Publicado en ANDREZ PAZ, COLUMNAS SEMANA, FELICIDAD INTELECTUAL

CONOCE EL MUNDO Y TE CONOCERÁS A TI MISMO


Esta portada de Semana me hizo recordar unas palabras de José Antonio Marina. Las encontré en uno de sus mejores libros: EL APRENDIZAJE DE LA SABIDURÍA. Dice este encantador filósofo que “en un mundo amenazador, mísero, humillante, sometido a la ley de la selva, no se puede ser feliz.”

Hace unos días me encontré en el Camino con un colega de la Universidad. Recién había terminado una sesión de trabajo psicológico y tuve la dicha de cruzarme con Wilson Pasachoa. Un ser brillante, “con gracia” como diría él.

Dicen por ahí que la admiración es el camino del aprendizaje, pues bien, admiro mucho a las personas como Wilson. Tengo noticia de su existencia desde hace más de 10 años. Desde nuestros tiempos como estudiantes de la Católica.

Esta portada de Semana me hizo recordar una idea que aquel día me compartió Wilson: LA MICROPOLITICA.

Es un placer escuchar a Wilson, habla con claridad, fluidez, pasión y convicción. Ese día me ayudó a comprender que hay una Macropolitica, reflejada por ejemplo en esta portada de Semana, e igualmente, hay una Micropolitica, esa lucha por el poder que se da al interior de cada uno de nosotros.

Observar esta portada de Semana me lleva a preguntarme: ¿Puede la Macropolitica darnos información acerca de la Micropolitica? ¿Pueden estos hechos mundiales darnos información sobre nosotros?

La Revista Semana plantea que el mundo esta medio loco porque un fascista llegó al poder en Brasil, Obama y Clinton fueron atacados, un gobierno descuartizó a un periodista y los migrantes viajan en masa por el mundo.

Si uno observa estos hechos y los vuelca sobre si mismo, ¿qué encontrará? ¿Qué pasa cuando un individuo esta medio loco?

Creo que lo que pasa a nivel mundial, puede ser de utilidad para observar lo que pasa a nivel personal, familiar y comunitario.

La locura de un líder político puede llevar al derrumbamiento de una sociedad.

Un líder político loco puede crear con la ayuda de sus aulicos, ese mundo amenazador, mísero, humillante, sometido a la ley de la selva, en el que no se pueda ser feliz como dice José Antonio Marina.

Celebro haber plasmado estas palabras, con ellas retomo una meta que tenía en el tintero. Hacer columnas de opinión inspiradas en la portada de la Revista Semana. La meta es completar 52 y convertirlas en un libro.

Cada uno de nosotros crea su propio mundo. Yo plasmo estas palabras porque creo que con ellas estoy creando el mío.

Esto me hace muy feliz, experimento lo que la psicología afectiva llama Felicidad Intelectual y de paso me ayuda a hacerme más consciente de una parte de lo que elegí ser: un Storyteller; un escritor a partir de sus propias vivencias y un divulgador de lo que enseñan las ciencias…

#ColumnasdeOpinionSociopolitica
#FelicidadIntelectual

Anuncios
Publicado en ANDREZ PAZ, COLUMNAS DE OPINION SOCIOPOLITICA, COLUMNAS SEMANA

¿GENOCIDIO?

¿Se está configurando un nuevo genocidio en Colombia? ¿Por qué están matando a los líderes sociales? ¿Quiénes están detrás de esos viles asesinatos? ¿Es este el precio de la paz? ¿La sociedad colombiana es una sociedad tan acostumbrada a la violencia que le está costando aceptar el cambio hacia una era de paz? ¿Qué podemos hacer?

Para quienes estamos interesados en la dinámica sociopolítica, lo que está ocurriendo con los líderes sociales en Colombia es realmente preocupante. No es posible estar de espaldas a esta realidad. Así como tampoco podemos estar de espaldas a nuestra realidad comunitaria, familiar y personal. Tarde o temprano nos llegan las consecuencias de eso que tanto ignoramos y tratamos con indiferencia.

Ya pasaron las elecciones presidenciales, ya terminó la distracción del mundial del fútbol, ahora nos enfrentamos a una dura realidad: están matando hombre y mujeres que luchan por el bienestar de sus comunidades. Hace muy bien la Revista Semana en preguntarse esta semana: ¿Quién los está matando? ¿Tú qué crees?

