Publicado en CUERPO DE PSICOLOGIA POSITIVA MARTIN SELIGMAN, LIBRO DE VIAJE HACIA EL BIENESTAR EN 78 RELATOS, LIBROS DE AUTOCONOCIMIENTO

RELATO 43. CUERPO DE PSICOLOGÍA POSITIVA -MARTÍN SELIGMAN-

“Los relatos además son altamente pedagógicos, favorecen la síntesis y el recuerdo y proporcionan un contexto a sus enseñanzas. También fomentan la cohesión de un grupo, pues un país, empresa o grupo de personas con relatos compartidos tiene más posibilidades de vivir y trabajar en armonía.”

Antonio Núñez

-¡Será mejor que lo cuentes!-

“Anhelo por un mayor entendimiento de su yo interior y la necesidad de encontrar un significado más profundo a su vida. (…) Comienzo de un periodo de crecimiento personal.”

Ocho de Copas

Carta 43

 

Yo Soy Psicólogo. Esta es mi profesión. Fui llamado a este servicio a los 18 años. Ingresé a la Universidad Católica de Colombia el 25 de julio de 1999. Recuerdo ese dia como si hubiese sido ayer. Ese mismo año, Martin Seligman llegaría a la presidencia de la Asociación Americana de Psicología (APA). Y desde esa posición, emprendería una re-evolución que hoy el mundo conoce como Psicología Positiva. Todo me imaginé, menos que 21 años después haría parte de este movimiento.

Llevo varios días pensando este relato, se me han presentado muchos obstáculos para darle vida. No obstante, hoy desperté con un intenso deseo de lograrlo. Quiero plasmar las palabras que me permitan comunicar y compartirle al mundo, el aporte que estoy haciendo desde mi profesión como psicólogo al movimiento mundial de la Psicología Positiva. 

Toda idea siempre tiene una historia, una raíz. Esta idea del Cuerpo de Psicología Positiva Martin Seligman hunde sus raíces en mi época como estudiante de Psicología. Siempre me he sentido llamado al liderazgo, pero en aquellos años, carecía del temperamento y el carácter necesario para sacar adelante una iniciativa. Todos esos fracasos me dejaron profundas lecciones que con los años he venido a capitalizar en mi propio proceso de crecimiento; tanto personal como profesional. En otras palabras, había mucho ego y poca conciencia, mucho entusiasmo y poca constancia.

¿Dónde estoy ahora?

Es la primera vez en todos los emprendimientos que he llevado a cabo, que siento que estoy bien encauzado. Diría que este camino empezó en el año 2008 cuando conocí la Psicología Afectiva en un diplomado de Inteligencia Emocional, de la Fundación Internacional de Pedagogía Conceptual Alberto Merani. En ese entonces prácticamente había renunciado a la psicología, creía que había elegido la carrera equivocada, por eso hasta probé con un par de semestres de derecho. De no haber sido por ese correo que me llegó donde me enteraban de la apertura de ese diplomado, otra seria la  historia.

Hice el diplomado de Inteligencia Emocional, y me dediqué a estudiar Pedagogía Conceptual y Psicología Afectiva durante 11 años seguidos. Eso duró mi paso por la escuela de Miguel De Zubiria. A quien admiro, aprecio y por quien experimento una profunda gratitud porque me enseñó a pensar y me inició por los senderos de la Psicología Positiva. Con los años vine a tomar conciencia que la Teoría de la Afectividad que él formula, es en realidad una derivación de psicología positiva. Me atrevo a decir que Miguel es uno de los grandes pioneros de este enfoque en Colombia.

Un dia de abril de 2018 Miguel me dijo: “Te tengo el trabajo de tus sueños”. Luego me escribiría Edna Acosta, quien era coordinadora de la Unidad de Proyectos Especiales de la Fundación Alberto Merani,  contándome de la propuesta de ser parte del equipo de psicólogos y pedagogos que estaban llevando a cabo el Proyecto Felicidad con la Gobernación de Cundinamarca. Y si señor, era el trabajo de mis sueños en ese momento. Viajar por Cundinamarca hablando de Psicología Positiva en el Diplomado de Felicidad  que se había diseñado en el marco de la construcción de la Política Publica de Felicidad, Bienestar y Nuevo Liderazgo. Una delicia. Y más aún porque varios de los viajes los pude hacer en compañía de mi familia. Una grata e inspiradora experiencia.

Todo ese proceso me metió de lleno en el núcleo de la Psicología Positiva. En el 2019 ejecutamos la segunda parte del Proyecto Felicidad. Esta vez estuve comisionado para dar el Diplomado de Felicidad a docentes de los municipios de Medina y Paratebueno, Cundinamarca. Duré tres meses habitando en ese cálido territorio, tiempo suficiente para pensar e imaginar los siguientes pasos. De forma muy intuitiva fui recorriendo el camino para llegar a este punto en el que hoy me encuentro. Hablando de lo que hoy es una bella realidad: El Cuerpo de Psicología Positiva Martin Seligman.

Hoy creo que el hecho que marcó el inicio de este proyecto fue haber publicado un video que grabé en la vía Medina-Paratebueno, contándole a mis colegas psicólogos del Proyecto Felicidad. Un par de días antes Patricia Vega, la directora del proyecto, me había dicho que estaban requiriendo profesionales para vincularlos como formadores y asesores. De modo que eso que fue lo que le anuncié a mis colegas, les dejé mi número de WhatsApp y una vez compartido el video empezaron a llegar decenas de hojas de vida, al final conté más de 300. Semanas después se me daría por abrir un grupo de difusión y ahí nacería mi primera Red de Psicología Positiva. Durante los meses siguientes me dedicaría a nutrir esa red; compartiéndoles contenido de Psicología Positiva y familiarizándolos con este poderoso enfoque psicológico.

