ANDREZ PAZ, SERVICIO DE PSICOLOGIA DE PAREJA, Servidor

SERVICIO DE PSICOLOGÍA AFECTIVA DE PAREJA

“Como él mismo fue probado por medio del sufrimiento, puede ahora ayudar a los que están sometidos a la prueba.”

EL AMOR

“El amor es el cuidado directo, calmado, tranquilo y profundo de las cosas que tienen significación personal.

“Es similar a una pirámide; tiene por base el amor a la naturaleza y de manera más general al universo.

“Tiene por apoyo el amor a sí mismo, la autoestima, la autoconcepción, y la capacidad de gozar la propia compañía en la soledad.

“Se expande por el amor a la gente que nos rodea y culmina con el afecto por la pareja. Debe tener las mismas características de cuidado, admiración y respeto del sentimiento hacia el universo.

“Si entendemos la fuerza que nos da el afecto hacia el universo, hacia nosotros mismos y hacia quienes nos rodean, nuestra capacidad de amar irá creciendo gradualmente produciendo inmensos beneficios.

“El amor a nosotros mismos nos abre las puertas al tesoro de nuestra inteligencia, de nuestra voluntad, de nuestra relación con el universo.

“El amor a la gente nos abre la puerta a su colaboración y al progreso.

“El amor a la naturaleza nos abre la puerta a la alegría de su fuerza.

“Como el cultivo de la inteligencia lleva a la comprensión y al dominio de la naturaleza, EL DESARROLLO Y LA EDUCACIÓN DEL AFECTO hacen posible la relación exitosa con nosotros mismos, con quienes nos rodean y con la naturaleza.

“El verdadero crecimiento humano está ligado al desarrollo de la capacidad de sentir y expresar afecto.

“El avance en el trabajo se da cuando se hacen las cosas con amor.

“El trabajo inspirado es el que se hace con alegría, con afecto y le permite a las personas individualizarse, distinguirse y hacerse insustituibles.

“El afecto debe ser como el ambiente natural de nuestro pensamiento.

“El amor es la vida.”

FUNDAMENTO

“De acuerdo con los psicólogos, la persona se caracteriza por su capacidad de amar y trabajar armónicamente. Por esto la psicología se ha dedicado en medida muy considerable a educar el afecto.

“En la pedagogía y en la psicología modernas se hace énfasis en el balance que debe existir entre dos grandes aspectos: lo intelectual y lo afectivo. Esto significa que el hombre tiene dos grandes áreas en su comportamiento que son igualmente importantes. La idea del amor se refiere al área afectiva, de nada vale tener brillante ideas sino no tiene afecto y cariño por ellas.

“De nada vale hacer cosas si no hay una identificación afectiva con ellas.

“Sigmund Freud definió alguna vez a la persona normal como aquella que “ama y trabaja”.

FUENTE

COMO MANEJAR LA LIBERTAD

-Julio Ponce de León-

-Carlos Lemoine-

 

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biografia

10 AÑOS DESPUES…

10 AÑOS DESPUES

En nuestra sesión de trabajo de ayer, nuestro maestro Miguel De Zubiria empezó haciéndonos la siguiente pregunta:

¿Cuáles han sido los tres hechos más importantes de sus vidas?

Sin pensarlo mucho, a mi mente llegaron tres hechos definitivos:

  1. Cuando me fui de la casa, a los 12 años.
  2. Cuando me gradué de psicólogo, a los 26 años.
  3. Cuando me hice papá, a los 28 años.

Según el maestro Miguel, la vida termina a los 30. Es decir, las decisiones que van a definir la vida se toman antes de los 30 años. Si esto es así; salir de casa siendo un niño, estudiar para ser psicólogo profesional, y ser papá, son las decisiones que han marcado mi vida.

No puedo decir que haya tomado esas decisiones de forma plenamente consciente, siento que lo hice más bien movido por la intuición.

La intuición me llevó a salir de casa porque estaba creciendo en un entorno peligroso, si me quedaba en ese barrio, allá en Pereira, viviendo la vida que vivía, mi camino era la delincuencia, todo estaba dado para ello: violencia intrafamiliar, negligencia parental, desconexión familiar, cultura barrial delincuencial.

Esa decisión infantil me salvó de la miseria y me encaminó, con los años, 6 después, a estudiar psicología, en una de las mejores facultades de América Latina, en la Universidad Católica de Colombia.

Estudiar psicología fue una decisión juvenil que me salvó de la ignorancia intelectual, y aunque con esa psicología no logré sanar las heridas afectivas que desde la infancia traía, por lo menos me dio la entrada al mundo de los trabajadores profesionales, podría ganar un poco más que el mínimo, no mucho, pero ya era un avance. No sería un obrero raso.

Terminé la carrera a los 24 años y dos años después, en el 2006 y recién cumplidos los 26, me gradué de psicólogo. En ese mismo año, y un poco más de 6 años después de mi decisión juvenil de entrar al mundo de la psicología, conocí a la mujer con quien tuve la dicha de ser papá en el 2009, a los 28 años de edad.

