Publicado en DESARROLLO AFECTIVO, LIBRO AMOR Y TRABAJO

EL DESARROLLO AFECTIVO DE NUESTROS ADOLESCENTES: UNA TAREA DE LOS ADULTOS DE HOY.

DESARROLLO AFECTIVO EN LOS COLEGIOS

Cuando uno esta enfocado en su misión y cumpliendo con la función que le ha correspondido en esta vida, las oportunidades de servir aparecen todos los días.

Y ese servicio es mucho mas gratificante cuando se lleva a cabo en equipo, en comunidad, sintiéndonos como una tribu en acción.

El Taller de Psicología Afectiva Miguel De Zubiria, es uno de los tres proyectos que estoy construyendo para favorecer el desarrollo afectivo de las personas.

Pero no lo estoy haciendo solo, cuento con los corazones, manos y cerebros de 4 seres humanos maravillosos que el Dios de la vida ha puesto en mi camino.

Claudia, Diana, Lety y Ruben son mis compañeros del alma, con ellos, hoy hemos vivido una experiencia que nos ha marcado a todos y nos ha mostrado una clara misión colectiva:

Ayudar a los adolescentes de hoy a conocerse, a identificar sus cualidades y sus defectos, a sanar sus heridas emocionales y con todo esto, a prepararse para su llegada a la adultez, etapa de la vida en la que es fundamental saber quien eres, de dónde vienes y para dónde vas.

Los adolescentes son muy receptivos, con los que trabajamos hoy nos sentimos muy cómodos, fue para nosotros como un viaje al pasado, vernos en nuestro colegio, adolescentes llenos de ilusiones, que por falta de formación afectiva no imaginábamos que luego experimentaríamos tantas desilusiones.

Una cosa es cierta, el sistema educativo actual, en todos sus niveles, no nos prepara para el amor, no nos da herramientas para construir nuestra vida afectiva..

No nos enseña a ser felices.

A darle una bella forma a nuestro corazón.

¿Cuando entenderán los colegios que hay que prestarle atención al corazón?

Anuncios
Publicado en LIBRO AMOR Y TRABAJO, SERVICIOS

Y TU, ¿YA TIENES TU PSICÓLOGO?

¿YA TIENES TU PSICÓLOGO?

Reflexionando mi que hacer llegue a una conclusión:

Yo no trabajo, yo sirvo.

Vivo la psicología como una vocación, como un llamado al servicio.

Cada vez que se me brinda la oportunidad de servir es para mi un motivo de celebración.

¿Que pasaría en la vida de las personas si cada uno tuviera un psicólogo de cabecera?

¿Cuantas enfermedades físicas se evitarían?

Estoy convencido que el acompañamiento psicológico es sumamente importante para enfrentar los desafíos que nos plantea la adultez en sus dos juegos principales:

El amor y el trabajo.

Los psicólogos no solo trabajamos con trastornos clínicos, también servimos para ayudar a construir soluciones en la vida afectiva y laboral.

Como psicólogo afectivo, me interesa servirle a mis colegas psicólogos, contribuir con su fortalecimiento mental.

La estabilidad emocional es clave para nosotros, para nuestra vida personal, familiar y laboral.

Invertir en tu estabilidad emocional y en tu equilibrio psicológico resulta vital en estos tiempos de tanto acelere y presión social.

Publicado en ANDRES PAZ, EL JUEGO DE LA VIDA

LA VIDA ES COMO UN JUEGO Y TODOS PODEMOS APREHENDER A JUGARLO

En estos últimos días le estuve pidiendo fervorosamente a la Vida que me mostrara el Camino. Es decir, que me señalara la mejor manera de comunicar lo que tengo para compartir.

Fui escuchado.

La Vida me dijo esto:

Andrés, Yo Soy un Juego. La Vida es un Juego.

-¿Y eso qué quiere decir? –le pregunté a la Vida

-Quiere decir que en el Juego de la Vida hay tres mundos o realidades, como quieras llamarle.

-Pero no solo hay tres mundos, este Juego de la Vida también tiene tres niveles –agregó la señora Vida-.

-Estos son los dos axiomas básicos del Juego de la Vida, mi estimado Andrés.

Y luego de enseñarme esto, la bella Vida me dijo:

-Ya no tengas más miedo Andrés, me has encontrado y te voy a recompensar por ello. Pero esa recompensa, más que un regalo es una gran responsabilidad.

Y continuó diciendo:

-En adelante te iré mostrando todos los pormenores de este Juego de la Vida. Tu tarea será vivir acorde a lo que te voy a enseñar y sobre todo, comunicarlo a la mayor cantidad de personas posibles a lo largo de tu existencia.

-¿Me podrías decir señora Vida cuánto voy a vivir?

-Yo no puedo decirte Andrés que tan larga o corta será tu existencia. Pero lo que si te puedo asegurar, es que a partir de este momento vivirás una Vida con pleno sentido.

-¿Por qué? –le pregunté-

-Porque haz elegido el mejor oficio al que un ser humano pueda aspirar: la enseñanza. Pero no enseñar cualquier cosa, enseñar nada más y nada menos que el Juego de la Vida, mi Juego.

-¿La enseñanza? Pero si en la sociedad en la que yo vivo no se valora mucho ese oficio, mi respetada Vida. –le riposté-

-Lo se, lo se, tu sabes Andrés que lo se. Sin embargo, quien se dedica a la enseñanza del Juego de la Vida cosecha tres nutritivos frutos que son su alimento vital: Afecto, Sabiduría y Trabajo.

-Querrás decir ¿salud, dinero y amor?

-No Andrés, esas tres promesas son una ilusión. Lo que realmente les trae Bien-Estar a ustedes los humanos es el Afecto, el amor es un tipo de afecto, de hecho es el rey de los afectos, pero existen otros afectos por montones que también contribuyen con tu Bien-Estar.

-¿Y cómo puedo cosechar esos Afectos mi adorada Vida?

-Con Sabiduría Andrés, con mucha Sabiduría.

-¿Y el Trabajo?

-Con Sabiduría cosechas Trabajo.

-¿Y cómo adquiero esa Sabiduría?

-Practicando y enseñando el Juego de la Vida. Todos los días de tu Vida.

-Bueno, y… ¿Cuándo empezamos?

-Ya empezaste Andrés!!!!

-¿si?

-Esto que acabas de escribir es el principio. Mañana te voy a enseñar los dos axiomas de los que te hablé mas arriba. ¿Los recuerdas?

-Si Maestra Vida, los recuerdo. En el Juego de la Vida hay tres mundos o realidades y también hay tres niveles.

-Correcto. Veo que estas muy atento.

-Una ultima pregunta mi querida Vida.

-Dime…

-¿Qué es un axioma?

-En nuestro próximo dialogo te lo explicaré.

-Muchas gracias Vida, espero ser un juicioso aprehendiz tuyo y no defraudarte.

-No te pre-ocupes por no defraudarme, ocúpate de confiar en ti.

Publicado en MENTE HUMANA, STEVEN PINKER

CÓMO FUNCIONA LA MENTE: ALGUNAS TESIS DE STEVEN PINKER

STEVEN PINKER

La Psicología Afectiva como profesión y la Formación Afectiva como oficio, se interesan por estudiar a fondo el funcionamiento de la Mente Humana. En este viaje que hemos iniciado en la Escuela-Taller de Formación Afectiva, empezaremos por explorar lo que tiene para decirnos la psicología evolucionista y la teoría computacional de la mente. Perspectivas teóricas enérgicamente defendidas por el brillante psicólogo Steven Pinker.

En su obra “Cómo Funciona la Mente” –publicada en 1997-, Pinker sostiene que la Mente es un sistema de órganos de computación, diseñado por la selección natural para resolver aquellos tipos de problemas con los que se enfrentaron nuestros antepasados en su modo de vida como cazadores-recolectores, en particular, el conocimiento y el manejo de objetos, animales, plantas, y otros individuos de la misma especie.

Desglosando la anterior, dice Pinker que la Mente es lo que el cerebro hace (…) el cerebro procesa información y pensar es un modo de computar. La Mente se halla organizada en módulos u órganos mentales, cada uno de los cuales tiene un diseño especializado que le hace ser un experto en un ámbito concreto de la interacción con el mundo.