Iniciando el año 2020 se me ocurrió la idea de organizar un Encuentro de Integración de Psicología Positiva. Empecé a trabajarlo y logré llevarlo a cabo el 29 de febrero. Ese dia, como dije en un relato anterior de este libro, confirmé mi misión profesional:

Encauzar psicólogos por la corriente de la Psicología Positiva.

 

Y en este camino, luego de aquel encuentro, apareció un gran obstáculo: El bendito Coronavirus.  

Empezamos el mes de marzo con toda la disposición, de los 20 asistentes al Encuentro quedamos 16. Inicialmente nos estábamos proponiendo organizar el Segundo Encuentro de Integración de Psicología Positiva. Pero con el paso de los días, la realidad nos mostraba que no sería posible en el corto plazo dada le emergencia de la pandemia. Cambio de planes, como si fuéramos un barco y hubiese necesidad de virar de rumbo en el viaje. Y así fue. Maniobré y en el viaje continuamos cinco. Marha fue la primera en responder al llamado, luego se sumó Eulalia, y después llegaron Janeth y Milena. Conformamos lo que denominé como la Célula Madre del Cuerpo de Psicología Positiva Martin Seligman.

Y dimos comienzo al viaje, ya llevamos 18 horas de recorrido, dos horas diarias de lunes a viernes. Nos conectamos muy juiciosamente por Facebook a las 3pm y llevamos a cabo nuestras Sesiones Prácticas de Psicología Positiva. Vamos en nueve encuentros y estamos muy motivados e inspirados para continuar. Ya tenemos una estructura conceptual de esta Idea del Cuerpo de Psicología Positiva, igualmente, nos estamos guiando por un Modelo de Educación Positiva que estamos estudiando y aplicándonos en nuestra propia formación. Diseñamos un plan de crecimiento personal y lo estamos trabajando desde la práctica del Conócete a Ti Mismo. En los siguientes relatos compartiré dichos esquemas y seguiré dando cuenta de este proceso. Al cual se han unido recientemente otras dos colegas que también estuvieron presentes en el Encuentro de Psicología Positiva: Luz Ángela y Viviana.

Es mi deseo que más colegas se sumen a esta iniciativa, empezando por aquellos que asistieron al primer Encuentro. Tengo en mente al creativo Rafael Andrés, quien aportó el logo inaugural del Cuerpo de Psicología Positiva, diría que es como el primer vestido de este recién nacido proyecto. Desde aquí te doy las gracias tocayo y guardo la esperanza de que nos encontremos en algún lugar de este viaje. También estoy pensando en Olga, Moisés, Eliana, Diana, Mayra, Angélica y Fernando.

Estoy muy contento porque este Viaje Hacia El Bienestar que inicié en solitario en noviembre de 2017, ahora cuenta con la presencia de unas valiosas compañeras de viaje. Esto es para mí un sueño hecho realidad. Darle vida a un Cuerpo de Psicología Positiva que funcione como un Organismo (Cuerpo Social) una Escuela (Comunidad Educativa) y una Tribu (Unidad Social).

De manera pues que el bendito coronavirus no será un obstáculo para continuar avanzando. Es más bien un maestro que nos está dando la oportunidad de volver a casa, es decir, de volver a nosotros mismos. Y sobre todo, esta pandemia es la señal del nacimiento de un nuevo tiempo. Mismo que va a requerir de nuevas instituciones sociales, de nuevas formas de aprender y compartir. De nuevas formas de construir, emprender, trabajar, servir, estudiar y crear en equipo. Estoy convencido que el caos se afronta creando; nuevas personalidades y desde éstas, nuevas posibilidades que nos permiten crecer, tanto en lo personal como en lo profesional.

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RELATO 40. LA DIFÍCIL BÚSQUEDA DE LA IDENTIDAD

RELATO 40

LA DIFÍCIL BÚSQUEDA DE LA IDENTIDAD

“Nueva Esperanza. Tiempos mejores por venir”

-Cinco de Copas-

Carta 40

Han pasado diez meses desde la última vez que trabajé en este cultivo de palabras. Mi mente se fue por otros caminos, he cultivado otros terrenos, y en este dia, 14 de febrero de 2020, retomo esta iniciativa de emprender un viaje consciente hacia el bienestar. Qué largo ha sido este viaje!!! Empezó en noviembre de 2017 y se estancó en el relato 39 en abril de 2019, ¿Por qué? Ya me di cuenta que todo este afán por escribir ha sido la manera como he estado en la búsqueda de mi identidad. ¿Quién soy yo? Todo lo que he escrito ha sido con el propósito de encontrar respuesta a esta pregunta existencial, dicen que la más importante de las preguntas que una persona se puede hacer en su vida. Entonces me fui a buscar respuestas por otro lado, inicié otros proyectos editoriales, que también están ahí, iniciados. Me propuse la tarea de retomar esos caminos, por eso estoy aquí, plasmando estas palabras en este cultivo para retomar la senda. Que difícil ha sido esta búsqueda de mi identidad. Razón tiene José Antonio Marina, este gran filósofo de la psicología que ha sido como un guía en esta búsqueda. De hecho de él tomé esta expresión que le da el título a este relato. Con estas palabras he querido retomar este viaje.

El Bienestar está en la Identidad. Ha tenido que pasar todo este tiempo para darme cuenta de esto. Cuando emprendemos el viaje hacia el bienestar estamos emprendiendo un viaje hacia nosotros mismos, hacia el conocimiento, reconocimiento y aceptación de nuestra Identidad. ¿Quién soy yo? La Identidad es la gran respuesta a esta pregunta. Esto lo aprendí de una colega psicóloga en un libro suyo que me encontré caminando por la séptima, muy pertinente para este momento de la vida que estoy viviendo: “Crecer después de los 40”. Ya estoy caminando rumbo hacia los cuarenta años, los veo en el horizonte, estoy a unos cuantos meses, siete meses y dos días para ser más exactos.

