constantes lecturas y reflexiones.

Los conceptos que JAM ha desarrollado y la lucidez con la que procesa la información de los campos que ha cultivado, -de la neurociencia a la ética, como él mismo lo dice- son muy útiles y relevantes en mi trabajo como Psicólogo Amigo.

¿PSICOLOGO AMIGO?

Jejejeejej, estoy muy contento.

Psicólogo Amigo.

Me parece muy bonito.

Llega a mi mente una foto del Padre Arnoldo Acosta con el Maestro Miguel De Zubiria.

Y luego sube a mi conciencia este pensamiento:

“La vida no tiene sentido, a la vida hay que darle sentido.”

Por eso escribo y plasmo estas palabras que ahora tú estás leyendo (me encantaría conocerte), porque escribiendo le doy sentido a mi vida, es decir, con la escritura proceso las experiencias que significan algo para mi subsistencia, crecimiento y trascendencia.

Yo creo que me hice psicólogo gracias a las experiencias vividas con mi papá Eduardo, especialmente en los primeros 12 años de mi vida. Y creo que el tipo de psicólogo que soy está muy influenciado por los años que viví la experiencia amigoniana internado en los programas de la Congregación de Religiosos Terciarios Capuchinos, particularmente entre los 13 y los 16 años, cuando el rector de la Linda el padre Arnoldo Acosta. Y soy un Psicólogo Amigo por los 10 años llevo que llevo interactuando con el concepto de Psicología Afectiva, y con su creador, el maestro Miguel de Zubiria, lo cual hizo que me convirtiera en un entusiasta divulgador de la Afectividad.

Y llega a mi mente la foto donde están los tres, aquel 7 de diciembre de 2015. Un día único en mi vida. Como un milagro ver juntos a  esos tres seres que han marcado mi destino.

Hoy es 8 de febrero, mi hermana Viviana ha llegado al nivel 33 del Juego de Su Vida. Celebro este día y plasmo estas palabras como evidencia de que te tuve en mente hermanita querida. Tú eres la del medio, por eso siento que eres la conciencia del Nucleo Familiar del cual provenimos. ¿No ha sido fácil, verdad? Pero estamos vivos hermanita, somos sobrevivientes. Dos canciones me llegaron en este instante gracias a ti:

“Sin Ver Ni Oír”

“Mi Amigo Está En Casa”

Que mensajes hermanita, muchas gracias por esas dosis de conciencia, de polo a tierra.

La imagen que acompaña este relato es como una presentación que he hecho para aquellas personas que estén interesadas en darme la oportunidad de ser su Psicólogo Amigo, de que me elijas como tu psicólogo, para que trabajemos juntos, para que nos entrenemos afectivamente. Para que nos ayudemos en la Formación y Sanación de nuestros Núcleos Familiares.

Esa imagen es como el resumen de mi hoja de vida. Con esas palabras sintetizo lo que soy y elegí ser.

El 15 de noviembre del año pasado, en el relato 2 de este seria me preguntaba:

¿QUÉ HACER PARA EVOLUCIONAR DE LA POBREZA HACIA EL BIENESTAR?

Y en el mismo me respondía:

“Crear, creo que el viaje de la pobreza hacia el bienestar se hace creando.“

Han pasado 11 semanas desde entonces y trece relatos después me doy cuenta que lo hay que crear es una personalidad elegida.

Pues bien, esta es la mía, te la presento.

No ha surgido de la noche a la mañana, llevo años ya practicando el Autoconocimiento que me trajo a este punto, 25 diría yo, haciendo este viaje que empezó en realidad cuando salí de casa a los 12 años.

Hoy tengo 37 y estoy listo para vivir estas palabras:

“Sirve a los demás.

Mahatma Gandhi una vez dijo que “la mejor manera de encontrarte a ti mismo es perderte en el servicio hacia los demás.” La introspección y no alcanzar a los demás puede causar que te alejes de la gente. Servir a otras personas y a la comunidad es la mejor manera de encontrar el propósito y el sentido del lugar en el mundo. Cuando veas lo dura que puede ser la vida de las personas más necesitadas que tú, puede ser una llamada para que despiertes y pongas en perspectiva tus preocupaciones. Te ayudará a ver qué has tenido oportunidades durante tu vida. Descubrirás lo que realmente importa. Pruébalo. Te gustará.”

Este es mi Yo Elegido.

Y quien mejor que José Antonio Marina para ir concluyendo este relato que hoy te comparto:

“Somos seres impulsados a vivir, a actuar, a enfrentarnos con la realidad. Pero no estamos movidos solo por impulsos y por objetivos fijados biológicamente, sino también por metas que conscientemente nos proponemos y con las que nos seducimos desde lejos, con mayor o menor fortuna.”