En la década de los 80 y los 90, justamente después de un fallido proceso de paz con las Farc, ocurrió un genocidio político en Colombia. En aquella tragedia, los líderes sociales de entonces eran los integrantes de la Unión Patriótica, un partido político que surgió como fruto de esas negociaciones y que fue masacrado de forma constante y sistemática, más de cinco mil hombres y mujeres fueron víctimas de esta locura colectiva. Esto lo sé porque lo investigué, de hecho fue la tesis de grado que escribí para graduarme como psicólogo en la Universidad Católica de Colombia.

Pero… ¿Qué es el genocidio? ¿Es esto lo que está ocurriendo con los líderes sociales?

Grosso modo, el genocidio es el exterminio o eliminación sistemática de un grupo social por motivo de raza, religión o política. Se le atribuye la invención del término a Raphael Lemkin quien consideraba que «el genocidio iba más allá de la eliminación física en masa, que a su juicio era un caso límite y excepcional; consistía, más bien, en una multiplicidad de acciones destinadas a destruir las bases de la supervivencia de un grupo en cuanto grupo. Era una síntesis de los diferentes actos de persecución y destrucción»

¿Es esto lo que está pasando con los líderes sociales?

Hay que reflexionarlo mucho, máxime por la presencia de un fenómeno que tiene un peso adicional a la lucha por la tierra, me refiero al negocio del narcotráfico. Ese que han explotado todos los actores del conflicto, ese que ha permeado toda la sociedad colombiana, ese que ha dado lugar a una cultura traqueta que es hasta bien recibida y celebrada en ciertas capas sociales.

Luego de todo proceso de paz llega un periodo de bandolerización que resulta ser un reajuste de fuerzas, creo que eso es lo que está pasando con los líderes sociales que están cayendo en medio de esa lucha. Por eso hoy más que nunca se hace necesario seguir trabajando en la construcción de una cultura de paz. Especialmente, en una cultura de paz al interior de las familias, pues el fenómeno del narcotráfico y las bandas criminales se alimenta de esta crisis familiar.

Que compleja es la realidad sociopolítica colombiana, y más compleja aun cuando tenemos una gran cantidad de personas que inconscientemente le dan más poder a esos actores violentos que se benefician del caos y del fracaso de los procesos de paz. Actores que se empeñan en mantenernos en un ambiente de confrontación. Actores que dividen la sociedad colombiana y se niegan a asumir su responsabilidad, prestos solamente a acusar y de espaldas a la realidad, inventando fantasmas para asustar y no encarar la situación. Mientras plasmo estas palabras no dejo de pensar que muy parecido ocurre con la vida familiar. Pero eso ya es harina de otra costal y cada quien tiene que asumir lo que le corresponde. Incluyendo quien escribe estas líneas.

Este es mi aporte de esta semana, me alegra que he seguido constante en este empeño, ya voy en la séptima columna, la meta es completar 52 y convertirlo en un libro de opinión sociopolítica que me permita comprender un poco más el país tan “loco” en el que vivimos.

#ColumnasdeOpinionSociopolitica

Publicado en ANDREZ PAZ, COLUMNAS DE OPINION SOCIOPOLITICA, COLUMNAS SEMANA

LOS RETOS

 

 

Acabo de escuchar unas palabras que han actuado como detonante para lanzarme a darle vida a esta columna de opinión sociopolítica: “El que quiere permanecer en la historia debe escribir.” Yo quiero hacer una historia personal, poder aprender de mí mismo a partir de la reflexión sobre lo que escribo. Estoy plenamente convencido que cultivar la palabra le permite a uno conocerse, pero también diseñarse y construirse.

Eduardo Galeano decía que no estamos hechos de átomos sino de historias. Y las historias están hechas de palabras, somos palabras encarnadas. Esta semana una palabra me tuvo pensando: LOS RETOS.

Me fui a buscar al sabio diccionario y me encontré con que un reto es un objetivo o empeño difícil de llevar a cabo, y que constituye por ello un estímulo y un desafío para quien lo afronta.

¿Cuáles son los retos de Duque?

