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RELATO 35. UNIDAD

 

Hay que aprovechar toda oportunidad que se nos ofrezca en esta vida para expresar Gratitud. Cada quien tiene muchos motivos para estar agradecido. Yo en este día estoy muy agradecido porque celebro 13 años de haber conocido a mi par. El 28 de enero de 2006 tuve la fortuna de encontrarme en el camino con una mujer que resultó ser para mí una autentica bendición.

La psicología positiva nos recuerda que cultivar la gratitud aumenta nuestra capacidad para apreciar la propia vida, quererla, valorarla; esto redunda en niveles más elevados de bienestar personal. Expresar gratitud es una forma de proporcionarse bienestar.

Por eso estoy tan agradecido en este día. ¿Y cómo no estarlo si esa mujer ha sido crucial para mi existencia? El vínculo con Luz me ha permitido crecer y hacerme más consciente del ser que soy y del que anhelo ser.

Algo en mi interior me dice que un principio de la sabiduría es aprehender a vivir y convivir. En esto que podríamos llamar la Universidad de la Vida, Luz ha sido mi compañera número uno en este aprehendizaje. Un aprehendizaje que ha sido gozoso, doloroso y de vez en cuando glorioso.

Este aniversario con Luz me pone a pensar en una palabra que considero vital contemplar: UNIDAD. Experimentar el sentido de Unidad es fundamental en el Viaje hacia el Bienestar. Por este motivo la invoco en este relato, la Unidad es una palabra valiosa que vale la pena conocer y sobre todo cultivar.

En esas andamos con Luz, cultivando la Unidad.

He tenido que ir a buscar un poco de música, necesito inspiración para plasmar estas palabras. Escucho: “Hay una luz que ilumina mi camino al andar, que ilumina mis pisadas se dedica a aconsejar, voy con la canoa y a Sion, me sigue la mirada del león… Por el rio de la vida voy, plantando una semilla positiva… Por el rio de la vida voy, semilla tras semilla… Sé que es el amor el que me satisface, fuente de mi inspiración… Sigo soñando despierto sueño con liberación.”

Me siento muy agradecido por tener la oportunidad de plasmar estas palabras, creo que estas son las semillas que salgo a sembrar en el rio de la vida. Anhelo conectarme con personas que entren en contacto con estas palabras. Deseo servir en sus vidas. Por eso escribo, para poderme comunicar con esas personas que también están en búsqueda de la Unidad, de estar en conexión consigo mismos y con los que están a su alrededor.

La foto que acompaña este relato nos fue tomada por la Vida en Ecuador, allá, justo en la Mitad del Mundo, muy simbólica para nosotros esa imagen. Una imagen que representa una creencia central de nuestro vinculo: la Equidad. El principio de Equidad es fundamental para que haya Unidad en la relación entre la mujer y el hombre. Esto es clave para el Bienestar.

Recuerdo que en el relato 14 de este Viaje, hice mención al aniversario número 12 de nuestro encuentro, volví a esas palabras y me reencontré con éstas:

“Hay que renovar ideas con respecto al amor.”

“El trabajo de un hombre o mujer le permite supervivir. El de dos crea riqueza.”

“Fuerzas que tiran en direcciones opuestas son equilibradas a través de un adecuado manejo de la voluntad. “

La Equidad es una idea que renueva las relaciones en el mundo del amor.

Trabajar en equipo crea riqueza, en todo el sentido de la palabra.

El ego es doblegado cuando es más fuerte la voluntad de cooperar.

Equidad y Unidad van de la mano.

Aquí seguimos en el Viaje, sumando palabras mágicas y transformadoras de la vida. Gratitud, Aprehendizaje, Sabiduría, Unidad, Equidad.

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RELATO 34. EL APREHENDIZAJE DE LA SABIDURÍA

En el relato anterior, aprendimos que cultivar la Gratitud nos permite desarrollar una mayor capacidad para apreciar la propia vida. Apreciar nuestra vida, es decir querernos. Que bonito, cuando se cultiva la Gratitud se fortalece nuestra autoestima. Se está más dispuesto para pasar de la quejadera crónica a la acción constructiva de nuestros proyectos de vida.

