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ENSEÑANZA VITAL (# 4) COMPROMETERSE CONSIGO MISMO

https://i2.wp.com/2.bp.blogspot.com/-Axf34r_C4fA/UGN2LGdLIOI/AAAAAAAAScM/0sft0pr79Co/s320/image001.jpgSiembra un pensamiento y cosecharas una acción.

Siembra una acción y cosecharas un hábito.

Siembra un hábito y cosecharas un carácter.

Siembra un carácter y cosecharas un destino.

GHANDI

 

https://i2.wp.com/1.bp.blogspot.com/_wPlM026-1Bw/S1fv2e5WRqI/AAAAAAAAAAU/bqEU_X3J6Wc/S240/aristoteles-epaefe-int.jpg

Somos lo que hacemos repetidamente, por eso el merito no está en la acción, sino en el hábito.

ARISTÓTELES

 

Lo primero que pensé al despertar fue: “tan raro esto de vivir”. Ayer mi Luz encontró en un texto de Csikszentmihalyi una referencia a Peter Berger, uno de nuestros sociólogos de cabecera, según él, la conversación es sumamente importante porque ayuda a construir una realidad compartida, un mundo en común en el cual Vivir y Convivir.

https://i2.wp.com/www.quotecollection.com/author-images/mihaly-csikszentmihalyi-4.jpgSostengo que cuando uno lee conversa. El autor es su interlocutor. De alguna manera él lo está invitando a uno a su mundo. Por eso me acordé de Gandhi y de Aristóteles. Hace unos días había leído las frases que acompañan este texto y me quedaron sonando. Dándome vueltas en la cabeza. ¿Por qué? No tengo otra respuesta más que decir, he ahí una enseñanza de la Vida:

Ahora necesitas hábitos creadores Andrés.

PETER BERGER
PETER BERGER

Si señora Vida. Tiene usted toda la razón. Necesito hábitos. Por eso este tema ocupa un lugar central en el libro de José Antonio Marina “El aprendizaje de la sabiduría”. Por eso este autor habla de hábitos afectivos, cognitivos y operativos. Ahora entiendo porque me andaba persiguiendo ese popular libro de Stephen Covey, “Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva”. Ahora comprendo que es eso de ser proactivo, empezar con un fin en mente y hacer primero lo primero. Y sobre todo, comprendo lo que quiere decir Miguel De Zubiría con aquello de la Autoadministración en su libro “La afectividad humana”.

“Necesitas hábitos creadores Andrés” –me repite insistentemente la Vida-.

Para cultivar un hábito y obtener sus frutos hay que comprometerse consigo mismo. Y este compromiso tiene dos caras: por un lado, dejar de alimentar esos hábitos negativos. Hacer que mueran por inanición. Yo tengo dos que son horrorosos: la impuntualidad y la postergación.

Cuando yo era empleado sufría intensamente con esta cuestión de la puntualidad. Sufrí cuando era mesero en el Club del Banco Cafetero, después como mensajero en la OPAN, luego cuando pasé a ser vigilante de esta misma organización, después cuando trabajé como psicólogo en el COLSES y también cuando me desempeñé como referente de Diversidad Sexual en el Hospital Rafael Uribe, y aún, desde que estoy trabajando como Formador Afectivo no he podido erradicar esta fuente de estrés de la falta de puntualidad.

De hecho, recuerdo que también sufrí con la puntualidad cuando era estudiante universitario en la Católica. Alguna vez una compañera de esa época que tiene un hijo como de la edad de Orianna y es una apasionada de la Psicología Jurídica (Ángela Trujillo) hizo un experimento para medir y corregir la impuntualidad, yo era de los más impuntuales.

Con respecto a la postergación, ésta se alimenta cuando uno no tiene unas metas claras. Se acostumbra uno a atender lo urgente, dejando a un lado lo importante. Y los días pasan y pasan. Por eso es un hábito negativo, porque obstaculiza el avance. Mientras uno no reconozca esta anomalía, no va a tomar las medidas necesarias para erradicarla.

