Publicado en ANDRES PAZ, DE VIAJE HACIA EL BIENESTAR, LIBRO

RELATO 30. FELIZ, YO TE QUIERO VER FELIZ

La imagen puede contener: 2 personas, incluido Andrés Paz Psicologo Pedagogo, personas sentadas

Una de las actividades que más nos gusta llevar a cabo en familia es ir a cine. Es una pasion familiar. Justamente ayer para cerrar el mes y darle la bienvenida a este nuevo diciembre, nos vimos “El Grinch”.

Me gustó la película porque muestra que el verdadero espíritu de la navidad no es ese afán consumista de comprar regalos, sino, compartir en familia y disfrutar del encuentro.

Hemos llegado al 1 de diciembre y este barco familiar sigue navegando con rumbo hacia el Bienestar. Estamos unidos y con la esperanza de poder cumplir con nuestro destino.

Estoy muy contento porque el mes pasado logré la meta de escribir los relatos que me propuse para alimentar este libro. Siento que el cultivo de las palabras me da la energía para continuar con este viaje y sobre todo, me va mostrando el rumbo a seguir.

¿Cuál es el fruto de cultivar palabras?

¿Qué utilidad práctica tiene hacer el ejercicio de escribir?

En mi experiencia propia he podido comprobar que la palabra sana. Hablar y escribir, sana. ¿Qué sana? Las heridas del corazón, los dolores del alma. Por eso siempre le recomiendo a mis consultantes que escriban, que se expresen, que se liberen de esas ideas que merodean por sus cabezas y que en no pocas ocasiones producen verdaderos dolores de cabeza.

Como leí hace poco por ahí, “la palabra es la herramienta creativa por excelencia.” Para eso sirven las palabras, para crear. ¿Para crear qué? Nada más y nada menos que para crear la propia vida.

Yo creo que los seres humanos en general, no somos todavía muy conscientes del poder sanador y creador de las palabras. Si así fuera, no habría tanta resistencia a desarrollar el hábito de leer y escribir, y si así fuera, pronunciaríamos más bendiciones y menos maldiciones.

Ya está llegando a su fin este primer día de diciembre, en este día siempre me acuerdo del año 1995, en aquel diciembre tenía 15 años y estaba sobreviviendo en un internado de Manizales. 23 años después, plasmo estas palabras en el tercer piso de la mansión que hábito con mi mayor tesoro.

En el cine nos comimos un paquete GIGANTE de snacks, no de los clásicos “De Todito”sino de una marca bumanguesa llamada casualmente: “LA VICTORIA” ¿Verdad que recuperar tu familia y navegar por la Vida junto a ella es una gran victoria?

Nos gusta quedarnos hasta el final, disfrutar hasta de los créditos de la película, a veces llegan mensajes por ese medio, el de anoche llegó en la voz de Fany Lu:

Feliz, yo te quiero ver feliz.

Eso quiere la Vida con cada uno de nosotros, vernos felices.

#DeviajeHaciaelBienestar
#FelicidadIntelectual

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Publicado en ANDREZ PAZ, DE VIAJE HACIA EL BIENESTAR, ECUADOR, Fundacion de Formacion Afectiva Crecer, LEV VIGOTSKY

RELATO 25 NOSOTROS EN ECUADOR

 

La vida es un viaje y hace un año decidi conscientemente que fuera un viaje hacia el Bienestar. Plasmo estas palabras el 11 de octubre de 2018, lo hago pletórico de alegría porque la semana anterior vivimos la experiencia familiar más fascinante de nuestras vidas.

Viajamos a un país mágico, a la mitad del mundo, a la tierra del colibrí; al hogar de majestuosos volcanes.

Estuvimos en Ecuador, compartiendo la vida con familias y profesores del Colegio Lev Vigotsky, una hermosa institución, no sólo en su infraestructura sino en su filosofía y visión de sociedad.

Casualmente, hace un año retomamos la vida familiar y laboral en un colegio que se llamaba justamente asi: República del Ecuador, sin saberlo, era la señal de lo que vendría un año después.

El sueño de mi adultez ha sido combinar en un solo proyecto el mundo amoroso y el mundo laboral; allá en Sangolqui, Ecuador, vi como ese sueño se hizo realidad de forma impresionante.

