Publicado en ANDRES PAZ, DE VIAJE HACIA EL BIENESTAR, LIBRO, PSICÓLOGO LIBRE

RELATO 38. PSICÓLOGO LIBRE

Vivo muy agradecido por tener la oportunidad de sentir la experiencia de convivir en familia. Darnos una familia es tratarnos bien, de esta forma favorecemos nuestro propio bienestar. Creo que la Célula Familiar es como una plataforma para alzar vuelo. Es el punto de partida para construir una mejor vida. Hay que poner la mente en modo familiar y desde aquí salir a servirle a los amigos, usuarios, sociedad y humanidad.

En los 20 años que llevo caminando por el sendero de la Psicología, he comprobado que ésta se puede vivir de dos maneras: como un trabajo o como un servicio.  Trabajar es una palabra que viene de “Tripalium”, una especie de palo que usaban los encargados de presionar a los esclavos para que éstos se mantuvieran enfocados en el trabajo. Servir es para mí sinónimo de libertad, es ser dueño de ti, de tu tiempo, de tu vida. Es estar consciente de tus dones y talentos para compartirlos con quienes estas destinado a servir.

Yo soy un Psicólogo Libre para servir. Estoy plenamente identificado con la idea de vivir la psicología como un servicio. He llegado a esta convicción luego de todos estos años de estar en el andar por la Psicología; estudiándola, practicándola y aplicándola en mi propia vida.

Hay un espacio en el que he dejado una huella de este proceso. De hecho son tres los terrenos en los que he compartido muchas de las pistas para llegar a este punto de convertirme en un Psicólogo Libre. Facebook, WordPress y Youtube, en esos puntos del ciberespacio he venido cultivando poco a poco esta idea de ser un Psicólogo Libre para servir.

Primero empecé con Facebook en el año 2007, fui de los pioneros de esta red social en Colombia, recuerdo que la conocí en un encuentro de “Lideres en la U” organizado por la Revista Semana en la Universidad Externado de Colombia.  Andaba transitando por los 26 años de vida y ya había terminado la carrera de psicología en la Universidad Católica de Colombia. He sido un cultivador asiduo de palabras en esta red social que ha sido crucial para llegar a la idea de ser un Psicólogo Libre para servir. 12 años después estoy más activo que nunca en este espacio.

Luego me uní a la blogosfera. Primero en Blogspot, en ese mismo año 2007 y después abrí un Blog en WordPress en septiembre de 2008. Ya van casi mil entradas, materia prima que me ha permitido practicar el autoconocimiento y descubrir que estaba en búsqueda de la libertad en el ejercicio de mi profesión.

He hecho algunos vídeos en Youtube, la meta que tengo es hacerlo de forma más constante y sistemática, ojalá con la ayuda de un realizador profesional. Para ser un Psicólogo Libre es fundamental tenerse confianza, llevar a cabo buenas comunicaciones y desarrollar habilidades prácticas.

Facebook es como un centro comercial donde se venden ideas, WordPress es como un conjunto de apartamentos donde se construyen ideas y Youtube es el canal de televisión para comunicar esas ideas. Estas tres herramientas son fundamentales para ser un Psicólogo Libre, porque te ayudan a  descubrir tu identidad y conectarte con otros colegas para ponerte a su servicio.

Vivir la psicología como un servicio es psicológicamente exigente pero espiritualmente muy gratificante. Es exigente porque tienes que aprender a comunicarte, por eso las herramientas digitales son de gran ayuda porque te permiten expresarte y recibir retroalimentación, clave para crecer.

Pero no solo tienes que aprender a comunicarte para vivir la psicología como un servicio, también es crucial aprender a administrarte, valorarte y sobre todo, aprender a conocerte; ésta es quizás la práctica crucial: Conocerte. Para lograr convertirse en un Psicólogo Libre es imprescindible conocerse a sí mismo. La práctica constante y sistemática del autoconocimiento es lo que hace a un Psicólogo Libre. Es lo que lo libera del yugo del trabajo y lo encamina por los senderos del servicio.

Esta ha sido mi experiencia,  ahora la quiero poner a disposición de aquellos colegas, compañeros y compañeras de profesión que se sientan llamados a vivir la psicología en libertad.