El primer paso entonces para desarrollar hábitos creadores –tal y como nos lo pide la Vida– es ser plenamente conscientes de la incomodidad afectiva que los hábitos negativos producen. Un fastidio que hasta le hace perder a uno la energía; desgastarla en acciones ociosas, sin sentido, sin rumbo. El segundo paso es comprender las raíces de estos malos hábitos, identificarlos en nuestra propia vida.

Hechas estas dos cosas viene el compromiso. La puesta en práctica de la única fuerza que lo saca a uno de este círculo vicioso: la Voluntad. Como bien diría Lou Morinoff, uno es el dueño del genio que habita esa lámpara que hace que todo sea posible. Este genio es nuestra Voluntad. Y ejercitándola sabiamente, uno será como lo disponga su Voluntad.

Así las cosas, este artículo es un compromiso público conmigo mismo. Como no me quiero autoengañar, están ustedes como testigos. Francamente, ignoro cuantas personas allá afuera en el mundo físico puedan leer este texto, soy optimista y espero que no esté hablando solo.

De modo que en primer lugar, me comprometo conmigo mismo a erradicar de mi vida esos dos hábitos negativos que me estresan: la impuntualidad y la postergación. Viéndolo bien, estos dos hábitos son como hermanos, no? Están directamente relacionados, no crees?

En segundo lugar, me comprometo a practicar conscientemente dos hábitos afectivos que quiero desarrollar: la paciencia y la escucha.

La paciencia porque quiero mantener la calma ante cualquier provocación. Quiero mantener a raya la ira. Si alguien hace o dice algo que me molesta no me engancharé. No me estresaré. No prestaré atención. Respiraré profundo y continuaré en lo que estaba. No tiene ningún sentido discutir, prefiero conversar.

Quiero hablar menos y escuchar más. Quiero que mi principal forma de expresión sea lo que escribo. Quiero estar más en silencio, pero atento a escuchar. Quiero preguntar más y escuchar más.

A nivel cognitivo, me comprometo a leer más sistemáticamente. Y a escribir más constantemente. Este compromiso se puede medir mediante tres metas concretas que debo alcanzar en los próximos 4 meses.

  1. Producir 30 enseñanzas vitales.
  2. Escribir 50 cartas
  3. Co-escribir con mi Luz nuestro primero libro de Pareja.

Para lograr estos objetivos tengo que administrarme óptimamente, por eso he determinado una hora de levantada y de acostada fija, por lo menos durante los siguientes cuatro meses de mi vida.

El celular despertador sonará a las 5:45am. Me desperezaré durante 15 minutos. A las 6am me daré un baño motivador para despertar la mente. La siguiente actividad será hacer una bitácora de mis actividades del día anterior. Luego revisaré mis cuadernos de notas en busca de materia prima para escribir las enseñanzas y las cartas. El resto de la jornada hasta las 5 de la tarde trabajaré con mi Luz en la escritura del libro de Pareja. De 5pm a 10pm será de lectura intensa. En esta temporada me dedicaré a pescar argumentos para el libro. Por eso solo leeré sobre biología del emparejamiento, psicología del emparejamiento y socioantropologia del emparejamiento.

Esta será la columna vertebral de mí trabajo diario. Lógicamente, queda espacio abierto para el resto de actividades complementarias y propias de mis otros roles como pareja, padre y Formador Afectivo.

Para hacerle seguimiento a este compromiso que he establecido conmigo mismo, escribiré un relato semanal donde narraré los avances del proceso y los aprehendizajes que me vayan quedando.

Este es pues mi compromiso, lo hago público para ejercer presión sobre mi mismo. Soy consciente que si soy fiel a este compromiso, es decir, si cumplo lo que me he prometido, habré dado un paso muy importante en esto de aprehender a Vivir y Convivir con Bien-Estar.

Al fin de cuentas, el ejemplo empieza por casa y si uno no aplica lo que predica, no tiene sentido seguir predicando. En otras palabras, la Formación Afectiva empieza por uno mismo. Es la vida propia el primer campo de prácticas.

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CARTAS FORMATIVAS (#1) ¿QUIÉN GOBIERNA TU VIDA?