Leyendo algunos apartes de lo plasmado en los relatos que conforman este libro, confirmo que en efecto he estado es buscando mi Identidad. Sí que he dado vueltas!!! No obstante, aquí continuo, así son estos cultivos de palabras, y así este trabajo psicológico de descubrir y desarrollar la identidad. Uno va y vuelve, hasta que un dia se recolecta la cosecha. Un libro, una mayor toma de consciencia. Durante todo este tiempo que estuve ausente de este libro, estuve enfocado en una acción inspiradora, habitando en otros territorios de Cundinamarca, especialmente en Paratebueno y Medina. Viví meses enteros allí, me moví en esos territorios con una  misión muy clara: sembrar la semilla de la felicidad en el sistema educativo estatal de Cundinamarca. Esa maravillosa experiencia me sirvió para tomar mayor conciencia de mi Identidad. Por eso estoy plasmando estas palabras, que están inspiradas en lo que dice José Antonio Marina en “El aprendizaje de la Sabiduría”:

“Los psicólogos del desarrollo, pero no así los psicólogos de la personalidad, hablan del “sistema del yo”. Se trata de la comprensión que una persona tiene de sí misma, de los roles con que se identifica, de los valores culturales o morales que acepta. La idea que uno tiene de sí mismo es un componente real de la personalidad. Es una de las creencias fundamentales que va a intervenir en la definición del carácter. Va a determinar los modos de sentir y de actuar, y, en último término, va a permitir la emergencia de nuevos hábitos afectivos, cognitivos, y operativos, es decir, si cambia la identidad, puede cambiar el carácter”.

Hoy, 15 de febrero, día en el que la Psicología Positiva me muestra la Fortaleza Psicológica del Liderazgo, plasmo en este relato mi Sistema del Yo. Tengo la imagen, el mentefacto, el mapa, los planos para cambiar mi carácter y reconciliarme con mi temperamento. Encontré mi Identidad!!!

Hela aquí:

Esto es lo que yo soy. La parte visible de todo lo que soy, hay una parte invisible también, ambas las voy descubriendo con estas palabras. Plasmando estas cosas llamadas palabras. Este mentefacto me permite verme, observarme, contemplarme, prácticas que me permiten cultivar una mejor relación conmigo mismo, ser feliz conmigo. Estar en paz y caminar con la dicha de quien descubre quien es cada día de su vida consciente.

Estamos viviendo en un nuevo tiempo como humanidad, somos una generación que tiene a la mano poderosas herramientas para comunicarse, para expresarse, para darse a conocer y conectarse. De modo que la difícil búsqueda de la identidad ha pasado a otro nivel, y desde esta nueva conciencia, cambio la palabra “difícil” por la palabra “fluida”. Ahora estoy en un fluido descubrimiento y desarrollo de la identidad encontrada, encontré mi Identidad y estoy completamente dispuesto a vivirla. Habitar cada una de las palabras que están entretejidas en este mentefacto. Por eso comparto este Camino en diferentes plataformas: el blog, el libro, el muro, el canal, el estado en el celular, el grupo de aprehendizaje, el cuerpo de psicología,  Transmilenio, la consulta, comunicar es la clave. Comunicar es crear, este es el primero de los principios de la Filosofía de Vida que elegí vivir.

Veremos entonces que rumbo toma este libro, la meta está clara: llegar al relato 78. Lo importante es comunicar, estar mentalmente abierto y espiritualmente dispuesto a plasmar las palabras que vayan llegando. Así es como se desarrolla la identidad descubierta. Día a día, palabra a palabra, relato a relato, video a video, libro a libro, conferencia a conferencia, taller a taller, encuentro tras encuentro, conversación tras conversación, consulta tras consulta….Escuchando, hablando, leyendo y escribiendo. Comunicando.

 

 

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RELATO 37. FAMILIA Y FUNDACIÓN

 

“Para encauzar los pensamientos hacia las mejores metas, para desarrollarse y progresar, se necesitan mutuamente el hombre y la mujer.”

-Como Manejar la Libertad-

“Hay muchos hombres capaces de amasar una fortuna, pero muy pocos capaces de crear una familia.

S Bryan

En el relato anterior vimos cómo se metió la idea del suicidio en este Viaje Hacia El Bienestar, así de profundo fue el impacto que causó en mi ser el final de la historia de Jessy Paola Moreno Cruz, la mujer de 32 años que se lanzó del puente de la variante a Ibagué, con su hijo de 10 años, May Nicolás Ceballos Moreno. Han sido estos días de mucha reflexión al respecto. Especialmente en torno a la pregunta: ¿Por qué no me suicido?

Dice Miguel De Zubiria que desde psicología afectiva hay cuatro o cinco respuestas generales. Yo cultivo tres de esas respuestas: Metas, Vínculos y Cualidades. No me suicido porque tengo metas, vínculos y cualidades que me permiten mantenerme aferrado a la vida. Ser consciente de esta riqueza y agradecerlo, me hace sentir más feliz. Tener motivaciones, cultivar vínculos y ejercitar las cualidades, hace que uno se enamore más de la vida, que tenga más deseos de vivir, que resista más las adversidades, frustraciones y sinsabores propios de la existencia.

Tengo muchas metas, cultivo muchos vínculos, y ejercito mucho mis cualidades. Creo que por esto no me suicido, porque estoy conectado con unos propósitos que me motiva alcanzarlos, con seres humanos a los que aprecio y deseo servirles y con unas cualidades que me permiten expresar lo mejor de mi ser. La conexión es clave. Desconectarse de las metas, de los vínculos y de lo mejor de sí, es lo que aumenta el riesgo de atentar contra sí mismo.

Hoy quiero visibilizar en este relato dos propósitos que tengo en mi vida, uno familiar y otro social. Los dos están íntimamente conectados. Son el hilo que me une a una mujer, con Luz Adriana estamos tejiendo una vida familiar en compañía de Orianna y Dante, y estamos llevando a cabo una labor social. En ese ejercicio de tejido familiar y social se van puliendo cualidades, se va construyendo una nueva personalidad.

