ANDREZ PAZ, DE VIAJE HACIA EL BIENESTAR, ECUADOR, Fundacion de Formacion Afectiva Crecer, LEV VIGOTSKY

RELATO 25 NOSOTROS EN ECUADOR

 

La vida es un viaje y hace un año decidi conscientemente que fuera un viaje hacia el Bienestar. Plasmo estas palabras el 11 de octubre de 2018, lo hago pletórico de alegría porque la semana anterior vivimos la experiencia familiar más fascinante de nuestras vidas.

Viajamos a un país mágico, a la mitad del mundo, a la tierra del colibrí; al hogar de majestuosos volcanes.

Estuvimos en Ecuador, compartiendo la vida con familias y profesores del Colegio Lev Vigotsky, una hermosa institución, no sólo en su infraestructura sino en su filosofía y visión de sociedad.

Casualmente, hace un año retomamos la vida familiar y laboral en un colegio que se llamaba justamente asi: República del Ecuador, sin saberlo, era la señal de lo que vendría un año después.

El sueño de mi adultez ha sido combinar en un solo proyecto el mundo amoroso y el mundo laboral; allá en Sangolqui, Ecuador, vi como ese sueño se hizo realidad de forma impresionante.

Llevamos a cabo seis talleres con más de mil asistentes. Nos emocionó mucho ver a Orianna y Dante hablándole a todas esas personas, y más me conmovió ver a Luz Adriana en acción ante tanta gente. Para mi fue un momento de gloria, estar con mi familia unida sembrando las semillas de la Felicidad y la Formación Afectiva.

Felicidad es caminar por la vida con tu núcleo familiar. Felicidad es cumplir la misión de tu vida laboral en compañía de tu núcleo familiar. Felicidad es viajar juntos y servir juntos.

En Ecuador confirmé que somos un Nosotros, una Familia y una Fundación. Unos compañeros de vida y unos compañeros de misión.

En verdad me he encaminado en un viaje hacia el Bienestar. Estas palabras son mi forma de reconocer esta realidad, las plasmo para seguir dejando una huella de este camino.

El Camino de la Felicidad.

Gracias Ecuador por tu acogida, gracias a todos los compañeros y nuevos amigos de la Unidad Educativa Lev Vigotsky, gracias a Teresita mamá y Armando, a Teresita hija y Cristian, a Emilia y Cristian; Jeaneth y sus hijos, Charvel y Mireya, Jimmy y Paulina, Roberto y Gabriela, Ruth, Jonhatan, Jaime, Williams. Y muchos otros que iré nombrando en próximos relatos de este libro que ya va en el 25.

Estoy convencido que con tu lectura este relato se llena de energía, muchas gracias.

#DeViajehaciaelbienestar
#FelicidadAmorosa
#FelicidadLaboral
#FelicidadIntelectual
#FelicidadGrupal

Anuncios
FELICIDAD, fluir, FORMACIÓN AFECTIVA

FELICIDAD (Relato 24)

Hay logros en la vida que uno puede recordar conscientemente para experimentar felicidad. Hoy me levanté con la meta de plasmar estas palabras para conmemorar un logro que me permitió crecer un poco más en este viaje hacia el bienestar en el que ando.

El 22 de septiembre de 2006 me gradué como psicólogo profesional de la Universidad Católica de Colombia. Recuerdo que la ceremonia fue en el centro de Convenciones Gonzalo Jiménez de Quesada. El diploma me lo entregó el Doctor Carlos Vargas (QEPD), me acompañaron mi padre, mi madre, mi tía chila y su esposo Fabio. Casualmente, caminando por la séptima después de la graduación, nos encontramos en el camino con Luz Adriana. Han pasado doce años ya, que veloz es el paso del tiempo.

Reflexionando, me doy cuenta como ese día se cruzaron los dos mundos centrales de mi adultez: el trabajo y el amor, el amor y el trabajo. En ambos mundos he vivido momentos difíciles, de lucha, de contradicción, de emociones encontradas, de altas y bajas, sin embargo, observando todo lo vivido en perspectiva, no eran más que pruebas para aprender y llegar al punto del camino en el que hoy me encuentro.

Este presente de mi existencia lo denomino con una sola palabra: Felicidad. Una felicidad que nace de la gratitud por continuar caminando junto a Luz Adriana y nuestros hijos, este núcleo familiar es mi mayor felicidad, es el eje de mi vida, mi mayor logro la verdad, mas importante incluso que haberme graduado como psicólogo.

Dos años después de ese logro intelectual llegó a mi vida una psicología bonita, una psicología afectiva, muy distinta a la psicología que había conocido en la universidad, de la cual incluso me había desilusionado. De hecho creo que si no hubiese sido por esa poderosa idea de la psicología afectiva me habría dedicado a otra actividad.

Justamente en este mes de septiembre se están cumpliendo 10 años de ese encuentro y he tomado conciencia que la psicología afectiva en realidad es una psicología de la felicidad; una teoría, pero sobre todo una práctica de la felicidad. Ser consciente de esto me hace pensar que más que un trabajo, lo que tengo es una misión: practicar el concepto de felicidad que ha construido la psicología afectiva: cultivar metas, vínculos, cualidades y compartir lo aprendido con entusiasmo.

Hace doce años no me imaginaba que íbamos a hacer una familia con Luz Adriana, y aquí vamos, ad portas de nuestro primer viaje a tierras ecuatorianas en compañía de Orianna y Dante a promover la Formación Afectiva como una herramienta constructora de felicidad.

