DE VIAJE HACIA EL BIENESTAR, Educación Psicológica, LIBRO 8, personalidad elegida

RELATO 21. CARTA DE ANDREZ PAZ PARA ANDRES GRANADA

Muy apreciado Andrés:

No te detengas Andrés, sigue intentando crear una funcional conexión con Luz Adriana, algún día se conectaran profundamente, todo es un proceso.

Hazme un favor Andrés:

Cree en ti.

Cree en ti.

Cree en ti.

Cree en la personalidad que elegiste para encarnar.

Ahora profundiza eso que elegiste.

Tu Personalidad Elegida es tu primario proyecto de vida, el núcleo de todo lo demás.

En este momento me llega un mensaje para ti, el emisor es el Arcano 20, El Juicio:

“En este momento el famoso Loco no lo es más, no puede seguir engañándose a sí mismo, ni engañando a nadie más. La dualidad libre albedrio – destino está siento entendida.”

Haz sabido elegir una personalidad, la has diseñado luego de muchos años en esa tarea.

Ya tiene forma tu diseño.

Elegiste ser Constructor de Paz:

De paz personal.

De paz familiar.

De paz social.

Elegiste ser Cultivador:

De vínculos afectivos.

De palabras constructivas y nutritivas.

De dinero para compartir.

Elegiste ser Servidor:

Escuchar Empáticamente.

Interactuar Asertivamente.

Ayudar Oportunamente.

Elegiste ser Pedagogo Conceptual:

Y consagrarte a la Pedagogía Afectiva.

La pedagogía política.

Y especialmente a la Educación Psicológica.

Elegiste ser Psicólogo Afectivo:

Te convertiste en un Afectivista; un apasionado activista de la enseñanza y práctica de la Afectividad en el sistema educativo y productivo del país.

Llegaste a la Psicología Urbana y con ella le has dado pleno sentido a la pedagogía en los sistemas de transporte masivo.

Te lograste dar cuenta que la mejor terapia para el corazón son los amigos y por eso te conectaste con la idea del Psicólogo Amigo.

Empezaste a percibir la fusión entre la psicología y la sociología, llamada Psicosociologia. Te fascina mucho esa conexión, ¿verdad Andresito?

Y aunque te costó mucho aceptarlo, te abriste a la psicología política, tomaste conciencia de tu habilidad para reflexionar sobre este fenómeno de la naturaleza humana: el poder político. O mejor, la psicología que hay detrás de la lucha por el poder político.

Elegiste ser Storyteller:

Un escritor de libros con sentido.

Y un conferencista inspiracional.

Elegiste ser Familiar:

Conectarte con todos los integrantes de la Tribu Familiar a la que perteneces; con los vivos y también con los muertos.

Y sobre todo,

Elegiste ser parte un de un Núcleo Familiar Unido y Funcional.

Ese es tu máximo sueño. El proyecto más importante de tu Personalidad Elegida. El vínculo básico de tu existencia.

Esta fue la vida que elegiste.

¿Compleja, verdad Andrés?

Pero no te asustes que todo está conectado.

Tu solo cree en lo que elegiste.

Y vívelo.

Vívelo lo más conscientemente que puedas.

Vívelo y reflexiónalo.

Y una última cosa apreciado Andrés, acepta tu Don. ¿Ya eres consciente de tu Don verdad?

Tenlo muy presente.

Tu Don es la enseñanza.

Acepta tu talento.

¿Tienes alguna duda de cuál es tu talento?

La palabra Andrés, ese es tu talento.

La palabra hablada y la palabra escrita.

Créelo.

¿Necesitas pruebas para creerlo?

Esta carta que hoy te estoy enviando es la numero 77 de tu sexto libro, al que finalmente llamaste Tiempos de Amar.

En dos años lograste escribir 6 libros!!!

En pocos días publicaras el tercero; Tiempos de Pan.

La palabra es tu talento Andrés.

¿Y qué tal tu pasión?

En esos 6 libros hablaste mucho de tu pasión.

¿Y la confirmaste verdad?

La Psicología.

Esa es tu pasión.

Te apasiona la psicología.

Vives para hacer psicología y haces psicología para vivir.

¿No te parece bonito eso Andrés?

Y todo lo anterior está conectado con el llamado que te ha hecho la vida para servirle, con tu Vocación.

Hoy tienes 37 años y ¿Ya estas claro en tu vocación, no es así Andrés?

Sí señor.

La pedagogía.

La pedagogía es tu vocación.

Ya llevas 10 años siguiendo a un pedagogo.

Ya va siendo hora que lo valores.

Valora a tu maestro y con humildad vive y multiplica sus enseñanzas.

Sigue intentándolo Andrés.

Sigue caminando.

La Educación Psicológica no solo es una gran idea, sino que es necesaria para estos tiempos de tanta crisis de identidad.