El 26 de julio de 2016, escribía en el día 17 de Tiempos de Pan:

“El amor que más necesito experimentar es el amor familiar.”

Desde el 1 de octubre de 2017 lo estoy experimentando de nuevo, y por eso estoy tan inspirado creando. Porque estoy compartiendo la vida con mi Nucleo Familiar.

Hoy justamente me llegaron estas palabras:

“Se camina hacia la funcionalidad familiar, o se continua en la disfuncionalidad, tú eliges, consciente o inconscientemente, tú eliges.”

Y me quedo con este mensaje que a través del amigo Yuri me llegó:

“No tenga miedo de luchar. Recuerde sus convicciones y su origen.”

-YU-

I Ching 16

 

Publicado en DE VIAJE HACIA EL BIENESTAR, LIBRO 8

10. JUGAR!!!

“La felicidad no es un estado que se pueda buscar directamente, sino una experiencia que acompaña a la acción, una actividad. No es haber jugado lo que nos proporciona satisfacción, sino estar jugando.”

-José Antonio Marina-

“No se trata del lugar que al juego corresponde entre las demás manifestaciones de la cultura, sino en qué grado la cultura misma ofrece un carácter de juego”

“Todo juego es, antes que nada, una actividad libre (…) El juego es libre, es libertad” 

Johan Huizinga

-Homo Ludens-

 “Juego…luego existo”

Darío Silva

 ¿QUÉ VAS A JUGAR PARA LOGRAR LO QUE DESEAS SER?

-Oye papi.

-Dime hijo.

-¿Cuál es tu juego preferido?

-Mmm, el Tarot.

Y Orianna dice:

-¿No es Mario Bros?

-A si, si, ese era mi juego preferido en la infancia, soy modelo 80 y crecí jugando Mario Bros en unas maquinitas que estaban ubicadas en una panadería del barrio Villa Santana, sector Intermedio, en la ciudad de Pereira. Recuerdo que funcionaba con monedas de $20 pesos que había que depositar cada tres minutos. Alrededor del jugador de turno se hacía toda una barra que animaba y descubría los trucos del juego.

Estoy haciendo memoria y recuerdo una niñez con mucho juego. Tengo en mente los cuatro años que viví en Villa Santana, entre los ocho y los doce años, me la pasaba más en la calle que en la casa, mi felicidad era estar callejeando, prefería eso a ser testigo de las constantes peleas en casa. En la calle, además de jugar Mario Bros en la panadería del “Sarco”, me gustaba jugar dominó, parqués y bingo con unos vecinos que todas las noches se reunían a jugar. También era muy aficionado a jugar 21, un juego de monedas con tres huecos que se abrían en la tierra, varias peleas tuve en ese juego.

Como todo niño, mi vida giraba en función del juego. Mientras plasmo estas líneas escucho de fondo la banda sonora de Mario Bros y siento que me transporto a aquellos años. De alguna manera, los permanentes conflictos en casa me dieron la libertad de buscar en el juego una vía de escape. Jugar y leer, especialmente las revistas que me atraparon en mi niñez: Kaliman, Águila Solitaria y Memin. Pienso en la infancia que ahora están viviendo mis hijos y me regocijo en constatar lo diferente que es el entorno en el que ahora ellos están creciendo. Quizá no con la libertad de callejear que yo tuve, pero si con más atención y cuidado. Toda una tribu en torno suyo.

Esa exagerada libertad que tuve en mi niñez me llevo a vivir una experiencia que yo mismo busqué, el internamiento en un centro de reeducación, allí, en la Escuela de Trabajo la Linda, en la ciudad de Manizales, viví de los 13 a los 16 años. Y jugué, jugué mucho. Todos los días hacíamos deporte, además de labores de mantenimiento, estudié y aprendí un oficio que nunca ejercí, la metalistería.

En la juventud, no recuerdo haber jugado tanto, pero si monté mucho en bicicleta, en la época de la universidad ese era mi medio de transporte, me encantaba andar por Bogotá en bicicleta, especialmente en mis tiempos de mensajero en la OPAN.

Y ahora en mi adultez, un amigo muy especial me conectó con un juego que me entretiene mucho y de paso me ayuda a conocerme y conducirme por los laberintos de la vida. Me refiero al enigmático Tarot.

Yo soy un jugador del Tarot de Marsella, me encanta ese juego de cartas, muy diferente al juego que practicaba mi padre, quien en su juventud fue un jugador de “fierro”, un juego de cartas con la baraja española que a su vez aprendió viendo jugar a su padre. “Fierrito” le decían a mi padre, quien también ha sido un avezado jugador de parqués, mi madre también disfruta mucho de este juego, legendarias son las batallas que ha tenido con mis sobrinos.