Estimado Monarca:

Esta es la primera vez que le escribo a un Rey, sobre todo a un Rey de la actuación, es decir de la Vida. Alguna vez aprehendí de Alain de Botton que el arte es una critica de la vida. De modo mí estimado Rey que tu pasión es vivir la vida, sentirla, pero no para padecerla, sino para disfrutarla, para sacar el mejor provecho posible de este fugaz viaje por la existencia.

Ahora bien, ¿Qué significa disfrutar la vida?

La respuesta a esta pregunta depende de las tierras donde uno viva. El mundo afectivo tiene cinco continentes: los áridos e ilusorios terrenos de las emociones. Las duras y escarpadas montañas de los sentimientos. Las hermosas llanuras de las actitudes. Las fascinantes costas de los valores, y el paraíso de los principios.

Cada continente tiene sus habitantes. Y cada uno a su manera tiene su propia versión de lo que significa disfrutar la vida. De igual manera, y como es apenas natural, cada territorio tiene sus propios gobernantes.

En el continente de las emociones por ejemplo, los gobernantes son reyes tiránicos. Mantienen a sus habitantes distraídos con “pan y circo”, a merced de sus caprichos, tanto, que estos habitantes ni siquiera piensan en si mismos a la hora de actuar. Sin ser conscientes, son gobernados por dos jerarcas sumamente poderosos que los mantienen esclavizados: los genes y los memes.

Los genes son mejor conocidos como los instintos y los memes son los reyes de las creencias. Ambos se refuerzan mutuamente. Son aliados para hacerte creer que eres libre, te ofrecen el placer desmedido como la solución a tus problemas, cuando no son más que una vía de escape al dolor que estas padeciendo. Sin que seas del todo consciente te siembran el autoengaño para que le eches a los demás la culpa por tus desgracias. Además, te hacen creer que necesitas Tener para Ser; que necesitas llenar con accesorios el vacio que hay en tu interior. Esos dos reyes le sirven a un perverso dios: el ego.

No obstante, te tengo una buena noticia: no estamos obligados a vivir eternamente en esas tierras!!! Aunque esos tiranos mantienen las fronteras cerradas, tú te puedes sublevar y escapar. Puedes elegir. No es fácil, es una ardua batalla, pero otros que ya escapamos de ese yugo te podemos dar fe que se puede hacer, yo lo hice y por eso te estoy enviando esta carta. Es mi Deber, como lo será también el tuyo cuando te llegue el momento.

Pero el largo viaje hacia el paraíso de los Principios tiene sus etapas. No se llega de la noche a la mañana. La Vida, si nosotros lo queremos, nos va acercado lenta y paulatinamente. Una vez hayas escapado de las tierras del dios ego, es decir del árido e ilusorio continente emocional, el siguiente destino es el continente de los Sentimientos. Para que te vayas haciendo a una idea, este continente es una zona montañosa en el que hay que alcanzar importantes picos, pero cuando llegues a la cima, podrás vislumbrar la hermosa llanura de los Actitudes.

El primer pico que debes escalar es el del Autoconocimiento. Fundamental porque necesitas empezar a comprehender que tipo de Rey eres. Esta parte de la montaña tiene reservada para ti una generosa recompensa: la de saber de dónde vienesen dónde estas y lo más importante, para dónde vas. Para esta escalada vas a  necesitar un equipaje con tres elementos que deberás conocer muy bien: tus afectos, tus creencias y tus prácticas.

El siguiente pico es el de la Autovaloración. Este es muy exigente porque obliga a luchar contra el autoengaño. Requiere tener un fino equilibrio para no caer en los abismos de la supravaloración o de la infravaloración. En el primer caso te evalúas mejor de lo que en realidad eres y en el segundo, te subestimas y desconoces lo bueno que haz hecho. Tu sentido de Autoestima estará acorde a como te evalúes a ti mismo el desempeño que haz tenido en tu viaje por la vida. Tu Autoevaluación y tu Autoestima deberán repercutir sobre tu Autocuidado. Si te evalúas con justicia y te aprecias con generosidad necesariamente te cuidaras mejor. Pero ¡ojo! Aquí no estas todavía a salvo de los alcances del dios ego. En las montañas a veces te puedes encontrar lobos vestidos con piel de oveja que intentan hacerte desistir de tu empeño. Cuando eso suceda, apela a tu conciencia, a lo correcto. Recuerda los momentos difíciles que viviste en esas tierras que estas dejando atrás.