Cada vinculo es una conexión con la vida. Será por eso que nos duele tanto la ruptura, porque cuando perdemos cercanía con un vínculo valioso es como perder una parte de nuestra vida. ¿Existe un vínculo más valioso que el que tenemos con nuestra célula familiar? Estoy plenamente convencido que este es un vínculo determinante para nuestro crecimiento y bienestar. Esta convicción es la que me ha permitido mantenerme firme en mi deseo de hacer familia con Luz Adriana, Orianna y Dante. Quienes me conocen, son testigos de la lucha que he librado para salir adelante en esta exigente tarea. La célula familiar es la piedra angular de mi proyecto de vida. No soy capaz de imaginarme una vida diferente. Es este vínculo afectivo el que me mantiene conectado con la vida.

De alguna manera siento que plasmo estas palabras para seguirme animando y motivando a continuar con esa tarea que a veces me dan ganas de abandonar. Cuando esto ocurre, me recuerdo que tengo una misión que cumplir, que no hay nada que temer, que cada día compartido con mi célula familiar es un día ganado que debo agradecer.

En el presente estamos unidos, somos un reino unido que tiene un propósito como familia: Crecer. Y para lograrlo, no solamente debemos trabajar al interior de nosotros mismos, sino, poner nuestra historia, aprendizajes, conocimientos y experiencias al servicio de otras células familiares. Esta es nuestra vocación familiar, este es un nuestro llamado como familia. Por eso hemos creado una institución social, una fundación que promueve la Unidad Familiar a través de la Formación Afectiva.

¿Cómo lo hacemos?

Hemos diseñado tres acciones:

  1. Reuniones Familiares.
  2. Encuentros por la Unidad Familiar.
  3. Seminarios de Unidad Familiar.

En las Reuniones Familiares vamos a las casas de otras células familiares, nos compartimos y conversamos en torno a las practicas que favorecen la Unidad Familiar.

Los Encuentros por la Unidad Familiar los hacemos en un bello lugar llamado la Unión, un corregimiento del municipio de Fomeque. Allí nos encontramos con otras células familiares que están interesadas en adquirir conocimientos y herramientas para trabajar la Unidad en sus familias.

Los Seminarios de Unidad Familiar los hacemos en colegios, tanto públicos como privados. Trabajamos con estudiantes, docentes y familias.

La Unidad Familiar es el más grande propósito al que vale la pena consagrarse. Sin importar los obstáculos, las diferencias y las exigencias afectivas, intelectuales y materiales de cada día. Al menos para mí esto es fundamental para continuar con vida.

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RELATO 36. PAPÁ

Hay muchos motivos para celebrar la vida, estar vivos y poder sentir esta experiencia de existir es de por si un motivo de celebración. Celebrar la vida de un hijo es un motivo de intensa alegría. El pasado 31 de enero celebramos la vida de Orianna, ha completado nuestra hija sus primeros diez años de vida. Plasmo estas palabras con una imagen que se niega a evaporarse de mi mente: una joven mujer con su niño de 10 años en sus brazos, a punto de saltar de un puente en Ibagué. Solo se me ocurre una pregunta: ¿Dónde estaba el papá?

La maestra vida nos enseña a vivir a través de la vida propia y de los otros. A veces son lecciones amorosas, otras veces, son lecciones dolorosas. A las buenas o a las malas se nos da la oportunidad de aprender a vivir y convivir. Y si nos negamos, la consecuencia será ser atrapados por un intenso deseo de escapar de esa realidad que sin querer hemos forjado. Ante lo ocurrido con esa mujer y su hijo se me ocurre preguntarme y de paso preguntarte: ¿Será posible prevenir la llegada a ese punto de no retorno?

Estoy muy conmovido, y he querido liberarme de esta sensación practicando una palabra que vengo cultivando este año: GRATITUD. Ser agradecidos con la Vida, independientemente de las circunstancias, nos da energía para vivir; fuerza para luchar y enfrentar las naturales adversidades de la existencia. Como veíamos en relatos anteriores, practicar la Gratitud nos permite desarrollar una mayor capacidad para apreciar la propia vida, al igual que experimentar unos niveles más elevados de bienestar personal y por lo tanto, una mayor cantidad y calidad de emociones positivas. Estoy plenamente convencido que cultivar la gratitud es una poderosa medida preventiva contra el suicidio.

Alguna vez le escuché a Miguel De Zubiria preguntarse: ¿Por qué no me suicido? Hoy me ha llegado también esta pregunta. Yo no me suicido porque tengo un motivo para vivir. Y no uno, sino muchos motivos por los cuales me siento muy agradecido. Quizá, el primero de ellos es el que en este día me tiene plasmando estas palabras: Ser Papá. Hace 10 años la vida me dio esta oportunidad para aferrarme a ella. A veces me pregunto cuál habría sido mi destino de no haber aceptado esta oportunidad. Es más, en ocasiones creo que muy probablemente no habría continuado caminando por los senderos de la psicología y mucho menos habría llegado al camino de la pedagogía.

Ser papá encauzó mi vida. En el fondo siento que Orianna y Dante son los maestros que me envió la Vida para crecer. La paternidad es un llamado a crecer, a ser grandes. Confieso que no ha sido fácil para mi aceptar este llamado, de hecho, creo que gran parte de la crisis que vivimos con Luz Adriana tuvo que ver con esto. Conociéndome, me he dado cuenta que mi temperamento y carácter no estaban dispuestos para este rol, por eso tuve que emprender la construcción de una nueva personalidad. Una nueva forma de pensar, sentir y actuar que me permitiera conectarme con esta vocación de ser papá.

Estoy absolutamente convencido que aceptar el llamado que nos hace la vida para servirle como papás, es fundamental para el Viaje hacia el Bienestar. De modo que además de celebrar la primera década de vida de Orianna, también celebro los 10 años de este rol que le da un inmenso sentido a mi vida.

¿Cómo no estar agradecidos con esta oportunidad que nos da la vida para crecer a través de la paternidad?

