Publicado en CONSULTORIA DE PAREJA

DESAMOR

DESAMOR

El desamor es la oportunidad que nos da la Vida de descubrir el amor.

El dolor del desamor nos puede llevar a una conexión con el verdadero amor.

Cuando sucede esto nos damos cuenta que el amor es vida.

Sin amor se nos hace pesada la vida.

Con amor, la vida es mas fluida.

El desamor no es una tragedia sino una bendición.

Es el llamado que te hace la Vida a descubrir el amor.

Por eso es tan importante vivir el dolor del desamor con dignidad.

Esto significa que para superar el dolor debes caminar hacia el amor y dejar atrás a quien te abrió las puertas del desamor.

No intentes calmar tu dolor buscando a tu verdugo, de esta forma retrocederas y te privaras de descubrir el verdadero amor y te condenaras a prolongar tu desamor.

Has del desamor un descubrimiento no un sufrimiento.

Levantate y anda.

El amor te espera.

Deja de sufrir y comienza a vivir.

Si estas experimentando un desamor, el amor estas por descubrir.

Yo pase por ahí y mi experiencia te quiero compartir.

En el compartir esta la puerta de entrada al verdadero amor.

Al bien vivir.

Andrez Paz // Psicología de la Vida
-Pareja, Familia, Trabajo-

Publicado en ANDRES PAZ, PROYECTO DE VIDA

PROLOGO PROYECTO DE VIDA ANDRÉS PAZ

EL PROLOGO

“Para tener paz, enseña paz y así sabrás lo que es.”

Un curso de milagros

Antes que ser psicólogo soy un ser humano, como tal, dotado de cualidades, tanto positivas como negativas.

A las cualidades negativas las llamo virus psicológicos; una especie de patrones de pensamientos, sentimientos y acciones que obstaculizan la expresión plena de las cualidades positivas, a tal punto que si no se les corrige a tiempo, empiezan a afectar el normal funcionamiento de la mente, se pierde la armonía y poco a poco el caos se va apoderando de tu vida.

El más claro indicador de la presencia de estos virus en tu mente es la calidad de tus vínculos afectivos. Si estos vínculos son fuente de amor quiere decir que estás interactuando bien porque estas cultivando nutritivos vínculos que contribuyen con tu crecimiento.

Por el contrario, si estos vínculos afectivos están siendo fuente de amargura, quiere decir que no estas interactuando bien. Significa que uno o varios virus se están apoderando de tu mente; porque la manera como nos relacionamos con los otros son un reflejo de la forma como interactuamos con nosotros mismos.

La amargura es la antesala de la ruptura. Si el amor nos acerca a un vinculo, la amargura nos aleja de éste; tarde o temprano el otro se cansa y se distancia.

A esta conclusión he llegado justamente porque una de mis mayores cualidades es la capacidad de reflexionar. Soy un psicólogo que reflexiona, que piensa la vida, por eso me gusta tanto la palabra escrita y hablada. Disfruto enormemente cuando leo, escribo y sobre todo cuando hablo, a tal punto que luego de años de práctica he logrado construir una teoría psicológica a la que he llamado Psicología de la Vida.

Llevo 15 años en el mundo de la psicología, y ser un psicólogo pensador me convirtió en un psicólogo teórico, lo cual me produce una intensa alegría, una profunda satisfacción. Sin embargo, soy conciente que una teoría sin práctica es infértil, no produce frutos.

Pues bien, ¿cómo saber si mi teoría psicológica es valida?

La respuesta es muy sencilla:

Aplicándome esa teoría a mi mismo. Soy yo el primer sujeto experimental.

Creo que la Psicología de la Vida me puede ayudar a transformar mis circunstancias presentes.

¿Y cuales son esas circunstancias?

