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HE DESCUBIERTO POR FIN MI IDENTIDAD

ANDRES PAZ

“Tu identidad es algo que se descubre, no se inventa”

Andrés Pérez Ortega

“Se tu mismo sabiendo quien eres”

Pindaro

 

“Tu identidad es algo que se descubre, no se inventa”

Andrés Pérez Ortega

“Se tu mismo sabiendo quien eres”

Pindaro

¿Cuál es tu identidad?

¿Sabes en realidad quién eres?

En mi trabajo como Terapeuta he podido constatar que una de las mayores crisis vitales de la existencia es la crisis de identidad. No tener claridad de dónde se viene, en dónde se está y para dónde se va; ser como un barco a la deriva, vivir solamente para subsistir.

Como bien lo enseñara Viktor Frankl, somos seres humanos en busca de sentido, el sentido es la identidad, la claridad de lo que somos, queremos y podemos.

Ahora bien, la pregunta que surge en este instante es:

¿Cómo descubrir tu identidad?

Llevo años en esta tarea vital. A lo mejor esta es una de las razones por las que entré al mundo de la Psicología hace ya 15 años. En el segundo semestre de 1999 empecé esa búsqueda en la Universidad Católica de Colombia.

Cuando egresé en el 2004, salí más confundido que cuando ingresé. De hecho, con una profunda crisis de identidad, tanto que llegué a pensar que la Psicología no era lo mío, entonces me incliné por el mundo del Derecho, otra vez en la misma universidad. Tres semestres me duró esa aventura. Seguía igual de confundido, naufragando por la Vida.

En septiembre de 2008 llegó mi salvavidas. Entré en contacto con la Psicología Afectiva y empecé a cultivar una relación con el que hoy es uno de mis dos mentores y Guías Vitales: Miguel De Zubiría.

En los terrenos de la Psicología Afectiva encontré una herramienta poderosa para descubrir la identidad: el Autoconocimiento. Desde entonces he venido descubriendo pieza por pieza de este rompecabezas de mi propia identidad personal.

Conocerse es una Práctica Psicológica Afectiva, el fruto del cultivo de esta práctica es la comprensión de ti mismo. Es el descubrimiento de tu identidad.

Cuando empezamos a comprendernos, el barco de nuestra vida toma otro rumbo. De hecho, adquiere un destino. Un lugar hacia donde dirigirse. El combustible afectivo de esta nueva etapa vital es una potente mezcla de amor propio, autoconfianza, y seguridad.

La comprensión que tengas de ti mismo va a determinar lo que sientas por ti,  y lo que sientas por ti va a determinar lo que hagas por ti y por los demás.

Lo mejor que puedes hacer por ti es conocerte y comprenderte.

El tiempo que inviertas en esta tarea vital nunca será en vano porque entre más te ejercites en el cultivo de esta práctica, más sentido le encontrarás a tu vida, y entre más sentido tenga tu vida, más recursos vitales cosecharás; más amor, sabiduría y pan obtendrás; con estos recursos nutrirás tu identidad y crecerás como ser humano.

Así las cosas, me propongo con este relato compartirte lo que he descubierto de mi mismo; mi propia identidad, no como un ejercicio egocéntrico, sino como una manera de mostrarte los frutos que se pueden cosechar cuando se cultiva esta práctica de forma constante, consistente y consciente.

Los elementos que hasta la fecha he descubierto de mi identidad son los siguientes:

DON

La palabra.

VOCACIÓN

La Psicología.

OFICIO

Formador Psicológico

PROFESIÓN

Psicólogo

TRABAJO

  • Formación Psicológica
  • Orientación Psicológica
  • Terapia Psicológica
  • Conferencias Psicológicas
  • Escritos Psicológicos
  • Consultoría Psicológica

TEMA VITAL

Psicología de la Vida.

MENSAJE VITAL

Todos nacimos para ser Grandes, para Crecer, no solo física, sino también psicológica y espiritualmente.

CORRIENTE PSICOLÓGICA

Psicología Positiva

PRACTICA PSICOLÓGICA

Psicología Afectiva

CAUSA

Formación Psicológica para la Vida.

VISIÓN

Veo una sociedad en la que la Formación Psicológica para la Vida, será una práctica cultural que estará presente en todas las instituciones sociales.

MISIÓN

Ayudar a construir y divulgar un sistema de Formación Psicológica para la Vida.

LEMA

Tu Bienestar es mi Bienestar.

HIMNO

Caminante no hay camino…

PARADIGMAS

  • Salud Mental Positiva
  • Formación
  • Informacionalismo

COMUNIDADES

  • Comunidad Amigoniana
  • Comunidad Pedagogía Conceptual
  • Comunidad de Formación Afectiva Crecer

NICHO SOCIAL

  • Psicólogos por Vocación
  • Psicólogos en Formación
  • Psicólogos de Profesión.

FILOSOFÍA DE VIDA

Creo que la Vida es un cultivo en el que cada individuo debe trabajar con ahínco para cosechar el alimento vital necesario para su crecimiento como ser humano. Así mismo, creo que los más valiosos terrenos vitales que se pueden cultivar a lo largo de la existencia son:

  • La Vida Familiar
  • La Vida Laboral
  • La Vida Social
  • La Vida de Pareja
  • La Vida Personal

PROYECTOS DE VIDA

  • Ayudar a edificar una Tribu Familiar.
  • Cultivar una carrera profesional como formador, orientador, terapeuta, conferencista, escritor y consultor.
  • Construir una Red de Escuelas de Formación Psicológica para la Vida.
  • Tejer una Vida de Pareja que sea fuente de gratificaciones, satisfacciones y placeres.
  • Descubrir y desarrollar una identidad personal para navegar con fluidez por la Vida.