Y doce años después encontré el tema que más me apasiona como psicólogo: la Felicidad. Estoy absolutamente convencido, como persona y profesional de la psicología, que nada más importa en esta vida que ser feliz. Como dicen por ahi, todo lo demás llega por añadidura.

En estos momentos por ejemplo estoy experimentando una intensa felicidad intelectual, propia del cultivo de la palabra y del trabajo con ideas. Quiero cumplir una meta que me he trazado: alimentar este libro con relatos escritos en tres días del mes: el 1, 11 y 22, días para dar cuenta de este viaje hacia el bienestar en el que estoy inmerso. No lo hacía desde el día en que reporté la novedad de la vasectomía, el 11 de julio.

Ya lo sé, la Felicidad es el Camino hacia el Bienestar.

#Deviajehaciaelbienestar

#FelicidadIntelectual
#FelicidadIntelectual

ANDREZ PAZ, COLUMNAS DE OPINION SOCIOPOLITICA, COLUMNAS SEMANA

¿GENOCIDIO?

¿Se está configurando un nuevo genocidio en Colombia? ¿Por qué están matando a los líderes sociales? ¿Quiénes están detrás de esos viles asesinatos? ¿Es este el precio de la paz? ¿La sociedad colombiana es una sociedad tan acostumbrada a la violencia que le está costando aceptar el cambio hacia una era de paz? ¿Qué podemos hacer?

Para quienes estamos interesados en la dinámica sociopolítica, lo que está ocurriendo con los líderes sociales en Colombia es realmente preocupante. No es posible estar de espaldas a esta realidad. Así como tampoco podemos estar de espaldas a nuestra realidad comunitaria, familiar y personal. Tarde o temprano nos llegan las consecuencias de eso que tanto ignoramos y tratamos con indiferencia.

Ya pasaron las elecciones presidenciales, ya terminó la distracción del mundial del fútbol, ahora nos enfrentamos a una dura realidad: están matando hombre y mujeres que luchan por el bienestar de sus comunidades. Hace muy bien la Revista Semana en preguntarse esta semana: ¿Quién los está matando? ¿Tú qué crees?

En la década de los 80 y los 90, justamente después de un fallido proceso de paz con las Farc, ocurrió un genocidio político en Colombia. En aquella tragedia, los líderes sociales de entonces eran los integrantes de la Unión Patriótica, un partido político que surgió como fruto de esas negociaciones y que fue masacrado de forma constante y sistemática, más de cinco mil hombres y mujeres fueron víctimas de esta locura colectiva. Esto lo sé porque lo investigué, de hecho fue la tesis de grado que escribí para graduarme como psicólogo en la Universidad Católica de Colombia.

Pero… ¿Qué es el genocidio? ¿Es esto lo que está ocurriendo con los líderes sociales?

Grosso modo, el genocidio es el exterminio o eliminación sistemática de un grupo social por motivo de raza, religión o política. Se le atribuye la invención del término a Raphael Lemkin quien consideraba que «el genocidio iba más allá de la eliminación física en masa, que a su juicio era un caso límite y excepcional; consistía, más bien, en una multiplicidad de acciones destinadas a destruir las bases de la supervivencia de un grupo en cuanto grupo. Era una síntesis de los diferentes actos de persecución y destrucción»

¿Es esto lo que está pasando con los líderes sociales?

Hay que reflexionarlo mucho, máxime por la presencia de un fenómeno que tiene un peso adicional a la lucha por la tierra, me refiero al negocio del narcotráfico. Ese que han explotado todos los actores del conflicto, ese que ha permeado toda la sociedad colombiana, ese que ha dado lugar a una cultura traqueta que es hasta bien recibida y celebrada en ciertas capas sociales.

Luego de todo proceso de paz llega un periodo de bandolerización que resulta ser un reajuste de fuerzas, creo que eso es lo que está pasando con los líderes sociales que están cayendo en medio de esa lucha. Por eso hoy más que nunca se hace necesario seguir trabajando en la construcción de una cultura de paz. Especialmente, en una cultura de paz al interior de las familias, pues el fenómeno del narcotráfico y las bandas criminales se alimenta de esta crisis familiar.

Que compleja es la realidad sociopolítica colombiana, y más compleja aun cuando tenemos una gran cantidad de personas que inconscientemente le dan más poder a esos actores violentos que se benefician del caos y del fracaso de los procesos de paz. Actores que se empeñan en mantenernos en un ambiente de confrontación. Actores que dividen la sociedad colombiana y se niegan a asumir su responsabilidad, prestos solamente a acusar y de espaldas a la realidad, inventando fantasmas para asustar y no encarar la situación. Mientras plasmo estas palabras no dejo de pensar que muy parecido ocurre con la vida familiar. Pero eso ya es harina de otra costal y cada quien tiene que asumir lo que le corresponde. Incluyendo quien escribe estas líneas.

Este es mi aporte de esta semana, me alegra que he seguido constante en este empeño, ya voy en la séptima columna, la meta es completar 52 y convertirlo en un libro de opinión sociopolítica que me permita comprender un poco más el país tan “loco” en el que vivimos.

#ColumnasdeOpinionSociopolitica

ANDREZ PAZ, COLUMNAS DE OPINION SOCIOPOLITICA, COLUMNAS SEMANA

TRABAJAR EN EQUIPO

Uno de los mayores retos de mi existencia es aprehender a trabajar en equipo. Esta habilidad es quizá uno de los mayores legados de nuestros antepasados ancestrales. Si los remotos cazadores y recolectores no hubiesen trabajado en equipo, no habrían sobrevivido y nosotros no existiríamos.

