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BOLETÍN # 6

ARTICULO # 91 ANALISTAS SIMBÓLICOS: Los nuevos trabajadores del conocimiento

Según las últimas cifras del DANE[1] la tasa de desempleo en Colombia se situó en 14.6%, en números concretos, en los últimos doce meses el país llegó a 3.1 millones de desocupados, cuando un año atrás la cifra era de 2.8 millones. Esto indica que la tasa de desocupación se elevó en 298 mil personas. Pereira, Popayán y Quibdó registraron las tasas mas altas de desempleo con 20.6%, 20.1% y 19.1% respectivamente.

http://wp.me/pdesm-cG

ARTICULO # 92 FORMACIÓN DE ANALISTAS SIMBÓLICOS

Indudablemente, no sólo estamos en una época de cambios, el asunto  es más profundo, vivimos un cambio de época. Por lo menos así lo han documentado autores como Alvin Toffler[1] (1970, 1980, 1990, 2006). Daniel Bell[2] (1973). Peter Drucker[3] (1993). Manuel Castells[4] (2001, 2002). Juan Urrutia[5] (2009). David De Ugarte[6] (2007, 2009) y Pekka Himanen[7] (2001). Salvo algunas diferencias conceptuales, todos coinciden en lo esencial: el recurso más importante y determinante de esta nueva época es el conocimiento. De hecho, la generación, el procesamiento y la transmisión de la información se convierten en las fuentes fundamentales de la productividad y el desarrollo. Es más, los servicios basados en el conocimiento habrán de convertirse en la estructura central de la nueva economía y de una sociedad apuntalada en la información.

http://wp.me/pdesm-cY

EL SUSTITUTO DEFINITIVO: el conocimiento relevante

Sostienen los Toffler que el sustituto definitivo del capital es el conocimiento. Ahora bien, ¿Qué tipo de conocimiento? Está claro que no se refieren al conocimiento industrial, ese que enseñan en el sistema educativo desde el pre-escolar hasta la universidad. Ese que viene empaquetado y listo para ser consumido. El conocimiento al que hacen referencia los Toffler son datos, información, imágenes, símbolos, cultura, ideología y valores. Cada uno de los cuales forma parte de los elementos constitutivos de una nueva economía que emerge a su vez en una nueva sociedad, la cual va dejando atrás, poco a poco, la vieja sociedad industrial.

http://wp.me/pdesm-cA

¿SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN? ¿SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO? ¿SOCIEDAD INFORMACIONAL?

Mi trabajo como consultor artesano y analista simbólico esta atravesado por el paradigma de la Era de la Información y la ética hacker. Ambos conceptos no son muy conocidos por los habitantes de la sociedad industrial, por eso es necesario asumir una actitud pedagógica con miras a formar a aquellos que están en transito de una sociedad a otra y requieren luces para entender este cambio de paradigma.

http://wp.me/pdesm-ci

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Publicado en CONSULTORIA ARTESANA, EL TALLER

ARTICULO # 94 EL TALLER Y SUS ARTESANOS: Una reseña de sus atributos

Los Artesanos son el sostén de un Taller. En el mío, trabajan Artesanos del conocimiento comprometidos con la Formación de Seres Humanos: Aprehendices, Oficiales y Maestros que le apuestan a la promoción de la Afectividad Humana, como una vía para humanizar al hombre y construir Bien-Estar.

Los Artesanos del conocimiento gozan de unos atributos especiales. Richard Sennett, en su libro “El Artesano” señala que éstos “se dedican a hacer bien su trabajo por el simple hecho de hacerlo bien” de acuerdo con este autor “el artesano representa la condición específicamente humana del compromiso (…) está volcado hacia afuera, hacia su comunidad“.

A propósito del libro de Sennett, un artesano español –Amalio Rey- enumeró algunos atributos o rasgos distintivos que para él tendría siempre un verdadero artesano y que se añaden al mero deseo de hacer las cosas bien.

Según este pionero de la Red de Consultoría Artesana,un artesano Disfruta. En efecto, quien se dedica a este oficio se divierte con lo que hace, y por eso procura hacerlo bien porque sí. Se entrega al proceso con la pasión de un artista que moldea una pieza”. Sobre el particular, habría que agregar a lo dicho por Rey, que es la pasión el valor principal de la Ética Hacker, no en vano, Sennett trae a colación el ejemplo de los programadores de Linux, dignos expositores de esta cultura.

Un artesano Personaliza –dice Rey-. Imprime un carácter y un sentido personal a sus trabajaos que tienden a ser diferentes porque adquieren cierta identidad. No hace “productos” sino proyectos flexibles y ligeros con un alto grado de personalización. Al respecto, pienso en la figura del sastre, un artesano que elabora trajes a la medida, lo mismo sucede con el artesano del conocimiento.

Un artesano experimenta con libertad. Siente curiosidad por la experimentación creativa de nuevos materiales y formatos. Le cuesta repetir lo mismo porque es curioso y le tienta lo nuevo. Por eso anhela trabajar con márgenes razonables de libertad y autonomía. Entiéndase aquí la autonomía como la posibilidad de manejar sus tiempos y movimientos, al margen de la tiranía de un horario impuesto por una empresa industrial.

Dice Amalio que un artesano aprehende haciendo. Manosea la realidad con una clara vocación de acción. No separa teórica y práctica (“cabeza y manos” según Sennett), sino que las mezcla como el buen practicante reflexivo que le gusta ser. Observa y actúa, es ágil para conectar lo que imagina.

Un artesano del conocimiento conecta, empatiza. Procura cimentar una relación de confianza con el usuario, cliente o destinatario de su trabajo, al que necesita poner nombre. Aspira a esa conexión íntima y cercana para poder personalizar su obra y también, para ganarse el margen creativo que reclama. Concibe lo que hace pensando en las expectativas de personas concretas. Por eso un artesano desarrolla competencias y destrezas afectivas interpersonales, aprehende a leer al otro, a interactuar con el otro.

Por último, dice Amalio que un artesano tiene vocación de productor. Produce, no intermedia, ni subcontrata. Cuando necesita ayuda, se asocia y acude al gremio, pero tiene esencialmente una cultura de productor más que de vendedor y en cierto modo, no lleva bien la figura del intermediario. Un artesano no vende, recomienda. Su trabajo, que es de público conocimiento, es su mejor carta de recomendación y como no tiene afán de lucro desmedido, sus precios son siempre justos.

Los anteriores son tan sólo una muestra de los múltiples atributos que hacen al artesano del conocimiento. Los he traído a colación porque es mi deseo dar a conocer entre mis colegas esta cultura que se está convirtiendo en el sostén de un estilo de vida, una forma diferente y más humana de encarar la vida profesional, necesariamente vinculada a la vida afectiva y ciudadana.

Esta es el estilo de vida que construimos en El Taller.

¿Te gustaría ser parte de esta innovación?

Si quieres saber como te puedes vincular a nuestro Taller, no dudes en contactarme.

eduardoandresgranada@gmail.com

Publicado en EL TALLER

ARTICULO # 93 EL TALLER: una nueva forma de organizar y gestionar el trabajo

Yo no tengo una empresa, tengo un Taller. No soy empresario, soy artesano. Mis herramientas son mis libros, mi computadora, mi palabra y mis escritos. Mi materia prima es la información y el conocimiento. No trabajo con mis manos sino con mi mente; aprehendo haciendo; lo que produzco es intangible, es conocimiento dinámico y en constante evolución. Mi ética no es la capitalista salvaje, mis valores son Hackers y lo que hago, lo hago por pasión.

Creo en la libertad del conocimiento, en su libre circulación, no practico el copyright sino el Copyleft.

En mi Taller no hay jerarquías, no obstante, todos sus miembros cumplimos un rol. No hay figuras de autoridad, el respeto e influencia se obtiene  por nuestra producción intelectual y por el aporte a la comunidad.

Es más fácil salir del  Taller que entrar. Pero a diferencia de una empresa, para ser parte del Taller no se requiere ningún tipo de prueba psicotécnica, ni tampoco una entrevista de trabajo estresante. La entrada al Taller es por meritos intelectuales y afectivos; es decir, se debe demostrar el potencial y ser buena persona. El proceso de admisión dura lo que el aspirante quiera y siempre tiene las puertas abiertas para hacerse merecedor a su ingreso.