RELIGIÓN

La Vida

HISTORIA DE VIDA

  • Familiar
  • Laboral
  • Social
  • De Pareja
  • Personal

PENSAMIENTOS

  • Conceptos
  • Reflexiones
  • Meditaciones

 

¿CÓMO CULTIVAR LA SEMILLA DE LA FELICIDAD EN TU VIDA?

 CULTIVA LA SEMILLA DE LA FELICIDAD EN TU VIDA

 

 

“Si se cree y si se trabaja, se puede”

Diego Pablo Simeone

Duré más de dos meses sin publicar contenido, estaba como en una especie de retiro afectivo, tratando de comprender el rumbo que le daría al barco de mi vida.

A la conclusión central que llegué en ese periodo de profunda reflexión fue la siguiente:

Nada mas importa en la Vida que la Felicidad.

¿Qué sentido tiene la Vida sino es para ser feliz?

En el relato anterior sostenía que los psicólogos de esta generación tenemos el deber de ser felices. Porque solo siendo felices, podemos contribuir con la felicidad de los demás.

También decía que la Felicidad es como una semilla que podemos cultivar en nuestras vidas.

Pues bien, mi conciencia de Psicólogo Formador Afectivo me muestra que no vivimos una sola vida sino que tenemos la posibilidad de vivir cinco vidas en esta Vida.

Pensándolo metafóricamente, la Vida es como una gran hacienda.

Esta hacienda de la Vida tiene cinco grandes terrenos, cada uno de los cuales con sus respectivas parcelas.

En cada uno de estos terrenos vitales podemos cultivar la semilla de la Felicidad, si así nos lo proponemos. Si creemos en ello y trabajamos por ello.

El primer terreno vital es la Vida Personal.

Esta Vida Personal es como un terreno con tres parcelas.

En primer lugar, como Seres Vivientes que somos, el cultivo de un Vínculo Afectivo con la Sabiduría Superior de la Vida es fundamental, en tanto que se trata de un alimento, el más nutritivo de todos que está a nuestro alcance y como tal, podemos beneficiarnos de él.

La segunda parcela es la parcela de la Naturaleza.

Somos hijos de la Tierra y por lo tanto, instintivamente nos maravillamos con su majestuosidad, si volvemos a Ella constantemente, podemos cultivar un Vinculo Afectivo muy nutritivo que nos mantiene recargados de saludables energías afectivas.

La tercera parcela de la Vida Personal es el cultivo de un Vinculo Afectivo Consigo Mismo.

Es una ironía, pero lo cierto es que somos los artífices de nuestra Felicidad, y al mismo tiempo, los responsables de nuestra infelicidad. Somos nuestros mejores aliados o nuestros peores enemigos.

Entre más nos empeñemos en buscar culpables por nuestras desdichas, más nos demoraremos en hacer lo que tenemos que hacer para liberarnos de los fantasmas del pasado y de las angustias del futuro; los cuales son como esa maleza que no nos permite expresar nuestra identidad en el presente, para con ello crecer, florecer y así poder compartir nuestros frutos con el mundo.

El segundo terreno vital es la Vida Familiar.

La Vida Familiar tiene dos parcelas; la familia de origen y la neofamilia. Juntas constituyen nuestra Tribu Familiar.

Para nuestro propósito de ser felices, es clave cultivar conscientemente un Vínculo Afectivo con todos y cada uno de los miembros de la Tribu Familiar a la que pertenecemos.

La Tribu Familiar es el escenario por excelencia para practicar el amor.

Al interior de la Tribu Familiar hay un Vínculo Afectivo que juega un papel determinante en la estabilidad y crecimiento en todos los aspectos de la tribu, me refiero al Vínculo Afectivo de pareja.

Si asemejamos la Tribu Familiar a una célula, La pareja es el núcleo de la célula familiar. Fundamental.

Tan importante, que este Vínculo Afectivo en si mismo da origen al tercer terreno vital: la Vida de Pareja.

Por múltiples razones, la Vida de Pareja es una intensa fuente de Felicidad, o infelicidad. En esta Vida descansa gran parte de nuestro bien-estar o se origina gran parte de nuestro mal-estar mental, físico y material.

Este bien-estar o mal-estar permea toda la vida del ser humano. Para bien o para mal nos afecta definitivamente.

He ahí la importancia de cultivar conscientemente la semilla de la Felicidad en este terreno vital de la Vida de Pareja.

Como Psicólogo Formador Afectivo; la vida personal, familiar y de pareja, son la base de mi trabajo, es el fundamento de mi Vida Laboral, la cuarta de las cinco vidas que podemos vivir en esta Vida.

Sin duda alguna, el trabajo puede ser una fuente de Felicidad, sobre todo cuando se trata de un trabajo con sentido.

Un trabajo con sentido es aquel que contribuye con la Felicidad de los demás. Y este es justamente el propósito de un Psicólogo Formador Afectivo: contribuir con la sanación, crecimiento y Felicidad de sus consultantes, aprehendices, lectores y todos aquellos que escuchen su mensaje.

Por último, pero no por ello menos importante, está la Vida Social, la cual es un terreno vital que tiene tres parcelas: los amigos, los grupos y la sociedad en general.

Estas tres parcelas están íntimamente relacionadas. Con los amigos se hacen grupos, y en los grupos se pueden hacer amigos. Y cuando esos Vínculos Afectivos son nutritivos, los grupos de amigos pueden trabajar juntos en la construcción de una mejor sociedad.

Esto es grosso modo, la manera como puedes cultivar la semilla de la Felicidad en tu vida, teniendo claro primero cuales son los terrenos para cultivar.

Algo me dice que el primer terreno donde debes cultivar la semilla de la felicidad es en tu corazón. Es decir, en tu Vida Personal.

No obstante, escucho la voz de mi maestro diciéndome: “no Andrés, primero son los otros”. En este caso entonces, el primer terreno a cultivar seria el de la Vida Familiar; y a juzgar por mi propia experiencia, creería que le asiste la razón.  O pensándolo bien, depende de las circunstancias vitales de cada quien.