De acuerdo con Pinker, la lógica básica de los módulos es la especificada por nuestro programa genético. Su funcionamiento fue configurado por selección natural para resolver los problemas de la vida que nuestros antepasados tuvieron como cazadores y recolectores, y que abarcó la mayor parte de nuestra historia evolutiva. Además, los diversos problemas de nuestros antepasados eran como subtareas de un gran problema que tenían planteado los genes, a saber, maximizar el número de copias que pasaban a la siguiente generación.

Finalmente, nos dice Pinker que la organización de nuestros módulos mentales proviene de nuestro programa genético, pero ello no significa que exista un gen responsable de cada rasgo o que el aprendizaje sea menos importante de lo que solemos pensar. La Mente es una adaptación diseñada por la selección natural, aunque con ello no se quiere significar que todo cuanto pensamos, sentimos y hacemos, sea adaptativo desde un punto de vista biológico.

Hasta aquí esta primera excursión al paradigmático libro “Como Funciona la Mente” de Steven Pinker. A medida que vaya descubriendo nuevas tesis las iré compartiendo con ustedes, mis estimados Aprehendices y lectores de este blog dedicado a la práctica y enseñanza de Habilidades Psicoafectivas.

En este mismo espacio también les compartiré las tesis mas relevantes de la obra de Steven Mithen –“Arqueología de la Mente” y también la versión de “Cómo Funciona la Mente: mas allá de la psicología cognitiva” de mi maestro Miguel De Zubiria

No lo olvidemos, la Mente no es el cerebro, sino lo que el cerebro hace.

 

Publicado en CARTAS APREHENDICES

CARTA A MIS APREHENDICES: ¿ÉXITO O BIEN-ESTAR?

Estimados Aprehendices de Formación Afectiva:

Con esta carta inauguro mi comunicación a través de este medio con ustedes. Nuestros encuentros no solamente serán presenciales, la idea es que mantengamos conectados afectiva e intelectualmente, de esta manera podremos seguir conversando y aprehendiendo.

Por una extraña razón, sentí la necesidad de inaugurar esta serie de cartas hablándoles sobre el Bien-Estar. Entre otras, una de nuestras doce Enseñanzas.

Para empezar, déjenme contarles que el “éxito” es un término que no logra calar en mi conciencia. La razón es que en una sociedad consumista como la nuestra, inevitablemente el “éxito” esta predominantemente relacionado con el Tener y no con el Ser.

portada_ansiedad_por_el_estatusSe cree que alguien es exitoso porque tiene posesiones materiales, lo cual resulta bastante engañoso, porque en lugar de ser el reflejo de su progreso material, es más bien un síntoma de su ansiedad por el estatus. Entre otras cosas porque el genuino progreso material no se ostenta. Además, esto despierta envidias y las envidias pueden causar ataques.

En una sociedad consumista como la nuestra, el cacareado “éxito” va de la mano de las apariencias y las apariencias no son más que el reflejo de las carencias. Sobre todo de las carencias afectivas.

Por eso no me gusta el “éxito”, prefiero más bien hablar de Bien-Estar.

Estoy convencido que uno tiene que ser el artífice de su propio Bien-Estar. Entiendo por Bien-Estar el hecho de vivir una vida equilibrada a nivel afectivo, intelectual y material.

Estar equilibrado a nivel afectivo, mis queridos Aprehendices, significa que por tu Sistema Afectivo circulan predominantemente afectos positivos; emociones, sentimientos, actitudes, valores y principios que te permitan tener una mejor relación  contigo mismo y con los demás (tu Tribu Familiar, tus compañeros de trabajo).

El equilibro intelectual hace referencia a adoptar y alimentarse de creencias constructivas. Creencias que te permitan vacunarte contra los prejuicios, los cuales te impiden tener una mejor relación contigo mismo y con los demás.

Con un pensar sano, y un sentir sano, vas a tener una mente y una conciencia despejadas para construir  tu equilibrio material. Esto es, poner todo tu intelecto y toda tu pasión al servicio de la conquista de tu Autonomía económica. Una Autonomía que no solo te permita alimentar tu estomago, sino también, seguir alimentando tu corazón y sobre todo tu cabeza.

flores-de-pensamientosAhora bien, para conquistar tu Autonomía puedes elegir una de dos actitudes: competir o cooperar. Ayer justamente, mientras reflexionaba en la montaña, me encontré con cuatro pensamientos que he importado a mi mente y ahora exporto a la tuya. Estos bellos pensamientos provienen de los fértiles jardines intelectuales de la obra conceptual de Lou Marinoff[1].

El primero de estos pensamientos es que en tiempos de crisis, la mejor actitud es la cooperación, no la competencia. Esto para la relación con tu pareja, tu Tribu Familiar, tus amigos, tus colegas de profesión y oficio.

Coopera, que como bien lo dice Marinoff, los intereses de cada persona siempre se fomentan mejor a través de la cooperación. Así mismo, a un individuo le resulta más fácil prosperar si encuentra aliados o personas que lo ayuden.

Tu tarea entonces es elegir vínculos que te planteen relaciones de cooperación y no de competencia. Dice Marinoff que el espíritu de cooperación es el aglutinante que mantiene al grupo unido y que permite a cada uno obtener mayores logros en colaboración con los demás, que los que obtendría por sí mismo.

Como ves, cooperar contribuye con tu Bien-Estar en todo el sentido de la palabra. Si cooperas, obtendrás satisfacciones, éstas, son nutritivos afectos positivos. Si cooperas, obtendrás conocimientos, porque cuando se está en grupo se accede a la inteligencia colectiva, aprehendemos los unos de los otros. Y si cooperas, accederás a recursos materiales que te ayudaran a construir tu Autonomía económica.

Si yo creyera en cuentico del “éxito”,  les diría que este es el camino para alcanzarlo. Pero no, ya ustedes saben que mi propósito no es ir detrás de esa inalcanzable zanahoria. Como les mostré en nuestra pasada sesión, el propósito de este viaje que ahora han emprendido en la Escuela-Taller de Formación Afectiva que podamos poner nuestro Ser al servicio de una transformación y evolución social.

Nunca olviden esto:

Servirle a nuestros semejantes –como diría Confucio– es la mayor fuente de Bien-Estar y por lo tanto, de realización personal.

¿Habrá algo mejor que esto en esta vida?

Un abrazo y espero sus comentarios.

Andrés Paz

Psicólogo Afectivo y Formador Afectivo –Tutor-

Escuela-Taller de Formación Afectiva

Comunidad Formativa El Taller

::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

ARTÍCULOS RELACIONADOS

LECCIÓN FORMATIVA # 1: LA LECCIÓN DE ARISTÓTELES 

 


[1] Lou Marinoff “preguntale a platon: como la filosofía puede cambiar tu vida.

Publicado en CRIANZA FORMATIVA

LAS NECESIDADES SOCIOANTROPOLÓGICAS DE NUESTROS HIJOS

“Una vida con pleno Sentido es una vida que merece ser vivida, es una vida que no contempla la posibilidad de extinguirse antes de tiempo”

Es posible que el lugar que ocupamos en la sociedad en parte, lo determine la artificiosa creencia del “éxito.” Es posible que la primera relación práctica que se hace al pensar en el constructo “éxito” tenga que ver con la capacidad de un individuo para acumular riqueza material. Es posible que algunos individuos adopten esta creencia, como el único camino posible para satisfacer la humana necesidad de Reconocimiento Social. Es posible que debido a la imperante inequidad social muchos se sientan profundamente frustrados, en su intento por obtener reconocimiento social a través de la acumulación de riqueza material. Es posible que quienes logren algo de reconocimiento por haber acumulado riqueza material, se hayan olvidado de acumular Riqueza Afectiva y Riqueza Intelectual, y por ende lleven vidas carentes de Significado Vital, vidas carentes de Sentido.