El tercer pico es la Autoadministración. Este es muy importante también porque durante el viaje deberás generar y administrar muy bien tus recursos. Para una aventura de estas características necesitas tres tipos de recursos: afectivos, intelectuales y materiales.

Los Recursos Afectivos son los vínculos. Las personas que son fuente de afecto para ti. Tu pareja, tu hija, tu familia de origen, tus orientadores. Pero sobre todo, tú mismo, la fe y creencia en ti mismo.

Los Recursos Intelectuales son los conocimientos que vayas adquiriendo sobre la Vida, sobre el oficio de Vivir y Convivir con Bien-Estar.

Y los Recursos Materiales son tu tiempo y tu dinero. Nuevamente te recuerdo que no estas a salvo todavía de la influencia de los genes y los memes egoístas. Aunque la escalada de este pico es dura y fatigante, no deberás dormir más de lo necesario. No olvides lo que tu mismo me dijiste: “para dormir tenemos la eternidad”. De modo que a aprovechar el tiempo Rey porque el viaje es largo y hay mucho trabajo por hacer.

Y con respecto al dinero, ten muy presente lo que aprehendas en el pico del Autoconocimiento, allí tomaras conciencia de tus talentos y habilidades. Los cuales, deberás explotar para ponerlos al servicio de la generación de más y mejores recursos monetarios. Además esto tendrá un efecto muy saludable sobre tu Autoestima, te hará sentir útil y capaz.

Por último, para llegar a la cima de este pico necesitas administrar muy bien un recurso que es muy esquivo: tu atención. Hay que mantenerse concentrados, con la energía puesta en la tarea. No te distraigas con el pasado, ni tampoco te hagas películas con el futuro. Mantente en el presente, consciente.

Finalizo esta carta estimado Rey con el Autogobierno. Quizá, el punto más alto de este territorio. O por lo menos para mi ha resultado clave en mi propio viaje. ¿La razón? Conquistar este pico es alcanzar el poder sobre ti mismo. Es darle un golpe de estado a los tiranos genes y memes egoístas. Esto significa, ni mas ni menos, gobernar tres emociones que sin ningún tipo de control hacen estragos en nuestra vida. Te hablo del placer, el miedo y la ira. Si a uno lo domina el placer pierde el año porque lo esclaviza, lo hace adicto. Si a uno lo domina el miedo también pierde el año porque lo paraliza, le bloquea la existencia. Y si a uno lo domina la ira, pierde totalmente el año porque lo puede eliminar del juego de la vida. Te puede enviar a un hospital, a una cárcel o al cementerio antes de tiempo.

Esto es todo por ahora Rey, de los demás territorios te hablaré más adelante si te mantienes firme en tu viaje. La Vida te ha puesto en mi camino y a mí en el tuyo. ¿Te imaginas sumar nuestros talentos en pro de una causa en común? Te veo mucho potencial, creo en ti y por eso te escribo.

Nunca olvides que vinimos a este mundo a algo mucho más grande que crecer, reproducirnos y morir. Vinimos a  Vivir y Convivir con Bien-Estar, a trascender y como te lo expresé en nuestro primer encuentro, esto lo logramos comprendiendo y practicando las reglas del juego de la Vida, a ser diestros en sus tres tableros principales: la pareja, la crianza y el trabajo.

Con iniciado afecto,

Andrés Paz

Formador Afectivo

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ENSEÑANZAS VITALES (2): VALORA A TU PAREJA Y EVITARAS DOLOROSOS CONFLICTOS

Esta mañana me levanté pensando que en realidad yo trabajo para la Vida, le sirvo a la Vida. Analizando mi propia historia vital me doy cuenta que la mayoría de mis acciones como ser humano han estado encaminadas a aprehender a ser un trabajador de la Vida. Ahora comprendo el por qué de la dureza y crudeza de mi infancia, sin saberlo, la Vida me estaba marcando un sendero para llegar a servirle.