Hoy, después de dos largos y dolorosos años de acumular amarguras, los dos vínculos afectivos que le daban sostén a mi existencia se han roto. Primero fue el vinculo de pareja, y como si se tratara de un cáncer afectivo, éste empezó a hacer metástasis y llegó al vinculo familiar, es decir, me he quedado sin dos de mis mayores fuentes de amor; perdí la cercanía de mi neo tribu familiar.

Perdí el año en el amor, pero lo gané en el trabajo, no materialmente, sino intelectualmente porque logré llegar a una teoría que hoy es mi salvavidas para seguir navegando por esta existencia.

Sin embargo, como Psicólogo Afectivo, soy plenamente conciente de lo determinante que resulta equilibrar estas dos dimensiones fundamentales de la existencia, porque de no ser así, la inestabilidad en el amor se traslada al trabajo, y ahí si, apague y vámonos.

Mi teoría psicológica es la Psicología de la Vida y creo fervorosamente que con esta psicología, de la mano de la practica conciente de la Afectividad, puedo recuperar el amor para mi vida.

En otras palabras, creo que esta psicología, sumada a mi capacidad reflexiva, me puede ayudar a transformar mis circunstancias.

¿Cuál es el paso a seguir entonces?

Identificar y eliminar esos virus psicológicos que me hicieron perder unos vínculos afectivos tan valiosos para mí y que de alguna manera han impedido la expresión plena de mis cualidades como ser humano y de todo mi potencial como psicólogo.

Dada las circunstancias, hoy este es mi principal proyecto de vida, lo llamo el proyecto Andrés Paz.

Tengo que equilibrar la vida de Andrés Paz, solo así podré contribuir con la edificación de una Tribu Familiar, y a partir de estas bases con la construcción de una Comunidad Psicológica que nos prepare para la vida adulta, que nos brinde herramientas para valorarnos, conocernos, conducirnos y construirnos un proyecto de vida laboral, intelectual y afectivo.  Los tres máximos frutos para alimentar la existencia.

No será fácil, pero no tengo opción.

O lucho y salgo adelante o me rindo y perderé la vida en un instante.

Cierto es que la paz empieza por casa.

Y esa primera casa es tu corazón.

Este es pues el prologo de mi proyecto de vida, ya voy viendo hacia donde me está conduciendo mi espíritu.

Hasta pronto.

Seguiré narrando….

¿Seguirás escuchando?

Publicado en ANDRES PAZ, PROYECTO DE VIDA, PSICOLOGIA DE LA VIDA

GERENTES DE NUESTRO PROYECTO DE VIDA

ARBOL PROYECTO DE VIDA
Es increíble como le llegan a uno los mensajes divinos. Y son divinos porque son instrucciones que no le transmiten a uno otros hombres sino los poderes superiores de la vida. Depende de uno ser receptivo a esos mensajes y ser creativo con ellos, escucharlos y llevarlos a la práctica.

Estas líneas las redacto en la estación de los Héroes de Transmilenio, la ciudad esta solitaria, pocas almas circulan por esta selva de cemento, y me sentí inspirado para escribir porque vi un mensaje que decía:

“Si quieres crecer, tienes que ser un gerente de tu proyecto de vida”

Hay que gerenciar el proyecto de vida, y para eso se necesita sabiduría, ser receptivo a ella y expresarla cada día.

En mi carta de navegación del día por ejemplo recibí las siguientes orientaciones vitales:

Haz lo correcto, con integridad, simplicidad, y con ausencia de expectación.

Trabajamos mejor cuando vivimos mejor el presente y no nos distraemos por las expectativas.

Cuando nuestra mente está libre de incertidumbre, podremos reflejar con más efectividad el flujo natural de la energía de la vida. Guiados por una mezcla de sabiduría adulta y la conciencia despejada de un niño, podemos progresar con paz mental.

Es el tiempo adecuado para la introspección y la calma.

Permita que el tiempo y la naturaleza lo sane, no la ayuda externa.
Su integridad personal lo ayudará a prevenir la mala suerte.

El trabajo en búsqueda de resultados con impaciencia casi nunca es satisfactorio.