Para quienes no tenemos como fin último en la vida el “ser exitosos” sino vivir una Vida Gratificante, podemos optar por el auténtico Reconocimiento Social que se obtiene como recompensa por trabajar ardua y dedicadamente en la construcción de los roles de la adultez (pareja, madre-padre, trabajador). Sin ninguna otra pretensión más que la de hallarle pleno Significado Vital a nuestra existencia mediante el Aporte Social  que podemos hacer al construir una sólida relación de pareja, al criar hijos talentosos para vivir, convivir y supervivir, al trabajar en aquello que nos apasiona y nos da la tranquilidad necesaria para pensar en los demás, para hacer posible que nuestro trabajo contribuya con nuestro Bien-estar y con el Bien-estar de nuestro entorno.

Una buena forma de ayudarle a nuestros hijos a suplir la Necesidad Socioantropológica Básica de Reconocimiento Social consiste en prepararlos, en formarlos para que logren tener un satisfactorio desempeño en los roles de la adultez. Como ya lo mencionamos; en el rol de pareja, en el rol de padre-madre, en el rol de trabajador. De esta forma nos aseguramos que nuestros hijos obtengan Reconocimiento Social por la capacidad para construir una sana, fructífera y satisfactoria relación de pareja que sea fuente de felicidad. Por la capacidad de ser padres-madres, comprometidos y dedicados conscientemente al Oficio de la Crianza, a la formación de seres humanos bondadosos, altruistas, benevolentes.Por lacapacidad para desempeñarse como Trabajadores Talentosos, haciendo lo que les gusta, lo que realmente les apasiona,  y no lo que les toca.

El auténtico Reconocimiento Social es el resultado de querer, saber y trabajar dedicadamente para tener un óptimo desempeño en cada uno de nuestros roles de la adultez (pareja, madre-padre, trabajador). La mayor parte de nuestras vidas la pasamos siendo adultos, por esto, desde el Modelo de Crianza Formativa propendemos por el desarrollo de Habilidades Afectivas que nos permitan y les permitan a nuestros hijos tener un óptimo desempeño en dichos roles. Al asegurarnos que nuestros hijos suplan su necesidad de Reconocimiento Social, también garantizamos que logren suplir la Necesidad Socioantropológica  Compleja de Significado Vital.

El Significado Vital viene dado por el Aporte Social. Un desempeño notable en los roles de la adultez (pareja, padre-madre, trabajador), necesariamente le aporta al entorno social; bien sea la familia, la comunidad, la sociedad y a la misma humanidad. Cuando sentimos que nuestra existencia sirve de ejemplo para transformar vidas, para contribuir con avances auténticos de nuestro entorno; cuando ponemos nuestro talento en pro de una causa que impacte genuinamente la sociedad… en ese momento nuestra existencia cobra pleno Sentido. Una vida con pleno Sentido es una vida que merece ser vivida, es una vida que no contempla la posibilidad de extinguirse antes de tiempo.

 

Artículos relacionados

Crear Conexión Afectiva: El propósito de la Crianza Formativa.

Necesidades Biológicas de nuestros hijos.

Necesidades Psicológicas de nuestros hijos.

El Oficio de la Crianza.

Por qué y cómo Crear Conexión Afectiva con nuestros hijos.

 

Publicado en CRIANZA FORMATIVA

LAS NECESIDADES PSICOLÓGICAS DE NUESTROS HIJOS

“Brindarle Atención Activa a nuestros hijos y suministrarles una sólida y clara Estructura, se constituye en la clave que nos permite orientar sus vidas”

Los animales que pertenecemos a la especie humana somos en extremo dependientes. Tardamos varios años en aprender a valernos por nosotros mismos, en ganar algo de autonomía; desde que nacemos necesitamos de extensos cuidados y  sobre todo, de una gran oferta de Alimento Afectivo que se suple con mucha <<Atención>> por parte de nuestra madre y demás tutores. Es una regla natural, y pasarla por alto impide que nuestro proceso de crecimiento y desarrollo -tanto físico como mental- sea óptimo. Necesitamos recibir Atención de nuestro entorno, pero también brindar Atención. La Atención es uno de los Recursos Psicológicos más valiosos que tenemos los seres humanos, pero también el más difícil de mantener encauzado. Nuestra vida esta rodeada de múltiples estímulos externos que compiten constantemente por robar nuestra Atención (conflictos interpersonales, problemas económicos, caer en adicciones, las cosas materiales, el sexo, la televisión, el mundo virtual, la educación, y un sin fin de cosas más…). El reto consiste entonces, en hacer constantemente esfuerzos adicionales para que nuestra Atención se mantenga centrada en Actividades Constructivas.

Volvamos al punto. Dentro de las Necesidades Psicológicas Básicas que debemos satisfacer en nuestros hijos se encuentra la de Atención. Prestarles Atención a nuestros hijos es lo mínimo que debemos hacer para contribuir con su Salud Afectiva y por supuesto, para Crear Conexión Afectiva. Cuando estamos llevando a cabo conscientemente el Oficio de la Crianza; gran parte de nuestra Atención la enfocamos en nuestros hijos, lo cual es muy favorable y se verá gratamente recompensado cuando sintamos el orgullo de ver que nuestro hijos son seres seguros de si mismos y con Fortaleza Afectiva. Ahora bien, ¿Cómo podemos prestarles Atención Activa  a nuestros hijos? El principal elemento a tener en cuenta es el Compartirse.

Debemos aprehender a compartirnos tanto como sea posible con nuestros hijos. Para que se produzca Conexión Afectiva no podemos compartirnos de cualquier forma y sin un propósito claro. Es necesario que busquemos a nuestros hijos en su mundo, es allí donde debemos compartirnos con ellos, en sus intereses, en sus creencias, en su quehacer diario, en sus gustos y disgustos, en sus angustias e inquietudes, en sus penas, en sus glorias, en sus derrotas, en sus victorias. En fin, debemos convertirnos en visitantes asiduos al mundo de nuestros hijos, con el propósito de obtener información de ellos, así podremos conocerlos y comprehenderlos más y mejor. Si los conocemos más y los comprendemos cada vez mejor, necesariamente nuestras interacciones serán mucho más fluidas, efectivas y constructivas.

Ahora bien, si queremos que la tarea quede completa es necesario que también los invitemos a nuestro mundo. Que nos compartamos con nuestros hijos en lo que somos, en lo que hacemos, en lo que queremos, en lo que sabemos, en lo que anhelamos, en lo que logramos, en lo que fracasamos. Debemos permitir que nuestros hijos obtengan conocimiento de nosotros llevándolos a nuestro mundo.  En cuanto más nos compartamos con nuestros hijos, más conocimiento obtendremos de ellos y ellos de nosotros. En cuanto más conocimiento mutuo exista, más acertadas y efectivas serán nuestras interacciones. En cuanto más acertadas y efectivas sean nuestras interacciones más reciprocidad en el Aprecio habrá. En cuanto más reciprocidad en el Aprecio haya, más Conexión Afectiva se generará.

Al prestarles Atención a nuestros hijos estamos satisfaciendo sus Necesidades Psicológicas Básicas. Pero ahí no termina nuestra misión, también debemos satisfacer sus Necesidades Psicológicas Complejas. Estas se centran en el suministro de Estructura. De lo hábiles que seamos para suministrar Estructura (influenciarlos en lo que deben hacer, por qué lo deben hacer y cómo lo pueden hacer) a nuestros hijos depende lo que llegarán a Ser, a Saber y a Hacer.

Específicamente debemos suministrar a  nuestros hijos tres tipos de Estructura: Afectiva, Cognitiva, Expresiva.

La Estructura Afectiva tiene como propósito que nuestros hijos aprehendan a <<Interactuar>> consigo mismos, con los otros y con los grupos. Esto puede ser posible si ellos logran reconocer y comprehender, el funcionamiento del Sistema Afectivo. El Sistema Afectivo esta constituido por Herramientas Afectivas (Emociones, Sentimientos, Actitudes, Valores, Principios) y Habilidades Afectivas[1] (Intrapersonales, Interpersonales, Sociogrupales). Para que nuestros hijos puedan tener un óptimo Desarrollo Afectivo es necesario que aprehendan cómo utilizar las Herramientas Afectivas y a desarrollar  Habilidades Afectivas.