De alguna manera, siento que la crisis social tan profunda que estamos viviendo como sociedad, tiene su raíz en la crisis de la paternidad. El padre cada vez más brilla por su ausencia en las células familiares. Yo soy un absoluto convencido de la importancia de trabajar por la Unidad Familiar. A esta causa he consagrado mi vida personal, profesional y vocacional. ¿Hay algo más importante para el futuro de una sociedad? Si se derrumba la familia, se derrumba la sociedad.

Los hombres estamos llamados a romper con las cadenas de violencia en las que fuimos criados. No puede ser que repitamos la historia, ni como familia ni como sociedad. Me niego a aceptar que estamos condenados a vivir en medio de la violencia. Por eso plasmo estas palabras, por eso hago libros, por eso sirvo como psicólogo, por eso ofrezco mi historia, para dejar una huella de esta resistencia. Para recordarme la misión, especialmente en los momentos de desfallecimiento.

La foto que acompaña este relato la tomó Dante. Aquel día estuvimos en el Jardín Botánico, un paraíso en medio de la gran ciudad, allá fuimos a celebrar el cumpleaños de Orianna, casualmente nos encontramos con Sandra Mantilla, quien trabaja allí y nos dio un tour por ese bellísimo escenario. Compartimos unos deliciosos sanduches de aguacate preparados por Luz Adriana y luego nos fuimos para el Parque Simón Bolívar a encontrarnos con Marleny y Patricia (las tías maternas) y con Sander y Damián. Nos acompañó también Jean Franco, el amiguito del barrio que siempre se une a la celebración.

Aquí seguimos en este Viaje hacia el Bienestar, ya encauzados, con la esperanza puesta en el afianzamiento de este proyecto de vida que se construye día a día. Agradeciendo todo lo vivido, sin importar lo sentido.

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RELATO 34. EL APREHENDIZAJE DE LA SABIDURÍA

En el relato anterior, aprendimos que cultivar la Gratitud nos permite desarrollar una mayor capacidad para apreciar la propia vida. Apreciar nuestra vida, es decir querernos. Que bonito, cuando se cultiva la Gratitud se fortalece nuestra autoestima. Se está más dispuesto para pasar de la quejadera crónica a la acción constructiva de nuestros proyectos de vida.

Este año 2019 cumplo 20 años de estar moviéndome por el mundo de la psicología. Parece que fue ayer cuando pisé por primera vez una universidad, el 25 de julio de 1999. En estos momentos estoy pensando en dos compañeras que conocí en ese primer semestre y con quienes aún tenemos conexión. Diana Constanza Ramírez y Elsy Carolina Jiménez. Cada uno de nosotros, a su manera, ha construido un proyecto de vida profesional y familiar. ¿Exigente ha sido el reto, verdad compañeras?

Carolina se fue por los senderos de la psicología organizacional, Diana por su parte está batallando en los campos de la psicología educativa. Carito trabaja en una empresa farmacéutica y Dianita en un colegio distrital. ¿Y yo? Bueno, yo me consagré al sueño de mi vida: cultivar palabras, hacer libros. Pero más allá de este oficio, en realidad yo soy un psicólogo que hizo de la práctica del Autoconocimiento su estilo de vida.

Conocerse es una disciplina poderosa. A ella llegué en el año 2008 gracias a la Psicología Afectiva, una rama de la Psicología Positiva que me hizo retomar los senderos de la psicología, luego de un fugaz paso por el mundo del Derecho. Hoy pienso que si no me hubiera encontrado con esa psicología formulada por Miguel De Zubiria, me habría graduado de abogado, no hubiese conocido la pedagogía, y probablemente, tampoco le habría apostado a la construcción de un proyecto familiar.

Como bien lo aprehendí de Psicología Afectiva, conocerse no implica solamente conocer el mundo propio, sino también conocer el mundo del otro y conocer el mundo social. En otras palabras; observando la sociedad y a los otros, podemos conocernos mejor a nosotros mismos. Creo que esta es la razón por la que en lugar de estar confinado en una organización de 8am a 5pm, opté por el trabajo independiente como consultor y terapeuta. En esta labor sí que he podido conocer el mundo del otro. Cada persona que he atendido en mi vida profesional, me ha ayudado a conocerme un poco más a mí mismo. Y lo más impresionante, luego de cada encuentro, que en realidad es una conexión de corazón a corazón, cosecho una abundante inspiración que luego llevo a mis libros.

Estudiando Psicología Afectiva me encontré con un autor fundamental, me atrevo a decir que es una de las máximas influencias del pensamiento de Miguel De Zubiria. Gracias a José Antonio Marina entré en contacto con una idea que literalmente ha transformado mi vida y es la que en gran medida me tiene plasmando estas palabras. Me refiero a la idea de “Personalidad Elegida”.

Acabo de recordar que ya había empezado a hablar de esta idea de la personalidad elegida en el relato 19 de este libro, me fui a leerlo y me encontré con estas palabras de José Antonio Marina:

“Aristóteles definía el carácter como el conjunto de hábitos poseídos por una persona. Para mí es la personalidad aprendida, es decir, todo aquello que a partir del temperamento hemos adquirido a través de la vida. A partir del carácter – aprovechándonos de él, modulándolo, cambiándolo- cada uno diseñamos nuestra personalidad elegida, la última figura de nuestra individualidad, nuestro gran proyecto.”

Me impresiona mucho esta proposición y por eso la quiero reiterar preguntándome: ¿Cómo es eso que cada uno diseñamos nuestra personalidad elegida, la última figura de nuestra individualidad, nuestro gran proyecto?

¿Tu sabias que cada uno de nosotros puede diseñar su personalidad elegida?

Acabo de encontrarme con una palabras que son muy pertinentes para este momento:

“Las ideas que dominan nuestra mente son de una inmensa influencia en nuestro futuro”.

