CARTAS AMIGONIANAS

CARTAS AMIGONIANAS

CON MI PADRE ESPIRITUAL

Muy apreciado padre Arnoldo:

Hace tiempo en mi mente viene rondando la idea de escribir un libro inspirado en sus homilías.

Me gusta escucharlo y aprender lo que usted plantea en sus sermones.

Disfruto de este placer intelectual y espiritual hace ya 22 años, desde que tenía 13, en mis tiempos en la Escuela de Trabajo la Linda, y ahora como psicólogo en el Centro Educativo Amigoniano.

Más de dos décadas abriendo mi mente y mi corazón para dejarme guiar por la Palabra y su sabia interpretación.

He postergado muchas veces esta tarea, pero creo que ha llegado su momento; porque como bien usted me lo señaló en aquella reunión con Inca, Ricardo y Claudia, a la disciplina en mi vida le ha llegado su momento.

Este libro entonces es una forma de ejercitar esa disciplina.

Este es un libro de Cartas Amigonianas.

Cartas de un colaborador amigoniano.

Cartas de un reeducado amigoniano.

Cartas de un psicólogo amigoniano.

La disciplina me señala que debo escribir una carta después de cada eucaristía en la que escuche su palabra.

Veo entonces mi querido padre que la disciplina implica un propósito, pero también constancia.

Florece padre esta idea, justo el día en que el evangelio según San Marcos hace referencia al hecho de que la grandeza está en servir.

Yo creo en esta verdad padre.

Psicológicamente hablando nos hacemos grandes, es decir, pensamos, sentimos y actuamos como adultos en el momento en el que nos consagramos al servicio; cuando descubrimos nuestra función y misión en esta vida.

Todos somos útiles, todos servimos para algo, de lo que se trata es de descubrirlo, creerlo y construir el servicio que tenemos para ofrecer a nuestro prójimo.

No es coincidencia que justo en este día, 21 de octubre de 2015, yo haya tenido la fortuna de lanzar formalmente el servicio que he diseñado para servirle a mi sociedad.

Padre, no me cabe la menor duda que la mejor Estrategia de Vida en la adultez es el servicio.

El servicio lo afirma a uno en la adultez.

El servicio le estructura al ser humano una mentalidad adulta.

Por eso creo que el maestro Jesús decía que “el que quiera ser grande entre ustedes debe ser servidor de los demás” y grande no significa ser superior a los demás, sino, un Adulto Consciente entre los demás.

Y esto que exige la mayor responsabilidad también trae consigo la mayor libertad:

La libertad de la mente para que se pueda expresar la belleza del espíritu.

Y esta libertad de la mente, me permite, como lo dijo usted en esta eucaristía, sentir que yo presto un servicio tal y como Dios quiere que yo lo preste.

Por eso me gustó tanto la referencia que usted hizo al ser acomedido, porque prestar un servicio es ser acomedido.

En este día aprendí de usted que acomedido es aquel que se da cuenta de la necesidad del otro y corre a ayudarlo.

Y agregó también que por eso uno no puede pasar por la vida dormido, debe es pasar despierto para ver como uno puede ayudar al otro.

Y concluiste tu sermón citando una de las frases celebres que le han atribuido a la madre Teresa de Calcuta:

“El que no vive para servir, no sirve para vivir”.

Los amigonianos entonces estamos llamados a servir.

Cada uno desde nuestras propias vivencias, experiencias y sapiencia en pro del cumplimiento de ese legado que nos dejó Luis Amigò a los religiosos, reeducados y colaboradores:

“Vosotros, zagales de su rebaño, sois los que habeis de ir en pos de la oveja descarriada hasta volverla al aprisco del buen pastor”.

De modo que mi querido padre, nosotros los reeducados somos actores de una nueva evangelización, que hemos aceptado el llamado a ser discípulos y misioneros de Jesús para ayudar a los adolescentes a resignificar sus historias de vida y construir sus proyectos de vida.

Entre otras cosas, para eso es que sirve la Psicología de la Vida.

La psicología que he creado para compartir en esta vida.

Un fuerte abrazo mi querido padre y muchas gracias por compartirme su sabiduría.

Solo espero que estas cartas de verdad se conviertan en un libro y puedan servir como un testimonio de vida.

Un testimonio de vida Amigoniana.

Con profundo aprecio,

Su discípulo e hijo espiritual:

Andrez Paz.

 

 

 

 

Anuncios

2 thoughts on “CARTAS AMIGONIANAS”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s