Jugar es una actividad que enriquece el espíritu, ¿Qué sería de la vida sin jugar? Muy aburrida.

Jugar produce bienestar, sin duda alguna, y más aún cuando se hace en compañía de quienes amamos, con la familia y los amigos. Yo por ejemplo tengo un par de maestros de juego que me muestran la importancia de compartirte con tus hijos en torno al juego, Dante y Orianna son muy creativos, yo soy más bien perezoso para jugar con ellos, por eso plasmo estas palabras para hacerme consciente de lo crucial que resulta jugar con mis hijos.

El viaje hacia el bienestar hay que hacerlo jugando, disfrutando de esos momentos mágicos que nos permiten experimentar la dicha de la existencia.

A lo mejor y resulte ser cierto eso que algunos dicen:

-Ándrez, la vida no es más que un gran juego en el que nunca perdemos, solo aprendemos.

¿Tú que crees?

Publicado en ANDRES PAZ, PSICOLOGÍA AFECTIVA, TRIBU DE PSICÓLOGOS FORMADORES

LOS PSICÓLOGOS ¿FORMADORES DE LA MENTE?

¡

Durante mucho tiempo se creyó que la Mente era unidimensional. Esa creencia dominó la industria de la Psicología como si fuera un dogma.

Durante años, psicólogos e ingenuos padres de familia (“narcisistas” –diría mi maestro Miguel de Zubiría), estuvieron sometidos a la tiranía del CI.

Como toda tiranía tarde o temprano se derrumba, la del coeficiente intelectual no fue la excepción.

El mito de la inteligencia / Miguel de Zubiria
El mito de la inteligencia / Miguel de Zubiria

Como toda ciencia que se respete, la Psicología hizo autocritica, investigó, encontró, corrigió y reconoció que la Mente no es unidimensional sino multidimensional.

Una de esas dimensiones de la Mente es la Dimensión Afectiva. Que ha resultado ser, según las investigaciones de la Psicología Evolucionista y la Arqueología de la Mente, la facultad mental más antigua, anterior incluso a la misma especie humana.

De modo que si los psicólogos vivieron durante tanto tiempo del cuento de la medición de la inteligencia, es decir de la capacidad intelectual de la Mente, ¿Por qué no podría ser ésta la Era de la Formación de la Mente? ¿Y sobre todo de la Mente Afectiva?

La potencia de la Psicología radica en que es una disciplina que evoluciona permanentemente, lo cual da lugar al surgimiento de nuevos campos de acción acordes a los recientes descubrimientos sobre el cerebro, la mente y la conciencia humana.

La Afectividad es un nuevo campo de acción y por lo tanto, de Trabajo.

Y como es nuevo, es un terreno aun inexplorado, esperando a los pioneros que lideraran sus desarrollos y trabajaran sus campos para cosechar sus nutritivos frutos.

Una nueva especie cultural de  Psicólogos y Psicólogas que logren entender que Formar la Mente Afectiva no solo es una gran oportunidad de Trabajo, sino, de evolución personal.

La razón es muy sencilla, si de Formar Mentes se trata, la primera de ella es la de cada uno de nosotros!!!

Esto es lo que hace un Psicólogo Afectivo; Formar su Mente Afectiva, por esto también es un Formador Afectivo.

El Psicólogo que se dedica a Formar su Mente Afectiva entiende que su propia Mente es su producto a mostrar.

De modo que el Psicólogo Formador de la Mente Afectiva no necesita de certificados que demuestren su competencia, es su propia Vida y la forma cómo la conduce la que da cuenta de sus habilidades reales. Es decir, no lo certifica una universidad, lo certifica la Vida, mas exigente e implacable aun.

En este orden de ideas, el precio que se paga por ser un Psicólogo Formador de la Mente Afectiva no se da solo en términos de dinero sino de Voluntad.

La Vida no exige solo tener dinero para vivir, demanda sobre todo Voluntad. Donde hay pobreza material, tiene que haber Riqueza Afectiva, es decir, Voluntad en abundancia para poder superar esa pobreza pasajera.

Así pues, mis queridas colegas, he aquí una gran oportunidad. Si ya eres Psicóloga, o mejor aun, estas a punto de serlo, no compres más la idea de un empleo. ¿Tu vocación es servirle a los demás, verdad?

Entonces primero sírvete a ti misma para poderle servir con generosidad a los demás. Forma tu Mente, sobre todo tu Mente Afectiva.

Si lo haces, no solo vas a llevar una buena Vida, sino que, no tendrás necesidad nunca de buscar un empleo o esperar que llegue el empleo soñado, porque tendrás mucho Trabajo formando la Mente Afectiva de los demás. No tendrás que buscar empleo, te buscaran para ofrecerte Trabajo.