Como maestra, la Vida encarna la máxima sabiduría. La clave esta en aprehender a escucharla; observarla, conocerla, estar con todos nuestros sentidos dispuestos para captar sus enseñanzas.

Pues bien, el 31 de octubre pasado, reconocimos con mi Mincha el concepto que sintetiza la forma como nosotros le estamos sirviendo a la Vida. Después de un largo y extenuante viaje llegamos a la Afectología.  

Una de las parcelas de este nuevo territorio es la Vida en Pareja. De la calidad de este Vinculo Afectivo depende que el viaje por la vida se haga con Bien-Estar, tranquilos y felices; o con Mal-Estar, intranquilos e infelices. Por eso resulta tan importante, absolutamente determinante, aprehender a construir nuestra relación de pareja.

Tener la fortuna de Vivir en pareja es un Curso que la Vida nos ofrece, no solo para tener sexo, ni únicamente para gozar de compañía, sino también, para cultivar y desarrollar Habilidades Afectivas que nos den la oportunidad de ser mejores Seres Humanos, de ser mejores Aprehendices en el Oficio de Vivir y Convivir.

A veces somos malos estudiantes de la Vida en Pareja, perdemos ciertas materias, incluso, hasta reprobamos el año. Pero en el curso vital de la Vida en Pareja hay una materia que es esencial para ganar el año, para poder vivir un fin de año tranquilo, me refiero a la Valoración de nuestra pareja.

Cuando uno pierde esta materia desata conflictos. Al principio son unas pequeñas chispitas, pero cuando se acumulan, se arman voraces incendios. No es exagerado afirmar que incluso puede convertir la Vida en Pareja en un verdadero infierno; de esos que absorben tu energía, te enferman y afectan tu tranquilidad.

Valorar a nuestra pareja significa cuidarla, evaluar sus acciones con la mayor justicia posible, escucharla, reconocer sus aportes a la relación, exaltarlos, y sobre todo, Valorar a nuestra pareja significa apreciarla.

Cuando uno no cuida a su pareja, y no la defiende de los ataques de ciertos depredadores, corre el riesgo de que se le enferme su relación. Esta es justamente la enseñanza que capté de la Vida en estos días.

Resulta que hay un depredador que puede llegar a ser letal para la relación de pareja si no se le marcan límites a tiempo. Es sumamente difícil reconocerlo, pues esta amenaza es camaleónica, suele camuflarse, es como una especie de lobo con piel de oveja. Pero no solamente su camuflaje hace difícil el reconocimiento de este depredador, sino que, por tratarse de un vínculo tan cercano a nuestras vidas, afecta hondamente nuestros sentimientos. Hablo de la Familia de Origen, específicamente de los padres y hermanos, es decir, los suegros y cuñados de nuestra pareja.

Hay que aceptarlo, existen familias de origen que favorecen la relación, son un valioso apoyo, nos ayudan a crecer como pareja, a construir nuestra relación, a criar a nuestros hijos y hasta a producir recursos. Pero también es cierto que hay otras que son lamentables, un verdadero peligro, una autentica amenaza, y cuando atacan dejan heridas tan profundas y dolorosas que a nuestras pobres parejas les cuesta mucho cicatrizar. Tanto que a muchas se les convierte en un verdadero problema afectivo.

Cuando nuestra pareja ha sido victima de maltrato por parte de nuestra Familia de Origen, y además uno fue indiferente a esa situación; no la defendió en su momento, no la cuidó en su momento, no la valoró en su  momento, provocamos en ella un Mal-Estar Afectivo que inevitablemente lastima la relación.

Ese Mal-Estar Afectivo -como bien me lo enseñó la Vida a través de Eckhart Tolle– toma la forma de culpa, lamento, resentimiento, queja, tristeza, amargura y todas las formas de la falta de perdón que son causadas por exceso de pasado y falta de presencia.

