PSICOLOGIA EN COLOMBIA

LA PSICOLOGIA: ¿PROFESIÓN U OFICIO?

 

LA PSICOLOGIA: ¿PROFESIÓN U OFICIO?

“No es la más fuerte de las especies la que sobrevive, tampoco la más inteligente, sino la que mejor responde ante los cambios”

Charles Darwin

Una cosa es “saber” de psicología y otra Practicar la Psicología. Los que solo se preocupan por “saber” de psicología ven esta como su profesión. Los que se ocupan en Practicar la Psicología, ven esta como su Oficio. Existe una profunda diferencia entre una y otra concepción.

En un país como Colombia acceder a una universidad es un privilegio. Solo uno de cada 10 bachilleres tiene esa fortuna. En otras palabras, en el país del sagrado corazón accede a la universidad el que puede y no el que quiere. En lo que respecta el mundo de la psicología, para ejercer la profesión de psicólogo basta con tener el dinero suficiente con el cual comprar el diploma que lo acredite como tal.

Escribo estas líneas con conocimiento de causa. He sido parte de esta obra de teatro llamada psicología desde hace 13 años. Exactamente el 25 de julio de 1999 tuve mi primer día de clase en la Universidad Católica de Colombia. En aquellos días era mensajero en la OPAN y el padre Arnoldo me prestó $1.350.000 mil pesos para pagar el primer semestre. O mejor, para acceder a la función. Una farsa que se renovaría durante 10 semestres, para que al final me dieran un diploma con el cual podría salir a buscar empleo como psicólogo.

Nunca me enamoré de esa “psicología”. Nunca llenó mis expectativas. Recuerdo que en lugar de leer las ladrilludas fotocopias que los profesores asignaban, dedicaba mi tiempo a leer a Dostoievski, Balzac, Stendhal, Tolstoi, Poe, Chejov, Dumas, Huxley, Orwel, y otros maestros de la literatura psicológica. Ahí estaba la psicología que valía la pena estudiar. ¿Cómo pasé las materias? Para ser un psicólogo de cartón no es mucho lo que hay que esforzarse. Bastaba con aprenderse de memoria lo que se preguntaría en el examen del momento y listo. Ahí quedaba legitimada la farsa. Así una y otra vez, durante laaaargos cinco años de “estudio”.

Tanta fue mi desilusión que una vez graduado como psicólogo y en medio de la desorientación existencial, decidí volver a la universidad. Esta vez “estudiaría” Derecho. Solo aguanté tres semestres. En aquella época supuestamente “sabía” psicología, pero no la practicaba. Después comprendí que esa psicología que enseñan en las universidades es poco práctica y por eso para mi no tenia ningún sentido.

¿Por qué me atrevo a decir que la psicología de universidad es poco practica? Dos son mis argumentos.

El primero es vital. Esa psicología no te enseña a vivir la vida. Se supone que si somos expertos en comportamiento humano, esos conocimientos deberían servirnos para tener un mejor desempeño en cada uno de nuestros roles vitales. En nuestra vida de pareja, en la crianza de nuestros hijos y en la forma de ganarnos la vida tranquilamente ejerciendo lo que “aprendimos”. Pero muy pocas veces ocurre esto. Y digo muy pocas como para no ser extremista, pero sospecho que la desilusión es generalizada.

La tasa de divorcios entre los psicólogos es sumamente alta. El madre solterísmo entre las colegas está a la orden del día, los psicólogos que ven crecer a sus hijos a la distancia van en aumento, y los sueldos de los psicólogos de profesión cada vez son más miserables, hasta la soledad y la depresión no es ajena en el “gremio”. Duele, pero es mejor poner el dedo en la llaga que seguir auto engañándonos y buscando culpables donde no los hay.

Para aliviar sus culpas, no son pocos los colegas que han sido contagiados por una leyenda urbana (o creencia irracional, como para hablar en jerga psicológica) “pero los psicólogos también somos humanos, y tenemos derecho a equivocarnos”. Claro que tenemos derecho a equivocarnos!!!!, a errar, ni más faltaba.

