Publicado en ALFABETIZACION POLITICA

LA FORMACIÒN DE LA MENTALIDAD SUMISA

Fotografia: Vladdo / Julio de 2008
Fotografia: Vladdo / Julio de 2008

Se dice que los medios de comunicación son el cuarto poder; además del ejecutivo, el legislativo y el judicial. En un país como Colombia: ¿qué tan cierto será dicha afirmación? ¿No serán por el contrario los grandes medios unos apéndices del ejecutivo? ¿Son éstos realmente independientes, objetivos y éticos? ¿Contribuyen efectivamente con la formación política, social y ciudadana de los individuos?

Vicente Romano, -autor del libro que da nombre a éste articulo- señala acertadamente que la “fe en la información ha producido la impresión de que la prensa, la radio y la televisión son medios de información o comunicación; si se miden por su volumen de producción sirven sobre todo al reclamo publicitario y al entretenimiento. La prensa del corazón es más numerosa que la de información general (por eso no es raro que la revista TV y Novelas sea la mas leída en Colombia, por encima incluso de la revista SEMANA) y se utilizan primordialmente, no para reducir la ignorancia, sino para cubrir temporal y ficticiamente los déficit emocionales con la distracción para matar el tiempo”

Sería injusto incluir en una misma canasta a todos los medios de comunicación, por fortuna, existen los medios alternativos, quienes en una quijotesca labor tratan de resistir a los embates de las multinacionales mediáticas, las cuales acuden constantemente a la manipulación, “produciendo deliberadamente mensajes que no concuerdan con la realidad social” –como diría Romano- para crear opiniones en incautos espectadores que creen ingenuamente en la “loable” defensa del bien común por parte de dichos medios, cuando lo cierto es que sólo actúan en defensa de unos intereses particulares e incluso hasta de clase. Tan efectivos son esos mensajes que han logrado sumir a la mayoría de los colombianos en una especie de letargo e hipnosis colectiva en la que es difícil darse cuenta que somos victimas de la imposición de una realidad virtual y por ende vivimos de espaldas a la verdadera realidad.

En el siglo XXI entonces, los medios, los que otrora tumbaran gobiernos y fueran veedores de las practicas gubernamentales, ahora están al servicio de quienes detentan el poder económico, que son los mismos que en ultimas sustentan el poder político y se dan sus mañas para controlar también el poder del conocimiento. Es decir, el que tiene el oro hace las reglas y las impone; y el ignorante creyéndose culto, dócilmente las acepta.

Porque de sumisos es de lo que está lleno éste país; de personajes que sólo se nutren de las informaciones oficiales y que no acuden a otras fuentes para contrastar las mentiras que a diario salen de palacio, se conforman con repetir los mismos y manidos argumentos que no resisten la fuerza del análisis pero que finalmente terminan imponiéndose gracias al eco de los grandes medios.

¿Estamos entonces ante una sociedad sumisa? ¿Una sociedad que ha personificado la política y que en medio de su desespero ha depositado su suerte en las manos de un individuo que se cree el salvador? ¿Cuál ha sido la responsabilidad de los grandes medios en dicho fenómeno?

Lo cierto es que hay que estar atentos, mantener los ojos abiertos y no creer ciegamente en todo lo que nos bombardean a diario como supuesta información los grandes medios de comunicación, se debe acudir también a otras fuentes, se debe contrastar, sopesar, analizar; porque en un país tan complejo como el nuestro se corre el riesgo de emitir juicios basados en informaciones prefabricadas y con otras intenciones menos las de informar.

En fin, a toda costa se debe evitar tener una mentalidad sumisa.

Anuncios

Autor:

Yo Soy Andrés Paz, un Psicólogo Libre para Servir.

4 comentarios sobre “LA FORMACIÒN DE LA MENTALIDAD SUMISA

  1. Plenamente de acuerdo con este punto de vista. Es desconcertante comprobar cómo la sumisión de las mayorías está dejando imponer la corrupción generalizada. Se ha perdido la ética, la responsabilidad y la buena fe dándole carta blanca al nuevo Salvador que obsesionado con y por el poder manipula a todo un país. Es un fenómeno sociológico interesante de analizar.