La falta de presencia significa la dificultad para superar ese pasado. En esta situación cae nuestra pareja. La pregunta obligada es… ¿Cómo salir de ahí?

Indudablemente la sanación de esa herida debe ser un trabajo de los dos. Nuestra pareja perdonando, sacándose esas espinas afectivas de su corazón. El perdón es un regalo que nuestra pareja misma se debe dar. De lo contrario, seguirá atada en el pasado y se privará de disfrutar su presente, además se oscurecerá su futuro porque vivirá con zozobra, sin saber que hacer. Esto significa dejar a un lado el papel de victima y asumir una actitud mas proactiva en la solución de la situación, ocupándose de lo único sobre lo que puede tener control: su propia vida.

En el caso nuestro la tarea es reparar. Hacerlo quiere decir, en primer lugar, reconocer que somos responsables por acción u omisión de lo ocurrido con nuestra pareja. Y en segundo lugar, reparar el daño, no solo con un acto simbólico, sino, esforzándonos por comprehender la lección que la Vida nos enseña. Hay que Valorar a nuestras parejas, pero no solo con palabras, sino con lo que verdaderamente repara: los hechos, una y otra vez, todos los días de nuestra vida compartida.

En conclusión, si uno aprehende a Valorar a su pareja se va a ahorrar muchos dolores de cabeza y lo que resulta aun mejor, se va a ganar un sabroso co-equipero para Vivir y Convivir durante este efímero paso por la existencia.

Publicado en AFECTOLOGIA

ENSEÑANZAS VITALES: EL MIEDO

Cada día que vivo me convenzo más de una verdad universal: la Vida es la mejor Maestra de la Existencia. Basta con observarla, escucharla, sentirla. Prestarle atención. Hace unos días conversaba con mi Mincha sobre el miedo y me decía ella que una manera de combatir el miedo es creyendo en lo que se hace, sabiendo hacerlo y haciéndolo.

El sábado pasado me encontré con mi padre. Caminamos un rato antes de almorzar y vimos un libro: “El Poder del Ahora” de Eckhart Tolle. Al parecer la Vida me tenía deparada una enseñanza y por eso tuve ese encuentro no programado con mi padre. Justamente en este libro encontré otra respuesta sobre el miedo. Dice este “maestro espiritual” que la condición psicológica del miedo esta divorciada de cualquier peligro inmediato concreto y verdadero. Y que además se presenta de muchas formas: incomodidad, preocupación, ansiedad, nerviosismo, tensión, temor, fobia. Según este autor, este tipo de miedo psicológico se refiere siempre a algo que podría pasar, no a algo que está ocurriendo ahora. “Usted esta en el aquí y ahora, mientras que su mente está en el futuro. Esto crea una brecha de ansiedad.”

¿Cuantas veces sin ser conscientes no somos presa de este tipo de miedo? Lo confieso, también lo he experimentado. Y estoy de acuerdo con Tolle, el miedo parece tener muchas causas. Miedo a una pérdida, miedo al fracaso, miedo a ser herido.

El miedo psicológico es más común de lo que se cree. Y pensándolo bien, está directamente relacionado con las adicciones. ¿Por qué? Por la ansiedad que lo acompaña. ¿Cómo se suele calmar esa ansiedad? De múltiples maneras. Yo solía calmarla fumando. Pero también leyendo. Otros lo hacen comiendo, bebiendo, teniendo sexo, con pornografía, comprando, y un sin numero de escapes que encuentra la mente angustiada. Corriendo el peligro de caer en la adicción.

Este asunto del miedo lógicamente tiene que ver con la dimensión afectiva del ser humano. Por lo tanto cae en los terrenos de la Afectología. En el citado libro de Eckhart Tolle también encontré que la negatividad afectiva es causada por la negación del presente. La incomodidad, la ansiedad, el estrés, la preocupación – todas las formas del miedo- son causadas por exceso de futuro y demasiada poca presencia. En otras palabras, nos intoxicamos de futuro. Y por estar pensando tanto en él, nos olvidamos de vivir el presente. Que finalmente es lo único que tenemos. Qué fácil es caer en este estado. ¿No crees?