Llevamos a cabo seis talleres con más de mil asistentes. Nos emocionó mucho ver a Orianna y Dante hablándole a todas esas personas, y más me conmovió ver a Luz Adriana en acción ante tanta gente. Para mi fue un momento de gloria, estar con mi familia unida sembrando las semillas de la Felicidad y la Formación Afectiva.

Felicidad es caminar por la vida con tu núcleo familiar. Felicidad es cumplir la misión de tu vida laboral en compañía de tu núcleo familiar. Felicidad es viajar juntos y servir juntos.

En Ecuador confirmé que somos un Nosotros, una Familia y una Fundación. Unos compañeros de vida y unos compañeros de misión.

En verdad me he encaminado en un viaje hacia el Bienestar. Estas palabras son mi forma de reconocer esta realidad, las plasmo para seguir dejando una huella de este camino.

El Camino de la Felicidad.

Gracias Ecuador por tu acogida, gracias a todos los compañeros y nuevos amigos de la Unidad Educativa Lev Vigotsky, gracias a Teresita mamá y Armando, a Teresita hija y Cristian, a Emilia y Cristian; Jeaneth y sus hijos, Charvel y Mireya, Jimmy y Paulina, Roberto y Gabriela, Ruth, Jonhatan, Jaime, Williams. Y muchos otros que iré nombrando en próximos relatos de este libro que ya va en el 25.

Estoy convencido que con tu lectura este relato se llena de energía, muchas gracias.

#DeViajehaciaelbienestar
#FelicidadAmorosa
#FelicidadLaboral
#FelicidadIntelectual
#FelicidadGrupal

Publicado en FELICIDAD, fluir, FORMACIÓN AFECTIVA

FELICIDAD (Relato 24)

Hay logros en la vida que uno puede recordar conscientemente para experimentar felicidad. Hoy me levanté con la meta de plasmar estas palabras para conmemorar un logro que me permitió crecer un poco más en este viaje hacia el bienestar en el que ando.

El 22 de septiembre de 2006 me gradué como psicólogo profesional de la Universidad Católica de Colombia. Recuerdo que la ceremonia fue en el centro de Convenciones Gonzalo Jiménez de Quesada. El diploma me lo entregó el Doctor Carlos Vargas (QEPD), me acompañaron mi padre, mi madre, mi tía chila y su esposo Fabio. Casualmente, caminando por la séptima después de la graduación, nos encontramos en el camino con Luz Adriana. Han pasado doce años ya, que veloz es el paso del tiempo.

Reflexionando, me doy cuenta como ese día se cruzaron los dos mundos centrales de mi adultez: el trabajo y el amor, el amor y el trabajo. En ambos mundos he vivido momentos difíciles, de lucha, de contradicción, de emociones encontradas, de altas y bajas, sin embargo, observando todo lo vivido en perspectiva, no eran más que pruebas para aprender y llegar al punto del camino en el que hoy me encuentro.

Este presente de mi existencia lo denomino con una sola palabra: Felicidad. Una felicidad que nace de la gratitud por continuar caminando junto a Luz Adriana y nuestros hijos, este núcleo familiar es mi mayor felicidad, es el eje de mi vida, mi mayor logro la verdad, mas importante incluso que haberme graduado como psicólogo.

Dos años después de ese logro intelectual llegó a mi vida una psicología bonita, una psicología afectiva, muy distinta a la psicología que había conocido en la universidad, de la cual incluso me había desilusionado. De hecho creo que si no hubiese sido por esa poderosa idea de la psicología afectiva me habría dedicado a otra actividad.

Justamente en este mes de septiembre se están cumpliendo 10 años de ese encuentro y he tomado conciencia que la psicología afectiva en realidad es una psicología de la felicidad; una teoría, pero sobre todo una práctica de la felicidad. Ser consciente de esto me hace pensar que más que un trabajo, lo que tengo es una misión: practicar el concepto de felicidad que ha construido la psicología afectiva: cultivar metas, vínculos, cualidades y compartir lo aprendido con entusiasmo.

Hace doce años no me imaginaba que íbamos a hacer una familia con Luz Adriana, y aquí vamos, ad portas de nuestro primer viaje a tierras ecuatorianas en compañía de Orianna y Dante a promover la Formación Afectiva como una herramienta constructora de felicidad.

Y doce años después encontré el tema que más me apasiona como psicólogo: la Felicidad. Estoy absolutamente convencido, como persona y profesional de la psicología, que nada más importa en esta vida que ser feliz. Como dicen por ahi, todo lo demás llega por añadidura.