Plasmo estas palabras movido por emociones encontradas. Alegre porque estoy compartiendo la existencia con el amor de mi vida, es decir con Luz Adriana, Orianna y Dante, el equipo más importante de mi vida. Estoy muy feliz porque estamos viviendo una época de comunión, conectados y caminando juntos hacia un mismo destino. Este núcleo familiar es el motor de mis días.

Pero me embarga en este instante una profunda tristeza social. Hace unos minutos fue eliminada la Selección Colombia del Mundial de Rusia. Estuvimos muy cerca de dar el siguiente paso, nos quedamos en octavos luego de la gesta del gran Yerri Mina. Canté ese gol con todas las fuerzas de mi ser. Lo acepto, este tipo de dinámicas sociales también me mueven y aunque algunos piensen que es una cosa superflua, creo que se pueden aprender muchas lecciones de lo vivido con Colombia en el Mundial.

La portada de Semana para esta semana trae a tres figuras. Juan Fernando Quintero, Juan Guillermo Cuadrado y Yerri Mina. Los dos primeros, víctimas de la violencia paramilitar, se quedaron sin papá por culpa de este monstruo que nació con la anuencia del Estado. Mina es hijo de una tierra, el Cauca, en la que las inequidad y la persecución a los líderes sociales es alarmante y preocupante. Hace apenas unas horas por ejemplo, fue perpetrada una masacra en Argelia que dejo 7 muertos. Que lamentable. De modo que el futbol, por muy emocionante que sea, no nos puede alejar de la realidad. No es posible estar de espaldas a la realidad social colombiana.

De todas formas ha sido un tremendo bálsamo esta participación de Colombia en el Mundial, me ha permitido confirmar una vez más que el futbol es como la vida, requiere trabajo en equipo, no se puede depender de un solo jugador, así como no podemos depender de un solo vinculo.

Para el logro de nuestra metas necesitamos aprender a cooperar con el otro. Para que el trabajo en equipo de resultado es clave comprender la función de cada uno y dar lo mejor de sí. Entregarlo todo, como lo hicieron los jugadores de la Selección Colombia. Así pasa en la vida de pareja, en la vida familiar, en la vida social, que son todos como micro juegos de un gran juego: El Juego de la Vida.

Trabajar en equipo es la esencia del Juego de la Vida.

Pensemos por ejemplo en lo vital que es aprender a trabajar en equipo con nuestra pareja. Fundamental para nuestro equilibro afectivo y crecimiento en todas las áreas de nuestra existencia. O que decir de lo importante que es aprender a trabajar en equipo con nuestros hijos. Y no menos importante es aprender a trabajar en equipo con nuestros compañeros de trabajo y de emprendimientos.

Casualmente en este instante escucho una canción de fondo que me parece muy representativo del trabajo grupal. Dice Caifanes: “Afuera tu no existes solo adentro”. Hay que aprender a trabajar en equipo para poder ser parte de grupos productivos, para soñar con metas grandes, para crecer y trascender.

¿Por qué no soñar con que Colombia pueda ser alguna día campeón del mundo?

Yo sueño con viajar por el mundo con mi núcleo familiar, deseo trabajar en equipo con Luz Adriana, Orianna y Dante para que esto se haga realidad.

¿Cuáles son tus sueños?

Cualesquiera sean, nunca olvides que la clave está en aprender a trabajar en equipo.

 

 

ANDREZ PAZ, COLUMNAS DE OPINION SOCIOPOLITICA, COLUMNAS SEMANA, Pedagogia Politica

¿CLEPTOCRACIA O DEMOCRACIA?


 

Hace ocho días, el 8 de junio, mi maestro Miguel De Zubiria lanzó su nuevo libro titulado: ¿ERES FELIZ? Casualmente, lo hizo en el mismo auditorio del hotel en el que me gradué de bachiller en 1998. Aquel año, Andrés Pastrana acababa de llegar a la presidencia con la promesa de un proceso de paz con las Farc. Con ese hecho social llegué a mi mayoría de edad y logré coronar una meta muy luchada luego de pasar por varias instituciones educativas y en varias modalidades de estudio.

El día que me gradué de bachiller fui muy feliz, 20 años después, evoqué esa felicidad y en la conferencia de Miguel caí en cuenta que el lanzamiento de ese libro me confirmaba un camino elegido: Ser Profesor de Psicología de la Felicidad. Dos décadas pasaron para descubrir el trabajo de mi vida. Luego de la presentación compartimos un rato con el maestro, en compañía de Carolina Jiménez, su más aplicada discípula de Psicología Afectiva, y quien luego del evento me puso a llenar un cuestionario de psicología política que Miguel está construyendo; quedé un poco sorprendido con los resultados, y al mismo tiempo confirmé un llamado que he sentido en esta época de elecciones presidenciales: la pedagogía política.

La primera conclusión a la que he podido llegar luego de reflexionar lo vivido ese mágico día, es que existe una estrecha relación entre la Felicidad y la Política.  Una política bien hecha, bien pensada, bien sentida, es una política que produce felicidad social, y por ende felicidad familiar y personal.

¿Cuál de los dos grupos políticos enfrentados en esta contienda electoral contribuyen con la auténtica felicidad de la sociedad colombiana?

¿El Centro Democrático y toda esa tripulación que sin duda alguna tiene mucho que ver en ese desangre del Estado llamado corrupción?

¿Cuánto de esos 50 billones de pesos anuales han ido a parar a los bolsillos de esos que hoy están montados en el barco uribista?

¿No es la corrupción un atentado contra la felicidad de los colombianos?