Desde ese día, hasta hoy, han pasado exactamente 10 años.

El 28 de enero de 2006, la Vida me puso en contacto con los asuntos del corazón. Ese día, allá en la Cinemateca Distrital, empezaba para mí una historia de amor. Hoy se, a mis 35 años, que toda historia de amor deja lecciones, algunas son muy gozosas y otras muuuuy dolorosas.

Las lecciones gozosas hasta hijos dejan.

Y las lecciones dolorosas, hasta de los hijos nos alejan.

Siete años duraron mis clases gozosas, aprendiendo del amor a través de su experiencia, sintiéndolo, fui muy feliz, apreciado y amado por una tribu familiar, como nunca antes lo había sido en mi vida.

Tuve el hogar que en mi infancia no había, pero no fue eso suficiente para sanar mis heridas afectivas, ahí seguían los miedos, las inseguridades, los malos hábitos, las agresividades, los egoísmos, machismos, todo lo que heredé y aprendí para sobrevivir.

Herencia y aprendizaje que en la adultez, habiendo alcanzado el gran logro de la pareja, los hijos y la profesión, me empezó a pasar factura.

Y fue tan alto el precio pagado, que sin la compañía de esa familia me he quedado.

Tres años llevo ya en este proceso de separación.

Tres años de dolorosas lecciones que han abonado el terreno para mi maduración.

El dolor es un gran maestro, no hay que temerle, hace poco escuché que evitar la infelicidad no es el camino a la felicidad y que algunas veces, para encontrarte a ti mismo, necesitas estar un poco perdido.

Yo siento que ya me encontré a mí mismo, también siento que la soledad ha sanado las heridas afectivas de mi infancia; los apegos malsanos, los resentimientos familiares, los miedos sociales.

He descubierto mi identidad, tomado conciencia de mi Don y mis Talentos, tengo clara mi misión como profesional, estoy convencido de mi vocación, y ahora actuó movido por una fuerte convicción:

Conocerse y trabajar en nuestro Desarrollo Afectivo, son dos estrategias de vida poderosas para construir una vida feliz y plena.

Este es el mensaje de la Psicología Afectiva, la psicología que estudio y practico, la psicología que compartiéndola le da un profundo sentido a mi vida, la psicología a la que quiero consagrarme el resto de mis días.

Gracias a esta psicología, comprendí que en soledad se pueden sanar las heridas afectivas.

Pero en una soledad creativa, que se convierta en una oportunidad para conocer nuestra vida y diseñarla para construirla.

La soledad es la gran oportunidad para conquistar nuestra soberanía.

Ser soberanos sobre nuestra propia vida.

De aquí en adelante, se sufra o se goce, todo lo demás es ganancia.

Diez años después de haber empezado esta dulce y luego amarga historia de amor, agrego un cuarto momento determinante en mi vida:

A mis 35 años, ser libre.

Sin yugos afectivos, ni intelectuales, ni materiales.

Libre para de forma soberana, cultivar y cosechar los recursos vitales que necesito para sustentar mi viaje por esta vida:

Afecto.

Sabiduría.

Y pan.

Creo fervorosamente que con estos recursos es posible construir una vida feliz y plena.

Poco a poco, con paciencia, teniendo siempre presente que “el camino ya es la meta”.

ANDREZ PAZ, APREHENDER A AMAR

CONSTANCIA Y FORTALEZA PARA APREHENDER A AMAR

CONSTANCIA Y FORTALEZA

Hoy esta cumpliendo años un antiguo amor.

Uno de los primeros, sino el primero.

Un amor adolescente, de esos que lo inician a uno en la vida amorosa por las vías del deseo.

Lo mas interesante, es que es un amor que se volvió amistad y como tal, aun sigue vigente.

Casi 20 años después.

Ella, después de dos intentos, parece ser que encontró un buen amor, y se casó, y volvió a ser madre y se superenamoró.

Ella se Valoró y un hombre bueno la Valoró.

No pensaba escribir sobre ese amor, sentí el impulso porque en este día, que es su cumpleaños, hace un año reflexionaba yo sobre la Constancia, y decía:

“La clave para esta nueva etapa de mi vida es la CONSTANCIA.

Con CONSTANCIA hay ganancia,

Con ganancia hay alimento.

Con alimento hay energía,

Con energía hay vida,

Con vida hay sentido,

Con sentido hay amor,

Con amor hay sabiduría,

Con sabiduría hay esperanza,

Con esperanza mantengo la CONSTANCIA,

Constancia para amar,

Constancia para trabajar,

Constancia para vivir.”

Y en este día, ahora en el presente, me llega el mensaje de la FORTALEZA.

Abri Google, y vi que esta empresa esta celebrando el descubrimiento del santuario de la mariposa monarca, hace ya 41 años.

Investigo sus características y encuentro que es la mariposa mas fuerte del mundo.

¿Y que hacen en sus largos nueve meses de vida?

Sobrevivir.

Comer.

Polinizar.

