Publicado en AFECTIVIDAD HUMANA

ARTICULO # 99 LA FORMACIÓN AFECTIVA


A propósito de la Formación Afectiva se pueden plantear las siguientes preguntas: ¿Qué es? ¿Por qué es necesaria? ¿Para qué sirve? ¿Qué consecuencias trae para una persona y la sociedad, la falta de formación afectiva? ¿Cuáles son los beneficios de tener formación afectiva?

Pues bien, la formación afectiva tiene tres propósitos:

En primer lugar, busca dotar a las personas de Competencias Afectivas Intrapersonales (Autovaloración, Autoconocimiento y Autoadministración) e Interpersonales (Valoración interpersonal, Conocimiento interpersonal y Destrezas interpersonales) que les permitan afrontar el mundo de una mejor forma.

En segundo lugar, a partir de la adquisición de dichas competencias, la formación afectiva le apunta a la prevención de la violencia en todas sus manifestaciones, y a la promoción del autocuidado y el cuidado del otro como una forma de responsabilidad y co-responsabilidad.

Y en tercer lugar, la formación afectiva busca enseñarle a las personas los elementos necesarios para construir su propia felicidad,  satisfacción,  bien-estar y calidad de vida.

Para nadie es un secreto que vivimos en una sociedad enferma. No de otra forma se puede calificar a una sociedad en la que sus índices de violencia, -de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Medicina Legal- dan cuenta de 29.433 necropsias por muerte violenta durante el año 2009, representando un incremento de 2.475 muertes, equivalente a un 9.2% más en relación con el 2008.[1]

Ha sido tanta la sangre que se ha derramado en este país, que ya nos acostumbramos a la muerte. Nada más en el año 2009, murieron asesinadas 17.717 personas, 16.2% más que en 2008.[2] Es decir, en lugar de reducir, la cifra aumenta. Y si por los lados del homicidio “llueve”, las cifras relacionadas con el suicidio tampoco son muy halagadoras. De acuerdo con el citado informe de Medicina Legal, en el año 2009 se quitaron la vida 1.845 personas, 0.3% más que en 2008.

El homicidio, sea cual sea el móvil, representa una afrenta contra la humanidad. Nadie tiene derecho a quitarle la vida a otro de forma dolosa. Y si esto ocurre con el asesinato, ¿qué se puede decir entonces del suicidio?

Es una pena que alguien se quite la vida. Pero es más lamentable reconocer que detrás de esa letal decisión, se esconde la posibilidad de que se habría podido evitar, porque las causas que llevaron a esa decisión, indudablemente tienen que ver con la dimensión afectiva.  Si es así, la formación afectiva habría sido determinante para contrarrestar esa medida.

Basta con revisar la “Posible Razón del Suicidio”. De acuerdo con Medicina Legal, se encontró que los conflictos amoro­sos, y la falta de motivación en varios niveles o áreas de ajuste de las mujeres y de los hombres, eran las probables causas para que se suicidaran las perso­nas. De hecho, esas 1.845 personas ha­brían decidido quitarse la vida por posibles problemas dentro de las relaciones de pareja o con su ex pareja, por desmotivación frente a circunstancias económi­cas o por la presencia de enfermedades tanto físicas como mentales[3].

Y lo más triste es que son los jóvenes los que se están suicidando. Según Medicina Legal, jóvenes entre los 20 y los 30 años son los que más suicidios presentaron el año pasado. El registro dice que 427 se quitaron la vida por tener, generalmente, relaciones de pareja disfuncionales y dificultades en su situación económica.[4]

Lo dicho, el asunto es afectivo. Luego entonces se puede prevenir. ¿No es este un argumento contundente para demostrar la necesidad de formación afectiva? La gente se está matando!!! Las personas se están suicidando y muchos se preguntan ¿Por qué? Y buscan las causas en el mundo externo de los individuos, pero no, el problema esta adentro, porque si fuera externa la causa, ya todos nos habríamos quitado la vida. Insisto, hace falta con suma urgencia formación afectiva. Formación que nos enseñe a valorar la vida de los demás, pero sobre toda la vida propia. Formación que nos enseñe a construir buenas relaciones de pareja, que nos enseñe a procesar las naturales perdidas de la vida, que nos enseñe a afrontar las vicisitudes propias de la existencia.

Pero también necesitamos formación que nos enseñe a relacionarnos con los demás. A vivir en sociedad. Y en este punto, las cifras de Medicina Legal tampoco son nada alentadoras. Según esta entidad, en el año 2009, realizó 303.471 reconocimientos médicos por lesiones personales, con respecto al año 2008 se practicaron 11.315 peritaciones más que representan un incremento del 3.9%.[5] No obstante que seguramente no son reportados todos los casos, de por si la cifra ya es considerable e indicadora de la intolerancia con la que nos relacionamos con el otro. Nada más la violencia interpersonal (riña, atraco, etc) arrojo una cifra de 138.617 lesionados. La violencia intrafamiliar 93.859 y los delitos sexuales 21.612 casos.