Si observas a tu alrededor; tu Tribu Familiar, tus amigos, tu comunidad; si observas las noticias te darás cuenta que el gran problema de nuestra sociedad es Afectivo. Por lo tanto, donde hay un profundo problema hay una gran oportunidad.

En otras palabras, los problemas van de la mano de las oportunidades. Las Mentes Afectivas desarrolladas entienden con claridad lo que esto significa.

Este es nuestro momento colegas, es el momento de nuestra generación. Si eres Psicóloga, o estas a punto de serlo, espero que tu Mente logre entender que nuestra tarea es Formar la Mente y sobre todo la Mente Afectiva. La nuestra, la de nuestros contemporáneos y mas aun, la de quienes vienen detrás de nosotros.

Si llevas a cabo esta labor, cosecharas inmensas recompensas  afectivas, intelectuales y materiales.

Experimentaras muuuchas emociones positivas y aprehenderás a establecer y construir Vínculos Afectivos muy nutritivos para tu Mente. De paso te liberaras de esos vínculos chatarra y tóxicos que indigestan y envenenan la Mente.

Cada uno de esos Vínculos Afectivos será para ti gran fuente de conocimientos vitales, que complementaran tus conocimientos teóricos sobre la Afectividad Humana. Esto, en una palabra se llama Sabiduría: el arte de vivir y convivir como diría José Antonio Marina. 

Vínculos y Sabiduría atraerán para tu vida los recursos materiales necesarios para vivir con estabilidad y tranquilidad económica. Así, una vez aprehendas a vivir, te podrás dedicar a Vivir para Aprehender, el resto de tus días.

Para lograr lo anterior la ciencia ya esta disponible (Psicología Afectiva), la tecnología ya esta disponible (Formación Afectiva), y el lugar donde se puede aprehender esto ya esta disponible (Escuela-Taller de Psicología Afectiva y Formación Afectiva).

Así pues, las herramientas ya están esperando a que las empieces a utilizar.  Solo necesitas una cosa:

Voluntad.

Parafraseando a Lou Marinoff: ejercita tu Voluntad sabiamente, tú serás como lo disponga tu Voluntad.

Soy Andrés Paz. Psicólogo Afectivo de profesión y Formador Afectivo de oficio. Estoy listo para Formar tu Mente Afectiva.

Y tu, colega, ¿estas lista?

Publicado en CARTAS AL MAESTRO, PSICOLOGÍA AFECTIVA

¿DEBEMOS IR LOS PSICÓLOGOS AL PSICÓLOGO? -CARTA A MI MAESTRO MIGUEL DE ZUBIRIA-

Mi estimado maestro Miguel:

El 17 de mayo de 2013 va a quedar en mis recuerdos como uno de los momentos más trascendentales de mi vida. Yo, que soy psicólogo, ese día fui por primera vez al psicólogo. Sentí lo que quizá sienten las personas que lo buscan a uno para escuchar unas palabras confortables y una explicación a los dilemas de la Vida.

Que gratificante fue esa experiencia maestro. Pensar que la Psicología solo sirve para curar las enfermedades de la Mente es desconocer la otra gran función de este bello Oficio: Formar la Mente, estructurarla, prepararla para afrontar los grandes retos de la existencia.

Por eso es que pienso que mi encuentro con usted fue muy gratificante. Porque su creación, la Psicología Afectiva, es justamente esa rama que le estaba faltando al potente árbol de la Psicología. Una rama cuyos frutos son precisamente, mentes estructuradas, mentes afectivamente preparadas para crear la mayor obra humana: nuestra propia vida!!!! En otras palabras, la Psicología Afectiva es una poderosa herramienta para hacer realidad un viejo anhelo artístico: “el hombre como creador de si mismo”.

Desde que me encontré con la Psicología Afectiva este ha sido mi propósito, darle forma a mi mente, crearme a mi mismo. El haber asumido este reto existencial me convirtió en su discípulo, me hizo Psicólogo Afectivo. Al parecer mi conversión usted la intuyó porque en su libro –la afectividad humana– me escribió:

Para Andrés: joven y futuro discípulo critico.”

Corría el año 2008 y desde entonces, en lugar de ponerme a hacer un posgrado, me dediqué con ahínco e intensidad a estudiar su obra, a comprehenderla, pero sobre todo, a vivirla. Cinco años llevo ya en esta apasionante tarea y el encuentro con usted para mi fue una graduación, no solo como Psicólogo Afectivo, sino como hombre Cro-Magnon y continuador de su obra en mi generación.