    1. Eduardo:

      Dicen por ahi que cada pueblo tiene el gobierno que se merece. Pero sabe que es probable que con este señor toquemos fondo, lo bueno del caso es que con èl se va a llevar casi a todo lo que hiede en la politica colombiana.

      Saludos

  2. “La esperanza ve lo invisible, siente lo intangible y logra lo imposible…” (Anónimo)

    ¡La mayoría ve lo que quiere ver! Lo que ve y espera la mayoría de las personas obedece a sus impulsos emocionales, no racionales ¡No son reflexionados! El nivel de “temor” que aqueja a la mayoría de personas, determina la capacidad de pensar “El que sabe no teme…” David y… sabía que podía hacerlo, y lo logró.

    En el caso Correa, solo pensando en que desde el hospital de la “Policía” solicitó apoyo a sus contactos internacionales; además de contar con toda su guardia personal… cualquier persona debería pensar que no estaba secuestrado. Porque un secuestrado está desprovisto de todo…hasta de hablar; pero la mayoría de la gente está convencida que fue secuestrado ¡El nivel de ignorancia hace que la gente crea lo que le dicen no lo que su capacidad cognitiva le permite evidenciar!

    Cómo se puede tener un pueblo evolucionado, altruista, reflexivo y rebelde, cuando los Estados no garantizan ni la formación de “destrezas” (hibrido entre el modelo industrial y el activismo). Hay que conocer las causas de las pérdidas de año y dudar más de las pruebas que las aplican. Es muy diferente el perfil pensado desde una Pedagogía de vanguardia y el perfil esperado por el Ministerio de de Educación ¡Lo más incoherente, lo que esperan de perfil y lo que enseñan!

    Un saludo especial
    Marco Gudiño
    ¡Es un nuevo correo!

  3. ¡EFECTOS DE LA CRIANZA BONDADOSA!

    Consentir demasiado a los hijos, puede perjudicarlos. Los niños consentidos, con mucha facilidad, se acostumbran a ser servidos, arrogantes, altaneros… puede llegar al punto, de agredir a sus mimosos padres ¡Algunos padres se han obligado a pedir auxilio a la policía! ¡Los hijos, buenos o malos son el resultado de nuestras decisiones! Los niños consentidos pierden interés, gusto y valor de las experiencias de la vida ¡Comen sin querer! Todos sus requerimientos les vino como por obra de magia ¡sin lágrimas!, ¡Eso les perjudicó! “No hay pan malo, cuando se tiene hambre”, dice un pensamiento popular.

    Las consecuencias de la mala formación son fatales. Crímenes, violaciones, robos… y aún los suicidios, tienen estricta relación con la crianza bondadosa. Estos desadaptados no se acostumbran a sudar para alcanzar algo, siempre buscan la vida cómoda y no se esfuerzan por nada. Estos individuos con seguridad no batallaron en su niñez y fueron tratados con manos de seda. La mayoría de gente peligrosa vive sin modelos paternales, sin reglas, haciendo lo que les da la gana y sin entender las implicaciones del bien y del mal ¡Cómo en la selva!

    Al consentirlos, sabemos que se sienten igualados, únicos y especiales; luego se sobrevaloran; al final se creen superiores a los demás; aún ante sus padres ¡Se sienten dueños del mundo, al menos cuando se encuentran con sus pares! Algunos padres se ven disminuidos, temerosos y arruinados… cuando ya miran que han perdido su control ¡Qué cosas extrañas de la vida!

    TESTIMONIO DE UN JÓVEN CONSENTIDO

    Una mujer de 55 años visitaba a su hijo de 23 en la cárcel. El estaba ahí por homicidio culposo ya que había atropellado a un niño al entrar a alta velocidad a una calle en sentido contrario, tratando de escapar de una patrulla.