Yo estoy convencido que la Felicidad tiene que ver con la equidad, con la justicia social, con las oportunidades de educación, con el respeto por la diferencia, con la valoración del pluralismo y la diversidad. Yo creo que la Colombia Humana y todas las fuerzas políticas que se han unido a su lucha política tienen que ver con estos anhelos. Millones de personas de todos los sectores de la sociedad están creyendo en esta posibilidad. Yo soy uno esos que creen en la posibilidad de construir una auténtica democracia, más profunda y participativa en la que sea posible ser realmente feliz y vivir en paz construyendo cada uno su propio proyecto de vida.

De modo que ha llegado la hora de verdad. Es el momento de decidir; no entre dos figuras políticas, sino entre dos formas de estar en sociedad: la cleptocracia o la democracia.

De acuerdo con Wikipedia, “la Cleptocracia (del griego clepto, ‘robo’; y cracia, ‘fuerza’ = dominio de los ladrones) es el establecimiento y desarrollo del poder basado en el robo de capital, institucionalizando la corrupción y sus derivados como el nepotismo, el clientelismo político y/o el peculado, de forma que estas acciones delictivas quedan impunes debido a que todos los sectores del poder están corruptos, desde la justicia, funcionarios de la ley y todo el sistema político y económico.”

De corrupción, nepotismo, clientelismo político y/o peculado está lleno el barco del Centro Democrático que está ávido de poder para poder hacer de las suyas e implantar una  nefasta cleptocracia muy parecida a la actual situación venezolana. Las encuestas dicen que ganará, yo espero que no.

Yo espero que gane la Democracia, que gane la Colombia Humana, con todo y sus imperfecciones, es preferible a un gobierno de delincuentes que ve enemigos por todo lado, que hace uso del miedo, la mentira y la manipulación para obstaculizar la construcción de una cultura de paz en el que tema central sea la Educación, y no la violencia política ni la corrupción.

Soy muy feliz expresando estos pensamientos, aunque de pronto no le gusten del todo a mi maestro Miguel, que muy a mi pesar ve con mejores ojos la propuesta política que tanto crítico, paradójicamente, políticamente me siento más afín con la postura de su hermano Julián De Zubiria, quien hizo público su apoyo a Gustavo Petro.

De todas maneras, pase lo que pase, y gane quien gane, queda claro que será necesario un fuerte trabajo psicológico y pedagógico para reconciliar esta sociedad herida por tantos años de violencia, y no solo guerrillera, sino también paramilitar, estatal y mafiosa.

La paz es felicidad, por eso vale la pena seguir apostándole a este proceso de construcción de paz que a buena hora inició el Presidente Santos, no ha sido fácil, no es fácil y no será fácil, tal y como ocurre con la Felicidad que es una tarea para nada fácil. Sin embargo, se facilita cuando aparecen en la vida herramientas tan poderosas como las que viene creando el maestro Miguel y que sintetizó con gran habilidad en su nuevo libro: ¿Eres Feliz?   

En estos momentos soy muy feliz, porque luego de mucho esfuerzo por centrar mi atención, he logrado cumplir la meta de escribir esta columna de opinión sociopolítica, lo cual me hace sentir bien conmigo mismo porque me estoy obedeciendo en la orden que me he dado: escribir cada semana una columna inspirado en la portada de la Revista Semana.

Según lo que he aprehendido, las metas son la primera fuente de felicidad, activan un circuito neuroquímico de producción de dopamina, adrenalina, endorfinas, serotonina y oxitocina; al mismo tiempo, las metas crean interacciones y vínculos, la segunda fuente de felicidad.

La sola idea de pensar en país sin corrupción, en paz y educado, me da mucha felicidad. Por eso vale la pena sumarse a esta meta colectiva. Sin miedo, con confianza y esperanza.

Yo no quiero una cleptocracia, deseo una democracia, ¿Y tú?

 

ANDREZ PAZ, Coredsa, DE VIAJE HACIA EL BIENESTAR, fundacion alberto merani

RELATO 22. TRABAJAR COMO DOCENTE DE PSICOLOGÍA…Y CONSULTOR DE FELICIDAD

Hace unos años aprendí que los seres humanos tenemos unas necesidades psicológicas, las cuales al ser satisfechas contribuyen con nuestra supervivencia, crecimiento y trascendencia.

Dichas necesidades son el sentido de comunidad, la estructura mental y el significado o sentido de vida.

Luego de varias semanas sin trabajar en este cultivo de palabras que he llamado De Viaje Hacia el Bienestar, retomo esta tarea que me permite justamente reflexionar sobre la satisfacción de mis propias necesidades psicológicas.

Me interesa mucho mostrar este proceso porque vivo la psicología de la mano de la pedagogía, es decir, estoy convencido que los psicólogos tenemos una gran responsabilidad educativa y como tal, la modelación resulta clave para comunicar los conceptos psicológicos que sabemos pueden contribuir con nuestro bienestar y el bienestar de las personas que por una u otra razón llegan a nuestras manos.

Plasmo estas palabras el 23 de abril de 2018, el anterior relato lo publiqué el 9 de marzo, se trataba de una carta que mi Yo adulto le envió a mi Yo niño reportándole una novedad: 25 años después por fin tenía una clara estructura mental, una personalidad elegida, una identidad.

Misteriosamente, o quizá, lógicamente, días después de haber logrado llegar a esa estructura mental, empecé a experimentar con mayor intensidad el sentido de comunidad. Hoy estoy conectado con tres comunidades; una familiar y dos laborales.

