Publicado en OTROS ARTICULOS

ARTICULO # 76 CAMBIANDO DE PARADIGMA PARTE II: LA CAVERNA

“El hombre ha nacido libre, y sin embargo vive encadenado en todas partes”

Rousseau

“Los hombres nacen encadenados desde nacimiento tanto de pies y manos como de cuello lo que les impide poder moverse”[1]

Platón

¿Qué significará tomar conciencia? ¿Qué significado tendrá despertar? Y una vez conscientes, una vez despiertos, una vez con los ojos abiertos, ¿Cuál será el paso a seguir? Todo parece indicar que quienes alcanzan este estado no pueden rehuir su destino, es decir, no pueden evitar su deber de tratar de ayudar a despertar a los demás, labor que en la mayoría de los casos, resulta ingrata y no reconocida en su momento. Su única satisfacción es la tranquilidad consigo mismo, el resto viene por añadidura.

El Oráculo de Delfos tenía como inscripción en su entrada la famosa frase: “Nose te ipsum” (conócete a ti mismo), como máxima para todos aquellos que entrasen a pedir consejo al oráculo. Platón, en su libro, “La República o el Estado”, nos habla del Mito de la Caverna. En él describe metafóricamente el estado de la naturaleza humana en relación a su conocimiento de la realidad. Platón representa un escenario en el que los hombres nacen encadenados desde nacimiento tanto de pies y manos como de cuello lo que les impide poder moverse.[2]

A medida que se desarrollan y crecen, la única realidad que ven es la de las sombras proyectadas sobre una pared de la caverna. Estas sombras son la proyección de figuras que portan los guardianes al caminar por detrás del muro que los separa de los encadenados. La única luz que permite que estas sombras aparezcan en la pared es un fuego encendido a cierta altura detrás de los hombres el cual hace que se reflejen las figuras que los guardianes llevan al caminar.

¿Cuál será la realidad para estos hombres?, ¿qué pensarán sobre el mundo y la vida? Como indica Platón, si estos hombres pudiesen hablar les darían nombres a las sombras y desarrollarían vocabulario para las figuras que viesen proyectadas en la pared, de tal manera que acordarían una realidad compartida.

Si uno de los hombres encadenados consiguiese liberarse y salir hacia el exterior de la caverna descubriendo otra forma de realidad, ¿qué le ocurriría a la visión construida con sus semejantes? Como comenta Platón, ¿qué respondería este hombre liberado de sus cadenas si se le dijese que todo lo que ha visto hasta entonces no eran más que fantasmas, y que ahora tendrá la posibilidad de ver objetos más reales y aproximados a la verdad? Lo más probable es que se le pondría ante un gran conflicto y creería que lo que veía antes era más real que lo que ve ahora. Lo mismo ocurriría si consiguiese salir a la luz del día y poder ver el mundo exterior nunca antes visto. Requeriría de un proceso de adaptación y aprendizaje a las nuevas realidades.

Si duda alguna, tras su adaptación al nuevo entorno, se regocijaría de ver su situación presente al compararla con su estado anterior, ya que recordaría la idea que allí se tenía de la sabiduría y de la esclavitud. Como comenta Platón, lo más probable es que se compadeciese de aquellos compañeros que todavía están prisioneros en la caverna y tratase de explicarles, regresando al mundo de las sombras, cuál es en realidad su situación. En términos de Platón, “¿No daría lugar a que estos se rieran, diciendo que por haber salido de la caverna se le habían estropeado los ojos, y no añadirían, además, que sería para ellos una locura el intentar semejante ascensión, y que si alguno intentara desatarlos y hacerlos subir sería preciso cogerle y matarle?”

Desde mi punto de vista, el Mito de la Caverna contiene algo muy revelador y que es fuente de una profunda transformación tanto individual como colectiva. Esa esencia es la reflexión a la cual nos induce tal mito. ¿Estamos encadenados?, ¿cómo podemos saber si lo estamos, y qué percibimos, más sombras que realidades?, ¿si es así, qué tipo de cadenas llevamos y qué nos impiden ver?, ¿en qué realidad estamos viviendo?, ¿hay más realidades que desconocemos?, ¿tomamos por real únicamente lo que nos es familiar?, ¿es únicamente lo familiar lo real?, ¿de qué manera construimos nuestra realidad?