Los motivos puros y honestos traerán grandes éxitos.

Nosotros nos beneficiamos de la sintonía de nuestras actitudes y motivaciones con el devenir natural de la vida.

Actué instintivamente, ha perdido la inocencia. Intentando lograr beneficios personales la desgracia se cierne sobre usted.

¿Poderoso el mensaje, verdad?

Carl Jung le llama a esto sincronicidad, el hermetismo enseña que todos estamos en la mente del TODO, y que si nos sincronizamos con El, podremos sobrevivir a las tempestades de la existencia y convertirnos en mejores navegantes de la vida.

Seguiré narrando…

¿Seguirás escuchando?

Publicado en REFLEXIONES VITALES

FE

Entiendo la Fe, como Fortaleza Emocional.

La Fortaleza Emocional es el resultado del cultivo de vinculos afectivos.

Cuando uno cultiva vinculos afectivos su fruto es la Fortaleza Emocional.

El cultivo de vinculos afectivos fortalece la Fe en la Vida.

Tener Fe en la Vida es confiar en Dios.

Es confiar en que todo lo que nos acontece tiene un proposito, una finalidad, nada es en vano.

Todo cuanto acontece lleva consigo el proposito del aprendizaje.

Y cuando se aprende, se crece.

Entre mas fortalecidos estemos emocionalmente, mas creceremos.

Un espíritu fortalecido emocionalmente, es decir, un espiritu con Fe, es un espiritu que esta encaminado hacia la grandeza de su Ser.

Publicado en REFLEXIONES VITALES, SENTIPENSAMIENTOS

50/50

equilibrio

El equilibrio es la base de la salud mental.

El equilibrio es equidad.

La equidad es justicia.

La justicia es paz.

La paz es amor.

El amor es sabiduría.

La sabiduría es pan.

El pan es bienestar.

El bienestar es felicidad.

La felicidad es el cielo.

El cielo está en tu corazón.

El corazón es el equilibrio.

El equilibrio es la base de la salud mental.

Publicado en HISTORIA DE VIDA

ME VOY…

“Su forma de abordar los problemas influye en como abordan otros los suyos, abórdelos sabiamente y no solo los resolverá, sino que dara asimismo un buen ejemplo que otros podrán seguir, abórdelos neciamente  y no solo los exacerbara, sino que provocará asimismo una reacción en cadena que agravará las cosas para otras personas. “

Lou Marinoff

 

Hemos llegado a un acuerdo, me quedaré hasta el 22 de diciembre.

Mientras tanto, iré cargando mis corotos: cuadernos de notas, libros y unos cuantos chiros. Eso es todo lo que tengo.

Vuelvo a empezar, o mejor, doy comienzo a un nuevo nivel de este juego de la vida. Un nivel actitudinal, autónomo y conceptual. Tengo que consolidar esta realidad para seguir creciendo como ser humano.

Para mantenerme en este nivel y no descender, tengo que practicar tres actitudes:

Empatía, asertividad y proactividad.

La práctica de la empatía empieza con los vínculos afectivos más importantes de mi vida.

¿Quiénes?

Mis hijos.

Tengo que velar por su bienestar. Ser un padre para ellos. Sentirlos, cuidarlos, apoyarlos.

Ser un padre proveedor fortalecerá mi empatía.

Tengo que estar muy atento a sus necesidades: físicas, psicológicas, espirituales.

Hacer lo que me corresponde. Cumplir con mi deber y ejercer mi derecho a ser padre.

Así como mi padre celestial me trata, yo debo tratar a mis hijos.

Mis hijos son lo más importante.

La práctica de la asertividad empieza con el vínculo afectivo más importante para mis hijos: su madre.

Debo ser muy asertivo con la madre de mis hijos. La interacción con ella debe ser muy fluida, sin miedo y sin agresión, siempre en pro del bienestar de los niños.