En otras palabras, me he convertido en un Psicólogo Libre para servirle a mis colegas, aunque estoy a disposición para atender otro tipo de personas, siento un fuerte llamado para acompañar a esos hombres y mujeres que al igual que yo, fuimos llamados a ejercer esta bella y muchas veces poco valorada profesión. Nuestra profesión es muy valiosa y tiene mucho para aportar en esta época de profundos cambios psíquicos y sociales, tanto a nivel individual como colectivo.

Este carisma lo he venido descubriendo poco a poco, me encanta mucho interactuar con mis colegas y en ese compartir me di cuenta que hay un terreno por cultivar, hay una tarea por hacer, hay que servirle a los psicólogos y psicólogas. Creo que nosotros jugamos un papel muy importante en nuestra sociedad, por eso estoy convencido que entre nosotros debemos también acompañarnos y cuidarnos. Ser un soporte para el ejercicio de nuestra profesión, y también para el afrontamiento de los desafíos que nos pone la vida a nivel afectivo, intelectual, laboral, grupal, proyectivo e intrapersonal. Ser aliados en la construcción de la vida que queremos.

Un Psicólogo Libre, esto es una parte de lo que soy.

Publicado en LIBROS DE AUTOCONOCIMIENTO

¿ME COMPRAS UN LIBRO?

Soy un Psicólogo Libre que ha consagrado su vida a crear y servir. Vivo de lo que creo y de los frutos del servicio.

Soy un amante de las palabras, me encanta escuchar y hablar. Disfruto enormemente de la conversación empatica y asertiva.

He logrado crear tres libros que deseo compartir contigo. Están hechos con el corazón y sueño con que se conecten a otros corazones.

Es una serie de libros cuyo tema central es el Autoconocimiento. Un camino hacia el encuentro con nosotros mismos. Con nuestro Ser.

♡ Tiempos de Paz
♡ Tiempos de Felicidad
♡ Tiempos de Pan

Los tengo en formato físico y también en versión electrónica. El primero tiene un valor de $50 mil pesos y el segundo $25 mil.

Si me compras un libro te doy una sesión de Autoconocimiento adicional; presencial o virtual. Tu eliges.

Gracias por apoyar esta iniciativa y este proyecto de vida. Me honraria poder aportar en tus iniciativas y en el diseño y construcción de tus proyectos de vida.

Quedo muy atento.

Te dejo mis coordenadas de WhatsApp.

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La fotografía fue tomada por Pablo Esteban en la Candelaria

Publicado en ANDRES PAZ, DE VIAJE HACIA EL BIENESTAR, LIBRO

RELATO 37. FAMILIA Y FUNDACIÓN

 

“Para encauzar los pensamientos hacia las mejores metas, para desarrollarse y progresar, se necesitan mutuamente el hombre y la mujer.”

-Como Manejar la Libertad-

“Hay muchos hombres capaces de amasar una fortuna, pero muy pocos capaces de crear una familia.

S Bryan

En el relato anterior vimos cómo se metió la idea del suicidio en este Viaje Hacia El Bienestar, así de profundo fue el impacto que causó en mi ser el final de la historia de Jessy Paola Moreno Cruz, la mujer de 32 años que se lanzó del puente de la variante a Ibagué, con su hijo de 10 años, May Nicolás Ceballos Moreno. Han sido estos días de mucha reflexión al respecto. Especialmente en torno a la pregunta: ¿Por qué no me suicido?

Dice Miguel De Zubiria que desde psicología afectiva hay cuatro o cinco respuestas generales. Yo cultivo tres de esas respuestas: Metas, Vínculos y Cualidades. No me suicido porque tengo metas, vínculos y cualidades que me permiten mantenerme aferrado a la vida. Ser consciente de esta riqueza y agradecerlo, me hace sentir más feliz. Tener motivaciones, cultivar vínculos y ejercitar las cualidades, hace que uno se enamore más de la vida, que tenga más deseos de vivir, que resista más las adversidades, frustraciones y sinsabores propios de la existencia.

Tengo muchas metas, cultivo muchos vínculos, y ejercito mucho mis cualidades. Creo que por esto no me suicido, porque estoy conectado con unos propósitos que me motiva alcanzarlos, con seres humanos a los que aprecio y deseo servirles y con unas cualidades que me permiten expresar lo mejor de mi ser. La conexión es clave. Desconectarse de las metas, de los vínculos y de lo mejor de sí, es lo que aumenta el riesgo de atentar contra sí mismo.