Quien entra a formar parte del Taller lo hace como Aprehendiz. A partir de su ingreso, comienza un proceso de formación y desarrollo afectivo, intelectual y práxico que lo puede llevar a emanciparse y fundar su propio Taller, no sin antes recorrer su camino. En efecto, cuando el Aprehendiz ha hecho los meritos suficientes, puede asumir su segundo rol, se puede convertir en Oficial.

Ser Oficial implica asumir nuevas responsabilidades consigo mismo, con los nuevos aprehendices y con el Taller. Implica mayor lectura y estudio, se convierte en un guía de los aprehendices y en coordinador de proyectos del Taller. Cuando el oficial ha hecho los meritos suficientes, puede asumir su tercer rol, se puede convertir en Maestro.

Quien llega a ser Maestro lo hace por merito. Porque ha demostrado su evolución afectiva, intelectual y práxica. Porque ha alcanzado un nivel de reflexión y construcción de conocimiento que le permite convertirse en un ejemplo, en un modelo a seguir por su ética y su generosidad humana. El Maestro coadyuva en la administración del Taller, en la negociación de los proyectos, en el establecimiento de estrategias, en la formación de los oficiales y aprehendices; en la valoración del progreso de éstos para ser promovidos al siguiente nivel. Cuando se llega a este punto, el Maestro ya está ad portas de su emancipación, se acerca a su partida, se empieza a preparar para la apertura de su propio Taller. La decisión de partir es libre y voluntaria, cuando ese día llegue, se habrá cumplido con el propósito del taller y el Maestro ahora se convierte en Aliado.

Ser Aliado significa que el Maestro se ha emancipado del Taller. No obstante el vinculo sigue, la relación no termina, tal y como ocurre con la energía, se transforma. Un Taller, para que sea tal, ha de tener un límite de crecimiento, debe facilitar el proceso de sus miembros, su meta es llevarlos a la emancipación. El Aliado se convierte en un embajador de la filosofía del Taller, ahora su misión es replicar el modelo, poner en práctica todo lo aprehendido, formar a sus aprehendices y oficiales, ofrecer sus productos y servicios de conocimiento.

El Aliado que constituye su propio Taller entra a formar parte del GREMIO, y como tal, a ser parte del cuerpo de artesanos del conocimiento que con sus respectivos talleres, trabajan cooperativamente para expandir el modelo y llevar a cabo proyectos de mayor envergadura que requieran del concurso de más de un Taller.

Ahora bien, hasta aquí hemos visto parte de la dinámica del Taller, la pregunta obligada a continuación es:

¿Qué es un Taller?

Pues bien, un Taller es un modelo de organización y gestión del trabajo, alternativo a los modelos industriales. Es una forma de emprendimiento que difiere de aquellos cuyo propósito es constituir una “empresa-fabrica” o una “fundación-fabrica” en la que para cumplir con su objeto, contratan personal y tienen una relación de empleador-empleado, en la que no se busca el desarrollo de las personas, sino, su explotación a cambio de una remuneración que nunca será justa, ni acorde con el valioso trabajo hecho por el colaborador. Además, la relación de poder, lleva a que el empleador pueda prescindir en cualquier momento y -muchas veces sin justa causa- de los servicios del empleado. Hay una relación de dependencia, de temor ante la perdida de esa única fuente de ingresos, que lleva a las personas, -en no pocos casos- a comprometer incluso su dignidad y sus convicciones.

En este modelo industrial de emprendimiento, la relación entre el empleador y el empleado está mediada por un contrato y no por la coincidencia de unos valores y principios. Lo único que interesa es la rentabilidad económica, por encima de la rentabilidad social, por eso, cuando hay que reducir costos, lo primero que se reducen son los mal llamados “recursos humanos”.

En un Taller en cambio, la relación es entre iguales. La única diferencia esta dada por el conocimiento y la experiencia que es justamente reconocida.

El propósito del Taller es facilitar el desarrollo afectivo, intelectual y práxico de sus miembros.

Los ingresos dependen del rol que desempeñe el integrante al interior del Taller; es decir, son diferentes las ganancias de un aprehendiz, un oficial y un maestro; pero a diferencia del modelo industrial, pasar de un nivel a otro no depende del capricho de un jefe, sino, del progreso demostrado, del merito; en otras palabras, aprehendes y durante el proceso de formación, empiezas a facturar. Entre más aprehendas, entre más conocimiento produzcas y compartas, más ganas, mayor ingreso obtienes.

Quien hace parte de un Taller no tiene miedo a ser despedido, pues al igual que su ingreso, su retiro es voluntario. Aunque puede darse en cualquier momento, el ideal es que se produzca cuando se ha hecho Maestro, esté listo para emanciparse y constituir su propio Taller.

Los miembros de un Taller no están ligados a éste por un contrato. No hay ninguna cláusula que determine su relación. Ésta, más bien se fundamenta sobre la coincidencia en unos valores y principios. Son éstos los que fortalecen la relación, no un frío contrato deshumanizante que no permite la construcción de confianza. El valor más importante de esta relación es la pasión, la misma que nos permite dedicarnos a lo que realmente nos gusta, trabajar con el conocimiento relevante y necesario para la sociedad, por eso en un Taller se prima la rentabilidad social, ocupando su justo lugar la rentabilidad económica, la cual depende de los proyectos llevados a cabo por el Taller.

De lo anterior se desprende entonces lo siguiente: en el Taller se trabaja por proyectos. Cada uno de ellos es gestionado por los diferentes equipos del Taller. Un equipo es un grupo de aprehendices, liderado por su respectivo Oficial. Un paquete de proyectos esta a cargo de su correspondiente Maestro. Los ingresos netos generados por cada proyecto, son distribuidos equitativamente entre los integrantes y de acuerdo al rol que se desempeñe.

Ahora abordemos los diferentes momentos del Taller, sus proyectos y los conceptos articuladores de éstos.

El Taller está estructurado alrededor de cuatro momentos: Formación, Co-Creación,  Difusión e Integración. A continuación veamos una relación detallada de cada uno de ellos.

1. FORMACIÓN

Este espacio tiene dos momentos. En primer lugar, se trabaja en la apropiación de los conceptos fundamentales que constituyen el SER y orientan el QUE-HACER del Taller. En segundo lugar, se trabaja en la adquisición y dominio de los conceptos propios de cada proyecto del Taller.

Conceptos que constituyen el SER y orientan el QUE-HACER del Taller:

  • Humanizar al hombre
  • Construir Bien-estar
  • Teoría General de Sistemas.
  • Paradigma Sistémico.
  • Afectividad Humana.
  • Pensamiento Complejo.
  • Sociedad de la Información.
  • Informacionalismo.
  • Trabajadores del Conocimiento
  • Economía del Conocimiento.
  • Ética Hacker.
  • Cultura Artesana.
  • Cultura Hacker.
  • Pedagogía Conceptual.
  • Re-evolución.
  • Reciprocidad.

Conceptos de cada PROYECTO del taller

Afectividad Humana

Los conceptos articuladores de este proyecto son:

  • Teoría BioPsicoSocial Mental (Modularidad de la Mente).
  • Teoría Evolucionista de la Mente.
  • Psicología de la Mente (Sistema Afectivo, Sistema Cognitivo y Sistema Expresivo).
  • Afectividad Humana (Praxica, Psicológica y Cultural).
  • Afectividad Psicológica (Afectividad Intrapersonal, Afectividad Interpersonal y Afectividad Sociogrupal).
  • Instrumentos Afectivos (Emociones, Sentimientos, Actitudes, Valores y Principios).
  • Desarrollo Afectivo.
  • Afectogramas.
  • Psicología Afectiva.
  • Pedagogía Afectiva.
  • Felicidad.
  • Fuentes de Felicidad.