La práctica de la proactividad empieza con el cultivo del vínculo afectivo conmigo mismo. Es la proactividad la que me asegura la autonomía. En primer lugar, la autonomía afectiva para liberarme de mis miedos e inseguridades, de todos esos virus psicológicos que no me permiten crecer y me mantienen estancado, al borde del decaimiento.

En segundo lugar, la autonomía intelectual para liberarme de todas esas ideas chatarras y toxicas que me llevan a sentirme mal y perder energía innecesariamente.

Y en tercer lugar, la autonomía material para cumplir con mi responsabilidad como proveedor del clan familiar que me fue asignado.

La empatía, asertividad y proactividad son sumamente fundamentales para asegurar la autonomía afectiva, intelectual y material.

De esta manera podré contar con los recursos vitales (afecto, sabiduría y pan) necesarios para seguir construyendo mi proyecto de vida, es decir, seguir profundizando en lo que soy (identidad), lo que se (psicología de la vida) y lo que hago (psicología afectiva).

En tiempos de cambios, lo mejor es intentar conservar la serenidad.

No ha sido fácil para mí, pero no tengo más opción.

Estas son mis ideas, la manera como proceso mi presente vital, ahora el desafío será llevarlas a la práctica.

Publicado en ANDRES PAZ, FELICIDAD, PSICOLOGIA AFECTIVA

¿CÓMO SER UN PSICÓLOGO FELIZ EN MEDIO DE UNA SOCIEDAD DE CONSUMO?

 

“Siga el camino sabio de otros…”

I Ching

 “Todos podemos ser felices si sabemos qué buscar y cómo hacerlo.”

Miguel De Zubiría

“Si se os pregunta en qué consiste la felicidad, responded: en vivir de acuerdo con uno mismo…”

Sabiduría Hermética

 

Indudablemente vivimos en una época de dominio cultural de la sociedad de consumo; sus creencias, prácticas y afectos influyen poderosamente en el comportamiento de las mujeres y hombres de esta generación, en la que prima el placer sobre el “sentido que da a la vida un determinado compromiso.”[1]

En 1999, el mismo año en el que empezó mi peregrinaje por el fascinante mundo de la Psicología, Martin Seligman abrió un sendero sabio para la nueva generación de psicólogos.

Dicha corriente conocida como la Psicología Positiva, sostiene que la felicidad originada en el placer termina con él y “se pierde bajo las olas del devenir”.

Para que la felicidad perdure mas allá de un instante, es preciso que sea fruto no solo del placer, sino también del sentido o significado que da a la vida un compromiso. Es justamente esto, -de acuerdo como Mihaly Csikszentmihalyi– lo que produce el flujo que desemboca en la felicidad.[2]

Como psicólogo creo firmemente en esta concepción de la felicidad. Contraria como es apenas lógico, a esa felicidad chatarra y toxica que pregonan desde sus respectivos atriles mediáticos los apóstoles de la sociedad de consumo.

Por eso, 15 años después del inicio de esa profunda re-evolución en el mundo de la psicología, aquí estoy siguiendo el camino sabio de otros, sumándome a esta causa de la Psicología Positiva, uniéndome a sus filas, tal y como ya lo hiciera mi maestro Miguel De Zubiría, quien muy pronto detectó los alcances y el impacto que esta corriente tiene y tendrá en la conciencia de las actuales y próximas generaciones de psicólogos y por lo tanto de las personas que hacen uso de nuestros servicios terapéuticos y formativos.

Comparto plenamente la idea de mi maestro Miguel de que todos podemos ser felices si sabemos qué buscar y cómo hacerlo. A partir de mi propia experiencia, a esta idea le agrego que la felicidad no se compra, se cultiva.

La felicidad es una semilla que podemos cultivar en nuestras vidas.

Los psicólogos de esta generación tenemos el deber de ser felices. Solo siendo felices, podemos contribuir con la felicidad de los demás.