Los psicólogos necesitamos psicólogo. Pero no porque  estemos “locos”, sino porque requerimos de la guía y orientación de quienes ya han recorrido un camino vital, conceptual y social, porque con su sapiencia nos pueden dar luces que alumbren nuestra vida de pareja, nuestros deberes como padres, nuestros desafíos como profesionales de una disciplina que pone a nuestra disposición todas las herramientas que se requieren para contribuir con la transformación profunda de nuestra sociedad.

Usted maestro Miguel ha sido testigo de mi proceso, de hecho usted ha sido mi formador afectivo, intelectual y existencial. Como se lo conté en nuestro encuentro, tengo sistemáticamente organizados todos los correos electrónicos que hemos intercambiado en estos cinco años. Su tutoría, su obra, sus mensajes, sus consejos y sugerencias son gran parte de la materia prima que estoy utilizando en la construcción de mi obra social; una Comunidad Formativa que lleve al siguiente nivel las enseñanzas de la Psicología Afectiva.

La primera Institución Formativa que he creado en el marco de la Comunidad Formativa El Taller, es la Escuela-Taller de Formación Afectiva. Con esta institución me propongo atraer para la causa a colegas que quieran hacer de la Psicología Afectiva su profesión y de la Formación Afectiva su oficio.

Mi meta es muy clara: me voy a hacer responsable de la Formación de 48 personas. Esta es la capacidad que tiene mi Escuela-Taller. Ni más, ni menos. Estos serán los pioneros de la Psicología Afectiva (su creación) y de la Formación Afectiva (mi creación). Es decir, vendrían a ser sus nietos intelectuales.

Cuando en nuestro reciente encuentro le hablé sobre esta Escuela-Taller y de cómo estoy utilizando la Biblioteca Virgilio Barco para llevar a cabo la Formación de mis Aprehendices, a usted le pareció sorprendente y me preguntó que les enseñaba. Recuerdo que le contesté que el núcleo de las Enseñanzas eran las Habilidades Psicoafectivas, lo que en su Sistema eran las competencias afectivas y ahora según usted mismo me lo confirmo, se llaman Cualidades Humanas.

Pues bien mi querido maestro Miguel, lo que yo le enseño a mis Aprehendices es un Sistema de Formación Humana que esta integrado por 12 Enseñanzas básicas que permiten darle Estructura Afectiva a la Mente del ser humano.

Como es apenas lógico, la primera de estas Enseñanzas son las Habilidades Psicoafectivas, cuya práctica nos permite aprehender a vivir y convivir con Sabiduría y Bien-Estar.

La segunda Enseñanza es que los seres humanos somos seres afectivos, pensantes y actuantes que podemos evolucionar nuestra forma de sentir, pensar y actuar.

La tercera Enseñanza es que estamos conectados afectivamente con la Vida. Yo soy yo y mis vínculos afectivos, como suele decir usted maestro.

La cuarta Enseñanza es que tenemos Necesidades Afectivas de Comunidad, Estructura Mental y Sentido Vital. Necesidades que pobremente satisfechas producen malestares afectivos. El origen de esta Enseñanza esta en la Tercera Ola de Alvin Toffler.

La quinta Enseñanza es que podemos elegir una Personalidad. Esto lo aprehendí de mi abuelo intelectual, es decir, de José Antonio Marina. El autor que usted me presentó en nuestro primerísimo encuentro por allá en el 2008, y que para mi ha resultado tremendamente iluminador.

La sexta Enseñanza es que de acuerdo con lo anterior, si podemos elegir una Personalidad entonces también podemos elegir una Estrategia de Vida. Es decir, vivir de una determinada forma que nos permita existir con Bien-Estar.

La séptima Enseñanza es que necesitamos Recursos Vitales para existir. Como se lo adelanté en un correo reciente, estos son Recursos Afectivos (Vínculos), Intelectuales (Conocimientos sobre la Vida) y Materiales (dinero). Quien cuenta íntegramente con estos recursos, cuenta con Riqueza Existencial.

La octava Enseñanza tiene que ver con el Sufrimiento. El cual, según lo aprehendí de Lou Marinoff, es un estado de animo que puede cambiar e incluso, según lo enseña el budismo, eliminar. Sin desconocer, claro esta, lo que el mismo Marinoff señala, esto es, que el Sufrimiento, aun no siendo necesario ni bueno por si mismo, puede ser un gran maestro, el medio para un fin mejor.

La novena Enseñanza esta relacionada con los Conflictos Afectivos, los cuales son inherentes a nuestra Naturaleza Humana y lógicamente son fuente de profundo malestar si no se previenen o manejan adecuadamente (¿con la mente adecuada?)

La décima Enseñanza hace referencia a un hecho que yo mismo estoy experimentando, con las herramientas adecuadas es posible construir nuestra Autonomía afectiva, intelectual y material, necesaria para liberarnos de las dependencias que nos causan sufrimientos innecesarios en cada uno de estos dominios.