Formación para la Sexualidad desde la Afectividad Humana

Los conceptos articuladores de este proyecto son:

  • Formación para la Sexualidad.
  • Afectividad Humana.
  • Afectividad Psicológica (Afectividad Intrapersonal, Afectividad Interpersonal y Afectividad Sociogrupal).
  • Instrumentos Afectivos (Emociones, Sentimientos, Actitudes, Valores y Principios).
  • Desarrollo Afectivo.
  • Psicología Afectiva.
  • Pedagogía Afectiva.
  • Felicidad
  • Fuentes de Felicidad.
  • Componentes de la Sexualidad (Identidad de Genero. Comportamientos Culturales de Género y Orientación Sexual).
  • Funciones de la Sexualidad (Erótica, Afectiva, Reproductiva y Comunicativa-Relacional).
  • Contextos de la Sexualidad (Individual, Pareja, Familiar, Social).
  • Ciclo Vital y Sexualidad (Niñez, Infancia, Adolescencia, Juventud, Adultez y Persona Mayor).

Formación para Padres y Madres desde la Afectividad Humana

Los conceptos articuladores de este proyecto son:

  • Formación para Padres y Madres.
  • Afectividad Humana (Praxica, Psicológica y Cultural).
  • Afectividad Psicológica (Afectividad Intrapersonal, Afectividad Interpersonal y Afectividad Sociogrupal).
  • Instrumentos Afectivos (Emociones, Sentimientos, Actitudes, Valores y Principios).
  • Desarrollo Afectivo.
  • Afectogramas.
  • Psicología Afectiva.
  • Pedagogía Afectiva.
  • Felicidad.
  • Fuentes de Felicidad.
  • Prevención de la Violencia Intrafamiliar (Física, Afectiva, Económica, Sexual, Negligencia y Descuido, Abandono, Exclusión, Simbólica y Sociocultural).
  • Ciclo de la Violencia Intrafamiliar.
  • Prevención del Maltrato Infantil.
  • Ciclo Vital y Sexualidad (Niñez, Infancia y Adolescencia).
  • Prevención del abuso sexual en niños y niñas.
  • Fortalecimiento del Buen Trato.
  • Modelo Formativo para la crianza de los hijos.
  • Prevención, Manejo y Solución de conflictos.

Formación para el Fortalecimiento de las Relaciones de Pareja desde la Afectividad Humana

Los conceptos articuladores de este proyecto son:

  • Asertividad
  • Comunicación
  • Afectividad Interpersonal (conocimiento del otro, valoración del otro, destrezas interpersonales)
  • Afectividad Intrapersonal (Autoconocimiento, Autovaloracion y Autoadministración)
  • Sexualidad y Afectividad
  • Instrumentos Afectivos (Emociones, Sentimientos, Actitudes, Valores y Principios).
  • Desarrollo Afectivo.
  • Afectogramas
  • Psicología Afectiva.
  • Pedagogía Afectiva.
  • Felicidad.
  • Fuentes de Felicidad.
  • Prevención de la Violencia Intrafamiliar (Física, Afectiva, Económica, Sexual, Negligencia y Descuido, Abandono, Exclusión, Simbólica y Sociocultural).
  • Ciclo de la Violencia Intrafamiliar.
  • Prevención, Manejo y Solución de conflictos.

Formación para la Prevención de las Violencias desde la Afectividad Humana

Los conceptos articuladores de este proyecto son:

  • Prevención de la Violencia Intrafamiliar (Física, Afectiva, Económica, Sexual, Negligencia y Descuido, Abandono, Exclusión, Simbólica y Sociocultural).
  • Ciclo de la Violencia Intrafamiliar.
  • Prevención de la Violencia Escolar.
  • Prevención de la Violencia Social.
  • Prevención de la Violencia de Grupos.
  • Violencia de Genero.
  • Prevención, Manejo y Solución de conflictos.
  • Afectividad Psicológica (Afectividad Intrapersonal, Afectividad Interpersonal y Afectividad Sociogrupal).
  • Instrumentos Afectivos (Emociones, Sentimientos, Actitudes, Valores y Principios).
  • Desarrollo Afectivo.
  • Psicología Afectiva.
  • Pedagogía Afectiva.
  • Felicidad.
  • Fuentes de Felicidad.

Formación para el Fortalecimiento de la Resiliencia desde la Afectividad Humana

Los conceptos articuladores de este proyecto son:

  • Resiliencia.
  • Resiliencia Familiar y Afectividad.
  • Resiliencia, Afectividad y Procesamiento del Duelo.
  • Resiliencia, Afectividad y Enfermedad.
  • Resiliencia, Afectividad y Población Vulnerable.
  • Resiliencia, Afectividad y Ciclo Vital (niñez, infancia, adolescencia, juventud, adultez y persona mayor).
  • Resiliencia, Afectividad y Prevención del Suicidio.
  • Afectividad Humana (Praxica, Psicológica y Cultural).
  • Afectividad Psicológica (Afectividad Intrapersonal, Afectividad Interpersonal y Afectividad Sociogrupal).
  • Instrumentos Afectivos (Emociones, Sentimientos, Actitudes, Valores y Principios).
  • Desarrollo Afectivo.
  • Afectogramas.
  • Psicología Afectiva.
  • Pedagogía Afectiva.
  • Felicidad.
  • Fuentes de Felicidad.

Formación para el Perdón y la Reconciliación desde la Afectividad Humana

Los conceptos articuladores de este proyecto son:

  • Perdón y Afectividad Humana
  • Reconciliación y Afectividad Humana
  • Afectividad Psicológica (Afectividad Intrapersonal, Afectividad Interpersonal y Afectividad Sociogrupal).
  • Instrumentos Afectivos (Emociones, Sentimientos, Actitudes, Valores y Principios).
  • Desarrollo Afectivo.
  • Psicología Afectiva.
  • Pedagogía Afectiva.
  • Felicidad.
  • Fuentes de Felicidad.

Formación para la Construcción del Proyecto de Vida desde la Afectividad Humana

Los conceptos articuladores de este proyecto son:

  • Proyecto de Vida.
  • Marca Personal.
  • Afectividad Intrapersonal (Conocimiento de Si Mismo, Valoración de Si mismo, Autoadministración).
  • Afectividad Interpersonal (Conocimiento del otro, Valoración del Otro, Destrezas Interpersonales)
  • Instrumentos Afectivos (Emociones, Sentimientos, Actitudes, Valores y Principios).
  • Desarrollo Afectivo.
  • Pedagogía Afectiva.
  • Felicidad.
  • Fuentes de Felicidad.

Formación para el Emprendimiento Informacional (Digital, Artesanal, Social y Altruista) desde la Afectividad Humana

Los conceptos articuladores de este proyecto son:

  • Informacionalismo.
  • Sociedad de la Información.
  • Economía del Conocimiento.
  • Economía Altruista.
  • Economía de las Donaciones.
  • Emprendimiento Informacional (Digital, Artesanal, Social y Altruista).
  • Altruismo
  • Afectividad Psicológica (Afectividad Intrapersonal, Afectividad Interpersonal y Afectividad Sociogrupal).
  • Cultura Artesana.
  • Cultura Hacker.
  • Pluriespecialista.
  • Web Social.
  • Galaxia Internet.
  • Trabajo en Red.
  • Cooperación.
  • Reciprocidad.
  • Innovación.
  • Anticipación.
  • Compromiso con la Comunidad.
  • Empresa Social.

Formación para la Conciencia Ecológica desde la Afectividad Humana

Los conceptos articuladores de este proyecto son:

  • Ecología.
  • Conciencia Ecológica.
  • Desarrollo Sostenible.
  • Conciencia Ecológica y Afectividad Humana.
  • Formación al Consumidor.
  • Afectividad Práxica.
  • Consumo Responsable.

Formación de Analistas Simbólicos desde la Afectividad Humana

Los conceptos articuladores de este proyecto son:

  • Informacionalismo.
  • Sociedad de la Información.
  • Economía del Conocimiento.
  • Analista Simbólico
  • Cultura Hacker.
  • Aprender a Aprehender.
  • Procesar información.
  • Transformar la información en conocimiento relevante.
  • Conceptualización.
  • Aprehender a LEER y ESCRIBIR (ensayos, monografías, tesis, proyectos).
  • Pensamiento Sistémico.
  • Abstracción.
  • Conceptualización
  • Experimentación.
  • Afectividad Psicológica (Afectividad Intrapersonal, Afectividad Interpersonal y Afectividad Sociogrupal).
  • Creatividad.
  • Innovación.
  • Galaxia Internet.

