Publicado en ALFABETIZACION POLITICA

ARTICULO # 101 DEJO CONSTANCIA

Foto: La Silla Vacia

Un dicho muy popular dice que “cada pueblo tiene el gobierno que se merece”. Una persona bien educada y sensata llegaría a la conclusión que Colombia merece -después de 200 años de ser gobernada por los mismos de siempre-, un gobierno en cabeza de Antanas Mockus y su equipo.

La actual contienda electoral ha puesto en evidencia una paradoja. Indudablemente, para elegir buenos gobernantes necesitamos un buen sistema educativo. Pero, para tener un buen sistema educativo debemos elegir un buen gobernante.

Hoy la realidad indica que tenemos un pésimo, perverso, atrasado y alienante sistema educativo; concebido para producir obreros en masa desde el pre-escolar hasta el Doctorado. Un sistema donde no se enseña a pensar, centrado en la memoria y no en operaciones intelectuales (conceptualizar, argumentar, inferir, etc). Con un sistema así, es perfectamente lógico que elijamos los gobernantes que elegimos: demagogos, clientelistas, populistas, corruptos. Expertos en decirle a las personas lo que éstas quieren escuchar y no la verdad. Expertos en el juego sucio, en el TODO VALE.

Por eso no es raro ver a jóvenes universitarios, campesinos, gentes de todas las clases sociales; al igual que profesionales de todas las disciplinas, apoyando una candidatura mentirosa y populista como la de Juan Manuel Santos. Es perfectamente lógico. Fueron educados, adoctrinados, más no formados.

Ahora aparece una organización política: El Partido Verde. Con un hombre a la cabeza: Antanas Mockus. Que nos invita a transformar el país, y lo hace abanderando una causa: La causa de la educación relevante, esa que nos enseña a pensar, esa que nos enseña a elegir bien a nuestros gobernantes.

Y como es perfectamente lógico, en un país con un sistema educativo tan perverso como el nuestro, una propuesta de estas características parece que va a ser desperdiciada. No de otra forma se podría explicar que ante los ojos de todos, la clase política tradicional colombiana ha cerrado filas para no perder sus privilegios provenientes de la explotación de los recursos del Estado. De nuestros recursos. Todos los manzanillos, politiqueros, clientelistas, marrulleros, delfines y lo peor de la política colombiana, se alista para repartirse la torta, para exprimir la marrana. Y como sabían que en la campaña Verde no les daban nada, se fueron en masa a entregarse en brazos del que si les garantiza su pedazo de Estado.

Y se han organizado de frente, pero eso no es lo peor. Lo más lamentable es que van a contar con el apoyo de millones de colombianos, cuya perversa educación, no les permite darse cuenta que nos están robando nuestro presente e hipotecando nuestro futuro de frente y sin tapujos.

Por eso hoy dejo constancia. Que este artículo sea una evidencia para la historia de mi apoyo el Partido Verde, a Antanas Mockus. Y al mismo tiempo, una manifestación de rechazo profunda a lo que representa Juan Manuel Santos: la egoísta élite económica y social que siempre ha gobernado este país. La descarada clase política que siempre se arrima al árbol que más cobija, la misma que no tiene reparos en cambiar de convicciones ideológicas, de venderse al mejor postor, con tal de no perder sus privilegios, sostenidos a costillas de nuestra ignorancia.

Escribo esto para mostrárselo a mi hija cuando crezca. Para poderla mirar a los ojos y demostrarle que no fui cómplice, ni por acción ni por omisión. Que no me abstuve de votar, que no lo  hice en blanco,  que salí a votar, que lo hice por Antanas Mockus, que puse mi granito de arena, que aporté a esta semilla. Que creí en la necesidad para Colombia de un verdadero e inspirador LIDER que diera lo mejor de si y sacara lo mejor de cada uno de nosotros. Y no un “gerente” presto a mantener el statu quo a punta de mentiras y demagogia.

Pase lo que pase el próximo domingo, los que creemos en esta causa VERDE tenemos un deber: seguir trabajando, seguir luchando para que el ideario representado en el Partido Verde algún día llegue a orientar los destinos de este país.

Dejo constancia pues.