La Enseñanza numero once sostiene que el Conocimiento, la Riqueza y la Voluntad son las fuentes de Poder Intrapersonal, Interpersonal y Sociogrupal. Siendo esto una síntesis entre el prospectivismo toffleriano y la Psicología Afectiva De Zubiriana.

Por ultimo, la Enseñanza numero doce, según la cual, los seres humanos estamos en una constante búsqueda del Bien-Estar y del aumento de nuestras posibilidades, al decir de nuestro querido José Antonio Marina.

Mi querido maestro Miguel, ese encuentro que tuvimos el pasado 17 de mayo y que amenizamos con un par de sabrosos wiskysitos, para mi representó el encuentro de dos generaciones. Hoy yo tengo la edad que usted tenia (32 años) cuando decidió renunciar a ese lúgubre empleo como profesor de la universidad nacional. Intuía usted que su destino no estaba por los lados de la carrera como funcionario del Estado. Gracias a esa decisión, se lanzo usted a la creación de la obra de su vida. Algunos habrán pensado en ese momento que eso fue una locura, porque renunciar a la estabilidad que da servirle al Estado no es cosa de cuerdos. 30 años después el tiempo le dio la razón.

La locura es contagiosa maestro. Y como usted mismo me lo dijo: yo ya estoy condenado. Este es el propósito de mi vida. Para esto naci. Ya llegué en este viaje por la Vida a un punto de no retorno. Que mas da, si usted en la convulsionada década de los 80, cuando Internet era apenas un privilegio de unos pocos en Silicon Valley, logró lo que logró; hoy, cuando Internet es una realidad global, y somos la primera generación con mayor acceso a la información y el conocimiento en la historia de la humanidad, no hay excusas para Crear y menos hay excusas para no Creer.

Creo en mi, maestro. Creo en lo que soy, lo que se y lo que hago. Si esto es estar loco, entonces que viva la locura.

Si creer que la Psicología Afectiva puede y debe contribuir con la transformación profunda de nuestra sociedad es cosa de locos, entonces que viva la locura.

Al fin de cuentas, toda sociedad es una suma de mentes individuales. De manera que para transformar una sociedad, primero hay que transformar las mentes de los individuos, el primero de ellos: nosotros mismos.

¿Seremos capaces los psicólogos de mi generación de asumir este reto?

Yo estoy plenamente convencido que si.

Solo se necesitan 48 pioneros, bueno, 44, porque ya me están acompañando 4 “locos” en este viaje: Didier, Diana, Liliana y Rocío.

Así las cosas, gracias maestro Miguel, gracias por existir. Gracias por su generosidad. Gracias por Creer en usted. Gracias por Crear.

Muchas gracias!!!!

Con inmenso afecto,

Su adulto y presente discípulo critico.

Andrés Paz

Psicólogo Afectivo de profesión y Formador Afectivo de oficio.

 

Publicado en ENSEÑANZAS VITALES

ENSEÑANZA VITAL (# 4) COMPROMETERSE CONSIGO MISMO

https://i0.wp.com/2.bp.blogspot.com/-Axf34r_C4fA/UGN2LGdLIOI/AAAAAAAAScM/0sft0pr79Co/s320/image001.jpgSiembra un pensamiento y cosecharas una acción.

Siembra una acción y cosecharas un hábito.

Siembra un hábito y cosecharas un carácter.

Siembra un carácter y cosecharas un destino.

GHANDI

 

https://i2.wp.com/1.bp.blogspot.com/_wPlM026-1Bw/S1fv2e5WRqI/AAAAAAAAAAU/bqEU_X3J6Wc/S240/aristoteles-epaefe-int.jpg

Somos lo que hacemos repetidamente, por eso el merito no está en la acción, sino en el hábito.

ARISTÓTELES

 

Lo primero que pensé al despertar fue: “tan raro esto de vivir”. Ayer mi Luz encontró en un texto de Csikszentmihalyi una referencia a Peter Berger, uno de nuestros sociólogos de cabecera, según él, la conversación es sumamente importante porque ayuda a construir una realidad compartida, un mundo en común en el cual Vivir y Convivir.

https://i0.wp.com/www.quotecollection.com/author-images/mihaly-csikszentmihalyi-4.jpgSostengo que cuando uno lee conversa. El autor es su interlocutor. De alguna manera él lo está invitando a uno a su mundo. Por eso me acordé de Gandhi y de Aristóteles. Hace unos días había leído las frases que acompañan este texto y me quedaron sonando. Dándome vueltas en la cabeza. ¿Por qué? No tengo otra respuesta más que decir, he ahí una enseñanza de la Vida:

Ahora necesitas hábitos creadores Andrés.