Formación para el Descubrimiento, Desarrollo y Posicionamiento de la Marca Personal (Branding Personal) desde la Afectividad Humana

Los conceptos articuladores de este proyecto son:

  • Marca Personal.
  • Personal Branding
  • Modelo DDP (Descubrimiento, Desarrollo y Posicionamiento de la Marca Personal).
  • Web Social.
  • Afectividad Psicológica (Afectividad Intrapersonal, Afectividad Interpersonal, Afectividad Sociogrupal).
  • Proveedor de servicios.

2. CO-CREACIÓN

Con base en los lineamientos conceptuales de cada proyecto, este es el momento dedicado al diseño y estructuración de los productos y servicios ofrecidos por el Taller: Conferencias, Seminarios, Talleres, Cursos, Diplomados, Consultorías y Asesorías. Cabe destacar que a diferencia de las fábricas industriales, en este taller se elabora cada pieza de conocimiento de acuerdo con los requerimientos del interesado, es decir, la producción no es masiva, tal y como sucede con el sastre artesano, cada servicio y producto de conocimiento está hecho a la medida. En esta etapa participan activamente los aprehendices, oficiales y  maestros.

3. DIFUSIÓN

El Ser y el Que-Hacer del Taller son conocidos gracias al trabajo de difusión realizado por los aprehendices, oficiales y maestros del mismo. Por eso resulta de vital importancia que cada miembro del Taller haga un uso intensivo de las herramientas suministradas por las nuevas tecnologías de la información y la comunicación. Cada integrante dará cuenta de su participación en los proyectos, su experiencia, aprehendizaje, desarrollo intelectual, afectivo y práxico, utilizando de forma activa la blogosfera, redes sociales, wikipedias, comunidades y demás espacios de construcción colectiva de conocimiento y conversación.

4. INTEGRACIÓN

Este es el momento de la tertulia, la conversación y los espacios para consolidar la cohesión. Es la excusa para viajar, para acampar, para profundizar los afectos, para conocer al otro. La integración se da alrededor de un café, al disfrutar de un buen vino, de una sincera conversación, de un franco intercambio de saberes, sentires, pareceres. Se dialoga sobre lo humano y lo divino, sobre la praxis del taller, sobre los sueños y esperanzas de cada quien.

Consideración final (por ahora)

El Taller es un emprendimiento de tipo Informacional, que pretende convertirse en una alternativa para el ya desgastado emprendimiento industrial. En ultimas, el propósito es dignificar el trabajo y sobre todo al SER que hay detrás de él.

Por supuesto que toda esta estructura conceptual no surgió por arte de magia, ni mucho menos es el resultado de una inspiración o revelación divina. Simplemente es la consecuencia lógica de una apasionada inmersión en las profundidades de la red y la exploración del conocimiento emanado de las brillantes y generosas mentes de Maestros como:

Miguel De Zubiría Samper, Richard Sennett, Jacque Fresco, Alvin Toffler, Manuel Castells, Pekka Himanen, Juan Urrutia, Edgar Morin, Mohammad Yunus, Richard Stellman, David de Ugarte, Julen Iturbe, Andrés Pérez Ortega y otros que también han contribuido con la estructuración de este modelo.

¿Te gustaría vincularte a este TALLER?

Escríbeme y te cuento lo que hay que hacer

eduardoandresgranada@gmail.com

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La imagen es de mi amigo artesano Juan Carlos Pachón


Publicado en AFECTIVIDAD HUMANA, EL TALLER

SIENTO, LUEGO EXISTO

Descartes estaba equivocado. Claro, en su época el conocimiento sobre la dimensión afectiva de las personas era precario, nulo. Dicha ignorancia lo llevó a afirmar la famosa frase “pienso, luego existo”. Hoy, a la luz de la psicología afectiva, la afectividad humana ocupa el lugar que le corresponde en orden de importancia. Hoy, podemos refutar al celebre filosofo diciendo: “SIENTO, LUEGO EXISTO”

La afectividad es la esencia de la existencia, o como diría mi maestro Miguel De Zubiria: “la esencia de todo ser humano son sus afectos”. Si esto es así, ha llegado la hora de dedicarnos a lo fundamental, ha llegado el momento de comprometemos conscientemente con nuestro desarrollo afectivo, ha llegado el momento de humanizar al hombre.

Ese proceso de humanización significa aprehender a relacionarnos con nosotros mismos, con los otros y con la sociedad. Es decir, implica desarrollar afectividad Intrapersonal, Interpersonal y Sociogrupal. Para esa ardua tarea contamos con la ayuda de INSTRUMENTOS AFECTIVOS: emociones, sentimientos, actitudes, valores y principios. Instrumentos que en su conjunto, constituyen la dimensión afectiva de las personas y de paso, determinan sus pensamientos y sus acciones.

La tesis es muy sencilla, humanizarse significa aprehender a actuar movidos por valores y principios. Humanizarse significa aprehender a administrar nuestras actitudes, sentimientos y emociones. Sobre todo estas últimas, causantes de tantas desgracias y lamentos.

Apostarle a la Afectividad significa apostarle a la formación de SERES HUMANOS. El mundo lo reclama y la humanidad lo necesita. Esa es la razón que nos llevó a abrir nuestro TALLER. Un espacio artesanal de construcción y divulgación de conocimiento que se la juega por el posicionamiento de la psicología y la pedagogía afectiva en el mundo, y que empieza su largo viaje en esta tierra tan maltratada por las manifestaciones de violencia propias de un homo sapiens y no de un SER HUMANO.

Queremos vincular aprehendices a nuestro TALLER, personas que compartan nuestro propósito existencial: Formar Seres Humanos.

Para cumplir con ese propósito, en EL TALLER diseñamos productos y servicios (Conferencias, Seminarios, Talleres, Cursos, Diplomados, Consultorías y Asesorías) que giran alrededor de los siguientes temas:

Afectividad Humana

Formación para la Sexualidad desde la Afectividad Humana

Formación para Padres y Madres desde la Afectividad Humana

Formación para el Perdón y la Reconciliación desde la Afectividad Humana

Formación para el fortalecimiento de la Resiliencia desde la Afectividad Humana

Formación en Prevención de las Violencias desde la Afectividad Humana

Formación para el Emprendimiento Informacional (Digital, Artesanal, Social y Altruista) desde la Afectividad Humana

Formación para la Conciencia Ecológica desde la Afectividad Humana

Estos son los proyectos del TALLER, en los próximos días te contaremos más detalles al respecto. Si estas interesado o interesada en vincularte al TALLER, no dudes en ponerte en contacto.

eduardoandresgranada@gmail.com

Publicado en biografia, EL TALLER

¿QUIÉN SOY II?

Soy un Psicólogo Afectivo y Artesano del Conocimiento que promueve la FORMACIÓN PARA EL BIEN-ESTAR a partir de la AFECTIVIDAD HUMANA.

Oriento un TALLER en el que se diseñan productos y servicios (Conferencias, Seminarios, Talleres, Cursos, Diplomados, Consultorías y Asesorías) que giran alrededor de los siguientes temas:

  • FORMACIÓN EN PREVENCIÓN DE LAS VIOLENCIAS (Intrafamiliar, Escolar, Social, de Grupos) DESDE LA AFECTIVIDAD HUMANA.
  • FORMACIÓN PARA EL FORTALECIMIENTO DE LA RESILIENCIA (procesamiento y afrontamiento de la adversidad) DESDE LA AFECTIVIDAD HUMANA
  • FORMACIÓN PARA EL EMPRENDIMIENTO INFORMACIONAL (Digital, Artesanal, Social y Altruista) DESDE LA AFECTIVIDAD HUMANA.