No quiere esto decir que uno no deba pensar nunca en el futuro, el problema es cuando se convierte éste en una obsesión. Ahí es cuando empieza a complicarse la película de la existencia.

En conclusión, el mejor remedio contra el miedo psicológico es la acción. Hacer. Pensar menos y hacer más. Y como bien lo enseña Tolle, no debe uno preocuparse por el fruto de sus acciones, simplemente hay que prestar atención a la acción en si misma. El fruto vendrá por añadidura.

Y cuando se le presta atención a la acción en si misma es cuando se fluye. Es cuando hay Bien-Estar. Es cuando hay “alegría, facilidad y liviandad en lo que se hace”.

Esta es la enseñanza que la Vida me ha regalado hoy, y como agradecimiento la escribo y te la comparto. Dicen que es una ley universal. Recibir para dar. Dar para recibir.

Publicado en AFECTOLOGIA, JOSE ANTONIO MARINA

LA NOMENCLATURA AFECTIVA

La Afectología es una Doctrina para aprender a Vivir y Convivir, como tal, se alimenta de tres nutritivas fuentes: la Ciencia, la Filosofía y la Religión. En otras palabras, es una síntesis, por eso podemos afirmar que la Afectología es más que una ciencia, más que una filosofía y más que una religión.

La Vida nos ha mostrado un guía para adentrarnos en la fuente científica de la Afectología. Este guía se llama José Antonio Marina. Su obra va desde la neurología hasta la ética. Según este pensador español, toda ciencia tiene que precisar su terminología y la ciencia de la afectividad inteligente también.[1]

El término Afectología puede tener una doble interpretación: se puede leer como el estudio del Sistema Afectivo Humano o como el  estudio del afecto.

En “El Laberinto Sentimental”Marina propone una nomenclatura afectiva que nosotros adoptamos provisionalmente para la Afectología:

  • Afecto y sus derivados: conjunto de todas las experiencias que tienen un componente evaluativo, a saber: doloroso/placentero, atractivo/repulsivo, agradable/desagradable, bueno/malo, estimulante/deprimente, activador/desactivador.

Sus especies principales son: sensaciones de dolor y placer, deseos, sentimientos.

  • Sensaciones de dolor y placer: experiencias estrictamente físicas. Melzack ha señalado que el dolor tiene tres componentes –sensorial, afectivo y cognitivo- y que cada uno depende de sistemas neuronales distintos.
  • Deseos: conciencia de una necesidad, de una carencia o de una atracción. Normalmente van acompañados de sentimientos que los amplían y dan urgencia.
  • Sentimientos: bloques de información integrada que incluye valoraciones en las que el sujeto esta implicado, y al que proporcionan un balance de situación y una predisposición a actuar.

Los sentimientos pueden clasificarse por su intensidad, duración, profundidad, pero estas distinciones están hechas dentro de un continuo, lo que  hace difícil marcar limites muy definidos. Por tal motivo, es útil usar los siguientes términos:

  • Estados sentimentales: sentimientos duraderos que permanecen estables, mientras cambian otros sentimientos simultáneos más efímeros. Dice Marina que aquí es conveniente introducir una distinción entre lo que él propone llamar hábitos sentimentales (por ejemplo, el amor o el odio), que tienen una permanencia configuradora de la personalidad, y estados de animo, el humor, que tiene duración pero menos consistencia.
  • Emoción: sentimiento breve, de aparición normalmente abrupta y manifestaciones físicas conscientes (agitación, palpitaciones, palidez, rubor, etcétera).

 

  • Pasión: sentimientos intensos, vehementes, tendenciales, con un influjo poderoso sobre el comportamiento.   

Esta nomenclatura afectiva es apenas una breve introducción a un concepto más amplio que manejamos desde la Afectología y es el de la Afectivopedia. Una especie de diccionario afectivo que iremos desarrollando poco a poco en este espacio.


[1] José Antonio Marina “El laberinto sentimental”. Editorial Anagrama 1996.

