ANDRES PAZ, EL JUEGO DE LA VIDA, LUZ ADRIANA TIRADO

EL AFECTO: EL ALIMENTO DE LA EXISTENCIA

Una profunda crisis existencial me llevó a comprender que la Vida es como un juego. Y que como tal, todos podemos aprehender a jugarlo.

En medio de la crisis, agucé mis sentidos y empecé a escuchar la Vida. Lo primero que ésta me dijo fue:

Andrés, Yo Soy un Juego. La Vida es un Juego.”

Después me dijo la Vida que este juego llamado Vivir tiene tres mundos o tres realidades, y que además, existen tres niveles en este juego.

Este relato es la continuación de ese dialogo que tuve con la Sabia Vida.

“¿Cómo está tu corazón Andrés?” –Me preguntó la Vida

-Sinceramente Vida, un poco sediento.

-¿Sediento?

-Si, estar privado de esa fuente de alimento afectivo para mi corazón ha incrementado mucho mi ansiedad.

-Lo comprendo Andrés, sabes que lo comprendo. Y precisamente hoy te voy a hablar de eso. Del Afecto.

-Que bueno Vida, este asunto del Afecto es lo que ha ocupado mi atención en los últimos años. Aunque parece ser que me metí mucho en la teoría y me descuidé con la practica.

-No te angusties mas por eso Andrés, todo sucede como tiene que suceder.

-Muchas gracias Vida, tus palabras actúan como un bálsamo para mi agitado corazón. ¿Cómo es de importante este asunto del Afecto, no es así Vida?

-No es solo importante Andrés, lo es todo!!! El Afecto es el alimento de la existencia. Y como veo que te esta afectando tanto la ausencia de tu amada, entonces déjame decirte que el vinculo de pareja no es la única fuente de afecto. He ahí la importancia de que comprendas el por qué el Juego de la Vida tiene tres mundos o realidades.

-Muy bien Vida, te escucho entonces.

-Ustedes los humanos están expuestos a tres realidades afectivas. Y como veo que te gustan tanto las metáforas, imagínate que esas tres realidades son como tres campos de cultivo.

-Si Vida, las metáforas me encantan. Como solía decir la mincha cuando yo le hablaba al oído: “dime mas”…

-Imagina que cada uno de esos tres campos de cultivo tiene un nombre. Empecemos por el terreno afectivo intrapersonal.

-Aja, continua por favor…

-Ahora imagina que ese terreno afectivo intrapersonal esta dividido a su ves en tres parcelas. Digamos que la primera de esas parcelas que debes cultivar con dedicación es la llamada parcela del Si Mismo.

-¿Si Mismo?

-Si Andrés, la primera parcela afectiva que debes cultivar es la relación contigo mismo. Tu mismo eres tu primera fuente de afecto. Si trabajas con dedicación esa parcela podrás cosechar un nutritivo alimento afectivo para tu existencia: el amor propio. Cuando te amas a ti mismo significa que confías en ti, crees en ti. Significa también que te cuidas, que te valoras, que te respetas. Que eres importante para ti mismo.

-Eso me pone a pensar Vida, ¿sabes?

-¿Qué te pone a pensar?

-En mi trabajo como orientador existencial le suelo preguntar a las personas: ¿Cómo està tu vida afectiva? Automáticamente estas personas hacen alusión a sus relaciones de pareja. Pocas veces mencionan la relación que tienen consigo mismo.

-Te cuento esto Vida porque intuyo que las personas en general no son muy conscientes de lo que significa su dimensión afectiva. De lo que significa su sentir.

-Además, si te interpreto bien, dependiendo la relación que uno tenga consigo mismo, así será la relación con los demás. Y ese primer demás es justamente la pareja. ¿No es verdad Vida?

-Así es Andrés, en la carencia de amor propio esta el origen de los conflictos de pareja.

-Ufff Vida, esto es impresionante. ¿Por qué no nos enseñan esto? ¿Por qué tenemos que aprender a los trancazos?

-Esta es precisamente la tarea de tu generación Andrés. Ser muy conscientes de sus sentires, de la forma como funciona el afecto. Por eso te estoy hablando y por ello me encanta que estés escuchando. Tienes una inmensa tarea por delante.

-Así es Vida. Este conocimiento que me estas transmitiendo está transformando mi existencia. Me siento como si estuviera cambiando de piel, estoy experimentando una profunda metamorfosis. Me duele ser consciente de lo incompetente que he sido.

-Pero tampoco tienes porque angustiarte Andrés, porque estas comprendiendo. Y de la mano de la comprensión viene la transformación. Esto explica lo que estas experimentando.

-Muchas gracias Vida, tus palabras alimentan mi tranquilidad.

-Sereno Andrés, sereno. Si te mantienes sereno, más y mejor me escucharas. Y dejemos aquí, para que tus pocos lectores no se aburran. Mejor diles que en el próximo relato avanzaremos en el conocimiento de los demás territorios afectivos.

-Muy bien Vida, estoy de acuerdo. Hasta pronto.

¡

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s