Este proceso y estado de la naturaleza del conocimiento humano presentado a través de la metáfora de la Caverna de Platón, conlleva un proceso, el proceso de despertar de la conciencia. De pasar del mundo de la ilusión, de las sombras, del engaño, al mundo de una realidad más real, sin duda de un despertar. Este proceso es un camino de autoconocimiento, de “conocerse a uno mismo” como se indicaba al entrar en el Oráculo de Delfos. Y es un camino de héroes, como nos enseña el mitólogo e historiador americano Joseph Campbell (1904 – 1987) al hablar del “Viaje del Héroe” en su importante libro “El Héroe de las mil caras” (2006).

Campbell se dedicó desde muy joven a estudiar la importancia de los mitos en el comportamiento individual y colectivo del hombre. Descubrió haciendo un detallado estudio histórico de varias mitologías y religiones en el mundo, que existen temas comunes a todas ellas.

Sus intuiciones fueron en gran parte inspiradas por el famoso psiquiatra C. G. Jung, quien creía que existen arquetipos en lo inconsciente colectivo. Los arquetipos constituyen representaciones que estructuran el inconsciente colectivo, el cual viene a ser como una memoria común a todos los seres humanos. Los estudios de Campbell resaltaron la importancia de la figura del héroe en todas las culturas humanas de todos los tiempos y elaboró la hipótesis de que el héroe pasa a través de ciclos, lo que constituiría el ya mencionado viaje del héroe, con un patrón cultural común:

separación – retiro,

iniciación – entendimiento,

retorno – vuelta a la sociedad y transformación de ésta.

Este patrón cultural común se conoce también como el “Monomito”, ya que es un mismo mito que se repite a lo largo de los tiempos y las culturas.

Mitos que “ciertas” instituciones nos han vendido como “verdades” sagradas, irrefutables, dogmas de fe para sostener jerarquías anacrónicas que venden humo y una ilusoria promesa de “salvación”.

Nos vemos la próxima semana con la tercera parte de esta serie sobre el cambio de paradigma.



[1] Cual de las dos posturas será la verdadera. O mejor, ¿Cuál es su verdad?

[2] Ésta y algunas de las ideas expuestas a continuación, las he tomado de “Choque de Paradigmas: Revolución de la Conciencia”. La cual es una presentación de Pepón Jover en el Congreso de “Ciencia y Espíritu” llevado a cabo en marzo de 2009 en la ciudad de Barcelona, España.

 

Anuncios
Publicado en andres granada

ARTICULO # 75 ¿QUIÈN SOY?

Me llamo Eduardo Andrés Granada Becerra, soy un hombre en constante evolución que tiene como propósito existencial convertirse en un buen Ser Humano.

Tengo el privilegio de provenir de una humilde familia. Mi padre,-llamado también Eduardo- es un guerrero digno de emular que esta ad portas de obtener su pensión como vigilante. Mi madre, -Ines- es una de las mujeres de mi vida. Paciente y tranquila “ama de casa” que me inspira en mi trasegar por este mundo.

Naci en Pereira (Risaralda) una pequeña y pujante ciudad del eje cafetero colombiano. El 16 de septiembre de 1980.

Podría decir que mi viaje empezó a los 12 años cuando salí de casa a buscar la posibilidad de un mejor futuro.

La primera estación de esa temprana aventura fue la ciudad de Cali. Allí fui a parar llevado por la promesa de unos tíos que me ayudarían con los estudios. No fue mas que una fugaz ilusión y terminé “vendiendo chitos” en la terminal de la Ermita.

Sin haber cumplido los 13 años, decidí continuar con el viaje. Esta vez “el destino” me llevaría a la fría capital de Colombia, Bogotá. Recuerdo que llegué a un hotel que en aquel año 93 se llamaba “Hotel Mediterráneo”, hoy es el más reconocido de los prostíbulos de la ciudad, “La Piscina” (quienes vivan en esta ciudad seguramente habrán escuchado de este lugar).