Hoy quiero visibilizar en este relato dos propósitos que tengo en mi vida, uno familiar y otro social. Los dos están íntimamente conectados. Son el hilo que me une a una mujer, con Luz Adriana estamos tejiendo una vida familiar en compañía de Orianna y Dante, y estamos llevando a cabo una labor social. En ese ejercicio de tejido familiar y social se van puliendo cualidades, se va construyendo una nueva personalidad.

Cada vinculo es una conexión con la vida. Será por eso que nos duele tanto la ruptura, porque cuando perdemos cercanía con un vínculo valioso es como perder una parte de nuestra vida. ¿Existe un vínculo más valioso que el que tenemos con nuestra célula familiar? Estoy plenamente convencido que este es un vínculo determinante para nuestro crecimiento y bienestar. Esta convicción es la que me ha permitido mantenerme firme en mi deseo de hacer familia con Luz Adriana, Orianna y Dante. Quienes me conocen, son testigos de la lucha que he librado para salir adelante en esta exigente tarea. La célula familiar es la piedra angular de mi proyecto de vida. No soy capaz de imaginarme una vida diferente. Es este vínculo afectivo el que me mantiene conectado con la vida.

De alguna manera siento que plasmo estas palabras para seguirme animando y motivando a continuar con esa tarea que a veces me dan ganas de abandonar. Cuando esto ocurre, me recuerdo que tengo una misión que cumplir, que no hay nada que temer, que cada día compartido con mi célula familiar es un día ganado que debo agradecer.

En el presente estamos unidos, somos un reino unido que tiene un propósito como familia: Crecer. Y para lograrlo, no solamente debemos trabajar al interior de nosotros mismos, sino, poner nuestra historia, aprendizajes, conocimientos y experiencias al servicio de otras células familiares. Esta es nuestra vocación familiar, este es un nuestro llamado como familia. Por eso hemos creado una institución social, una fundación que promueve la Unidad Familiar a través de la Formación Afectiva.

¿Cómo lo hacemos?

Hemos diseñado tres acciones:

  1. Reuniones Familiares.
  2. Encuentros por la Unidad Familiar.
  3. Seminarios de Unidad Familiar.

En las Reuniones Familiares vamos a las casas de otras células familiares, nos compartimos y conversamos en torno a las practicas que favorecen la Unidad Familiar.

Los Encuentros por la Unidad Familiar los hacemos en un bello lugar llamado la Unión, un corregimiento del municipio de Fomeque. Allí nos encontramos con otras células familiares que están interesadas en adquirir conocimientos y herramientas para trabajar la Unidad en sus familias.

Los Seminarios de Unidad Familiar los hacemos en colegios, tanto públicos como privados. Trabajamos con estudiantes, docentes y familias.

La Unidad Familiar es el más grande propósito al que vale la pena consagrarse. Sin importar los obstáculos, las diferencias y las exigencias afectivas, intelectuales y materiales de cada día. Al menos para mí esto es fundamental para continuar con vida.

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RELATO 36. PAPÁ

Hay muchos motivos para celebrar la vida, estar vivos y poder sentir esta experiencia de existir es de por si un motivo de celebración. Celebrar la vida de un hijo es un motivo de intensa alegría. El pasado 31 de enero celebramos la vida de Orianna, ha completado nuestra hija sus primeros diez años de vida. Plasmo estas palabras con una imagen que se niega a evaporarse de mi mente: una joven mujer con su niño de 10 años en sus brazos, a punto de saltar de un puente en Ibagué. Solo se me ocurre una pregunta: ¿Dónde estaba el papá?

La maestra vida nos enseña a vivir a través de la vida propia y de los otros. A veces son lecciones amorosas, otras veces, son lecciones dolorosas. A las buenas o a las malas se nos da la oportunidad de aprender a vivir y convivir. Y si nos negamos, la consecuencia será ser atrapados por un intenso deseo de escapar de esa realidad que sin querer hemos forjado. Ante lo ocurrido con esa mujer y su hijo se me ocurre preguntarme y de paso preguntarte: ¿Será posible prevenir la llegada a ese punto de no retorno?