Creo que el principal de ellos será gobernar con independencia del expresidente Uribe. Empeño bastante difícil, pareciera que se mueve entre dos posibilidades: o la sumisión al jefe, a quien el mismo Duque llama el “presidente eterno”, o el sensato distanciamiento político de su mentor para ser leal a sí mismo y dejar su propio legado, tal y como bien lo hizo Juan Manuel Santos quien tuvo la valentía de creer en la paz y jugársela por ella a pesar de la retrechera oposición de Uribe y su legión de egos combatientes.

Estoy observando el diccionario y me causa curiosidad la conexión que hay entre la palabra “reto” y otras vecinas suyas:

RETOcar.

RETOmar.

Una acepción de Retocar es:

“perfeccionar el maquillaje de alguien”.

Leo esta definición, observo el rostro de Iván Duque y me pregunto:

¿Será una mirada autentica?

¿Será un político transparente?

¿No será un producto del marketing político?

¿No será un mero maquillaje político?

Mas diciente me resulta la definición de Retomar:

“volver a tomar, reanudar algo que se había interrumpido”.

¿Vuelve Uribe al poder ejecutivo por intermedio de Duque?

¿Vuelve el cuento de la seguridad democrática?

A pesar de mis dudas, prefiero ser optimista y creer que Iván Duque será él mismo. No un simple títere, sino un presidente en ejercicio, con vocación de centro, capaz de darle la espalda a toda esa legión de corrupción, fanatismo y mafia que está pegada a su imagen.

Ese es el principal reto de Iván Duque ser Iván Duque.

Y quizá este es el principal reto de cada uno de nosotros, ser nosotros mismos, ser lo que elegimos ser.

Mi principal reto por ejemplo es vivir a plenitud la personalidad que elegí.

Aportarle decididamente a mi núcleo familiar, conectarme con toda mi tribu familiar, ser un constructor de paz, un cultivador de la palabra y de vínculos; quiero vivir de las palabras, haciendo libros y conferencias, desarrollarme como Storyteller. Responder activamente al llamado de la Pedagogía Conceptual, servirle a esta sociedad como un pedagogo político que constantemente siembra conciencia social. Encarnar la Psicología Afectiva y con sus enseñanzas, disfrutar de la tarea de ser un profesor de psicología de la felicidad. Y sobre todo, ser un Servidor, alguien que está al servicio de sus colegas para acompañarlos en los momentos difíciles de su camino y su vocación. Como diría Miguel De Zubiria, esta es la esencia de una persona autotelica, alguien que define sus anhelos, metas, proyectos y que está plenamente inmerso en el flujo de la vida.

Como bien lo dice el director de la Revista Semana, talante y liderazgo necesita Iván Duque para asumir este gran reto de su vida: gobernar un país que se debate entre un pasado violento y un futuro de paz. Lo mismo necesitamos cada uno de nosotros, conducir nuestra propia vida con talante y liderazgo, gobernarnos a nosotros mismos, no esperar a que los demás hagan por nosotros lo que a cada uno le corresponde hacer por sí mismo.

Termino con una palabra que le escuché varias veces en campaña a Iván Duque:

Congruencia.

Para afrontar nuestros retos tenemos que ser congruentes entre lo que pensamos, sentimos y actuamos.

¿Y tú, ya tienes claros tus retos?

Publicado en ANDREZ PAZ, COLUMNAS DE OPINION SOCIOPOLITICA

MAFIAS POLITICAS VRS CIUDADANOS LIBRES

 

 

De acuerdo con Juan José Alonso, la identificación es un proceso psíquico que se da de forma inconsciente, aunque también se puede dar de forma consciente. Según este autor, la mente humana por cada objeto que ve, de cada frase que oye, de cada línea que lee, por cada olor o por cada sensación que experimenta hace una abstracción o absorción de las cualidades que para él representan.

La práctica constante y sistemática del Autoconocimiento lo lleva a uno a hacerse consciente de las identificaciones que ha adquirido a lo largo de su vida. Por estos días ando muy reflexivo con las identificaciones políticas, ya faltan muy poco para que vivamos el desenlace de las elecciones presidenciales más tensas de los últimos tiempos.

Estas palabras tienen el propósito de seguir construyendo una meta y alimentando un sueño. La meta es darle vida a un libro inspirado en las portadas de la Revista Semana y el sueño es ser parte de esa gran empresa de medios colombiana que para mí es todo un recurso para hacer pedagogía.