Las Herramientas Afectivas y las Habilidades Afectivas nos permiten sentir, pensar y hacer. Si por el Sistema Afectivo de nuestros hijos circula la mayor parte del tiempo Emociones, Sentimientos y Actitudes positivas, tendrán más posibilidades de llegar a actuar basados en Valores. Estos habilitan el sentir y pensar, para que las  actuaciones de nuestros hijos tengan en cuenta el Bien-estar de su entorno; familiar, comunal y social. Si las actuaciones de nuestros hijos están guiadas principalmente por Valores, tendrán más posibilidades de llegar a actuar basados en Principios. Al llegar a actuar basados en Principios serán capaces de ir  más allá  de si  mismos, de su entorno más cercano. Actuar basados en Principios implica que nuestros hijos en su adultez contarán con un interés y un accionar genuino que contribuye con el avance de la especie humana, con el Bien-estar de la humanidad.

En la medida que su Sistema Afectivo se desarrolle mediante el uso apropiado de  Herramientas Afectivas (Emociones, Sentimientos, Actitudes, Valores y Principios) y la puesta en práctica de Habilidades Afectivas[2] (intrapersonales, interpersonales, sociogrupales), sus interacciones consigo mismos, con el otro y con los otros serán mucho más constructivas, eficientes y provechosas. Veamos ahora cuáles son las Habilidades Afectivas (intrapersonales, interpersonales, sociogrupales) que junto con las Herramientas Afectivas (Emociones, Sentimientos, Actitudes, Valores, Principios) integran el Sistema Afectivo.

Nuestros hijos aprehenderán a relacionarse adecuadamente con ellos mismos mediante el desarrollo de Habilidades Afectivas Intrapersonales como el Autoconocimiento (les permite a nuestros hijos saber quienes son, qué quieren, para qué son buenos). La Autovaloración (les permite tener una autoestima estable, tener capacidad para evaluar su desempeño en sus diferentes roles y tener pleno sentido de autocuidado). La Autoadministración (les permite hacer un manejo adecuado de los recursos psicológicos como el tiempo, la atención, los vínculos el conocimiento y de los recursos materiales como el dinero). El Autogobierno (les permite aprehender a manejar dos emociones fundamentales; el placer y la ira).

Para que aprehendan a interactuar con los otros es necesario el desarrollo de Habilidades Afectivas Interpersonales como el Conocimiento Interpersonal (les ayuda a saber de quién se están rodeando, que afectos y creencias motivan el comportamiento del otro), la Valoración Interpersonal ( les ayuda a evaluar a los demás, a leer la intención del otro y cuando es preciso, a cuidar y apreciar al otro), la Interacción interpersonal (les ayuda a fortalecer los vínculos mediante la práctica de  habilidades como la Empatía y la Asertividad). Por último, para que aprehendan a interactuar con los grupos es necesario el desarrollo de Habilidades Afectivas Sociogrupales comoel Conocimiento Sociogrupal (contribuye con la facilidad para ser aceptado y reconocido en los grupos donde desea participar)  la Valoración Sociogrupal (contribuye con la capacidad para evaluar la conveniencia de participar en un determinado grupo) la Interacción Sociogrupal (contribuye con la puesta en práctica de valores como el respeto y la responsabilidad).

Bien, hasta aquí vimos a grandes rasgos en que consiste la Estructura Afectiva que deben tener nuestros hijos. Ahora veamos rápidamente en que consiste la Estructura Cognitiva.

El suministro de Estructura Cognitiva tiene como propósito que nuestros hijos aprehendan a <<Pensar>>. Para esto es necesario que  desarrollen habilidades para Leer, Escribir y Enseñar. Asegurarnos que nuestros hijos aprehendan a acceder al conocimiento mediante la puesta en práctica de habilidades lectoras, contribuye con la formación de criterio propio, con la capacidad para argumentar, con la habilidad para interpretar, para comprehender, con la capacidad para proponer, para crear, con el fortalecimiento de su mente para evitar que sean fácilmente influenciables, manipulables. Así mismo, la destreza que desarrollen para escribir les permitirá aprehender a comunicar con facilidad, a procesar la información, a interiorizar de forma más efectiva los conocimientos aprendidos, a  hacer interpretaciones mucho más certeras y profundas, a tener un mayor grado de comprehensión de la realidad. Y al ejercitarse en la enseñanza de lo aprendido, siempre se generarán nuevos aprendizajes, nuevas interpretaciones, nuevos avances,  nuevas construcciones colectivas del conocimiento, que a su vez, permitirán la generación de conocimiento mucho más relevante. Por último, pero no por ello menos importante, se encuentra la Estructura Expresiva.

El propósito de la Estructura Expresiva es el de enseñarle a nuestros hijos a <<Trabajar.>> La mejor forma de enseñar a nuestros hijos a trabajar es brindándoles las oportunidades, posibilidades,  y recursos mediante los cuales sea posible Explorar, Identificar y Desarrollar su Talento. Nuestra sociedad demanda trabajadores, pero no cualquier tipo de trabajador, se requieren Trabajadores Talentosos. El desempleo se encuentra en ascenso constante, un cartón que nos acredite  como profesionales ya no es garantía de nada, de hecho,  hay sobreoferta de profesionales, pero escasez de Talentosos.

Vale la pena apostarle al Talento[3]. Vale la pena ocuparnos de Explorar el Talento de nuestros hijos. Esto lo podemos llevar a cabo, exponiéndolos a diferentes escenarios, espacios,  vivencias. Más específicamente debemos exponerlos a Experiencias Práxicas (deportes, tecnología, naturaleza, expresión corporal, etc). Experiencias Psicológicas (hablar en público, liderar grupos, enseñarle a los demás). Experiencias Conceptuales (grupos de ciencia, de investigación). Experiencias Artísticas (literatura, música, danza, pintura, teatro). De esta forma podremos observar -bien sea por nuestra cuenta, o con ayuda de conocedores del tema- el desempeño que tienen nuestros hijos en cada una de estos mundos con respecto al promedio. Podremos observar la facilidad con que realizan una determinada actividad, el grado de concentración que alcanzan, con qué aptitudes cuentan, etc.

También es clave tener en cuenta el conocimiento de si mismos (Autoconocimiento) que tengan nuestros hijos, pues les permitirá  saber que quieren, que les gusta realmente, con qué se siente más cómodos, en que espacios disfrutan más y se desenvuelven con más facilidad. Lo que viene después es la Identificación del Talento. Si la exploración fué lo suficientemente nutrida; la observación sistemática y nuestro hijo cuenta con habilidad para evaluarse a sí mismo (Autovaloración); con toda seguridad se podrá saber con claridad para qué es bueno, en qué se puede desarrollar, a qué se puede dedicar, en que campo puede llegar a ser un Trabajador Talentoso. Cuando se llega a este punto, lo que resta es Desarrollar el Talento. La clave para el Desarrollo del Talento radica en saber acceder al conocimiento propio del campo de interés y practicar, practicar, practicar y practicar. Se deben acumular horas y Horas de Practica, exactamente un mínimo de 10.000 Horas de Práctica (de acuerdo con los expertos en el tema) son las necesarias para desarrollar un talento.

De esta forma, nuestros hijos serán personas que disfrutan  y sienten pasión por lo que hacen. No tendrán que resignarse con lo que les toca hacer, sino que harán lo que realmente les gusta,  podrán dedicarse a eso para lo que verdaderamente son buenos. Podrán ser creadores en su campo, aportarle a la sociedad a partir de su saber y por supuesto podrán Conquistar su Autonomía. Esta es la mejor forma de enseñarle a trabajar a nuestros hijos; brindándoles las herramientas necesarias para que logren convertirse en Trabajadores Talentosos. ¿Qué te parece?

Satisfacer la necesidad que tienen nuestros hijos de Atención y suministrarles una sólida y clara Estructura se constituye en la clave que proporciona Sentido a sus vidas. Por lo tanto, al tener satisfechas estas necesidades contarán con la suficiente Fortaleza Afectiva, que les previene de caer en sórdidos  estados de Depresión y diferentes malestares existenciales.

Artículos relacionados

Crear Conexión Afectiva: El propósito de la Crianza Formativa.

Las Necesidades Biológicas de nuestros hijos.

Las Necesidades Socioantropológicas de nuestros hijos.

El Oficio de la Crianza.