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Publicado en FORMACION POLITICA

Copitos Mockus para los que no pueden o no quieren escuchar bien

Tengo la sospecha que está sucediendo una maravillosa transformación de conciencia y cambio en Colombia gracias al internet: Mockus y Fajardo, serán nuestros próximos líderes presidenciales. Como aquella demostración de repudio que se dio a través de la manifestación del 4 de febrero del 2008 contra las FARC, la cual nació como una iniciativa por Facebook de unos jóvenes colombianos, la misma “marcha” se está formando ahora mismo por entre estas redes, para que suceda un cambio político urgente.

Y hablo de redes modernas, no de aquellas telarañas que con sus redes ancestrales han financiado campañas políticas con dinero mal habido o favores que en un futuro serán compromisos políticos, corporativos o económicos. Como hemos observado a través de la historia en Colombia. Mockus ha sido claro enemigo de esas redes y de ellas se ha cuidado. Por eso los corruptos harán hasta lo imposible para que no lo elijamos.

Mockus ha sido siempre un líder y administrador cuidadoso, centrado y eso habla por sí solo. Mockus ha sido un observador inquieto, un creativo ejemplar, un líder activo en la parte social y urbanística. Lo mismo Fajardo.  Leemos una y otra vez palabras escritas por periodistas o políticos insistiendo que Mockus tiene un lenguaje difícil de entender, y hoy en El Tiempo leemos que a éste se le ha diagnosticado principios de Parkinson (precisamente cuando las encuestas comienzan a mostrarlo como posible ganador…)

Entonces yo les pregunto, ¿quien es el que no quiere creer o formar parte del cambio?: Aquel que come, masca y ruñe el miedo insistiendo en repetir lo mismo, escuchando y eligiendo lo de siempre, pasando la voz como aquel juego llamado “teléfono roto”, cuyo final demostraba como la mente distorsionaba el mensaje inicial. O como aquel que se detiene a escuchar, a cuestionar para ampliar la información y participar con atención hasta el final.

El pueblo lo quiere todo masticadito, todo explicadito, nada diferente… ¿Hasta cuándo? Han sido las mismas familias, los mismos apellidos los que han regido este país, gracias al poder económico de dos o tres grupos empresariales= políticos, quienes financian SUS candidatos a través de SUS medios de comunicación.

¿Acaso el lenguaje pedagógico que Mockus (y Fajardo también) instauró en su alcaldía por medio de campañas educativas y medios visuales, con instrumentos artísticos, urbanísticos para llegarle al ciudadano desprevenido, angustiado y ocupado por sobrevivir, no crearon un nuevo concepto y desarrollo social?

Nos quieren “meter” la idea por los ojos y los oídos que es la guerra la que hay que elegir, pues NO, digámosle a la gente que no, que copitos Mockus es la opción, que la mugre que por tantos años ha mantenido nuestros sentidos auditivos bloqueados comienza a destaponarse para crear una nueva forma de vida, donde se originan los diálogos incluyentes encaminados hacia el cambio social que Colombia tanto necesita.

Que la opción es la educación para sustituir los cañones, tanques de guerra, bases militares, uniformes. Que la guerra es el producto de la ignorancia y la desigualdad social. Que el cambio social sólo lo podemos encontrar entre quienes han demostrado lo que son capaces de crear.

Hay que reconocer como se mueve la política en Colombia para poder entender que hemos caído en un círculo vicioso, o un laberinto sin salida. Que estamos atrapados gracias a la corrupción, viendo como lo urbanístico se deteriora cada vez más para abrazar y ver deambular por sus calles al campesino que de sus tierras tuvo que huir, y como estas además desplazan al ciudadano de las vías principales hacia las vías adyacentes buscando una salida más rápida, pues lo que un día fue un barrio donde los niños solían jugar, hoy en día es toda una maraña de calles, carreras y callejones nublados por la carencia de una visión social, urbana y rural…cuyos conductores sordos van al volante o a pie sobreviviendo.

Si elegimos a Mockus y Fajardo me atrevo a decir que no tendremos más de lo mismo, y que así como cada uno de ellos fue el inicio para un cambio social y urbanístico en sus regiones, así podrá ser el cambio que tan urgentemente necesita Colombia. Sus obras lo demuestran. Ellos iniciaron algo en sus regiones, ahora que llegue esta posibilidad a nivel nacional.

Entonces para un buen entendedor pocas palabras bastan y a comprar copitos Mockus, pues!

Claudia Ruiz

ruizcla@gmail.com