Estoy muy conmovido, y he querido liberarme de esta sensación practicando una palabra que vengo cultivando este año: GRATITUD. Ser agradecidos con la Vida, independientemente de las circunstancias, nos da energía para vivir; fuerza para luchar y enfrentar las naturales adversidades de la existencia. Como veíamos en relatos anteriores, practicar la Gratitud nos permite desarrollar una mayor capacidad para apreciar la propia vida, al igual que experimentar unos niveles más elevados de bienestar personal y por lo tanto, una mayor cantidad y calidad de emociones positivas. Estoy plenamente convencido que cultivar la gratitud es una poderosa medida preventiva contra el suicidio.

Alguna vez le escuché a Miguel De Zubiria preguntarse: ¿Por qué no me suicido? Hoy me ha llegado también esta pregunta. Yo no me suicido porque tengo un motivo para vivir. Y no uno, sino muchos motivos por los cuales me siento muy agradecido. Quizá, el primero de ellos es el que en este día me tiene plasmando estas palabras: Ser Papá. Hace 10 años la vida me dio esta oportunidad para aferrarme a ella. A veces me pregunto cuál habría sido mi destino de no haber aceptado esta oportunidad. Es más, en ocasiones creo que muy probablemente no habría continuado caminando por los senderos de la psicología y mucho menos habría llegado al camino de la pedagogía.

Ser papá encauzó mi vida. En el fondo siento que Orianna y Dante son los maestros que me envió la Vida para crecer. La paternidad es un llamado a crecer, a ser grandes. Confieso que no ha sido fácil para mi aceptar este llamado, de hecho, creo que gran parte de la crisis que vivimos con Luz Adriana tuvo que ver con esto. Conociéndome, me he dado cuenta que mi temperamento y carácter no estaban dispuestos para este rol, por eso tuve que emprender la construcción de una nueva personalidad. Una nueva forma de pensar, sentir y actuar que me permitiera conectarme con esta vocación de ser papá.

Estoy absolutamente convencido que aceptar el llamado que nos hace la vida para servirle como papás, es fundamental para el Viaje hacia el Bienestar. De modo que además de celebrar la primera década de vida de Orianna, también celebro los 10 años de este rol que le da un inmenso sentido a mi vida.

¿Cómo no estar agradecidos con esta oportunidad que nos da la vida para crecer a través de la paternidad?

De alguna manera, siento que la crisis social tan profunda que estamos viviendo como sociedad, tiene su raíz en la crisis de la paternidad. El padre cada vez más brilla por su ausencia en las células familiares. Yo soy un absoluto convencido de la importancia de trabajar por la Unidad Familiar. A esta causa he consagrado mi vida personal, profesional y vocacional. ¿Hay algo más importante para el futuro de una sociedad? Si se derrumba la familia, se derrumba la sociedad.

Los hombres estamos llamados a romper con las cadenas de violencia en las que fuimos criados. No puede ser que repitamos la historia, ni como familia ni como sociedad. Me niego a aceptar que estamos condenados a vivir en medio de la violencia. Por eso plasmo estas palabras, por eso hago libros, por eso sirvo como psicólogo, por eso ofrezco mi historia, para dejar una huella de esta resistencia. Para recordarme la misión, especialmente en los momentos de desfallecimiento.

La foto que acompaña este relato la tomó Dante. Aquel día estuvimos en el Jardín Botánico, un paraíso en medio de la gran ciudad, allá fuimos a celebrar el cumpleaños de Orianna, casualmente nos encontramos con Sandra Mantilla, quien trabaja allí y nos dio un tour por ese bellísimo escenario. Compartimos unos deliciosos sanduches de aguacate preparados por Luz Adriana y luego nos fuimos para el Parque Simón Bolívar a encontrarnos con Marleny y Patricia (las tías maternas) y con Sander y Damián. Nos acompañó también Jean Franco, el amiguito del barrio que siempre se une a la celebración.

Aquí seguimos en este Viaje hacia el Bienestar, ya encauzados, con la esperanza puesta en el afianzamiento de este proyecto de vida que se construye día a día. Agradeciendo todo lo vivido, sin importar lo sentido.

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COLUMNA 15. GRACIAS NICOLÁS!!!