En estos momentos por ejemplo estoy experimentando una intensa felicidad intelectual, propia del cultivo de la palabra y del trabajo con ideas. Quiero cumplir una meta que me he trazado: alimentar este libro con relatos escritos en tres días del mes: el 1, 11 y 22, días para dar cuenta de este viaje hacia el bienestar en el que estoy inmerso. No lo hacía desde el día en que reporté la novedad de la vasectomía, el 11 de julio.

Ya lo sé, la Felicidad es el Camino hacia el Bienestar.

#Deviajehaciaelbienestar

#FelicidadIntelectual
#FelicidadIntelectual

Publicado en ANDREZ PAZ, Coredsa, DE VIAJE HACIA EL BIENESTAR, fundacion alberto merani

RELATO 22. TRABAJAR COMO DOCENTE DE PSICOLOGÍA…Y CONSULTOR DE FELICIDAD

Hace unos años aprendí que los seres humanos tenemos unas necesidades psicológicas, las cuales al ser satisfechas contribuyen con nuestra supervivencia, crecimiento y trascendencia.

Dichas necesidades son el sentido de comunidad, la estructura mental y el significado o sentido de vida.

Luego de varias semanas sin trabajar en este cultivo de palabras que he llamado De Viaje Hacia el Bienestar, retomo esta tarea que me permite justamente reflexionar sobre la satisfacción de mis propias necesidades psicológicas.

Me interesa mucho mostrar este proceso porque vivo la psicología de la mano de la pedagogía, es decir, estoy convencido que los psicólogos tenemos una gran responsabilidad educativa y como tal, la modelación resulta clave para comunicar los conceptos psicológicos que sabemos pueden contribuir con nuestro bienestar y el bienestar de las personas que por una u otra razón llegan a nuestras manos.

Plasmo estas palabras el 23 de abril de 2018, el anterior relato lo publiqué el 9 de marzo, se trataba de una carta que mi Yo adulto le envió a mi Yo niño reportándole una novedad: 25 años después por fin tenía una clara estructura mental, una personalidad elegida, una identidad.

Misteriosamente, o quizá, lógicamente, días después de haber logrado llegar a esa estructura mental, empecé a experimentar con mayor intensidad el sentido de comunidad. Hoy estoy conectado con tres comunidades; una familiar y dos laborales.

Hace siete meses estoy viviendo de nuevo con el núcleo familiar del cual soy parte, eso para mí es una gran fuente de felicidad. En realidad yo creo que estar conectado a un núcleo familiar le da a uno la energía requerida para hacerle frente a los desafíos de la vida. Cada vez que uno se conecta con su núcleo familiar, se recarga, se anima, se motiva para luchar, estudiar y trabajar. La fuerza viene de allí, al menos así lo estoy experimentando yo.

Creo que esta conexión familiar me ha dado el movimiento para conectarme con dos instituciones dedicadas al campo educativo. Esto me tiene sumamente contento, soy parte de dos comunidades educativas afines a mis propios intereses profesionales; pedagógicos y psicológicos.

En COREDSA estoy trabajando como docente de psicología. Desarrollando la cátedra de ética y desarrollo humano, la cual trabajo desde el abordaje conceptual de la psicología afectiva y la psicología positiva. Espero en próximos relatos hablar con más detalle de esta experiencia con jóvenes y adultos que están trabajando su meta de ser bachilleres, y como la psicología les aporta en su proceso educativo con miras a prepararse para crecer en la vida.

Este trabajo para mí es un sueño cumplido, ser docente de psicología en una institución educativa de bachillerato para adultos. Casualmente, la misma institución de la que egresé en 1998, año en el que cursé los grados décimo y once. Volví como profesor a mi alma mater de bachiller. Ojalá algún día ocurra lo mismo con mi universidad.

Me llega esta responsabilidad a los 37 años, y me alegra mucho que me haya llegado luego de haber superado el naufragio familiar. Una experiencia que me dejó muchas lecciones de vida. Ahora que estoy disfrutando este momento de unidad familiar en mi vida, recuerdo esos dolores y comprendo que todo tenía un sentido, un propósito, una razón de ser.

La enseñanza es mi don, por eso estoy tan feliz de haberme confirmado en él. Estoy muy agradecido con la confianza que los profesores María Inés y Rubén están depositado en esta propuesta y por la oportunidad que me dan de ejercitar las funciones ejecutivas que tanto requiero fortalecer para crecer.