Esta idea de la personalidad elegida ha dominado mi mente en los últimos años y por eso estoy escribiendo esto. Esta es la razón por la cual me metí de lleno en el estudio y vivencia de la Teoría de la Personalidad que plantea José Antonio Marina. Dicha teoría está amplia y profundamente formulada en un libro clave de la obra de este autor: El Aprendizaje de la Sabiduría. Justamente allí, dice Marina:

“Resulta muy difícil hacer la genealogía de nuestra personalidad, intentar descubrir los elementos que influyeron en nuestro modo de ser. Me interesa averiguar cómo emerge una personalidad a partir de una algarabía de influencias: genéticas, sociales y educativas. Es una investigación detectivesca sobre la biografía de los seres humanos. Voy a explicarles lo que la ciencia nos dice sobre la construcción de una personalidad. Vamos a recorrer de nuevo, en términos generales, el proceso que el lector ha seguido en su vida, esa compleja interacción entre individuo y circunstancia, entre biología y cultura, entre la realidad y el deseo, entre esfuerzo y claudicación, entre proyecto y casualidad que nos ha hecho a todos. La psicología que voy a exponer debe ser pedagógicamente de ida y vuelta. Para comprender el desarrollo de un niño, el lector debe ir desde su situación adulta hasta el bebé que fue, para desde allí regresar de nuevo a su situación presente. Al final, si ni usted ni yo nos hacemos un lio, espero que entienda mejor al niño y se entienda mejor a sí mismo.”

Entendernos a nosotros mismos, ese es el fruto de la práctica del autoconocimiento. Por eso los antiguos griegos recomendaban con tanta sapiencia: “Conócete a ti mismo”.

Para mí, conocerse a sí mismo es convertirse en un Aprehendiz de Sabiduría. Esta es la base de lo que elegí ser:

Un aprehendiz de sabiduría.

La imagen que acompaña este relato tiene mucho significado para mí porque es una foto en Ecuador, en un lugar conocido como “La Mitad del Mundo”. Yo estoy convencido que la sabiduría está en el camino medio, los extremos llevan al sufrimiento. Eso la humanidad lo descubrió hace miles de años y pareciera que todavía estamos lejos de practicarlo.

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RELATO 33. GRATITUD

El año 2018 fue una temporada de abundantes bendiciones. Fue el año de la reconexión familiar y de pareja, del compartir, del viajar en familia, de conocer una parte de Colombia, de volar al extranjero y llegar a la mitad del mundo, allá en Ecuador cosechamos grandes dosis de afecto y sabiduría. Personalmente experimento una profunda gratitud por lo vivido.

Le escuché decir a un neurocientifico español, Luis Castellanos, que las palabras forjan la personalidad. Somos lenguaje y construimos la personalidad que elegimos palabra a palabra. Yo elegí una personalidad que he venido construyendo muy intuitivamente, y ahora que entramos a un nuevo año y se ve el 2020 en el horizonte, quiero hacerlo más conscientemente. Creo que de esta manera, conectando lo intuitivo con lo consciente, el Viaje hacia el Bienestar puede pasar a un siguiente nivel.

Intuitivamente me llegaron estas palabras:

“Elige un rumbo y comienza a navegar.”

Conscientemente elegí una carta de navegación que se llama Psicología Positiva, este es el enfoque con el que me identifico como psicólogo, por eso escucho a  Mihaly Csikszentmihalyi, uno de los padres fundadores de esta rama de la psicología que aplico en mi vida personal y laboral. Según este autor: “El Yo es una construcción creativa. Nadie está nunca completo y acabado. Lo que somos viene determinado por lo que haremos en el futuro. Trascender los límites de la individualidad es el camino de la evolución.”

Nos hacemos día a día, y la materia prima con la cual nos construimos es la palabra. Por eso me encanta tanto cultivarla. De modo que aprovechando el inicio de este nuevo año, me place cultivar la palabra Gratitud, esta vez de la mano de otro grande de la Psicología Positiva: Tal Ben-Shahar, autor de un libro poderoso que se llama “Practicar la Felicidad”.

Según este profesor del curso de Psicología Positiva más popular de Harvard, dedicar uno o dos minutos diarios a expresar la gratitud que una persona siente por los hechos de su vida puede tener notables consecuencias:

  1. Desarrollar una mayor capacidad para apreciar la propia vida.
  2. Niveles más elevados de bienestar personal.
  3. Emociones positivas.
  4. Sentirse más feliz.
  5. Ser más asertivo, enérgico y optimista.
  6. Mostrarse más generoso y dispuesto a ayudar a otros.
  7. Dormir mejor.
  8. Sentir más ganas de hacer ejercicio.
  9. Tener menos enfermedades.

Practicar la gratitud es la vía más sencilla para producir serotonina. Ser agradecidos es recompensado por nuestro cerebro, que nos premia con nutritivas dosis bioquímicas que nos hacen experimentar bienestar.

De modo que vale la pena desarrollar el hábito de agradecer, hacerlo conscientemente cada día, agradecer incluso lo que nos causa malestar, porque detrás de ellos hay una gran lección por aprender.

Empiezo este 2019 muy agradecido por el encuentro interfamiliar que tuvimos con Ana María, mamá e hija, y violeta, una de las amigas de Orianna y Dante. Tuvimos una bella tarde de Arte en el Museo Miguel Urrutia de Bogotá. La meta para este año con la Célula Familiar es conectarnos con la oferta cultural de la Candelaria, queremos hacer un recorrido educativo por los museos, y especialmente, deseamos estudiar en familia la historia de Colombia.

Aquí seguimos navegando por esta vida, son tiempos buenos, el firmamento está despejado, en el horizonte vemos un año de mucho servicio y aprehendizaje. Queremos continuar viajando, estar atentos a los llamados a servir, soñamos con seguir explorando y conociendo esta bella tierra Colombiana y continuar con el recorrido por la países andinos.

Gratitud, una bella palabra para interiorizar.