Por eso es que resulta tan importante comprender que la psicología más que una profesión es un estilo de vida, una forma de ser y de estar en el mundo.

La psicología no es solamente un medio para “ganarse la vida”, es ante todo una forma de vivir la vida.

La psicología no es solo un trabajo certificado por un cartón, es sobre todo una Vocación respaldada por una vida bien cultivada.

Se nace para ser psicólogo, no solo para trabajar como psicólogo.

Así como hay muchos estilos de vida, también hay muchas maneras de ser psicólogo.

Luego de seis años de profundo estudio, yo elegí la forma de ser psicólogo propuesta por mi maestro Miguel De Zubiría.

Yo soy Psicólogo Afectivo. Esta es mi identidad.

Mi propósito como Psicólogo Afectivo es uno solo:

Ser feliz, y con ello contribuir con la felicidad de los demás; de la Tribu Familiar a la que pertenezco, de las parejas y familias para las que trabajo.

En mi entender, la Psicología Afectiva es una practica psicológica que consiste en cultivar amorosa, sabia y conscientemente la semilla de la Felicidad en nuestras vidas.

Ahora bien, ¿Cómo puede un psicólogo cultivar la semilla de la felicidad en su vida?

De esto hablaremos en el próximo relato…

Salud!!!

 

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Andrés Paz

Psicólogo Afectivo

Terapeuta Formativo de Pareja y Familiar

 

 

 

[1] Eduardo Punset: “El viaje a la felicidad”. 2005

[2] Ibid

Publicado en ACTUALIDAD, ANDRES PAZ, EL JUEGO DE LA VIDA, TALENTO

LA VIDA ES COMO UNA CARRERA CICLÍSTICA -Nairo Quintana: un talentoso que produce felicidad-

El ciclismo nuevamente esta de moda en nuestro país.

Quizá la época de mayor gloria en este deporte fue en la década de los 80 cuando Lucho Herrera alimentó con orgullo y felicidad a toda una nación pendiente de sus gestas en Europa y en la vuelta a España.

El héroe del momento se llama Nairo Quintana.

Un ciclista de elite que produce una intensa emoción verlo competir.

Un talentoso que está contribuyendo notablemente con la felicidad publica de las personas que nos alegramos de ver como un compatriota saca la cara por el país.

Por eso es que amo el Talento, porque no solamente trae felicidad al talentoso y su familia, sino, a un país entero.

Y esta claro que la felicidad contribuye con la Salud Mental, e incluso física y también espiritual.

De modo que los talentosos son muy preciados y valorados por toda sociedad.

Si esto es así, ¿Cuándo será el día en que dejemos de producir obreros en nuestro sistema educativo y nos dediquemos a Formar Talentos en un Sistema Formativo?

Esta que es la noticia deportiva del momento me hizo pensar en el Juego de la Vida.

La Vida es como una carrera ciclística.

Para lograr ese honroso segundo puesto en el Tour de Francia, ganar la montaña y ser el campeón de los jóvenes, Nairo Quintana, como lo hiciera también Rigoberto Uran en el Giro de Italia, debió superar 21 etapas, donde no solamente competía contra los demás, sino y sobre todo, contra si mismo.

Debió superar obstáculos, escalar montañas, superar el frio, ganarle al reloj….

Pues bien, así también es la Vida, debemos superar obstáculos, debemos competir, pero como bien lo enseña Lou Marinoff haciendo referencia al poder del Tao, “el secreto de competir con éxito, reside en cooperar con tu mejor yo, no en competir con los demás”.

La máxima victoria como lo diría Aristóteles es la victoria sobre si mismo.

El Talento de Nairo Quintana es un Talento Deportivo. Praxico.

La victoria sobre si mismo es un Talento Psicológico, necesario para afrontar las adversidades de la Vida, los retos de la existencia. Una separación, un divorcio, la muerte de un ser querido, la perdida de un empleo…

Visto desde el SISTEMA VIDA, la carrera por la Vida tiene seis etapas.