Este año 2019 cumplo 20 años de estar moviéndome por el mundo de la psicología. Parece que fue ayer cuando pisé por primera vez una universidad, el 25 de julio de 1999. En estos momentos estoy pensando en dos compañeras que conocí en ese primer semestre y con quienes aún tenemos conexión. Diana Constanza Ramírez y Elsy Carolina Jiménez. Cada uno de nosotros, a su manera, ha construido un proyecto de vida profesional y familiar. ¿Exigente ha sido el reto, verdad compañeras?

Carolina se fue por los senderos de la psicología organizacional, Diana por su parte está batallando en los campos de la psicología educativa. Carito trabaja en una empresa farmacéutica y Dianita en un colegio distrital. ¿Y yo? Bueno, yo me consagré al sueño de mi vida: cultivar palabras, hacer libros. Pero más allá de este oficio, en realidad yo soy un psicólogo que hizo de la práctica del Autoconocimiento su estilo de vida.

Conocerse es una disciplina poderosa. A ella llegué en el año 2008 gracias a la Psicología Afectiva, una rama de la Psicología Positiva que me hizo retomar los senderos de la psicología, luego de un fugaz paso por el mundo del Derecho. Hoy pienso que si no me hubiera encontrado con esa psicología formulada por Miguel De Zubiria, me habría graduado de abogado, no hubiese conocido la pedagogía, y probablemente, tampoco le habría apostado a la construcción de un proyecto familiar.

Como bien lo aprehendí de Psicología Afectiva, conocerse no implica solamente conocer el mundo propio, sino también conocer el mundo del otro y conocer el mundo social. En otras palabras; observando la sociedad y a los otros, podemos conocernos mejor a nosotros mismos. Creo que esta es la razón por la que en lugar de estar confinado en una organización de 8am a 5pm, opté por el trabajo independiente como consultor y terapeuta. En esta labor sí que he podido conocer el mundo del otro. Cada persona que he atendido en mi vida profesional, me ha ayudado a conocerme un poco más a mí mismo. Y lo más impresionante, luego de cada encuentro, que en realidad es una conexión de corazón a corazón, cosecho una abundante inspiración que luego llevo a mis libros.

Estudiando Psicología Afectiva me encontré con un autor fundamental, me atrevo a decir que es una de las máximas influencias del pensamiento de Miguel De Zubiria. Gracias a José Antonio Marina entré en contacto con una idea que literalmente ha transformado mi vida y es la que en gran medida me tiene plasmando estas palabras. Me refiero a la idea de “Personalidad Elegida”.

Acabo de recordar que ya había empezado a hablar de esta idea de la personalidad elegida en el relato 19 de este libro, me fui a leerlo y me encontré con estas palabras de José Antonio Marina:

“Aristóteles definía el carácter como el conjunto de hábitos poseídos por una persona. Para mí es la personalidad aprendida, es decir, todo aquello que a partir del temperamento hemos adquirido a través de la vida. A partir del carácter – aprovechándonos de él, modulándolo, cambiándolo- cada uno diseñamos nuestra personalidad elegida, la última figura de nuestra individualidad, nuestro gran proyecto.”

Me impresiona mucho esta proposición y por eso la quiero reiterar preguntándome: ¿Cómo es eso que cada uno diseñamos nuestra personalidad elegida, la última figura de nuestra individualidad, nuestro gran proyecto?

¿Tu sabias que cada uno de nosotros puede diseñar su personalidad elegida?

Acabo de encontrarme con una palabras que son muy pertinentes para este momento:

“Las ideas que dominan nuestra mente son de una inmensa influencia en nuestro futuro”.