Te invito a que dejes tu crisis atrás.

Te invito a crecer.

Animo Andrés.

Yo estoy contigo.

Yo te acompaño.

Con inmenso aprecio.

Te amigo,

Ándrez Paz.

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FAMILIA DE ORIGEN

CARTA A LOS BECERRA

CARTA A LOS BECERRA

Cuando nuestros abuelos se casaron, por allá en 1937, Colombia era un país mayoritariamente rural. Apia pertenecía al gran viejo Caldas y la iglesia católica estaba presente en la vida y obra de todos los parroquianos de estas tierras. El abuelo Arturo tenia 27 años y la abuela Tulia tiernos 20 añitos. Al casarse, el libreto estaba claro: Trabajarían la tierra, criarían a su numerosa familia y vivirían juntos hasta que la muerte los separara. Nuestros abuelos cumplieron con su destino. Labraron el campo, tuvieron 9 hijos y solo la muerte los separó el 24 de junio de 1992, día en que partió el abuelo a sus 82 años de vida. La abuela le sobrevivió 15 años más y murió el 21 de diciembre de 2007, días después de haber cumplido 90 años.

Arturo y Tulia murieron en la misma casa. Una humilde vivienda de dos pisos ubicada en un barrio popular de Pereira. En Villa santana vivieron sus últimos años quienes habrían de dejar una prolífica descendencia.

Hasta donde me alcanzan las cuentas fueron 9 hijos (Arturito, Olga, Oscar, Ofelia, Chila, Gonzalo, Javier, Jorge e Inés). 17 nietos (Patricia, Humberto, Francisco, Oscar Darío, Walter León, Rodolfo Arturo, “María Elena”, Víctor, Sandra, Paola, Cristian, Ronald, Jorge Enrique, Gloria María, yo, Viviana y Gloria). “25 bisnietos” (Alejandro, Felipe, Viviana, Katherine, “Shabit”, “Juan Pablo”, Brianna, los dos de Sandra, los dos de Paola, los dos de Cristian, los dos de Gloria, Orianna, Dante, Dylan, Felipe, María Fernanda, Juan David, Gabriel y Juliana). No se cuantos hijos tiene Oscar Darío, ni cuantos hijos Walter León, ni cuantos Rodolfo Arturo. Lo último que supe fue que Francisco tenía dos. Es decir que fácilmente podemos estar llegando a los “35 bisnietos”. Inclusive, ya vamos en 3 tataranietos: Alejandro tiene dos hijos y Felipe uno.

75 años después de que se dio esa unión entre Arturo y Tulia, mal contados fuimos 64 sus herederos!!!!. De los cuales solo dos ya no están físicamente con nosotros: Arturito y Cristian. Quiere esto decir que en términos generales, esta ha sido una Tribu Familiar que no ha sido visitada por la tragedia. Sin embargo, también es cierto que somos un grupo familiar que no se ha caracterizado precisamente por la unión y la cohesión. No hemos podido sacar provecho de la fuerza de ese número, no hemos construido una identidad, no hemos sabido conservar el legado, de hecho, esta carta que hoy escribo para todos mis consanguíneos es para dejar una evidencia de un acontecimiento que marca la ruptura de la primera generación de descendientes: la venta de la casa donde murieron los abuelos.

No soy dado a creer en la vida más allá de la muerte, pero de lo que si estoy seguro es que en esa casa aun circula por todos sus rincones la energía de los abuelos. El vigor de Arturo y la alegría de Tulia. Por eso me duele que sus 8 hijos no hayan sido capaces de conservar ese legado. Y más me duele todavía que ninguno de los 17 nietos hubiésemos podido hacer algo para evitar lo que se hizo inevitable.

Esa casa es muy simbólica, si sus paredes hablaran contaría miles de historias. Tengo la imagen de mi abuela Tulia asomada en la ventana. De mi abuelo Arturo bajando por las escaleras, con su sombrero blanco y su altura imponente. Recuerdo que en los primeros años de vivir en esa casa, el abuelo Arturo criaba marranos, se sentía el olor a finca, quizá como una forma nostálgica de seguir en contacto con el campo.

Escribo estas líneas para dejar un recuerdo en mi mente de esa casa. Puedo hacer un recorrido mental. ¿Se acuerdan de esa casa? Todos los nietos tuvimos algo que ver con ella. Con ese frio y oscuro primer piso. La sala, luego un cuarto, al lado un baño, después un pequeño corredor, al lado otro cuarto, después una cocina y de ahí al patio. La abuela nunca vivió ahí, le gustaba mas el segundo piso.