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#DeViajehaciaelBienestar
#FelicidadIntelectual

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RELATO 30. FELIZ, YO TE QUIERO VER FELIZ

La imagen puede contener: 2 personas, incluido Andrés Paz Psicologo Pedagogo, personas sentadas

Una de las actividades que más nos gusta llevar a cabo en familia es ir a cine. Es una pasion familiar. Justamente ayer para cerrar el mes y darle la bienvenida a este nuevo diciembre, nos vimos “El Grinch”.

Me gustó la película porque muestra que el verdadero espíritu de la navidad no es ese afán consumista de comprar regalos, sino, compartir en familia y disfrutar del encuentro.

Hemos llegado al 1 de diciembre y este barco familiar sigue navegando con rumbo hacia el Bienestar. Estamos unidos y con la esperanza de poder cumplir con nuestro destino.

Estoy muy contento porque el mes pasado logré la meta de escribir los relatos que me propuse para alimentar este libro. Siento que el cultivo de las palabras me da la energía para continuar con este viaje y sobre todo, me va mostrando el rumbo a seguir.

¿Cuál es el fruto de cultivar palabras?

¿Qué utilidad práctica tiene hacer el ejercicio de escribir?

En mi experiencia propia he podido comprobar que la palabra sana. Hablar y escribir, sana. ¿Qué sana? Las heridas del corazón, los dolores del alma. Por eso siempre le recomiendo a mis consultantes que escriban, que se expresen, que se liberen de esas ideas que merodean por sus cabezas y que en no pocas ocasiones producen verdaderos dolores de cabeza.

Como leí hace poco por ahí, “la palabra es la herramienta creativa por excelencia.” Para eso sirven las palabras, para crear. ¿Para crear qué? Nada más y nada menos que para crear la propia vida.

Yo creo que los seres humanos en general, no somos todavía muy conscientes del poder sanador y creador de las palabras. Si así fuera, no habría tanta resistencia a desarrollar el hábito de leer y escribir, y si así fuera, pronunciaríamos más bendiciones y menos maldiciones.

Ya está llegando a su fin este primer día de diciembre, en este día siempre me acuerdo del año 1995, en aquel diciembre tenía 15 años y estaba sobreviviendo en un internado de Manizales. 23 años después, plasmo estas palabras en el tercer piso de la mansión que hábito con mi mayor tesoro.

En el cine nos comimos un paquete GIGANTE de snacks, no de los clásicos “De Todito”sino de una marca bumanguesa llamada casualmente: “LA VICTORIA” ¿Verdad que recuperar tu familia y navegar por la Vida junto a ella es una gran victoria?

Nos gusta quedarnos hasta el final, disfrutar hasta de los créditos de la película, a veces llegan mensajes por ese medio, el de anoche llegó en la voz de Fany Lu:

Feliz, yo te quiero ver feliz.

Eso quiere la Vida con cada uno de nosotros, vernos felices.

#DeviajeHaciaelBienestar
#FelicidadIntelectual

Publicado en DE VIAJE HACIA EL BIENESTAR, LIBRO, TRIBU FAMILIAR

RELATO 28. RAICES

 

Me gusta mucho escribir, de hecho, mi pasión # 1 es hacer libros. Hace ya casi tres años estoy escribiendo de forma intensa y sistemática. Ya tengo siete manuscritos, de los cuales he publicado tres. No obstante esta entrega, aún sigo dudando de este oficio. Por eso quiero aprovechar esta oleada de creatividad que me ha llegado después del viaje a Ecuador, para plasmar las palabras que quiero plasmar en los libros que estoy haciendo.

Este es uno de ellos: El Viaje Hacía el Bienestar. Cada relato es como una bitácora de este viaje que formalmente inició hace ya un año.

Ahora quiero tejer este relato conectandolo con lo que escribí en aquel entonces. En ese relato 1 expresaba que me había dado cuenta que era intelectualmente adulto y emocionalmente continuaba siendo un niño. Fue difícil para mi reconocer esa realidad.

Con el tiempo, vine a encontrar una convincente explicación a esa realidad en la famosa teoría del apego de John Bowlby. Según ésta, la calidad de nuestros apegos tempranos influye profundamente en nuestro comportamiento adulto.

Básicamente, existen dos tipos de apego: inseguro y seguro.

Se le llama apego inseguro porque las experiencias tempranas fueron por debajo de lo óptimo (sus cuidadores estaban distraídos, eran extremadamente autoritarios, eran despectivos, no eran confiables, estaban ausentes o tal vez eran amenazantes).”

No es éste el espacio para entrar en detalles, pero así es como yo recuerdo mi infancia, muy amenazante, con la violencia intrafamiliar como pan de cada día.

Con una realidad como esta, al individuo le toca construir su propia zona de seguridad. Esto es lo que he procurado hacer en mi adultez con mi celula familiar, la cuál ha sido para mi la oportunidad de romper con esa herencia de violencia. Tampoco ha sido fácil este empeño.

Estoy reflexionando sobre esto porque llevo un año sin ver a mis padres, especialmente a mi madre, Inesita, quien está de primera -de izquierda a derecha- en la foto que acompaña este relato.

Confieso que me ha emocionado mucho ver a mi madre en compañía de sus hermanos: Javier, Cecilia, Ofelia, Oscar, Gonzalo y Jorge. Todos ellos son mis raíces. Los aprecio por eso, aunque la relación hoy en día es más bien distante. Sin embargo, me alegra mucho ese encuentro, que bueno que mi madre se haya podido compartir con sus hermanos. Me imagino su felicidad.

En el Viaje Hacía el Bienestar es clave sanar las raíces, arduo trabajo porque cometemos el error de juzgar. Mi sueño es poder estar conectado con todos los miembros de mi tribu, poco a poco, sin presiones ni culpas, pero tampoco con indiferencia.