Por qué y cómo Crear Conexión Afectiva con nuestros hijos.

 


[1] La Psicología Afectiva denomina a estas habilidades competencias afectivas.

[2] Ibid.

[3] En lo que respecta al Talento, este Modelo se basa  en los planteamientos de  Miguel De Zubiría. Libro Psicología del Talento y la Creatividad.

Publicado en CRIANZA FORMATIVA

LAS NECESIDADES BIOLÓGICAS DE NUESTROS HIJOS

 

“Como animales sociales que somos necesitamos del otro y de los otros, para que nuestra existencia sea más satisfactoria y menos vulnerable a la Soledad”

Sabemos que lo mínimo necesario para que un animal humano se mantenga vivo físicamente  y pueda cumplir con el ciclo natural de nacer, crecer, reproducirse y morir, es sumamente básico; no va más allá de comida, rancho y harapos. Sin embargo, no es raro encontrar que en no pocos casos, lo más elemental para sobrevivir, no es satisfecho por parte de madres y padres indiferentes frente a  la crianza de sus hijos. Para empezar bien nuestra tarea y avanzar en el propósito de Crear Conexión Afectiva, debemos asegurarnos que nuestros hijos tengan satisfechas sus Necesidades Biológicas Básicas de Alimentación, Vivienda y Vestido, así les damos la sensación de  tranquilidad, seguridad, confianza que repercute en una mejor disposición a nuevos aprendizajes. Asegurada la satisfacción de estas necesidades, es preciso pensar en satisfacer las Necesidades Biológicas Complejas. Estas radican en proporcionarles a nuestros hijos un Sentido de Comunidad.

Como animales sociales que somos necesitamos del otro y de los otros para que nuestra existencia sea más satisfactoria y menos vulnerable a la Soledad. Necesitamos sentirnos parte de algo, identificados con algo. Necesitamos del poder del grupo, de la construcción colectiva, de la cooperación, del apoyo mutuo,  de tener a quien cuidar y quien nos cuide, de tener a quien apreciar y quien nos aprecie, de tener a quien acompañar y quien nos acompañe, necesitamos de la Vida en Comunidad. Por esta razón, debemos asegurar que el Grupo Familiar (primer grupo en el que participan nuestros hijos) sea un poderoso campo de entrenamiento, donde se ejerciten en el desarrollo de Habilidades Afectivas Sociogrupales[1] con el propósito de garantizar un óptimo desempeño en la interacción con los grupos donde deben participar durante toda su vida (grupos de amigos, de estudio, de trabajo, de recreación, de formación etc.).

Si no propiciamos el desarrollo de Habilidades Afectivas Sociogrupales como el Conocimiento y la Valoración (evaluación de las creencias, roles, afectos y prácticas del grupo) que contribuyen con la facilidad para ser aceptados, reconocidos en los grupos donde desean participar  y con la capacidad para evaluar la conveniencia de participar en un determinado grupo; si no contribuimos con el aprehendizaje de una respetuosa y responsable Interacción con el grupo, fundamentada en el cumplimiento de deberes, respeto a las figuras de autoridad, trato interpersonal generoso, empático y asertivo; si no inculcamos una sana aceptación de sanciones cuando se cometen actos irrespetuosos e irresponsables con el grupo. Sencillamente estaremos condenando a nuestros hijos al rechazo  social a tener serias dificultades para ser aceptados por los demás y por ende al aislamiento, a la Soledad. Estaremos condenando nuestros hijos a ser mucho más vulnerables por no hacer parte de una vida de grupo, por no tener un pleno Sentido de Comunidad.

 

Artículos relacionados

Crear Conexión Afectiva: El propósito de la Crianza Formativa.

Necesidades Psicológicas de nuestros hijos.

Necesidades Socioantropológicas de nuestros hijos.

El Oficio de la Crianza.

Por qué y cómo Crear Conexión Afectiva con nuestros hijos.

 


[1] La Psicología Afectiva denomina a  estas habilidades competencias afectivas.

Publicado en CRIANZA FORMATIVA

CREAR CONEXIÓN AFECTIVA: EL PROPÓSITO DE LA CRIANZA FORMATIVA

 

“Para ser un buen padre o una buena madre hace falta un alto grado de destrezas aprendidas” Richard Sennett.

Existe un oficio que ha acompañado y acompañará por siempre la existencia del ser humano, el oficio por antonomasia más exigente, de mayor cuidado, el más complejo, definitivo, demandante, el que más sabiduría, conocimientos y práctica requiere, el que más dicha y satisfacción otorga cuando se desempeña de forma consciente, esmerada, dedicada. Oficio que no obstante su importancia, es tomado muchas veces a la ligera, prestándosele poca o ninguna atención; y por ende, termina convirtiéndose con frecuencia en fuente de desdicha y angustia permanente.

Este oficio tan determinante para la vida del ser humano no puede ser otro que el Oficio de la Crianza. El desempeño que tengamos en este oficio determina en gran medida nuestra felicidad o infelicidad. Razón de peso para trabajar decididamente en hacer bien la tarea desde el comienzo, en hacer la tarea a tiempo. Hoy más que en cualquier otra época este oficio demanda especial atención si tenemos en cuenta que “la cultura occidental ha cambiado los patrones de educación familiar. Hemos pasado de una estructura educativa basada en la autoridad, a otra más indulgente, que quiere estar basada en la amistad de padres a hijos, en el convencimiento y no en la orden, en ideas igualitarias aplicadas a la familia. Hay cierta alergia ante la norma (…). Todo el mundo piensa que habría que restaurar algún tipo de autoridad, pero para empezar no podemos siquiera utilizar esta palabra que suena a dictadura.”[1]

Mientras sigamos oscilando  en extremos autoritarios, permisivos -y lo que es peor- indiferentes; se mantendrán los comportamientos agresivos, desafiantes, pendencieros, retraídos, egoístas, tiranos, déspotas, asociales, antisociales que tanto perturban la vida familiar, comunal y social.

La  creciente tendencia de madres-padres que no saben qué hacer con sus hijos, se constituye en un poderoso argumento que da cuenta de la necesidad imperante en nuestra sociedad de <<Nuevos Modelos de Crianza.>>  Modelos que indiquen qué hacer con nuestros hijos, por qué  hacer algo determinado y cómo hacerlo.

Ahora bien, describir y presentar esta realidad no es que sea un gran  aporte, eso lo tenemos claro. Nuestro interés va mucho más allá, nuestra motivación es intrínseca, viene de nuestras más profundas convicciones. Por esta razón nos interesa proponer alternativas viables a los modelos de crianza imperantes en nuestra sociedad (crianza permisiva, crianza autoritaria, crianza indiferente), cuyas dinámicas de extremos no permiten disfrute autentico en elOficio de la Crianza, sino que más bien hacen de la crianza un suplicio, un constante sufrimiento.

Para esto, nos hemos basado en nuestra Experiencia Vital como formadores de dos personitas maravillosas (nuestros hijos Orianna y Dante). En nuestra Experiencia Conceptual, como constructores de una propuesta teórica a partir de la cual es posible comprehender e interpretar de forma precisa las diferentes variables y necesidades biológicas, psicológicas, socioantropológicas que intervienen en el Oficio de la Crianza y afectan el sentir, el pensar y el actuar del ser humano. Asimismo, nos basamos en nuestra Experiencia de Trabajo como Formadores Afectivos que promueven, enseñan y practican la Crianza Formativa.

De esto es precisamente de lo que queremos hablarte, de un Modelo de Crianza acorde a las  permanentes necesidades humanas, acorde a las actuales y futuras demandas socioculturales. De un modelo que permite encauzar el Oficio de la Crianza para que sea lo que debe ser:  una fuente de satisfacción, disfrute, orgullo y mucha, pero mucha felicidad. Queremos hablarte del  Modelo de Crianza que desarrollamos en el marco de la COMUNIDAD FORMATIVA EL TALLER. Queremos hablarte del Modelo de Crianza Formativa.[2]

Sin más preámbulo, queremos compartirte el Propósito del MODELO DE CRIANZA FORMATIVA, es muy amplio, pero se puede sintetizar en tres palabras: CREAR CONEXIÓN AFECTIVA.

