Afectivista, ANDREZ PAZ, DE VIAJE HACIA EL BIENESTAR, LIBRO 8

RELATO 18. AFECTIVISTA -Carta a las Lectoras-

“En lugar de esperar lo que está por venir, ¿por qué no hacer su propia vida a medida que avanza? (…) Recuerde, su vida va en la dirección de los pensamientos que tiene en su mente y en las palabras que deja salir de su boca. (…) Entonces, ¿por qué no hacer su vida mientras avanza?”

Rick Tamlyn

-El Juego de Su Vida-

Apreciada Lectora:

Por lo que me he podido dar cuenta, la mayoría de personas que leen las palabras que comparto son mujeres. Por eso les quiero hablar a ellas, te quiero hablar a ti, amable y generosa lectora. También hay lectores que se pasan por estos lares y me hacen saber su presencia, como Rodolfo y Yuri, dos buenos amigos.

Quiero que fluyan las palabras desde mi corazón hacia arriba, hacia mi conciencia, deseo hablarte a conciencia.

Veo muchos rostros conocidos mientras plasmo estas líneas. Se me aparece Rita por ejemplo, una entusiasta lectora.

Imagino a varias de ustedes conectándose con estas letras provenientes de un loco quijote, que cree que es posible luchar con denuedo para que algún día en el Sistema Educativo se enseñé y practique conscientemente la Afectividad.

Es vital para la vida adulta comprender lo que significa la práctica de la Afectividad. Entre más temprano empiece este proceso mucho mejor.

Aprender y practicar la Afectividad es una tarea pendiente para toda la Comunidad Educativa, no solo para nuestros alumnos e hijos, “Alumhijos” como suele decir José Antonio Marina,  sino y fundamentalmente para las Neuronas Espejo, nosotros;, profesores, padres y madres de familia. Nosotros somos las Neuronas Espejo de nuestros hijos, somos nosotros, con nuestro temperamento y nuestro carácter los que damos forma a la Afectividad de nuestros hijos.

Tengo la sospecha de que el Sistema Educativo representado en los colegios públicos y privados no es todavía muy consciente de esta evidente verdad. El entorno familiar, el entorno social, el entorno escolar, configura nuestra Afectividad. Es decir, y en pocas palabras, la capacidad de vincularnos afectiva y efectivamente con los otros y con nosotros mismos.

Cuando esta capacidad no se fortalece a través de la formación y el entrenamiento consciente, el precio que se paga en la adultez, que es para donde van nuestros hijos y donde ya estamos nosotros, es bastante alto.

El amor y el trabajo son los desafíos de la adultez, y estos dependen de una Afectividad bien desarrollada y fortalecida.

Cuando no se da así, la soledad, la depresión y en no pocos casos, el suicidio son destinos cantados.

Lo sé porque lo he vivido, en carne propia y en las muchas historias que he escuchado en los 14 años que llevo prestando mis servicios como Psicólogo.

Amar y Trabajar son las grandes tareas de la adultez y por eso es urgente que la Afectividad sea parte de la cultura educativa.

¿Me ayudarías con esta causa?

Ser Afectivista es ser un activista de la Afectividad, de su enseñanza y su práctica.

No es un capricho personal, no es una moda, de hecho, como bien lo sostiene Miguel De Zubiria, “Todos venimos de una estrategia basada en la afectividad, fue nuestra,… única tabla de salvación.”

En una época de tanta crisis social, familiar y personal, en tiempos de tanta soledad, depresión y suicidio, de tantas adicciones y evasiones de la realidad, es urgente, repito, prestarle atención a lo realmente importante, al afecto, a la Afectividad.

No me canso de repetir esas bellas palabras que alguna vez le escuché a Luz Adriana:

“La Afectividad es el motor de la existencia”

Te invito a esta Causa, hagámosle saber al Sistema Educativo que necesitamos Afectividad, necesitamos educar el corazón. Muchas gracias por leer estas palabras, espero que nos podamos conectar alrededor de esta Causa en común, es vital para nuestro presente como adultos y para el futuro de nuestros hijos.

 

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