En esta misma institución estamos desarrollando un proyecto de capacitación en habilidades blandas, en alianza con la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) se busca dotar de herramientas que aumenten la empleabilidad de personas sobrevivientes del conflicto armado. Una bella labor psicológica y pedagógica que me hace experimentar un profundo sentido de vida.

Como diría Martin Seligman, en el sentido de vida está la auténtica felicidad. Mientras plasmo estas palabras experimento una sensación de plenitud. Encontré lo que salí a buscar hace 25 años cuando me fui de casa de la mano de un tío que fue mi primer compañero de viaje.

¿Qué encontraste Andrés?

Encontré mi propio camino de felicidad.

La felicidad es el camino hacia el bienestar y cada quien debe encontrar su propio camino.

Caminar día a día de la mano de mi núcleo familiar es una gran felicidad para mí.

Ser docente para mi es una gran felicidad.

Este es mi camino de felicidad, ser padre, ser docente, hacer uso de las herramientas de la pedagogía y la psicología para asumir esa dura tarea de la educación de nuestros hijos y nuestros estudiantes.

Y como mi pasión máxima es escribir, pretendo dar cuenta de todo este proceso cultivando palabras, técnicamente hablando, haciendo ejercicios metacognitivos que me permitan mejorar mis niveles de atención, autocontrol y perseverancia, tal y como lo sugiere uno de los dos pedagogos que más admiro: José Antonio Marina.

Miguel de Zubiria es el otro pedagogo que además de admirar, aprecio por todo lo que he aprendido de él en los 10 años que llevamos interactuando. Ahora por fin soy parte de la Fundación Alberto Merani, estoy conectado con esta comunidad pedagógica, conexión que es para mí una gran fuente de felicidad.

Casualmente, aterricé en un proyecto de consultoría pedagógica para la Gobernación de Cundinamarca, cuyo gobernador actual está interesado en crear una cultura de la felicidad en el departamento. Un proyecto fascinante.

Aquí vamos, satisfaciendo mis necesidades psicológicas y reflexionando para ser más consciente de este proceso.

Creo que la felicidad es el camino hacia el bienestar.

Creo que satisfaciendo las necesidades de comunidad, estructura y significado podemos experimentar bienestar.

Escribo estos relatos porque creo que la vida no es solo luchar, estudiar y trabajar; también se puede sacar tiempo para crear, para el Autodesarrollo como diría psicología afectiva.

Atender una familia y dos trabajos demanda tiempo, sin embargo, espero seguir con esta serie de relatos, al menos uno cada semana.

Creo que cultivando palabras vamos creando nuestra propia realidad y dándole sentido a nuestra propia vida.

Esta es mi forma de vivir la psicología y poner en practica la pedagogía.

La verdad es que yo soy un creyente de la Educación y creo que ésta debe partir de la propia vida.

Publicado en TRASTEOS

DE TRASTEO HACIA UN NUEVO NIVEL

Trasteo

Soy un nómada!!!!

Hoy, 11 de junio, doy un nuevo paso en mi vida.

Sigo viajando por mi destino:

La libertad.

La felicidad.

La productividad.

260 días estuve viviendo en los Alcázares. Esta fue mi fortaleza.

Aquí aprendí a respetarme, aprendí a conectarme con Dios.

Aquí, en una soledad, primero dolorosa y después creativa, descubrí el propósito de mi vida:

Cultivar una vida libre, feliz y productiva.

Con el propósito claro, la vida me plantea un nuevo desafío.

Continuar paciente y constantemente con la construcción de mi proyecto de vida familiar y profesional.

Hoy vivo tiempos de paz familiar, y estoy recogiendo una generosa cosecha laboral.

Ya se que no hay nada que temer.

Ya se que lo que hay que hacer es trabajar, pensar y jugar.

Conocerme, vincularme y construirme..

Día a día.

Por el resto de mis días.

Publicado en FELICIDAD

LE APUESTO A LA FELICIDAD

LE APUESTO A LA FELICIDAD

Seamos aliados de nuestro crecimiento, no cómplices de nuestro sufrimiento.

Somos responsables de nuestro crecimiento, pero también de nuestro sufrimiento.

Como bien dicen por ahí, el dolor es inevitable, el sufrimiento es una opción.

Si sufrir es una opción, entonces crecer y ser feliz es también una opción.

Elegir la felicidad, aunque el dolor de vez en cuando nos visite, es un acto de sensatez.