Sin embargo, esta mente terca que es la mía, insiste en pensar que el cultivo del Vínculo Afectivo Consigo Mismo es fundamental para comprender el tipo de vínculo que se puede cultivar en cada uno de los demás terrenos vitales.

Así las cosas, este cultivo de la semilla de la felicidad en tu Vida parte de dos preguntas vitales:

¿Quién eres tú? ¿Cuál es tu identidad?

 

Andres Paz / Psicologo Formador Afectivo / Terapeuta de Pareja y Familiar

¿CÓMO SER UN PSICÓLOGO FELIZ EN MEDIO DE UNA SOCIEDAD DE CONSUMO?

 

“Siga el camino sabio de otros…”

I Ching

 “Todos podemos ser felices si sabemos qué buscar y cómo hacerlo.”

Miguel De Zubiría

“Si se os pregunta en qué consiste la felicidad, responded: en vivir de acuerdo con uno mismo…”

Sabiduría Hermética

 

Indudablemente vivimos en una época de dominio cultural de la sociedad de consumo; sus creencias, prácticas y afectos influyen poderosamente en el comportamiento de las mujeres y hombres de esta generación, en la que prima el placer sobre el “sentido que da a la vida un determinado compromiso.”[1]

En 1999, el mismo año en el que empezó mi peregrinaje por el fascinante mundo de la Psicología, Martin Seligman abrió un sendero sabio para la nueva generación de psicólogos.

Dicha corriente conocida como la Psicología Positiva, sostiene que la felicidad originada en el placer termina con él y “se pierde bajo las olas del devenir”.

Para que la felicidad perdure mas allá de un instante, es preciso que sea fruto no solo del placer, sino también del sentido o significado que da a la vida un compromiso. Es justamente esto, -de acuerdo como Mihaly Csikszentmihalyi- lo que produce el flujo que desemboca en la felicidad.[2]

Como psicólogo creo firmemente en esta concepción de la felicidad. Contraria como es apenas lógico, a esa felicidad chatarra y toxica que pregonan desde sus respectivos atriles mediáticos los apóstoles de la sociedad de consumo.

Por eso, 15 años después del inicio de esa profunda re-evolución en el mundo de la psicología, aquí estoy siguiendo el camino sabio de otros, sumándome a esta causa de la Psicología Positiva, uniéndome a sus filas, tal y como ya lo hiciera mi maestro Miguel De Zubiría, quien muy pronto detectó los alcances y el impacto que esta corriente tiene y tendrá en la conciencia de las actuales y próximas generaciones de psicólogos y por lo tanto de las personas que hacen uso de nuestros servicios terapéuticos y formativos.

Comparto plenamente la idea de mi maestro Miguel de que todos podemos ser felices si sabemos qué buscar y cómo hacerlo. A partir de mi propia experiencia, a esta idea le agrego que la felicidad no se compra, se cultiva.

La felicidad es una semilla que podemos cultivar en nuestras vidas.

Los psicólogos de esta generación tenemos el deber de ser felices. Solo siendo felices, podemos contribuir con la felicidad de los demás.

Por eso es que resulta tan importante comprender que la psicología más que una profesión es un estilo de vida, una forma de ser y de estar en el mundo.

La psicología no es solamente un medio para “ganarse la vida”, es ante todo una forma de vivir la vida.

La psicología no es solo un trabajo certificado por un cartón, es sobre todo una Vocación respaldada por una vida bien cultivada.

Se nace para ser psicólogo, no solo para trabajar como psicólogo.

Así como hay muchos estilos de vida, también hay muchas maneras de ser psicólogo.

Luego de seis años de profundo estudio, yo elegí la forma de ser psicólogo propuesta por mi maestro Miguel De Zubiría.

Yo soy Psicólogo Afectivo. Esta es mi identidad.

Mi propósito como Psicólogo Afectivo es uno solo:

Ser feliz, y con ello contribuir con la felicidad de los demás; de la Tribu Familiar a la que pertenezco, de las parejas y familias para las que trabajo.

En mi entender, la Psicología Afectiva es una practica psicológica que consiste en cultivar amorosa, sabia y conscientemente la semilla de la Felicidad en nuestras vidas.

Ahora bien, ¿Cómo puede un psicólogo cultivar la semilla de la felicidad en su vida?

De esto hablaremos en el próximo relato…

Salud!!!

 

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Andrés Paz

Psicólogo Afectivo

Terapeuta Formativo de Pareja y Familiar

 

 

 

[1] Eduardo Punset: “El viaje a la felicidad”. 2005

[2] Ibid

¿POR QUÈ NO HE VUELTO A PUBLICAR?

“La palabra es un instrumento poderoso por ser la mejor herramienta de expresión comunicativa del espíritu.”

Antonio Paolasso

 

Hay vínculos afectivos que a pesar de la distancia se mantienen vivos a través del tiempo.

Son vínculos con los que no hay mucha interacción, pero se sabe que hay conexión.

Este relato lo motiva precisamente uno de esos vínculos.

Lina me preguntó en estos días:”Por qué no has vuelto a publicar?”

A Lina la conocí hace 14 años en la facultad de psicología de la Universidad Católica de Colombia, fuimos compañeros de estudio.

Lina es uno de esos vínculos afectivos que he cosechado gracias a mi pasión por la reflexión sobre la Vida.

Siempre he sentido su buena energía, su atención, siento que conversamos a través de los relatos.

Ahora comprendo su inquietud.

Le extraña que no haya vuelto a publicar.

“¿Qué habrá pasado con Andrés?” Me imagino que se preguntará.

Es como si le estuviéramos haciendo seguimiento a una novela y de repente dejaran de emitirla, le queda a uno esa sensación, ¿qué habrá pasado?

Pues bien mi querida Lina, aquí estoy de regreso.

No había vuelto a publicar porque mi conciencia me pidió hacer un alto en el camino. En su momento me dijo:

-“Andrés, es el tiempo apropiado para la manutención y reparación, no de seguir avanzando.”