Siempre me ha gustado leer revistas y en una SEMANA de la época leí un artículo sobre el padre Javier de Nicolò y su obra en favor de los niños de la calle. Mi meta era encontrarlo y  pedirle ayuda. Nunca lo conocí. En su lugar, gracias a la recomendación de un taxista fui en búsqueda de quienes serian mis benefactores en los 13 años siguientes de mi existencia.

En efecto, la Congregación de Religiosos Terciarios Capuchinos, una organización católica creada por un religioso español en el siglo XIX, Fray Luis Amigo y Ferrer, se convirtió en mi tabla de salvación.

Es así que terminé viviendo en una de sus tantas casas de reeducación. El Centro de Orientación Juvenil Luis Amigo, ubicado en el municipio de Cajicà, al norte de Bogotá.

Allí estuve escasos dos meses, dado que fui trasladado a la ciudad de Manizales. Una nueva estación. En la Escuela de Trabajo la Linda (hoy Ciudadela los Zagales) estuve por espacio de tres años. Desde finales del año 93 hasta finales del año 96.

Por esas cosas de la vida que muchas veces no encontrarnos como explicarnos, mi familia, que por entonces se había desintegrado, terminó viviendo en Bogotá. Un cáncer benigno de mi hermana menor, Gloria, llevo a que mi padre se trasladara de ciudad con suma urgencia, para que su pequeña hija fuera operada en el Instituto de Cancerología.

Esa desafortunada circunstancia trajo como consecuencia la reunificación familiar. Por eso regresé en diciembre del 96 a la ciudad que había visitado de paso tres años atrás. Desde entonces, los tres hijos de Eduardo e Inès ya hemos “echado raíces”, hasta mi hermana Gloria, que hoy goza de muy buena salud es madre de dos hijos, – Juancho y Gabo-; mi otra hermana –Viviana- tiene tres: Dylan, Pipe y Mafe. Y yo, soy un feliz y afortunado padre de una bebe que nació el 31 de enero de 2009. Mi bella ORIANNA.

En el año 97 empecé mi vida laboral formal. Fui contratado como mensajero en la OPAN (uno de los programas de los Terciarios Capuchinos). En el 98 termine el bachillerato y en el 99, gracias a la ayuda del director de la organización –el padre Arnoldo Acosta-ingresé a la Universidad Católica de Colombia a estudiar psicología.

En el año 2001 fui “ascendido” a vigilante y me encargaron el cuidado de una de las casas de los Terciarios Capuchinos. Motivo por el cual, resulté estudiando en jornada diurna como si fuera uno de los pocos privilegiados que en este país no tienen que trabajar de día y estudiar de noche para poder pagar una matricula absurdamente costosa por su “derecho” a educarse.

El caso es que debido a ese “privilegio” intente cursar otra carrera al tiempo que estudiaba psicología. Fue así que hice un par de semestres en la ESAP y en la Universidad Pedagógica, estudiando Administración Publica y Ciencias Sociales respectivamente. Incluso después de graduarme como Psicologo, regresé a la Católica a estudiar Derecho. Hice hasta tercer semestre.

Francamente, hoy en día siento que estudié en la universidad equivocada. Seguramente mis colegas se sentirán orgullosos, pero mal haría yo en expresar algo que no siento. No es mi talante.

Terminé materias en el año 2004. Pero solo me pude graduar hasta el año 2006 ya que decidí hacer un trabajo de grado que me tomó casi dos años terminar. Efectivamente, me di a la tarea de abordar el GENOCIDIO POLÍTICO DE LA UNION PATRIOTICA desde una perspectiva victimologica.

Cabe recordar que la UP fue victima del exterminio a manos de fuerzas de ultraderecha y agentes del Estado colombiano. Se estima que fueron más de 5 mil personas las que fueron sacrificadas. La gran mayoría de los casos aun siguen en la impunidad.