Hay una pedagogía que es urgente en Colombia, y no solo en esta tierra sino en toda América Latina, me refiero a la Pedagogía Política, esa pedagogía que nos enseña a ser ciudadanos libres y con criterio para poder discernir lo que más nos conviene como sociedad, que no siempre es lo que más le conviene a ciertos grupos de poder cuyo interés es mantener en la ignorancia y el miedo a la masa inconsciente.

La masa inconsciente no es consciente de su identidad política. Sus preferencias políticas no son el fruto de la reflexión sino de la manipulación mediática que siempre la apunta a mover lo más primitivo de la naturaleza humana; sus instintos y emociones. Ciertos grupos de poder le apunta al miedo, al cerebro reptil. Apelan a lo que me gusta llamar la política reptiliana.

El llamado “Antipetrismo” está sustentando en esa política, una política del miedo, la mentira, la difamación, la propaganda negra es su principal herramienta. Hace ocho años, Mockus y la Ola Verde fueron víctimas de este tipo de estrategias, se sabe de la existencia de un perverso ser llamado JJ Rendón, un estratega político que pone sus conocimientos psicológicos al servicio de estos grupos de poder.

El “Antiuribismo” es diferente. No está sustentado en mentiras ni en la creación de escenarios futuros trágicos, sino en hechos y en la proyección de posibilidades reales. Oponerse al uribismo es oponerse a todo lo que esta fuerza política hizo cuando estuvo en el poder. ¿Cuántos funcionarios de ese gobierno hoy están en la cárcel o prófugos de la justicia? Solo unos cuantos ejemplos bastan para dimensionar el tamaño de esa cleptocracia. ¿Recuerdas lo que pasó con el DAS? Un valiente periodista llamado Julián Martínez Vallejo llevó a cabo una brillante investigación que luego presentó en un fantástico libro llamado justamente así: “Chuzadas: 8 años de espionaje y barbarie”.

¿Recuerdan la Yidispolitica? Diego Palacio y Sabas Pretelt, funcionarios estrella del gobierno de Uribe pagaron cárcel por un delito llamado cohecho, fueron ellos los que se prestaron para modificar el “articulito” que permitió la reelección de Uribe en el 2006.

¿Recuerdan los falsos positivos?

¿Recuerdan agro ingreso seguro?

¿Recuerdan la parapolítica?

¿Estos son hechos o invenciones?

¿Ocurrieron realmente estos hechos o son puras ficciones de los antiuribistas?

¿Es Uribe un criminal o un perseguido político?

Los fanáticos uribistas, es decir la masa inconsciente, niegan esta realidad. Al respecto, dice José Antonio Marina que el fanatismo impide cambiar de creencia a pesar de tener evidencias en contra.

Las evidencias en contra de Uribe son copiosas, y como dice Daniel Coronel, no solo la ha hecho sino que la sigue haciendo. De modo que oponerse a Uribe y su sequito es oponerse a una cultura de la mafia, del todo vale como dice Mockus, de la corrupción, del clientelismo, del nepotismo, y muchos otros males que configuran un cáncer social que está a punto de hacer metástasis. ¿Por qué? Nuevamente aparece el pedagogo José Antonio Marina:

“Nuestra sociedad está no solo fascinada por la personalidad psicopática, sino que es además cada vez más tolerante con ella. Pero aún más terrible es la posibilidad de que esos psicópatas se conviertan en retorcidos modelos de comportamiento para niños de familias disfuncionales o procedentes de comunidades desintegradoras en las que poco se valora la honestidad, el juego limpio y la conciencia de bienestar de los demás”.

Estamos pues a las puertas de una profunda transformación cultural, representada ya no solo en la figura de Gustavo Petro, sino también en la de Ciudadanos Libres como Antanas Mockus y su apuesta por la educación, Claudia López y su lucha contra la corrupción, Ingrid Betancur y su gesto de perdón y reconciliación, además de María Ángela Robledo, una psicóloga empeñado en tejer vínculos para la construcción de un era de paz en Colombia.

Con esta apuesta es con la que yo elegí identificarme.

Una apuesta que llena de sentido mi rol como papá, mi papel como psicólogo y mi vocación como pedagogo.

¿Cuál será tu apuesta?

¿Apoyaras a las mafias políticas o a los ciudadanos libres?