Las anteriores cifras son indicadoras del alto precio que paga una sociedad que no forma afectivamente a sus ciudadanos. No basta con “educación emocional”, tampoco son suficientes las cátedras de ética y valores, ni las charlas de derechos humanos. Es necesario comprender la naturaleza del hombre y actuar en consecuencia. Por eso la formación afectiva tiene un triple propósito: 1) dotar a las personas de competencias afectivas Intrapersonales e interpersonales; 2) trabajar en la prevención de la violencia y en la promoción del autocuidado y el cuidado del otro; y 3) apuntarle a la construcción de la felicidad, el bien-estar, la satisfacción y la calidad de vida.

Cuando una persona recibe este tipo de formación afectiva tiene en sus manos poderosas herramientas para afrontar la vida. Si una sociedad le apunta a la formación afectiva de sus ciudadanos, muy seguramente esos indicadores de violencia tenderán a reducirse drásticamente, repercutiendo en una mejor calidad de vida para todos.

En últimas, con formación afectiva aprenderemos a ser mejores padres, hermanos, hijos, trabajadores, novios, esposos, compañeros, amigos, y sobre todo mejores ciudadanos.

TODOS, sin excepción debemos recibir formación afectiva, no importa la edad, no obstante, entre más temprano se empiece mucho mejor, mayor es el impacto. Ahí juega un papel fundamental la escuela, pero sobre todo, el hogar, la comunidad y los medios de comunicación.

Definitivamente, cada día me convenzo más de esta apuesta personal, intelectual y profesional. Vale la pena jugársela y apostarle a la formación afectiva.

¿No crees?


[1] Forensis 2009 “Datos para la vida” Volumen 11 – Numero 1 – Mayo 2010 http://medicinalegal.gov.co/index.php?option=com_wrapper&view=wrapper&Itemid=60

[2] Ibid

[3] Valenzuela, Diana “Suicidio. Colombia, 2009” Centro de Referencia Nacional sobre Violencia – CRNV. División de Referencia de Información Pericial – DRIP Forensis 2009 “Datos para la vida” Volumen 11 – Numero 1 – Mayo 2010 http://medicinalegal.gov.co/index.php?option=com_wrapper&view=wrapper&Itemid=60

[4] Revista Semana “Los 20, edad fatal en Colombia” http://www.semana.com/noticias-nacion/20-edad-fatal-colombia/138463.aspx. Mayo 4 de 2010

[5] Roa Vargas, Ana “Algunas reflexiones sobre la relacione entre capital social y violencia interpersonal” Forensis 2009 “Datos para la vida” Volumen 11 – Numero 1 – Mayo 2010 http://medicinalegal.gov.co/index.php?option=com_wrapper&view=wrapper&Itemid=60

Anuncios

Autor:

Yo Soy Andrés Paz, un Psicólogo Libre para Servir.

3 comentarios sobre “ARTICULO # 99 LA FORMACIÓN AFECTIVA

  1. Buenos Tardes Andrés

    Es la Primera vez que leo uno de tus artículos, es realmente estimulante la lectura, agradezco a mi amiguita que me invito; y espero mi comentario no te parezca atrevido ya que no es mi intención, Además no sé cómo funciona bien este grupo y si está bien hacer preguntas o recomendaciones, solo espero no estar la embarrando y si es asi mis más sinceras disculpas.
    Pero (volviendo al tema) creo que aunque estoy de acuerdo contigo sobre la falta de Formación Afectiva, creo que no solo debemos hacer referencia en que hace falta si no de qué forma es más efectiva; Tengo el caso de una amiga que su familia siempre le brindo Una excelente (según yo) Formación Afectiva, creo esta persona contaba con las características propias de alguien que se desarrolla en un hogar con excelentes valores y con Calidad en La Formación Afectiva (reitero nuevamente según yo); pero aun así esta joven decido quitarse la vida. Es aquí donde quiero hacer mi comentario sobre la calidad de esta Instrucción, ya que podemos estar exagerando sobre esta formación o quedándonos cortos pero no lo descubrimos hasta que es demasiado tarde.
    Entonces sería bueno que nos ilustraras un poco (tú que eres el experto) sobre cómo podemos identificar si estamos dando una formación Afectiva adecuada, y no una formación afectiva donde tendremos el mismo resultado que si no diéramos esta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s