Después de ser mensajero y vigilante, tuve la posibilidad de trabajar como Psicólogo en uno de los colegios de los Terciarios Capuchinos. El Seminario Espíritu Santo (COLSES). En diciembre de 2006 me retiré. Sabia que mi camino no estaba en el ejercicio formal de mi  profesión, de modo que, a partir del 2007 me entregué de lleno a mi verdadera formación. Es decir, me dediqué a leer con ahínco.

Regresé al circuito laboral en octubre de 2008. Esta vez en el Hospital Rafael Uribe Uribe. La propuesta resultó demasiado atractiva en la medida en que me correspondía posicionar la política pública LGBT en la Localidad. Y en los últimos meses trabajé como referente de Salud Mental. Me retiré en agosto de 2009.

Me he convertido en un especialista en “fracasos”. Por fortuna, pues se aprehende más de éstos que incluso del mismo éxito. Tengo en mi haber una frustrada revista de estudiantes de psicología; un periódico estudiantil que alcanzó a ver la luz cuando estudiaba Derecho (se llamaba EL ALTAVOZ) y una revista de diversidad sexual (SER).

Debo reconocer que todos fracasaron por mi falta de experiencia, sin embargo, lo aprendido en esas aventuras fue mas valioso y productivo para mi vida que los mismos cinco años invertidos en mi educación como Psicologo.

Mi verdadera formación la he obtenido de la lectura. Soy un fervoroso cultor del conocimiento. No imagino la existencia sin un libro a mi alcance. Gracias a este delicioso hábito he podido darle forma a un proyecto de vida al que he denominado como COMPETENCIAS DE TERCERA OLA.

Formación para el Bienestar; Marca Personal (Personal Branding) Competencias Afectivas Intrapersonales, Interpersonales y Sociogrupales; Educación para la Sexualidad; Analistas Simbolicos; Aprehender a Ser Padres, Tecnologias de Internet; Conciencia Ecológica, Alfabetizacion Politica y Emprendimiento Social.

De eso trata este Blog, mi propósito es escribir sobre cada una de estas competencias y materializarlas en proyectos provechosos para la humanidad.

El primer proyecto es FORMACION PARA EL BIENESTAR. El cual, es la base para desarrollar los demás.

Esta es mi apuesta para el resto de mis días y espero que se convierta en un buen aporte para la mayor cantidad de personas.

Estoy soy y espero llegar a SER. Hoy, bordeando los 30 años no vislumbro camino diferente que el  del Emprendimiento Social. Es justo reconocer que soy muy mal empleado, no estoy dispuesto a ser un replicador del sistema, me niego a aceptar que mi vida transcurra en una oficina de 8 a 5 y de lunes a viernes, haciendo fuerza para que la próxima reducción de personal no me perjudique.

Respeto a quienes eligieron ese destino para sus vidas. Pero en lo que a mi concierne, estoy convencido que se puede hacer algo mucho más productivo con la vida. La humanidad lo necesita y quienes pensamos así, lo merecemos.

A esto he consagrado mi vida.

La difusión y desarrollo de proyectos alrededor de estas COMPETENCIAS DE TERCERA OLA es la estrategia que he trazado para cumplir con mi mision en este mundo, y es “CONTRIBUIR CON LA ERRADICACIÓN DE LA POBREZA Y LA FORMACIÓN DE SERES HUMANOS”

Publicado en RAICES INTELECTUALES

ARTICULO # 73 MIS GUIAS INTELECTUALES

“Comienza a manifestarse la madurez, cuando sentimos que nuestra preocupación es mayor por los demás que por nosotros”

ALBERT EINSTEIN

Para nadie es un secreto que la forma como vemos e interpretamos el mundo viene determinado por la cultura en que nacemos y los “valores” que nos inculcan desde pequeños. Aunque a decir verdad, cada día compruebo que lo que hacen es adoctrinarnos. Y en esa tarea participan por igual y diligentemente la familia, la escuela, la iglesia, la comunidad y como no, los grandes medios.