Esta idea de la personalidad elegida ha dominado mi mente en los últimos años y por eso estoy escribiendo esto. Esta es la razón por la cual me metí de lleno en el estudio y vivencia de la Teoría de la Personalidad que plantea José Antonio Marina. Dicha teoría está amplia y profundamente formulada en un libro clave de la obra de este autor: El Aprendizaje de la Sabiduría. Justamente allí, dice Marina:

“Resulta muy difícil hacer la genealogía de nuestra personalidad, intentar descubrir los elementos que influyeron en nuestro modo de ser. Me interesa averiguar cómo emerge una personalidad a partir de una algarabía de influencias: genéticas, sociales y educativas. Es una investigación detectivesca sobre la biografía de los seres humanos. Voy a explicarles lo que la ciencia nos dice sobre la construcción de una personalidad. Vamos a recorrer de nuevo, en términos generales, el proceso que el lector ha seguido en su vida, esa compleja interacción entre individuo y circunstancia, entre biología y cultura, entre la realidad y el deseo, entre esfuerzo y claudicación, entre proyecto y casualidad que nos ha hecho a todos. La psicología que voy a exponer debe ser pedagógicamente de ida y vuelta. Para comprender el desarrollo de un niño, el lector debe ir desde su situación adulta hasta el bebé que fue, para desde allí regresar de nuevo a su situación presente. Al final, si ni usted ni yo nos hacemos un lio, espero que entienda mejor al niño y se entienda mejor a sí mismo.”

Entendernos a nosotros mismos, ese es el fruto de la práctica del autoconocimiento. Por eso los antiguos griegos recomendaban con tanta sapiencia: “Conócete a ti mismo”.

Para mí, conocerse a sí mismo es convertirse en un Aprehendiz de Sabiduría. Esta es la base de lo que elegí ser:

Un aprehendiz de sabiduría.

La imagen que acompaña este relato tiene mucho significado para mí porque es una foto en Ecuador, en un lugar conocido como “La Mitad del Mundo”. Yo estoy convencido que la sabiduría está en el camino medio, los extremos llevan al sufrimiento. Eso la humanidad lo descubrió hace miles de años y pareciera que todavía estamos lejos de practicarlo.

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OBSERVANDO LA SOCIEDAD…

Hoy es 11 de enero de 2019, me siento a plasmar estas palabras para reafirmarme el compromiso de crear columnas de opinión inspirado en la portada de la Revista Semana. Creo que es un medio de comunicación que le mide el pulso al país y más allá de eso, es una herramienta pedagógica que le ayuda a uno a comprender la realidad sociopolítica de este macondiano pedazo de tierra en el que la realidad supera la fantasía.

Este es un proyecto intelectual para practicar el hábito de escribir, este nuevo año lo he empezado convencido plenamente del poder de la escritura para ayudarle a uno a conocerse a sí mismo. Intuyo que el Autoconocimiento no es un proceso solo personal, sino también, familiar y social. Hace mucha falta conocernos a nosotros mismos, como individuos, familia y sociedad.

Me parece que observando la Revista Semana se pueden reconocer nociones para reflexionar, palabras que nos pueden permitir hacer asociaciones reveladoras. En cada portada se pueden ver realidades que están conectadas entre sí; y cada una de esas realidades las podemos conectar con nuestra propia realidad personal y familiar.

La Revista Semana es para mí un documento histórico, una especie de testigo de la época. Cada componente de la portada me permite hacer conexiones que luego puedo observar y aprender de ellas.

¿Qué veo en esta edición 1914?

El número me conecta con un fatal suceso de la historia reciente de la humanidad: la primera guerra mundial empezó en 1914. Hace apenas cuatro generaciones, los habitantes pasajeros de esta tierra se volcaron a una carnicería dantesca. Una guerra entre egos que dejó millones de muertos. ¿Podría el mundo volver a enfrascarse en una confrontación de esa magnitud? ¿Será que estamos adportas de una tercera guerra mundial? ¿Verá este siglo XXI una guerra? ¿Seguimos los humanos siendo tan estúpidos como ayer?

Hoy la confrontación corre por cuenta de la ideología política, se ven claramente dos posiciones: izquierda y derecha. ¿Cuál de las dos más demente? Desde la izquierda y la extrema izquierda se ataca a la derecha y la extrema derecha, y viceversa. Estas ideologías y quienes las profesan, se la pasan en conflicto, hay mucha crítica y poca autocritica, muchas idolatrías y mesianismos. Mucha ilegalidad, corrupción y nepotismo. América Latina es un hervidero, y los ojos de izquierdosos y derechosos están puestos sobre los movimientos de los colosos de la región: México y Brasil. La izquierda colombiana ve con esperanza lo que pueda pasar con Andrés Manuel López Obrador. Y la derecha Colombiana, cree que Jair Bolsonaro es una esperanza para evitar el avance del “socialismo” en la región.