En EL TALLER tenemos como referencia la obra de mi Maestro Miguel De Zubiría Samper, particularmente sus aportes teóricos en:

En EL TALLER trabajamos con el conocimiento y aplicamos las herramientas de los Analistas Simbólicos, para procesar información y transformar dicha información en conocimiento relevante. Posicionamos nuestra actividad con los recursos del Personal Branding (Marca Personal) y una parte de nuestro alimento intelectual proviene de la Galaxia Internet.

Todo lo anterior lo hacemos apalancados por el Paradigma de la Era de la Información y la Ética Hacker.

Mi trabajo hunde sus raíces intelectuales en Maestros como Jacque Fresco, Alvin Toffler, Manuel Castells, Pekka Himanen, Juan Urrutia, Edgar Morin, Mohammad Yunus, Miguel De Zubiria, Richard Stellman, David de Ugarte, Richard Sennet, Julen Iturbe y Andrés Pérez Ortega.

Publicado en analistas simbolicos

ARTICULO # 92 FORMACIÓN DE ANALISTAS SIMBÓLICOS

Indudablemente, no sólo estamos en una época de cambios, el asunto  es más profundo, vivimos un cambio de época. Por lo menos así lo han documentado autores como Alvin Toffler[1] (1970, 1980, 1990, 2006). Daniel Bell[2] (1973). Peter Drucker[3] (1993). Manuel Castells[4] (2001, 2002). Juan Urrutia[5] (2009). David De Ugarte[6] (2007, 2009) y Pekka Himanen[7] (2001). Salvo algunas diferencias conceptuales, todos coinciden en lo esencial: el recurso más importante y determinante de esta nueva época es el conocimiento. De hecho, la generación, el procesamiento y la transmisión de la información se convierten en las fuentes fundamentales de la productividad y el desarrollo. Es más, los servicios basados en el conocimiento habrán de convertirse en la estructura central de la nueva economía y de una sociedad apuntalada en la información.

El mensaje es claro, si Colombia quiere subirse al tren de la Era de la Información y abrirse paso en la economía del conocimiento, debe formar a sus ciudadanos, debe convertir a sus nuevas generaciones  en trabajadores del conocimiento.

Ahora bien, ¿Qué es un trabajador del conocimiento?

Un trabajador del conocimiento es todo aquel cuya materia prima es la información y el conocimiento. Toffler define este último como datos, imágenes, símbolos, cultura, ideología y valores.[8] Yo le agrego modelos teóricos, conceptos e instrumentos de conocimiento.

Peter Drucker definía al trabajador del conocimiento como una persona con visible grado de desarrollo personal y profesional, gran destreza digital e informacional, autónomo en el desempeño y en el aprendizaje permanente, con capacidad creativa y actitud innovadora.[9]

El trabajador del conocimiento se define, en gran medida, por su capacidad de innovación: capacidad de elaborar conocimiento y aplicarlo.

En esta nueva realidad el concepto de conocimiento ha cambiado: conocimiento no es saber mucho de algo, estar informado, tener idea sobre algo, no es erudición. Conocimiento ahora significa:

  • Información eficaz en acción
  • Capacidad para la acción
  • Aplicación y uso productivo de la información
  • Información que se ha puesto a producir
  • Saber Hacer
  • Es la utilización inteligente de información relevante por personas que lo utilizan dentro de un contexto determinado para un propósito
  • Es un acto humano, no un objeto que se pueda almacenar, reutilizar o gestionar, que se basa en la interpretación de datos para actuar.

De manera pues que para hacerle frente a los retos que esta economía del conocimiento plantea ya no son necesarios más trabajadores industriales, se requieren trabajadores del conocimiento.

Ahora bien, existen dos tipos de trabajadores del conocimiento. Los profesionales industriales y los Analistas Simbólicos.

Los profesionales industriales:

  • Hacen un uso rutinario del conocimiento.
  • Fueron educados (capacitados) para satisfacer la demanda del mercado laboral industrial.
  • Tienen poca autonomía y están sujetos a rutinas laborales tipo fábrica.
  • Cumplen horarios fijos, marcan tarjeta y realizan tareas establecidas por un manual de funciones.
  • Son poco creativos y están inmersos en ambientes laborales donde no se promueve la innovación.

El Analista Simbólico en cambio:

  • Es un experto trabajador del conocimiento quien no solo opera con información, sino que sabe transformar dicha información en conocimiento relevante.
  • Domina poderosas herramientas que le permiten organizar el conocimiento.
  • Aprehende de manera autónoma. Se mueve como pez en el agua por el mundo de internet.
  • Piensa de forma sistémica.
  • Tiene capacidad de abstracción.
  • Posee espíritu de colaboración.
  • Desarrolla competencias Intrapersonales e Interpersonales para el trabajo en equipo.
  • Es proclive a la experimentación.
  • Es muy hábil para la conceptualización.
  • Despliega una amplia capacidad comunicativa e interactiva.
  • Es altamente creativo e innovador.
  • Tiene capacidad para ver las conexiones entre ideas, campos de conocimiento y conceptos.

Como es apenas lógico, un Analista Simbólico goza de más autonomía que un profesional industrial. Por ende, ya no busca solamente un empleo, sino trabajos que satisfagan sus intereses. Puede trabajar a distancia, con horarios flexibles, puede llevar a cabo su trabajo de forma individual o participar en proyectos colectivos de construcción de conocimiento como los que se llevan a cabo en un TALLER ARTESANAL.

¿Y sus ingresos? Pues son directamente proporcionales a la complejidad y calidad del conocimiento que domine y produzca. Por tal razón, y a diferencia de un profesional industrial que debe esperar cinco años para empezar a facturar, el Analista Simbólico puede ofrecer sus servicios acorde a su capital intelectual acumulado, el cual, no viene representado sólo por un diploma de pregrado, especialización, maestría o doctorado, sino, demostrado por su producción y experiencia, la cual es de conocimiento publico.

Transitar de una sociedad industrial basada en el capital, el trabajo y la tierra, a una sociedad cimentada sobre la información y el conocimiento, trae como consecuencia un dramático cambio en la formación de los nuevos profesionales.

Tal realidad deja al descubierto dos opciones: o se sigue educando para el cada vez más agonizante trabajo industrial o se forma para la producción de conocimiento relevante. En el primer caso se educarán profesionales que pasarán a engrosar las filas de los desempleados, pues sus conocimientos ya no serán tan demandados dada la sobreoferta de trabajadores industriales con esas mismas “aptitudes” y contando con suerte quienes logren acceder a un empleo, serán mal remunerados. En el segundo caso se formaran ANALISTAS SIMBÓLICOS.

Actualmente, en NINGUNA[10] institucion educativa (colegios, institutos y universidades) se forman Analistas Simbólicos.

Así las cosas mi propuesta es la siguiente:

Como Consultor Artesano y Analista Simbólico, estoy en capacidad de formar trabajadores del conocimiento, específicamente analistas simbólicos que podrán:

  • Aprender a Aprehender
  • Aprehender a acceder al conocimiento
  • Aprehender a procesar información y transformar dicha información en conocimiento relevante.
  • Aprehender a LEER y ESCRIBIR (ensayos, monografías, tesis, proyectos, etc)
  • Pensar de forma sistémica.
  • Tener capacidad de abstracción.
  • Ser proclives a la experimentación.
  • Tener espíritu de colaboración.
  • Desarrollar competencias Intrapersonales e Interpersonales para el trabajo en equipo.
  • Ser muy hábiles para la conceptualización
  • Ser altamente creativo.
  • Desplegar una amplia capacidad comunicativa e interactiva.
  • Ver las conexiones entre ideas, campos de conocimiento y conceptos.

¿Quién puede hacer uso de mis servicios?

Bachilleres

Solo uno de cada diez bachilleres en Colombia ingresa a la Universidad. Son mano de obra barata utilizada en oficios industriales. Por su labor escasamente reciben un salario mínimo. Un bachiller que se forme como Analista Simbólico estará en capacidad de ofrecer sus servicios como:

  • Asistente de investigación.
  • Capacitador en herramientas de investigación.
  • Formador de analistas simbólicos.
  • Podrá ser parte de equipos de producción de conocimiento colectivo.
  • Podrá ingresar a TALLERES ARTESANALES de producción de conocimiento.