Hasta cierta edad, (aunque algunos mueren sin darse cuenta) uno cree que es libre y  que sus convicciones y creencias son legítimas. De hecho, no son pocos los mitos que nos venden como verdades irrefutables. Después se entera uno, que todo era un tremendo cuento. Ahí es cuando comienza la verdadera formación.

En mi caso, debo reconocer, que hasta que me gradué de una universidad de cuyo nombre no quiero acordarme, mi visión del mundo era bastante ingenua y sobre todo romántica.

De toda esa cantidad de copias que me toco leer para acceder al titulo de Psicologo, no recuerdo autores que realmente me hayan impactado. Salvo Skinner con su Walden II no puedo decir que alguna de las estrellas de la psicología haya influenciado en mi pensamiento.

Ya después de graduado fue que vine a descubrir a un Psicologo y pedagogo colombiano que hoy considero pieza fundamental en mi formación, es de esos “especímenes” que rara vez brotan por estas tierras, sobre todo en el gremio de la psicología. Me refiero a Miguel de Zubiria Samper.

Alguna vez había escuchado de él porque se trataba de uno de los fundadores de un instituto dizque para niños “superdotados”, esos que, debido a su genialidad, supuestamente debían recibir una formación especial, diferente a la masa adoctrinada del sistema educativo formal.

Confieso que esa idea me parecía bastante odiosa, la interpretaba como una cuestión medio elitista que en vez de admiración causaba escozor. Por eso en ese entonces, De Zubiria no me decía nada.

Pero no fue sino hasta que hice un diplomado en la Fundación Internacional de Pedagogía Conceptual Alberto Merani, cuando conocí al De Zubiria que hoy tiene su cuota en mi autodidacta formación.

Hasta entonces había sido muy tímido mi acercamiento a la pedagogía, de hecho, conocía muy poco sobre modelos pedagógicos. Sin embargo, tan pronto empecé a indagar sobre Pedagogía Conceptual, quede impregnado y hoy es determinante en mis actos educativos, aprendí a leer de una forma mas sistemática, a sacarle mayor provecho a la lectura.

Reconozco su influencia también en mi afán por formar Seres Humanos competentes afectivamente y talentosos. Comparto igualmente su cruzada por invitar a los padres a convertirse en unos verdaderos FORMADORES de sus hijos. Aunque aquí tengo un problema por resolver, ya que he visto que mientras las personas sigan siendo esclavos de un sistema que les obliga a trabajar para sobrevivir en detrimento de la unidad familiar, poco será lo que se pueda hacer. Pero bueno, eso es harina de otro costal.

Cuando terminé el diplomado en el Merani (que por cierto no aprobé, porque según ellos no contaba con el perfil de un pedagogo conceptual, aunque debo “agradecerles” que por lo menos me dieran certificado de asistencia, así fuera por ventanilla) procedí a comprarme la obra (15 libros) del que denomino el segundo De Zubiria. Aquel que se diò cuenta de que el talento y el genio no es una cuestión genética, sino, de identificación, desarrollo y cultivo que toma años en perfeccionar. Aquel que se volcó sobre la dimensión afectiva del ser humano y que hoy le apuesta al posicionamiento de una pedagogía y psicología afectiva tan necesaria por estas tierras.

Para entender este cambio recomiendo leer “El Mito de la Inteligencia” una especie como de acto de contrición en el que expía sus culpas intelectuales.

A través de De Zubiria conocí a ALVIN TOFFLER. Así, con mayúsculas por que su obra es monumental. Es una lastima que en la academia no le muestren a uno este tipo de autores, a veces pienso que los psicólogos vivimos de espalda a la realidad, mas afanados  por nuestra propia subsistencia y por servir dócilmente a los que buscan personal barato para satisfacer sus “metas empresariales”

No pretendo echar vainasos, pero no hay labor mas alienante que la de los reclutadores de personal, esos que revisan hojas de vida a granel y que luego de desechar terminan picando en sofisticadas maquinas donde van a parar las ilusiones de cientos de desempleados.

Pero bueno, estábamos hablando de mis guías intelectuales.