Y este tiempo mí apreciada Lina lo he utilizado para poder estar en “sintonía con los poderes superiores de la vida”, los cuales para mi son el amor, la sabiduría, la conciencia; y preguntarles por mi esencia:

¿Quién soy realmente?

¿De dónde vengo?

¿Para dónde voy?

¿Por qué hago lo que hago?

¿Cuál es mi verdadera misión en esta Vida?

¿Qué significado tiene mi existencia?

¿Para qué he vivido lo que he vivido?

¿Cuál es el mensaje que tengo que transmitir?

¿Es realmente la psicología mi vocación?

¿En realidad es la palabra mi Don?

¿De que manera le puedo servir a los demás?

¿Cómo puedo contribuir con la Felicidad de quienes están a mí alrededor?

Aunque parezca difícil creerlo, han sido justamente esos poderes superiores de la Vida los que te motivaron a hacerme la pregunta.

Y son esos mismos poderes los que me llevaron a darte esta respuesta, y con ella, simbolizar mi regreso a esta película de la Vida.

Algo ha pasado en mi conciencia. Y ese algo me señala “un nuevo inicio. Me indica que debo perdonarme mis propios errores y los de los demás. Me pide que arregle rápidamente mis asuntos pendientes, y que después de salvarme, no huya, sino que retroceda para poner todo en orden.”

Mira todo lo que tu pregunta ha suscitado. Por eso te doy las gracias mi recordada Lina. Como me encanta que nuestras conciencias sigan conectadas.

Para terminar, te cuento mi querida colega que en este nuevo inicio vengo con una pregunta en mente:

¿Cómo ser un psicólogo feliz en medio de una sociedad de consumo?

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Andres Paz

Psicólogo Afectivo

Terapeuta Formativo de Pareja y Familiar 

 

LA VIDA ES HOY

Ayer fue ayer,
Hoy es hoy,
No dejes que los sinsabores de ayer,
Te amarguen el día de hoy.

Mañana será mañana,
Hoy es hoy,
No permitas que las preocupaciones de mañana,
Te angustien el día de hoy.

Hoy es hoy,
Si vives bien hoy, vivirás bien mañana,
¿Qué significa vivir bien?
Es sencillo:
Pensar bien,
Sentir bien,
Actuar bien.

Si haces esto todos los días de tu vida, acumularas riqueza existencial.

Con riqueza existencial todo lo demás llega por añadidura.

Con riqueza existencial alegras tu vida, y lo mejor, le alegras la vida a los demás.

Nunca Olvides que el Bienestar es una elección y que siempre viene de adentro hacia afuera.

Cuando comprendas esto habrás empezado a vivir una vida verdadera.

Pero recuerda que la verdadera comprensión no se logra gracias al intelecto sino al corazón.

La comprensión es práctica.

La práctica hace al maestro.

Conviértete en un maestro de tu propia Mente:

Piensa bien,
Siente bien,
Actúa bien,

Todos los días de tu Vida.

Empezando por HOY.

Andrés Paz
Psicología Afectiva, Espiritual y Sapiencial.

LA MENTE ES UN GRAN CULTIVO

No se cuando voy a morir.

Podría ser mañana, en una semana, un mes, un año, una década, 50 años.

No se.

Mientras ese día llega,

Tengo dos opciones:

O gozo la Vida, o la padezco.

Cada día me convenzo mas que vivir, de una u otra manera depende del tipo de MENTE que decida cultivar.

Porque la MENTE es un gran cultivo.

No se que tan consciente seas de ello, tu, que estas leyendo este relato.

Allá, en tu MENTE, podríamos decir que existen tres grandes parcelas.

La parcela Afectiva.

La parcela Espiritual.

La parcela Sapiencial.

Si tu cultivas con dedicación y generosidad la parcela Afectiva, vas a cosechar los frutos mas nutritivos que un ser humano pueda necesitar para vivir una vida gozosa: el amor y todos sus derivados.

Si tu cultivas con dedicación y confianza la parcela Espiritual, vas a tener en tu corazón la fuerza mas poderosa que necesita un ser humano para enfrentar todos los desafíos de la existencia. Vas a aceptar todo lo que te llegue, porque sabrás, que esa Fuerza no te envía nada en vano, que todo tiene un propósito.

Si tu cultivas con dedicación y voluntad tu parcela Sapiencial, vas a cosechar los pensamientos mas bellos para que florezcan en tu corazón los sentimientos mas bellos y con ello todas tus acciones sean bellas.

Esto que estas leyendo no es solo una cuestión poética, producto de la MENTE de un “psicólogo loco”, es ACCIÓN.

Cultivar la MENTE requiere ACCIÓN.

PRACTICA!!!!!

Esto es lo que hoy comprendo, ayer no lo tenia tan claro y mañana lo comprenderé mejor.

Es la Vida, cada día nos enseña algo nuevo, solo tenemos que ESCUCHAR.

¿Escuchas a la Vida?

Lo irónico es que el ruido de la búsqueda material nos priva de ESCUCHAR LA VIDA.

La Vida nos dice:

Cultiva tu MENTE.

El alimento afectivo, espiritual y sapiencial fortalece nuestra MENTE.

Y una MENTE fortalecida es una MENTE que se vuelve magnética para lo material.

Empezando por el primer recurso material que debemos conquistar.

Nuestro Tiempo.

El tiempo es Vida.

¿Eres dueño de tu tiempo?

¿Puedes disponer de tu tiempo?

¿Dedicas tu tiempo a hacer lo que mas te gusta y apasiona?

¿Trabajas en lo que te toca o en lo que te gusta?

¿Vives o sobrevives?

El tiempo es la mayor riqueza.

El tiempo es el primer recurso material que se cosecha cuando cultivas en tu MENTE afectividad, espiritualidad y sabiduría.