Pero es aquí donde entra justamente mi segundo argumento. La Coherencia Vital. Como Psicólogo debo encarnar lo que “vendo”, debo ser mi primer testimonio. Debo aplicarme lo que predico y eso tiene que verse reflejado en mi propia Salud Mental. Sino entonces ¿para que ser psicólogo si no va a servir para mejorar mi propia vida? ¿Cómo puedo ayudar a los demás si no soy capaz ni con mi propia existencia? ¿Cómo puedo hacer terapia de pareja si tengo una pobre vida de pareja? ¿Cómo puedo dar pautas de crianza si ni siquiera tengo hijos? Estas contradicciones vitales son solo algunas de las causas por las cuales cada vez son más las personas que están perdiendo la credibilidad en la profesión del psicólogo.

Por fortuna, la Psicología como Disciplina no se agota en lo que enseñan en la universidad. Eso lo empecé a comprehender cuando me encontré con la obra de Miguel De Zubiría, específicamente con la hermosa Psicología Afectiva y gracias a ésta, con la Psicología Positiva y de paso, con la Psicología Evolucionista. Con José Antonio Marina, Mihaly Cikszentmihalyi, Martin Seligman, Barbara Fredrikson, Steven Pinker, David Buss, Helen Fisher, Daniel Dennet, Edward Wilson y otras tantas luminarias de esta nueva forma de comprender la vida humana.

Como ya lo he contado en otro lugar, una parte de mi reconciliación con la Psicología como Disciplina, se dio gracias a un diplomado en “inteligencia emocional” que tomé en la Fundación Internacional de Pedagogía Conceptual Alberto Merani. La otra parte fue haberme encontrado con la obra de Richard Sennett, especialmente con un nutritivo texto: “El Artesano”.

La Afectividad y la Artesanía. Dos mundos y dos conceptos que me permitieron empezar a comprehender, la diferencia entre la psicología como profesión y la Psicología como Oficio.

¿Qué significa la Psicología como un Oficio?

Significa Vivirla: sentirla, conocerla, practicarla. Vivir la psicología es asumirla como un Oficio. El Oficio tiene que ver con el cultivo de habilidades. Practicar la Psicología entonces es tener la voluntad para desarrollar la mente, saber como hacerlo, y hacerlo una y otra vez, hasta alcanzar la maestría, que según los expertos, requiere de 10 mil horas de práctica. No de cinco años de “estudio”, como ocurre con los psicólogos de profesión.

Las habilidades que cultiva y desarrolla un Psicólogo de Oficio son de tres tipos: Afectivas, Cognitivas y Expresivas. Las Habilidades Afectivas tienen el propósito de ayudarnos a Interactuar: con nosotros mismos, con el otro y con los grupos en los que participamos. Tener una mejor relación consigo mismo implica Autoconocernos, Autovalorarnos, Autoadministrarnos y Autogobernarnos. Mejorar la relación con el otro significa Conocerlo, Valorarlo e Interactuar con él de forma generosa, empática y asertiva.

Las Habilidades Cognitivas tienen el propósito de enseñarnos a Pensar. Se cultivan y desarrollan a través de la lectura, la escritura y la enseñanza.

Y las Habilidades Expresivas tienen el propósito de enseñarnos a Trabajar. Hay dos formas de trabajar: para los otros o por los otros. Cuando se trabaja para los otros se es un psicólogo de profesión. Cuando se Trabaja por los Otros se es un Psicólogo de Oficio. Un Líder. Un Psicólogo de Oficio aprehende a Liderar. Y como dice Seth Godin[1], liderar no es difícil, lo que ocurre es que hemos sido entrenados durante años para no tener que hacerlo. Además, cuando se trabaja para otros la recompensa es extrínseca: un sueldo al final del mes. En cambio, cuando se Trabaja por los Otros, la recompensa es la grata satisfacción que se experimenta al constatar que el trabajo realizado transforma positivamente la vida de las personas y por lo tanto, mejora la vida en sociedad. La motivación no es el dinero sino el reconocimiento social que se obtiene por la labor. La paradoja es que detrás del reconocimiento viene el generoso estimulo económico. Es inevitable. Por lo tanto, el Psicólogo de Oficio no se preocupa por sus ingresos, se Ocupa de Trabajar por los otros.

La Psicología como Oficio puede tener múltiples aplicaciones. En nuestro caso, estas conexiones vitales y teóricas nos han llevado -a mi inteligente y bella esposa Luz Adriana y a mi- a darle vida al Arte de la FORMACIÓN AFECTIVA y a los Oficios de las Parejas Formativas, la Crianza Formativa y el Trabajo Talentoso. Todo esto, en el marco de lo que hemos llamado la COMUNIDAD FORMATIVA EL TALLER.