Decía que conocí a Toffler por intermedio De Zubiria. Y que grato me ha resultado este descubrimiento, tan es así, que me di a la tarea de devorar toda su obra, y tanta ha sido su influencia que hoy hablo dizque de “COMPETENCIAS DE TERCERA OLA” en una clara alusión al paradigma pregonado  por este autor.

Digamos que para tener una comprensión más sistémica de la sociedad es necesario estudiar su obra. Desde “El Shock del Futuro” hasta “La Revolución de la Riqueza” pasando por “La  Tercera Ola”, “El Cambio del Poder”, “La Política en la Tercera Ola” y “Las Guerras del Futuro”.

Llama la atención que toda la obra de Toffler tiene una consistente línea teórica. Es como un gran libro dividido en varios tomos y publicado a lo largo de 40 años de producción intelectual.

La tesis es muy sencilla. La humanidad ha pasado por tres grandes periodos de evolución y desarrollo. Una Ola Agrícola, una segunda industrial, y la que estamos viviendo, que él denomina como la Tercera Ola o del Conocimiento o de la Información en la que internet es determinante. No pretendo hacer una profunda reseña de su obra, lo que me interesa es dejar constancia de su influencia sobre mi pensamiento.

Casi que en la misma línea, pero más profundo y propositivo se encuentra Jacque Fresco. Un autentico REVOLUCIONARIO del conocimiento. Un verdadero visionario, el cual es muy probable la historia lo juzgue tan grande como lo fueron los arquitectos de esta sociedad industrial agonizante.

A decir verdad, conocí primero a Toffler que a Fresco, pero ambos están íntimamente relacionados. Aunque no veo en la obra del primero una clara alusión al advenimiento de una economía basada en recursos, la cual es la propuesta del segundo. De acuerdo a mi análisis, Toffler plantea una tercera fase de la civilización pero incluso en el marco mismo del capitalismo. En cambio Fresco, es muy claro en afirmar que la solución a los patologías sociales que padece la sociedad de hoy (pobreza, guerras, desempleos, hambre, miseria y largo etc) no son políticos ni ideológicos, sino técnicos.

Gracias a Toffler y luego a Fresco, pude superar la dicotomía entre izquierda y derecha, la verdadera lucha política será entre quienes insisten en mantener el sistema tal y como esta, con todas sus aberraciones y patologías; y quienes nos empeñamos en la construcción de una nueva civilización guiada por un nuevo paradigma mas acorde a nuestras realidades actuales y futuras.

Quien no tenga una apertura de pensamiento y no esté preparado para despertar, abrir los ojos y tomar conciencia de lo aberrante del sistema en el que vivimos, no puede acercarse a Jacque Fresco. No lo entendería, sus sólidos y contundentes argumentos en contra del sistema monetario y de instituciones como la religión y la política podrían revolver los estómagos de más de uno.

Por el contrario, si usted es conciente que vivimos en un sistema que nos adoctrina y manipula soterradamente desde nuestra cuna hasta nuestra tumba, pues Jacque Fresco es el personaje adecuado para conocer como funciona la maquinaria de este sistema y lo más importante, como se debe actuar para ayudar a despertar conciencias.

La influencia de Fresco y su obra sobre mi formación intelectual es absolutamente determinante. Al punto de considerar muy seriamente la posibilidad de difundir sus propuestas e incluirlas en mi proyecto de vida.

Aunque hay un aspecto en el que no estoy de acuerdo con Fresco. Según su análisis, para que una economía basada en recursos se convierta en una alternativa viable a la economía monetaria, esta última debe colapsar. Pienso que se hace necesario un modelo económico de transición y es la economía altruista, específicamente una economía de donaciones una buena opción.

En fin, todavía estoy aterrizando, pero el puerto es demasiado atractivo.

Otro personaje cuya obra –primera empírica y después teórica- me ha impactado considerablemente es Muhammad Yunus, Premio Nobel de Paz y fundador del Banco Grammen. A mi juicio el más importante Emprendedor Social del mundo. Sus dos libros, “El Banquero de los pobres” y “Un Mundo sin Pobreza” son una fuente de inspiración para dedicar la vida a la creación de empresas sociales que tenga como propósito el cumplimiento de objetivos sociales que vayan más allá de la maximización de beneficios y el mero afán de lucro.