Esto que acabas de leer no te lo digo desde mi intelecto sino desde mi corazón.

No es lo que pienso sino lo que siento.

No es lo que deseo sino lo que vivo.

Yo soy dueño de mi tiempo.

¿Y sabes por que?

He aprendido a cultivar mi MENTE.

Por eso digo que practico la Afectividad, cultivo mi Espiritualidad y me Alimento de Sabiduría.

El genuino Bienestar va de adentro hacia afuera!!!!!

La MENTE es un gran cultivo.

¿Cuando empezaras a cultivar tu MENTE de forma consciente?

EL JARDINERO DE TU MENTE

“Somos lo que pensamos”

Los pensamientos se pueden cultivar, literal y metafóricamente.

Si cultivas en tu mente bellos pensamientos, florecerán en tu corazón bellos sentimientos.

Los bellos sentimientos provocan bellas acciones.

Las bellas acciones te fortalecen y son fuente de Bienestar.

El Bienestar te inspira para seguir cultivando en tu mente bellos pensamientos.

Es un círculo virtuoso en el que en cualquier momento puedes entrar.

Recuerda que el Bienestar es una elección.

Cánsate del malestar y el Bienestar genuino llegará  a tu vida.

La otra cara de este relato es la siguiente:

No dejes que el jardín de tu mente se llene de maleza.

La maleza afea tu mente.

La maleza son feos pensamientos.

Si permites que en tu mente se acumule la maleza, saldrán de tu corazón feos sentimientos.

Los feos sentimientos provocan feas acciones.

Las feas acciones te debilitan y son causa de malestar.

Es un círculo vicioso del que en cualquier momento puedes salir.

Si te dedicas a cultivar malestar, cosecharas sufrimiento.

Y a este mundo no vinimos a sufrir sino a gozar de la alegría de vivir.

Recuerda que el dolor es inevitable, pero el sufrimiento es una opción.

HOJA DE VIDA

PROLOGO

Son las 4:48 am, estoy frente al computador y lo único que se me viene a la mente es: ¿Qué es una hoja de vida?

Hacerle preguntas a la mente es poderoso porque de inmediato ella se pone a trabajar, pero no me logra dar respuestas convencionales, no se si esto sea un defecto o una cualidad.

La hoja de vida es toda una metáfora. Yo soy una hoja, que hace parte de una rama, que es parte de un árbol, que hace parte de la Vida.

Como hoja, es decir como individuo, me defino como un caminante, como un buscador.

Racionalmente hablando, mi viaje empezó hace 33 años. Empecé  mi andadura en este mundo el 16 de septiembre de 1980.

Intuitivamente sintiendo, presiento que mi viaje  por la vida empezó mucho tiempo atrás. Pero lógicamente actuando, se que este no es el momento ni el lugar para hablar de este punto, así que continuemos.

Pereira es la tierra que me vio nacer. Lo hice en una casa, recibido por la más noble de mis tías; una hoja de ese árbol de mi vida que vale la pena emular en su amor y generosidad.

LA FAMILIA DE ORIGENSoy el mayor de tres hermanos.

Me sigue Viviana, quien ya se multiplicó por tres.

Y la hoja menor de esta rama es mi hermana Gloria, quien no se quedó atrás y también se multiplicó por tres.

Por esas cosas que solo la Vida comprende y que uno con el paso de los años medianamente entiende, me fui de casa a los 12 años.

Hoy, con la perspectiva del tiempo, medio en broma y medio en serio, siento y pienso que yo partí de casa en busca de mi “piedra filosofal.”

La primera conclusión entonces a la que llego, es que mi vida es la historia de esa búsqueda. Y como toda historia, tiene sus capítulos:

EL INTERNADO

La primera gran estación de mi viaje fue un internado de una comunidad religiosa llamada Terciarios Capuchinos. Entre Cajicà y Manizales transcurrieron 38 meses de mi existencia. En este lugar aprendí las artes de la metalistería y de la interacción interpersonal con todo tipo de personalidades. Especialmente las más difíciles.

A los 16 años y con esa nutritiva experiencia a cuestas, salí nuevamente al mundo.

EL TRABAJO I

Nuevamente y por esas cosas de la Vida, mi clan familiar terminó viviendo en Bogotá. De modo que después de mi aventura en el internado, sentí la inmensa necesidad de reunirme con el resto de hojas de mi rama familiar. En ese momento no sabía por qué, pero me halaba mi necesidad de amor familiar, del cual estuve tan hambriento en esa aventura que acababa de terminar.

De modo que aun bajo el cuidado y la tutela de los Terciarios Capuchinos, di el siguiente paso y empecé a trabajar formalmente, porque informalmente ya lo hacia desde los 10 años.

Mi primer empleo fue como mensajero en la OPAN. Mi primer jefe fue Francisco Castañeda, un hombre que recuerdo gratamente por su proactividad y eficiencia.

Después y gracias a la gestión de mi “ángel protector” -el padre Arnoldo Acosta- fui ascendido a vigilante. Este trabajo, que llevaba a cabo en las noches, me facilitó los recursos necesarios; tiempo y dinero, para empezar la tercera etapa de este viaje.

LA UNIVERSIDAD    

Desde que tengo uso de razón he sentido una inmensa fascinación por los libros. Me encanta la lectura. Es un alimento vital para mi existencia. Tan vital como el agua y la comida. Tan vital como el afecto, tan vital como la sabiduría.

Intuyo que mi “piedra filosofal” está por los senderos de la sabiduría. Por eso ingresé a la universidad a estudiar Psicología.

Entre 1999 y 2004, estuve habitando por los terrenos de la Universidad Católica de Colombia. Ese fue mi hogar durante esos cinco años. Esa fue mi iniciación en el estudio de la mente humana.

EL TRABAJO II

Terminada esta experiencia académica, llegó el siguiente nivel. Gracias a la confianza y apoyo del padre Arnoldo Acosta, debuté como psicólogo en abril de 2005 en el Colegio Seminario Espíritu Santo.