Universitarios

La gran mayoría de estudiantes universitarios todavía están siendo educados para convertirse en profesionales industriales. Tienen dificultad para procesar textos académicos, leer y escribir ensayos, argumentar e investigar. Cuando salen al mercado laboral, tienen dificultad para acceder a un empleo y cuando lo hacen no son justamente remunerados.

Un universitario que se forme como Analista Simbólico estará en capacidad de ofrecer sus servicios como:

  • Asistente de investigación.
  • Capacitador en herramientas de investigación.
  • Formador de analistas simbólicos.
  • Podrá ser parte de equipos de producción de conocimiento colectivo.
  • Podrá ingresar a TALLERES ARTESANALES de producción de conocimiento.

Profesionales

Salvo contadas excepciones (universidades de elite) las universidades están produciendo profesionales industriales que hacen un uso rutinario del conocimiento y salen a engrosar las filas de los desempleados o mal pagados.

Un profesional que se forme como Analista Simbólico estará en capacidad de ofrecer sus servicios como:

  • Investigador
  • Consultor
  • Capacitador en herramientas de investigación.
  • Formador de analistas simbólicos.
  • Podrá ser parte de equipos de producción de conocimiento colectivo.
  • Podrá ingresar a TALLERES ARTESANALES de producción de conocimiento.

Mí propuesta también va dirigida a instituciones tales como:

  • Colegios
  • Centros de educación para el trabajo y el desarrollo humano
  • Universidades

Sin lugar a dudas, las instituciones que más pronto tomen conciencia del advenimiento de una nueva Era apalancada en la información y el conocimiento, más rápido empezarán a sacar provecho. De lo contrario, se verán rezagadas, eso es lo único seguro, el rezago.

Ahí está pues la propuesta. Si te interesa ya sabes donde puedes encontrarme. Aquí.


[1] El Shock del Futuro. La Tercera Ola. El Cambio del Poder. La Revolución de la Riqueza

[2] El Advenimiento de la Sociedad post-industrial

[3] La Sociedad Poscapitalista

[4] La Era de la Información Vol. I “La Sociedad Red”. La Era de la Información Vol. II ”El Poder de la Identidad”. La Era de la Información Vol. III “Fin de Milenio”

[5] El Capitalismo que Viene.

[6] El Poder de las Redes Sociales. Files: la democracia económica en el siglo de las redes. De las Naciones a las Redes.

[7] La Ética del Hacker y el Espíritu de la Era de la Información.

[8] Alvin y Heidi Toffler “La creación de una nueva civilización” 1994

[9] Peter Drucker “La sociedad poscapitalista” 1993

[10] Cuando digo “ninguna” no exagero, créeme, salvo algunos colegios que forman parte de la Red de Pedagogía Conceptual que tienen una cátedra de “lectores competentes”, lo mismo que el Instituto Alberto Merani. En ninguna parte forman Analistas Simbólicos.

Publicado en analistas simbolicos, informacionalismo, sociedad de la informacion, TRABAJADORES DEL CONOCIMIENTO

ARTICULO # 91 ANALISTAS SIMBÓLICOS: Los nuevos trabajadores del conocimiento

De la tierra al capital; del capital al conocimiento

Según las últimas cifras del DANE[1] la tasa de desempleo en Colombia se situó en 14.6%, en números concretos, en los últimos doce meses el país llegó a 3.1 millones de desocupados, cuando un año atrás la cifra era de 2.8 millones. Esto indica que la tasa de desocupación se elevó en 298 mil personas. Pereira, Popayán y Quibdó registraron las tasas mas altas de desempleo con 20.6%, 20.1% y 19.1% respectivamente.

Las anteriores cifras son un contundente indicador. Las estrategias para generar empleo han sido un total fracaso. Pero lo peor no es eso, lo lamentable es que nuestros ilustres políticos y quienes aspiran a dirigir los destinos de este país, sigan insistiendo en formulas anacrónicas y desgastadas.

Basta con revisar las propuestas de los candidatos presidenciales a propósito de la generación de empleo, para constatar que no tienen ni la menor idea sobre las causas estructurales del problema. Como buenos demagogos, prometen entre otros “milagritos” los siguientes:

  • Reducir los costos de despido para disminuir el costo relativo del empleo. (¿favorecer más a los empleadores?) Vargas Lleras
  • Generar un total de 800 mil empleos anuales con la construcción de Vivienda de Interés Social. (¿qué clase de empleo?) Vargas Lleras
  • Fortalecer el SENA para ampliar el cubrimiento de la capacitación laboral a personas sin educación formal y personas de menores ingresos (¿más educación proletaria?) Vargas Lleras
  • Creación de 300.000 empleos temporales (¿empleos desechables?) Vargas Lleras
  • La flexibilización de los mercados laborales es la solución para la generación de empleo no como un plan coyuntural sino de manera permanente Para esto, se crearán programas activos de entrenamiento para reconvertir la fuerza de trabajo según la demanda de habilidades. (¿Qué tipo de habilidades?) Pardo
  • Retirar los estímulos a la informalidad, eliminar numerosas exenciones al capital para favorecer la relación trabajo/capital y fortalecer la protección al trabajador. Los empleadores deben comprometerse con dar trabajo de buena calidad. (¿lo permitirían los empresarios? ¿es el capital el factor determinante?) Fajardo
  • Ofrecer capital semilla para montar cafés internet, proyectos agrícolas, talleres, misceláneas, peluquerías, hoteles ecológicos, restaurantes. (¿más trabajo industrial?) Noemí

¿Qué tal estos genios, ah? Señores, los tiempos han cambiado!!! ¿Porque siguen insistiendo en lo mismo? ¿14.6%, 3.1 millones de desocupados, no les dice nada? A esta escandalosa cifra se le suma el deterioro en las condiciones del empleo, mal remunerado y poco valorado. Ni siquiera aquellos que invierten en la educación superior ven recompensados sus esfuerzos.

Todo lo anterior es prueba de una realidad inobjetable: el empleo en el sistema industrial está en crisis. Y ante este oscuro panorama solo quedan dos caminos, o siguen insistiendo con formulas industriales para la generación de empleo (como las que proponen nuestros sabiondos políticos) o cambiamos de paradigma y actuamos en consecuencia.

La cosa es muy sencilla. Estamos transitando de una sociedad industrial a una sociedad informacional. La primera era sostenida por trabajadores industriales, la segunda requiere trabajadores del conocimiento.

El desempleo actual tiene entre sus causas, la sobreoferta de trabajadores industriales (desde la mano de obra no calificada, hasta profesionales que hacen un uso rutinario del conocimiento).

Así mismo, la pérdida de los puestos de trabajo esta relacionada con el dramático paso de una economía industrial, de acuerdo con Alvin Toffler[2] caracterizada por principios como la uniformización, especialización, sincronización, concentración, maximización y centralización; a una economía del conocimiento en la que según Manuel Castells[3], la generación, el procesamiento y la transmisión de la información se convierten en las fuentes fundamentales de la productividad y el desarrollo.

Esta claro, necesitamos incursionar fuertemente en la economía del conocimiento. Países como Finlandia, Singapur, Corea del Sur, Taiwán, Chile, España y otros, le apostaron con firmeza a esa ruta y hoy se pueden ver los resultados. Estos países producen una gama diversificada de servicios y productos manufacturados de alta tecnología que tienen en la información y el conocimiento su principal materia prima (celulares, microchips, televisores plasma, aparatos electrónicos, juegos de video, nanotecnología, modelos teóricos, etc) No podemos seguir insistiendo en la exportación de materias primas,  ni de productos de baja tecnología (carbón, café, flores, cuero, banano, etc) a ese paso vamos a quedar rezagados y condenados a vivir por siempre en el subdesarrollo.

