Publicado en DE LA POBREZA HACIA EL BIENESTAR

3. ¿QUÉ ES LO QUE REALMENTE DESEAS?

“El hombre moderno vive bajo la ilusión de saber lo que quiere, cuando, en realidad, desea únicamente lo que se supone (socialmente) ha de desear. Saber lo que uno realmente quiere no es cosa tan fácil como algunos creen, sino que representa uno de los problemas más complejos que enfrentan al ser humano.”

Erich Fromm

La persistencia es una cualidad capitalista intrapersonal fundamental para evolucionar de la pobreza hacia el bienestar.

Pues bien, aquí estoy persistiendo de nuevo en mi empeño de construir la realidad que quiero a partir de la palabra que busca ser guía para la acción. Logré empezar la jornada nuevamente a la hora cuarta del día, sigo sintiendo que crear a esta hora es mágico, algo pasa que todavía no comprendo muy bien, pero espero tomar conciencia a medida que vaya avanzando en este viaje que me he embarcado.

Quiero plasmar estas líneas desde el sentir y desde el pensar, es decir, a partir de lo que estoy sintiendo y reflexionando, ni puro sentimiento ni puro pensamiento, sino una mezcla de los dos, sentipensar, como le gusta expresar a Luz Adriana. Pero especialmente quiero escribir también a partir de lo que estoy haciendo.

¿Y qué estás haciendo Ándrez?

Bueno, creo que estoy intentando construir conscientemente la vida que quiero vivir. Hace exactamente 70 días sentí un fuerte impulso de encaminarme hacia el bienestar en todas las esferas de mi vida, cuando arranqué no tenía ni idea de lo que eso significaba, pero de todas formas empecé a caminar. Ahora ya tengo un mapa, una hoja de ruta, como una especie de puerta de entrada cuyo primer umbral es una pregunta que tarde o temprano uno tiene que hacerse de forma consciente:

¿Qué es lo que realmente deseas?

Creo que reflexionar esta pregunta es fundamental para aclarar lo que verdaderamente se desea en la vida. Son las 5:55am, y la primera respuesta a esta pregunta viene insistiendo con apremio para que la deje salir de mi mente.

Deseo Desarrollar mi Potencial.

Sea lo que sea que tenga para aportarme y aportarle al mundo, lo que más anhelo es desarrollar mi potencial, permitirme crecer. No quiero quedarme como un niño anhelante, lleno de ilusiones y empezando proyectos con un entusiasmo efímero, sino, ser un hombre consciente de sus sueños que trabaja constantemente por construirlos, por hacerlos realidad día tras día. En otras palabras, no quiero vivir en torno únicamente a la satisfacción de mis necesidades vitales, sino, en pro de la materialización de mis sueños.

El hecho de estar viviendo nuevamente con mi familia, me permite dar fe que los sueños se cumplen, pero no basta con desearlos fervorosamente, también hay que estudiar, trabajar, crear, amar y jugar; la vida no es solo soñar, y esto es algo que me digo muchas veces a mí mismo, porque no quiero quedarme como un loco ensoñador, también anhelo ser un mago hacedor. 

Yo creo en la magia; en la magia de soñar, en la magia del poder de la palabra, en la magia de la acción, en la magia de la transformación.

Así las cosas, a partir del Desarrollo de mi Potencial, he llegado a la conclusión que esto es lo que sueño y realmente deseo:

  1. Ser Consciente.
  2. Ser parte de un Nucleo Familiar Unido y Funcional.
  3. Ser Familiar.
  4. Ser Constructor de Paz.
  5. Ser un hombre consagrado a la Pedagogía y la Psicología.
  6. Ser Escritor y Conferencista.
  7. Ser un Servidor.
  8. Ser un Afectivista, es decir, un activista de la Formación Afectiva.

Son las 7:24am, y doy por terminada la tarea de hoy, dedico estas líneas a la memoria de la hermana de mi padre, la tía Ibelice Granada partió de este mundo el día de ayer a los 81 años, una gran caminante que ahora es parte de los espíritus cuidadores de la Tribu.

 

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2. ¿QUÉ HACER PARA EVOLUCIONAR DE LA POBREZA HACIA EL BIENESTAR?

Crear, creo que el viaje de la pobreza hacia el bienestar se hace creando.

Son las 5:22 am, plasmo estas palabras el 15 de noviembre de 2017, logré vencer la pereza y me levanté a hacer lo que intuyo debo hacer para algún día no muy lejano liberarme del yugo de la pobreza material. ¿Qué?