De hecho pienso que las empresas sociales, de la mano de la economía altruista y la economía de las donaciones pueden convertirse en puntas de lanza hacia la construcción de una civilización que opere bajo una economía basada en recursos.

Jacque Fresco, Mohammad Yunus, Alvin Toffler y Miguel de Zubiria, son mis cuatro grandes guías intelectuales. Sin embargo, muy cerca suyo y con sobrados meritos, también bebo de la fuente de Daniel Goleman y Andrès Perez Ortega, un emprendedor aguerrido digno de admirar quien esta posicionando en España y de paso en América Latina una filosofía propia de Tercera Ola, El Personal Branding o Marca Personal. Concepto que me ha resultado bastante enriquecedor y apropiado para estos tiempos en los que diferenciarse y dar lo mejor de si al servicio de los demás se convierte en una necesidad de supervivencia.

Por ultimo, hay unos personajes cuyo trabajo gira entorno a la sociología de la red que yo denomino como “Guerreros del Conocimiento”. Jóvenes de 30 y 40 años que están revolucionando la forma como se produce conocimiento y sobre todo, como se comparte ese conocimiento. Autores que han dado su obra al Dominio Publico y buscan algo mucho más trascendente que el metálico. Sin duda alguna, su obra será de gran aporte para mí y para quienes a través mío llegue a ellos. (Entre estos guerreros destaco a David de Ugarte, de quien estoy aprehendiendo todo lo relacionado con las redes distribuidas y la sociología de la redes)

Mi generación tiene dos opciones. O cumple su tarea como replicador del sistema y lleva una vida dócil al servicio de instituciones caducas como la religión, la política y el sistema financiero; o por el contrario se empeña en despertar primero, en salir de esta MATRIZ tan potente, y ayuda a despertar a los demás en una lirica batalla intelectual por la construcción de una nueva civilización que deje un mundo mas vivible para nuestras próximas generaciones.

Finalizo (por ahora) diciendo que tal y como lo señala Fresco “el conocimiento es emergente” esta en constante evolución, por lo tanto, es muy probable que a esta lista de influencias intelectuales se sumen mas guerreros que contribuirán con mi formación y tendrá su cuota en todo lo que pueda llegar a “producir” intelectualmente en los 60 años de vida que me quedan (si es que la parca no me recoge antes de tiempo)

Publicado en ALFABETIZACION POLITICA, RAICES INTELECTUALES

ARTICULO # 72 CAMBIANDO DE PARADIGMA. PARTE I LA COSMOVISIÒN

Estamos tan pendientes de subsistir, de hacerle frente al día a día con sus afanes, que pocas veces nos detenemos a cuestionar los valores y practicas dominantes de la sociedad en que vivimos, los damos por sentados como si fueran naturales. No importa si esos valores promueven la discriminación, la exclusión, el egoísmo, la competencia, el machismo, el sexismo, la homofobia y otras tantas patologías sociales que tienen su origen en un paradigma caduco que sigue afectando nuestra cosmovisión.

Después de tres meses de silencio, reflexión y dedicación exclusiva a la lectura, regreso para exponer lo que he venido buscando desde que tengo uso de razón. No sabia donde estaba, solo sabia que la lectura transformadora me podía mostrar el camino, el mismo que muchos otros han encontrado para ver la luz y empezar su viaje hacia la trascendencia.

Dicho viaje comienza dándonos cuenta que “El ser humano es parte del todo que llamamos ‘Universo’, una parte limitada en tiempo y espacio. Se experimenta a sí mismo, sus pensamientos y sentimientos como algo separado del resto -una suerte de ilusión óptica de su conciencia-. Esta ilusión es una especie de prisión para nosotros, que nos restringe a nuestros deseos personales y al afecto por unas pocas personas cercanas a nosotros. Nuestra tarea debe ser liberarnos de esta prisión al ampliar nuestro círculo de compasión para abrazar a todas las criaturas vivas y a la totalidad de la naturaleza en toda su belleza. Nadie es capaz de lograr esto por completo, pero esforzarse por lograrlo es en sí mismo parte de la liberación y la base de la seguridad interior.”[1]

Pero lo anterior, lo podemos comprender mejor si nos preguntamos por algo fundamental: ¿Qué es una COSMOVISIÒN?