Personalmente me siento más identificado con el Centro Político, aunque tengo mi corazón en la izquierda y escribo con la derecha. De López Obrador me gusta que escribe, que cultiva la palabra, es autor de más de 15 libros y célebre por su perseverancia para llegar a la presidencia de México. Bolsonaro me preocupa, me da la impresión que podría desatar una guerra en la región. No me gusta su discurso, ni mucho menos la manera como discrimina a las minorías, sus palabras son incendiarias y apela a la mentira y al odio. Peligroso, muy peligroso.

La bola de cristal de la Revista Semana trae unos personajes que me producen todo tipo de emociones y pensamientos. Me dan ganas de empezar por Trump, para algunos el Bolsonaro gringo. ¿Podría este Ego desatar una guerra mundial? Ese sí que es experto en mentiras, aunque la derecha dice que está obteniendo notables resultados en economía. Eso es lo que me gusta de este personaje, que es un mago para hacer dinero. ¿Pero a qué precio? Si es un presidente-empresario, no creo que vaya a armar un polvorín global, a no ser que tenga acciones en la macabra industria de la guerra. ¿Y qué tal que si? ¿Qué tal que esté considerando seriamente la posibilidad de invadir Venezuela con la excusa de derrocar a Maduro? ¿Qué tal que Uribe y Duque sean fichas suyas para meterse en Venezuela? Aunque es posible, me resisto a creer que esto sea así. Perdónenme la expresión, pero sería un “mierdero ni el hijueputa”.

Venezuela está en una encrucijada tremenda, ahora con esa nueva realidad de tener un gobierno paralelo, se abrió la caja de pandora, pareciera que si no se da un ataque externo, podría desatarse una confrontación interna con resultados impredecibles.

¿Y Santrich? Viene a mi mente una expresión: Chivo expiatorio. Toda una movida para poner en crisis el Acuerdo de Paz. ¿Se atreverá Duque a extraditarlo? ¿Cómo reaccionaría la Farc? ¿Por qué le incomoda tanto a Álvaro Uribe la Paz? Justamente hoy leí unas palabras que me pusieron a pensar en este hombre tan odiado e idolatrado por tantos colombianos que podrían llegar a matarse entre sí por las pasiones que este hombre despierta.

“La paz es el mayor enemigo del ego, de acuerdo con su interpretación de la realidad, la guerra es la garantía de su propia supervivencia. El ego se hace más fuerte en la lucha.” El ego de Uribe se hace fuerte en un escenario de guerra y se debilita en uno de paz. ¿Qué hacer entonces? Por mi mente viene rondando una idea que le comenté a mi concuñado Juan: “Hay que perdonar a Álvaro Uribe Vélez, no atacarlo sino perdonarlo, porque entre más lo ataquemos más fuerte se hace”.

Yo creo en los milagros, y espero que este año ocurra el milagro de que el joven presidente Iván Duque se emancipe de su mentor y pase a la historia como el presidente que fue capaz de mantener este barco a flote y no dejarlo caer en el abismo de la dictadura de la extrema derecha en lo que se podría convertir un “uribismo” desbordado y ebrio de poder. Quizá así Duque corra con una mejor suerte y no termine peor que Andrés Felipe Arias, que suma días en la cárcel por ser leal a su mentor.

Me queda Claudia López, según el pronóstico de la Revista Semana, será la próxima alcaldesa de Bogotá. Eso me gusta, lo confieso. Creo que Claudia López es un ejemplo de política de Centro. Y si ella llega a la Alcaldía de Bogotá, es un buen augurio para el futuro del país, que necesita construir una cultura política capaz de reconocer el aporte de todos, de la izquierda y de la derecha, como cuerpo social que somos, necesitamos del aporte de todos. Un gobierno de centro le apostaría a la paz y no a la guerra. Sería un gobierno de ciudadanos libres y conscientes.