Hace siete meses estoy viviendo de nuevo con el núcleo familiar del cual soy parte, eso para mí es una gran fuente de felicidad. En realidad yo creo que estar conectado a un núcleo familiar le da a uno la energía requerida para hacerle frente a los desafíos de la vida. Cada vez que uno se conecta con su núcleo familiar, se recarga, se anima, se motiva para luchar, estudiar y trabajar. La fuerza viene de allí, al menos así lo estoy experimentando yo.

Creo que esta conexión familiar me ha dado el movimiento para conectarme con dos instituciones dedicadas al campo educativo. Esto me tiene sumamente contento, soy parte de dos comunidades educativas afines a mis propios intereses profesionales; pedagógicos y psicológicos.

En COREDSA estoy trabajando como docente de psicología. Desarrollando la cátedra de ética y desarrollo humano, la cual trabajo desde el abordaje conceptual de la psicología afectiva y la psicología positiva. Espero en próximos relatos hablar con más detalle de esta experiencia con jóvenes y adultos que están trabajando su meta de ser bachilleres, y como la psicología les aporta en su proceso educativo con miras a prepararse para crecer en la vida.

Este trabajo para mí es un sueño cumplido, ser docente de psicología en una institución educativa de bachillerato para adultos. Casualmente, la misma institución de la que egresé en 1998, año en el que cursé los grados décimo y once. Volví como profesor a mi alma mater de bachiller. Ojalá algún día ocurra lo mismo con mi universidad.

Me llega esta responsabilidad a los 37 años, y me alegra mucho que me haya llegado luego de haber superado el naufragio familiar. Una experiencia que me dejó muchas lecciones de vida. Ahora que estoy disfrutando este momento de unidad familiar en mi vida, recuerdo esos dolores y comprendo que todo tenía un sentido, un propósito, una razón de ser.

La enseñanza es mi don, por eso estoy tan feliz de haberme confirmado en él. Estoy muy agradecido con la confianza que los profesores María Inés y Rubén están depositado en esta propuesta y por la oportunidad que me dan de ejercitar las funciones ejecutivas que tanto requiero fortalecer para crecer.

En esta misma institución estamos desarrollando un proyecto de capacitación en habilidades blandas, en alianza con la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) se busca dotar de herramientas que aumenten la empleabilidad de personas sobrevivientes del conflicto armado. Una bella labor psicológica y pedagógica que me hace experimentar un profundo sentido de vida.

Como diría Martin Seligman, en el sentido de vida está la auténtica felicidad. Mientras plasmo estas palabras experimento una sensación de plenitud. Encontré lo que salí a buscar hace 25 años cuando me fui de casa de la mano de un tío que fue mi primer compañero de viaje.

¿Qué encontraste Andrés?

Encontré mi propio camino de felicidad.

La felicidad es el camino hacia el bienestar y cada quien debe encontrar su propio camino.

Caminar día a día de la mano de mi núcleo familiar es una gran felicidad para mí.

Ser docente para mi es una gran felicidad.

Este es mi camino de felicidad, ser padre, ser docente, hacer uso de las herramientas de la pedagogía y la psicología para asumir esa dura tarea de la educación de nuestros hijos y nuestros estudiantes.

Y como mi pasión máxima es escribir, pretendo dar cuenta de todo este proceso cultivando palabras, técnicamente hablando, haciendo ejercicios metacognitivos que me permitan mejorar mis niveles de atención, autocontrol y perseverancia, tal y como lo sugiere uno de los dos pedagogos que más admiro: José Antonio Marina.

Miguel de Zubiria es el otro pedagogo que además de admirar, aprecio por todo lo que he aprendido de él en los 10 años que llevamos interactuando. Ahora por fin soy parte de la Fundación Alberto Merani, estoy conectado con esta comunidad pedagógica, conexión que es para mí una gran fuente de felicidad.

Casualmente, aterricé en un proyecto de consultoría pedagógica para la Gobernación de Cundinamarca, cuyo gobernador actual está interesado en crear una cultura de la felicidad en el departamento. Un proyecto fascinante.

Aquí vamos, satisfaciendo mis necesidades psicológicas y reflexionando para ser más consciente de este proceso.

Creo que la felicidad es el camino hacia el bienestar.

Creo que satisfaciendo las necesidades de comunidad, estructura y significado podemos experimentar bienestar.

Escribo estos relatos porque creo que la vida no es solo luchar, estudiar y trabajar; también se puede sacar tiempo para crear, para el Autodesarrollo como diría psicología afectiva.

Atender una familia y dos trabajos demanda tiempo, sin embargo, espero seguir con esta serie de relatos, al menos uno cada semana.

Creo que cultivando palabras vamos creando nuestra propia realidad y dándole sentido a nuestra propia vida.

Esta es mi forma de vivir la psicología y poner en practica la pedagogía.

La verdad es que yo soy un creyente de la Educación y creo que ésta debe partir de la propia vida.

DE VIAJE HACIA EL BIENESTAR, Educación Psicológica, LIBRO 8, personalidad elegida

RELATO 21. CARTA DE ANDREZ PAZ PARA ANDRES GRANADA

Muy apreciado Andrés:

No te detengas Andrés, sigue intentando crear una funcional conexión con Luz Adriana, algún día se conectaran profundamente, todo es un proceso.

Hazme un favor Andrés:

Cree en ti.

Cree en ti.

Cree en ti.

Cree en la personalidad que elegiste para encarnar.

Ahora profundiza eso que elegiste.

Tu Personalidad Elegida es tu primario proyecto de vida, el núcleo de todo lo demás.

En este momento me llega un mensaje para ti, el emisor es el Arcano 20, El Juicio:

“En este momento el famoso Loco no lo es más, no puede seguir engañándose a sí mismo, ni engañando a nadie más. La dualidad libre albedrio – destino está siento entendida.”