La primera etapa va de los 0 a los 10 años. (Dependencia)

En esa etapa somos absolutamente Dependientes en todos los sentidos: afectiva, intelectual y materialmente.

No hay mucho que hacer, el azar es el que nos ubica en un entorno que ninguno de nosotros eligió.

Es una etapa en la que el aporte de nuestros padres y nuestra Tribu Familiar es fundamental.

Su ausencia, es lo que marcará nuestras carencias afectivas en nuestra adultez.

Y las carencias afectivas, en la adultez se pagan con un pobre desempeño en el juego del emparejamiento, y por lo tanto en el juego de la crianza.

Puede que en el juego del trabajo se sea “exitoso”.

Pero el éxito, sin el amor de una familia, es un éxito amargo que intoxica la existencia.

La segunda etapa va de los 11 a los 20 años. (Independencia)

Esta es la etapa en la que se empieza a luchar por la Independencia.

No en vano, es la etapa de la adolescencia, la rebeldía natural.

El querer ser libre.

Lastimosamente, en esta etapa la libertad esta más inclinada hacia la biología, es decir hacia la satisfacción irresponsable de los placeres del cuerpo; y no hacia la socioantropologia, es decir hacia la Responsabilidad y el cumplimiento de nuestros deberes como miembros de una Tribu Familiar y una sociedad.

No obstante, de los tutores depende hacia donde se incline esa libertad que tanto reclama el adolescente.

Si se hace la tarea bien, los 20 años deberían significar la conquista de la Independencia, representada en una libertad responsable.

Si la libertad no es responsable, se convierte en una esclavitud.

La conclusión es muy clara:

De nosotros como tutores depende que nuestros hijos a los 20 años sean dueños de si mismos o esclavos de su ego.

La tercera etapa va de los 21 a los 30 años. (Autonomía)

Durante esta etapa se profundiza la esclavitud o se consolida la libertad.

Es la etapa de la conquista de la Autonomía.

Y también es la etapa en la que las cadenas de los placeres; el sexo, el alcohol, las drogas, se hacen más fuertes y se adueñan de la Vida de quienes no han podido aprehender el Juego de la Vida.

Estos son los que reclaman libertad sin merecerla.

Sin luchar por conquistarla.

Estos son los esclavos de su ego que no pueden asumir un compromiso con sus parejas, sus hijos, sus trabajos.

Están a merced de su ego, es decir, sus placeres, sus miedos, sus culpas, y por eso fracasan en sus relaciones de pareja, la crianza de sus hijos y el desempeño de sus trabajos.

Por eso terminan atrapados en círculos viciosos, estrellándose constantemente con la Vida y llevándose por delante todo lo que se atraviese por su funesto paso.

La cuarta etapa va de los 31 a los 40 años. (Interdependencia)

Si se conquistó la Autonomía es la etapa entonces de empezar a tejer vínculos de Interdependencia. Con la pareja, la familia, los amigos…

Interdependencia que se convierte en una nutritiva fuente de afecto, sabiduría y trabajo.

Recursos para alimentar el corazón, la cabeza y el estomago.

Si no se ha conquistado la Autonomía y aun se sigue bajo el yugo del ego, es una etapa de profunda frustración.

De amargura, de sin sentido porque todavía se depende de los papas, de la pareja, de un empleo que escasamente satisface las necesidades del estomago y los deseos caprichosos del ego.

Pero también puede ser una etapa de toma de conciencia.

De despertar.

De aprehender las lecciones de la Vida.

Y de encaminarse hacia la conquista de la Autonomía, cuya primera victoria es darle un certero golpe de estado al ego.

Es una oportunidad y depende del individuo tomarla y dejarla.

Ser un tomador o un dejador de oportunidades.

La quinta etapa va de los 41 a los 50 años. (Cooperación)

Cuando la interdependencia se ha consolidado, el siguiente nivel es la cooperación.

