DE VIAJE HACIA EL BIENESTAR, LIBRO, TRIBU FAMILIAR

RELATO 28. RAICES

 

Me gusta mucho escribir, de hecho, mi pasión # 1 es hacer libros. Hace ya casi tres años estoy escribiendo de forma intensa y sistemática. Ya tengo siete manuscritos, de los cuales he publicado tres. No obstante esta entrega, aún sigo dudando de este oficio. Por eso quiero aprovechar esta oleada de creatividad que me ha llegado después del viaje a Ecuador, para plasmar las palabras que quiero plasmar en los libros que estoy haciendo.

Este es uno de ellos: El Viaje Hacía el Bienestar. Cada relato es como una bitácora de este viaje que formalmente inició hace ya un año.

Ahora quiero tejer este relato conectandolo con lo que escribí en aquel entonces. En ese relato 1 expresaba que me había dado cuenta que era intelectualmente adulto y emocionalmente continuaba siendo un niño. Fue difícil para mi reconocer esa realidad.

Con el tiempo, vine a encontrar una convincente explicación a esa realidad en la famosa teoría del apego de John Bowlby. Según ésta, la calidad de nuestros apegos tempranos influye profundamente en nuestro comportamiento adulto.

Básicamente, existen dos tipos de apego: inseguro y seguro.

Se le llama apego inseguro porque las experiencias tempranas fueron por debajo de lo óptimo (sus cuidadores estaban distraídos, eran extremadamente autoritarios, eran despectivos, no eran confiables, estaban ausentes o tal vez eran amenazantes).”

No es éste el espacio para entrar en detalles, pero así es como yo recuerdo mi infancia, muy amenazante, con la violencia intrafamiliar como pan de cada día.

Con una realidad como esta, al individuo le toca construir su propia zona de seguridad. Esto es lo que he procurado hacer en mi adultez con mi celula familiar, la cuál ha sido para mi la oportunidad de romper con esa herencia de violencia. Tampoco ha sido fácil este empeño.

Estoy reflexionando sobre esto porque llevo un año sin ver a mis padres, especialmente a mi madre, Inesita, quien está de primera -de izquierda a derecha- en la foto que acompaña este relato.

Confieso que me ha emocionado mucho ver a mi madre en compañía de sus hermanos: Javier, Cecilia, Ofelia, Oscar, Gonzalo y Jorge. Todos ellos son mis raíces. Los aprecio por eso, aunque la relación hoy en día es más bien distante. Sin embargo, me alegra mucho ese encuentro, que bueno que mi madre se haya podido compartir con sus hermanos. Me imagino su felicidad.

En el Viaje Hacía el Bienestar es clave sanar las raíces, arduo trabajo porque cometemos el error de juzgar. Mi sueño es poder estar conectado con todos los miembros de mi tribu, poco a poco, sin presiones ni culpas, pero tampoco con indiferencia.

#DeViajeHaciaelBienestar
#FelicidadIntelectual
#TribuBecerra

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TRIBU FAMILIAR

LA TRIBU FAMILIAR

LA TRIBU FAMILIAR

13.

Somos trece.

Una Comunidad.

Una Tribu Familiar.

Cada uno tiene su función.

Nosotros somos una familia disfuncional transformándonos en una familia funcional.

Tomando conciencia cada día de la importancia de la paz familiar.

La cual depende de dos cosas fundamentalmente:

1. Que cada integrante de la Tribu ocupe su lugar.

2. Que cada uno cumpla con su función.

Yo soy papá.

Hijo.

Hermano.

Tío.

Se Psicología, no mucho, pero algo he aprendido en 17 años de formación.

Nunca he hecho un posgrado.

Estos asuntos de la vida se aprenden en la vida misma.

En la Universidad de la Vida.

En esta Universidad hice un profundo estudio de la vida en pareja.

Fueron 7 años.

Dos años y medio me tomó trascender esa etapa.

Ahora entro a un nuevo curso:

La Tribu Familiar.

Estos son mis compañeros.

Te los presento.

Gracias por tu buena energía.

Algo me dice que serán 4 años de intenso cultivo de este nutritivo Vinculo Afectivo.

GABO, TRIBU FAMILIAR

TÍO PSICÓLOGO

SOBRINOS

Dice Jose Antonio Marina que la crianza de un niño requiere la participación de la Tribu entera.

Cada uno de los miembros de la Tribu Familiar cumplimos una función.

¿Cual es la función del Tío?

Ser un tutor afectivo.

Prestar atención.

Escuchar..

Jugar.

Compartir.

Hoy fuimos a cine con Dylan, Pipe y Gabo
Nos vimos una película colombiana llamada “Las Tetas de mi Madre”.

Una radiografía de una dura realidad, mujeres que dejan a un lado a sus hijos y se enfrascan en tóxicas relaciones con hombres maltratadores.

Niños que son lanzados a torear la calle, a merced de lobos y cazadores.

Estoy muy contento de asumir este rol de forma mas activa y consciente.

Hay que cultivar el vínculo con los sobrinos. Crearles momentos familiares.

Influenciarlos para bien.

Fortalecerlos mentalmente.

Ahí vamos.

Estuvimos en la Cinemateca Distrital.

Ahora que tengo claro mi rol como psicólogo afectivo, voy aclarando mis diferentes roles familiares.

Ser Tío es una función fundamental.

Gracias por tu buena energia.

TRIBU FAMILIAR

UNA NUEVA MISIÓN -Tío Psicólogo-

NUEVA MISION

Cuando se práctica la espiritualidad, no existe división entre la vida laboral y la vida familiar, cada nuevo caso que me llega es una nueva misión familiar.

Yo soy tío, prácticamente el único tío de mis seis sobrinos. Cuatro niños y dos niñas.

Y soy psicólogo, como tal, estoy al servicio de las personas que por mi labor me buscan.

¿Si le sirvo como psicólogo a particulares por qué no le voy a servir a mis familiares?

Es mi deber!!!!

Yo soy el tío psicólogo de mis sobrinos.

No puedo ser indiferente a este hecho vincular porque si no mi corazón no palpitara en paz.

Este es un punto clave de mi filosofía de vida.

La crianza de un niño necesita de la Tribu Familiar.

Una de mis funciones en mi Tribu es ser tío.

Aportar y compartir lo que soy, lo que se y el fruto de lo que gano en mi que hacer como psicólogo.

En la foto estoy conversando con Sandra, una madre que esta viviendo la enriquecedora experiencia de acompañar a su hijo en un proceso en el Centro de Orientación Juvenil Luis Amigó.

El mismo sitio al que yo llegue cuando tenía 13 años.

Esta foto la tomamos en la entrada de esta institución de los Terciarios Capuchinos ubicada en Cajica.

Practicar la espiritualidad me permite sentir que todo esta conectado, que nada ocurre por casualidad y que Dios junta a las personas para cumplir una misión.

Yo lo creo así.

Y así lo vivo.

Por eso es que siento fuego en mi corazón, por eso creo que no hay que alimentar la preocupación, sino emprender la acción para que se produzca la transformación.

Estoy convencido que vivir es un arte, y en ese arte, practicar la espiritualidad es muy importante.