Crear, crear, crear, esta es la palabra con la que hoy desperté, no me siento tan fluido como en el primer relato con el que empecé este cuento, pero igual creo que debo intentar continuar con la labor porque según lo he escuchado, crear no es solo un asunto de inspiración sino también de transpiración, sin embargo, consciente de que puede tratarse de una expresión de mi terquedad, presiento que crear en la madrugada tiene su magia y por eso sigo insistiendo en hacerlo a esta hora, cuando el silencio es mi mejor compañía.

Otra vez puse la alarma del reloj a sonar a las 4am, postergué y postergué, cada cinco minutos oprimía el botón de postergar, ya cuando eran alrededor de las 4:30, somnoliento, me acordé de unos audios de un mago de las palabras que tengo en el celular y aun a medio despertar me puse a escucharlos. Lo hice hasta que se descargó el aparato y cuando esto ocurrió, llegaron las palabras que por fin me levantaron:

Crear, creo que el viaje de la pobreza hacia el bienestar se hace creando.

Ya casi son las 6 de la mañana, y en estos momentos pienso en el relato que escribí el pasado lunes donde me reconocía a mí mismo que era intelectualmente adulto y emocionalmente un niño, darme cuenta de esto y tratar de superarlo ha sido toda una lucha para mí. Lo bueno es que ya lo tengo identificado y aunque me cuesta, aquí estoy firme dando la batalla. En realidad, lo que quiero es que todo esto se convierta en un juego, ese es el espíritu del niño que quiero conservar, el juego, el gusto por jugar.

De niño jugué mucho, allá en Pereira, la tierra a la que ahora han vuelto mis padres. Eduardo e Inés se regresaron para la ciudad de su juventud, la tierra donde se casaron y la tierra donde nací. Se fueron mis padres y no me pude despedir de ellos. 23 años duraron viviendo en Bogotá; aquí se multiplicó su familia, aquí tuvieron 8 nietos, aquí se pensionó m padre, aquí les llegó la vejez.

Experimento emociones encontradas frente a su partida, tristeza porque ya no los tendré físicamente cerca, y una rara mezcla de temor y serenidad porque ahora si quedé de frente a la adultez, con el inmenso reto de trabajar para consolidarme como el padre de familia que ahora soy.

Amaneció, son las 6:16, y en estos momentos estoy contemplando el mapa que he diseñado para navegar por esta etapa de mi vida, o en otras palabras, para crear la vida que quiero. La verdad es que yo soy de los que cree que es posible crear nuestra vida de forma consciente y hacer de ella una obra de arte.

Como bien le escuché decir al creador de Facebook, Mark Zuckerberg, no tienes que saber todo para empezar, hoy creo que para evolucionar de la pobreza hacia el bienestar hay que hacerlo con 6 practicas diarias y constantes:

Soñando.

Estudiando.

Trabajando.

Creando.

Amando.

Y sobre todo,

Jugando.

Y aquí me acuerdo del gran José Antonio Marina quien sostiene que “no es haber jugado lo que nos proporciona satisfacción, sino estar jugando.”

Este es mi plan, te lo comparto, y lo hago porque soy un convencido que en el compartir está el vivir. Mi propósito es ir desarrollandolo poco a poco, en la palabra y en la acción, en el relato y en la aplicación.

Ahora me retiro, son las 7:03 am y es hora de ir a crear Tiempos de Pan, el tercer libro de la serie que empecé con Tiempos de Paz y Tiempos de Felicidad.

Que la bella esperanza nos acompañe.

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1. INTELECTUALMENTE ADULTO, EMOCIONALMENTE NIÑO

Luego de una reveladora conversación con Luz Adriana, me fui a buscar paz en las palabras y me encontré con unas de Alejandro Jodorowsky en su libro Metagenealogia que me permitieron comprender mi propia realidad:

“Me di cuenta que si bien tenia un intelecto de adulto, emocionalmente continuaba siendo un pequeñuelo, sintiéndose indigno de ser amado porque su existencia asqueaba a su madre.”

Y así es.

Como ya capté que el reconocimiento es liberación, entonces debo reconocer que a mis 37 años tengo un intelecto de adulto, pero emocionalmente continuo siendo un niño que aun no ha logrado superar la desunión y disfunción de su núcleo familiar de origen. No es mi intención victimizarme; solo deseo transformarme y creo que esto es posible lograrlo diciéndome la verdad a mi mismo, sin autoengaños.

Y continua diciéndose el creador de la Psicomagia:

“Ahora que me he dado cuenta de esta aberración ¿qué puedo hacer para quererme?”

Lo mismo me pregunto yo.

¿Qué puedo hacer para quererme?