La Conexión Afectiva nos da  la posibilidad de influenciar tanto como queramos en el sentir, pensar y actuar de nuestros hijos. Nos da la posibilidad de ser una autoridad, un modelo a seguir y a mejorar por parte de nuestros hijos. Nos da la posibilidad de ganarnos el respeto de nuestros hijos y así, convertirnos en la  primera persona a la que asistan en busca de orientación, de consejo oportuno, de apoyo seguro. Nos da la posibilidad de ser sus guías en el agreste, turbulento, revoltoso, desafiante, fascinante, grandioso, majestuoso camino de la vida. Si no logramos hacerlo, lo harán con mucha más facilidad sus “amigos”, los  <grupos de pares>  donde suelen participar nuestros hijos. El “pequeño problema” radica en que muchas veces estos <grupos de pares> no son muy formativos que digamos, y se aprovechan de las frágiles personalidades, para manipular sus mentes e inundarlas con creencias, afectos y practicas  que pueden resultar muy nocivas, muy destructivas.

¿Pero, y cómo se crea Conexión Afectiva? Preocuparnos menos y ocuparnos más de nuestros hijos. De eso se trata. Preocuparnos menos por su mal comportamiento y ocuparnos más de generar estrategias, acciones concretas que permitan suplir sus necesidades. Sí. Así es, si queremos Crear Conexión Afectiva con nuestros hijos y gozar de la satisfacción que esto le otorga a nuestra existencia, debemos satisfacer las necesidades Biopsicosociantropológicas de nuestros hijos. Veamos de qué se trata.

Dice el prolífico pensador, investigador y cultivador de reflexiones afectivas José Antonio Marina,[3] que si queremos construir una conexión emocional profunda con alguien, debemos atender las necesidades de esa persona tanto como nos sea posible. Pues bien, para el Modelo de Crianza Formativa esta tesis aplica perfectamente. La Conexión Afectiva con nuestros hijos se logra si nos ocupamos de satisfacerles tres tipos de necesidades:

1. Necesidades Biológicas

2. Necesidades Psicológicas

3. Necesidades Socioantropológicas

 

1. NECESIDADES BIOLÓGICAS (Básicas y Complejas)

Necesidades Biológicas de nuestros hijos

Sabemos que lo mínimo necesario para que un animal humano se mantenga vivo físicamente  y pueda cumplir con el ciclo natural de nacer, crecer, reproducirse y morir, es sumamente básico; no va más allá de comida, rancho y harapos. Sin embargo, no es raro encontrar que en no pocos casos, lo más elemental para sobrevivir, no es satisfecho por parte de madres y padres indiferentes frente a  la crianza de sus hijos. Para empezar bien nuestra tarea y avanzar en el propósito de Crear Conexión Afectiva, debemos asegurarnos que nuestros hijos tengan satisfechas sus Necesidades Biológicas Básicas de Alimentación, Vivienda y Vestido, así les damos la sensación de  tranquilidad, seguridad, confianza que repercute en una mejor disposición a nuevos aprendizajes. Asegurada la satisfacción de estas necesidades, es preciso pensar en satisfacer las Necesidades Biológicas Complejas. Estas radican en proporcionarles a nuestros hijos un Sentido de Comunidad.

Como animales sociales que somos necesitamos del otro y de los otros para que nuestra existencia sea más satisfactoria y menos vulnerable a la Soledad. Necesitamos sentirnos parte de algo, identificados con algo. Necesitamos del poder del grupo, de la construcción colectiva, de la cooperación, del apoyo mutuo,  de tener a quien cuidar y quien nos cuide, de tener a quien apreciar y quien nos aprecie, de tener a quien acompañar y quien nos acompañe, necesitamos de la Vida en Comunidad. Por esta razón, debemos asegurar que el Grupo Familiar (primer grupo en el que participan nuestros hijos) sea un poderoso campo de entrenamiento, donde se ejerciten en el desarrollo de Habilidades Afectivas Sociogrupales[4] con el propósito de garantizar un óptimo desempeño en la interacción con los grupos donde deben participar durante toda su vida (grupos de amigos, de estudio, de trabajo, de recreación, de formación etc.).

Si no propiciamos el desarrollo de Habilidades Afectivas Sociogrupales como el Conocimiento y la Valoración (evaluación de las creencias, roles, afectos y prácticas) del grupo; si no contribuimos con el aprehendizaje de una respetuosa y responsable Interacción con el grupo, fundamentada en el cumplimiento de deberes, respeto a las figuras de autoridad, trato interpersonal generoso, empático y asertivo; si no inculcamos una sana aceptación de sanciones cuando se cometen actos irrespetuosos e irresponsables con el grupo. Sencillamente estaremos condenando a nuestros hijos al rechazo  social a tener serias dificultades para ser aceptados por los demás y por ende al aislamiento, a la Soledad. Estaremos condenando nuestros hijos a ser mucho más vulnerables por no hacer parte de una vida de grupo, por no tener un pleno Sentido de Comunidad.

“Para educar a un niño hace falta una tribu entera” José Antonio Marina.

2. NECESIDADES PSICOLÓGICAS (Básicas y Complejas)

Necesidades Psicológicas de nuestros hijos

Los animales que pertenecemos a la especie humana somos en extremo dependientes. Tardamos varios años en aprender a valernos por nosotros mismos, en ganar algo de autonomía; desde que nacemos necesitamos de extensos cuidados y  sobre todo, de una gran oferta de Alimento Afectivo que se suple con mucha <<Atención>> por parte de nuestra madre y demás tutores. Es una regla natural, y pasarla por alto impide que nuestro proceso de crecimiento y desarrollo -tanto físico como mental- sea óptimo. Necesitamos recibir Atención de nuestro entorno, pero también brindar Atención. La Atención es uno de los Recursos Psicológicos más valiosos que tenemos los seres humanos, pero también el más difícil de mantener encauzado. Nuestra vida esta rodeada de múltiples estímulos externos que compiten constantemente por robar nuestra Atención (conflictos interpersonales, problemas económicos, caer en adicciones, las cosas materiales, el sexo, la televisión, el mundo virtual, la educación, y un sin fin de cosas más…). El reto consiste entonces, en hacer constantemente esfuerzos adicionales para que nuestra Atención se mantenga centrada en Actividades Constructivas.

Volvamos al punto. Dentro de las Necesidades Psicológicas Básicas que debemos satisfacer en nuestros hijos se encuentra la de Atención. Prestarle Atención a nuestros hijos es lo mínimo que debemos hacer para contribuir con su Salud Afectiva y por supuesto, para Crear Conexión Afectiva. Cuando estamos llevando a cabo concientemente el Oficio de la Crianza; gran parte de nuestra Atención la enfocamos en nuestros hijos, lo cual es muy favorable y se verá gratamente recompensado con el orgullo que sentiremos al ver que nuestro hijos son seres seguros de si mismos y con Fortaleza Afectiva. Ahora bien, ¿Cómo podemos prestarles Atención Activa  a nuestros hijos? El principal elemento a tener en cuenta es el Compartirse.

Debemos aprehender a compartirnos tanto como sea posible con nuestros hijos. Para que se produzca Conexión Afectiva no podemos compartirnos de cualquier forma y sin un propósito claro. Es necesario que busquemos a nuestros hijos en su mundo, es allí donde debemos compartirnos con ellos, en sus intereses, en sus creencias, en su quehacer diario, en sus gustos y disgustos, en sus angustias e inquietudes, en sus penas, en sus glorias, en sus derrotas, en sus victorias. En fin, debemos convertirnos en visitantes asiduos al mundo de nuestros hijos, con el propósito de obtener información de ellos; así podremos conocerlos y comprehenderlos más y mejor. Si los conocemos más y los comprendemos cada vez mejor, necesariamente nuestras interacciones serán mucho más fluidas, efectivas y constructivas.

