Publicado en informacionalismo

ARTICULO # 112 EL JUEGO DEL PODER


El poder es un juego[1]. Sus jugadores son cuatro: Los Oficialistas, los Antioficialistas, los Oscilantes y los Creadores. En este artículo te hablaré un poco de cada uno ellos.

Los oficialistas: estos defienden e intentan perpetuar el sistema manteniendo el poder en sus manos.

Los antioficialistas: estos son los que se oponen al sistema y quieren acceder al poder arrebatándoselo a los oficialistas. Lo hacen de dos formas: a las buenas (jugando con las reglas de quienes detentan el poder) o a las malas (a través de la lucha armada).

Los que intentan acceder al poder por las buenas, regularmente -tarde o temprano- terminan cooptados por el sistema (véasen estos ilustres ejemplos: Angelino Garzón (antiguo militante de la Unión Patriótica y hoy Vicepresidente de Colombia), Rosemberg Pabon, Evert Bustamante (otroras guerrilleros del M19 y exfuncionarios del gobierno de Uribe Velez)

Los que se atreven a desafiar al sistema, intentando acceder al poder por las malas, casi siempre terminan mal. Son como un virus del sistema, y como tal, cuando éste se siente amenazado, despliega todo su poder para eliminar el virus. Al precio que sea. (Tal y como ocurrió con el “Mono Jojoy”, abatido por las fuerzas oficialistas).

Esos que se levantan en armas contra el poder establecido (supuestamente en nombre del pueblo) son vistos por el sistema como enemigos del pueblo y como tal se les trata. No solamente se les mata físicamente, sino también moralmente. Pasan a la historia como malhechores, bandidos, delincuentes, bandoleros, terroristas. (Nuestros abuelos y conocedores de la historia colombiana, han de recordar a personajes tan celebres como “chispas” “Efrain Gonzalez”, “Sangrenegra”, el “Capitán Venganza”, “Desquite”)

Oficialistas y Antioficialistas, tiene cada uno un sistema de valores, un discurso ideológico. Con esa visión del mundo intentan ganarse la simpatía del tercer grupo. Para ello hacen uso de los medios de comunicación, de la propaganda, de las instituciones del Estado. Dicen trabajar por el bien de la “patria” de los “intereses superiores de la patria”. La demagogia corre por las venas de ambos grupos que buscan persuadir el apoyo de quienes supuestamente tienen el poder de elegir: el pueblo. Estos vienen a ser los Oscilantes.

Los Oscilantes están al vaivén de los acontecimientos. Son presa fácil de quienes ostentan el poder en el momento. En últimas son los que siempre pagan los platos rotos. Fácilmente manipulables. Son los que terminan legitimando las acciones de los oficiales, por lo menos hasta que éstos son derrocados por los antioficiales.

Vemos dos ejemplos.

El 1 de enero de 1959 accedió al poder un hombre que hasta ese momento era la cabeza del grupo de los Antioficialistas. Derrocó al líder de los Oficialistas. El primero se llama Fidel Castro; el segundo se llamaba Fulgencio Batista. Desde entonces, el dictador cubano pasó a ser la cabeza del Oficialismo. 50 años han transcurrido y el viejo “revolucionario” aun sigue en el poder y sus opositores, convertidos en Antioficialistas, no han podido arrebatárselo.

En 1999 en Venezuela llegó al poder por la vía democrática un personajillo que va camino a atornillarse. Hugo Chavez le quitó el poder a la rancia oligarquía venezolana, que de ser oficialista pasó a ser antioficialista.

En la mitad siempre están los oscilantes. Utilizados y manipulados por ambos grupos.

El cuarto grupo es el de los creadores. Estos son los que le dan vida  a las nuevas instituciones cuando se da un cambio de época. Ya ocurrió en el siglo XVIII y XIX, en aquel tiempo, el oficialismo estaba representado por la monarquía, la nobleza y los terratenientes, quienes finalmente fueron derrocados por el antioficialismo representado en la naciente burguesía. Este grupo, ahora convertido en oficialista, le dio vida a un nuevo sistema político: La Democracia. Un nuevo modelo económico, el Capitalismo. Un nuevo paradigma tecnológico, el Industrialismo. Un sistema educativo de masas. Es decir, sentó las bases de lo que en ese entonces era re-evolucionario, y hoy, es anacrónico.

Como bien lo señala Alvin Toffler, “unas generaciones nacen para mantener una civilización y otras para crearla”. Eso hacen los Creadores, darle vida a una nueva civilización. Hoy, en los albores del siglo XXI, estamos asistiendo a un cambio de época tan impactante (o más) como el que se vivió hace 200 años. Eso quiere decir que en el mundo entero, ya hay personas creadoras dándole vida a las nuevas instituciones, acorde con el nuevo paradigma Tecnológico: el Informacionalismo. Esto implica transformaciones en el tipo de democracia que conocemos (será más profunda), un nuevo modelo económico, un nuevo sistema educativo, en fin, una nueva Re-Evolución.

Indudablemente, serán los creadores los nuevos y determinantes jugadores del Poder.

¿En que rol quieres jugar?


[1] Si quieres saber un poco más de esta metáfora. Te recomiendo el sitio de Waldemar de Gregori. http://globaltriunity.net/espanhol/manifiesto/manifiesto.htm

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Autor:

Yo Soy Andrés Paz, un Psicólogo Libre para Servir.

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