Haz sabido elegir una personalidad, la has diseñado luego de muchos años en esa tarea.

Ya tiene forma tu diseño.

Elegiste ser Constructor de Paz:

De paz personal.

De paz familiar.

De paz social.

Elegiste ser Cultivador:

De vínculos afectivos.

De palabras constructivas y nutritivas.

De dinero para compartir.

Elegiste ser Servidor:

Escuchar Empáticamente.

Interactuar Asertivamente.

Ayudar Oportunamente.

Elegiste ser Pedagogo Conceptual:

Y consagrarte a la Pedagogía Afectiva.

La pedagogía política.

Y especialmente a la Educación Psicológica.

Elegiste ser Psicólogo Afectivo:

Te convertiste en un Afectivista; un apasionado activista de la enseñanza y práctica de la Afectividad en el sistema educativo y productivo del país.

Llegaste a la Psicología Urbana y con ella le has dado pleno sentido a la pedagogía en los sistemas de transporte masivo.

Te lograste dar cuenta que la mejor terapia para el corazón son los amigos y por eso te conectaste con la idea del Psicólogo Amigo.

Empezaste a percibir la fusión entre la psicología y la sociología, llamada Psicosociologia. Te fascina mucho esa conexión, ¿verdad Andresito?

Y aunque te costó mucho aceptarlo, te abriste a la psicología política, tomaste conciencia de tu habilidad para reflexionar sobre este fenómeno de la naturaleza humana: el poder político. O mejor, la psicología que hay detrás de la lucha por el poder político.

Elegiste ser Storyteller:

Un escritor de libros con sentido.

Y un conferencista inspiracional.

Elegiste ser Familiar:

Conectarte con todos los integrantes de la Tribu Familiar a la que perteneces; con los vivos y también con los muertos.

Y sobre todo,

Elegiste ser parte un de un Núcleo Familiar Unido y Funcional.

Ese es tu máximo sueño. El proyecto más importante de tu Personalidad Elegida. El vínculo básico de tu existencia.

Esta fue la vida que elegiste.

¿Compleja, verdad Andrés?

Pero no te asustes que todo está conectado.

Tu solo cree en lo que elegiste.

Y vívelo.

Vívelo lo más conscientemente que puedas.

Vívelo y reflexiónalo.

Y una última cosa apreciado Andrés, acepta tu Don. ¿Ya eres consciente de tu Don verdad?

Tenlo muy presente.

Tu Don es la enseñanza.

Acepta tu talento.

¿Tienes alguna duda de cuál es tu talento?

La palabra Andrés, ese es tu talento.

La palabra hablada y la palabra escrita.

Créelo.

¿Necesitas pruebas para creerlo?

Esta carta que hoy te estoy enviando es la numero 77 de tu sexto libro, al que finalmente llamaste Tiempos de Amar.

En dos años lograste escribir 6 libros!!!

En pocos días publicaras el tercero; Tiempos de Pan.

La palabra es tu talento Andrés.

¿Y qué tal tu pasión?

En esos 6 libros hablaste mucho de tu pasión.

¿Y la confirmaste verdad?

La Psicología.

Esa es tu pasión.

Te apasiona la psicología.

Vives para hacer psicología y haces psicología para vivir.

¿No te parece bonito eso Andrés?

Y todo lo anterior está conectado con el llamado que te ha hecho la vida para servirle, con tu Vocación.

Hoy tienes 37 años y ¿Ya estas claro en tu vocación, no es así Andrés?

Sí señor.

La pedagogía.

La pedagogía es tu vocación.

Ya llevas 10 años siguiendo a un pedagogo.

Ya va siendo hora que lo valores.

Valora a tu maestro y con humildad vive y multiplica sus enseñanzas.

Sigue intentándolo Andrés.

Sigue caminando.

La Educación Psicológica no solo es una gran idea, sino que es necesaria para estos tiempos de tanta crisis de identidad.

Te invito a que dejes tu crisis atrás.

Te invito a crecer.

Animo Andrés.

Yo estoy contigo.

Yo te acompaño.

Con inmenso aprecio.

Te amigo,

Ándrez Paz.

DE VIAJE HACIA EL BIENESTAR, LIBRO 8, personalidad elegida

RELATO 19. PERSONALIDAD ELEGIDA

Observa estas palabras de José Antonio Marina:

“Aristóteles definía el carácter como el conjunto de hábitos poseídos por una persona. Para mi es la personalidad aprendida, es decir, todo aquello que a partir del temperamento hemos adquirido a través de la vida. A partir del carácter –aprovechándonos de él, modulándolo, cambiándolo- cada uno diseñamos nuestra personalidad elegida, la última figura de nuestra individualidad, nuestro gran proyecto.”

Y ahora escucha estas palabras de Seth Godin

“La única manera de que nuestra historia sea creída, el único modo de difundir nuestra idea; consiste en decir la verdad. Y decimos la verdad cuando vivimos la historia que contamos, cuando ésta es auténtica.”

Hace varios días vengo tratando de darle forma a este relato, siento que es crucial para el proceso personal y profesional en el que ando.

Me siento un poco bloqueado, algo nervioso, creo que he llegado a un punto clave que me muestra dos caminos: el derrumbamiento psíquico o el florecimiento psicológico.

Dice Marina que la Personalidad Elegida es la última figura de nuestra individualidad, nuestro gran proyecto, y yo le creo.

Vengo creyendo en esta idea de la Personalidad Elegida desde hace 7 años y reflexionando, me doy cuenta que es el mismo periodo que llevo lidiando con una profunda crisis de identidad que ha afectado todas las esferas de mi vida, especialmente mi dimensión amorosa y laboral, las dos áreas cruciales de la adultez.