Ahora bien, si queremos que la tarea quede completa es necesario que también los invitemos a nuestro mundo. Que nos compartamos con nuestros hijos en lo que somos, en lo que hacemos, en lo que queremos, en lo que sabemos, en lo que anhelamos, en lo que logramos, en lo que fracasamos. Debemos permitir que nuestros hijos obtengan conocimiento de nosotros llevándolos a nuestro mundo.  En cuanto más nos compartamos con nuestros hijos, más conocimiento obtendremos de ellos y ellos de nosotros. En cuanto más conocimiento mutuo exista, más acertadas y efectivas serán nuestras interacciones. En cuanto más acertadas y efectivas sean nuestras interacciones más reciprocidad en el Aprecio habrá. En cuanto más reciprocidad en el Aprecio haya, más Conexión Afectiva se generará.

Al prestarle Atención a nuestros hijos estamos satisfaciendo sus Necesidades Psicológicas Básicas. Pero ahí no termina nuestra misión, también debemos satisfacer sus Necesidades Psicológicas Complejas. Estas se centran en el suministro de Estructura. De lo hábiles que seamos para suministrar Estructura (influenciarlos en lo que deben hacer, por qué lo deben hacer y cómo lo pueden hacer) a nuestros hijos depende lo que llegarán a Ser, a Saber y a Hacer.

Específicamente debemos suministrar a  nuestros hijos tres tipos de Estructura: Afectiva, Cognitiva, Expresiva.

La Estructura Afectiva tiene como propósito que nuestros hijos aprehendan a <<Interactuar>> consigo mismos, con los otros y con los grupos. Esto puede ser posible si ellos logran reconocer y comprehender, el funcionamiento del Sistema Afectivo. El Sistema Afectivo esta constituido por Herramientas Afectivas[5] (Emociones, Sentimientos, Actitudes, Valores, Principios) y Habilidades Afectivas[6] (Intrapersonales, Interpersonales, Sociogrupales). Para que nuestros hijos puedan tener un óptimo Desarrollo Afectivo es necesario que aprehendan cómo utilizar las Herramientas Afectivas y a desarrollar  Habilidades Afectivas.

Las Herramientas Afectivas y las Habilidades Afectivas nos permiten sentir, pensar y hacer. Si por el Sistema Afectivo de nuestros hijos circula la mayor parte del tiempo EmocionesSentimientos y Actitudes positivas, tendrán más posibilidades de llegar a actuar basados en Valores. Estos habilitan el sentir y pensar, para que las  actuaciones de nuestros hijos tengan en cuenta el Bien-estar de su entorno; familiar, comunal y social. Si las actuaciones de nuestros hijos están guiadas principalmente por Valores, tendrán más posibilidades de llegar a actuar basados en Principios. Al llegar a actuar basados en Principios serán capaces de ir  más allá  de si  mismos, de su entorno más cercano. Actuar basados en Principios implica que nuestros hijos en su adultez contarán con un interés y un accionar genuino que contribuye con el avance de la especie humana, con el Bien-estar de la humanidad.

En la medida que su Sistema Afectivo se desarrolle mediante el uso apropiado de  Herramientas Afectivas (Emociones, Sentimientos, Actitudes, Valores y Principios) y la puesta en práctica de Habilidades Afectivas (intrapersonales, interpersonales, sociogrupales), sus interacciones consigo mismos, con el otro y con los otros serán mucho más constructivas, eficientes y provechosas. Veamos ahora cuáles son las Habilidades Afectivas (intrapersonales, interpersonales, sociogrupales) que junto con las Herramientas Afectivas (Emociones, Sentimientos, Actitudes, Valores, Principios) integran el Sistema Afectivo.

Nuestros hijos aprehenderán a relacionarse adecuadamente con ellos mismos mediante el desarrollo de Habilidades Afectivas Intrapersonales como el Autoconocimiento (les permite a nuestros hijos saber quienes son, qué quieren, para qué son buenos). La Autovaloración (les permite tener una autoestima estable, tener capacidad para evaluar su desempeño en sus diferentes roles y tener pleno sentido de autocuidado). La Autoadministración (les permite hacer un manejo adecuado de los recursos psicológicos como el tiempo, la atención, los vínculos el conocimiento y de los recursos materiales como el dinero). El Autogobierno (les permite aprehender a manejar dos emociones fundamentales; el placer y la ira).

Para que aprehendan a Interactuar con los otros es necesario el desarrollo de Habilidades Afectivas Interpersonales como el Conocimiento Interpersonal (les ayuda a saber de quién se están rodeando, que afectos y creencias motivan el comportamiento del otro), la Valoración Interpersonal ( les ayuda a evaluar a los demás, a leer la intención del otro y cuando es preciso, a cuidar y apreciar al otro), la Interacción interpersonal (les ayuda a fortalecer los vínculos mediante la práctica de  habilidades como la Empatía y la Asertividad). Por último, para que aprehendan a interactuar con los grupos es necesario el desarrollo de Habilidades Afectivas Sociogrupales como el Conocimiento Sociogrupal (contribuye con la facilidad para ser aceptado y reconocido en los grupos donde desean participar)  la Valoración Sociogrupal (contribuye con la capacidad para evaluar la conveniencia de participar en un determinado grupo) la Interacción Sociogrupal (contribuye con la puesta en práctica de valores como el respeto y la responsabilidad).

Bien, hasta aquí vimos a grandes rasgos en que consiste la Estructura Afectiva que deben tener nuestros hijos. Ahora veamos rápidamente en que consiste la Estructura Cognitiva.

El suministro de Estructura Cognitiva tiene como propósito que nuestros hijos aprehendan a <<Pensar>>. Para esto es necesario que  desarrollen habilidades para Leer, Escribir y Enseñar. Asegurarnos que nuestros hijos aprehendan a acceder al conocimiento mediante la puesta en práctica de Habilidades Lectoras, contribuye con la formación de criterio propio, con la capacidad para argumentar, con la habilidad para interpretar, para comprehender, con la capacidad para proponer, para crear, con el fortalecimiento de su mente para evitar que sean fácilmente influenciables, manipulables. Así mismo, la destreza que desarrollen para Escribir les permitirá aprehender a comunicar con facilidad, a procesar la información, a interiorizar de forma más efectiva los conocimientos aprendidos, a  hacer interpretaciones mucho más certeras y profundas, a tener un mayor grado de comprehensión de la realidad. Y al ejercitarse en la Enseñanza de lo aprendido, siempre se generarán nuevos aprendizajes, nuevas interpretaciones, nuevos avances,  nuevas construcciones colectivas del conocimiento, que a su vez, permitirán la generación de conocimiento mucho más relevante. Por último, pero no por ello menos importante, se encuentra la Estructura Expresiva.

El propósito de la Estructura Expresiva es el de enseñarle a nuestros hijos a <<Trabajar.>> La mejor forma de enseñar a nuestros hijos a trabajar es brindándoles las oportunidades, posibilidades,  y recursos mediante los cuales sea viable ExplorarIdentificar y Desarrollar su Talento[6]. Nuestra sociedad demanda trabajadores, pero no cualquier tipo de trabajador, se requieren Trabajadores Talentosos. El desempleo se encuentra en ascenso constante, un cartón que nos acredite  como profesionales ya no es garantía de nada, de hecho,  hay sobreoferta de profesionales, pero escasez de Talentosos.

Vale la pena apostarle al Talento. Vale la pena ocuparnos de Explorar el Talento de nuestros hijos. Esto lo podemos llevar a cabo, exponiéndolos a diferentes escenarios, espacios,  vivencias. Más específicamente debemos exponerlos a Experiencias Práxicas (deportes, tecnología, naturaleza, expresión corporal, etc). Experiencias Psicológicas (hablar en público, liderar grupos, enseñarle a los demás). Experiencias Conceptuales (grupos de ciencia, de investigación). Experiencias Artísticas (literatura, música, danza, pintura, teatro). De esta forma podremos observar -bien sea por nuestra cuenta, o con ayuda de conocedores del tema- el desempeño que tienen nuestros hijos en cada una de estos mundos con respecto al promedio. Podremos observar la facilidad con que realizan una determinada actividad, el grado de concentración que alcanzan, con qué aptitudes cuentan, etc.