Continuó observando la sociedad, a ver si encuentro elementos que me permitan conocerme a mismo y ver claridad en medio de tanta turbulencia sociopolítica. Pese a tanto ruido, soy optimista y creo vamos por buen camino, está emergiendo una nueva visión de la realidad; más centrada e incluyente.

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#ColumnasSemana

 

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RELATO 33. GRATITUD

El año 2018 fue una temporada de abundantes bendiciones. Fue el año de la reconexión familiar y de pareja, del compartir, del viajar en familia, de conocer una parte de Colombia, de volar al extranjero y llegar a la mitad del mundo, allá en Ecuador cosechamos grandes dosis de afecto y sabiduría. Personalmente experimento una profunda gratitud por lo vivido.

Le escuché decir a un neurocientifico español, Luis Castellanos, que las palabras forjan la personalidad. Somos lenguaje y construimos la personalidad que elegimos palabra a palabra. Yo elegí una personalidad que he venido construyendo muy intuitivamente, y ahora que entramos a un nuevo año y se ve el 2020 en el horizonte, quiero hacerlo más conscientemente. Creo que de esta manera, conectando lo intuitivo con lo consciente, el Viaje hacia el Bienestar puede pasar a un siguiente nivel.

Intuitivamente me llegaron estas palabras:

“Elige un rumbo y comienza a navegar.”

Conscientemente elegí una carta de navegación que se llama Psicología Positiva, este es el enfoque con el que me identifico como psicólogo, por eso escucho a  Mihaly Csikszentmihalyi, uno de los padres fundadores de esta rama de la psicología que aplico en mi vida personal y laboral. Según este autor: “El Yo es una construcción creativa. Nadie está nunca completo y acabado. Lo que somos viene determinado por lo que haremos en el futuro. Trascender los límites de la individualidad es el camino de la evolución.”

Nos hacemos día a día, y la materia prima con la cual nos construimos es la palabra. Por eso me encanta tanto cultivarla. De modo que aprovechando el inicio de este nuevo año, me place cultivar la palabra Gratitud, esta vez de la mano de otro grande de la Psicología Positiva: Tal Ben-Shahar, autor de un libro poderoso que se llama “Practicar la Felicidad”.

Según este profesor del curso de Psicología Positiva más popular de Harvard, dedicar uno o dos minutos diarios a expresar la gratitud que una persona siente por los hechos de su vida puede tener notables consecuencias:

  1. Desarrollar una mayor capacidad para apreciar la propia vida.
  2. Niveles más elevados de bienestar personal.
  3. Emociones positivas.
  4. Sentirse más feliz.
  5. Ser más asertivo, enérgico y optimista.
  6. Mostrarse más generoso y dispuesto a ayudar a otros.
  7. Dormir mejor.
  8. Sentir más ganas de hacer ejercicio.
  9. Tener menos enfermedades.

Practicar la gratitud es la vía más sencilla para producir serotonina. Ser agradecidos es recompensado por nuestro cerebro, que nos premia con nutritivas dosis bioquímicas que nos hacen experimentar bienestar.

De modo que vale la pena desarrollar el hábito de agradecer, hacerlo conscientemente cada día, agradecer incluso lo que nos causa malestar, porque detrás de ellos hay una gran lección por aprender.

Empiezo este 2019 muy agradecido por el encuentro interfamiliar que tuvimos con Ana María, mamá e hija, y violeta, una de las amigas de Orianna y Dante. Tuvimos una bella tarde de Arte en el Museo Miguel Urrutia de Bogotá. La meta para este año con la Célula Familiar es conectarnos con la oferta cultural de la Candelaria, queremos hacer un recorrido educativo por los museos, y especialmente, deseamos estudiar en familia la historia de Colombia.

Aquí seguimos navegando por esta vida, son tiempos buenos, el firmamento está despejado, en el horizonte vemos un año de mucho servicio y aprehendizaje. Queremos continuar viajando, estar atentos a los llamados a servir, soñamos con seguir explorando y conociendo esta bella tierra Colombiana y continuar con el recorrido por la países andinos.

Gratitud, una bella palabra para interiorizar.

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