Le apuesto a la felicidad.

¿Y tu?

Publicado en ANDREZ PAZ, APREHENDER A AMAR

CONSTANCIA Y FORTALEZA PARA APREHENDER A AMAR

CONSTANCIA Y FORTALEZA

Hoy esta cumpliendo años un antiguo amor.

Uno de los primeros, sino el primero.

Un amor adolescente, de esos que lo inician a uno en la vida amorosa por las vías del deseo.

Lo mas interesante, es que es un amor que se volvió amistad y como tal, aun sigue vigente.

Casi 20 años después.

Ella, después de dos intentos, parece ser que encontró un buen amor, y se casó, y volvió a ser madre y se superenamoró.

Ella se Valoró y un hombre bueno la Valoró.

No pensaba escribir sobre ese amor, sentí el impulso porque en este día, que es su cumpleaños, hace un año reflexionaba yo sobre la Constancia, y decía:

“La clave para esta nueva etapa de mi vida es la CONSTANCIA.

Con CONSTANCIA hay ganancia,

Con ganancia hay alimento.

Con alimento hay energía,

Con energía hay vida,

Con vida hay sentido,

Con sentido hay amor,

Con amor hay sabiduría,

Con sabiduría hay esperanza,

Con esperanza mantengo la CONSTANCIA,

Constancia para amar,

Constancia para trabajar,

Constancia para vivir.”

Y en este día, ahora en el presente, me llega el mensaje de la FORTALEZA.

Abri Google, y vi que esta empresa esta celebrando el descubrimiento del santuario de la mariposa monarca, hace ya 41 años.

Investigo sus características y encuentro que es la mariposa mas fuerte del mundo.

¿Y que hacen en sus largos nueve meses de vida?

Sobrevivir.

Comer.

Polinizar.

Leí un articulo sobre estas bellezas de la naturaleza, y me gustaron estos comentarios:

“Siempre seguiré preguntándome cual es el misterio de las mariposas monarcas. Tan frágiles y tan resistentes a la vez.”

“¿Por qué las mariposas monarcas vuelan mas alto a diferencia con las otras?”

“Según acabo de leer es para aprovechar los vientos”

De esta manera, construyo este relato de hoy para ti.

Sintiendo que si en verdad, nos damos a la tarea de aprehender a amar, disfrutaremos de la autentica felicidad.

Constancia y Fortaleza.

Pdta.

Algún día iré con mis hijos a conocer este santuario.

Queda programado.

Publicado en ANDRES PAZ, LA SEMILLA DE LA FELICIDAD

¿CÓMO CULTIVAR LA SEMILLA DE LA FELICIDAD EN TU VIDA?

 CULTIVA LA SEMILLA DE LA FELICIDAD EN TU VIDA

 

 

“Si se cree y si se trabaja, se puede”

Diego Pablo Simeone

Duré más de dos meses sin publicar contenido, estaba como en una especie de retiro afectivo, tratando de comprender el rumbo que le daría al barco de mi vida.

A la conclusión central que llegué en ese periodo de profunda reflexión fue la siguiente:

Nada mas importa en la Vida que la Felicidad.

¿Qué sentido tiene la Vida sino es para ser feliz?

En el relato anterior sostenía que los psicólogos de esta generación tenemos el deber de ser felices. Porque solo siendo felices, podemos contribuir con la felicidad de los demás.

También decía que la Felicidad es como una semilla que podemos cultivar en nuestras vidas.

Pues bien, mi conciencia de Psicólogo Formador Afectivo me muestra que no vivimos una sola vida sino que tenemos la posibilidad de vivir cinco vidas en esta Vida.

Pensándolo metafóricamente, la Vida es como una gran hacienda.

Esta hacienda de la Vida tiene cinco grandes terrenos, cada uno de los cuales con sus respectivas parcelas.

En cada uno de estos terrenos vitales podemos cultivar la semilla de la Felicidad, si así nos lo proponemos. Si creemos en ello y trabajamos por ello.

El primer terreno vital es la Vida Personal.

Esta Vida Personal es como un terreno con tres parcelas.

En primer lugar, como Seres Vivientes que somos, el cultivo de un Vínculo Afectivo con la Sabiduría Superior de la Vida es fundamental, en tanto que se trata de un alimento, el más nutritivo de todos que está a nuestro alcance y como tal, podemos beneficiarnos de él.