No quiero engañarme a mí mismo, ni mucho menos a ti que amablemente estás leyendo estas líneas. Quiero hablarme con la verdad y hablarte con la verdad.

Afirma Godin que decimos la verdad cuando vivimos la historia que contamos. Yo estoy viviendo esta historia de la Personalidad Elegida, me la he creído tanto que hasta le he puesto un nombre: Ándrez Paz.

¿Quién es Ándrez Paz?

¿Quién soy yo?

El Ser que plasmas estas palabras fue nombrado al nacer como Eduardo Andrés Granada Becerra, y este Ser al crecer se ha nombrado a si mismo Ándrez Paz.

¿Qué vida quiere este Ser que soy?

¿Qué hago en la vida para lograr esta vida que quiero?

Anhelo superar mi crisis de identidad desarrollando la personalidad que elegí. Es decir, viviéndola conscientemente. De la acción a la reflexión y de la reflexión a la acción.

Desde que apareció en mi vida la idea de la Personalidad Elegida, ha hecho parte de mi día a día una práctica recomendada por los antiguos griegos:

CONOCETE A TI MISMO

El Autoconocimiento es la clave maestra para superar la crisis de identidad.

Solo conociéndonos a nosotros mismos; lo que hemos heredado y aprendido; como individuos y colectivos, podremos superar la crisis de identidad.

Y ese conocimiento se va adquiriendo poco a poco, empieza siendo nocional, va creciendo y se va volviendo proposicional, sigue evolucionando y se vuelve conceptual, luego categorial y por lo que he podido experimentar en carne propia, se convierte en un sistema de conocimientos de sí mismo.

Si mal no estoy, la sabiduría seria vivir la vida acorde a ese conocimiento que se ha adquirido de sí mismo, en otras palabras, ponerlo en práctica.

Pues bien, al decir de José Antonio Marina, he diseñado una Personalidad Elegida que te quiero compartir. Mi experiencia personal, intelectual y profesional me permite predecir que si vivo consciente y sinceramente esto que he elegido, podré superar mi crisis de identidad, completar la última figura de mi individualidad y asentarme en una vida de responsable estabilidad y creciente bienestar.

Así la cosas, entremos en materia, espero que esta experiencia que te voy a compartir te inspire y motive a Conocerte a Ti Mismo, y emprendas el diseño consciente de tu Personalidad Elegida, ese gran proyecto al que todos estamos llamados si en realidad nuestro anhelo es crecer.

Si de repente quieres un compañero, amigo y  socio para emprender esta meta, no dudes en conectarte conmigo. La conexión es lo que lleva a la cooperación.

Afectivista, ANDREZ PAZ, DE VIAJE HACIA EL BIENESTAR, LIBRO 8

RELATO 18. AFECTIVISTA -Carta a las Lectoras-

“En lugar de esperar lo que está por venir, ¿por qué no hacer su propia vida a medida que avanza? (…) Recuerde, su vida va en la dirección de los pensamientos que tiene en su mente y en las palabras que deja salir de su boca. (…) Entonces, ¿por qué no hacer su vida mientras avanza?”

Rick Tamlyn

-El Juego de Su Vida-

Apreciada Lectora:

Por lo que me he podido dar cuenta, la mayoría de personas que leen las palabras que comparto son mujeres. Por eso les quiero hablar a ellas, te quiero hablar a ti, amable y generosa lectora. También hay lectores que se pasan por estos lares y me hacen saber su presencia, como Rodolfo y Yuri, dos buenos amigos.

Quiero que fluyan las palabras desde mi corazón hacia arriba, hacia mi conciencia, deseo hablarte a conciencia.

Veo muchos rostros conocidos mientras plasmo estas líneas. Se me aparece Rita por ejemplo, una entusiasta lectora.

Imagino a varias de ustedes conectándose con estas letras provenientes de un loco quijote, que cree que es posible luchar con denuedo para que algún día en el Sistema Educativo se enseñé y practique conscientemente la Afectividad.

Es vital para la vida adulta comprender lo que significa la práctica de la Afectividad. Entre más temprano empiece este proceso mucho mejor.

Aprender y practicar la Afectividad es una tarea pendiente para toda la Comunidad Educativa, no solo para nuestros alumnos e hijos, “Alumhijos” como suele decir José Antonio Marina,  sino y fundamentalmente para las Neuronas Espejo, nosotros;, profesores, padres y madres de familia. Nosotros somos las Neuronas Espejo de nuestros hijos, somos nosotros, con nuestro temperamento y nuestro carácter los que damos forma a la Afectividad de nuestros hijos.

Tengo la sospecha de que el Sistema Educativo representado en los colegios públicos y privados no es todavía muy consciente de esta evidente verdad. El entorno familiar, el entorno social, el entorno escolar, configura nuestra Afectividad. Es decir, y en pocas palabras, la capacidad de vincularnos afectiva y efectivamente con los otros y con nosotros mismos.

Cuando esta capacidad no se fortalece a través de la formación y el entrenamiento consciente, el precio que se paga en la adultez, que es para donde van nuestros hijos y donde ya estamos nosotros, es bastante alto.

El amor y el trabajo son los desafíos de la adultez, y estos dependen de una Afectividad bien desarrollada y fortalecida.

Cuando no se da así, la soledad, la depresión y en no pocos casos, el suicidio son destinos cantados.

Lo sé porque lo he vivido, en carne propia y en las muchas historias que he escuchado en los 14 años que llevo prestando mis servicios como Psicólogo.