Ya han pasado casi nueve años y lo recuerdo como si hubiese sido ayer. Fue una experiencia maravillosa el trabajar con adolescentes, de alguna manera me veía reflejado en ellos. Me encanta mucho el rol de enseñar. De hecho, junto con la lectura y la escritura, estas tres actividades configuran mi pasión.

Trabajé como psicólogo egresado no graduado entre el 2005 y el 2006. Cuando terminé materias, me dedique a escribir con tranquilidad mi tesis de grado: “El genocidio de la Unión Patriótica: una mirada desde la victimologia.”

Finalizando el 2006 sentí que era el momento de partir del colegio. Y así fue. A partir de ese instante empezó una etapa crucial en mi existencia.

LA NEOFAMILIA

VINCULOS SAGRADOSEl 2006 me dejó dos hermosos regalos: la que hasta hoy ha sido la mujer de mi vida y el grado como profesional de la psicología.

Con Luz Adriana le hemos dado vida a Orianna y Dante, pero también creamos la semilla de una forma de entender la Vida, de ser y estar en este mundo, una filosofía de vida que llamamos Formación Afectiva.

Gozo de la dicha de ser padre, hoy Orianna tiene 5 años y Dante casi 3. Entre el 2007 y el 2013, viví y conviví bajo el mismo techo con mi neofamilia. Con mi suegra Imelda, mi suegro Silvino, con mi cuñada Patricia y hasta con el perro Merlín. Con esta tribu que también tiene en su rama a Marleny y sus cachorros Damián y Sander,  pude disfrutar de lo que carecí en mi infancia: el amor de una familia.

Indudablemente, este ha sido el mejor periodo de mi existencia, el más tranquilo, el más seguro, el más alegre, el más feliz. El más determinante en la búsqueda de mi “piedra filosofal.” El que definitivamente me preparó para dar el siguiente paso en mí caminar.

“Causalmente”, durante este mismo periodo llego a mi vida un componente clave de mi “piedra filosofal”:

LA AFECTIVIDAD I Y EL TRABAJO III

Cuando terminé la carrera de psicología, sentí desilusión.

Esa psicología que me enseñaron no llenó mis expectativas. No era una psicología transformadora. Era una psicología que todavía seguía enfocada en el tratamiento de la enfermedad y el trastorno mental, y no en la formación para la vida.

Al ser la psicología el estudio de la mente por excelencia, cuenta con todas las herramientas para formar la mente, y por lo tanto, para preparar al individuo para dirigir su vida.

Esa desilusión casi me desvía del camino. De hecho, me sentí atraído por el mundo del Derecho. Alcancé incluso a estudiar 3 semestres, y a darle vida a “El Altavoz”, un periódico universitario.

Pero definitivamente ese no era mi sendero, por fortuna, la psicología me volvió a conquistar, más específicamente una de sus más potentes ramas: la Psicología Afectiva.

El 22 de septiembre de 2008 empecé un diplomado en “Inteligencia Emocional” en la Fundación Internacional de Pedagogía Conceptual Alberto Merani.   

Venia de un proyecto editorial que tenía como propósito reflexionar sobre la comunidad LGBTI, ese fue otro de mis emprendimientos, se llamaba “Revista Ser” y me dejó como aprendizaje una potente lección: todos tenemos un mismo origen pero diversos destinos. Cada quien, consciente o inconscientemente, va en la búsqueda de su propia “piedra filosofal”.

Gracias a este proyecto se me abrieron las puertas de la Secretaria Distrital de Salud. Entre octubre de 2008 y agosto de 2009 trabajé como referente de Diversidad Sexual en el Hospital Rafael Uribe Uribe. Un proyecto cuyo objetivo era posicionar la política publica LGBTI en las localidades Antonio Nariño y Rafael Uribe.

Esa experiencia llevaba el sello de la Afectividad. Ésta me permitió abrir la mente y tener una mirada más amplia y respetuosa de la diversidad de género.

Una vez terminado el diplomado y concluida la experiencia en la Secretaria de Salud, me entregué de lleno al estudio de la Afectividad Humana bajo la orientación y guía del padre de la Pedagogía Conceptual y de la Psicología Afectiva: Miguel De Zubiría. Mi maestro y mentor.

LA AFECTIVIDAD II

Entre enero y octubre del año 2010 junto con Luz Adriana llevé a cabo el diseño y ejecución de un diplomado en Afectividad Humana. Recuerdo que a su clausura asistió mi maestro Miguel y fue de alguna manera la graduación como su discípulo. A partir de ese momento confirmé definitivamente que mi rama de trabajo era la Psicología Afectiva.

Desde entonces vengo estudiándola con pasión a tal punto que se convirtió en el insumo fundamental de lo que se convertiría en mi propia propuesta teórico-practica: la Formación Afectiva.     

Técnicamente hablando, la Psicología Afectiva es la ciencia y la Formación Afectiva es la tecnología.

La Formación Afectiva entonces es una tecnología mental que tiene como propósito formar para el Bienestar. Está sustentada en doce enseñanzas básicas:

  • Necesidades Vitales
  • Habilidades Afectivas
  • Vínculos Afectivos
  • Recursos Vitales
  • Personalidad
  • Conflictos Afectivos
  • Sufrimiento
  • Energía Afectiva
  • Estrategia de Vida
  • Evolución Mental
  • Poder
  • Bienestar

DON, VOCACIÓN Y MISIÓN

Me ha sido concedido el Don de la Palabra. Por eso me encanta tanto escribir, he ahí la razón por la que disfruto tanto la labor de hablar en público. Ahora comprendo porque me fascina la lectura.

De la mano de este Don, me ha sido concedida la Vocación de la Psicología. Por eso es que tengo la firme convicción de que la psicología es un servicio, tan vital como el agua, porque así como el cuerpo necesita calmar su sed para experimentar bienestar físico, la mente y el espíritu necesitan también satisfacer sus necesidades para experimentar Bienestar Afectivo y Espiritual.