PETER BERGER
PETER BERGER

Si señora Vida. Tiene usted toda la razón. Necesito hábitos. Por eso este tema ocupa un lugar central en el libro de José Antonio Marina “El aprendizaje de la sabiduría”. Por eso este autor habla de hábitos afectivos, cognitivos y operativos. Ahora entiendo porque me andaba persiguiendo ese popular libro de Stephen Covey, “Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva”. Ahora comprendo que es eso de ser proactivo, empezar con un fin en mente y hacer primero lo primero. Y sobre todo, comprendo lo que quiere decir Miguel De Zubiría con aquello de la Autoadministración en su libro “La afectividad humana”.

“Necesitas hábitos creadores Andrés” –me repite insistentemente la Vida-.

Para cultivar un hábito y obtener sus frutos hay que comprometerse consigo mismo. Y este compromiso tiene dos caras: por un lado, dejar de alimentar esos hábitos negativos. Hacer que mueran por inanición. Yo tengo dos que son horrorosos: la impuntualidad y la postergación.

Cuando yo era empleado sufría intensamente con esta cuestión de la puntualidad. Sufrí cuando era mesero en el Club del Banco Cafetero, después como mensajero en la OPAN, luego cuando pasé a ser vigilante de esta misma organización, después cuando trabajé como psicólogo en el COLSES y también cuando me desempeñé como referente de Diversidad Sexual en el Hospital Rafael Uribe, y aún, desde que estoy trabajando como Formador Afectivo no he podido erradicar esta fuente de estrés de la falta de puntualidad.

De hecho, recuerdo que también sufrí con la puntualidad cuando era estudiante universitario en la Católica. Alguna vez una compañera de esa época que tiene un hijo como de la edad de Orianna y es una apasionada de la Psicología Jurídica (Ángela Trujillo) hizo un experimento para medir y corregir la impuntualidad, yo era de los más impuntuales.

Con respecto a la postergación, ésta se alimenta cuando uno no tiene unas metas claras. Se acostumbra uno a atender lo urgente, dejando a un lado lo importante. Y los días pasan y pasan. Por eso es un hábito negativo, porque obstaculiza el avance. Mientras uno no reconozca esta anomalía, no va a tomar las medidas necesarias para erradicarla.

El primer paso entonces para desarrollar hábitos creadores –tal y como nos lo pide la Vida– es ser plenamente conscientes de la incomodidad afectiva que los hábitos negativos producen. Un fastidio que hasta le hace perder a uno la energía; desgastarla en acciones ociosas, sin sentido, sin rumbo. El segundo paso es comprender las raíces de estos malos hábitos, identificarlos en nuestra propia vida.

Hechas estas dos cosas viene el compromiso. La puesta en práctica de la única fuerza que lo saca a uno de este círculo vicioso: la Voluntad. Como bien diría Lou Morinoff, uno es el dueño del genio que habita esa lámpara que hace que todo sea posible. Este genio es nuestra Voluntad. Y ejercitándola sabiamente, uno será como lo disponga su Voluntad.

Así las cosas, este artículo es un compromiso público conmigo mismo. Como no me quiero autoengañar, están ustedes como testigos. Francamente, ignoro cuantas personas allá afuera en el mundo físico puedan leer este texto, soy optimista y espero que no esté hablando solo.

De modo que en primer lugar, me comprometo conmigo mismo a erradicar de mi vida esos dos hábitos negativos que me estresan: la impuntualidad y la postergación. Viéndolo bien, estos dos hábitos son como hermanos, no? Están directamente relacionados, no crees?

En segundo lugar, me comprometo a practicar conscientemente dos hábitos afectivos que quiero desarrollar: la paciencia y la escucha.

La paciencia porque quiero mantener la calma ante cualquier provocación. Quiero mantener a raya la ira. Si alguien hace o dice algo que me molesta no me engancharé. No me estresaré. No prestaré atención. Respiraré profundo y continuaré en lo que estaba. No tiene ningún sentido discutir, prefiero conversar.

Quiero hablar menos y escuchar más. Quiero que mi principal forma de expresión sea lo que escribo. Quiero estar más en silencio, pero atento a escuchar. Quiero preguntar más y escuchar más.

A nivel cognitivo, me comprometo a leer más sistemáticamente. Y a escribir más constantemente. Este compromiso se puede medir mediante tres metas concretas que debo alcanzar en los próximos 4 meses.

  1. Producir 30 enseñanzas vitales.
  2. Escribir 50 cartas
  3. Co-escribir con mi Luz nuestro primero libro de Pareja.

Para lograr estos objetivos tengo que administrarme óptimamente, por eso he determinado una hora de levantada y de acostada fija, por lo menos durante los siguientes cuatro meses de mi vida.