De acuerdo con Pepón Jover “es el conjunto de opiniones y creencias que conforman la imagen o concepto general del mundo que tiene una persona, época o cultura, a partir del cual interpreta su propia naturaleza y la de todo lo existente. Una cosmovisión define nociones comunes que se aplican a todos los campos de la vida, desde la política, la economía o la ciencia hasta la religión, la moral o la filosofía.” [2]

El sentido predominante del “yo”, la identidad personal, el “yo soy”, viene directamente definido por la cosmovisión que una sociedad posee sobre la vida y la realidad. Si esta visión se transforma, el sentido del “yo” también lo hace, por lo tanto, la conciencia de sus individuos.

Como consecuencia lógica, la cosmovisión de una civilización afecta a todos sus valores, prioridades, normas sociales, leyes, teorías científicas, etc., de tal manera que termina por afectar el comportamiento de los individuos, termina por moldear sus conciencias.

Es así que una cosmovisión afecta a:

  • Lo que sus individuos entienden por la vida y la muerte.
  • Lo que sus individuos creen que son y no son.

  • Lo que sus individuos creen que es o no es real.
  • Lo que sus individuos creen que es normal o anormal.
  • Lo que sus individuos creen que es posible o imposible.
  • Lo que sus individuos creen que es verdadero o falso.
  • Lo que sus individuos creen que es justo o injusto.
  • Lo que sus individuos creen qué pueden o no pueden hacer.
  • Lo que sus individuos entienden por libertad.
  • Lo que sus individuos entienden de si mismos.
  • Lo que sus individuos piensan, sienten, dicen y hacen.

Por lo tanto, una cosmovisión condiciona todo lo que los individuos pueden llegar a pensar, sentir, decir y hacer a lo largo de sus vidas.

No es necesario decir que quien controla el conocimiento y la información que alimenta o podría transformar una cosmovisión, controla las conciencias de los individuos que están sumergidos en ella.

Parafraseando a Jacque Fresco “Se dé cuenta usted de ello o no, (…) (bajo la cosmovisión dominante en estos momentos) las personas son constantemente manipuladas a través de los medios de comunicación; las creencias más apreciadas por la gente son influenciadas por los libros, las películas, la televisión, la religión, los modelos a seguir y por el entorno en que viven y crecen. Hasta sus nociones del bien y del mal, junto con sus conceptos morales, son parte de su patrimonio cultural y sus experiencias de vida. Este método de control no requiere del uso de la fuerza física y es tan exitoso, que ni siquiera reconocemos o sentimos su manipulación.

“Los valores dominantes de cualquier sistema social, raramente provienen de la gente. Más bien, representan la opinión de grupos de control dominantes tales como la iglesia, la milicia, los bancos, las corporaciones, la elite dominante o cualquier combinación de ellos. Estas entidades determinan la agenda pública, los tribunales, los impuestos, etc. todos los cuales sirven a sus propios intereses y perpetúan la ilusión de que los valores sociales se determinan desde abajo hacia arriba. Adicionalmente, los gobiernos suprimen o dan explicaciones convincentes a las desviaciones o nuevos enfoques que podrían amenazarlos.”[3]

Despertar cuesta. Este es sólo el comienzo. Nos vemos la próxima semana con la segunda parte de esta serie dedicada al cambio de paradigma.


[1] Sabias palabras de Albert Einstein.

 

[2] Ésta y algunas de las ideas expuestas a continuación, las he tomado de “Choque de Paradigmas: Revolución de la Conciencia”. La cual es una presentación de Pepón Jover en el Congreso de “Ciencia y Espíritu” llevado a cabo en marzo de 2009 en la ciudad de Barcelona, España.

[3] Jacque Fresco “Diseñando el Futuro” 2007