De modo que la psicología vivida como una Vocación significa que debe hacerse todo lo posible para hacerle llegar este servicio a la mayor cantidad de personas posible. Por eso comparto lo que escribo y por eso hablo en Transmilenio.

El Don de la palabra y la vocación de la psicología me han sido concedidos para cumplir una Misión: contribuir con la sanación y evolución de las relaciones de pareja.

Entiendo que hay dos tipos de relaciones de pareja: la interna y la externa.

La relación de pareja interna es la que tienes contigo mismo.

La relación de pareja externa es la que tienes con otra persona.

Si la relación que tienes contigo mismo es caótica, entonces tu relación de pareja será un caos. Si tu relación contigo mismo es armónica, entonces tu relación de pareja será de armonía. Si mejoras la relación que tienes contigo mismo, mejorará tu relación de pareja.

Como ves, esta es una historia de vida, te acabo de presentar el prologo, te la iré contando a medida que yo mismo la vaya comprendiendo, y según me la vaya dictando mi corazón.

 

UN HOMBRE QUE NO CUIDA A SU FAMILIA ES UN HOMBRE CONDENADO A LA RUINA

CUIDAR LA FAMILIA

La Maestra Vida nos enseña de muchas maneras, a veces a partir de nuestras propias vivencias y en otras ocasiones observando las vivencias de los demás.

En un nuevo caso que llegó a nuestro Taller Afectivo la enseñanza fue muy clara:

Cuando un hombre se enfoca en construir una fortuna por encima de la construcción de una Tribu Familiar, a la larga, pierde la fortuna material y se queda sin la mayor fortuna que un hombre pueda disfrutar en su existencia: su familia.

A esta conclusión llegamos después de la sesión de Formación Afectiva que tuvimos con un par de mujeres (Madre e hija) que han padecido los estragos de un vínculo amargo.

No obstante esta realidad, estas dos mujeres tienen la oportunidad de reinterpretar su Vida y dejar de ser “victimas” para convertirse en las constructoras de su propio destino. Esta es la oportunidad que la Vida les esta ofreciendo.

¿Lograran comprender que su tarea existencial es liberarse de esa dependencia malsana que las ata?

¿Lograran comprender que su camino esta por el lado del fortalecimiento de sus cualidades? ¿Por el desarrollo de sus pasiones? ¿De su talento?

No se trata de emprender un cambio radical, si no de cultivar una forma de vida mas autónoma que las ayude a liberarse de sus miedos. Poco a poco, con estrategia.

Nos gustaría mucho emprender un Proceso de Formación Afectiva con estas dos mujeres. Les vemos mucho potencial.

Como cosa curiosa, después de nuestra cita en Iserra 100, a la salida del centro comercial nos encontramos con un antiguo alumno del COLSES: Nicolás.

-“Andrés Paz”- Me llamó.

Inmediatamente lo reconocí. Siete  años más “viejo” pero con el mismo espíritu.  Ahora comprendo porque éramos tan afines en esa época.

Lo curioso es que en medio de la conversación la Vida puso en su corazón el mensaje:

“-Mi padre tuvo dinero, pero… no se, es como una maldición, cuando un hombre no es responsable con su familia, en algún momento le empieza a ir mal.”

¿Llamativo no?

¿Casualidad?

Juzguen ustedes.

Ya veremos que acontece con esta historia.

 

ANTES QUE AUTOADMINISTRAR-SE ESTA AUTOCONOCER-SE Y AUTOVALORAR-SE -Lecciones Afectivas del Maestro Miguel De Zubiría-

VINCULOS SAGRADOS

Lo que más AMO en este mundo y por ende le da pleno sentido a mi existencia, es mi esposa Luz Adriana, mis hijos Orianna y Dante y mi trabajo como Formador Afectivo.

“Una estructura sin vida es inmóvil.

Pero una vida sin estructuras pasa inadvertida.”

John Cage

 

Como si se tratara de un campesino, un Formador Afectivo es un cultivador de Vínculos.

Al igual que el laborioso campesino, el Formador Afectivo también tiene sus herramientas.

El Formador Afectivo cultiva sus vínculos con Herramientas Afectivas.

El vínculo consigo mismo es el primer vínculo que cultiva un Formador Afectivo.

Yo soy Formador Afectivo, y por eso, hace unos días empecé a cultivar más conscientemente un mejor vínculo conmigo mismo.

Para llevar a cabo este cultivo intrapersonal, revise mi caja de herramientas y la primera que se me ocurrió utilizar fue la Autoadministracion. Sentía que primero debía planear todo el trabajo que iba a emprender.

De modo que acudí a la fuente de la cual me estoy nutriendo, y lo hice con un claro propósito: aprender a utilizar mejor esta herramienta de la Autoadministración.

Yo estoy aprendiendo de un maestro: Miguel De Zubiría. El padre de la Psicología Afectiva.

En su libro “Formar, no solo educar”, encontré que planear, ejecutar y monitorear son tres acciones muy útiles para uno ejercitarse en el manejo de la Herramienta Afectiva Autoadministracion. Con base en esta información produje un relato y se lo hice a llegar a mi maestro De Zubiría. 

Dicho relato tenía un sentido auto crítico, en la medida en que reconocía mis propias limitaciones autoadministrativas. No obstante, en ese mismo relato daba cuenta de la conexión existente entre el oficio de la Formación Afectiva y la figura del campesino.

Lógicamente mi maestro captó el espíritu de ese ejercicio y pronto me hizo una muy nutritiva retroalimentación. A continuación te comparto una parte de lo que me escribió:

“Me parece magnífica tu auto crítica. Por alguna curiosa razón, esta madrugada estaba pensando en escribirte ¡en idéntica dirección a lo que dices de ti mismo! Fue sorprendente comprobar la identidad de ideas. Y me encantó la figura del campesino, ella nos ayuda a entender-te.”