Recuerdo las ruidosas escaleras de madera para subir al segundo piso. Se encharcan mis ojos de solo recordarlo. Uno subía y se encontraba de frente con un baño, después con una sala que en muchas ocasiones servía de habitación, a su lado el cuarto que daba a la calle, con una ventana corrediza. Ese cuarto tenía un baño. En el segundo piso también había una sala grande, otro baño y la cocina, acompañada de un pequeño lavadero. Recuerdo que había una ventana que servía para entrar en contacto con el patio del piso. También era un lugar desde donde la abuela conversaba con sus vecinas.

¿Por qué me duele que se venda esta casa? Más allá de las consideraciones nostálgicas, lo que me entristece es que en lugar de representar un punto de encuentro, después de la muerte de la abuela se convirtió en un campo de batalla. En una fuente de discordia. Para mí, que estoy metido en esto de estudiar la Vida, significa la dolorosa constatación de una realidad, que muchas veces como familia se maquilla: somos una Tribu Familiar Indiferente. Y la mayoría de esos 64 herederos estamos impregnados de esa dinámica. Con frías relaciones entre padres e hijos. Casi inexistentes lazos de comunicación entre primos. Poco contacto entre sobrinos y tíos. Todos echados a nuestra suerte. Privados de las bondades de vivir y convivir con una Tribu Familiar cohesionada. Donde hay apoyo afectivo, físico, económico, social. En las Tribus Familiares Indiferentes estos beneficios brillan por su ausencia.

Cinco grandes reuniones han tenido la Tribu de los BECERRA. La primera fue la celebración de las bodas de oro de los abuelos en 1987. Por ahí circula una foto donde estamos los primos pequeños. La segunda fue con la muerte del abuelo Arturo en 1992, la tercera fue cuando al abuelo le sacaron los restos en 1996. La cuarta fue con la muerte de la abuela Tulia en el 2007. Y la quinta fue para la sacada de los restos de la abuela en enero de 2012. ¿Cuando será  la próximo reunión? ¿Con la muerte de alguno de los tíos? ¿Cuándo tendremos noticias de la tribu? ¿Acaso será cuando la tragedia nos visite?  La vida ya nos dio un aviso con la perdida temprana de Cristian. Y ahora nos pone en nuestro camino otra señal: la venta de la casa de los abuelos.

Los japoneses enseñan que los cambios producen crisis y las crisis generan cambios. ¿No será esta crisis familiar una oportunidad para que se produzca un cambio en nuestra dinámica familiar? ¿No será esta una valiosa circunstancia que nos pueda llevar a pasar de ser una Tribu Familiar Indiferente a una Tribu Familiar Formativa?

Los abuelos que cohesionaban la tribu ya no están. La casa que representaba la presencia espiritual de los abuelos ya no está. ¿Qué queda entonces? ¿Vamos a privarnos de la alegría de compartimos? ¿Del placer de saber de la familia? ¿De conversar? ¿De luchar conjuntamente? ¿De progresar?

¿Somos 64 miembros y no vamos a ser capaces de construir un legado para nuestros descendientes? ¿Vamos a pasar por este mundo sin dejar huella? ¿Vamos a privar a nuestros hijos de vivir una vida que valga la pena vivirla?

Esta carta es un llamado para los miembros de mi Tribu, para todos los BECERRA. Para esos que llevamos en la sangre la herencia de Arturo y Tulia. Hey familia, nos llegó la hora de empezar a construir una relación. De tener una nueva razón para estar cerca, a falta de los abuelos, ahora la causa tiene que ser el desarrollo de todos.

Pienso por ejemplo en lo que pueden ser nuestros objetivos:

  1. La vejez digna de los hijos de Arturo y Tulia.

Entiendo por dignidad el hecho de estar pendientes de ellos. Llamarlos, prestarles ayuda en la medida de lo posible. Alimentarlos afectivamente. Recopilar sus historias. Aprender las lecciones de sus propias vidas.

  1. El Bien-estar de los nietos de Arturo y Tulia.

Entiendo por bien-estar el hecho de favorecer en esta segunda generación el aprendizaje del arte de Vivir, Convivir y Supervivir. Además de estar pendiente de los primos, compartirles conocimientos que les pueda ser de utilidad, que les sirva para llevar una mejor vida, unas mejores relaciones de pareja, y unas solidas herramientas para la crianza de sus hijos.

  1. Un mejor Futuro para los bisnietos de Arturo y Tulia.

El futuro de nuestros hijos está en nuestras manos. Si mejoramos como personas y nos ayudamos los unos a los otros, ellos van a crecer con buenos ejemplos, seremos modelos para nuestros hijos.

Primos, ya somos adultos. ¿Qué vamos a hacer con nuestra adultez? ¿La vamos a gastar solo sobreviviendo? ¿O vamos a luchar para que en esta generación cohesionemos la familia?

Yo estoy convencido que podemos transformar esta Familia. Que podemos construir un legado. Como miembro de la Tribu, y como Formador Afectivo esta es mi contribución.

Un abrazo para todos,

Andrés.