El celular despertador sonará a las 5:45am. Me desperezaré durante 15 minutos. A las 6am me daré un baño motivador para despertar la mente. La siguiente actividad será hacer una bitácora de mis actividades del día anterior. Luego revisaré mis cuadernos de notas en busca de materia prima para escribir las enseñanzas y las cartas. El resto de la jornada hasta las 5 de la tarde trabajaré con mi Luz en la escritura del libro de Pareja. De 5pm a 10pm será de lectura intensa. En esta temporada me dedicaré a pescar argumentos para el libro. Por eso solo leeré sobre biología del emparejamiento, psicología del emparejamiento y socioantropologia del emparejamiento.

Esta será la columna vertebral de mí trabajo diario. Lógicamente, queda espacio abierto para el resto de actividades complementarias y propias de mis otros roles como pareja, padre y Formador Afectivo.

Para hacerle seguimiento a este compromiso que he establecido conmigo mismo, escribiré un relato semanal donde narraré los avances del proceso y los aprehendizajes que me vayan quedando.

Este es pues mi compromiso, lo hago público para ejercer presión sobre mi mismo. Soy consciente que si soy fiel a este compromiso, es decir, si cumplo lo que me he prometido, habré dado un paso muy importante en esto de aprehender a Vivir y Convivir con Bien-Estar.

Al fin de cuentas, el ejemplo empieza por casa y si uno no aplica lo que predica, no tiene sentido seguir predicando. En otras palabras, la Formación Afectiva empieza por uno mismo. Es la vida propia el primer campo de prácticas.

Publicado en AFECTOLOGIA, JOSE ANTONIO MARINA

LA NOMENCLATURA AFECTIVA

La Afectología es una Doctrina para aprender a Vivir y Convivir, como tal, se alimenta de tres nutritivas fuentes: la Ciencia, la Filosofía y la Religión. En otras palabras, es una síntesis, por eso podemos afirmar que la Afectología es más que una ciencia, más que una filosofía y más que una religión.

La Vida nos ha mostrado un guía para adentrarnos en la fuente científica de la Afectología. Este guía se llama José Antonio Marina. Su obra va desde la neurología hasta la ética. Según este pensador español, toda ciencia tiene que precisar su terminología y la ciencia de la afectividad inteligente también.[1]

El término Afectología puede tener una doble interpretación: se puede leer como el estudio del Sistema Afectivo Humano o como el  estudio del afecto.

En “El Laberinto Sentimental”Marina propone una nomenclatura afectiva que nosotros adoptamos provisionalmente para la Afectología:

  • Afecto y sus derivados: conjunto de todas las experiencias que tienen un componente evaluativo, a saber: doloroso/placentero, atractivo/repulsivo, agradable/desagradable, bueno/malo, estimulante/deprimente, activador/desactivador.

Sus especies principales son: sensaciones de dolor y placer, deseos, sentimientos.

  • Sensaciones de dolor y placer: experiencias estrictamente físicas. Melzack ha señalado que el dolor tiene tres componentes –sensorial, afectivo y cognitivo- y que cada uno depende de sistemas neuronales distintos.
  • Deseos: conciencia de una necesidad, de una carencia o de una atracción. Normalmente van acompañados de sentimientos que los amplían y dan urgencia.
  • Sentimientos: bloques de información integrada que incluye valoraciones en las que el sujeto esta implicado, y al que proporcionan un balance de situación y una predisposición a actuar.

Los sentimientos pueden clasificarse por su intensidad, duración, profundidad, pero estas distinciones están hechas dentro de un continuo, lo que  hace difícil marcar limites muy definidos. Por tal motivo, es útil usar los siguientes términos:

  • Estados sentimentales: sentimientos duraderos que permanecen estables, mientras cambian otros sentimientos simultáneos más efímeros. Dice Marina que aquí es conveniente introducir una distinción entre lo que él propone llamar hábitos sentimentales (por ejemplo, el amor o el odio), que tienen una permanencia configuradora de la personalidad, y estados de animo, el humor, que tiene duración pero menos consistencia.
  • Emoción: sentimiento breve, de aparición normalmente abrupta y manifestaciones físicas conscientes (agitación, palpitaciones, palidez, rubor, etcétera).

 

  • Pasión: sentimientos intensos, vehementes, tendenciales, con un influjo poderoso sobre el comportamiento.   

Esta nomenclatura afectiva es apenas una breve introducción a un concepto más amplio que manejamos desde la Afectología y es el de la Afectivopedia. Una especie de diccionario afectivo que iremos desarrollando poco a poco en este espacio.


[1] José Antonio Marina “El laberinto sentimental”. Editorial Anagrama 1996.