En estos momentos de profunda crisis en el ejercicio de la psicología como profesión, no queda mas remedio que diseñar, personificar y ofrecerle a los colegas alternativas viables para darle rienda suelta a su pasión. De modo que si has llegado hasta el final de este articulo, estas cansado de que no se te “valore” tu trabajo, de estar de aquí para allá a la búsqueda de ese empleo digno que no llegará, y deseas aprehender a PRACTICAR LA PSICOLOGÍA para mejorar tu calidad de vida: estamos listos. Te invitamos a Construir Comunidad, a ser pioneros en el Arte de la FORMACIÓN AFECTIVA. A vivir la Psicología como un Oficio y no como una mera profesión.


[1] Seth Godin: “Tribus”. Gestión 2000.

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7 thoughts on “LA PSICOLOGIA: ¿PROFESIÓN U OFICIO?”

  1. Felicitaciones de nuevo Andrés por tus interesantes y valiosos aportes. Estoy en desacuerdo con un par de cosas que dices, pero por supuesto respeto tu postura. De todas maneras las personas podemos engañarnos, dar todas las excusas que se nos ocurran y aún así las cosas no cambian. Si nos quedamos esperando que otros o las instituciones hagan cambios y nos proteja, moriremos (profesionalmente) en la espera. Los que menos vamos al psicólogo somos nosotros mismos y somo quienes más lo necesitamos.
    Así que la invitación es a los colegas para que dejen de lamentarse y esperar lo que NADIE va a hacer por ustedes. El cambio esta en cada uno en ningún otro lugar.

  2. Me permitiré responder, no sin dejar claro que respeto tu postura pero me encuentro en desacuerdo con varias afirmaciones.
    ¿Quién dijo alguna vez que la psicología te ayudaría a vivir la vida? Es la vida misma la que te enseñará a caminarla siempre y cuando estés dispuesto o dispuesta a aprender. Aquí creo que se configura la gran insatisfacción de muchos y muchas: asumir el rol de salvador (a) y gran conocedor (a) del comportamiento, y luego darte cuenta en el camino, que eres otro u otra más aprendiendo. No des por acabado el aprendizaje.
    Es un gran error concebir a la psicología como una profesión donde se producen relaciones verticales entre quien “sabe” resolver y quién espera una respuesta para mejorar la calidad de su vida. Y es precisamente desde ese lugar que se asume una culpa que no nos corresponde por sentir que no realizamos la debida labor.
    Comparto plenamente que esta profesión, debe ser vivida día a día, pero esto no nos ubica en el lugar de sabedores, sino de aprendices de la vida con la capacidad de maravillarnos de nuestras imperfecciones.

    El lugar desde el cual se te motiva a escribir, aún cuando puede ser compartido por otros y otras, no necesariamente es generalizado. En mi caso, amé la misma universidad en la que estuviste, aún cuando comparto que hubo clases no del todo satisfactorias, pero es que el aprendizaje trasciende estos escenarios. Pero por estar donde estuve inicié el camino y aún sigo en este, con mucho amor, entusiasmo, pasión y un muy buen desempeño.
    Ahora andas un camino que te permite saborear placenteramente a esta disciplina, pero creo que es atrevido de tu parte acusar a “esa” Psicología (respondiendo a la psicología como carrera universitaria) de poco práctica, cuando realmente quienes asumimos ese rol somos responsables de darle sentido y rumbo. Todas esas personas que lees y te enseñaron un poco, seguramente no lo aprendieron en sus universidades, más bien sus pensamiento, teorías y formas surgieron en el camino, en el mundo real, producto de la reflexión y la apertura, ese mismo mundo real del que ahora tu también aprendes montones.
    Como colega te respondo, con todo el respeto del mundo y comprendiendo que cada quién interpreta su historia de manera distinta.

  3. Me encanta leerte Andres, me inspiras y me llenas de amor por mi carrera. Gracias. Un abrazo muy especial para ti.

    1. Hola Tatiana:

      De eso se trata este ejercicio, de contagiar entusiasmo por este bello Oficio de la Psicología. Me agrada que te enamores de ella y recuerda que bien practicada, la Psicología si nos puede ayudar a ser mejores personas. Un abrazo, acercate cuando puedas a la Filosofía Practica. Busca a Mourinoff.

      Saludos y seguimos conversando….

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