Mientras medito la respuesta a esta pregunta, contemplo a mi hija Orianna meciéndose en la hamaca azul que tenemos ubicada en el cuarto de juegos, la veo y me digo: Orianna merece un padre y yo merezco una hija. ¿Qué puedo hacer para quererme?

Viene a mi mente una insistente respuesta… ¿Cuál?

Desarrollar mi potencial.

Y ahora me surge una nueva pregunta:

¿Cuál es tu potencial Andrez?

Mi amigo Rodolfo me dio una pista hace algún tiempo, el cree que mi potencial está por los lados de la comunicación. Ahora te pregunto a ti, amable lector que estas leyendo estas lineas:

¿Cuál crees tu que es mi potencial?

Siento la necesidad de terminar este relato que he creado de una forma muy intuitiva, con unas palabras del personaje que hoy se me apareció en mi día:

“Encontrarse, ser adulto, es descubrir lo divino que hay en nosotros, liberándolo de los estorbos emocionales, mentales y sexuales que constituyen el ego individual.”

#Delapobrezahaciaelbienestar

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RELATO 0. SERÁ MEJOR QUE LO CUENTE

Son las 4:28 de la mañana, la alarma del celular sonó a las 4am y apareció una palabra que decía: postergar. En efecto lo hice y minutos después volvió a sonar la alarma. Esta vez me hice caso y empecé a despertar. Las primeras palabras que llegaron a mi mente fueron: “Será mejor que lo cuentes” “Será mejor que lo cuentes”. Me levanté con ese insistente mensaje en mi cabeza, encendí la poca luz del cuarto en el que ahora habito, al lado del cuarto de mis hijos, tomé el cepillo, le apliqué un poco de crema y me fui a cepillar, mientras lo hacía, seguía escuchando: “Será mejor que lo cuentes” “Será mejor que lo cuentes”…

Recordé que en mi ahora pequeña biblioteca, que tengo justo frente a mi nueva cama, tenía un libro en la fila de los textos de estudio que se llamaba justamente así:

SERA MEJOR QUE LO CUENTES

-Los relatos como herramientas de comunicación-

STORYTELLING

Lo tomé, lo observé y mientras lo hacía, sentía la imperiosa necesidad de encender el computador y empezar a escribir; lo hice, me fui a la carpeta de “libros de Ándrez Paz” y allí me encontré con un archivo que decía:

“MAÑANAS MILAGROSAS”

Me llamó la atención y lo abrí porque debajo de ese título había dejado una pista que decía: “libro clave”, me puse a hojear su tabla de contenido y me encontré con el siguiente mensaje:

“Haz que hoy sea el día en el que dejas atrás  quien has sido y te conviertes en quien puedes  llegar a ser ….”

Hace mucho tiempo estoy intentando empezar la jornada a las 4 de la mañana, pero no lo he logrado. Siento que a esta hora ocurre algo mágico en el ambiente, me da la sensación de que a esta hora la energía es propicia para crear. Miro de reojo el reloj del computador y veo que ya son las 5am, es decir que llevo 32 minutos concentrado en esta labor, y me sorprende porque me he dado cuenta que tengo serios problemas de concentración, me distraigo fácilmente y salto de una tarea a otra sin mayor reflexión.

Hay un silencio sepulcral en el entorno, escucho el crujido de mi estómago, ya estoy plenamente despierto y soy consciente que no pasé una buena noche, tengo la sensación de no haber dormido bien, no sé si es por haber comido tan tarde, o por la expectativa de levantarme temprano, lo cierto es que estoy impactado con estas líneas que ahora justamente tú estás leyendo, si no me hubiese dejado guiar por mi intuición, seguramente no habría empezado a narrar este cuento.

¿Y cuál es tu cuento Ándrez? me pregunto a mí mismo.

No sé por dónde empezar, o bueno sí, la verdad es que quiero evolucionar de la pobreza hacia el bienestar.

Debo reconocer algo que no puedo negarme a mí mismo porque si no lo hago, entonces no voy a poder evolucionar.

Yo soy un hombre materialmente pobre, esta es mi realidad.

Alguna vez escuché por ahí unas palabras que me parecen muy reveladoras:

“Reconocimiento es liberación”

Cuando uno reconoce su realidad empieza a liberarse de ella.

Ahora son las 5:38am, debo dejar aquí por hoy porque el computador me anuncia que ya pasé de las 500 palabras y no deseo extenderme mucho en estos relatos, además quiero trabajar en la transcripción de un libro que estoy creando, al que precisamente he llamado Tiempos de Pan.

Me quedo con una pregunta que de paso te la extiendo a ti:

¿QUÉ HACER PARA EVOLUCIONAR DE LA POBREZA HACIA EL BIENESTAR?