ARISTOTELES, TALENTO

ARISTOTELES Y EL TALENTO

PSICÓLOGO AFECTIVO DE PROFESIÓN Y FORMADOR AFECTIVO DE OFICIO
PSICÓLOGO AFECTIVO DE PROFESIÓN Y FORMADOR AFECTIVO DE OFICIO

ARISTOTELES “Sólo hay felicidad donde hay virtud y esfuerzo serio, pues la vida no es un juego.”

“Somos lo que hacemos día a día. De modo que la excelencia no es un acto sino un hábito.”

“Adquirir desde jóvenes tales o cuales hábitos no tiene poca importancia: tiene una importancia absoluta.”

 

De acuerdo con Lou Marinoff, la mayor lección de Aristóteles tiene tres partes:

  1. Nuestra realización como seres humanos reside en nuestro interior, y no depende de nada externo.
  2. Todos y cada uno de los seres humanos tenemos una facultad sobresaliente, un talento individual, un don especial o una capacidad única que, cultivados, refinados y pulidos, nos abren el camino a la realización.
  3. La forma más segura de que cada uno de nosotros perfeccionemos nuestros dones reside en la adquisición de hábitos virtuosos por medio de la proporción aurea: evitando los extremos y observando las proporciones  que son buenas, correctas y justas.

La Filosofía Aristotélica es uno de los tres Fundamentos Éticos de la Escuela-Taller de Formación Afectiva.

Ahora veamos como Lou Marinoff nos enseña la manera de aplicar cada parte de esta lección aristotélica a nuestra vida.

En primer lugar, debemos hacer una lista de nuestros hábitos, tanto los virtuosos como los viciosos. ¿Cuáles de esos hábitos nos resultan más útiles a nosotros mismos y a los demás? Debemos procurar reforzarlos con la práctica diaria. ¿Que hábitos nos resultan más dañinos a nosotros mismos y a los demás? Debemos procurar reducirlos con la práctica diaria.

¿Cuáles son las cosas buenas o útiles que hacemos pero no con frecuencia? Debemos procurar hacerlas más a menudo. ¿Cuáles son las cosas malas o dañinas que hacemos, y en exceso? Debemos procurar hacerlas menos a menudo.

¿Cuáles son las cosas buenas o útiles que siempre hemos querido hacer, pero por algún motivo nunca hemos logrado? Empecemos a hacerlo hoy.

¿Cuáles son las cosas malas o dañinas que siempre hemos querido dejar de hacer, pero por algún motivo nunca lo hemos  logrado? Empecemos a dejar de hacerlas hoy.

Con estas actitudes aprenderemos a gobernarnos a nosotros mismos por medio de la proporción aurea aristotélica.

En segundo lugar; debemos hacer una lista de nuestras facultades, capacidades, talentos o dones. ¿Cuáles de ellos estamos perfeccionando? ¿Cuáles estamos desatendiendo?

Si perfeccionamos nuestros dones adquiriremos un sentimiento de utilidad, significado y propósito que, con el tiempo, se convertirá en una felicidad duradera, es decir, la realización aristotélica.

En tercer lugar; si nos sentimos realizados, debemos comprender que este sentimiento viene de nuestro interior. Es un resultado general de la preponderancia de las virtudes sobre los vicios, y a la vez un resultado concreto del cultivo de nuestros dones particulares dentro de estos hábitos virtuosos.

Señala Marinoff que si somos capaces de aplicar esta lección aristotélica a nuestra vida, y por tanto de encaminarnos hacia la realización, también seremos capaces de exportar esta lección a la vida de los demás y ayudarlos a encaminarse también a su realización.

Como Formadores Afectivos y parafraseando a Marinoff, somos responsables de mostrar caminos que permitan a los demás experimentar a su vez la realización en mayor o menor medida.

Así pues –concluye Marinoff-, hagamos lo que hagamos por nosotros mismos en un sentido aristotélico, también podemos hacerlo por los demás utilizando exactamente los mismos tres medios.

En primer lugar, ¿estamos animando a los demás a adquirir hábitos virtuosos o hábitos viciosos?

En segundo lugar, ¿les estamos ayudando a descubrir y refinar sus facultades, capacidades, talentos, o dones, o les estamos dificultando que lo hagan?

En tercer lugar, ¿les estamos facilitando vivir una realización autónoma, o les estamos inculcando dependencias malsanas que inhiben el desarrollo de su autonomía y responsabilidad?

En la medida que Aristóteles puede ser un Modelo para nosotros, nosotros también podemos ser un modelo aristotélico para los demás. De esta manera, aplicar la lección aristotélica a nuestra vida equivaldrá a exportarla a nuestro entorno.

¿Y cuál es ese entorno?

Nuestra Tribu Familiar, nuestra Comunidad.

Esta es pues, la introducción a la Ética Aristotélica. Como es apenas lógico, seguiremos profundizando y sobre todo, tejiendo la conexión con las Habilidades Psicoafectivas y el resto de Enseñanzas de nuestra Escuela-Taller de Formación Afectiva.

Andrés Paz

Psicólogo Afectivo y Formador Afectivo –Tutor-

Escuela-Taller de Formación Afectiva

Comunidad Formativa El Taller

:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

Referencia bibliográfica

El ABC de la Felicidad

Lou Marinoff 

::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

ARTÍCULOS RELACIONADOS

CARTA A MIS APREHENDICES: ¿ ÉXITO O BIEN-ESTAR?

Anuncios

4 comentarios en “ARISTOTELES Y EL TALENTO”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s