La segunda parcela es la parcela de la Naturaleza.

Somos hijos de la Tierra y por lo tanto, instintivamente nos maravillamos con su majestuosidad, si volvemos a Ella constantemente, podemos cultivar un Vinculo Afectivo muy nutritivo que nos mantiene recargados de saludables energías afectivas.

La tercera parcela de la Vida Personal es el cultivo de un Vinculo Afectivo Consigo Mismo.

Es una ironía, pero lo cierto es que somos los artífices de nuestra Felicidad, y al mismo tiempo, los responsables de nuestra infelicidad. Somos nuestros mejores aliados o nuestros peores enemigos.

Entre más nos empeñemos en buscar culpables por nuestras desdichas, más nos demoraremos en hacer lo que tenemos que hacer para liberarnos de los fantasmas del pasado y de las angustias del futuro; los cuales son como esa maleza que no nos permite expresar nuestra identidad en el presente, para con ello crecer, florecer y así poder compartir nuestros frutos con el mundo.

El segundo terreno vital es la Vida Familiar.

La Vida Familiar tiene dos parcelas; la familia de origen y la neofamilia. Juntas constituyen nuestra Tribu Familiar.

Para nuestro propósito de ser felices, es clave cultivar conscientemente un Vínculo Afectivo con todos y cada uno de los miembros de la Tribu Familiar a la que pertenecemos.

La Tribu Familiar es el escenario por excelencia para practicar el amor.

Al interior de la Tribu Familiar hay un Vínculo Afectivo que juega un papel determinante en la estabilidad y crecimiento en todos los aspectos de la tribu, me refiero al Vínculo Afectivo de pareja.

Si asemejamos la Tribu Familiar a una célula, La pareja es el núcleo de la célula familiar. Fundamental.

Tan importante, que este Vínculo Afectivo en si mismo da origen al tercer terreno vital: la Vida de Pareja.

Por múltiples razones, la Vida de Pareja es una intensa fuente de Felicidad, o infelicidad. En esta Vida descansa gran parte de nuestro bien-estar o se origina gran parte de nuestro mal-estar mental, físico y material.

Este bien-estar o mal-estar permea toda la vida del ser humano. Para bien o para mal nos afecta definitivamente.

He ahí la importancia de cultivar conscientemente la semilla de la Felicidad en este terreno vital de la Vida de Pareja.

Como Psicólogo Formador Afectivo; la vida personal, familiar y de pareja, son la base de mi trabajo, es el fundamento de mi Vida Laboral, la cuarta de las cinco vidas que podemos vivir en esta Vida.

Sin duda alguna, el trabajo puede ser una fuente de Felicidad, sobre todo cuando se trata de un trabajo con sentido.

Un trabajo con sentido es aquel que contribuye con la Felicidad de los demás. Y este es justamente el propósito de un Psicólogo Formador Afectivo: contribuir con la sanación, crecimiento y Felicidad de sus consultantes, aprehendices, lectores y todos aquellos que escuchen su mensaje.

Por último, pero no por ello menos importante, está la Vida Social, la cual es un terreno vital que tiene tres parcelas: los amigos, los grupos y la sociedad en general.

Estas tres parcelas están íntimamente relacionadas. Con los amigos se hacen grupos, y en los grupos se pueden hacer amigos. Y cuando esos Vínculos Afectivos son nutritivos, los grupos de amigos pueden trabajar juntos en la construcción de una mejor sociedad.

Esto es grosso modo, la manera como puedes cultivar la semilla de la Felicidad en tu vida, teniendo claro primero cuales son los terrenos para cultivar.

Algo me dice que el primer terreno donde debes cultivar la semilla de la felicidad es en tu corazón. Es decir, en tu Vida Personal.

No obstante, escucho la voz de mi maestro diciéndome: “no Andrés, primero son los otros”. En este caso entonces, el primer terreno a cultivar seria el de la Vida Familiar; y a juzgar por mi propia experiencia, creería que le asiste la razón.  O pensándolo bien, depende de las circunstancias vitales de cada quien.

Sin embargo, esta mente terca que es la mía, insiste en pensar que el cultivo del Vínculo Afectivo Consigo Mismo es fundamental para comprender el tipo de vínculo que se puede cultivar en cada uno de los demás terrenos vitales.

Así las cosas, este cultivo de la semilla de la felicidad en tu Vida parte de dos preguntas vitales:

¿Quién eres tú? ¿Cuál es tu identidad?

