Publicado en AFECTIVIDAD, SEXUALIDAD

¿AMOR O SEXO?

sexo o amor

Mi cuerpo me pide sexo.

Mi espíritu me pide amor.

El cuerpo tiene la tendencia a ser obsesivo y compulsivo.

El espíritu es paciente y reflexivo.

Entre mi cuerpo y mi espíritu está mi mente.

Si pienso mas en sexo que en el amor, entonces querrá decir que estoy escuchando la petición irreflexiva de mi cuerpo.

Y es una petición irreflexiva porque mi cuerpo no piensa, solo demanda y exige.

Si pienso más en el amor que en el sexo, esto querrá decir que estoy escuchando la voz de mi espíritu.

Y mi espíritu es reflexivo, siempre piensa antes de hablar y de actuar.

Mientras que mi cuerpo es demente, es decir, actúa sin pensar, sin mente.

Mi espíritu es consiente, actúa y reflexiona, reflexiona y actúa, hace uso de la mente.

Estos pensamientos me conectan con un mensaje de mi espíritu que dice:

Prefiere el amor, el sexo puede esperar.

Si pones el amor en la sala de espera de tu vida, es muy probable que te quedes esperando. Nunca te llegará.

Te vas a morir sin haber sentido el amor, sin haber conocido el amor, sin haber practicado el amor.

Por una sencilla razón:

El amor no llega.

El amor sale de tu corazón…. y regresa.

Cuando esperas que el amor llegue, siempre te la pasas mendigando, rogando, implorando que te den amor.

Ese amor mendicante es un recurso agotable.

Por eso cambias de fuente, porque nunca estas satisfecho.

Ese es el amor del ego, el que quiere que todo se lo den, pero poco quiere dar.

Es un amor vacio.

En cambio, cuando el amor sale de tu corazón; te la pasas compartiendo, dando, inspirando, ayudando, alegrando la vida.

Ese amor generoso es un recurso inagotable porque la fuente esta dentro de ti.

Por eso siempre estas satisfecho, tanto, que tienes de sobra para compartir.

Es un amor lleno.

Ese es el amor del espíritu, el que todo lo quiere dar.

Este no es un cuento, es una realidad.

Ama y serás amado.

El sexo no cura tus males.

El sexo no alivia tus dolencias.

El sexo sin amor es insípido.

El sexo sin amor es solo una vía de escape.

El amor es el que le da vida al sexo.

Por eso es que el sexo puede esperar.

Por eso prefiere el amor.

Si logras interiorizar esta lección, habrás dado un paso gigante en tu evolución.

Ama y espera.

Ten paciencia y el sexo te llegará como una gratificante, satisfactoria y placentera recompensa.

Porque el sexo con amor es la gloria de los inmortales.

 

 

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