#DeViajeHaciaelBienestar
#FelicidadIntelectual
#TribuBecerra

Publicado en ANDREZ PAZ, DE VIAJE HACIA EL BIENESTAR, LIBRO

RELATO 26 CÉLULA FAMILIAR

Plasmo estas palabras el 1 de noviembre de 2018. Emprendo esta acción creativa observando una imagen que me emociona. Las emociones producen pensamientos y los pensamientos producen emociones. Esta fotografía familiar a mí me produce un torrente de emociones positivas. ¿Cómo se le llama a eso? Movido por este “Qui de Felicidad”, me dispongo a darle vida a estos pensamientos.

Adquirí un compromiso conmigo mismo, me propuse crear un relato en tres días específicos de cada mes: 1, 11 y 22. La meta es completar 78 relatos y con ello darle forma a un libro que he llamado: De Viaje Hacia el Bienestar. Esta es una meta intelectual, me siento muy motivado para llevarla a cabo, ya llevo un año trabajando en este proyecto, vamos por el 33% de la meta. Ejercitar el intelecto contribuye con el bienestar, por eso leo y escribo habitualmente.

La unidad familiar es vital para el bienestar. En los últimos tres relatos de esta serie he podido dar cuenta de esta unidad. Este proyecto familiar es esencial para mí, es el proyecto que me hace experimentar el sentido de comunidad, el que me permite vivir la experiencia del compromiso, el que me hace sentir como parte de un Nosotros, el que le aporta un profundo significado a mi existencia. Navegar en familia por la vida es un inmenso logro y una gran responsabilidad.

Hace exactamente un mes estábamos en tierras ecuatorianas, esta foto nos la tomó Emilia Vinueza, una creativa y talentosa mujer que con su lente retrató momentos y expresiones que ahora hacen parte de nuestro banco de recuerdos emocionales. Esta foto es como la portada de ese viaje a Ecuador que nos dejó tantas vivencias llenas de sentido.

Somos una célula familiar, hemos sobrevivido al naufragio, seguimos navegando juntos, tenemos un proyecto de vida compartido. Viajar es una parte fundamental de este proyecto, queremos que nuestros hijos conozcan la vida explorando el mundo, que conozcan muchos lugares, que interactúen con muchas personas, de diferentes culturas, de diversas formas de ser y estar en la vida.

El viaje a Ecuador nos dejó esta mágica foto, y ahí vamos, haciéndonos conscientes de nuestra misión como familia y como fundación. Viendo el horizonte despejado y claro.

El Viaje hacia el Bienestar es un viaje que se hace en familia, cualquiera sea el tipo de familia, pero en familia.

La familia es clave para  la supervivencia, el crecimiento y la trascendencia.

Publicado en ANDREZ PAZ, DE VIAJE HACIA EL BIENESTAR

RELATO 23. VASECTOMIA

El pasado 29 de junio entré a formar parte de un creciente grupo de hombres que toma una decisión crucial en su vida: hacerse la cirugía de vasectomía. A los 37 años opté por este camino para consagrarme a una obra familiar e intelectual.

Yo soy un hombre rico, quizá no materialmente, pero si afectiva e intelectualmente. Estoy plenamente convencido que la riqueza afectiva e intelectual atrae la riqueza material, solo es cuestión de tiempo y constancia en el camino elegido.

Elegí el camino de la construcción de familia, logré superar una honda crisis que me tuvo un buen tiempo alejado de la convivencia con mi núcleo familiar, e incluso, llegué a considerar la posibilidad de crear una nueva familia. No ha sido fácil sacar adelante este proyecto familiar que ya lleva 12 años. Por eso resulta tan importante para mi haber tomado esta decisión de practicarme la vasectomía, creo que es fundamental para este viaje hacia el bienestar en el que ando embarcado.

Elegí también el camino de la construcción de una obra escrita. Tengo una creencia, quizá un poco esotérica, que me hace pensar que el hecho de no liberar mis espermatozoides contribuye con mi creatividad artística, creo que toda esa energía se puede destinar ya no a crear una vida sino una obra, este es el gran sueño intelectual de mi vida: escribir libros. Especialmente libros que me permitan conocerme, diseñarme y construirme. Creo fervorosamente en el infinito poder creador de la palabra. Palabra a palabra, seamos conscientes de ello o no, vamos construyendo nuestra vida. De esto ya no me cabe le menor duda, es un hecho para mí. En cada uno de los tres libros que he publicado doy cuenta de esto.

Vivimos una época de una profunda crisis de paternidad, mientras plasmo estas palabras tengo a mi lado a Dante, mi hijo menor quien justo en este instante me pregunta: ¿Cómo se llama lo que estas escribiendo, es un relato o un libro? No te alcanzas a imaginar la emoción que siento en este momento, esto para mí es un sueño cumplido y por eso me siento en la necesidad de dejar una huella de esta experiencia. A mí me hace muy feliz la paternidad, confieso que soy un completo aprendiz, lejos aún estoy de ser un papa ejemplar, pero la voluntad sigue aquí, acompañándome en esta tarea. Dante por ejemplo ha sido el ser que me ha mostrado el amor en acción. Eso que llamamos amor lo he podido sentir gracias a Dante, y también con Orianna la conexión es muy bonita, sin embargo, observando la interacción con mi hija, me he dado cuenta que tengo una tarea por hacer para conectarme mejor con la energía femenina.

La experiencia de la vasectomía me puso a reflexionar por ejemplo en el dolor de las mujeres. Escuchando a Luz Adriana su relato de los partos de Orianna y Dante, y el dolor que le causó el procedimiento de la pomeroy, no dejo de pensar que definitivamente los hombres la tenemos muy fácil. La vasectomía no duele para nada, es un procedimiento sumamente sencillo, toma apenas unos pocos minutos, es ambulatoria y el postoperatorio no tiene ninguna complicación.

Me alegra mucho haber podido dar los pasos para vivir esta experiencia, y más aún, haberlo podido hacer de la mano de Luz Adriana, quien me acompañó física y emocionalmente. Plasmo estas palabras el 11 de julio de 2018, feliz, muy feliz porque siento que va bien encaminada mi vida.