Hoy más que nunca es posible ponernos al nivel de dichos países. Porque a diferencia de la Era Industrial, en la que el capital era el factor determinante para crecer, en la Era Informacional, el recurso más importante para lograr el desarrollo es el conocimiento, y éste, lo pueden producir las personas con la formación adecuada para ello. Por tal motivo, necesitamos dejar atrás la educación industrial y concentrarnos en la formación de trabajadores del conocimiento en todos sus niveles. La mayor oportunidad para mejorar la competitividad está en competir en la nueva Era, no en perfeccionar la vieja.

De modo que para hacerle frente a los retos que esta economía de conocimiento plantea ya no son necesarios más trabajadores industriales, se requieren trabajadores del conocimiento.

Un trabajador del conocimiento es todo aquel cuya materia prima es la información y el conocimiento. Toffler define este último como datos, imágenes, símbolos, cultura, ideología y valores.[4] Yo le agrego modelos teóricos, conceptos e instrumentos de conocimiento.

Ahora bien, existen dos tipos de trabajadores del conocimiento: Los profesionales industriales y los Analistas Simbólicos. La diferencia entre ambos es que los primeros, hacen un uso rutinario del conocimiento, fueron educados para satisfacer la demanda del mercado laboral industrial, tienen poca autonomía y están sujetos a rutinas laborales tipo fábrica. Es decir, cumplen horarios fijos, marcan tarjeta y realizan tareas establecidas por un manual de funciones; son poco creativos, están inmersos en ambientes laborales donde no se promueve la innovación y a cambio de su trabajo reciben salarios paupérrimos.

El Analista Simbólico en cambio, es un experto trabajador del conocimiento quien no sólo opera con información, sino que sabe transformar dicha información en conocimiento relevante. Se caracteriza también porque domina poderosas herramientas que le permiten organizar el conocimiento. Aprehende de manera autónoma. Se mueve como pez en el agua por el mundo de internet. Piensa de forma sistémica. Tiene capacidad de abstracción, espíritu de colaboración, es proclive a la experimentación. Desarrolla Competencias Afectivas Intrapersonales e Interpersonales para el trabajo en equipo. Es muy hábil para la conceptualización. Despliega una amplia capacidad comunicativa e interactiva, saben LEER y ESCRIBIR, son altamente creativos e innovadores, tienen capacidad para ver las conexiones entre ideas, campos de conocimiento y conceptos. Etc…

Como es apenas lógico, un Analista Simbólico goza de más autonomía que un profesional industrial. Por ende, ya no busca solamente un empleo, sino trabajos que satisfagan sus intereses. Puede trabajar a distancia, con horarios flexibles, puede llevar a cabo su trabajo de forma individual o participar en proyectos colectivos de construcción de conocimiento.

¿Y sus ingresos? Pues son directamente proporcionales a la complejidad y calidad del conocimiento que domine y produzca. Por tal razón, y a diferencia de un profesional industrial que debe esperar cinco años para empezar a facturar, el Analista Simbólico puede ofrecer sus servicios acorde a su capital intelectual acumulado, el cual, no viene representado por un diploma de pregrado, especialización, maestría o doctorado, sino, demostrado por su producción y experiencia, la cual es de conocimiento publico.

De manera pues que urge FORMAR Analistas Simbólicos. Potentes trabajadores del conocimiento que no solamente serán demandados a nivel nacional sino a escala mundial. Al fin de cuentas, en esta nueva Era Informacional en la que internet ha roto las fronteras, ya no existe la escasez propia de la Era Industrial, sino la abundancia de información y conocimiento. Lo mejor es que por primera vez en la historia las personas pueden ser protagonistas, al fin y al cabo, somos nosotros los generadores del conocimiento. Somos tú y yo.

De modo pues que si en la Era Industrial el petróleo y lo recursos no renovables fueron una generosa fuente de riqueza para unos pocos; en la Era Informacional, los trabajadores del conocimiento seremos una inagotable fuente de riqueza para todos.

No lo dudes, estamos ante un cambio de Era. Estamos transitando del Industrialismo al Informacionalismo. En este panorama el trabajador industrial va quedando rezagado frente al trabajador del conocimiento.

Es inevitable, ya se pasó de la tierra al capital, ahora estamos pasando del capital al conocimiento.

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Analistas Simbólicos

¿Te gustaría formarte como un Analista Simbólico?


[1] http://www.dane.gov.co/files/investigaciones/boletines/ech/ech/bol_ech_ene10.pdf

[2] Alvin Toffler “La Tercera Ola” 1980

[3] Manuel Castells “La Era de la Información” 1998

[4] Alvin y Heidi Toffler “La creación de una nueva civilización” 1994

Publicado en LOS TOFFLER, sociedad de la informacion, tercera ola

EL SUSTITUTO DEFINITIVO: el conocimiento relevante

Sostienen los Toffler que el sustituto definitivo del capital es el conocimiento. Ahora bien, ¿Qué tipo de conocimiento? Está claro que no se refieren al conocimiento industrial, ese que enseñan en el sistema educativo desde el pre-escolar hasta la universidad. Ese que viene empaquetado y listo para ser consumido.

El conocimiento al que hacen referencia los Toffler son datos, información, imágenes, símbolos, cultura, ideología y valores. Cada uno de los cuales forma parte de los elementos constitutivos de una nueva economía que emerge a su vez en una nueva sociedad, la cual va dejando atrás, poco a poco, la vieja sociedad industrial.

En este capitulo que hoy comparto contigo del libro de los Toffler “La creación de una nueva civilización: la política de la tercera ola” precisamente ellos nos hablan de ese sustituto definitivo, el conocimiento.

El único lunar que encuentro en esta disertación de los Toffler es su neutralidad en cuanto a la propiedad del conocimiento. Nada dicen sobre el debate copyright vr el copyleft, sobre la propiedad intelectual y el conocimiento libre. Sin lugar a dudas, la información debe ser de libre circulación, las practicas industriales como las patentes no pueden tener acogida en la nueva sociedad informacional en la que los incentivos van más allá que el reconocimiento monetario. Pero bueno, eso es harina de otro costal y ya lo reflexionaremos en otro momento.

Espero que lo disfrutes y nos estamos conversando.

Buena lectura.

El sustituto definitivo

Cualquiera que lea esta página posee una capacidad asombrosa: la de leer. A veces nos asombramos al recordar que todos tuvimos antepasados que eran analfabetos. No estúpidos o ignorantes, sino irremediablemente analfabetos.

Pero no sólo eran analfabetos, sino que, además, desconocían la más simple aritmética. A los pocos que la sabían se los consideraba gente a todas luces peligrosa. Una maravillosa advertencia atribuida a san Agustín sostenía que los cristianos debían permanecer alejados de quienes pudieran sumar o restar. Era obvio que habían «establecido un pacto con el Maligno».

Tuvieron que pasar mil años para que pudiéramos encontrar a los «maestros de cálculo», impartiendo sus conocimientos a alumnos destinados a carreras comerciales. Esto pone de relieve que muchas de las técnicas que en la actualidad se dan por sentadas en el ámbito empresarial son producto de siglos y milenios de desarrollo cultural acumulado. Los conocimientos procedentes de China, de India, de los árabes y de los traficantes fenicios, así como de Occidente, son una parte no reconocida de la herencia con la que cuentan ahora los ejecutivos de todo el mundo. Sucesivas generaciones han aprendido estas técnicas, las han adaptado, las han transmitido y luego, poco a poco, han ido construyendo sobre el resultado.

Todos los sistemas económicos descansan sobre una «base de conocimientos». Todas las empresas dependen de la existencia previa de este recurso de construcción social. A diferencia del capital, el trabajo y la tierra, aquél suele ser desdeñado por economistas y ejecutivos cuando determinan las aportaciones precisas para la producción. Y, sin embargo, este recurso es el más importante de todos.

Hoy vivimos una de esas épocas portentosas de la historia en que toda la estructura del conocimiento humano sufre de nuevo las convulsiones del cambio a medida que se desploman las antiguas barreras. De la misma manera que reestructuramos ahora compañías y economías enteras, estamos reorganizando completamente la producción y la distribución del conocimiento y los símbolos empleados para transmitirlo.