    Entró al penal completamente destrozado de los huesos y en silla de ruedas ya que, el padre de la criatura muerta se le fue a golpes, y el policía -que ya estaba justo detrás- se hizo de la vista gorda y no lo detuvo hasta que casi lo mata… (¿bastante lógico no?).

    El hijo le decía a la madre
    -Sabes mamá, yo no soy un asesino premeditado ni un maldito desalmado, solo que concluí, que estoy aquí, porque aprendí y me acostumbré a romper reglas y a no cumplirlas jamás sin ningún límite.

    La madre le decía a su hijo
    -¡Ay hijo! es que de chiquito te ponías taaan difícil, cada vez que yo te daba una orden o una instrucción, me desafiabas y hacías unos berrinches tales que yo no lo soportaba y te dejaba hacer y deshacer con tal de evitarme conflictos y de que estuvieras calladito y complacido para que tu papá no me dijera ¡¡¡Ya calla a ese niño!!!

    Desde que tenías 3 o 4 años, cuando yo te decía:

    • Cómete tus verduras para que crezcas sano y fuerte, y me decías: ¡Yo no quiero ser sano ni fuerte, no me importa!, ¡déjame en paz!

    • Recoge tu cuarto: ¡No voy a recoger nada, así estoy contento!, ¡Si quieres, recógelo tú!

    • No destruyas las cosas, cuídalas: ¡No me importa, yo quiero jugar así, y si no me compras cosas nuevas gritaré y lloraré hasta que me las compres!

    • En esta casa se hace lo que yo digo: ¡No mamá, no lo haré!, ¡Ya no te quiero y si me hablas así, me voy a ir a otra casa!

    Y así siguió la lista interminable de instrucciones y respuestas a lo largo de la vida de este hijo rebelde y de padres blandengues, flojos y disque “amorosos”, hasta que el hijo interrumpió a la madre gritándole.

    ¡¡Basta ya mamá!!: solo dime ¿cómo fue que siendo tú una persona adulta le creíste y obedeciste a un niño taaan chiquito e ignorante…??

    ¡Hoy a mis 23 años estoy destrozado, infeliz y sin futuro, ¡De nada sirvió que estudiara o que no hayamos sido pobres!, ¡Quité la vida a una criatura y de paso les arruiné la vida a sus padres, igual que a tí y a mi padre!, ¡La vida en la cárcel es una miseria!

    ¡Te pregunto: ¿Si tu hijo estuviera a punto de caer en un precipicio y tu lo estuvieras sujetando de la mano: ¿Lo apretarías con todas tus fuerzas o le preguntarías, si quiere o no que lo salve; o a lo mucho lo tomarías suavecito para que no le duela? Lo mismo ocurre con los valores, la disciplina o las reglas que se deben inculcar desde pequeños ¡Sé responsable y apriétalo fuerte sin preguntarle y lo salvarás del precipicio de la vida social, porque nadie a quien él dañe con su indisciplina va a tener compasión de el! Si tú, que le diste la vida y lo amas, no soportas sus berrinches ¿Qué te hace pensar, que los demás lo harán?

    Un llamado de atención a tiempo, un acto de disciplina bien impuesto, pero con amor; sin afán de maltratarlos o herirlos, sino por “su bien”, tal vez deje una pequeña huella en nuestros hijos, pero los hará sentir seguros y bien claros sobre la diferencia entre el bien y el mal ¡Evítales la cárcel o el suicidio, corrigiéndoles a tiempo con firmeza y responsabilidad, antes de que lo haga otro en el “bajo mundo” del crimen!

    Un excelente punto sobre la mala formación de los hijos ¡Puede colocarle el dedo en la llaga! Este documento que me compartió El Maestro Miguel de Zubiría, lo vuelvo a compartir con ustedes, por el amor responsable que les tengo ¡Hoy requerimos con urgencia de padres FIRMES, JUSTOS Y RESPONSABLES!

    Dr. Marco Gudiño
    SUPERVISOR NACIONAL DE EDUCACIÓN

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s