Leí un articulo sobre estas bellezas de la naturaleza, y me gustaron estos comentarios:

“Siempre seguiré preguntándome cual es el misterio de las mariposas monarcas. Tan frágiles y tan resistentes a la vez.”

“¿Por qué las mariposas monarcas vuelan mas alto a diferencia con las otras?”

“Según acabo de leer es para aprovechar los vientos”

De esta manera, construyo este relato de hoy para ti.

Sintiendo que si en verdad, nos damos a la tarea de aprehender a amar, disfrutaremos de la autentica felicidad.

Constancia y Fortaleza.

Pdta.

Algún día iré con mis hijos a conocer este santuario.

Queda programado.

AMOR

APRENDER A HACER EL AMOR

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Hace meses que no tengo sexo.

Pero estoy aprendiendo a hacer el amor.

La mujer que amo me compartió un manual para hacer el amor, pero no quise escucharlo.
En aquel tiempo solo me escuchaba a mi mismo.

Y cuando uno se escucha solo a si mismo y no escucha a su pareja, corre el riesgo de caer en un monologo egocéntrico, fastidioso y aburridor que lo único que hace es alejarlo a uno de la mujer que ama.

A uno le deberían enseñar a hacer el amor desde pequeño.

En lugar de educación para la sexualidad, debería haber formación para el amor.

Porque a decir verdad, el ser humano puede vivir sin sexo, pero se le complica la existencia si carece de amor.

Cuando no se es formado para el amor, amar se nos convierte en un calvario porque uno no puede valorar lo que no conoce.

¿Cómo valorar el amor si no lo conocemos, si no lo comprendemos?

Ese desconocimiento es lo que nos lleva a confundir el amor con el deseo.

Y cuando ese desconocimiento se acentúa, creemos que estamos amando, cuando en realidad solo estamos deseando, por eso es que ese falso amor se queda en el cuerpo y no pasa por la mente, ni mucho menos llega al espíritu.

Al quedarse así de pequeño, ese falso amor, llamado en realidad deseo, es posesivo, obsesivo, celoso, territorial, agresivo, compulsivo, ciego, egocéntrico.

Este resulta ser un “amor” que en lugar de agradar la vida, termina amargando la existencia.

Un amor que enferma,

Un amor que mata.

Un amor así no es real, es solo una ilusión llamada deseo.

Por eso, y aunque me haga falta, hoy ya no me importa vivir una larga temporada sin sexo, al fin de cuentas estoy aprendiendo a hacer el amor y con el amor llegará el sexo a mi existencia, solo es cuestión de paciencia.

De hecho, por ahí aprendí que la paciencia es la ciencia de la paz y esta claro que solo en paz es posible amar de verdad.

¿O que opinas tu?

HISTORIA DE VIDA

ELIJO EL AMOR

ELIJO EL AMOR

 

Una cosa es entender el amor y otra muy distinta es comprenderlo.

Una cosa es la teoría del amor y otra muy distinta es la práctica del amor.

En mis años de vida familiar me preocupé más  por entender el amor desde un punto de vista intelectual, y no me ocupé de practicar el amor desde una perspectiva espiritual.

Parece irónico, pero observándome me di cuenta que entendía el amor y al mismo tiempo sentía miedo.

Es decir, el amor estaba en mi cabeza y el miedo en mi corazón.

Yo creía que sabía amar, pero el miedo me llevaba a amar erráticamente.

Por eso no pude comprender la invitación que me hizo Luz Adriana el año pasado a practicar un amor fraternal, comprometido, responsable, amable, sereno, respetuoso.

El miedo me ganó. El miedo me impidió ser paciente, diligente, constante, perseverante, detallista, atento, compasivo, generoso y bondadoso.

Ahora comprendo que una cosa es el conocimiento y otra muy distinta es la experiencia. Con dolor me di cuenta que estaba cultivando una vida intelectual por encima de una vida sabia.

Por eso hoy, prefiero la sabiduría en lugar de la erudición, de la misma manera y con la misma intensidad con la que  prefiero el amor en lugar del miedo. Porque el erudito sabe mucho de cosas, pero el sabio sabe vivir. Porque el erudito aprende de los libros y el sabio aprende de la vida, de su propia vida, especialmente de sus errores.

Elijo el amor en mi corazón para que se vuelva el combustible de mi acción.

Y como le he pedido a Dios ayuda en este empeño, hoy me inspiró este relato y me envió este mensaje:

“El amor nunca se da por vencido, jamás pierde la fe, siempre tiene esperanzas y se mantiene firme en toda circunstancia”

Ya no soy ese niño abandonado y temeroso que necesitaba ser cuidado, ya crecí, y ahora como adulto mi deber es cuidar y amar a quienes dependen de mí.

Es verdad, y ahora si lo puedo decir por experiencia propia:

Crecer duele, pero ese dolor se puede mitigar y despejar con amor, pero ya no solo recibiéndolo, sino sobre todo dándolo.

Amando.

Por eso elijo amar.

Por eso hoy le digo adiós al miedo y le doy la bienvenida al amor.

Porque el amor es vida.

Y el miedo es muerte.

Por eso elijo vivir.