Seguí escribiendo sobre Autoadministracion y luego el maestro me hizo llegar otra retroalimentación:

“Muy claros tus artículos, pero tampoco olvides que antes que auto administrar-se esta autoconocer-se y auto valorar-se.”

La primera te dice quien eres, cuales son tus anhelos, sueños, posibilidades, logros, fracasos. Desde los anhelos más sencillos y básicos, hasta los más altos.

La segunda tiene la labor delicadísima de valorarlos, jerarquizar y decidir de cara a ti y al a mundo (que casi siempre son otros) las prioridades. Una vez clara la meta, toma el timón la auto administración.

Muchas veces los problemas auto administrativos pueden ser de auto conocimiento, no saber QUIEN, me lo temo. O de auto valoración, no saber en QUE, en verdad ocupar-se: en que ocupar nuestro tiempo de la mejor manera de cara a nuestros genuinos anhelos, metas.

Tema para pensar.”

Mi maestro con sus reflexiones me pone a pensar. Y aquí estoy, dando cuenta de esa recomendación.

La lección en esta oportunidad es muy clara:

“(…) antes que auto administrar-se esta autoconocer-se y auto valorar-se.”

 Así las cosas, la pregunta que debo hacerme es:

¿Quién Soy?

A los 13 años empecé a escribir. A dejar huella de mi existencia. Los diarios personales son un ejercicio de Autoconocimiento que cobra gran relevancia con el paso del tiempo. Como si se tratara de un banco de recuerdos, en esos diarios uno deja consignado sus sentires, pareceres y experiencias. Todo lo que va configurando una personalidad.

A los 26 años, ya graduado como psicólogo de la Universidad Católica de Colombia y viviendo los placeres del noviazgo con mi Luz, empecé a reflexionar más conscientemente sobre mi realidad y mi entorno social. Aun recuerdo que el relato inaugural de mi primer blog fue una reseña de un libro que recién había leído en aquellos días: “La verdad sobre las mentiras” del ya fallecido Santiago Medina, celebre por su vinculación con el proceso 8.000 en los tiempos del expresidente Samper. Esa primera época fue muy política, me gustaba mucho opinar sobre política.

A los 28 años descubrí la Psicología Afectiva. Y desde entonces me convertí en un estudioso de la obra de Miguel De Zubiría.

Con mi maestro MIguel De Zubiria en la clausura de nuestro diplomado en Afectividad Humana en el 2010. La foto fue tomada en el viejo auditorio del COLSES.

En su libro “La afectividad humana”, el maestro De Zubiría plantea la tesis central de Psicología Afectiva:

“Una subjetividad la arman creencias, afectos y roles.”

Hoy, cuando he llegado a los 33 años, ya tengo claro QUIÉN SOY y QUE ES lo que he venido a hacer en esta Vida.

Yo soy Andrés Paz.

Creo en la Formación Afectiva.

Lo que más AMO en este mundo y por ende le da pleno sentido a mi existencia, es mi esposa Luz Adriana, mis hijos Orianna y Dante y mi trabajo como Formador Afectivo.

Esto soy yo; un esposo, un padre y un formador.

A partir de mi propia experiencia vital, la misión de mi vida es ayudar a construir una Sociedad Formativa.

En este orden de ideas, el Autoconocimiento entonces es un punto de partida. Es vital tener claro quién eres y para dónde vas.

Y es aquí cuando cobra relevancia la enseñanza del maestro De Zubiría:

Una vez clara la meta, toma el timón la auto administración.”

Si señor. Así lo estoy sintiendo y experimentando.

En consecuencia entonces con lo aprendido, el siguiente paso es aplicar otra enseñanza del maestro De Zubiría, esta vez a propósito de mi conexión entre el oficio de la Formación Afectiva y la figura del campesino, ya no solo como un cultivador de vínculos, sino también como un cultivador de ideas:

Sobre el particular, lo siguiente fue lo que el maestro De Zubiría recientemente me escribió:

“Lo primero que los campesinos genuinos hacen   es conocer y valorar sus opciones para este semestre o año. Saben que no le pueden apostar a todos los sembrados, sino a uno o dos,… o tres. En particular, saben que su labor no es solo colgar cada día una nueva semilla en el espacio, sino conocer y valorar cual es su mejor, más útil y valioso cultivo para esta temporada. ¿Papa, tomate, lechuga,…?

Conocen, valoran ¡y deciden!”

Esta enseñanza sobre el que hacer del campesino, me permitió expandir la metáfora del Formador Afectivo como un campesino y pensar entonces que es posible hablar de una Granja de Formación Afectiva.

Una granja donde se cultive el equivalente ideativo a las frutas y verduras que cultiva un campesino.

De modo que la tarea es conocer, valorar y decidir las opciones que tenemos para cultivar el próximo año.

El resultado de esta tarea la publicaré en el próximo relato, justamente para dar respuesta a la pregunta que el maestro De Zubiría me planteó:

“¿Cuál es TU cultivo para el 2014?”

Aunque mas que una pregunta es un autentico desafío. Y lo asumo teniendo muy presente sus propias palabras a propósito de mi oficio como productor de ideas:

“Si, llegarás a ser un campesino de ideas,…  todavía no lo eres. De momento, eres un esparcidor de variadas ideas.“

De manera que estos cinco años de estudio de Psicología Afectiva, tendrán que verse reflejados en la producción de nuestro primer libro. Ya hemos entrenado a través de los cientos de artículos que hemos producido y publicado. Pero ha llegado el momento de la graduación.

En conclusión, para un Formador Afectivo no basta con saber la teoría, para ser considerado como tal, es vital la practica.

Es vital conocer-se, valorar-se y administrar-se.

Y el único camino para lograr esto es demostrándolo.

No hay de otra.

 

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