Amar y Trabajar son las grandes tareas de la adultez y por eso es urgente que la Afectividad sea parte de la cultura educativa.

¿Me ayudarías con esta causa?

Ser Afectivista es ser un activista de la Afectividad, de su enseñanza y su práctica.

No es un capricho personal, no es una moda, de hecho, como bien lo sostiene Miguel De Zubiria, “Todos venimos de una estrategia basada en la afectividad, fue nuestra,… única tabla de salvación.”

En una época de tanta crisis social, familiar y personal, en tiempos de tanta soledad, depresión y suicidio, de tantas adicciones y evasiones de la realidad, es urgente, repito, prestarle atención a lo realmente importante, al afecto, a la Afectividad.

No me canso de repetir esas bellas palabras que alguna vez le escuché a Luz Adriana:

“La Afectividad es el motor de la existencia”

Te invito a esta Causa, hagámosle saber al Sistema Educativo que necesitamos Afectividad, necesitamos educar el corazón. Muchas gracias por leer estas palabras, espero que nos podamos conectar alrededor de esta Causa en común, es vital para nuestro presente como adultos y para el futuro de nuestros hijos.

 

DE VIAJE HACIA EL BIENESTAR, LIBRO 8

RELATO 17. ¿TRABAJAR PARA QUÉ? -Carta a un Amigo-

CON RODOLFO EN RESTAURANTE

Muy apreciado amigo Rodolfo:

¿Te has hecho esta pregunta alguna vez?

¿Trabajar para qué?

¿Para ganar dinero?

¿Para comprar cosas?

¿Trabajar para qué?

Quiero creer que se puede trabajar para GANAR VINCULOS.

No creo que el trabajo solo sea para ganar dinero, si esto es así, entonces Miguel tiene razón, el trabajo que viene de “Tripalium” es una tortura y por ende trabajar resultaría de esclavos.

Trabajar para ganar vínculos, así como lo hacían nuestros antepasados, los cazadores-recolectores, para quienes era apenas natural ganar vínculos, pues de ello dependía su supervivencia, no de un salario, sino de la cantidad y calidad de sus vínculos. Ahí sí, trabajar deja de ser una tortura y se convierte en un grato placer, en una fuente de inmensa satisfacción.

Por todo, mi querido amigo, ambos sabemos que los vínculos afectivos son el mayor tesoro de la vida, como bien lo escuché de Luz Adriana alguna vez: “la afectividad es el motor de la existencia.”

Te cuento que leyendo un libro poderoso me encontré con estas palabras de un tal Immanuel Kant:

“No trates a los demás como si fueran medios para alcanzar determinados fines, sino como fines en sí mismos.”

¿Qué tal ah?

Justo lo que hemos venido hablando en los últimos días compa; los vínculos como fines en sí mismos.

El día que te escuché decir esas palabras de Kant se conectaron muchas neuronas en mí. Empecé a sentir que no es descabellada la idea de trabajar para ganar vínculos y como todo trabajo que se aprecie, el cultivo de vínculos requiere esfuerzo, compromiso y mucha paciencia.

Llegan a mi conciencia unas palabras de Miguel sembradas en un bello libro que estoy redescubriendo:

“Todos venimos de una estrategia basada en la afectividad, fue nuestra,… única tabla de salvación.”

Pues sí, parece mi estimado amigo que Ganar Vínculos es lo único que nos libera de la pobreza en todas sus dimensiones, son los vínculos la primera condición de Bienestar. ¿No fueron los vínculos los que te salvaron en tu más reciente crisis?

Debo confesarte y reconocerme al mismo tiempo, que yo no he sido muy buen cultivador de vínculos, hábil para iniciar, sí, pero incompetente para profundizar. Por eso valoro tanto el vínculo contigo, bien lo sabes que en realidad eres mi primer amigo de la adultez. Y que bueno, porque este primer amigo ha sido como una Neurona Espejo para mi aprendizaje.

Entonces amigo Rodolfo, volviendo al principio:

¿Trabajar para qué?

Lo tengo claro, trabajar para Ganar Vínculos, ya no tengo ninguna duda, los vínculos son la mayor riqueza, y esto no es solo poesía, es un asunto de supervivencia; solo bien vinculados podremos crecer y pararnos con firmeza en la adultez.

Muchas gracias Rodolfillo por ser uno de mis vínculos y por mostrarme en la acción el inmenso valor de la amistad. Afortunado soy.

Me siento tentado a terminar esta carta para ti con una palabra:

Servir.

Servir es la mejor manera de Ganar Vínculos.

El acto de servir en sí mismo ya es una gran fuente de felicidad que lo libera a uno de la expectativa de la reciprocidad. Y la razón es muy sencilla. Me he dado cuenta que cuando se pone la actitud de servicio en acción, el cerebro lo recompensa a uno con sustancias bioquímicas que le producen mucha alegría, y esto hace que las demás actividades que uno lleva a cabo queden impregnadas con esta energía. Así lo experimenté la semana pasada con un par de colegas y de ahí surgió el entusiasmo por ejemplo para volver a escribirle a Miguel y para emprender el proyecto del Psicólogo Amigo en Transmilenio. En otras palabras, servir nos da energía emocional para vivir.

En fin, es mucho lo que hay para conversar al respecto, ya tendremos tiempo en nuestros encuentros de Afectivistas.

Un fuerte abrazo compa.

Espero que esa nueva experiencia laboral que estás viviendo sea fuente de muchos vínculos, y que a finales de esta temporada podamos hacer un buen balance de lo vivido y aprendido.

Con sincero aprecio.

Ándrez Paz.