 

Andres Paz / Psicologo Formador Afectivo / Terapeuta de Pareja y Familiar

Publicado en ANDRES PAZ, FELICIDAD, PSICOLOGIA AFECTIVA

¿CÓMO SER UN PSICÓLOGO FELIZ EN MEDIO DE UNA SOCIEDAD DE CONSUMO?

 

“Siga el camino sabio de otros…”

I Ching

 “Todos podemos ser felices si sabemos qué buscar y cómo hacerlo.”

Miguel De Zubiría

“Si se os pregunta en qué consiste la felicidad, responded: en vivir de acuerdo con uno mismo…”

Sabiduría Hermética

 

Indudablemente vivimos en una época de dominio cultural de la sociedad de consumo; sus creencias, prácticas y afectos influyen poderosamente en el comportamiento de las mujeres y hombres de esta generación, en la que prima el placer sobre el “sentido que da a la vida un determinado compromiso.”[1]

En 1999, el mismo año en el que empezó mi peregrinaje por el fascinante mundo de la Psicología, Martin Seligman abrió un sendero sabio para la nueva generación de psicólogos.

Dicha corriente conocida como la Psicología Positiva, sostiene que la felicidad originada en el placer termina con él y “se pierde bajo las olas del devenir”.

Para que la felicidad perdure mas allá de un instante, es preciso que sea fruto no solo del placer, sino también del sentido o significado que da a la vida un compromiso. Es justamente esto, -de acuerdo como Mihaly Csikszentmihalyi– lo que produce el flujo que desemboca en la felicidad.[2]

Como psicólogo creo firmemente en esta concepción de la felicidad. Contraria como es apenas lógico, a esa felicidad chatarra y toxica que pregonan desde sus respectivos atriles mediáticos los apóstoles de la sociedad de consumo.

Por eso, 15 años después del inicio de esa profunda re-evolución en el mundo de la psicología, aquí estoy siguiendo el camino sabio de otros, sumándome a esta causa de la Psicología Positiva, uniéndome a sus filas, tal y como ya lo hiciera mi maestro Miguel De Zubiría, quien muy pronto detectó los alcances y el impacto que esta corriente tiene y tendrá en la conciencia de las actuales y próximas generaciones de psicólogos y por lo tanto de las personas que hacen uso de nuestros servicios terapéuticos y formativos.

Comparto plenamente la idea de mi maestro Miguel de que todos podemos ser felices si sabemos qué buscar y cómo hacerlo. A partir de mi propia experiencia, a esta idea le agrego que la felicidad no se compra, se cultiva.

La felicidad es una semilla que podemos cultivar en nuestras vidas.

Los psicólogos de esta generación tenemos el deber de ser felices. Solo siendo felices, podemos contribuir con la felicidad de los demás.

Por eso es que resulta tan importante comprender que la psicología más que una profesión es un estilo de vida, una forma de ser y de estar en el mundo.

La psicología no es solamente un medio para “ganarse la vida”, es ante todo una forma de vivir la vida.

La psicología no es solo un trabajo certificado por un cartón, es sobre todo una Vocación respaldada por una vida bien cultivada.

Se nace para ser psicólogo, no solo para trabajar como psicólogo.

Así como hay muchos estilos de vida, también hay muchas maneras de ser psicólogo.

Luego de seis años de profundo estudio, yo elegí la forma de ser psicólogo propuesta por mi maestro Miguel De Zubiría.

Yo soy Psicólogo Afectivo. Esta es mi identidad.

Mi propósito como Psicólogo Afectivo es uno solo:

Ser feliz, y con ello contribuir con la felicidad de los demás; de la Tribu Familiar a la que pertenezco, de las parejas y familias para las que trabajo.

En mi entender, la Psicología Afectiva es una practica psicológica que consiste en cultivar amorosa, sabia y conscientemente la semilla de la Felicidad en nuestras vidas.

Ahora bien, ¿Cómo puede un psicólogo cultivar la semilla de la felicidad en su vida?

De esto hablaremos en el próximo relato…

Salud!!!

 

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Andrés Paz

Psicólogo Afectivo

Terapeuta Formativo de Pareja y Familiar

 

 

 

[1] Eduardo Punset: “El viaje a la felicidad”. 2005

[2] Ibid

Publicado en FELICIDAD

APREHENDER A VIVIR FELIZ

¿Puede el Proyecto Vital de un individuo –Vivir Feliz-, trascender su propia individualidad y convertirse en el proyecto vital de una pareja, una familia, una comunidad y una sociedad? Estoy convencido que si. Es totalmente posible que una apuesta individual trascienda y se convierta en un proyecto colectivo.