También es clave tener en cuenta el conocimiento de si mismos (Autoconocimiento) que tengan nuestros hijos, pues les permitirá  saber que quieren, que les gusta realmente, con qué se siente más cómodos, en que espacios se desenvuelven con más facilidad y disfrutan más. Lo que viene después es la Identificación del Talento. Si la exploración fué lo suficientemente nutrida; la observación sistemática y nuestro hijo cuenta con habilidad para evaluarse a sí mismo (Autovaloración); con toda seguridad se podrá saber con claridad para qué es bueno, en qué se puede desarrollar, a qué se puede dedicar, en que campo puede llegar a ser un Trabajador Talentoso. Cuando se llega a este punto, lo que resta es Desarrollar el Talento. La clave para el Desarrollo del Talento radica en saber acceder al conocimiento propio del campo de interés y practicar, practicar, practicar y practicar. Se deben acumular horas y Horas de Practica, exactamente un mínimo de 10.000 Horas de Práctica (de acuerdo con los expertos en el tema) son las necesarias para desarrollar un talento.

De esta forma, nuestros hijos serán personas que disfrutan  y sienten pasión por lo que hacen. No tendrán que resignarse con lo que les toca hacer, sino que harán lo que realmente les gusta,  podrán dedicarse a eso para lo que verdaderamente son buenos. Podrán ser creadores en su campo, aportarle a la sociedad a partir de su saber y por supuesto podrán Conquistar su Autonomía. Esta es la mejor forma de enseñarle a trabajar a nuestros hijos; brindándoles las herramientas necesarias para que logren convertirse en Trabajadores Talentosos. ¿Qué te parece?

Si suministramos una sólida y clara Estructura a nuestros hijos, sus vidas no carecerán de Sentido. Por lo tanto, contarán con la suficiente Fortaleza Afectiva que les previene de caer en sórdidos  estados de Depresión. Hasta aquí, te hemos mostrado a grandes rasgos cuales son las Necesidades Biológicas y Psicológicas que debemos satisfacer en nuestros hijos. Ahora te contaremos como podemos contribuir con la trascendencia, con el pleno Sentido de Vida, con el Reconocimiento Social y con la forma en que nuestros hijos le pueden aportar a la sociedad.  Te hablaremos de las cruciales Necesidades Socioantropológicas.

 

3. NECESIDADES SOCIOANTROPOLÓGICAS (Básicas y Complejas)

Necesidades socioantropológicas de nuestros hijos

Es posible que el lugar que ocupamos en la sociedad en parte, lo determine la artificiosa creencia del “éxito.” Es posible que la primera relación práctica que se hace al pensar en el constructo “éxito” tenga que ver con la capacidad de un individuo para acumular riqueza material.  Es posible que algunos individuos adopten esta creencia, como el único camino posible para satisfacer la humana necesidad de Reconocimiento Social. Es posible que debido a la imperante inequidad social muchos se sientan profundamente frustrados, en su intento por obtener reconocimiento social a través de la acumulación de riqueza material. Es posible que quienes logren algo de reconocimiento por haber acumulado riqueza material, se hayan olvidado de acumular Riqueza Afectiva y Riqueza Intelectual, y por ende lleven vidas carentes de Significado Vital, vidas carentes de Sentido.

Para quienes no tenemos como fin último en la vida el “ser exitosos” sino vivir una Vida Gratificante, podemos optar por el auténtico Reconocimiento Social que se obtiene como recompensa por trabajar ardua y dedicadamente en la construcción de los roles de la adultez (pareja, madre-padre, trabajador). Sin ninguna otra pretensión más que la de hallarle pleno Significado Vital a nuestra existencia mediante el Aporte Social  que podemos hacer, al construir una sólida relación de pareja, al criar hijos talentosos para vivir, convivir y supervivir, al trabajar en aquello que nos apasiona y nos da la tranquilidad necesaria para pensar en los demás, para hacer posible que nuestro trabajo contribuya con nuestro Bien-estar y con el Bien-estar de nuestro entorno.

Una buena forma de ayudarle a nuestros hijos a suplir la Necesidad Socioantropológica Básica de Reconocimiento Social consiste en prepararlos, en formarlos para que logren tener un satisfactorio desempeño en los roles de la adultez. Como ya lo mencionamos; en el rol de pareja, en el rol de padre-madre, en el rol de trabajador. De esta forma, nos aseguramos que nuestros hijos obtengan Reconocimiento Social por la capacidad para construir una sana, fructífera y satisfactoria relación de pareja que sea fuente de felicidad. Por la capacidad de ser padres-madres, comprometidos y dedicados conscientemente al Oficio de la Crianza, a la formación de seres humanos bondadosos, altruistas, benevolentes.Por lacapacidad para desempeñarse como Trabajadores Talentosos, haciendo lo que les gusta, lo que realmente les apasiona,  y no lo que les toca. 

El auténtico Reconocimiento Social es el resultado de querer, saber y trabajar dedicadamente para tener un óptimo desempeño en cada uno de nuestros roles de la adultez (pareja, madre-padre, trabajador). La mayor parte de nuestras vidas la pasamos siendo adultos, por esto, desde el Modelo de Crianza Formativa propendemos por el desarrollo de Habilidades Afectivas que nos permitan y les permitan a nuestros hijos tener un óptimo desempeño en dichos roles. Al asegurarnos que nuestros hijos suplan su necesidad de Reconocimiento Social, también garantizamos que logren suplir la Necesidad Socioantropológica  Compleja de Significado Vital.

El Significado Vital viene dado por el Aporte Social. Un desempeño notable en los roles de la adultez (pareja, padre-madre, trabajador), necesariamente le aporta al entorno social; bien sea la familia, la comunidad, la sociedad y a la misma humanidad. Cuando sentimos que nuestra existencia sirve de ejemplo para transformar vidas, para contribuir con avances auténticos de nuestro entorno; cuando ponemos nuestro talento en pro de una causa que impacte genuinamente la sociedad… en ese momento nuestra existencia cobra pleno Sentido. Una vida con pleno Sentido es una vida que merece ser vivida, es una vida que no contempla la posibilidad de extinguirse antes de tiempo.

Por ahora, sólo nos resta decirte que al ocuparnos de satisfacer las Necesidades Biológicas, Psicológicas y Socioantropológicas que permiten Crear Conexión Afectiva con nuestros hijos; los estamos dotando de una poderosa Vacuna Afectiva contra la Soledad, al brindarles desde el seno familiar un Sentido de Comunidad. Contra la Depresión, al suministrarles una clara Estructura Afectiva, Cognitiva y Expresiva. Y contra el Suicidio, al ayudarles a encontrar  Significado Vital  a su existenciaAsí es, con ComunidadEstructura y Significado Vital, vacunamos a nuestros hijos de estos tres temidos males que amenazan con invadir nuestra sociedad. No esta de más advertir, que al Crear Conexión Afectiva con nuestros hijos les ayudamos a evitar colosales sufrimientos en su vida de pareja, en la crianza de sus hijos y en su vida como trabajadores.

Esperamos que la información aquí compartida, haya sido de tu interés y pueda contribuir con el desarrollo en tu rol de madre-padre. Si te identificas con el Modelo de Crianza aquí planteado, podrás seguir profundizando en el mismo, a través de los artículos que continuaremos compartiéndote. Si deseas conocer y vivir más de cerca  el Modelo de Crianza Formativa puedes consultarnos de forma personalizada y hacer parte de una de las Micro Comunidades de Crianza Formativa. Allí podrás aprehender, compartir y construir junto con madres-padres que al igual que tú, están comprometidos y conscientes de su rol. Razón por la cual, se ocupan de formarse y adquirir herramientas que permiten afrontar con destreza, los permanentes desafíos que plantea el fascinante y complejo Oficio de la Crianza.


[1] Marina José Antonio. El aprendizaje de la sabiduría/ Aprender a vivir/ Aprender a convivir. Pag.251

[2] La noción de Crianza Formativa y las primeras bases de este modelo proceden de la Psicología Afectiva. Una criatura concebida por Miguel De Zubiría.

[3] Ibid.Marina José Antonio Pag.233

[4] La Psicología Afectiva denomina a estas habilidades competencias afectivas.

[5] La Psicología Afectiva denomina a estas herramientas instrumentos afectivos.

[6] En lo que respecta al Talento, este Modelo se basa  en los planteamientos de  Miguel De Zubiría. Libro Psicología del Talento y la Creatividad.