Publicado en AFECTOLOGIA

DIA 0: TRES AÑOS VIVIENDO Y CONVIVIENDO EN SOACHA

El pasado 8 de noviembre cumplimos tres años de estar viviendo en Soacha. Una vez renunciamos a nuestros empleos para dedicarnos a construir nuestro proyecto de vida compartido, lo siguiente era apretarnos el cinturón para no tener que volver al sistema. Y así lo hicimos.

Para evitar pagar arriendo en Bogotá y vernos obligados a buscar un empleo que nos alejara de nuestro objetivo, optamos por vivir en la casa que con tanto esfuerzo habían construido doña Imelda y don Silvino. Una cómoda vivienda que aunque lejos de la ciudad, nos brindaba la tranquilidad necesaria para dedicarnos a pensar y construir lo que en ese momento todavía no teníamos muy claro.

Tres años después me pregunto: ¿cumplimos el objetivo?

Si. Vinimos a diseñar un modelo de trabajo, una forma de “ganarnos la vida” en la periferia del sistema, y no solamente lo hemos logrado, si no que resultamos encontrando un Modelo de Vida, alrededor del cual hemos concebido una Doctrina a la que nuestras conciencias han llamado Afectología.

La Afectología es una Doctrina con la cual podemos aprehender a Vivir y Convivir. Esta inspirada en la vida y convivencia que han llevado un hombre y una mujer que son nuestros modelos: Imelda y Silvino. Padres de Luz Adriana y quienes me adoptaron en su hogar.

La Vida nos reveló que ellos son nuestro Modelo de Vida. Esto es, nuestro Modelo de pareja, de padres y de trabajadores. Ellos son nuestros verdaderos maestros en el Oficio de Vivir y Convivir. Aunque lo intuíamos, tardamos tres años en ser plenamente conscientes de ello. Estábamos buscando maestros por fuera, cuando los teníamos en casa, viviendo y conviviendo con nosotros. Bastaba con escucharlos, observarlos, en una palabra: Valorarlos.

Cuando tomamos conciencia de esto, literalmente nuestros corazones se llenaron de una inmensa alegría. Dicha que vino acompañada por la revelación de la Afectologia. Termino que volvió a nuestra mente colectiva el pasado 31 de octubre mientras nos compartíamos con Patito, Marleny y Conny.  Y digo volvió porque ya se había cruzado por nuestro camino meses atrás, sin decirnos mucho en ese momento.

Esta revelación era la pieza que le faltaba al rompecabezas que empezamos a armar hace tres años. De hecho, cada vez que encontrábamos una nueva pieza creíamos que la figura estaba armada, pero al mismo tiempo, intuíamos que algo faltaba. Hoy la sensación es completamente diferente. Y si esto es así, se tendrá que ver reflejado en la producción de relatos, el trabajo constante y por ende la consecución continua de recursos: más y mejores vínculos afectivos; más y mejores comprensiones del sistema afectivo humano; más y mejores ingresos económicos. Este será el indicador de que llegamos a un punto crucial de nuestro viaje. De no ser así, también será un claro indicador de que nos estamos autoengañando. Cualquiera sea el caso, lo importante es que nuestras conciencias están despertando. Y eso, es lo que finalmente importa: despertar.

De modo pues que este es el día cero en la historia de la Afectologia. Un relato que  ha llegado a nuestra conciencia para darle Estructura a nuestra existencia, para aprehender a Vivir y Convivir; para satisfacer nuestra necesidad vital de Comunidad; para comprender el Significado de nuestra vida.

Como todo relato se escribirá a diario. Se irá mostrando y explicando a partir de nuestras propias vivencias, de las reflexiones y experiencias que dichas vivencias nos dejen. Nuestro rol, además de vivir la Vida, será aprehender de ella, escucharla, observarla, leerla, sentirla y compartirla.

Hemos por fin comprendido que la mayor Maestra de la existencia es la Vida. Y que si le prestamos atención podremos ser unos buenos Aprehendices. Y que si somos aplicados podremos algún día llegar a ser unos útiles Tutores.