Todos los vínculos cooperan entre si para incrementar los recursos de la Comunidad. De la Tribu familiar o social.

Hay confianza, ayuda mutua, reciprocidad.

El que no ha podido aprehender el Juego de la Vida, en esta etapa sigue luchando, tratando de subsistir. Quejándose del mundo y contra el mundo.

Puede que tenga recursos materiales, pero es pobre en afecto y más pobre aun en sabiduría.

Es un rico pobre.

Y como es pobre en afecto, le toca comprarlo.

Y como es pobre en sabiduría, aun sigue creyendo ingenuamente que primero está el estomago y después el corazón.

La sexta etapa va de los 50 años en adelante… (Altruismo empático)

Esta ya es la etapa de ayuda plena a la sociedad y la humanidad.

Es alcanzar la cima, no del éxito, sino del impacto positivo sobre las nuevas generaciones. Del aporte con su afecto, su sabiduría y su trabajo al Bien-Estar de la sociedad.

Aunque no es ese el objetivo del que alcanza este nivel de destreza en el Juego de la Vida, es la etapa de los reconocimientos sociales.

Toda sociedad reconoce y valora no solo a sus héroes deportivos, sino también a sus héroes artísticos, científicos y sociales.

La Vida entonces es como una carrera ciclística que va por etapas.

Como en todo deporte, en el Juego de la Vida hay hombres y mujeres que se destacan por su destreza a muy temprana edad.

Nairo Quintana alcanzó a los 23 años, lo que otros ciclistas difícilmente lograran en su Vida.

Quizá a medida que pasa el tiempo se va haciendo más difícil ganarle la batalla al ego.

Quizá la etapa crítica sea la que transcurre entre los 30 y los 40 años.

Quizá estas letras sirvan para tomar conciencia.

Quizá…

Sea lo que sea, entre mas personas comprendamos que la Vida es un Juego, en el que no necesariamente hay que competir sino cooperar con nosotros mismos y con los demás, mas se transformará nuestra sociedad. Más evolucionaremos como humanidad.

Esto me salió mas largo de lo que pensaba, pero bueno, espero que haya quedado claro el mensaje.

Agradezco mucho tus comentarios.

Publicado en AFECTIVIDAD, ANDRES PAZ, TRISTEZA

SABOREAR LA TRISTEZA

Quien lo creyera, pero uno puede aprehender a saborear la tristeza.

La tristeza hace que mires en el fondo de tu corazón.

La tristeza hace que te mires al espejo de tu conciencia.

Que valores tu Vida, que valores los regalos que te da la Vida.

Y como NO es eterna la tristeza, también te recueda la Vida que en este constante ir y venir, mañana llegará la alegria.

Aquí estoy saboreando la tristeza, confiando y creyendo en la Vida.

Saborear la tristeza no es un acto de masoquismo sino de humildad.

Publicado en ANDRES PAZ, CRISIS DE PAREJA

ALBERT EINSTEIN Y LAS RELACIONES DE PAREJA

Si aterrizamos la teoría de la relatividad a las relaciones de pareja, la hallaremos perfectamente lógica.

Parafraseando a Lou Marinoff, los exquisitos placeres del amor romántico, que tan breves parecen por su duración, suelen estar mas que contrarrestadas por el terrible dolor de un corazón partido, que parece persistir para siempre.

¿Cuál será la lección de esto?

Pues que el dulce amor hay que saborearlo y valorarlo. Además, aunque parezca breve, hay que cultivarlo y conservarlo.

Y el amargo amor despechado, aunque parezca eterno, hay que soportarlo estoicamente, reflexionarlo y liberarlo.

¿Conclusión?

La experiencia del amor de pareja es relativa.

Saborea esa experiencia cuando sea dulce.

Reflexiona esa experiencia cuando sea amarga.

En cualquiera de los dos casos, nunca olvides que el tiempo pasa.

Para bien, o para mal.