¿Qué significa todo esto? Significa que creamos nuevas redes de conocimiento… enlazamos entre sí conceptos de modos sorprendentes… construimos impresionantes jerarquías de deducción… alumbramos nuevas teorías, hipótesis e imágenes basándonos sobre supuestos inauditos, nuevos lenguajes, claves y lógicas. Empresas, gobiernos y particulares recopilan y almacenan ahora más datos que durante cualquier otra generación de la historia.

Pero lo más importante es que interrelacionamos datos de más formas, les damos un contexto y, de ese modo, los constituimos en información y reunimos fragmentos de ésta en modelos y arquitecturas cada vez mayores del conocimiento.

No todo este nuevo conocimiento es «correcto», positivo o, incluso, explícito. Gran parte del conocimiento, en el sentido que se da aquí al término, es tácito, consiste en una acumulación de supuestos, de modelos fragmentarios, de analogías inadvertidas, e incluye no sólo informaciones o datos lógicos y aparentemente objetivos, sino valores, productos subjetivos de la pasión, por no mencionar la imaginación y la intuición.

La explicación del auge de una economía supersimbólica, la de la tercera ola, radica en la gigantesca convulsión de la base de conocimientos de la sociedad y no en la revolución informática o en una mera manipulación financiera.

LA ALQUIMIA DE LA INFORMACIÓN

Muchos de los cambios que se producen en el sistema de conocimientos de la sociedad se traducen directamente en operaciones empresariales. Este sistema de conocimientos es una parte del entorno de toda empresa, más penetrante todavía que los sistemas bancario, político o energético.

Dejando aparte el hecho de que ninguna empresa abriría sus puertas si no hubiera idioma, cultura, datos, información y conocimientos técnicos, existe el hecho más profundo de que, de todos los recursos necesario para crear riqueza, ninguno es más polivalente que el saber.

Veamos el caso de la producción en serie de la segunda ola. En casi todas las fábricas de la era de las chimeneas, cambiar cualquier producto significaba un gasto desmesurado. Requería la intervención de fabricantes de herramientas, troqueles y plantillas y otros especialistas bien retribuidos, y entrañaba además gran cantidad de «tiempo improductivo», durante el cual las máquinas permanecían paradas mientras consumían capital, intereses y gastos generales. Esta era la razón de que menguase el coste unitario de la producción cuando era posible hacer series enormes de productos idénticos. Tal hecho suscitó la teoría de los «ahorros de escala».

Pero la nueva tecnología altera las teorías de la segunda ola. En lugar de la producción en serie, nos desplazamos hacia la producción desmasificada. El resultado es una explosión de productos y servicios personalizados y semipersonalizados. Las últimas tecnologías manufactureras de componente informático tornan posible y barata una interminable variedad. De hecho, las nuevas tecnologías de la información empujan hacia cero el coste de la diversidad y reducen los antaño vitales ahorros de escala.

Tomemos el caso de los materiales. Un programa informático «inteligente» incorporado a un torno puede obtener de la misma cantidad de acero más piezas que la mayoría de los operarios humanos. Al ser factible la miniaturización, los nuevos conocimientos dan origen a productos más pequeños y ligeros, con lo que, a su vez, disminuyen los costes de almacenamiento y transporte. El seguimiento de los envíos al minuto –es decir, una información mejor- reporta mayores ahorros en el transporte.

El nuevo conocimiento conduce, asimismo, a la creación de materiales totalmente nuevos para destinos muy diversos, desde la aeronáutica hasta la biología, y eleva nuestra capacidad de sustituir un elemento por otro. Un saber más profundo nos permite especificar los materiales en el plano molecular para lograr las características térmicas, eléctricas o mecánicas deseadas.

La única razón de que transportemos de una parte a otra del planeta enormes cantidades de materias primas como la bauxita, el níquel y el cobre es que carecemos de los conocimientos necesarios para transformar los materiales locales en sustitutos utilizables. Una vez adquirido ese saber, obtendremos un ahorro espectacular en el transporte. En resumen, el conocimiento reemplaza tanto a los recursos como al transporte.

Lo mismo cabe decir de la energía. Nada ilustra mejor la posibilidad de que el conocimiento sustituya a otros recursos que los recientes descubrimientos en el campo de la superconductividad que, como mínimo, reducirán la cantidad de energía necesaria en la actualidad por cada unidad de producción.

Además de reemplazar a materiales, transporte y energía, el conocimiento también ahorra tiempo. Este es, en sí mismo, uno de los recursos económicos más importantes, aunque no aparezca en parte alguna de los balances de sociedades de la segunda ola. El tiempo sigue siendo, en efecto, un insumo oculto. Sobre todo cuando se acelera el cambio, la capacidad de acortar el tiempo –por ejemplo, mediante una comunicación veloz o llevando rápidamente al mercado los nuevos productos- puede marcar la diferencia entre beneficios o pérdidas.

Los nuevos conocimientos apresuran las tareas, nos llevan hacia una economía instantánea, en tiempo real, y sustituyen al tiempo. El saber también conserva y domina el espacio. La división motriz de General Electric construye locomotoras. Cuando empezó a utilizar sistemas avanzados de tratamiento de la información y de comunicaciones para relacionarse con sus proveedores, pudo reponer sus existencias doce veces más deprisa que antes y ahorrar uno 4.000 metros cuadrados de espacio de almacenamiento.

Son posibles otros ahorros al margen de los productos miniaturizados y la reducción de almacenes. Las tecnologías avanzadas de la información, incluidas la exploración óptica de documentos y las nuevas capacidades de las telecomunicaciones, permiten alejar la producción de los encarecidos centros urbanos y reducir todavía más los costes de energía y de transporte.

EL CONOCIMIENTO CONTRA EL CAPITAL

Se ha escrito tanto acerca de la sustitución del trabajo humano por el de los equipos informatizados que, con frecuencia, pasamos por alto los modos en que también reemplazan al capital. En cierto sentido, los conocimientos representan desde luego para el poder de las finanzas una amenaza a largo plazo muy superior a la de las organizaciones sindicales o los partidos políticos anticapitalistas. Porque, en términos relativos, la revolución de la información mengua en una economía «capital-ista» la necesidad de capital por unidad productiva. Nada podía ser más revolucionario.

Vittorio Merloni es un empresario italiano de sesenta y un años. El 10 por ciento de las lavadoras automáticas, los frigoríficos y otros electrodomésticos grandes que se venden en Europa son fabricados por la empresa de Merloni. Sus competidores principales son Electrolux de Suecia y Philips de Holanda. Según Merloni, “ahora necesitamos menos capital para hacer las mismas cosas” que en el pasado. “Eso significa que un país pobre puede defenderse hoy en día con el mismo capital mucho mejor que hace cinco o diez años.”

La razón, afirma, es que las tecnologías basadas sobre el conocimiento reducen el capital necesario para producir lavavajillas, hornos o aspiradoras. Para empezar y según Merloni, la información sustituye a las costosas existencias. Al acelerar la capacidad de respuesta de la fábrica al mercado y tornar económicas las series cortas, una información mejor y mucho más rápida permite reducir la cantidad de componentes y productos terminados que duermen el sueño de los justos en los almacenes de la fábrica o en los apartaderos ferroviarios.

El caso de Merloni es el de todas las grandes empresas de Estados Unidos, Japón y Alemania: por doquier se reducen las existencias gracias al suministro informatizado de piezas sólo en el momento preciso. Y, por supuesto, la disminución del inventario no sólo se traduce en una reducción de espacio y en un menor coste inmobiliario antes mencionado, sino también en una disminución de impuestos, seguros y gastos generales.

Aun cuando el coste inicial de ordenadores, el software, la información y las telecomunicaciones puede ser alto, dice Merloni, el ahorro global determina que su empresa requiera menos capital para desempeñar la misma tarea que antes realizaba. Michael Milken, quien sabe lo suyo con respecto a inversiones, ha resumido la situación en ocho palabras: “El capital humano ha sustituido al capital monetario.”

Puesto que reduce la necesidad de materias primas, mano de obra, tiempo, espacio, capital y otras aportaciones, el conocimiento pasa a ser el sustituto definitivo, el recurso crucial de una economía avanzada. Y a medida que esto sucede, su valor sube como la espuma.