Recuerdo que cuando Nicolás llegó a la presidencia de Venezuela escribí un relato que se llamó justamente así: “¿Cuándo madurará Venezuela?”. En ese relato ya preveía lo que se venía. 6 años después, la inmadurez pasó la factura. Colombia y Venezuela tienen un origen y un destino en común. Eso es inevitable. Somos hermanos, y ese es un vínculo para toda la vida; pasa a nivel sociopolítico al igual que pasa a nivel familiar. El desastre en Venezuela llegó por cuenta del extremismo de izquierda y el de Colombia está llegando por cuenta del extremismo de derecha. Por cualquiera de las dos vías: izquierda o derecha, el destino es uno solo: el abismo. El mesianismo “chavista” y “uribista” son el peor cáncer que han padecido estas dos naciones en las últimas décadas.

Una característica que tienen en común los “Chavistas” y “Uribistas” es la dificultad para la autocrítica. Y de la mano de ésta incompetencia, la obsesión por criticar y culpar a los otros de los fallos del sistema. En esto ambos se dan la mano. Los “Uribistas” se la pasan criticando la situación de Venezuela, y carecen de la misma vehemencia para pronunciarse y movilizarse en pro de la protección de los líderes sociales que están siendo constante y sistemáticamente asesinados en Colombia. Es una tragedia que me recuerda otra tragedia reciente en la historia de este país: el Genocidio de la Unión Patriótica a manos de fuerzas de extrema derecha de esta nación.

Nicolás Maduro es un tipo inmaduro incapaz de reconocer su incompetencia, y todo el tiempo le echa la culpa a los “Yanquis”, mientras que Uribe envenenó la conciencia del país con su cuento del “Castrochavismo”, le metió miedo a millones de personas y nos tiene ahora de vuelta en un ambiente de tensión y guerra. Así son los extremismos, llevan a las sociedades al abismo, dividen la población, crean un enemigo y están convencidos de ser la única salvación. La megalomanía en acción.

Maduro ha de tener mucho miedo en estos momentos, y ya sabemos que el miedo genera dos reacciones: huida o ataque. ¿Se escapará de Venezuela con todos sus secuaces? ¿Reaccionará militarmente y sumirá al país en una cruenta guerra civil? ¿Cuál será el destino de este miserable hombre? ¿Ya habrá tocado fondo Venezuela?

En esto quedan los mesianismos, en ruinas, si para algo ha de servir esta experiencia Venezolana, es para darnos cuenta de una vez por todas del peligro que representa confiar el destino de una sociedad entera en manos de un hombre o de un grupo político. Tarde o temprano, toda esa burocracia y militancia termina convirtiéndose en un mortal virus que poco a poco va dañando el sistema social.

Quizá lo único positivo que veo en esta tragedia ha sido la integración colombo-venezolana. Millones de venezolanos se pasaron para este lado del charco y no hay día en que no nos encontremos en el camino. Sin querer queriendo, como diría el Chavo, se está haciendo realidad el sueño de Simón Bolívar, en el corazón somos una sola patria, una inmensa tierra que fue liberada por un mismo hombre. 200 años después, el yugo ya no es el imperio español, sino, la demencial obsesión por el poder, que allá tomó forma de “Chavismo”, y aquí se volvió “Uribismo”.

No obstante el oscuro panorama, soy de naturaleza optimista y creo que la gran mayoría de los colombianos aprenderemos la lección del espejo venezolano. El gran peligro para nuestro país no es el fantasma del “Castrochavismo” sino, la realidad del Uribismo, un ego colectivo que nos puede llevar a unos niveles de violencia peores a los vividos en la década de los cuarenta y cincuenta del siglo pasado.

Entonces por eso le doy las gracias a Nicolás, por servir de ejemplo de incompetencia y estupidez. Tuvo la oportunidad de superar el desastre que heredó de Hugo Chávez, si se hubiese bajado de ese tren a tiempo, otra seria la historia. Pero no, se mantuvo leal a su ídolo y esa lealtad lo tiene hoy donde está, solo contra el mundo. Ojalá Iván Duque tome nota, ojalá su espíritu sea lo suficientemente fuerte para alejarse del ego guerrerista de Álvaro Uribe. Ojalá…

Sea lo que sea, esta claro que observar el mundo social nos permite conocerlo y de paso conocernos a nosotros mismos, que es lo que realmente importa. Saber quiénes somos como individuos, familias, comunidades y como nación. Ver de dónde venimos y para dónde vamos. Este es el propósito de estas líneas, aportar a la reflexión.