Cualquier individuo puede aspirar a Vivir Feliz, pero ha de saber que el aprehendizaje será arduo, muchos serán los obstáculos que tendrá que sortear. Se verá desafiado a vencer sus propios miedos, dudas, angustias. Pero también tendrá que doblegar sus condicionamientos genéticos; su propensión al mínimo esfuerzo, a la pereza, a relajarse cuando ya tiene satisfecha sus necesidades biológicas o a movilizarse solo cuando se ve amenazada su supervivencia.

Pero no solamente contra sus condicionamientos biológicos deberá luchar, también le esperan encarnizadas batallas contra otros condicionamientos, ya no genéticos sino culturales (memeticos diría Richard Dawkins). Se me viene a la mente el miedo al que dirán, el temor al rechazo, la necesidad de ser aceptados, la resistencia a la critica, el pánico a salirse del camino más transitado, la angustia por ir contra la corriente, la presión a adaptarse a los parámetros sociales.

Las fuerzas genéticas y memeticas que enfrenta quien decide aprehender a Vivir Feliz son tremendamente poderosas, esa es la mala noticia, la buena es que no son invencibles. Muchos hombres y mujeres a lo largo de la historia de la humanidad han ganado la batalla, han llegado a un punto del camino en el que empiezan a experimentar esa luchada Felicidad; y cuando eso ha ocurrido, la misma historia nos muestra también que su gesta empieza a influenciar en su entorno y entre más consistente y coherente es, más lejos va llegando su ejemplo vital, más ilumina el brillo de su Felicidad.

¿Pero que significa Vivir Feliz hoy en pleno siglo XXI? Responder esta pregunta es lo que guía mi propio Proyecto Vital. Comprendo que la respuesta a este interrogante no es solamente intelectual. ¿Qué se gana uno con devorar tratados sobre la Felicidad si esto no se ve reflejado en la vida que se vive? Indagar por la Felicidad necesariamente tiene que afectar la existencia de quien pregunta.

Tengo claro que la Felicidad –esto lo aprendí de mi maestro Miguel De Zubiria– está relacionada con la calidad de los vínculos que establezca. También tengo claro que esas relaciones se pueden cultivar en ocho escenarios –esto lo descubrí con mi Mincha-. El primero de esos escenarios es la relación que tengo Conmigo Mismo. El segundo con mi Pareja. El tercero con mi Neofamilia y con mi Familia de Origen. El cuarto con mi Trabajo. El quinto con mis Amigos. El sexto con los grupos en los que participo. El séptimo con la Sociedad. Y el octavo con la Naturaleza misma.

Tengo muy claro que estos vínculos pueden ser manantiales de Felicidad, pero también minas de infelicidad para mi vida, de mi depende. La diferencia entre uno y otro está en lo que con mi esposa hemos denominado las Habilidades Psicológicas. Estas habilidades me permiten estrechar y fortalecer el vínculo con cada uno de mis Escenarios de Interacción.

Además del conocimiento sobre lo que es la Felicidad, y la puesta en practica en mi vida de dicho conocimiento, el tercer elemento para Vivir Feliz es enseñar, compartir lo que se ha aprehendido y lo que se aprehende día a día. La enseñanza, vital y teorica, es lo que le da sentido a mi vida.

Aprehender a Vivir Feliz y compartir con los demás esas enseñanzas es todo un proyecto de vida. He tomado plena conciencia de que ésta es la misión de mi vida, mi propósito existencial. Cuando escapé de casa a los 12 años, inconscientemente emprendí ese viaje hacia la Felicidad, hoy, casi 20 años después, siento que estoy cerca de ese punto del camino de la vida en el que como bien lo señala Eduardo Punset: “lo único verdaderamente importante es que la felicidad es la ausencia de miedo”[1], en otras palabras, se sabe que se ha empezado a Vivir Feliz cuando se ha perdido el miedo. A este punto quiero llegar, ya se cómo hacerlo, sólo me resta practicar, y esa practica es con mi propia vida y Formando a los demás.


[1] Eduardo Punset “El Viaje a la Felicidad: las nuevas claves científicas” Ediciones Destino. Barcelona 2005